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Nimias cruzadas al cielo

Summary:

❝Le prometo que no me rendiré sin importar qué ocurra, y que incluso si perdemos contacto: me esforzaré para que sea durante el menor tiempo posible. Quiero estar con shishou de la manera que sea, durante tanto tiempo como me lo permita ❞.

Chapter 1: Vértice de otoño

Summary:

En donde Mob desearía que aún fuese el verano de su relación con shishou.

Notes:

Reigen Arataka (32) + Shigeo Kageyama (18)
OOC! ・ Canonverse ・ OneSided!Relationship

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Once horas de diferencia.

Día y noche, el terminador empíreo (1)  los separa en un insólito giro de eventos.

Cierto es que Shigeo Kageyama se encuentra cursando la universidad en una localidad distinta a su ciudad natal, pero también es un hecho que transportarse le supone un simple viaje de cuarenta minutos en tren bala y diez a pie. Así que, el joven no se vio obligado a consolar a shishou por una abrupta separación que les impidiese ir al karaoke con cierta asiduidad.

En contraste, el esper aún está desanimado respecto a los trece mil kilómetros de distancia entre el atractivo rubio  y su persona.

(Desconsolado. Se halla desconsolado).

Después de todo, él estuvo —secretamente— en contra de que Arataka aceptara aquella remota oferta laboral a dos continentes de distancia. Extraordinaria oportunidad que expande —por vez primera— las posibilidades del falso psíquico al respecto de sumar personas invaluables  tanto a su cartera de clientes como a sus colaboradores y… amigos.

Y ni las más aterradoras leyendas urbanas —incluida la «abuela corredora»— ni los más viles espectros alarman a Shigeo como lo hacen los simpáticos desconocidos que su ex-jefe le presenta en redes sociales y videollamadas. Por supuesto, el menor también ha entablado rutilantes vínculos con otros, pero… pero… es diferente…

El falso psíquico —en sus tres primeras décadas de existencia—  de ningún modo se caracterizó por ser social u honesto con los demás, y… y… ugh. Es decir, el chico es feliz porque su maestro lo es; sin embargo, una insólita aflicción  se suscita en su estómago al apreciar cómo el blondo avanza a pasos agigantados, sin requerirlo a su lado.

Nadie es realmente indispensable.

Ni siquiera un usuario psíquico, porque en la actualidad es Serizawa quien se encarga de proteger a pies juntillas al sagaz hombre cuya atención se focaliza en mostrar a la pantalla un adorable pomerania que encontró en la calle. Kageyama bosteza. Está agotado, dado que son las tres de la mañana en Seasoning City y las dos de la tarde en Zywność Town (2).

Se obliga a resistir, puesto que aquellos valiosos minutos son los únicos libres a lo largo del ajetreado día a día del ahora cotizado dueño de una consultoría parapsicológica en repunte. Cabecea. Deja de escuchar a Reigen y se limita a contemplarlo: gafas, ropa casual, esplendida sonrisa y movimientos más sosegados que en antaño.

Lo extraña.

Lo extraña demasiado.

No importa si el blondo cambió, porque él también lo hizo.

Además, los múltiples mensajes, las inoportunas (video)llamadas a deshoras e incluso los ocasionales paquetes de ridículos presentes no sustituyen en lo más mínimo a la voz a milímetros de su oído, al calor corporal de entrañables abrazos o a la inclasificable sensación de su mano siendo rodeada y ceñida por la ajena en estrecha aprehensión.

Por supuesto, Shigeo comprende que su maestro y él son más una metáfora de líneas paralelas —jamás, perpendiculares — con someros puntos en común e inmoderados contrastes: estrépito y sosiego, convencimiento e inestabilidad, sujeción y potencia, apatía e interés y… y… “eso”, el concreto motivo de su abrupta escisión.

Si bien, en ocasiones el esper está dispuesto a  entregar «todo» lo que es y será por volver a construir una apacible rutina entorno a Arataka.

—¿Estás bien, Mob? —  El adulto desciende al encantador cachorrito y aproxima el móvil a su rostro, examinando a su adormilado interlocutor —. Te ves terrible, duérmete ya. — Sugiere, en contra de su verdadero deseo de continuar robando la atención de su ex-empleado —. Este horario te hace trizas…

El universitario advierte de inmediato la preocupación en la mirada ajena, pese a la catastrófica resolución de imagen del digital enlace.

Así como el afecto, la devoción y el amor que el rubio le consagra.

Desde luego, Kageyama también ama profundamente a su shishou; el «conflicto» es que lo adora en platónica y fraternal sintonía. De hecho, el menor todavía se culpa por arruinar el único beso que infortunadamente compartieron; suceso por el cual el estafador eligió tomar distancia y construir una vida de la cual su pupilo está francamente aterrado.  

Dado que no puede mentirse ni a sí mismo al respecto de sus sentimientos, por lo que  —tarde o temprano— alguien más descubrirá lo sagaz, insigne y valioso que es su amado maestro — al cual desearía corresponder en intención y anhelo— y lo apartará aún más de su afligida persona, mucho más que a miles y miles de kilómetros de distancia.

Entonces, arribará el invierno a su marchita relación.

Notes:

(1) El terminador es la división planetaria entre el día y la noche.
(2) Zywność = “comida”, en polaco.