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Netflix&Chill

Summary:

Lena ya no puede guardar los sentimientos que tiene por su mejor amiga, así que decide arriesgarse enviándole un mensaje esperando que capte la indirecta.

Notes:

Quiero mudarme a esta plataforma, compartiendo mis escrito para los lectores de este lado. Siéntete libre de comentar que tan bien o mal escribo.

Work Text:

La pelinegra se encontró sentada en su escritorio, recién había salido de una reunión importante y todo el estrés ya había invadiendo su cuerpo, no había sido una semana agradable, había tenido que lidiar con inversionistas machistas que se creían que por ser mujer pisotearla.

Suspiró desairada llevando sus manos a los extremos de su cabeza para intentar aliviar el palpitante dolor de cabeza, sabía que no iba a funcionar.

"Disculpe señorita Luthor" Eve, su secretaria entró luego de haber tocado sutilmente la puerta "Hace un rato la señorita Danvers llegó a la oficina y le trajo esto" alzó su brazo para enseñarles las bolsas "pero como le comenté que estaba en una reunión asumió que demoraría y lo ha dejado ". avanzó hacia el escritorio de su jefa poniendo allí las bolsas con sumo cuidado.

"Muchas gracias Eve, puedes retirarte". Agradeció a su secretaria apenas mirándola, toda su atención se centró en las bolsas, tratando de adivinar con qué esta vez la sorrendería su rubia. -No es tu rubia-  se lo recordaba su consciencia de forma burlona, sacudió mentalmente aquellos tontos pensamientos y alzó la mirada hacia la puerta "Eve ..." llamó antes que la chica saliera.

"¿Sí, señorita Luthor?"

"No estaré disponible desde estos momentos para nadie, si alguien llama acomódale una nueva cita"

"Por supuesto señorita Luthor"

Esperó hasta que su secretaria saliera de su oficina, para así gritar silenciosamente de la emoción, amaba los pequeños detalles que le hacía su amiga, tenía por ella y no sabía cómo mostrárselo, pensó que era buena idea mandarle indirectas, pero al parecer su rubia amiga no entendía ninguna. -o no quiere entender tus insinuaciones-  una vez más su mente jugaba con ella, bufó tratando de eliminar aquellos pensamientos negativos.

Al comenzar a sacar las bandejas de las bolsas, el olor exquisito de la comida inundó su oficina y sus tripas inconscientemente rugieron, consecuencia clara de buscar saltado el desayuno pensando que era buena idea solo comerse una manzana en el camino. Mientras divagaba en sus pensamientos una nota cayó en su escritorio cuando sacaba la última bandeja de la bolsa, no perdió tiempo y la leyó con una enorme sonrisa en su rostro, como si de una colegiala se tratase.

/ / Pasé por la oficina de sorpresa para poder almorzar juntas, supongo que debí avisar primero sabiendo que eres una mujer ocupada. Llevé algunas de tus favoritas ensaladas y unos que otros pecaditos que te he atrapado deleitar. Por favor Lena, no te saltes tus comidas, necesitas energías.
Espero poder almorzar juntas la próxima vez.
Con cariño, Kara. //

 

 

"¡¡Kiara !!" llamó a su jefa tan fuerte que todos en la oficina se sobresaltaron e hicieron silencio de inmediato, al segundo las miradas de todos fueron a parar hacia la rubia, esta se sintió tan apenada que rápidamente un sonrojo se manifestó. Odiaba ser el centro de atención.

"Kara, es mejor que te apresures, parece que la señorita Cat no está teniendo un buen día" su mejor amigo y compañero de trabajo, Winn, señaló con preocupación hacia la rubia, jalándola de la manga para que se levantara de su asiento.

La rubia lo miró con preocupación y súplica "Tengo miedo Winn"

"Vamos Kara, no es como que te vaya a devorar". hizo señas con sus manos imitando la boca de un cocodrilo, haciendo también sonidos graciosamente extraños. La rubia reía con gracia negando con la cabeza.

"¡KIARAAAAAA"

"Deséame suerte" Kara suspira, se prepara mentalmente antes de comenzar su caminar lento hacia la oficina de su jefa, rogando a todos los dioses a que no sea algo grave.


Winn veía a su rubia amiga con diversión, era muy sorprendente que aguantara el carácter de la jefa, los anteriores pasantes siempre renunciaban antes de terminar el día siempre con lágrimas en los ojos por el quiebre emocional, pero Kara, había aprendido a sobrellevar el carácter de la gran Cat Grant y de igual forma, la jefa había quedado fascinada con Kara por ser tan eficiente, aunque algunas veces a su jefa le gustaba molestar un tanto a Kara para ver si la rubia podía con sus demandas y no se quebraba emocionalmente en el proceso.

Pero vamos, Kara era un ser tan dulce que en los años que Winn había conocido a la rubia, son contadas las veces que se ha alterado o se ha enojado en gran magnitud. Igual a la Gran Cat le gustaba poner a prueba a su amiga, parece que se ha puesto como reto sacar ese carácter oculto de la rubia. "Suerte con eso Cat", cuando Winn iba a volver a sus actividades, el sonido de un teléfono retumbó con insistencia, pensando que era el de él comenzó a revisar hasta encontrar su dispositivo, dándose cuenta que no había ninguna llamada en su celular.

Se encogió de hombros y el teléfono se escuchó una vez más, entonces asomó su vista hacia el escritorio de su amiga, allí se fijó que había algunas llamadas de -Lena L. <3-. "Eso es tan gay de tu parte, Kara" comentó con gracia al aire. No quiso ser entrometido así que como buen amigo que respeta la privacidad, dejó que el teléfono siguiera sonando.

 

 

La pelinegra frunció el ceño preocupada, ya llevaba rato intentado contactarse con su rubia y le preocupaba el hecho que no le tomara las llamadas, Kara siempre contestaba a los segundos de sus timbres. <>, maldita voz que jugaba negativamente en su mente. "Solo ha de estar ocupada" pinchó con su tenedor un pedazo de pollo, llevándoselo lento hacia su boca sin despegar la vista de su pantalla celular, tal vez si miraba intensamente la pantalla, aparecería alguna notificación de que la rubia estaba bien.

Nada.

Resignándose, dejó el teléfono encima de su escritorio y se concentró ahora en el ordenador, decidida a reanudar los trabajos pendientes y así comenzar con sus papeleos. De forma inconsciente se había terminado la mayoría del almuerzo que le trajo la rubia, su amiga había acertado en todo ya que se lo había comido con gusto.
Concentrada mientras finalizaba unos proyectos se sobresaltó al sentir el vibrar de su escritorio, rápido mueve su vista hacia el dispositivo celular y lo toma.

// Lo siento Lena, ahora estoy con un día ocupado, la Sra. Grant me ha tenido sin descanso detrás de ella recorriendo a los clientes de la próxima campaña, espero estés bien. ooxx//

Miró con desilusión el celular, ella realmente quería escuchar la voz de su amiga, reírse de cualquier tontería o en el mejor de los casos, poner nerviosa a la rubia con sus coqueteos descarados, pero todo eso no se podrá ya que el maldito día no colabora.

¡Vaya día de mierda!

Bajó la pantalla de su laptop y deslizó el asiento para dirigirse hacia su mini bar, disfrutaría de sus finos whisky's, no la culpen. El líquido amargo recorría su garganta, refrescando y relajando su organismo. Su cerebro le decía que debía armar un plan para poder confesarle sus sentimientos a la rubia ya que las indirectas no estaban funcionando.

Caminaba alrededor de su oficina, como si de un león enjaulado se tratase, pensaba y pensaba, pero no se le ocurría nada. Creaba todo tipo de escenarios en los cuales todos parecían salir mal. -¿Y si solo te arriesga y ya?- su vocecilla personal preguntó con aburrimiento. Lena volteó los ojos con fastidio, pero se detuvo abruptamente en medio de la oficina con el vaso de licor en su mano.

Se le había ocurrido algo, pero ... "¿No será muy atrevido?" preguntó en voz alta a la nada. Bien dicen que el que no arriesga, no gana.

 

 

"¿Sucedió algo, Kara?" Pregunta Winn con curiosidad, su amiga llevaba rato mirando la pantalla de su celular con el ceño fruncido.

"¿Ahhh? ..." la rubia reacciona mirando interrogativamente a su amigo, este le hace señas preguntando lo mismo "oh, eso ... no es nada" sonríe tranquilizadoramente "solo trataba de descifrar el mensaje de Lena"

"Últimamente has estado hablando muy seguido con la Srta. Luthor" comenta insinuante el chico moviendo sugerentemente las cejas.

Kara asiente con la cabeza "claro, es mi amiga y eso hacen los amigos" responde con obviedad "ya sabes, escucharnos y esas cosas".

"De acuerdo..." mira con sospecha preguntándose mentalmente si de verdad Kara no se daba cuenta o evitaba darse cuenta del interés que se traían ambas, decidió dejar ese asunto allí "¿Qué fue lo que te envió" La rubia le muestra su celular "está apagado, ¡duh!" mira con obviedad a Kara

"Lo siento..." Kara sonríe apenada, enciende el celular, ingresa los patrones de seguridad y ahora sí le muestra a Winn específicamente el chat de Lena. En este se podía leer un simple: "¿NETFLIX AND CHILL?". El chico se sorprendió por tal frase, en estos tiempos aquello era muy popular entre la juventud actual y aunque Winn era mayor siempre estaba actualizado con los términos.

"Bueno es comprensible, es viernes..." Kara divagaba justo cuando el joven iba a explicar a la rubia su significado, pero estuvo sorprendido por la declaración de la rubia. "y no quiere pasarlo sola..." ¡Vaya !, tal vez la rubia no es tan quedada como lo imaginaba. "Y si necesita compañía, como su amiga se la brindaré" Winn no podía estar más sorprendido por lo que escuchaba de la rubia, se sonrojó al imaginarse sin querer escenarios sugerentes. "¡¡Winn !!" la rubia se levanta de su asiento abruptamente, asustando a su amigo que aún procesaba todo "Necesito hacer compras urgentes" comienza a guardar todas sus cosas en su bolso, menos mal el horario laboral había finalizado. "¿Sería imprudente comprarnos pijamas a juegos, ¿Qué opinas?"

Winn aún estaba incrédulo y sintiéndose culpable de malinterpretar el asunto, por un momento pensó que su amiga hablaba de lo mismo que él pensaba. Se mordió su pulgar con ansiedad aun mirando hacia el lugar donde desapareció su amiga. Y rió cuando la vio llegará nuevamente, este alzó el celular de su despistada amiga. "Gracias Winn, te adoro" y así como llegó se fue. Negó para sí mismo, dejaría las cosas como estaba, sería un espectador y vería en primera fila el progreso de esta película.

 

La rubia mientras se dirigía a su departamento, entre el camino comenzó a ordenar la cena, pero los empleados estaban haciendo muchos problemas. "No, no ... Escúcheme bien" sostenía el teléfono entre su oreja y el hombro, se movilizaba con rapidez por todo el apartamento. "la orden debe llegar a las 7 en punto, ni un minuto más" bufó, ¿por qué lo ponían todo difícil? "Pero llevo esperando ya media hora, tampoco puedo esperarlo toda la noche". movió los cojines de su sofá, colocándolos a cada extremo. "Mire, si no llega a las 7, quiero de vuelta mi dinero o los demandaré" cortó furiosa, ahora debería poder buscar otra compañía de alimentos para tener una cena decente antes de que llegue Lena.

Inspeccionó por última vez el lugar, que todo estaba en orden y luego se dirigió rápido a su habitación para poder prepararse, faltaba poco para caer la noche y que la pelinegra llegue. La película aún no la había decidido, dejaría que su pelinegra amiga las escoja. Se había tomado la poca tarde que quedaba, casi corriendo de compras, trajo golosinas para degustar mientras apreciarían alguna buena película, bebidas como sodas y un buen vino, el favorito de Lena.

Estaba nerviosa, siempre lo está, tiene esta necesidad de tener todo perfecto para Lena, aunque la suerte no esté de su lado, ya que la torpeza se manifiestaba en ella cada que estaba con la pelinegra. Siempre terminaba avergonzada, aunque la ojiverde la tranquilizaba diciéndole que no pasa nada. Suspiró y sacó el conjunto de pijama que había comprado, era de algodón, unos pantalones a cuadro a juego con una camisa de un rosa pastel, había comprado otro conjunto igual, pero en diferente tonalidad para Lena, estaba insegura en si dárselo o no.

"¡Voy!" el timbre había sonado, menos mal había terminado de ducharse "Ya era hora, iba a llamar a su gerente para poner una queja, me parece injusto que...ee..e" calló de golpe su queja al darse cuenta de que del otro lado de la puerta estaba la pelinegra mirándola con diversión.

"¿Teniendo problemas con el delivery?" Kara se había perdido al escuchar la voz ronca de la mujer con su encantador acento y ni hablar de aquella ceja hipnotizante

"eehm ..." ¡bienvenido nerviosismo de Kara! "¡Lena, pasa y siéntate cómoda!" reaccionó permitiéndole ingresar al departamento a su amiga, la ojiverde estaba aún con la ropa de trabajo "Vienes directo del Lcorp" más que pregunta, fue una afirmación.

"Bueno sí, teniéndome todo el día hay quienes esperan a última hora para pedirme firmar unos documentos" se queja con una mueca en la cara, dejando su cartera en un rincón del mueble. "Me hubiera gustado pasar por mi departamento y ponerme ropa cómoda, pero no quería llegar tarde a nuestra noche." señala su vestimenta "realmente lo siento, espero no te importe".

"No, no .... para nada" Tranquiliza Kara rápidamente con una gran sonrisa acordándose de su regalo. "espérame aquí, regreso en un segundo". corre con emoción hacia su habitación, tomando en el proceso el pijama que había comprado esta tarde. "me tomé el atrevimiento de comprarte esto, espero sea de tu agrado" se siente nerviosa, se notaba en su sonrojo y en el temblor de sus manos.

Lena no deja de sonreír al tomar las prendas, abriéndolas para mirarlas con detalle "¡Es lindo Kara!" la emoción de la rubia fue contagiada a la pelinegra.

"Estoy aliviada que sea de tu agrado" sonríe "puedes ir a ducharte por mientras, prepararé algo rápido, pedí delivery, pero como ves, aún no ha llegado" su alegría fue remplazada por su ceño arrugado recordando el dilema con esos empleados, se supone que era un restaurante de clase, debía brindar mejor servicio

"¡Ey!" Lena se acerca a su amiga con una sonrisa al ver el cambio de humor, se la ve tierna haciendo mohines, inevitablemente lleva la mano hacia el rostro de la rubia y pasa el índice por la frente de Kara con el fin de alisar esa parte. "No hay problema, mira que en cualquier momento pueden llegar. Por cierto, gracias por el almuerzo, estaba muy rico todo." Kara ríe con gracia y de nuevo el ánimo ha vuelto a ella.

Lena levanta las prendas y se dirige silenciosamente hacia el cuarto de baño, había visitado tantas veces ese departamento que ahora era muy cómodo andar por todo el perímetro, se sintió como si fuera su propio departamento y adoraba ese ambiente tan familiar, muy distinto al suyo que era todo frio y vacío.

La de Lena cayó al estar en el cuarto de baño, se vio sumamente nerviosa, muy contrarío a lo qué había demostrado este rato. Aún no podía creer que su amiga había aceptado una propuesta, pensó que se iba a negar o tal vez la vería asqueada por tal insinuación, pero no, allí estaba Kara animada.

 

¿Será que Kara también quiere esto como ella lo desea? "claro que lo desea, estaba tan nerviosa como yo" debía dejar la costumbre de hablar sola -Ella siempre está nerviosa, ser torpe es su naturaleza-. Maldita voz que arruina todas sus ilusiones.

Ahora no estaba segura de lo que iba hacer, no vio que la rubia estuviese interesada de la misma manera, se portó amable como siempre lo hacía y no hubo ningún cambio. ¿O sí?

-Da el primer paso y termina tu patética preocupación-. Mañana le dirá a Eve que agende una cita con el mejor psicólogo, definitivamente no era normal escuchar vocecillas hostiles. "¡Calléense!" exclamó entre dientes, un poco enojada, respiró profundo y contó hasta diez. "Es ahora o nunca". Solo se había colocado la blusa del pijama que le dio la rubia y unas bragas, se desarregló un poco el cabello y luego se miró al espejo para darse ánimos, estaba decidida.

Encontró a la rubia en la cocina de espaldas cortando algunas verduras, no tenía hambre, había comido casi un banquete no hacía mucho. Con los nervios a flor de piel comenzó a caminar. -recuerda idiota, cajas pequeñas y no lo arruines-. con determinación tomó del brazo a la rubia y ejerciendo fuerza le dio la vuelta, agarrándola del cuello de la camisa acercó a la rubia hacia su cara para así plantarle un beso.

La rubia se encontró con los ojos desorbitado, no había esperado tal arrebato y no salía del shock, sintió los labios suaves de la ojiverde, pero no era capaz de moverse, estaba muy sorprendida. La ojiverde al darse cuenta que la contraria no correspondía comenzó a entrar en pánico, se separó con el rostro colorado y no se atrevió a mirar a la rubia a los ojos "Lo siento, enserio lo siento..." , trató de ocultar su nerviosismo, pero era inevitable, quería correr, huir de allí y ponerse a llorar en posición fetal. -Lo arruinaste. idiota- cállense voces, ahora no es el momento.

"yo..oo... tú..." balbuceaba la rubia, apenas formulaba palabras legibles, realmente no sabía que decir.

"Lo siento Kara, mira he tenido sentimientos por ti desde siempre y no he sabido como decírtelos" comenzó a caminar de izquierda a derecha por el nerviosismo mientras le explicaba la situación, o al menos intentaba explicar, hablaba rápido y apenas se entendía lo que decía "pensé que tú también correspondía a esos sentimientos y con lo que te pedí en la tarde..." paró de caminar, sonrojada al recordar el mensaje, debió parecer urgida. "pensé que bueno ... tú igual querías esto como yo" se dirigió hacia su cartera y comenzó a hurgar hasta encontrar el celular "puedes odiarme, lo entenderé, si quieres hasta salgo de tu vida, no me apareceré ni nada y olvidamos este mal momento ... "miraba la pantalla en busca del contacto de su chofer, pero se le estaba haciendo difícil,

Kara solo observa los movimientos de la pelinegra, en su mente tenía un gran debate, Lena besándola era lo último que había esperado, ósea no mentiría al decir que no había imaginado tales escenarios, pero siempre lo vio imposible y por eso se resignó a solo brindarle su amistad. Había desechado la idea de tener algo con Lena, y tenía ahora a la ojiverde en su departamento, disculpándose por haberla besado. La rubia estaba maravillada sin poder creerlo.

Lena seguía hablando, pero realmente Kara estaba en un ensueño, fantaseando, no fue hasta que reacciona y se acerca hacia la ojiverde para así calmarla. Agarró el rostro de la ojiverde con ambas manos, acunándolo mientras la veía con intensidad, quería transmitirle el amor que sentía, no podía con su sonrisa, era tan grande como el gato en Alicia en el país de las maravillas. "Te amo Lena" y luego la besó, moviendo suavemente los labios, disfrutando del sabor de ellos. Al principio Lena no reaccionaba hasta que correspondió y así se igualó para sincronizar los movimientos con la rubia. "Desde la primera vez que te vi, caí flechada ante ti" confesó una vez que se separaron.

Lena no podía con la felicidad, su estomago se contrajo con las famosas revoloteos de mariposa, disimuladamente se había dado un pellizco porque todo esto le parecía irreal, como si de un sueño se tratase.

Así que disfrutaron toda la noche las películas entre charlas y besos robados, Lena en algún momento le tuvo que explicar el significado de su mensaje, sonrojándose y sonrojando a la rubia despistada.

Ya habría tiempo para ir al siguiente paso, por ahora era muy pronto y querían disfrutar de un romance cursi.