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First Kiss

Summary:

¿Qué demonios le pasa?

¿Acaso es una colegiala enamorada?

No puede estar pensando que su mejor amigo es tierno, ni lindo.

Work Text:

 

 

“Así que aquí es donde vives Kenchin” es lo que finalmente Mikey dice, una vez que ambos  llegan a su habitación, solo para que después entrar sin demora a la misma, quitarse las botas blancas y caer de bruces en su cama “Estoy cansado”

 

“¡Hey Mikey!” regaña el mayor cuando  lo ve “Llenarás toda mi cama de sudor y tierra” le dice cuando nota que el otro no se ha quitado nada de la ropa sucia.

 

El nombrado se retuerce a un más en la cama.

 

Draken solo puede sentir sus venas palpitar, este maldito mocoso.

 

Mikey se gira para mirarlo.

 

“¿Me quieres dar órdenes Kenchin? Soy tu líder, tienes que respetarme”

 

Ken pone los ojos en blanco antes de caminar y sentarse al borde de la cama. No sabe lo que estaba pensando cuando decidió que era buena idea para ambos dirigirse a su casa en vez de la de Mikey.

 

“La mía es la que queda más cerca” es lo que dijo.

 

Se arrepiente de haber dicho eso.

 

No se avergüenza del lugar donde creció, ¿Cómo podría hacerlo? Lo único que sucede es que no todas las personas se lo toman bien, no todos quieren visitar un burdel, lo había dicho una vez antes en la primaria y solo le había valido las miradas de los profesores y las burlas de sus compañeros, únicamente dos personas conocen el interior de su habitación y ninguno de los dos ha dicho nada hiriente sobre eso.

 

Solo suspira para intentar controlar sus nervios.  Todo este nerviosismo debe de ser por la adrenalina de la pelea.

 

Es solo Mikey del que están hablando aquí, no tiene que estar nervioso por eso.

 

“Ne Kenchin” está a punto de poner los ojos en blanco debido al ridículo apodo, cuando sus ojos chocan con la imagen sobre su cama.

 

“Mikey ¿Qué demonios?” el rubio en cuestión se ha quitado por completo el Tokkoufuku de Touman y lo ha dejado a un lado de la cama, además de que la playera blanca que normalmente lleva debajo, está en el suelo, lo que lo deja completamente sin nada de la cintura para arriba.

 

Hace una mueca cuando nota que ya comienzan a formarse moretones en la piel del más bajo, al parecer incluso Mikey es humano después de todo.

 

Su mente regresa a la escena cuando comienza a escuchar el sonido de la hebilla.

 

“¿Qué? Dijiste que no querías que ensuciara tu cama ¿no es así?” Mikey está comenzando a quitarse el cinturón “¿Tienes un baño aquí verdad? ¿O lo compartes?” si cualquier otro hubiera dicho eso Draken ya los hubiera estampado contra el suelo, pero por la mirada en los ojos de Mikey sabe que el otro no tiene ninguna otra intención.

 

Draken solo señala con la mano la otra puerta que conduce al baño.

 

El más bajo no espera ninguna otra señal antes de levantarse de la cama, bajarse los pantalones y por alguna razón él desvía su mirada mirar hacia otro lado mientras siente el sonrojo subir por sus mejillas.

 

“Kenchin” Mikey está frente a él en cuestión de segundo estirando la mano en su dirección.

 

“¿Qué?” y siente que eso salió más agudo de lo normal.

 

“Ropa” es la respuesta del otro.

 

“¿¡Hah!? No tengo ropa de tu tamaño Mikey” ve la vena saltar en el rostro del más bajo.

 

“Solo dame algo que ponerme y ya no seas dramático Kenchin” es lo que termina siseando Mikey.

 

Draken solo pone los ojos en blanco antes de dirigirse hacia su ropa y sacar unos pantalones cortos y una playera para lanzárselos al rubio.

 

“Date prisa” es lo dice antes de que Mikey le haga una mueca y se dirija hacia el baño.

 

Pone los ojos en blanco cuando comienza a recoger toda la ropa esparcida que ahora hay en su habitación, escucha el agua caer de la regadera, bien por lo menos Mikey estará con suerte lo suficientemente ocupado, comienza a quitarse su Tokkoufuku quedando al descubierto su pecho, no piensa quitarse los pantalones no cuando en cualquier momento puede entrar alguna de las chicas, suficiente tiene con el estúpido de Mikey como para que el haga lo mismo, se deja caer en su cama, sus músculos están cansados y duelen, por lo que no es del todo sorprendente que cuando su cabeza toque el colchón se quede dormido.

 

 

Sus ojos pesan cuando comienza abrirlos de nuevo, solo quiere seguir dormido. La habitación esta oscuras y la única indicación de que la noche ya tomo lugar es el sonido proveniente del pasillo, a su mente somnolienta le toma algo de tiempo procesar la maraña rubia que está a un lado de él dormido ¿Quién diría que el invencible Mikey se viera tan tierno dormido así?

 

Su mente tarda algo en procesar ese pensamiento.

 

¿Tierno?

 

 

¿Mikey le parece tierno?

 

 

Mueve la cabeza para quitarse de la mente esa idea.

 

 

No su amigo no es para nada tierno.

 

 

Su cabello suelto y despeinado, sin su característico estilo, no lo hace parecer más joven, ¡no!, sus facciones relajadas sin la constante presión, no lo hacen ver más lindo, no por supuesto, y en definitiva ver como sus labios se abren ligeramente para dejar escapar saliva y mojar la almohada debajo de él no es para nada lindo, no, no lo es. Es asqueroso si, nada lindo.

 

Su cerebro solo está lo suficientemente cansado para pensar con claridad, si eso es.

 

“Una foto duraría más Kenchin” el tono burlón de Mikey es lo que lo trae de regreso.

 

No puede evitar saltar cuando nota el único ojo que la almohada y cabello dejan ver.

 

Definitivamente no se está sonrojando ante eso.

 

“Tengo hambre Kenchin”

 

No discute ante el pedido del otro, porque algo esta tan claro que no lo tiene que pensar dos veces antes de salir huyendo de su habitación.

 

 

¿Qué demonios le pasa?

 

 

¿Acaso es una colegiala enamorada?

 

 

No puede estar pensando que su mejor amigo es tierno, ni lindo.

 

 

No cuando ese mismo chico lo puede hacer pedazos si realmente lo intentara.

 

Casi choca con una de las chicas en su viaje a la cocina.

 

“Ken ten cuidado”

 

“Lo siento” tiene que mantener la cabeza clara si no quiere causar un lio mayor antes de conseguir algo de comer para Mikey.

 

Tarda media hora en encontrar algo comestible en la cocina, tiene que ser algo que sea suficiente como para alimentar a Mikey sin que pida doble ración, dios sabe lo que hará si Mikey pide una segunda ración de algo que con trabajo consiguió. Finalmente se decide por algo de curry que una de las chicas tenía guardado en el refrigerador, posiblemente más tarde lo lamente, pero no importa.

 

Regresa a su habitación con las manos llenas y haciendo malabares para abrir la puerta y no tirar nada en el trayecto.

 

“Hey Mikey” finalmente dice cuando mueve al rubio quien ha vuelto a dormirse en su cama, quien está abrazando su almohada llenándola de baba, pone más fuerza “Despiértate Mikey”

 

El otro abre los ojos cuando el aroma a comida caliente lo envuelve, nunca ha dudado del amor de Mikey por la comida y este día no es la excepción. Le da su porción al rubio para después sentarse a su lado y recostarse contra la pared.  El curry no es lo suficientemente bueno, solo espera que Mikey no se ponga quisquilloso.

 

Ambos comienzan a comer y Draken se pierde momentáneamente en sus pensamientos, después de todo cuando Mikey está comiendo puede pensar un poco las cosas sin tener a alguien constantemente encima de él.

 

 

 

“Aliméntame Kenchin”

 

 

Cualquier pensamiento es cortado con esa frase y sus ojos se dirigen a la figura de su amigo frente a él.

 

 

“¿Qué…?” termina diciendo confundido.

 

 

Mikey como el niño pequeño que es solo le muestra su plato vacío y después señala su boca.

 

 

“Aliméntame Kenchin” repite.

 

 

El solo puede resoplar ante eso.

 

 

“Ni lo sueñes Mikey”

 

 

La patada en su abdomen casi le hace tirar el plato, además de sacarle el aire.

 

“Mikey que demonios…” comienza a decir cuando se ha recuperado, solo para notar como el otro sube a su regazo y toma el plato entre sus manos y comienza a comer de él “¡¡Hey!!” es lo que dice antes de comenzar una lucha unilateral por intentar recuperar su cuenco de comida.

 

El resultado final no es inesperado no con lo infantil que es Mikey, quien termina soltando el cuenco de sus manos, haciendo que este y el poco contenido dentro de él salga disparado a su rostro.

 

Eso logra que la habitación se quede en silencio y que Mikey deje de jugar.

 

“¡Tu maldito enano!” dice el más alto una vez que siente la comida resbalar por el rostro “Maldita sea, Pásame algo para limpiarme, rápido Mikey”

 

Intenta quitarse los restos de la comida con sus manos pero no es suficiente. Antes de que pueda decirle algo al rubio sobre su falta de velocidad en lo que le ha pedido, la tela suave pasa por un lado de su rostro, parpadea para notar que Mikey uso la manga de la playera para limpiarle el rostro, pero al parecer su cerebro se pierde la parte en donde la playera es suya y se enfoca específicamente en la diferencia de tallas entre el cuerpo de Mikey y el suyo, dando como resultado que el otro se vea a un más adorable con la ropa deslizándose sobre él.

 

 

“Tú estás…”

 

 

Cualquier cosa que intento decir fue silenciado cuando noto al otro impulsarse sobre sus muslos para acercarse a su rostro, están lo suficientemente cerca para que él note lo rosas que son los labios de Mikey, el rubio solo se sigue acercándose a él y lo siguiente que sabe es que tiene esos lindos labios rosas sobre los suyos, no puede evitar sorprenderse cuando Mikey profundiza el beso y siente la lengua del más bajo recorrer la suya, no tenía idea de que Mikey supiera besar, los pensamientos se esfuman de su mente, Mikey incluso cuando besa tiene que ser el más fuerte ¿no es así? No puede evitar que sus brazos lleguen a la cintura del rubio y lo acerquen más a él, Mikey no huye del toque es más parece complacido con los pequeños sonidos que salen de su garganta.

 

El beso es efímero porque Mikey así lo quiere, se retira con la misma rapidez con la que se acercó a él, no sin antes trazar sus labios con su lengua y hace crecer el espacio entre ambos para que puedan verse a los ojos, nota la ligera hinchazón en los labios del invencible Mikey, lo rosas que se ven con la capa de saliva que hay sobre ellos y el ligero cambio en la respiración junto con la sonrisa de mierda que esta sobre el rostro de su mejor amigo.

 

“Ahora estás limpio Kenchin” la manera en la que ladea la cabeza y sus ojos se tornan coquetos sin la menor intención es lo que hace estragos en él.

 

Así que como la única cosa que una persona que está descubriendo sus sentimientos por su mejor amigo, después de haber sido besados por el mismo en cuestión, amigo quien no siente ninguna culpa por sus acciones, toma a Mikey de la cintura, lo baja al colchón, y sale de la habitación.

 

No le importa que todo el pasillo este lleno de actividad, ni que este caminando con todo el rostro sonrojado, tampoco que este descalzo, porque en ese momento lo único que no puede dejar de pensar es en la sensación de los labios de Mikey sobre los suyos.

 

Y lo mucho que le gusto.

 

Solo puede llegar a un pensamiento racional en toda esta dramática situación.

 

Esta realmente jodido al estar enamorándose de Sano Manjirou.

 

 

 

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