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Characters:
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Language:
Español
Stats:
Published:
2021-01-06
Completed:
2021-01-08
Words:
2,645
Chapters:
2/2
Comments:
3
Kudos:
25
Bookmarks:
1
Hits:
288

Heal

Summary:

Changkyun es un músico que ha perdido todas las esperanzas de vivir, Kihyun es un fotógrafo dispuesto a devolvérselas. Encontrarse en aquel museo esa tarde fría lo cambió todo, en especial cuando descubrieron que el arte y el amor lo pueden curar todo; incluyendo las heridas del pasado.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: Dos extraños

Chapter Text

El camino era largo,  hacía frío, a pesar de llevar doble chaqueta e incluso de haber tomado un poco de café antes de salir de casa, todo seguía sintiéndose frío y desolado. Desde hace mucho tiempo las cosas dejaron de sentirse cálidas para él. 

Changkyun iba jugando con sus manos mientras caminaba a pasos largos acercándose cada vez más a su destino. Aunque no deseaba llegar allí ese día, se obligó a hacerlo porque era algo importante para su mejor amigo y se negaba a decepcionar a otra persona más en su vida. Los ojos los sentía pesados por la falta de sueño, tanto que le molestaba un poco algunas luces de los lugares mientras caminaba. 

Minutos después llegó al lugar, se detuvo a observar las grandes puertas de entrada y se percató de las caras sonriente de las personas que iban saliendo del lugar con sus volantes. Se tapó la cabeza con la capucha y entró sin mirar a nadie.

Todo lucía pulcro, el olor a lavanda se impregnó en sus fosas nasales haciéndolo sentir mucho más cómodo, le gustaban los olores florales; le gustaban las flores en realidad y aquello fue un detalle que no pudo pasar desapercibido. 

Las personas lucían  tranquilas caminando de un lugar a otro, cotilleando sin parar a medida que observaban alguna pieza, buscándole lo especial a cada una, lo subjetivo de admirar el arte era aquello para él. 

Camino un poco para dar un vistazo a las mismas, sin poner demasiada atención o buscarle un significado, simplemente mirándolas por decencia u obligación. Sabía que detrás de cada pieza había una historia, pero no se sintió tocado por ninguna de ellas, le había perdido el sabor al café tanto como a la vida y sin embargo seguía tomándolo; como ese día, estaba allí aun sabiendo que nada le podía llegar a transmitir absolutamente nada. 

Mientras veía una que otra imagen se quedó inmerso en la sonrisa de una mujer en el campo, sabía que se trataba de una por la silueta, pero en la fotografía no se podía reconocer bien el rostro, lo único que atrapaba era la sonrisa, como si aquella foto hubiera sido sacada sin pensar, miro el nombre debajo de la misma; “Mamá” aquello causó que sintiera un escalofrío de pies a cabeza y entonces se quedó perdido una vez más en ella, sin ninguna emoción de por medio, solo estaba enfocado en ver la sonrisa en el retrato. 

—¿Te gusta?—la voz llegó de la nada sacándolo de sí, sin pensarlo se sacó la capucha mirando extrañado a la persona a su lado que estaba tratando de entablar una conversación con él. 

—¿Qué? ¿Por qué?—pregunto estúpidamente tratando de recomponerse un poco. 

—Te pregunto que si te gusta porque llevar más o menos unos diez minutos parado frente a ella y de todas las personas en este lugar eres el único que lo ha hecho, no sé si aquello debe ser alarmante o inspirador—comentó acomodándose las gafas con delicadeza y pasándose las manos por el cabello. 

—¿Trabajas aquí? ¿Es esto algo prohibido?—Changkyun volvió a responder con otra pregunta.

—No creo que sea prohibido, solo me causa curiosidad—comento. 

—Bien, siendo así, no lo sé, simplemente me quedé observando la imagen, no puedo decir que es mi favorita porque creo que me faltan más por ver, pero tiene algo diferente o por lo menos trata de transmitir algo diferente—se tocó la cabeza como signo de vergüenza porque no podía estructurar un pensamiento apropiado y expresarlo mucho menos—. Es decir, está bien. 

—Bueno, un está bien es mejor que un; que mal fotógrafo eres—comentó dándole una sonrisa al chico sin mostrar los dientes. 

—¿Es tuya? ¿Tu eres...—se acercó a la tarjeta de presentación debajo de la imagen— Yoo Kihyun? perdón. 

—No tienes que pedir perdón, esta bien. Por lo menos eres sincero, sin embargo es mi pieza favorita. Fue de las primeras que saqué y siendo sincero es especial porque con ella descubrí que me gustaba la fotografía—las palabras del chico retumbaban en la mente del moreno, entonces ambos disfrutaron de ver aquella imagen juntos, dos extraños; con un lugar en común. 

—¿Por qué la llamaste así?

—Bueno, tuve una relación conflictiva con mi madre, aquel día fue la primera y la última vez que la vi sonreír, supongo que es el mejor recuerdo que tendré de ella, es el único que además deseo mantener—Kihyun dio un pequeño suspiro antes de llevarse sus manos a los bolsillos—. Me gusta que mi cámara solo enfoco de alguna manera su sonrisa, no sé cómo sucedió aquello pero paso, a veces las personas te rompen o las rompes tu a ellas, pero en algún momento de la vida las mismas te hicieron felices, ¿Qué mejor que guardar el recuerdo bonito? nada. 

Las manos de Changkyun temblaban y no era por el frío, sentía que en cualquier momento sus piernas iban a dejar de funcionar y se iba a romper en llanto, en ocasiones sucedía, pero las palabras del artista lo atravesaron fervientemente, pero las lágrimas no cayeron, y las piernas dejaron de temblar en el momento que fue abrazado por detrás. 

—¡Viniste!—La característica voz de su mejor amigo se hizo presente. 

—Hola Minhyuk—respondió Changkyun agradeciendo internamente por la aparición del chico. 

—¿Cómo estás? ¿Comiste algo? ¿Estas bien? te noto pálido—comentó separándose del chico y tomándole de la barbilla para inspeccionar la cara delgada del menor—. ¿Has dormido algo?

—Estoy bien, estoy bien, suéltame—dijo mientras sus mejillas eran apretadas por Minhyuk quien al segundo lo soltó y miró a Kihyun que aún se mantenía a su lado viendo la escena. 

—Conociste al señor Yoo, es un gran fotógrafo, la mitad de las fotografías el día de hoy son suyas, realmente era alguien muy esperado, ¿te han gustado todas? Estaba un poco nervioso pero creo que todo salió bastante bien—comentó con su característica rapidez al hablar—. Señor Yoo si mi Changkyunie le molesto en algún momento como su hermano mayor me disculpo. 

—Dijo que mi pintura estaba bien—comentó Kihyun imitando una mueca de molestia, mintiendo claramente, pero Minhyuk se lo tomó en serio porque golpeó con los flyers al chico. 

—¿Cómo le vas a decir eso al artista?—preguntó—¿Te gustaría que digan que tu música está bien y solo eso? ¡Te pego!—soltó causando que Kihyun riera y tuviera que taparse la cara con el papel que llevaba en manos para que no le vieran—. Perdone señor Kihyun, si hay algo que pueda hacer por usted entonces el museo lo hará. 

—Realmente no le dije nada malo—expresó el aludido mirando al chico a su lado. 

—¿Hay algo que desee que hagamos por usted? nos ha dado una exposición maravillosa, el museo ha tenido muchas personas hoy, realmente estamos agradecidos, lo que desee lo haremos—comentó Minhyuk acomodándose el traje con sutileza. 

—¿Lo que sea?—preguntó volviendo a mostrar la cara. Detrás de las gafas de aumento sus ojos brillaban con picardía y Changkyun no pudo expresar con palabras lo que aquello le había hecho sentir, quizás deseo, de poder ver todo de aquella manera nuevamente o simplemente envidia de tener unos ojos tan bonitos con la posibilidad de brillar así. 

—Bueno si es algo que puedo hacer—dijo asintiendo. 

—Entonces...déjeme salir con su hermano menor a por un café esta noche—aquello hizo que Minhyuk espabilara unas cuantas veces tratando de entender las palabras del artista frente a él. 

—¿Conoces a Jooheon?

—¿Jooheon? ¿No es su nombre Changkyunie?—preguntó él. 

—¡Oh! ¡Oh, es Changkyun!—exclamó al entender aquello.

—En realidad él no debería responder por mi a ese tipo de invitaciones y la verdad es que quizás no sea una buena idea realmente, yo...—hizo silencio bajando un poco la cabeza en la búsqueda de organizar sus pensamientos y dar una buena excusa para negarse a aquello—. No me gusta el café. 

—Entonces una copa de vino. 

—¿Por qué yo?—pregunto llevándose otro golpe de parte de Minhyuk a su lado. 

—¿Por qué tú no?

No esperaba que la respuesta llegará con otra pregunta y menos que estuviera acompañada de una pequeña sonrisa tierna de parte del chico, aquello era extraño, algo a lo que Changkyun realmente no estaba acostumbrado, y dentro de su monótona vida, aquel era un cambio repentino que con miedo, pero sin esperanzas se atrevió a aceptar.