Chapter Text
El sonido de sirenas y el parpadeo de luces rojas y blancas, junto con el paso de gente desconocida en la casa les provocaba a los chicos una ansiedad terrible. Basil era una bolita de nervios que intentaba no romper en llanto, mientras Kel estaba intentando acomodarse en su lugar y sentía una incomodidad poco usual, como cuando lo mandaban a detención o cuando tuvo que acompañar a sus padres a visitar a un familiar al hospital. Hero aún estaba un tanto ausente mentalmente, sólo podía poner atención a que Kel se quedara a su lado o que se quedara por el salón, pero nunca lo dejó acercarse al pasillo con las escaleras. Hero miraba con duda a Basil, notaba que el chico estaba nervioso y no pudo evitar sospechar que él hubiera ayudado a Sunny con todo el desastre.
Sin embargo, Basil era un chico sincero, él usualmente no mentía en algo tan serio, ni siquiera podía ayudar a nadie con la tarea porque corrían ambas personas el peligro de que les descubrieran. Sin embargo, Basil era un chico leal, siempre cumplía su palabra o al menos se esforzaba al máximo para hacerlo, y sospechó que el muchacho le prometió a Sunny que lo ayudaría para que no lo metieran a la cárcel.
Cuando la policía llegó a la casa, Basil en verdad consideró huir también para poder llegar después con Sunny y llevarle lo que necesitara, quizás incluso alguno de sus preciados peluches, eso siempre lo calmaba a él durante las pijamadas en las que solía tener alguna pesadilla. O quizás podría llevarle comida, quién sabe cuánto tiempo pasaría para que pudiera asentarse en algún lugar, eso le haría las cosas más fáciles ¿verdad?... Pero seguramente él estaría demasiado conmocionado como para comer, Basil notó que Sunny estaba al borde de un colapso cuando le confesó todo, parecía que vomitaría hasta lo último que estuviera en su estómago. También podría llevarle ropa, Sunny estaba manchado de sangre y muy probablemente había también sangre de Mari, Sunny definitivamente querría quitarse eso...
Podría hacer cualquier cosa para ayudarlo si tan sólo la policía no interfiriera, si tan sólo la policía no hubiera sido capaz de verlo en el momento que entraron a la casa, diciéndole que esperara ahí cuando un aún tembloroso Hero señalaba el baño, no siendo capaz de avisar que ahí encontró un cadaver. Si se iba ahora parecería que ayudó a Sunny, y en parte era verdad pero sólo lo estaba cubriendo, él no estaba implicado; sería desastroso que pensaran eso. Cuando vio que los paramédicos llegaron, sintió una oleada de alivió, haciendo que se tensara un poco menos. Hero, en cuanto los vio llegar, se encargó de decirles del accidente y que podría haberse lastimado la espalda. Los paramédicos tuvieron cuidado de cargarla intentando no mover demasiado su cuerpo y se la llevaron en la ambulancia. Por supuesto, tendrían que pasar a través de la sala, a la vista de todos.
Kel estaba conmocionado al ver a Mari en la camilla, tenía manchas de sangre y algunas de las mismas parecían ser de manos pequeñas... Hero notó que Kel se quedaba viendo y no podía apartar la mirada aunque parecía quererse desmayar, así que intentó llamar su atención.
— Kel, mírame... — Kel hizo caso cuando Hero agarró su hombro suavemente— Mari estará bien, sólo hubo un accidente, la veremos otro día en el hospital y podremos estar con ella durante la tarde ¿okey? Es como cuando te rompiste tu brazo, sólo que tú esa vez podías caminar y moverte, ella se desmayó pero pronto estará bien.
Kel sólo asintió, e intentó mirar de nuevo a Mari, inseguro de si era cierto, pero los paramédicos ya habían salido de la casa, impidiendo que pudiera dudar más de su hermano. Parecía estar muy herida pero él también se sintió así cuando se lastimó.
Unos momentos después de que la ambulancia se fuera, bajaron tres policías por las escaleras de la casa y les dijeron que esperaran mientras llamaban a alguien por teléfono. Uno del grupo con cabello rojo y medio quebrado se acercó y les pidió que se quedaran sentados en el sillón con una voz amable.
— Muchachos, ¿están bien? Los paramédicos los revisaron pero nunca los calmaron, los estaremos cuidando mientras vienen sus familiares a recogerlos, creo que ya saben que esta situación puede ser muy peligrosa por su seguridad, ¿cierto?
Kel levantó confuso la mano.
— En realidad yo sólo he estado en el salón y el patio, ¿qué es lo que está pasando?
— Lo que está pasando es que estamos investigando este lugar ya que este hombre parece haber sido alguien peligroso.
— ¿Qué hombre?
Hero le llamó la atención a Kel.
— S-se refiere al padre de Sunny y Mari...
El impacto de la noticia se vio reflejado en el rostro de Kel, quien miró a Basil intentando confirmar lo que dijo Hero. Basil lo miró con pesar y asintió. Fue entonces que una palabra le hizo entender a Kel lo que ocurría.
— ...¿A qué se refiere con “haber sido”?...
El hombre no supo cómo responder, aunque supiera la respuesta a esa pregunta. La escena del crimen era un desastre y el cadáver estaba en un terrible estado, casi mutilado y con evidencia en todo el piso y paredes.
— ...Primero me debería presentar, soy el oficial Daniel. El hombre que vivía aquí... le ocurrió una tragedia y falleció... es complicado decirles todo... Necesitamos saber si ustedes saben algo de él o de su familia, estamos aquí para cuidarlos a ustedes.
El policía vio al chico de cabello alborotado con una ansiedad palpable y haciendo señas para que se acercara, a lo cual el hombre obedeció la petición silenciosa.
—Señor, yo sé más o menos lo que le ocurrió a Mari… fui yo quien llamó a emergencias.
El hombre se alejó un poco mirando a Hero, para posteriormente ver a los niños y pensar en una manera de mantenerlos tranquilos sacando información. Iba a ser complicado interrogarlo en la comisaría, eso usualmente complicaba las consecuencias sobre los implicados, nunca eran lo suficientemente delicados con las víctimas colaterales, así que decidió interrogarlo en esa misma casa haciendo algo para que los tres se calmaran. El niño rubio parecía haberse adelantado en formular un plan, volteándose de repente hacia el otro chico de su edad.
— Kel, ¿preparamos algo de té? No me siento muy bien y creo que Hero también podría necesitarlo.
— Esa es una buena idea, pequeño, estaría bien para intentar calmarnos y dejar los nervios por un momento, ustedes están a salvo mientras estemos con ustedes o estén con sus padres, así que es conveniente que se sientan de esa forma mientras los acompañamos
Kel, sin embargo, parecía no estar de acuerdo en no enterarse de lo que estaba ocurriendo.
— Pero Basil, yo no quiero irme del lado de Hero-
— Mari tiene unas galletas para emergencias, para cuando uno de ustedes se lastima y necesitamos calmarlos a todos, en cuanto terminen el té pueden comer algunas.
Con eso, Hero logró que su hermano accediera sin rechistar, siguiendo a Basil con entusiasmo. Basil miró a Hero, y Hero notó cierta desconfianza en esos ojos, decidió sonreír para calmarlo un poco y le hizo una seña para que siguiera. Basil sólo suspiró antes de seguir su camino.
El policía puso en marcha discretamente una grabadora para poder revisar después la declaración, acercó uno de los sillones y se inclinó de la manera más atenta pero a la vez más cortés y comprensiva que pudo. Hero a veces dudaba de la gente así, él mismo llegaba a tener ese tipo de comportamiento cuando quería algo de sus padres, pero entendía que el hombre sólo buscaba darle confianza a su testigo.
— Bien, tu nombre es Hero, ¿cierto?
Hero negó seriamente.
— Es mi apodo, pero todo el pueblo me llama así.
— De acuerdo, pero estaría más cómodo no cambiarlo ¿cierto?
Hero asintió
— Bien, entonces dime, ¿sabes cómo ella cayó de las escaleras?
— Yo eh… yo no estuve cuando pasó, lo que sé es porque Basil me lo contó.
Perfecto, pensó Daniel con ironía, esto se complicó bastante más rápido de lo que le hubiera gustado. Eso explicaba la rápida estrategia del chico rubio para irse de la vista del oficial.
— Está bien, pero aún así necesitaré que él declare algo, y lo mejor y lo que yo recomiendo es que sea ahora o que sea después de ver a un psicólogo. Tú entiendes que con una familia de tres personas, una muerta, una gravemente herida y una desaparecida, puede afectar a tu pequeño amigo, ¿cierto?
Hero se tensó al escuchar eso, no sabiendo cómo responder.
— No digo que crea que él merezca algún castigo, pero necesitamos la mayor cantidad de testimonios posibles en el más corto lapso de tiempo para que en lugar de un castigo por esto, él pueda obtener ayuda.
Hero asintió y, después de un par de segundos, notó que comenzaba a respirar mejor, no sabiendo en qué momento comenzó a perder el aliento en primer lugar. En su mente, Hero decidió que tenía que hablar con Basil en cuanto terminaran de interrogarlo, seguramente lo que le dijo el policía ayudaría para que cooperara.
“Bienvenido al espacio en blanco.”
“Este es tu santuario privado”
No era la primera vez que Sunny abría los ojos en ese lugar cuando sentía desesperadamente que necesitaba un descanso. En realidad, pasaba más a menudo de lo que le gustaría. Cuando sentía que estaba muriendo por dentro; lo importante era lo que había ahí.
La nada absoluta, solamente pulcritud a la vista, y siempre que se perdía, como cuando iba con Mari al centro comercial, había siempre una mano buscando ayudarlo, buscando regresarlo a casa. Y en ese espacio, ir a casa no implicaba sangre. El piano en el espacio en blanco nunca implicaba sangre. Estar con su hermana nunca significaba sangre.
Sunny se mantuvo acostado por unos momentos y, posteriormente, rodó a su costado y abrazó sus rodillas, pensando que quizás Mari no sería capaz de sobrevivir la caída. Sunny ya no quería ser él mismo, arruinó los planes de su hermana para escapar, arruinó completamente su salud, quizás haya arruinado permanentemente la vida de sus amigos. ¿Cómo podría él explicar todo lo que hizo debido a los caprichos de su padre? ¿Qué pasaría con Mari?
Sunny empezó a hacer memoria lo mejor que pudo, intentando recordar cómo su hermana tocaba el piano para él cuando se sentía especialmente mal. De momento no podía hacer otra cosa que intentar buscar consuelo.
— Entonces, cuando tú llegaste, ya el chico se había ido y llamaste a emergencias.
Hero asintió, nervioso.
— Sí, Basil fue quien me abrió la puerta, dijo que Mari estaba herida y que Sunny se había ido y no aparecía, me dijo que no sabía qué hacer y me pidió ayuda.
El oficial apuntaba algo en su libreta.
— Cuando le preguntamos qué ocurría, nos llevó al sillón y dijo que era mejor que sólo yo viera a Mari, y me pidió que no la moviera.
— Te dijo lo que ocurrió a ti.
Era más una afirmación que una pregunta, pero la forma de hablar era tan delicada, como cuando ya no queda más opción que explicarle a un niño algo terrible que ocurrió, que Hero se sintió inclinado a agregar los detalles de lo que sabía.
— Sí, me dijo que les escuchó discutir enfrente del baño y que estaban mencionando que alguien no tenía que morir, que necesitaban más tiempo. Dijo que Sunny mencionó que alguien nos quería hacer daño a Kel y a mí y…
Hero a medida que avanzaba en la historia comenzaba a temblar, reacción que no pasó desapercibida por Daniel.
— Está bien, si no quieres contarlo, no tienes que hacerlo.
Hero negó con la cabeza.
— No quiero hacer que Basil lo tenga que contar de nuevo. — Hero respiró hondo y apretó los puños, intentando calmarse— Por lo que entendí, el padre de Mari y Sunny nos quería matar. A Kel y a mí. Dijo que también quería hacerles daño a Basil y a Aubrey. Y parece que discutieron porque Mari lo necesitaba vivo.
— ¿Sabes tú por qué la chica necesitaba eso?
Hero se quedó callado, absorto de repente, entendía que necesitaran tiempo para planear un escape, pero ¿por qué esperaron hasta un punto en el que ya los iban a matar? Si su corazonada era correcta, estuvieron a muy poco de morir. Y si bien eso le producía un gran malestar, aún peor se sentía al notar que llegaron a ese punto porque algún plan de Mari se atrasó al punto que ya no podrían salvarlos sin delatarse. ¿Mari planeaba delatarse para que saliera a buscarlos?…
Quizás no, los Suzuki eran de fuera del pueblo, estuvieron al menos cuatro años en el lugar, pero se sabía que ya se habían mudado anteriormente.
¿Mari planeaba sacrificarlos y escapar mientras el padre se los llevaba? Si lo que cuenta Basil es cierto y ella en serio estaba enojada porque “necesitaba más tiempo”, aún así era innegable que los iba a dejar morir.
— Hero, ¿acaso ella dio indicios de no querer salir con ustedes o que lo hacía por obligación?
Hero se giró hacia el oficial, pensando. No, ella nunca dio indicios de eso, aunque ahora no podía asegurarlo con certeza.
— Sabes, no puedo asegurar ni negar que sea verdad, pero si lo dudas y no tienes ningún ejemplo de que lo haya hecho, entonces creo que ella de verdad disfrutaba su tiempo con ustedes, especialmente si era ella quien proponía salir.
Hero se quedó mirándolo por un par de segundos, y sonrió débilmente. Daniel también se relajó, esto ayudaría un poco.
— Dime Hero, ¿tienes alguna idea de en dónde podría estar Sunny?
— Honestamente no, si salió por el patio debería estar ahí, no creo que pudiera llegar al parque sin salir a la calle. Sunny y Mari siempre salían de la casa cuando se sentían mal, Kel llevaba a Sunny a Hobbiez en la noche y en la tarde usualmente hacíamos picnics.
El lápiz del oficial se movía rápidamente, a veces parecía ni siquiera necesitar ver el papel.
— Una última pregunta, quería dejarla al final por la delicadeza del tema pero necesitamos eso rápidamente.
Hero asintió, casi sabiendo la pregunta, como si ya la hubiera escuchado, y por instinto la respondió antes de escucharla.
— ¿Al padre? Basil dijo que Sunny había salido porque se sentía con náuseas por lo ocurrido, pero usualmente cuando hacía eso se iba corriendo al baño, además que Basil advirtió que no debíamos ninguno nunca entrar al baño. Yo pensé que se fue a esconder ahí, así que subí corriendo a buscarlo, entré y prendí la luz…
Eso explicaba por qué estaba la luz prendida, ese era un misterio resuelto.
— No es por ofender, Hero, pero creo reconocer que saliste en seguida después de eso…
— Sí, me quedé viendo, supongo que por poco tiempo porque no escuché a Kel preguntarme qué pasaba, y bajé corriendo al patio…
Otro misterio resuelto, podían preguntarle a su hermano su experiencia y con eso descartar las huellas que pudiera tener Hero en el baño.
— ¿Hay algo más que sepas? ¿Sabes quizás cuál es la relación con la madre?
Hero estaba a punto de responder, pero se detuvo en seco, como si alguien hubiera interrumpido. El chico seguía tenso, así que casi seguro que sus sentidos estaban agudizados por sentrise subconscientemente en peligro. Daniel puso atención, escuchando a Monika en el pasillo.
— ¿Tú de verdad crees que ella es inocente? ¿O que el chico no la intentó matar a propósito? Esos dos son sus hijos y seguramente estas matanzas eran su actividad familiar, quizás sea mejor dejar a esa mocosa a su suerte en medio del camino.
— Hero— La voz del policía era un poco impaciente, asustando al chico, pero en seguida la hizo más suave— Ella no es la jueza, sólo estamos aquí para investigar y además no se encarga de otra cosa que no sea perseguir criminales, estará bien. La vamos a ayudar, ¿de acuerdo?
Hero lo miró a los ojos, intentando saber si era sincero. El oficial Daniel sabía que esa conversación ya le había sembrado duda al chico, tendría que hablar con su compañera para que no asustara a los otros testigos.
— Yo creo que ella mencionó necesitar más tiempo porque planeaba irse y llevarse a Sunny. Y Basil dijo que Sunny mencionó haberla visto con un diario, quizás ahí haya más información.
El policía esperaba que el chico siguiera siendo sincero, no esperaba que los niños de esa casa de verdad simplemente les gustara acompañar al padre en su pasatiempo. El policía guardó silencio un momento pero al no obtener nada más decidió llevarlo con sus amigos, necesitaba que le platicaran de Sunny y Mari en su día a día.
— Gracias, Hero, y no te preocupes, Sunny y Mari estarán bien. Ve con tu hermanito y Basil a tomar té y galletas, necesito hablar con los tres para conocer mejor el panorama fuera de esta tensa situación ¿Está bien?
Hero asintió, adelantándose a la cocina. El oficial Daniel suspiró, no sintiéndose bien con esa mentira. Apenas estaban en la fase de buscar pruebas del padre y los niños y el equipo ya se estaba dividiendo en bandos.
— ¡Eh, Daniel!
Y hablando del tema, el “referido” se acercó con su típica sonrisa socarrona, preguntando con un gesto si ya había acabado mientras él se encargaba del papeleo de las evidencias. Daniel se acercó al pasillo con las escaleras.
— James, ¿podrías pedirle a Monika que intente no asustar a los testigos? Necesitamos que nos confíen información importante.
James sólo se rió, mientras que Monika salía del salón del piano, acompañada por su compañera Lucy, vestida completamente con un traje blanco especial.
— Tú sabes que me gusta platicar con otros del caso. Está bien, ya no voy a entorpecer nada más.— Monika se acercó para poder hablar más en privado.— Por cierto, ya enviaste a los niños a un rinconcito, ¿no? Eso debería ayudar a que no se pongan nerviosos y que no estorben mientras investigamos.
— Monika, no seas así, ya están muy mal mentalmente como para que hables mal de ellos, o del niño desaparecido, o de su hermana.
— Te lo digo de forma sincera, Daniel, esos niños están mal y no creo que una adolescente de 16 años como ella pueda ser una buena ciudadana. Ya están muy grandes para saber que lo que hacían era un crimen. Es un crimen.
— Monika, lo que no sabemos es la perspectiva de ellos, no sabemos aún si los estaban obligando.
Monika sólo lo miró sin interés, como si dudara que fuera verdad que fueran obligados y que no intentaran nada para escapar o delatar al hombre. Pero las dudas prefirió guardárselas, si bien no confiaba en James, sabía que el rumor de que Daniel tenía conexiones especiales fuera de la policía podían ser ciertas. Era mejor tener cuidado.
— Por cierto equipo, incluso si los niños de la casa son sospechosos, uno de los testigos me ha comunicado que el chico pidió que registremos toda la casa, especialmente las cosas de la chica y el patio trasero hasta el fondo. Chequen en toda la habitación y en la parte de afuera.
Daniel poniéndose serio era bastante agradable de ver, mucha gente en el escuadrón estaba de acuerdo en ello. Por algo llegó a ese puesto, era raro que un policía fuera tan dedicado, y siendo un pueblo pequeño no hubo muchos problemas para llegar a ese punto aparte de trabajo duro. Monika se dirigió junto a James al patio donde comenzaron a buscar con linternas en mano, adentrándose en la oscuridad de la noche.
Al final del día, parecía que lo de mayor valor era la declaración de Basil, declaración la cual no pudo sacarle. Hero tenía razón, Basil no quería hablar con la policía, pero aún así lo que le contara Basil, salvo la caída y si fue un atentado o un acto intencional, no era una declaración confiable. Él, al ser el más cercano al niño, era muy fácil que lo hubiera manipulado. Las razones del actuar de la chica y su hermanito eran difusas, parecía que la chica intentaba evitar que el niño se llenara las manos de sangre, la evidencia confirmaba que los guantes ensangrentados eran de él, pero el material genético es muy poco respecto a cualquier otra víctima, sólo estaba la sangre de su padre...
La muerte del padre era otro tema por completo, el pueblo probablemente estaría horrorizado por los detalles del asesinato, pero el niño sería defendido por haber terminado con el asesino de las muñecas. Y después de eso ¿qué? No era como que todos los años de sufrimiento de esos niños terminaría por sólo dejarlos en paz, sin mencionar que ahora eran dos huérfanos con un historial delictivo y violento. Dos huérfanos que necesitaban años de terapia y sumo cuidado para asegurarse de que eran personas estables en su vida diaria.
Dos niños como esos ¿había acaso oportunidad para que pudieran ser adoptados, ambos juntos y que todo saliera bien? Realistamente ¿podía la chica aún ser adoptada? Por lo que sabía ella podría terminar en la calle.
Y luego estaba la libreta, el diario de la chica. Mari. Parecía que ella hasta cierto punto era inocente y víctima de las circunstancias. El niño tuvo como primera víctima a su propio padre y la chica quería marcharse. Eso, además de pistas vagas de la localización del resto de cuerpos era lo relevante para el caso.
Sin embargo, ¿por qué se originó la discusión en primer lugar? De acuerdo al testimonio, fue debido a que la hermana “necesitaba más tiempo”. ¿Tiempo para poder mudarse y escapar? De acuerdo a lo escrito por la chica, eso encajaría para que el niño no asesinara a nadie por obligación, sin embargo el padre estaba muerto...
Y además, parecía que Hero empezaba a dudar de la veracidad de las intenciones de Mari.
“...Por lo que entendí, el padre de Mari y Sunny nos quería matar. A Kel y a mí...”
Independientemente de las razones, el chico sería o defendido por el pueblo o satanizado por la policía, y ambas opciones eran desalentadoras. Y de todas formas tenía que ser juzgado por un juez y quizás alejado de su hermana.
El oficial Daniel se prometió una cosa, pensar positivo y procurar que al menos pudieran tener dónde llamar o acudir en cualquier situación. Y en cualquier caso, ambos en algún momento necesitarían apoyo para rehacer su vida. Quería ayudar a Sunny y Mari, pero su enfoque estaba en el chico, ya que siendo el menor (y si deducía correctamente, quien menos implicado estaba en todos los crímenes) debería ser más sencillo deshacer el daño.
Ya era hora de dormir, sin embargo, Basil estaba más despierto que nunca. Basil no vio el cadáver del padre de Sunny, pero la reacción de Hero era suficiente para mantenerse lo más alejado del baño como le fuera posible. Si bien eso le hacía dudar de Sunny, también había una excusa para hacer un acto así. Basil, en sus 13 años, había visto muchos adultos pelear hasta la muerte por sus seres queridos, y él escuchó que Sunny intentaba protegerle a él y a Kel y Hero. Seguro las cosas estarían bien.
Basil ajustó su mochila en su hombro junto con las latas, unos sándwiches, una vela y unas ropas que casi no usaba dentro de la misma, sostuvo con firmeza la cubeta en su mano junto a unas mantas y una almohada que estaban dentro, y salió de su casa lo más silenciosamente que pudo. Su abuela seguramente estaría profundamente dormida, ella debería estar usando medicina para dormir debido a sus problemas en la vejez.
Una vez afuera, Basil se dirigió al parque. Incluso si Sunny era capaz de encontrar su camino cuando se perdía, no podía seguir el ritmo de Basil, quien de alguna manera era capaz de orientarse, aún en el bosque y aún si estaba oscuro. Basil conocía el lugar, y sabía que si se adentraba lo suficiente, lograría llegar a la casa del árbol.
Y si bien no se equivocó, no pudo acceder al lugar, la cerca se lo impedía, una cerca que siempre les tapó la vista a los rastros de sangre detrás de la misma, era una cerca medianamente alta. Eso y algunos árboles taparon siempre de la vista una cabina a varios metros de la propiedad de los Suzuki. Si no hubiera tenido una linterna, no la hubiera visto, y aún así seguramente en pleno día le resultaría difícil encontrarla.
Basil intentó asomarse si había alguien en la propiedad detrás de la cerca, confirmando la soledad de esa ubicación, una soledad que le daba escalofríos en ese lugar.
— Sunny…
Basil se acercaba un poquito al pequeño cerro cerca de la propiedad.
— Sunny.
Basil escuchó movimiento detrás de sí, encontrando a su amigo saliendo de un escondite en un hoyo detrás de una roca mediana.
— ¡Sunny! Ese realmente es un buen lugar pero no deberías usarlo, pueden haber arañas y…
Basil se detuvo de golpe, notando que Sunny no le hacía caso, simplemente se quedaba mirando a la nada. Basil lo observó más de cerca, moviendo una mano frente a su cara, la cual también fue ignorada.
— Ay Sunny, por favor, no me hagas esto, no ahora que no te puedo llevar con un médico…
Obviamente, sus súplicas cayeron en oídos sordos, teniendo Basil frente a sí a un muñeco de trapo, una sombra de lo que alguna vez fue su amigo. Pero, quizás si lo ayudaba a limpiarse, le daba ropa limpia y le dejaba cerca la comida para que comiera cuando pudiera, eso podría ayudar ¿cierto? Su abuela alguna vez ya había cuidado a alguien que estaba igual, eso y las series de misterio le decían que Sunny se recuperaría de esta. Probablemente.
— Vamos, Sunny, hay que limpiarte.
Después de un buen rato (y una buena caminata), Sunny estaba ya limpió y con ropas nuevas. Las ropas elegidas por Basil, aunque suyas, se aseguró de que fueran las que le quedaran grandes o que fueran ajustables, y que fueran calientitas. Afortunadamente Basil dejó todas las cobijas y la almohada cerca de la propiedad, el balde estaba completamente mojado y no sabía si podría llevarse todo sin usarlo. Fue en ese momento que escuchó unos leves sonidos producidos por Sunny, mirándolo esperanzado. Esperanza arrancada de su pecho al notar la expresión en la cara de su amigo.
Sunny estaba observándose las manos, como si aún pudiera verse la sangre en ellas, el hecho de estar en la silenciosa noche a oscuras no ayudaba en nada a su estado actual, y terminó cayendo de rodillas al perder la poca estabilidad, la poca fortaleza que le quedaba. Basil tuvo el presentimiento de que en cualquier momento empezaría a gritar, y temiendo que los encontraran ahí y se llevaran a Sunny, rápidamente se sentó enfrente de él y tomó sus manos.
— ¡E-Está bien, Sunny! Estoy aquí, e-e-estas limpio, ya pasó, ¿ok?
Esta vez Sunny reaccionó, abrazándolo y aferrándose a él, y después sosteniéndolo fuertemente para gritar en su hombro con todo su ser, intentando purgar todas esas sensaciones que lo abrumaban por completo. Sin embargo, esta reacción duró poco y Sunny se mantuvo temblando unos momentos antes de que Basil decidiera separarse un poco para seguirle hablando, sosteniéndole la cara para controlar un poco su atención.
— S-Sunny, mírame, ¿sí?
Sunny, más por obligación que por otro motivo, lo miró a los ojos. A pesar de haber luna llena, a duras penas podía distinguir nada en la cara de Basil debido a la sombra de los árboles, únicamente logrando ver el reflejo de la luz en sus ojos. Estaba llorando silenciosamente, grandes lágrimas rodaban por sus mejillas mientras sollozaba quedo.
— E-Estará bien, Mari está en el hospital, saldrá muy pronto y-y-y quizás pueda ayudarnos a resolver esto, ¿de acuerdo? M-Mira estará bien, te llevaré ahora mismo a algún lugar cercano, pondremos una cama calientita y cómoda, tendrás comida y un poco de luz y me quedaré contigo hasta que te duermas. Será como una pijamada, ¿eso te gustaría?
Sunny lo miró un momento antes de respirar profundamente, y asentir. Basil le sonrió, un poco menos tenso, y lo volvió a abrazar.
— Bien, entonces vamos. No te preocupes por nada, todo va a estar bien, ¿sí?
Sunny volvió a asentir, y Basil se separó de nuevo para levantarse del piso y extender su mano hacia él.
Sunny tomó su mano y lo acompañó y ayudó a recoger lo que faltaba, y así emprendieron el viaje de vuelta. Sunny parecía no estar del todo consciente de su alrededor, pero Basil lo tachó como algo que se arreglaría en la mañana.
Una vez llegaron a la propiedad, vieron en seguida la cabaña de antes.
— Sunny.
Sunny seguía sin voltear cuando le hablaba. Basil decidió agarrar suavemente su hombro para llamar su atención, lográndolo esta vez.
— Oye, ¿y si usamos esa cabaña de ahí? Quizás haya algo mejor que pueda ofrecerte-
— Esa cabina es de padre…
Bien, eso descartaba el lugar. Antes de que pudiera recuperarse del escalofrío recorriendo su espalda y decir algo más, Sunny buscó en la cerca algo así como un seguro y, una vez lo encontró, lo usó para exponer la puerta secreta. Una vez hecho eso, Sunny extendió los brazos, dejando confundido a Basil.
— U-uhmmmm… ¿quieres algo? ¿Quieres un abrazo?
Sunny negó con la cabeza, señaló las mantas y la almohada y volvió a extender los brazos.
— Y-Yo me ocuparé de las mantas, si quieres tú lleva la mochila, y-y-y una vez subamos empezamos a tenderte tu cama.
Sunny asintió y acomodó las mantas en su hombro, comenzando en seguida a subir. Una vez arriba, Basil encendió la vela y la puso sobre un plato, medianamente lejos del espacio de la cama, a mitad de la habitación. Sunny estaba viendo a Basil tendiendo las cobijas y poner la almohada cerca.
— ¿Quieres comer algo antes de dormir?
Sunny negó con la cabeza, acercándose en seguida a la cama improvisada. Basil en seguida abrió el hueco para que Sunny se metiera bajo las cobijas calientitas, y una vez dentro sólo tomó un momento para que Sunny estuviera completamente dormido.
Fue en ese momento que Basil notó que olvidó llevarle agua, dejó ahí la cubeta no sabiendo bien qué hacer con ella…
Bueno, tendría un poquito de sangre, quizás fuera mejor dejarla ahí. Tendría que regresar en la mañana para llevar agua. Basil sacó de la mochila el resto de la ropa, la comida y las latas, dejando todo en una esquina del lugar, y bajó por las escaleras. Una vez llegó a su cama, notó que casi olvidaba poner de nuevo la alarma para levantarse. Tendría que levantarse medianamente temprano para poder visitar a Sunny sin que nadie lo notara. quizás incluso podría llevarle algo mejor que simples sandwiches.
