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Castiel había vuelto del vacío gracias a Jack, algo que Dean le agradecía profundamente, pero lamentablemente las cosas siempre tenían alguna consecuencia o en su lamentable defecto, un error. Esta vez ese error fue demasiado confuso, ni Dean ni Sam sabían como sentirse al respecto de la resurrección de su padre y los dos seres celestiales habían preferido mantenerse al margen.
Sin embargo luego de tres meses en el bunker las cosas habían comenzado a complicarse, John seguía desconfiando de Jack y Castiel a pesar de que sus hijos le aseguraron mil y una vez que ellos eran de confianza y mas que eso, eran familia. Todos los habitantes del búnker estaban en su limite para estallar contra el cazador más viejo, incluido Jack a quien cuando se le pregunto el motivo de su molestia con el hombre simplemente frunció mas el ceño y se alejó.
La mejor idea que Sam había tenido para “unir” a su padre y a sus amigos había sido por medio de un caso, un nido de vampiros que debía ser cazado a solo tres horas del bunker. Al inicio todo había estado funcionando conforme su plan, Jack, a pesar de ser un cazador inexperto era de mucha ayuda mediante sus poderes y Cas influía miedo en las criaturas con solo verlo llegar, por supuesto los hermanos Winchester no se habían quedado atrás blandiendo sus machetes contra todo aquel monstruo que se les pusiera enfrente, pero como dije, solo había funcionado al inicio.
John aún parecía malhumorado cuando llegaron al bar mas cercano para celebrar sus victorias. Como si hubiesen leído los pensamientos de los otros, todos se dirigieron a la mesa en el rincón mas apartado. Sam y Jack se sentaron en uno de los extremos dejando un espacio para que alguien más tomará un lugar a su lado, mientras que Castiel y Dean tomaron el otro extremo sin dejar duda de que no querían a nadie mas con ellos, a regañadientes John se sentó con los menores.
—¿Podrías traerme dos wiskis y…— dijo Dean, claramente ordenando por Castiel y esperando que los demás lo hicieron por si mismos.
—Yo solo quiero una cerveza esta noche y un jugo, por favor— ordenó Sam y John resopló a su lado —Es para Jack— aclaró con las mejillas rojas.
—Lo que sea que tenga mucho alcohol esta bien para mi— le dijo el mayor a la mujer.
—En unos momentos están sus bebidas, chicos guapos— ella les sonrió antes de irse.
—Estas perdiendo practica, hijo— se burló , señalando con su mirada a la mujer que se acababa de retirar.
Dean, por su parte, no podía negar que ella era muy bonita con todo ese cabello castaño y ese lindo vestido acentuando su cuerpo, pero —No es mi tipo— respondió simplemente, desviando la mirada.
—¡Ahora tienes un tipo!— el mayo se rio — Adelante, dinos cual es tu “tipo”
El rubio no pudo evitar enfocar su mirada en la persona que era totalmente su tipo —Bueno, tendría cabello negro, un sentido del humor extraño— una sonrisa tiro de sus labios —y ojos azules.
—Siempre puedes encontrar una chica así en alguna cacería— mencionó John aparentemente sin percatarse de a quien se refería su hijo.
—Aquí están sus bebidas— regresó la mujer de hace un momento con su orden en una bandeja, le entrego sus bebidas a cada uno y antes de irse agrego para Cas —¿Puedo traerte algo más, cariño?
El ángel miro nerviosamente a su alrededor, nunca había sabido como reaccionar ante estas interacciones humanas y para su suerte, Dean lo salvo por milésima vez. —Mi guapo amigo quisiera una cerveza, si no te importa.
La mujer asintió y se volvió a retirar en un segundo.
—¿Qué fue eso? “guapo amigo”— preguntó John con el ceño fruncido.
—No es nada— respondió Dean entre dientes, por un momento había olvidado que su padre estaba con ellos.
Después de eso la tensión entre todos, especialmente Dean y John, aumento considerablemente. Rápidamente terminaron sus tragos y los hermanos se quedaron pagando la cuenta.
—Aun no entiendo como haces eso— mencionó Sam casualmente.
—¿Qué cosa?— preguntó Dean sin poner demasiada atención en lo que el otro decía.
—Eso, presumir a Cas aun cuando alguien coquetea con él.
Dean se encogió de hombros mientras buscaba dinero en su billetera. _el tipo es guapo, alguien más lo va a notar tarde o temprano y mientras todo sea inofensivo, yo también puedo jugar ese juego.
—Pero aun así no le has dicho nada sobre ustedes a papá.
—Mira, papa es un viejo que se crío con otras ideas estúpidas ¿Puedo cambiar eso? ¡Por supuesto que no!, así que mientras el tipo se adapta, Cas y yo nos mantendremos en secreto ¿Entendido?— a pesar de sus palabras firmes, aun conservaba el miedo de que Sam dijera que no, que corriera con John y le dijera todo, que era otra maldita desgracia para su familia.
—No voy a decir nada porque no es nada que me incumba, pero debes decírselo en algún momento. Esto también se trata de Cas.
—Lo sé, lo sé. Se lo diré cuando recuperemos a mamá.
La conversación murió ahí al tiempo que cada uno pensaba en una opinión distinta sobre la manera de manejar la relación de Dean y Castiel.
Al día siguiente, en el búnker, Dean se despertó con sus brazos alrededor de otro cuerpo, uno mas musculoso y firme a los que estuvo acostumbrado por tantos años.
—Buenos días sunshine— murmuró con una sonrisa adormilada mientras se acercaba un poco mas a la firme espalda de su pareja.
—Buenos días, Dean— respondió Castiel, distraído.
—¿Qué haces por ahí?— alzó su cuerpo tratando de echar un vistazo, pero todo lo que pudo ver fueron las manos del ángel sostener algo fuera de su vista.
—Es solo un libro.
—¿Si? ¿sobre qué?— esta vez movió su cuerpo recargándolo sobre el de su pareja y leyó “Resurrecciones” —¿Eso es por papá?
Castiel suspiró cerrando el libro y posteriormente dejándolo sobre la mesita de noche —Su regreso aún me parece extraño.
—Sí, pero ya comprobamos que fuera él ¿recuerdas? Agua bendita, sal, plata, todo lo que conocemos ¡Diablos! Incluso tú nos dijiste que era él— se sentó apoyando su espalda en el desastre de almohadas que habían hecho ayer.
—Si, lo siento— se acerco al cazador apoyando su barbilla sobre el hombro del otro.
—Estas siendo paranoico, cariño— se dio la vuelta plantando un suave beso sobre los cabellos negros. —Vamos por el desayuno, espero que Sammy no haya preparado esas horribles cosas verdes.
Castiel se rio mientras negaba con la cabeza. Dean sintió esa estúpida sensación de calor dentro de su pecho al ver reír a Cas, siempre era hermoso, pero en esos momentos no tenia comparación con nada en el mundo.
Durante el desayuno ninguno de ellos vio a John y por ese mismo motivo el ambiente de armonía volvió, o lo que dos cazadores, un ángel caído y el hijo de Lucifer llamarían armonía. Jack se apoyo en la encimera mientras miraba pacientemente a Sam preparar el desayuno y le explicaba algunos pasos en la receta. Cas y Dean estaban sentados en la mesa, Dean prácticamente en el regazo de su pareja mientras compartían perezosas sonrisas y besos matutinos. De vez en cuando Dean regañaba o se burlaba de su hermano por su manera de preparar los panqueques y una o dos veces Cas debía intervenir cuando parecía que Sam estaba a punto de ahorcar a su hermano, pero para deleite de todos, Jack siempre parecía feliz de pasar tiempo con ellos, incluso si se comportaban como niños.
Las sonrisas de sus rostros desaparecieron cuando escucharon los pasos de John por el pasillo, inmediatamente Dean salto de su lugar en las piernas de Cas y se puso de pie, su espalda rígida, y si alguien de la habitación no lo conociera pensaría que se trataba de un soldado esperando obedientemente las ordenes.
—Buenos días papá— dijo en cuanto el hombre cruzo el umbral.
John solo gruño y se dirigió por una cerveza. Por las manchas en sus manos era claro que había estado fuera del bunker.
—¿Dónde estabas?— Sam tuvo el valor de preguntar.
—Había una manada de hombres lobos cerca de aquí, se han vuelto descuidados, muchachos— ahora que miraba mas de cerca, Dean pudo ver que las manchas claramente eran de sangre. —No van a creer lo que me dijeron.
Nadie pregunto, nadie se movió ni un centímetro mientras esperaban que John no hubiese descubierto el secreto.
—Cuando estaba punto de dispararle a ese perra— Dean cerro los ojos tratando de calmarse, hace tiempo que había dejado de usar esa palabra para referirse a alguien, después de todo, no le agrado cuando lo hicieron con Claire. —ella me dijo algo sobre mi muchacho y yo pensé ¡Dean jamás haría eso! Así que la mate— su tono ahora se había vuelto venenoso -pero cuándo llegue al auto y conduje de regreso a aquí las piezas comenzaron a encajar, todo se unió y acelere el auto por ser tan lento en averiguarlo, supongo que se debe a la falta de practica.
Dean y Cas se miraron nerviosamente, el primero podía sentir las nauseas arremolinándose en su estomago y su cerebro se sentía en una licuadora, Cas, por su parte había comenzado a ingeniarse miles de mentiras para mantener a Dean fuera del conflicto.
—¿Por qué no me lo dijiste antes? Sé que no soy el padre modelo para presentar a alguien, pero si estas saliendo con alguien quisiera conocerla— Dean casi soltó un suspiro de alivio, casi.
—¿Qué fue exactamente lo que ella te dijo?— cuestionó Sam dejando los panqueques en segundo plano.
—Dijo que Dean estaba saliendo con alguien ¿Qué mas quieres saber? Es obvio que tu ya lo sabes.
—¿Cómo lo supiste tú?¿Como sabes que es una chica?— Dean siempre había admirado la forma en que Sam no se inmutaba ante su padre, pero en estos momentos, deseaba profundamente que se callara.
—Ni siquiera miro a la camarera del bar y su tipo, la describía a ella, además se ve mas feliz que antes de que me fuera, es claro que esta enamorado de ella— su rostro se volvió mas serio en sus siguientes palabras —y ninguno de mis hijos saldría con un monstruo, los crie mejor que eso así que sí, Sam, sé que ella es una chica.
Sam rodó los ojos, su padre se salto totalmente la parte en que ese alguien podía ser un hombre, no era de extrañar que le tomara tanto tiempo a su hermano darse cuenta de sus sentimiento por Cas.
—Deberías traerla esta noche a cenar, Dean— dijo-ordeno John. —Dile que tu padre quiere conocerla.
Antes de su cerebro funcional pudiera reaccionar dijo —Si, señor— por instinto e inmediatamente se arrepintió de eso.
John salió de la cocina satisfecho consigo mismo y sin darse cuenta del desastre detrás de él.
—¿Qué vamos a hacer?— preguntó Jack tratando de pensar a toda velocidad una solución.
—Tú no vas a hacer nada mas que ir con Claire y Alex a ese paseo— reprendió Castiel.
—Pero..— comenzó a protestar el menor.
—Pero nada Jack, ya oíste a Cas. Ve a prepararte, Jody va venir por ti en dos horas— Dijo Dean enviando al adolescente a su habitación.
—Chicos— interrumpió Sam —lamento preguntar, pero…
—¿Qué vamos a hacer?— Sam asintió —No tengo idea— se paso las manos por el cabello rubio.
—Podríamos pedirle a alguien que venga esta noche para la cena con tu padre— ofreció Cas y por la forma en que sus labios se tensaron, Dean supo que no estaba del todo bien con esto.
Sintió las miradas de su hermano y su pareja sobre él hasta que suspiro y dijo —Tengo una mejor idea.
John había estado esperando en el mismo bar durante los últimos diez minutos, su paciencia se estaría agotando si no supiera que en breve conocería a la pareja de su hijo. Había sospechado todo desde el primer día en que llego a vivir con sus hijos, la forma en que los ojos de Dean se iluminaban no era algo para pasar desapercibido.
Las puertas de la entrada se abrieron y de ellas emergieron dos hombres que él conocía, su sonrisa no vacilo cuando notó las manos entrelazadas de ambos y solo creció al ver el rostro de pánico en su hijo. No se había equivocado al intimidar a su hijo para que finalmente le revelará quien era su pareja.
—No pareces sorprendido— dijo Dean parándose frente a su mesa.
—No lo estoy— aseguró haciendo una seña para que ambos tomaran asiento antes de explicar —Hace una semana vi a Cas salir de tu habitación y digamos que he visto personas mas decentes en los moteles que he estado— las mejillas de Cas se encendieron de color rojo.
—Si, bueno… las secuelas de estar con Dean Winchester— dijo Dean entre carcajadas.
—Eres alguien para hablar hijo, antes de irme a mi caso la noche anterior te vi saliendo de tu habitación y si Castiel no era decente no sé como llamarte— se burló John.
Dean detuvo sus carcajadas e hizo un puchero, sorprendentemente Castiel paso un brazo por sus hombros y lo acerco a si mismo mientras había una sonrisa burlona en sus labios.
—¿Pueden hacer eso aquí?— preguntó el mayor, sorprendido.
—Acabamos de entrar tomados de la mano y ¿un abrazo es lo que te preocupa?— por un momento Dean parecía enfurecido con su padre.
—Creí que su intención era que nadie viera eso.
—Si, bueno. Esto es el maldito siglo XXI, las personas como nosotros ahora podemos casarnos, adoptar hijos y abrazarnos en publico— cuando la mirada en el rostro de su padre se calmó, Dean supo que el hombre había estado preocupado por ellos.
—Las cosas han cambiado, John— aseguró Cas con esa voz, irónicamente, angelical.
—Yo también lo he hecho, supongo que pasar siglos allá abajo te da lecciones— miró a Dean a los ojos —Sé que nunca fui el padre que ustedes merecieron y quiero cambiar eso a partir de ahora.
Dean se acercó más al costado de Castiel, un gesto que había comenzado a adoptar cuando se sentía desprotegido.
—El día de mañana quiero hablar contigo y con tu hermano para disculparme por todo lo que les cause, pero hoy— deslizó dos cervezas en dirección a la pareja —ustedes dos deben contarme como un maldito ángel termino volviendo gay a mi hijo.
Dean sabia que su padre no lo dijo con malas intenciones, pero aun así corrigió con algo de dureza —Bisexual, en realidad. Ya sabes, también me gustan las chicas.
—Si, lo siento.
—Pero bueno— suspiró rememorando su encuentro —Cas y yo nos conocimos…….
