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La sombra de tu jardín

Summary:

En su aniversario, ella siempre lloraba. Y él ahora no tenía forma de consolarla.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

—Tenemos la misma flor porque somos almas gemelas —le dijo aquella vez, cuando le mostró que ambos tenían el capullo de una rosa que floreció con el tiempo. Kurama nunca le había prestado mucha atención y siempre lo atribuyó a una curiosa casualidad y a la marca de nacimiento del cuerpo que habitaba. Maya, por el contrario, le hallaba el sentido místico a todo. Ella no sólo era risueña, sino que tenía una gran imaginación. Podría encontrar el sentido de la vida en un par de habichuelas y quién sabe en qué más.

Pero recordarla dolía, siempre dolía.

Ella había muerto hacía tres años y desde entonces, su hombro no había dejado de doler. A veces, la rosa se convertía en una rosa roja y el dolor incrementaba, como si estuviera prohibido olvidar.

Él, gracias a eso había desarrollado un umbral del dolor bastante alto, aguantaba demasiado por ella. Pero intentaba seguir con su vida día con día.

—Te está sangrando el hombro —le dijo un compañero de oficina cuando pasó y vio su camisa blanca manchada con su sangre. Asustado, casi obligó a Kurama a que se curara. Pero él sólo siguió con su trabajo, guardó las hojas dentro de una carpeta y sonrió.

—Es que hoy es nuestro aniversario. Ella siempre llora —respondió y fue por el botiquín.

El primer año lo tomó por sorpresa, pero ahora, ya se anticipaba a ello y solía colocarse un vendaje con una gaza para que no sangrara. Era insólito porque no había herida, sólo la rosa que se teñía de rojo y comenzaba a brotar sangre como si fueran lágrimas de rocío.

Esa tarde, cuando terminara de trabajar, iría a verla. Le llevaría flores, las que estaban a la sombra de su jardín y que ella siempre admiró.

—Ojalá te hubieses quedado a mi sombra un poco más —se dijo él mismo mirando el cielo. La brisa soplaba y hacia ondear su cabello en el viento y traía el perfume a jazmín que ella solía usar. Los recuerdos lo abrumaban y se le hacía difícil respirar. Cuánto más recordaba, más le dolía el hombro. Era como si la rosa tuviera espinas que se encarnaban en su piel y se encargaran de rasgar su cuerpo desde el interior hacia afuera.

«Será para siempre dijiste» escuchó el murmullo en el viento tan claro que se asustó y levantó la mirada buscándola con la ansiedad brotando de la punta de los dedos. Pero no había nada.

A veces se decía que soñaba despierto… a veces solía enloquecía del dolor.

—Dile al olvido que no podrá hacerme olvidarte —le dijo a la fría tumba dejándole un ramo de rojas rosas, tal y como las que ambos llevaban en el hombro; justo como la que lo atormentaba.

Kurama la dejó en frente de ella y se quedó un rato hablándole, hasta se disculpó por no ir a verla seguido hasta que sintió algo extraño en el brazo, la sensación cálida que se escurría por sus dedos y al mirar, vio su sangre.

—Supongo que me extrañas tanto como yo a ti —respondió sacando un pañuelo y limpiándose el brazo. Sabía que el dolor seguiría por el resto de su vida, hasta que la viera de nuevo en el más allá —la sombra del jardín te espera desde aquella tarde que no regresaste —dobló el pañuelo y lo apretó en su hombro— un poco de mí se fue ese día también. Recostado en los recuerdos, sobrevivo cada día.

—Tranquilo —ella apareció enfrente suyo, como un fantasma, flotando en el aire con la sonrisa brillante y los sueños intactos— el amor no debería doler —su mano se posó en su hombro y el dolor desapareció de un momento a otro. Maya acarició las mejillas de Kurama y las lágrimas brotaron de sus ojos como si fueran una cascada.

Ella amplió la sonrisa, sin decir nada más, mientras los ojos verdes temblaban de dolor, angustia y desesperación, estiró sus brazos atrapándola en un abrazo y sólo quedó sosteniendo el aire. No la sintió y miró desesperado a su alrededor.

No había nadie.

No había nada.

Solo las rosas rojas que se deshojaban en el viento…

Notes:

¡Hola, gente linda! Estaba ansiosa por escribir para este día porque ya tenía bien planeado esta idea. Me encanta la idea de usar a Kurama con un amor trágico y de esta manera.

No sé ustedes, pero yo soy fiel al team de KuramaxMaya ¡Son tan lindos! Aunque vengo escribiendo mucha tragedia de ellos al respecto ¡Prometo que haré algo bien happy para ustedes! Denme tiempo nomás.

𝐃𝐢́𝐚 𝐜𝐚𝐭𝐨𝐫𝐜𝐞: Capullo - OTP Idea #188 por otpisms: Soulmate AU donde todos tienen un capullo de flor creciendo en alguna parte de su cuerpo. Cuando conocen a su alma gemela, el capullo florece con la misma flor que su alma gemela. A se percata como la flor en su cuerpo, la misma que corresponde a B, se marchita después de que B fallece, dejando un constante dolor en donde estuvo por el resto de su vida.

¡Un abrazo!

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