Work Text:
La ranita Neville tiene piecitos
La ranita Neville tiene manitas
La ranita Neville tiene orejitas
La ranita Neville tiene naricita
La ranita Neville tiene cosquillitas
Neville escuchaba alegre la canción que su mamá había inventado cuando era bebé, tenía 6 años y sabía que esa iba a ser su canción favorita para siempre. Alice aún le hacía cosquillas al llegar a la última parte y cuando era más pequeño su mamá señalaba las partes de su cuerpo para que él las aprendiera.
La ranita Neville sabe escribir
La ranita Neville sabe leer
La ranita Neville disfruta colorear
La ranita Neville ama dibujar
La ranita Neville tiene cosquillitas
La canción iba aumentando conforme al paso de los años. Cada que Neville necesitaba aprender algo la letra cambiaba, pero la parte donde Alice le hacía cosquillas permanecía igual.
La ranita Neville tiene una varita
La ranita Neville quiere aprender magia
La ranita Neville quiere ir a la escuela
La ranita Neville es muy inteligente
La ranita Neville tiene cosquillitas
Cuando Neville cumplió 11 sus padres llegaron con el mejor regalo que él pudiera esperar, un sapo. Trevor, como le había puesto a su mascota, se había convertido en su mejor amigo en cuestión de horas. El sapo ya sabía todo de él, desde su canción favorita hasta su peor miedo.
A Trevor le gustaba estar con Neville, pero a veces se escapaba para poder comer insectos. Cada que se perdía Alice tomaba la cara de su hijo en sus manos y le hacía exhalar profundamente.
- Trevor siempre va a regresar a ti. - Le decía Alice y Neville asentía.
Y era verdad, su mamá nunca mentía, después de unas horas Trevor volvía a estar a su lado.
La ranita Neville no va perder a Trevor
La ranita Neville es muy valiente
La ranita Neville va a ser Gryffindor
La ranita Neville no tiene miedo
La ranita Neville va a hacer amigos
Se repetía una y otra vez Neville mientras subía al expreso, estas líneas las había pensado al despedirse de sus papás en el andén. Estaba asustado, era su primer año en Hogwarts, era muy tímido e inseguro, varias veces escuchó a su abuela y a sus tíos decir que seguro era un squib. La primera vez que escucho eso había ido directo con su mamá para que lo abrazara, tenía miedo de no ser un mago.
Pero Neville no era tonto y se dio cuenta que su padre había peleado con su abuela por eso y nunca volvió a quejarse cuando hablaban de él a sus espaldas, no quería que su familia peleara.
La ranita Neville sabe que Trevor va a volver
La ranita Neville es muy valiente
La ranita Neville va a ser Gryffindor
La ranita Neville no tiene miedo
La ranita Neville va a hacer amigos
La primera hora en el tren y el sapo ya había desaparecido, pero sabía que Trevor siempre volvía, no iba a asustarse por eso, porque su mamá nunca mentía.
“¿Y si saltó del Tren?"
" No, Trevor está bien, Trevor está bien.”
Se repetía para calmarse.
La ranita Neville sabe que Trevor va a volver
La ranita Neville se siente muy nervioso
La ranita Neville va a ser Gryffindor
La ranita Neville no tiene miedo
La ranita Neville va a hacer amigos
Trevor aún no volvía y Neville llevaba casi dos horas en un compartimiento él solo, no se había atrevido a ir a buscar a Trevor y tampoco a conocer gente.
La ranita Neville sabe que Trevor va a volver
La ranita Neville se siente muy nervioso
La ranita Neville no sabe en qué casa va a quedar
La ranita Neville no tiene miedo
La ranita Neville va a hacer amigos
“Seguro que me manda a Hufflepuff, no soy valiente y no voy a quedar en Gryffindor”
Dos horas solo y Neville no paraba de llenarse la cabeza con situaciones que hacían que sus ojos se llenaran de lágrimas, las cuales eran controladas inmediatamente.
La ranita Neville sabe que Trevor va a volver
La ranita Neville se siente muy nervioso
La ranita Neville no sabe en qué casa va a quedar
La ranita Neville tiene mucho miedo
La ranita Neville va a hacer amigos
Seguía sin salir de ese compartimiento, ya había analizado los resultados de su selección y lo que el sombrero diría de él. Tenía miedo de que el sombrero viera que seguro es un squib y no merecía estar en Hogwarts, sus padres se van a decepcionar de él y van a dejar que su abuela lo regale con señores muggles y…
Un golpe en la puerta lo sacó de sus pensamientos y al girar su rostro vio a un chico pelirrojo y a uno castaño.
- Hola, soy Ron. - Habló el pelirrojo. - Y el es Harry, encontramos un sapo y estamos preguntando en todo el tren si es de alguien.
- ¡Trevor! — Neville se levantó para tomar a su sapo. - Muchas gracias por traerlo.
- No es nada.— Le regaló una sonrisa el castaño.
- ¿Nos podemos sentar aquí contigo? Mis hermanos nos sacaron de su compartimento.
- Claro.
Neville se sentía feliz, Trevor había regresado y dos chicos querían sentarse con él.
- Y ¿cómo te llamas?— preguntó Harry.
- Neville Longbottom.
Extendió la mano y Harry y Ron le dieron un fuerte apretón.
La horas se habían pasado volando entre platicas y risas con sus nuevos amigos, pronto estaba en el gran comedor siendo sorteado en Gryffindor y compartiendo cuarto con Harry y Ron.
Se habían desvelado, porque al parecer ninguno podía parar de hablar, tal vez eran los nervios de la primera noche en el colegio.
Los tres llegaron tarde a su primera clase y pasaron su primer castigo juntos. Neville tenía 11 y era joven pero sabía que Ron y Harry serían sus mejores amigos por siempre.
La ranita Neville es un gran mago
La ranita Neville es valiente
La ranita Neville es Gryffindor
La ranita Neville quiere mucho a Ron y a Harry
La ranita Neville es muy feliz
