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Fandom:
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Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2020-05-03
Completed:
2026-01-11
Words:
6,210
Chapters:
3/3
Comments:
7
Kudos:
62
Bookmarks:
1
Hits:
601

Peligroso

Summary:

No pensó que salir a beber con su jefe terminaría de esta forma, esto se sentía muy bien... pero era peligroso.

 

(Situado después del capítulo 88 del manga).

Chapter Text

"Esto no es bueno" se dijo mentalmente, su mirada se dirigió hacia el joven ciervo que sostenía con uno de sus brazos, sabía perfectamente cómo llegaron a esta situación, esa tarde ambos se quedaron bebiendo algunos tragos, incluso después de que se fuera aquella loba que intentó cortejar a su jefe. Todo iba muy bien hasta que cayó en cuenta que el menor se había excedido con el alcohol. —Perro tonto...—, Louis sólo se dignaba a soltar balbuceos incoherentes mientras que el león hacía un esfuerzo colosal para abrir el auto y evitar que el ciervo se cayera al mismo tiempo.

Una vez logrado su objetivo, introdujo al herbívoro dentro del vehículo en el asiento de copiloto, para su suerte esto fue fácil ya que el menor colaboró con la acción; —Pareces mi niñera—, dijo su jefe entre risas. El león lo observó por unos segundos para luego reír levemente, no sabía exactamente que era lo que le causaba gracia, si la pequeña broma del ciervo o el hecho de que era la primera vez que lo veía en ese estado.

—Pobre de mí, entonces—, le contestó con tono burlón mientras se alejaba para tomar el lugar de conductor; sí, había bebido pero no estaba tan ebrio como su acompañante, aunque prefirió manejar con la menor velocidad posible por seguridad.

No pasaron muchos minutos cuando Louis decidió hablar, o mejor dicho quejarse. —Tengo calor—, mencionó con un puchero  y se apresuró a quitarse el saco; Ibuki evitó dirigirle la mirada para no incomodar. El ciervo al notar como el león se tensó por unos instantes soltó una sonrisa traviesa y se apoyó en el asiento de tal manera que estuviera casi de costado, guiando toda su atención al mayor.

—¿Te puedo hacer una pregunta?—, el carnívoro se puso algo nervioso por la repentina acción de su jefe, este ambiente era extraño.

—Claro, aunque acabas de hacer una.

—¿Qué parte de mi cuerpo crees que tenga mejor sabor?—. El león hizo un movimiento brusco con el auto y frenó rápidamente, eso lo tomó por sorpresa.

No iba a mentir, la carne de ciervo era su favorita pero no podía simplemente imaginar a Louis como los otros ciervos, el tenía algo especial, lo supo desde que lo vió por primera vez; poseía un encanto único, más allá de su belleza física. Siempre había visto a Louis como su jefe, pero en este momento, inconscientemente divagaba sobre cómo sería su sabor, talvez sería la carne más majestuosa de todas, "¿Qué?", tan pronto se dió cuenta de sus pensamientos sintió asco, ¿Cómo se le ocurría siquiera?

—Mmm... Bueno...—, solo podía tartamudear y comenzó a sudar frío, tenía miedo de lo que pudiera llegar a decir, no quería perder la confianza del menor.

El herbívoro se dió cuenta del nerviosismo del contrario por lo que soltando un suspiro dijo, —Bien, parece que no soportas bromas pesadas—. A pesar de usar una entonación seria, estaba preocupado por el mayor, no pensó que le podría afectar tanto.

Después de esto decidieron regresar a la guarida, ninguno quiso hablar, lo cual hizo al viaje más incómodo.

• • •

Fue una pequeña odisea su llegada, en especial para Ibuki. Guardar el auto fue sencillo, pero entrar con Louis fue el problema ya que deseaba con todas sus fuerzas que ningún miembro del Shishigumi los viera. Ir a beber con el jefe y regresar tarde con el menor ebrio era muy sospechoso, probablemente los molestarían hasta el cansancio; a él no le importaría pero para el herbívoro su reputación lo era todo.

—Camina con cuidado—, le susurró el carnívoro al contrario. La habitación de Louis se encontraba en la parte superior,por lo que el león tuvo que ayudarlo a subir ya que con las justas podía mantenerse en pie. Para suerte de ambos, el resto de leones estaban en otro lugar o simplemente durmiendo.

Al llegar al cuarto del ciervo, Ibuki lo llevó a la cama, lo recostó con cuidado y le quitó los zapatos. —Parece que hoy dormirás en traje—, el menor se rió por su comentario dirigiendo sus manos a su propia corbata con la intención de desanudar la. El mayor se disponía a retirarse pero fue detenido por el herbívoro que tomó una de sus mangas para impedir que se fuera, —¿Me ayudas con mi cinturón?—. Las mejillas de Ibuki se tornaron de color carmesí, "¿Acaso era otra broma?". No, había algo diferente, Louis no tenía la mirada que usó en el auto, parecía hipnotizado, nunca había visto unos ojos tan bellos.

Su cuerpo reaccionó por sí solo obedeciendo al pedido, sus dedos se movieron de manera torpe y decidida logrando quitar el cinturón. A penas terminó su trabajo sintió como una mano levantaba su vista sosteniendo su mentón, el menor tiró un mechón de su melena, acercándolo sin hacerle doler.

—Disculpa si te incomodó lo que dije hace rato—, dijo mientras acariciaba su melena suavemente sin dejar de acercarse.

El espacio entre ambos se acortaba más poco a poco, al punto que podían sentir el aliento del contrario; Louis rompió esa pequeña brecha uniendo sus labios, el carnívoro se sentía aturdido y relajado, así que no lo detuvo. El beso inició lento con movimientos torpes por la diferencia de tamaño entre ambos, pero luego tomó más intensidad; el herbívoro llevó sus manos al pecho del contrario, deteniéndose en los botones, para desabrocharle el saco desesperadamente; el mayor se alejó por un momento sólo para quitarse la dichosa prenda y retomar la acción.

Se apoyó colocando sus manos en la cama, evitando así aplastar a su jefe, y comenzó a besar su cuello  dando algunas cuantas lamidas. Louis soltaba leves jadeos, los cuales sólo le generaban más ganas de continuar.

"Huele muy bien", su mente era una montaña rusa de emociones, "Talvez... si sólo le doy una proba–", y la magia se fue. Se detuvo abruptamente dirigiendo su mirada a sus manos, la vista le causó horror, sus garras habían rasgado la cama de tal manera que parte del relleno se estaba saliendo. Se alejó rápidamente del ciervo y trató de calmar su respiración.

—¿Qué pasa?—, preguntó el menor por el repentino cambio de ambiente; no pudo contestarle y sólo optó por sostener sus manos como si su vida dependiera de ello.

El herbívoro se percató de las marcas en su cama y todo cobró sentido, estaba ebrio pero podía intuir cuál era el problema del león. Con la mayor confianza del mundo tomó una de sus manos para calmarlo, —Tranquilo, todo está bien...—, claro que apreciaba su vida, pero extrañamente con Ibuki se sentía seguro.

El mayor lo observó sorprendido, sabía que Louis confiaba en que no le haría daño, pero él no estaba seguro de si mismo, "No puedo arriesgarte".

—Lo siento..., no puedo—, se levantó haciendo un gran esfuerzo para no flaquear al último segundo, —Me arrepentiría toda mi vida si llegara a lastimarte—, dijo con una sonrisa llena de tristeza. Recogió su saco y se retiró de la habitación soltando un 'descansa' como despedida.

—Yo debería ser el que se disculpara—, susurró el ciervo para si mismo.

• • •

Soltó un suspiro frustrado una vez fuera de aquel cuarto, se sentía como un idiota pero fue la mejor decisión. Solo esperaba que su relación con Louis siguiera siendo la misma.

—¿Sucedió algo bueno?

Se sobresaltó al escuchar aquella voz, no esperaba que Free estuviera despierto. No le contestó pero su pregunta hizo que recordara todo lo ocurrido y no pudo evitar sonrojarse.

—¡¿Qué?!—, su voz demostraba genuina sorpresa, —¡¿Enserio pasó algo?!

—No grites, algunos queremos dormir—, dijo para luego retirarse a su habitación, ignorando las preguntas de su amigo y dejándolo con muchas dudas sobre lo que sucedió.