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-Busca ayuda -le había dicho Steve -Busca a Hopper, o a Joyce, avisa a todo el grupo, llama al ejército, a los marines, a los SHIELD, al tipo más chungo que veas en Hawkins, pero trae ayuda
Y Dustin había puesto mucho empeño en ello, desde luego que sí, pero salir de allí con la hermana de Lucas, Erica, dándole el coñazo todo el rato no había sido fácil, habían tardado más de lo esperado y, llegados un punto, se rindieron. No había forma de salir a la superficie, bueno, sí, pero para entonces Steve y Robin serían papilla para rusos, tenían que hacer algo ya.
-En el ascensor había un teléfono, ¿verdad?
-Creo que sí, pero seguramente esté custodiado, es obvio que entramos por ahí
-Vayamos a comprobarlo
Se colaron por la instalación de aire, Erica con más facilidad que Dustin, pero llegaron al ascensor, el cual efectivamente estaba custodiado, pero solamente por fuera, las puertas estaban cerradas y si lo hacían con cuidado nadie lo notaría. Primero pasó Erica, quien ayudó a Dustin tirando de él con todas sus fuerzas, estuvieron a nada de caerse pero consiguieron mantener el equilibrio en el último momento, Dustin rebuscó en sus bolsillos, siempre llevaba una pequeña hoja con teléfonos anotados para emergencias.
-Muy bien, ¿a quién llamamos?
-¿A los bomberos?
-Sí, claro -bufó la niña en un susurro -Esos cinco pasmados contra todo el ejército ruso
Dustin pensó rápidamente mirando todos los números.
-Hagamos lo que ha dicho Steve, avisemos a Hopper, seguro que él puede traer a todo el ejército si hace falta, o a los locos que experimentaban en el laboratorio, alguien traerá
Dustin marcó a la comisaría, pero no había nadie, normal, era 4 de julio; marcó entonces a la cabaña pero no lo cogieron; marcó a casa de Will por si todos estaban allí, pero tampoco lo cogió nadie; desesperado golpeó el teléfono con fuerza, lo que le ganó un zape de Erica, ambos miraron a la puerta, parecía que no se habían dado cuenta.
-¿Y a quién llamamos ahora?
El chico miró la hoja de nuevo repasando cada número y eliminándolos por razones obvias, entonces cayó en uno, miró su reloj calculando si seguiría allí o sería mejor llamar a su casa, claro que llamar a su casa era algo arriesgado y altamente desaconsejable, por suerte su reloj decía que debería seguir allí, recogiendo para cerrar, sus dedos marcaron rápidamente.
-Está cerrado -se escuchó al otro lado
-No, no, soy Dustin, espera
****
Lo golpearon una vez más, no entendía porqué no le creían, sabía que tal vez sonaría raro que unos adolescentes pudieran colarse en una base militar secreta rusa, pero de verdad, ¿qué espía se vestiría con un traje de marinero? Está bien, pensándolo bien, disfrazarse de empleado del centro comercial sería lo más lógico, pero un espía hubiera escogido otra tienda, otro uniforme que le permitiese.... él que sabe.... llevar quinientas armas en los bolsillos, por ejemplo. Aquel tipo volvió a golpearle, Steve estaba seguro de que se desmayaría a esas alturas, y no se equivocó, lo tomaron por los brazos y le arrastraron por los pasillos hasta una habitación, al abrirla Robin estaba allí, la chica se veía preocupada y muy enfadada, insultó y golpeó a los soldados pero ellos la redujeron, tomaron dos sillas y los sentaron de espaldas el uno con el otro, atándolos fuertemente.
-Steve, Steve -le llamó -¿Estás bien?
Pero Steve no respondía porque aún estaba desmayado.
-Billy va a matarme
****
El coche derrapó al frenar, bajó sin preocuparse en cerrar la puerta y corrió hasta el almacén que Dustin le había indicado, por suerte no había nadie vigilando, tomó el walkie que los críos se habían emperrado en que tuviese y lo encendió.
-Ya estoy aquí, no hay nadie arriba
-Bien, subimos
Esperó en silencio sin tocar nada, así le había dicho el mocoso que lo hiciera, para no llamar la atención, "y si una luz o una alarma se enciende" había sido un argumento muy convincente, en pocos minutos las puertas se abrieron mostrando a Dustin y la hermana de Lucas, ¿cómo se llamaba? Ah, sí, Erica. Entró y volvieron a bajar, Dustin y Erica le contaron rápidamente la situación porque por el teléfono solamente había dicho "Steve está en peligro" y él había salido corriendo, colocaron el walkie en otra frecuencia, allí abajo se suponía que no llegaba la señal pero como ambos estarían bajo tierra no habría problemas. Ayudo a los menores a subir al conducto mayor y luego subió él cerrando la rejilla detrás, gatearon hasta un punto en el que se extendía y los tres cabían perfectamente, aún Dustin se sorprendía de que el mayor cupiese teniendo en cuenta que Steve era mucho más estrecho, pero también era cierto que aquellos eran conductos mayores y el chico era delgado.
-Iremos juntos hasta la sala de control, la encontramos mientras tratábamos de salir y parecen que la han dejado sin vigilancia, te guiaremos por los conductos hasta Steve y Robin, luego robaremos un carrito o algo y os sacaremos de ahí
-Tu plan hace aguas por todos lado, enano
-Pues menos mal que eres socorrista -masculló Dustin -Ahora ve y socorre a tu novio
****
Le habían vuelto a golpear, Steve estaba seguro de que su cara sería simplemente un gigantesco hematoma si seguían así, él continuaba diciendo lo mismo, la verdad, pero obviamente no le creyeron, así que trajeron a un "doctor" que les inyectó algo que les "ayudaría a hablar". No sabría decir porqué pero le entraron unas ganas enormes de llorar, y por alguna razón que también desconocía, no hizo nada por evitarlo
-Steve -dijo Robin preocupada
-Vamos a morir, Robin -sollozó Steve -Voy a morir aquí abajo y aún hay muchas cosas que quería hacer y no he tenido tiempo
-¿Cómo qué?
-Pues ir a la Universidad, irme de casa de mis padres, tomar unas vacaciones en California con Billy, casarme con él, probar todo el camasutra con él, adoptar un bebé...
-Sí, me ha quedado claro, te han quedo muchas cosas por hacer CON Billy -bufó la chica -pero aún podemos salir de aquí así que no te hundas
Steve asintió aunque Robin no pudiera verle, comenzaron entonces a buscar la forma de salir de allí, encontraron tijeras y cuchillos en la mesa, podrían romper las cuerdas con ello, trataron de moverse a saltos coordinados pero terminaron por caer al suelo con un sonoro golpe, la pareja comenzó a reírse sin causa alguna. La puerta se abrió dejando ver al doctor y aquel militar con tanta mala leche, los soldados incorporaron a ambos.
-Vamos a ver si tienes más ganas de hablar ahora
-Oh, sí, tienes muchas ganas de hablar, ¿verdad, Steve? -rió Robin sintiéndose algo mareada -¿Por qué no les dices lo que me has dicho antes?
-¿Qué le dijiste? -exigió el general
-Echo de menos a Billy -sollozó Steve -Quiero verle ya, hace dos días que no lo veo porque tiene que cuidar de Max porque sus padres se fueron de vacaciones, y yo trabajo todo el día en la maldita heladería, y no puedo ir a verlo en la piscina, y hace una semana que no nos acostamos
-Espera, ¡espera!
-Y le echo tanto de menos, su pelo haciéndome cosquillas en el pecho cuando se tumba encima de mí en el sofá, ese bigotillo cuando me besa, que venga a verme a la hora de cerrar para enrrollarnos en el almacén
-AHHHHH, ¡¿te lo montas con él en el almacén?! -se quejó Robin -¡Lo sabía! ¡Sabía que no te estaba ayudando a mover el cargamento, serás guarro!
-Y encima no puedo vigilarle -continuó Steve ignorando a todo el mundo -y tengo que hacerlo porque la zorra de Heather está todo el día pavoneandose, la muy puta
El militar golpeó a Steve para que se callase ya que este ignoraba por completo sus gritos.
-¿¿Quién cojones es Billy?!
-¡YO SOY BILLY! -gritó el rubio abriendo la puerta de par en par
El doctor tomó una de sus herramientas pero Billy fue más rápido y le tiró el walkie-talkie a la cabeza, lo que le hizo caer al suelo y dejó que Robin le diese una patada en la cara que lo dejó KO, el militar fue a tomar su arma pero Billy ya lo había alcanzado y golpeado en la cara quitándole la pistola, el hombre estaba tirado en el suelo sujetándose la nariz rota.
-¡Billy! -le llamó feliz Steve -Oh, Billy, te echado tanto menos
-Ya, ya, te he escuchado por los conductos de ventilación -sonrió tomando el cuchillo de la mesa
-Oye, tienes sangre en la camiseta
-Y te aseguro que ninguna en mía -masculló concentrado en romper la cuerda
Steve se puso en pie de un salto pero cayó al suelo en segundos, Billy se acercó a él ayudándole a ponerse en pie, el rubio miraba su rostro magullado con verdadera furia, Steve reía como si todo aquello fuera una comedia, entonces miró al militar.
-Billy es mi novio, gilipollas -rió fuertemente-Y os va partir la espalda en dos, ¿y sabes por qué? Porque me habéis hecho daño y ahora vais a morir
Steve continuaba riendo como si fuese el mejor chiste del mundo, Billy volvió a dejarlo sentado en la silla y arrastró los cuerpos de los vigilantes a dentro, no estaban muertos, simplemente casi en coma, cerró la puerta asegurándose de que no había nadie viendo.
-¿Qué ha pasado? -le preguntó a Robin, quien parecía la más cuerda en esos momentos
-Descubrimos un código en la radio, y lo descifré, porque era muy sencillo, estos rusos no tienen ninguna imaginación, son tan...
-La versión resumen, Robin
-Rusos malos en el centro comercial, nos colamos, nos descubren, nos pillan y le dan una paliza a Steve
-Gracias -sonrió Billy girándose hacia el moreno -¿Estás bien?
-No me siento la cara, pero estoy genial, estoy es muy guay
Billy rodó los ojos pasando las manos por su pelo, definitivamente estaban drogados, puede que Steve en doble cantidad o que la paliza hubiera nublado su cerebro, pero parecía que tenía 3 años.
-¿Quién ha sido? -preguntó sin más, Steve señaló al soldado que se quejaba en el suelo -Bien
Billy tomó la silla donde antes había estado Robin y sentó allí al general de un único tirón, Steve se mordió los labios porque Billy estaba realmente fuerte, tomó los restos de cuerda y ató las muñecas del hombre, no le concedió un segundo cuando volvió a golpearle sobre su nariz rota.
-¿Has visto lo que le has hecho en la cara a mi chico? -gruñó golpeándole en las costillas -No le llamo niño bonito por nada
El hombre se quejaba mientras la sangre se mezclaba con su saliva, ante los posibles gritos de alerta Robin le puso un trapo en la boca, Billy le asintió agradecido, comenzó a golpear al hombre como si fuera un saco de boxeo hasta que estuvo mucho peor que Steve.
-La próxima vez que queráis instalaros en Estados Unidos, aseguraros de que yo no esté ahí, porque -le golpeó con la bandeja en la cara -no -volvió a golpearle -soporto -otra vez- que toquen -una vez más -mis cosas
Aquel hombre casi había perdido la consciencia, toda su cara sangraba, Billy lo tomó del cuello para que le mirase a la cara.
-¿Me has entendido? -gruñó, el hombre asintió
Billy le soltó y se alejó un par de pasos, el walkie comenzó a hacer ruido y lo tomó, Erica le informaba de que todo estaba despejado y que llevaban un carrito, debía abrir la puerta, ya casi estaban allí. Billy dedicó una última mirada al hombre. El último golpe que le propinó fue tan fuerte que el hombre cayó con la silla y todo. Billy se acercó a Steve y lo tomó en brazos como una princesa justamente, el moreno sonreía como un bobo dejando caer su cabeza en la curvatura de su cuello, Robin abrió la puerta y el carrito ya estaba allí, Dustin y Erica al frente se bajaron para subir en la parte de atrás, Billy sentó a Steve y se puso al volante.
-Agarraos
No sabrían decir cómo porque aquello era como un carrito de golf, pero Billy lo puso a tope, con tanta velocidad prácticamente patinaban cada vez que tenían que girar, Dustin le decía por dónde, estaban cada vez más cerca, pero entonces un par de soldados se interpusieron en su camino, señalándolos, Billy aceleró aún más si era posible sin darles tiempo a sacar sus armas porque estaban demasiado asustados por ser atropellados.
-No debisteis tocar a mi princesa
Y los soldados volaron por encima del techo ante el impacto a toda velocidad con el que entraron en el ascensor y derraparon bruscamente al frenar, Dustin saltó del carrito y cerró la compuerta nada más entrar, comenzando a subir. Billy miró a Steve, quien seguía sonriendo como un bobo y reía por lo bajo de vez en cuando, acarició su rostro suavemente analizando sus heridas, el enfado marchándose para dar paso a la preocupación.
-Has arrollado a dos soldados rusos -sonrió Steve -Noqueado a otros dos, walkiteado a un científico loco, y dado una paliza cercana a la muerte a otro
-Lo siento -sonrió Billy -Ya sabes que rompo cosas cuando me enfado
-¿Me romperás el culo esta noche?
-¡Wow!¡Wow! Que hay más gente aquí -regañó Robin alejándose con Erica asqueada
Steve y Billy se rieron, aunque puede que por causas distintas, el rubio acarició el labio partido de Steve retirando algo de sangre antes de besarle, el moreno suspiró sonriendo.
-Sólo si tú quieres -musitó contra su boca -pero después de salir de aquí y acabar con el bicho ese asqueroso que los niños han descubierto
-¿Qué bicho?
-El de la otra vez que tanto perseguíais y que intentó atraparme
-Dios, como le odio, voy a destruirlo a él y a toda su raza, ¿cómo se atreve a intentar poseerte? Eres mío, ¿que no se entera o qué?
Billy sonrió volviendo a besarle.
-Tranquilo, mañana ponemos un cartel luminoso en el pueblo que se vea hasta desde el espacio
-"Billy Hargrove es propiedad de Steve Harrington", suena bien
-Suena muy bien
A Steve le dolía la boca porque habían destrozado su mandíbula y su labio, incluso creía que se había mordido la lengua sin querer, pero le daba igual ese dolor porque Billy estaba ahí, con su camiseta de tirantes blancos manchada de la sangre de los que habían osado darle una paliza, conduciendo el carrito con el que había arrollado a dos tipos, el pelo húmedo porque había venido corriendo desde la piscina, y le había rescatado de un bunquer militar secreto ruso.
