Work Text:
El sujeto del clima le mintió.
Al finalizar la jornada escolar el cielo parecía caer debido a la lluvia torrencial. Tomioka suspiró encogiéndose de hombros viendo sus cosas para poder irse a casa, desgraciadamente no había un paraguas entre ellas.
No quedaba de otra que mojarse hasta llegar a su hogar.
Tomó sus cosas, algunas las puso dentro de una bolsa de plástico y las guardó en su mochila. No solía usar mucho un maletín, como profesor de deportes solo le bastaba con una mochila que le resultaba útil, pero al menos un maletín podría usarlo como paraguas temporal.
Salió del recinto escolar sintiendo como la lluvia lo empapaba sin piedad, tan solo dio un par de pasos más hasta que se percató que ya no sentía las gotas de agua caer sobre él.
—Vaya, vaya, profesor Tomioka, ¿se le olvidó el paraguas en casa? —una voz, que para su desgracia se le hacía conocida, se acercó a su lado. La chica como siempre no dejaba su sonrisa de lado, algo que se le hacía irritante algunas veces, en especial cuando se burlaba discretamente de él.
—Kochou, ¿no deberías estar en casa ya? —preguntó Giyuu sin mucho ánimo en su voz.
—Tenía actividades del club—respondió acomodando su bolso que colgaba de su hombro—. ¿Lo acompaño hasta su casa?
Tomioka suspiró. —No es necesario.
—Entonces supongo que le gustará mojarse bajo la lluvia y pescar un resfriado—canturreo la chica bajando su paraguas quedando solo ella bajo de este.
Tomioka dio un respingo al sentir la lluvia de vuelta mojándolo, se abrazó un poco a sí mismo para guardar un poco de calor, pero era inútil al tener su chaqueta completamente mojada. El hombre al final aceptó la oferta de la chica.
—Ha sido una lluvia imprevista—comentó Shinobu cuando comenzaron a caminar—, mi hermana me dijo que trajera paraguas y le dije que no era necesario, pero igual me hizo traerlo.
Giyuu suspiró sabiendo que tendría que escuchar a Kochou por todo el camino, aunque se le hacía más incómodo tener que estar encorvado para estar dentro del paraguas, por lo que sin previo aviso tomó el paraguas de la chica. Esta lo vio sorprendida al principio, pero después entendiendo lo que quería hacer acomodó su bolso y siguieron caminando.
Paraban a cada tanto cuando la lluvia se hacía demasiado fuerte refugiándose en alguna tienda o techo que encontraban y continuaban a penas perdía fuerza, por lo que el camino a casa se hacía cada vez más largo. Tomioka miraba todo el tiempo al frente y a veces de reojo solo para asegurarse que Shinobu no estuviera quedándose atrás, pero al notar que la chica se abrazaba a sí misma para no perder calor se preocupó de que se fuera a enfermar.
Shinobu en cambio no era muy buena con el frío y desgraciadamente a veces corría una corriente de aire que le llegaba a erizar por completo la espalda. Aún quedaba una cuadra para llegar a su casa, pero sentía que se moriría ahí mismo, debió haber aceptado que su hermana la fuese a recoger esa tarde.
De pronto sintió como era arrastrada de forma algo burda al cuerpo de Giyuu con una mano aferrándose a su brazo izquierdo, se detuvo en seco asimilando lo que hizo hasta que finalmente levantó la mirada para ver al hombre.
—Profesor Tomioka, ¿no cree que esto se puede ver mal? —cuestionó riendo nerviosamente, Tomioka la vio por unos segundos para luego separarse dejando a Kochou aún más dentro del paraguas.
—Perdón, pero estás comenzando a castañear los dientes y te puedes resfriar—explicó mirando hacia el frente.
Kochou lo vio mojándose bajo la lluvia de nuevo y de verdad quería reírse por cómo se veía. Con su cabello oscuro atado escurriendo agua y su flequillo pegado a su cara, su rostro se veía demasiado serio además de que sostenía un paraguas de mariposa en medio de la calle.
A veces Tomioka Giyuu podía llegar a ser alguien interesante.
—No se preocupe, solo me tomó por sorpresa—rio la chica tomando el brazo de Tomioka para atraerlo bajo el paraguas. —Solo pregunte la próxima vez.
Giyuu asintió volviendo a su posición de antes, pero ahora Kochou se había acercado ligeramente a él. Caminaron por unos minutos más hasta llegar a la residencia de Kochou.
—Gracias por traerme hasta aquí, profesor Tomioka—sonrió Shinobu al hombre que solo asintió tan silencioso como siempre cuando se trata de alguna conversación ajena a una clase o al reglamento de la escuela.
—Tu paraguas—tendió el objeto de la chica para que lo tomara, pero esta negó con la cabeza.
—Profesor, usted aún tiene que llegar a su casa, ¿no?
—No necesito el paraguas, mi casa está cerca de aquí—dijo tratando de convencer a la chica, no quería tener que llevar otro paraguas aparte del suyo mañana.
Shinobu rio nuevamente. —Está bien, solo espero que no se resfríe.
—Gracias, Kochou—Tomioka inclinó su cabeza en forma de agradecimiento y comenzó a caminar nuevamente bajo la lluvia.
Shinobu se quedó mirándolo mientras caminaba a paso rápido para evitar mojarse más y cuando este estornudó la chica quería lanzar una carcajada seguido de un ‘’te lo dije’’.
—Tomioka Giyuu, eres un tonto.
