Chapter Text
Este es tu primer año en la universidad, ya han pasado unos 3 meses desde que comenzaste a estudiar artes visuales, has pasado todo ese tiempo peleando con las personas a tu alrededor, siempre diciendo que no vas a ganar dinero, que vas a terminar en la calle, que no vas a encontrar trabajo, entre otras cosas.
Pero nada de eso importa realmente. Tus notas son las mejores. Estás primera entre todos los estudiantes de artes de tu facultad. Vas bien en tu trabajo de medio tiempo en la cafetería cerca a la universidad. Todo va bastante bien. Excepto que tu novio parece estar distante este último tiempo, sobre todo desde que ambos comenzaron a ir a diferentes universidades, ya que no pudo entrar a la U.A.... solo se han visto una vez por semana y casi no contesta tus mensajes, el solo hecho de terminar tu relación con él te asusta.
Tus pensamientos te distraen muestras vas caminando en el campus, cuando de repente alguien te choca. Caes al suelo sentada. Ves a quien te hizo caer, era un chico alto de pelo violeta, bastante despeinado, su piel era pálida, sus ojos rasgados de color violeta, totalmente hipnotizantes. Te quedaste callada por un segundo, y de repente el chico empezó a reírse, lo cual te hizo sentir mucha vergüenza. Casi sin control levantaste tu tono de voz y le gritaste:
-¡No me parece gracioso, deberías disculparte!
Él deja de reírse y cambia a una expresión sería.
-No lo creo. Los dos estabamos distraidos. Simplemente pasó. No voy a pedir perdón.-dijo el chico de ojos violetas.
Otra oleada de vergüenza recorrió tu cuerpo. ¿Cómo se atrevía a decir eso?
-El problema es que te reiste de mí. Tenés que pedirme disculpas.- tu tono se volvió muy serio, te levantaste del piso para encararlo directamente y te pida disculpas mirándote a los ojos. Pero el te llevaba una cabeza, era alto. El chico conservaba su expresión sería.
-Parece que sos muy peleadora para tu estatura. Me tengo que ir llego tarde a mi clase.
Así sin más se marchó caminando. Te hervia la sangre de lo enojada que estabas. No solo se había burlado de como caíste, también de tu estatura. Esperaste no volver a cruzarte con él porque no sabías que podrías hacerle si lo volvías a ver.
