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Amor Veterano

Summary:

AU moderno.

Obi-Wan Kenobi y otros personajes de Star Wars son veteranos de la guerra.

Obidala jeje.

Notes:

Espero les guste esta historia.
Soy muy fan de Obidala pero si no te gusta puedes dejar de leer ya mismo.

Traté de investigar sobre los veteranos de guerra en Reino Unido pero no todo es exacto xd

Lo siento enormemente si hay algún error gramatical, ortográfico o de dedo, normalmente no tengo tiempo de revisar.
Gracias.

Aquí vamos!

Work Text:

Capítulo 1

Había despertado justo antes de que el despertador sonará, era un hábito molestó para él a estás alturas, ya habían pasado 7 años.

Quitó las mantas de sus piernas y giró su cuerpo para sacarlas de la cama, se tocó la rodilla y masajeo la articulación inflamada, detestaba tener que depender de las pastillas o de un bastón para corregir un poco el dolor al caminar. Tiró de su cuerpo hacía adelante tambaleando un poco, se sujetó de las paredes hasta poder ponerse en pie.

—Maldita sea.— Dijo con frustración, había dejado el bastón en la planta baja.

Al llegar al sanitario se dió una ducha. Había estado tan molesto cuando la NHS había puesto los barandales en las baldosas de la ducha o detrás del sanitario, lo hacían sentir inútil y era algo a lo que simplemente, no podía acostumbrarse.

Acomodó su cabello, ligeramente más largo, trato de peinar su barba revuelta y aliso su saco marrón y colocó cada una de sus medallas, honor, heroísmo, valentía, coraje y defensa, las apiló sobre su pecho y posteriormente colocó la gorra militar y se miró con el ceño fruncido, ¿Dónde estaba ese general?

Tomó el bus hasta el NHS, al subir se encontró con rostros conocidos. Había un bullicio molesto para sus oídos, algunos de sus colegas por ahí parloteando, había múltiples uniformes, rangos, sombreros y medallas a dónde alzará la vista, pero todos pertenecían a la misma guerra, la guerra de los clones.

Después de aproximadamente 45 minutos de camino, llegó al edificio, su edificio, grandes paredes de ladrillo rojo, a menudo bromeaban entre ellos para saber cuál de ellos se acercaba a la edad de este viejo edificio.

Comenzó a caminar hacía el interior del lugar, por mucho que detestará su condición, no quería admitir que se sentía en paz al estar rodeado con sus camaradas, aunque no conociera a la mayoría se sentía como estar en casa, excepto por qué no había bombas o tiroteos en todo momento.

—General Windu.— Se acercó al hombre alto de calva y piel morena.

—General Kenobi, no te ví aquí la semana pasada.— Ambos se dieron un apretón muy varonil.

—No, la semana pasada no estuve apto para estar aquí.— Bajó la cabeza un poco.

—¿El post?— Así era como le decían.

—Si... es una mierda que se entierra en tu cabeza.— Dijo. Ambos comenzaron a caminar más hacía al fondo, debían ir al salón.

—Creí que está cosa ya no me quedaría.— Señaló su uniforme marrón.

—Mace, eres igual de delgado que hace 7 años.— Rieron entre dientes.

—Bueno, gracias, tú también te defiendes.— Señaló su pulcro uniforme.— Excepto por esto.— Tiró de algunas barbas y puso los ojos en blanco.

—Es solo una barba, no entiendo tu obsesión con ella.— Contestó.

—Es que esa no es la barba que acostumbrabas hace 7 años.— Golpeó su hombro.

—Ya no soy el mismo que hace ,7 años, Mace.— Suspiró y se miraron por un momento.

—Ni yo, la guerra cambia a las personas.— La plática se vio interrumpida cuando entraron al salón.

Justamente hoy, era el día de los veteranos, así que todos eran convocados para pasar el día con sus hermanos de armas.

Kenobi y Windu habían estado en la misma zona de guerra, tenían a cargo distintos pelotones, habían luchado desde muy jóvenes hasta convertirse en unos grandes generales que sacaron de apuro a muchos.

Windu había sufrido un impacto de bala muy cerca del ojo, lo que lo envío en un regreso inmediato a casa, perdió la vista de su ojo izquierdo después de la cirugía y no pudo regresar a continuar con su mando de general. Kenobi había entrado en un campo minado con sus hombres había salvado a su protegido pero costandole una herida fatal en la pierna derecha. Se le decía que sanaría y podría volver pero jamás ocurrió, el músculo se rompió junto con los tendones dejando una pierna inservible.

Ambos vivían de la pensión que el gobierno otorgaba para aquellos que habían dejado su cuerpo y alma en esos campos de guerra.

Al entrar al salón, alzaron la vista; como cada año, este lugar era adornado y decorado con los colores de la bandera, había pósters y demás con palabras de agradecimiento a todos ellos que se habían arriesgado años atrás, Mace en lo particular detestaba este tipo de cosas pero apreciaba mucho ver a sus ex compañeros, Kenobi hacía lo posible por querer levantarse de su cama y fingir que toda esta atención no lo molestaba demasiado, para él, lo que había hecho no era digno de reconocerse, pero el gobierno tenía un pacto bastante obligatorio y era asistir a todas estas "cosas".

Siguieron caminando entre la multitud de veteranos, tomaron asiento en esas terribles e incómodas sillas de plástico y esperaron a que el bullicio se disipará.

—¿Vendrá Anakin?— Preguntó Windu acercándose un poco al oído de Kenobi.

—No lo sé, dijo que lo haría, pero lo conoces llega tarde a todos lados.— Gritó en respuesta y Windu negó con la cabeza.— ¿Sabes algo de Yoda?— Cuestionó.

—Vendrá, el problema es en qué momento.— Ambos rieron.

El bullicio se disipó cuando los encargados de todos estos eventos comenzaron a aparecer uno a uno en el podium, eran los mismos de todos los años, pero había un rostro nuevo y joven que llamó la atención de inmediato del General Kenobi. Una joven en realidad, cabello castaño obscuro y rizado que estaba sujeto excepto por algunos que caían cerca de su rostro en marcandolo, y su rostro, bueno, piel blanca y labios rosados, una buena vista, asintió, demasido hermosa, reconoció.

Se acomodó en su asiento y adoptó una posición mas erguida, al igual que Windu.

—Estamos aquí reunidos para celebrar una vez más a nuestros hermanos caídos y los que regresaron...— Kenobi perdió interés rápidamente en el discurso, ya que contenía lo mismo del año pasado y del anterior, y el anterior a ese.

Felicitaciones por ir a matar y morir en tierras lejanas, eso rescataba de cada discurso, así que puso los ojos en blanco y escuchaba parcialmente.

Giró su cabeza cuando escucho pequeñas y susurradas disculpas, Anakin estaba aquí y como siempre, realmente tarde. Se movía entre las sillas hasta llegar a él, le había apartado un lugar a su lado por últimos años y este no sería la excepción.

—Por fin.— Comentó Kenobi al joven con un aire cómico.

—Lo siento, lo siento, me quedé dormido.— Sonrió y se sentó ajustándose su arrugado saco.

—Y por lo visto no planchaste el uniforme una noche antes, como te lo aconseje.— Rió entre dientes.

Anakin puso los ojos en blanco y fijo su mirada en el podium aunque en realidad no pusiera atención.

Kenobi miraba sin un punto fijo hacía adelante, todos los hombres habían pasado a presentase como todos los años y dicho lo mismo, hasta ahora.

—Nos complace presentarles a la joven Padmé Amidala.— Padmé, repitió en su mente, sin duda un nombre que no olvidaría.— Ella es representante del cuerpo legal del gobierno y está aquí para asegurarse de que todo corra cómo es debido, además de un proyecto personal.— Interesante, de pronto se sintió más interesado ahora que en todos estos años pasados.

Se inclinó un poco más hacía enfrente mientras sus ojos se clavaron en lo joven detrás de Valorum, el director del lugar. Podía ver sus dedos frente a ella, tamborileando sobre una carpeta en su pecho, estaba nerviosa, probablemente era una novata en esto.

Anakin también se removió en su asiento, al verla. Cualquiera con un par de ojos de frente podía ver la hipnotizante mujer y quedar prendado.

Entonces la palabra se le cedió a ella.

—Hola... buenas tardes a todos ustedes.— Definitivamente era su primera vez hablando en público, sin embargo lo tomó con bastante valentía.— Me complace que me den la bienvenida de esta manera tan calurosa, estoy muy agradecida con el grupo que dirige a este lugar.— Miró de reojo a todos los hombres mayores detrás de ella y continúo.

Padmé estaba muy emocionada cuándo le asignaron este trabajo en particular, la mayoría de sus compañeros habían rechazado y evadido visitar el NHS, las excusas eran las mismas, que un montón de veteranos eran demasiado aburridos para ser la base de la mayoría de los proyectos, pero Padmé era distinta.

Demasiado entusiasta y con un alma altruista, en cuando le presentaron las opciones no dudo en ver el lugar por ella misma, había estado muy nerviosa, ensayando una y otra vez frente al espejo lo que le diría al director Valorum para que accediera dejarla entrar como pasante y se llevó una grata sorpresa cuando el mismo Valorum le agradeció por tomarlos en cuenta para un trabajo tan importante; y es que dependía de que tan bien desarrollado estaba para que una fuerte donación fuera recibida y Padmé estaba más que empeñada en qué todas estas personas lo recibieran y ella podía ser bastante terca.

Cuando terminó su discurso, todos aplaudieron y no pudo evitar sentir un orgullo sano, recorrer su cuerpo, se sintió bastante bien.

Posteriormente cientos de manos y besos en las mejillas pasaron por ella, todos los hombres estaban encantados con su presencia y siendo terriblemente amables con ella, todo iba perfecto, se sentía bastante cómoda.

Kenobi se levantó de su silla y camino junto con sus compañeros hacía la salida del mar de sillas.

—¡Esto es genial!— Exclamó Anakin haciéndo sonreír a Windu y Kenobi.

Anakin no tenía nada de veterano pues era el más joven de todos con los 30 casi cumplidos, pero la prótesis derecha fué la culpable de mandarlo de regreso.

—Lo es, esperemos que seamos lo suficientemente buenos para ello.— Respondió Windu con calma.

—Deberiamos ir a saludarla.— Los tres hombres voltearon en la dirección de la chica, estaba rodeada.

Kenobi tuvo la desesperada sensación de desaparecer, sabía que si Anakin iba a saludarla, sería arrastrado, no es que fuera grosero, de echo era de las personas más amables que se podía conocer, pero también era bastante cerrado y seco para conocer a alguien nuevo. Cortésmente poco sociable, molestaba Anakin a menudo.

—Tomaré su silencio como un si, vamos.— Dijo Anakin tirándo del saco de Kenobi.

—Iré por algo de ponche.— Contestó apresuradamente y tanto el joven como el hombre moreno lo miraron.

—Detestas ese ponche Obi-Wan.— Sonrió Windu y Kenobi se pateó mentalmente por una excusa tan absurda.

Bufó resignado, cada que se acercaba más a ella, se sintió más atrapado y queriendo salir, de cerca era aún más hermosa y eso lo asustó un poco.

—Hola.— Anakin dijo animadamente extendiendo su mano frente a ella.— Mi nombre es Anakin.— La chiva tomó su mano y sonrió.

—Es un placer conocer Anakin.— Le dió un apretón.

—Ellos son, el general Windu.— Señaló a su derecha.— Y el general Kenobi.— Señaló al otro lado.

—Es un placer general Windu.— La sonrisa eran contagiosa y Windu la devolvió con entusiasmo dando un apretón igual de amigable.

—Un placer general Kenobi.— Él apretó su mano y quedó por unos minutos ahí, como un tonto.

—El gustó es mío, señorita Amidala.— Sonrió.

Su lengua se movió más rápido que su mente.— Por favor, dime Padmé.— Kenobi aún sostenía su mano.

—Padmé, como deses.— Su voz salió ronca, como si solo ellos dos estuvieran ahí en ese momento y Padmé siento un estremecimiento cuando su nombre fué pronunciado así.

—Mmm hmm.— El carraspeó de Anakin los saco de la ensoñación y rápidamente Kenobi soltó su mano y se hizo a un lado.—¿Te quedarás al desfile? Marcharemos como todos los años.— Padmé asintió un poco confundida de lo que acababa de pasar.

Después de que la joven aceptará se alejaron para que el resto siguiera saludando.

—¿Que fué eso?— Anakin golpeó las costillas de Kenobi.

—No fué nada, Anakin ¿Por qué no lo olvidas?— Obi-Wan insistió.

—No me vengas con eso, hasta Windu lo vió.— Se burló.

—No sé de qué hablas.— Respondió con seriedad.

—¡Tu cara de tonto ahí con la 'señorita Amidala'!— Lo imitó y siguió riendo.

—Se te está haciendo tarde para el desfile ¿Por qué no te mueves de una buena vez?— Amonestó al joven como si siguieran en la guerra.

El joven sonrió y movió su mano a la frente en un burdo intento de saludo a su superior, Obi-Wan bufó, ahora no lo dejaría en paz.

—Tiene razón.— La voz de Windu lo hizo girar.

—¿También tú?— Rió entre dientes.

—Solo relájate Obi-Wan, vamos al desfile.— Asintió y siguieron el camino hacía el exterior.

Padmé estaba junto con los demás miembros de la dirección, le encantaban los desfiles y el desfile de armas solo había tenido la oportunidad de verlo, una sola vez, así que estaba muy entusiasmada.

Había grandes carros alegóricos con mucho color y brillo, los hombres marchaban impecablemente sobre el asfalto, fascinante, esto era lo que había imaginado, incluso mejor.

Todo estaba saliendo como ella quería y por eso tenía una gran sonrisa en su rostro, todos la saludaron, uno a uno, pero había un grupo que la había marcado por ser un poco diferente.

Ahí estaba ese chico que había ido a saludarla, muy entusiasta y un poco presumido al decir ser el más joven ahí, lo vio marchar con exageración y rió, tal vez serían buenos amigos, el otro hombre algo de cabeza calva, se veía muchísimo más serio, su rostro decía que no querías que se enojará contigo y luego estaba el otro hombre un poco las bajo que el anterior, pero con cabello cobrizo, barba y ojos azules ¿En serio Padmé? Se regaño, había estudiado su rostro en esos segundos... atractivo se dijo, luego estaba su voz con ese acento británico, definitivamente quería volver a oír su propio nombre de esos labios... Entonces miró a cada uno de ellos en busca de esa barba revuelta y ojos tan azul como el mar, el general Kenobi.