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Mientras se trate de ti

Summary:

Beacrox sabe que mientras se trate de Choi Han, no tiene nada de qué arrepentirse o avergonzarse.

O

Choi Han siendo tan malditamente directo en todo lo que hace, solo queriendo estar con Beacrox.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

A primera hora de la mañana Beacrox ajustó su enorme espada sobre su espalda haciendo una lista mental de los pendientes que su padre le había encomendado. La casa de asesinos Molan ya no se dedicaba tanto al asesinato desde que los pequeños niños bestia estaban entrenando para suceder el apellido Molan, tomaron la decisión de enfocarse al control de información del continente oriental. En colaboración con el gremio de mercenarios, se hicieron con el inframundo una vez más.

Glenn Poeff llegó tan puntual como siempre a su encuentro, saludándose brevemente. Ninguno de los dos eran demasiado habladores, y Glenn no podría estar más agradecido. Luego de lidiar con personas tan problemáticas en el gremio de mercenarios, alguien tan respetuoso y serio como Beacrox era un alivio.

— Entonces, deberíamos irnos.— El inicio de teletransportación había empezado, sin embargo una voz los interrumpió.

Como un torbellino, un Choi Han apurado llegó hacia el par con un rostro determinado.
Beacrox sintió que tendría un dolor de cabeza cuando reconoció aquella mirada en el azabache. Su ceja tembló, solo para proceder a suspirar en resignación.

— Beacrox— Lo llamó con voz alegre.— Te acompañaré.— Ni siquiera le estaba pidiendo permiso. Estaba completamente decidido a seguirlo.

El mago que los acompañaba miró el aura tan extraña entre ambos, cruzándose de brazos convirtiéndose en un extra por completo de tal escena.

— ¿No tienes que cuidar del joven maestro?

— No creo que le moleste.

Choi Han estuvo tentado a preguntarle si sentía celos, pero sabía que si lo hacía Beacrox no le permitiría tomar su mano, o algo mucho peor, no lo dejaría besarlo.

— Haaaa.. Haz lo que quieras.— Terminó bufando el chef.

Glenn deseó tener unas palomitas en ese momento, era como ver una obra de teatro. Pero sólo empezó a lanzar el círculo de teletransportación sin darse cuenta de como Choi Han tomaba la mano de Beacrox y entrelazaba sus dedos. Beacrox apretó su mano en respuesta.

[...]

Realmente no sería muy interesante lo que haría ahí, tendría que hacerse cargo de muchos papeles y empezaba a creer que su padre lo había mandado porque él no quería hacerse cargo de ellos. Cualquiera que hubiera sido la razón, los ojos de Beacrox empezaban a arder, así que estiró su mano hacia uno de los cajones y sacó unas gafas para su vista cansada.
Choi Han se deleitó con la vista, llevándose una mano a la boca como lo haría cualquier fan emocionado. El rostro con facciones tan maduras como hermosas hizo que su corazón se estremeciera. Era imposible apartar la mirada de Beacrox, y realmente no le importaba si duraba todo el día en la misma posición si podía apreciar tales vistas.

— Eres tan guapo— Le dijo, haciendo que Beacrox lo mirara con una expresión en blanco. Sus mejillas poco a poco empezaban a tornarse rojas, pero lo más evidente fueron sus orejas.

Choi Han se rió, tarareando con alegría. Era todo un espectáculo ver su rostro tan rojo, en especial si la causa era él.

— Vete si vas a estar diciendo tonterías.— A pesar de su tono severo, Choi Han no pudo hacer más que reírse suavemente, descansando su cabeza sobre una de sus manos encima del escritorio de Beacrox, quién en un intento de ignorarlo había regresado la mirada a aquellos documentos. No podía concentrarse si Choi Han seguía mirándolo así.

— Solo estoy diciendo mi opinión. Eres tan guapo.

— Nadie te la pidió.

Choi Han volvió a comparar a Beacrox sonrojado con la salsa gochujang de su natal Corea. Su piel pálida no podía ocultar lo avergonzado que se encontraba, y el contraste de la expresión seria que trataba de mantener con el rojo color de sus mejillas era tan adorable como divertida. Choi Han se regozijó con una risa sin un gramo de malicia. Beacrox le dió una mala mirada, pero no hizo nada por apartar la mano que se posó sobre la suya.

— Aún así quería decírtelo. Eres tan guapo que es difícil dejar de mirarte.

La respiración de Beacrox se cortó durante unos cortos segundos, sufriendo un pequeño cortocircuito en su cerebro ante las palabras cubiertas de miel del azabache. Conectó miradas con él durante un instante solo para poder notar la mirada enamorada de Choi Han, sus iris claras y sus pupilas dilatadas se asemejaban a la mirada de un cachorro.
¿Cómo una persona que era incluso mayor que su padre podía verse así de adorable?, fue un golpe directo para su corazón. Conteniendo las ganas de llevarse una mano al pecho Beacrox suspiró soltando los papeles. Choi Han se animó al instante.

— ¿Por qué decidiste venir?, nunca lo habías hecho antes.— Interrogó Beacrox, quitándose los lentes.

Choi Han se desanimó un poco, pero aún así el rostro de Beacrox era tan apuesto con o sin lentes.

— Creí que sería bueno hacerlo, no quería dejarte solo mientras trabajabas.. mucho menos con Glenn. Está demasiado relajado mientras está contigo.

Beacrox parpadeó con incredulidad, pensando que las palabras del azabache no eran más que una mentira, una broma. Su tono quejumbroso, tal como el de un niño pequeño viendo algo que le desagradaba eran algo que Cho Han jamás podría replicar porque era un asco actuando.

— ¿Estás celoso?

Choi Han se percató de sus palabras, abriendo y cerrando su boca antes de enrojecer y asentir.

— Un. Poco.

El castaño alzó una ceja.

— Mucho.

Con una expresión abatida Choi Han apretó el agarre con la mano de Beacrox, dirigiéndola hacia su propio rostro para dejar un beso en sus nudillos. El corazón de Beacrox definitivamente no estaba preparado para eso, por lo que dejó de funcionar durante unos instantes antes de empezar a latir como nunca.
Después de tan pura acción, Choi Han hizo que acunara con la palma de su mano su rostro, notando como temblaba un poco.

— Estaba tan celoso cada vez que te veía desaparecer junto con Glenn. ¿Tu padre te enviaba aquí a propósito para que no estuvieras conmigo?— Se quejó en voz alta, dejando que todos sus comentarios salieran por su boca luego de reprimirlos por un tiempo.

Beacrox nunca había experimentado algo como eso. ¿Qué tenía qué hacer en situaciones como esas?, ¿Por qué Choi Han tenía que ser tan lindo en todo lo que hacía?, ¿Cómo podía hacer con tanta facilidad que su corazón se volviera loco?
De repente tenía la urgencia de golpearlo y hacer que dejara de mirarlo con sus ojos tan lindos.
Su cerebro estaba teniendo una sobrecarga.

— Choi Han.— Lo llamó, inmediatamente el azabache sonrió, adorando como sonaba su nombre venir del hombre que amaba.

— ¿Si?

— Eres un imbécil.

Fue lo primero que pudo decir Beacrox. Ahora fue el turno de Choi Han de parpadear confundido.

‘¿Dije algo mal?' Se preguntó, pero el rostro avergonzado de Beacrox decía todo lo contrario.

— No puedes decir que tienes celos cuando tú y yo no somos..-

Beacrox cerró la boca, su expresión volviendose más apagada.
Choi Han entendió lo que quería decir con eso.

Él y Beacrox no tenían un título en su relación, no tenía porqué sentirse celoso. Aún así era algo inevitable de hacer para él. Entonces se le ocurrió algo. Una simple solución.

— Entonces solo salgamos. Yo quiero hacerlo, ¿Tú no?— Los ojos del azabache se llenaron de expectativa, brillando con fuerza mientras miraba los ojos oscuros de Beacrox.

El rostro que tanto había luchado por mantener estoico se volvió un desastre. Abrió su boca pero no salió ningún sonido

— ..Haaa..— Llevándose una mano al rostro, Beacrox no pudo pensar en lo enamorado que estaba de ese idiota. Una risa salió de lo profundo de su garganta cuando lo confirmó.

Estaba tan enamorado de Choi Han que no le importaba en lo más mínimo lo tonto que era.

El sonido de la risa de Beacrox inundó el corazón del coreano, quién se emocionó al instante. Una enorme sonrisa apareció en su rostro al darse cuenta qué él había sido el causante de tan hermoso sonido. Habían sido escasas las veces que lo había visto siquiera sonreír, ¿algo como reírse?, era aún más complicado de apreciar.

— ¿Cómo puedo rechazarte si me lo pides de esa forma?

Choi Han se tomó su tiempo para procesar las palabras del castaño, cuando la realización lo golpeó se levantó de la silla que había arrastrado enfrente del escritorio, abalanzándose hacia el chef que ni siquiera tuvo la oportunidad de quejarse cuando los labios de Choi Han impactaron con algo de rudeza contra los suyos. El corto contacto se rompió por la sonrisa del azabache, y este mismo sostuvo las mejillas de Beacrox.

Verse reflejado en los ojos llenos de adoración de Choi Han era algo a lo que podía acostumbrarse.

— Beacrox— Choi Han dijo su nombre casi en un ronroneo, contento desde el fondo de su corazón.— Beacrox— repitió con felicidad, juntando sus frentes sin importarle en lo más mínimo la incómoda posición para él por el escritorio que se interponía entre ambos.

— Choi Han— Suspiró Beacrox, cerrando sus ojos disfrutando de la calidez que le daba en el corazón la mera existencia de Choi Han. Sintió que se derretía en su labios cuando entraron una vez más en un suave contacto, tan calmado como cariñoso.

No podría rechazar a la persona que más amaba incluso si su vida dependiera de ello. Beacrox no tuvo espacio en su corazón para avergonzarse ante tan cariñosas y cursis acciones. Siempre que se tratara de Choi Han un poco de vergüenza no importaba.

Notes:

Muchas gracias por leer!! Me tomé mi tiempo para escribir algo que resultó ser más corto, pido perdón
Mi amor por está shipp sigue intacto y con más fuerza desde que vi que son varias las personas que disfrutan de ellos dos juntos, les juro que estaré escribiendo más seguido!!