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Con la muerte de su hermano y su cuñada, la rutina de Lan Qiren había cambiado drásticamente, empezando porque tuvo que pelear por la custodia de sus sobrinos para que no se los llevaran los de servicios sociales, ya que obtuvo la custodia completa tenía que adecuar su horarios para poder llevar a los niños a su escuela, impartir sus clases, regresar por los niños, hacerles de comer y hacer un itinerario para las clases del día siguiente y si sus sobrinos lo necesitaban ayudarles con sus tareas (¿Quién deja tarea a un niño de dos años?)
Incluso cambió de institución para estar más cerca de ellos, una universidad en PingYang, no tenía el mismo prestigio que la de Gusu, pero no le importaba hacer esos cambios con tal de estar más cerca de sus sobrinos en caso de que ocurriera algo, dados los últimos sucesos prefería estar prevenido.
Lan WangJi tenía dos años, apenas comprendía lo que pasaba, en cambio Lan XiChen tenía cuatro, no comprendía del todo, pero a comparación de WangJi, él ya sabía que sus padres no iban a regresar.
Lan Qiren se detuvo frente a la puerta de la institución, venía cargando a Lan WangJi de un lado, con la otra mano sostenía la manita de XiChen, aparte de que cargaba la pañalera y la mochila de sus sobrinos, “Muy bien, podemos hacerlo” XiChen asintió aunque no sabía a que se refería su tío, WangJi solo le vio con sus enormes ojitos dorados y le dio ligeras palmaditas en el hombro.
Pasando la puerta se encontró con la incógnita de que no sabía que hacer, en alguna ocasión su hermano le mencionó como funcionaba el acceso a la guardería y todos los protocolos en caso de que tuviera que ir por alguno de los Lan, para su fortuna nunca tuvo que ir a recoger o dejar a sus sobrinos, hasta ahora. Lo malo era que no recordaba que hacer.
“Tiene que poner su huella digital para que se registre su entrada” Qiren agradeció a la recepcionista, se acercó al mostrador e hizo todo lo correspondiente, entregó los respectivos bolsos de cada niño a las maestras y se despidió de ambos agachándose para estar a su altura.
“Cuidense mucho, paso por ustedes en la tarde” XiChen asintió y le abrazó, WangJi le dio un beso en la mejilla, vio como se marchaban a sus respectivos salones de la mano de sus maestras. Se encontraba algo preocupado por sus sobrinos, no quería dejarlos ir.
“La primera vez que dejé a mis hijos lloré” la voz a sus espaldas le hizo dar un brinco, Qiren se sintió avergonzado por quedarse a mitad de la entrada, estaba a punto de pedir disculpas cuando giró y vio a quien menos pensaba.
“¿Ruohan?”
“Lan Qiren” Rouhan le sonrío, el Lan no lo había visto desde la preparatoria cuando… “No sabía que tenías hijos A-Ren”
Lan Qiren se sonrojo por el mote cariñoso “Son mis sobrinos” desvió la vista y vio que Wen Ruohan venía acompañado con dos niños que se veían de la misma edad de sus sobrinos, ambos tomándole cada mano, los dos niños eran idénticos al Wen “Por lo que veo tú si tienes hijos” Qiren se dirigió a los niños y les sonrió “¿Cómo se llaman?”
“Wen Xu” el niño mayor le sonrió de vuelta, tenía la misma sonrisa de Ruohan.
“Wen Chao” contestó el pequeño escondiéndose detrás de la pierna de su padre.
“Que bonitos nombres” sin saber que mas decir y escapando cobardemente del padre de los niños, se despidió brevemente y salió de la guardería. Esperaba no encontrarlos de nuevo, aunque algo le decía que no sería posible.
..
En la entrada de la Universidad se dio cuenta que no sabía a dónde ir, su mal sentido de la orientación y memoria algo confundida por los sucesos de los últimos días, no le permitió recordar donde estaba el salón donde se supondría daría clases por primera vez. ¿Por qué no hacían un mapa o algo por el estilo?
Sabía que tenía que pedir ayuda si quería llegar temprano. Así que preguntó a la primera persona que se le cruzó. “Disculpe podría…¿Tú otra vez?” no pudo evitar el tono de desagrado en su voz al encontrarse nuevamente a Wen Ruohan frente a él.
"Por lo que veo te causa mucha emoción encontrarme de nuevo Qiren" ahora recordaba porque había ocasiones en la que odiaba tanto a ese hombre. Quiso buscar a alguien más a quien preguntar, pero el cúmulo de gente que anteriormente estuvo a su alrededor parecía que había desaparecido. "¿necesitas ayuda?" ahí estaba otra vez ese tono.
De mala gana le miró "estoy perdido, tengo que llegar al salón 2B y no recuerdo donde queda"
"Que suerte tienes, voy al salón de al lado" al ver el rostro de confusión de Lan Qiren agregó "también doy clases aquí, soy profesor de historia" Wen Ruohan le sonrió burlonamente. Lan Qiren quiso llorar y de paso hacerse una limpia.
De mala gana tuvo que aceptar que el Wen le acompañara al salón, el camino fue en extremo ruidoso, claro está que porque Wen Ruohan era el que iba hablando y Lan Qiren solo contestaba con monosílabos, aún se sentía incómodo por cómo habían terminado las cosas hace años, no es como si alguno de los dos hubiera tenido la culpa, aún así le hacía sentir incómodo.
"Llegamos" Wen Ruohan le señaló el salón donde iba a impartir su primer clase.
Lan Qiren asintió "Gracias" iba a entrar al salón cuando una mano lo detuvo.
"Espera, entremos juntos"
Antes de poder negarse ya estaban ambos hombres frente al grupo.
Ruohan se paro frente al grupo y adoptó un modo serio "Él es Lan Qiren será su nuevo profesor y es mi amigo, compórtense bien con él" los alumnos asintieron contestando a coro “Sí profesor Ruohan”
El Lan no entendió para qué era todo ese monólogo, pero le agradeció antes de irse.
Los pobres alumnos sintieron terror cuando se les dijo que el Lan era amigo de Wen Ruohan, el hombre era de temer y si el otro era su amigo, también deberían tener cuidado. No pensaron siquiera en hacerle una novatada por ser el nuevo.
…
Irremediablemente Lan Qiren tenía que convivir con Wen Ruohan, ya sea en la universidad o al momento de llevar o recoger a sus sobrinos, inclusive se iban en el mismo carro de la guardería a la universidad, ya que Wen Ruohan al parecer tenía en reparación el suyo, al final su presencia no le molestaba, o al menos tanto como al principio, únicamente cuando se comportaba muy arrogante con él. Eso y que Wen Ruohan coqueteaba con él descaradamente en cualquier oportunidad que tenía y odiaba admitir cuánto le gustaba que lo hiciera.
Después de un largo mes descubrió que Wen Ruohan no tenía carro porque lo estaban reparando, como buena persona se ofreció a llevarlo al menos de la guardería al campus y de regreso los días que sus horario coincidían, entre tantas idas y vueltas en carro descubrió que Wen Ruohan era viudo desde hace dos años, que su casa quedaba cerca de la guardería por lo que no era un problema llegar caminando y que prefería tomar el café sin azúcar. Aunque al principio no quería hablar mucho de él, a parte de que no se le daba, después del segundo mes ya compartía más cosas con el Wen y los meses posteriores le resultaba tan fácil llevar una conversación con él que cuando no le tocaba llevarlo se sentía raro.
…
Tenían seis meses de esa extraña relación cuando Lan Qiren por fin dejó que Wen Ruohan lo invitara oficialmente a una cita o lo que para ellos podía considerarse una cita. Con los niños y la falta de confianza a que fueran cuidados por niñeras, decidieron que lo mejor era hacer un tipo de comida en la casa de alguno de los dos y a petición de los niños iba a ser en casa de Wen Ruohan, ya que tenían más películas de disney.
El plan era hacer una maratón de películas (obviamente todas infantiles) en la sala, con el itinerario ya listo, los mayores se dirigieron a la cocina a preparar las palomitas, dedos de queso, zanahoria, betabel y apio rebanado, entre otras cosas que los niños pudieran comer.
“Ya se fueron” Lan XiChen se paró frente al televisor “hay que hacer un plan”.
“¿Para qué?” contestó Wen Xu ladeando la cabeza para poder ver el televisor.
XiChen puso sus manos en jarra e infló los cachetes enojado “¡Lo que te dije en el receso! ¡Vamos a juntar a mi Shifu y a tu baba”.
Wen Xu pareció recordar lo que habían estado hablando y se levantó de inmediato “¡Sí!” se levantó emocionado “¿Pero cómo?”
“¡A-Xu! ¿Por qué no me escuchas?” el Lan estaba frustrado con su amigo y lo tomó de los hombros para agitarlo un poco, ya no le estaba emocionando la idea de que fueran familia “Con la sirenita”
“¿La sirenita?” XiChen levantó las manos como si fuera lo más obvio.
“Beso” habló WangJi dándole un pequeño beso a su conejo de peluche, a lo que Wen Chao igualó con su perrito de peluche.
“¡Sí A-Zhan! un beso” XiChen estaba orgulloso de su hermano, al parecer comprendía mejor que Wen Xu “así como Erick se lo debe dar a Ariel, cuando estaban en el bote” explicó.
“¡Si se besan se tienen que casar porque van a tener un bebé!” le respondió Wen Xu comprendiendo.
“¡Sí!” Lan XiChen dudó un poco “¿Y si no funciona?”
“Buscamos a Úrsula para que haga una poción de amor o a flora para que los hechice” XiChen se sorprendió por la estupenda idea, al perecer el Wen no era tan tonto como aparentaba.
Cuando los mayores llegaron los cuatro pequeños (en realidad solo XiChen y Xu) ya tenían todo planeado. Solo debían esperar a que empezara la película.
…
La canción terminó y no había pasado nada con los adultos, no se tomaron las manos como Ariel y Erick, ni nada, simplemente inconcebible. Al ver que su plan no había funcionado los dos niños mayores se sentían muy enojados. WangJi no entendía porque su hermano estaba enojado pero ahora él también lo estaba, con un puchero y los brazos cruzados en su pecho.
Wen Chao estiró sus manitas frente a Wen Ruohan , quien en cuanto lo vio lo cargó y lo puso en medio de Lan Qiren y de él.
“Beso” los dos mayores miraron al niño con duda “beso” repitió el pequeño mientras besaba a su perrito para después señalar a él.
“¿Quieres que bese a tu perrito?” el niño asintió efusivamente a lo que le dijo su padre, Ruohan estaba apunto de besar al canino de peluche cuando lo detuvieron.
“Los dos” Ruohan le dio una mirada de disculpa a Qiren, este solo se encogió de hombros, sus sobrinos también podían ser demandantes. Los dos se acercaron para besar al perrito y cuando estaban a punto de besarlo Wen Chao lo quitó, pensando que después de todo no quería que le dieran un beso, no quería compartirlo.
A Lan XiChen y Wen Xu casi les brillaron los ojos cuando vieron que los mayores se besaron, tal vez Wen Xu no era tan inteligente pero su hermano menor lo compensaba. ¡Muy bien Wen Chao!
