Chapter Text
¿A quien serías capaz de matar para sobrevivir?.
¿Eres suficiente para afrontar todas las responsabilidades que lleva dejar a alguien atrás?.
¿Eres conciente en ese momento si que lo que haces está bien o mal?.
¿Sentirás ese doloroso remordimiento y callaras, para después dejarlo salir cuando nadie pueda verte?.
En realidad, un Enderman debería estar vacío, no en el sentido literal de la palabra, si no, él no debería pensar, él no debería sentir el dolor que le produce observar a un Steve moribundo en las profundidades de las cueva, a través de su Enderpearl.
Dolor. Eso era nuevo, y nunca antes lo había sentido, ni viendo a sus iguales morir o cuando ellos tenían la capacidad de llorar cada vez que la Dragona Del End estaba lejos, pero por alguna razón, aún conserva sus valores humanos, o parece recordarlos de una manera extraña, algo muy curioso que lo hace sentir familiarizado con estos sentimientos, desde mucho antes de ser esto.
Pero era inútil, hasta cierto punto, a su Dragona no le gustaría tener un Enderman defectuoso que posee emociones de una especie extinguida que ella llamo como "humanos", y los denominó como una raza inútil y primitiva que busco su propia extinción, al liberarla en su dimensión.
Podría identificar las cosas que le parecian hasta cierto punto extrañas de lo que le decía la hipnosis, ¿La Dragona era su salvadora o ellos se habían vuelto prisioneros de una jerarquía injusta?, ningún Enderman puede contradecir su palabra, nadie la cuestiona, nadie se atreve a mirarla a los ojos y a estar cerca de ella, ¿qué es lo que estaba pasando exactamente?.
Su mundo... ¿era lo que él veía realmente?, a través de sus ojos solo habían colores vivos y las voces normales de un Enderman, pero sospechosamente, nadie que no fuera de su propia raza parecía percibir lo que él percibía en el exterior, el temor de todos esos mobs y animales, que parecían no poder conectar con la tranquilidad que el veía y escuchaba a través de sus ojos y oídos, todos a excepción del humano.
Aún no sabe el nombre de aquel ser, pero entiende que en algún momento lo acepto y ya no le tiene tanto miedo como en el principio, lo entendió cuando fue capaz de leer la nota que le dejo, y simplemente lo dejo ser, nunca se atrevió a buscarlo con la mirada nuevamente o asustarse cada vez que sentía su mirada clavada en su espalda.
Necesita hacerlo, lo necesita vivo, necesita encontrar la forma de ingresar a la cueva y sacarlo, no sería capaz de dejar ir al único ser que lo ha comprendido mínimamente y que además no parece salir corriendo con su sola presencia, porque es la primera vez en milenios que se siente tan bien comunicándose con otro ser que no fuera un Enderman.
La Dragona Del End estará furiosa, lo buscará y lo asesinará con toda su corrupción si se entera de las cosas que ha estado haciendo desde que conoció al humano, calcinando su desgastada alma en frente todos los Endermans, sembrando el miedo y la tristeza entre su raza, porque parecían estar condenados únicamente a extraer y recolectar todo lo que la Tierra podría ofrecerles, sin entender todavía porque lo hacen.
¿Cuál es el motivo de un Enderman?, ninguno tendrá la suficiente la valentía para responder esa pregunta o si quiera tener la capacidad de pensar, pero uno de ellos sería capaz de decirlo con claridad y seguridad, y es que el motivo de este Enderman es cuidar a un humano.
Lo recuerda, con tanta claridad que le resulta extraña, pero cuando sus ojos observaron al despreocupado hombrecito de camiseta azul caminar por el Bosque De Roble, una chispa se encendió en su interior y su mente termino por romper ese débil y tambaleante lazo que tenía con La Dragona, y por primera vez, pensó en algo más que recoger porciones de Tierra o explorar los biomas y tratar de ser amable con los lobos o cualquier animal que anduviera por allí.
Aquel ser deformado y corrupto fue sacado de sus pensamientos al ser alarmado por su Enderpearl, dándose cuenta de que el hombrecito estaba despertando, observando con atención los pequeños movimientos por parte del humano, algunos quejidos de dolor salen de su boca y hacen eco a través de la tenebrosa cueva.
El hombrecito se toma su tiempo y comienza a moverse lentamente tratando de levantarse, sintiendo el dolor en cada una de sus articulaciones y las heridas frescas ardiendo en varias partes de su cuerpo. Steve se siente débil, horriblemente cansado y perturbado, pero aún así ha podido recuperar la totalidad de su vitalidad nuevamente.
Mueve su cuerpo con pesadez y el entumecimiento es evidente, por un momento se mantiene quieto tratando de respirar y no alterarse demasiado, aclarando su vista entre la oscuridad levemente iluminada por una antorcha que puso momentos antes de que tuviera esa persecución y la explosión.
Lentamente, la Enderpearl empieza a volver a su portador, él cual se encuentra nervioso ya que teme que en cualquier momento él humano comience a subir a la superficie y se encuentre cara a cara con él. Ya que, la cueva era un poco profunda, y la Enderpearl tenía que embarcar un trayecto, y por desgracia, su viaje solía ser lento, es por ello que no solía sacarla de su interior con mucha frecuencia.
Mientras tanto, Steve comienza a poner la fuerza necesaria en sus piernas para levantarse, tambaleándose y mareandose durante varios segundos que le parecieron eternos, los cuales eran producidos por el cansancio y el tiempo que había estado inconsciente. Permanece ahí parado, hasta que su mirada se dirige al orificio donde cayó anteriormente que lo llevó a estar en esta cueva, sus piernas comienzan a moverse concentrándose únicamente en llegar hasta dónde podía notarse la luz de la superficie en aquel boquete.
Steve no puede pensar en nada más, solo en salir de allí lo más rápido posible antes de que algo viniera y se llevará completamente su vitalidad, después encontrar un refugio, y nunca más volver a visitar el subsuelo de este mundo.
Una vez llega al orificio, busca en su inventario toda la piedra que ha recolectado durante su búsqueda de hierro antes de terminar aquí, 'Dos stacks de piedra, una buena señal en mucho tiempo' es lo que piensa. Con la piedra ya en sus manos, empieza a construir una torre para llegar a la superficie, sintiéndose un poco alarmado por la profundidad del túnel, '¿Cuánto tiempo he cavado para acabar de esta manera', se dice.
A medida que Steve va armando la torre de piedra, él Enderman se encuentra inquieto y desesperado en la superficie, por el tiempo que estaba tardando en llegar su Enderpearl. Era conciente de que él humano subiría en cualquier momento y no era capaz de pensar en la posibilidad de verse, mucho menos ahora, pero no podría ser capaz de dejar su Enderpearl con el riesgo de que él hombrecito lo tome accidentalmente, si se daba el caso entonces moriría dolorosamente.
Pero el tiempo ya se había acabado, y cuando él Enderman obtuvo de vuelta su Enderpearl para poder regresarla a su interior, él humano ya se encontraba en la superficie, y entonces, pasó.
El hombrecito tenía posada su cansada mirada en el suelo y tomo un pequeño respiro de alivió antes de subir lentamente su rostro con sorpresa, al notar una gran y extraña sombra sobre él.
Porque así es como fue qué, un humano conoció por primera vez a un Enderman en la Tierra.
(...)
