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¿Qué clase de cumpleaños es este?

Summary:

HuaiSang está aburrido.

Y todos saben que ocurre cuando HuaiSang se aburre.

Exacto, planea que sus amigos al fin confiesen sus sentimientos.

O en el peor de los casos, hacer que sus amigos no vuelvan a caminar... Ajá, pero tal vez no de la forma que una mente pura lo imagina. Ya saben a qué me refiero ;)

Qué mejor fecha para hacerlo que su cumpleaños, así tendrá una buena excusa para evitar morir a manos de su hermano.

Vamos, ¿Qué es lo peor que puede para cuando invitas a tus amigos a un club strepesse?

Noche de diversion.
Noche de vinagre.

Noche de evitar hacer una estupidez, o al menos no una tan grande.

inspirada en la escena final de Magic Mike XXL

Chapter 1: Si algo puede salir mal, no lo hará.

Chapter Text

—¿Seguro que será algo sencillo? ¿Y no quieres que asista yo?

—Ajá.

Nie Mingjue levantó una ceja con sospecha, pero terminó suspirando—. Este semestre no saliste tan mal en las calificaciones de matemáticas, pero más te vale que continúes así.

Nie HuaiSang asintió vigorosamente—. ¿Eso es un sí?

—Si me prometes que no lo arruinarás y te comportarás, sí. Te dejaré celebrar tu cumpleaños como gustes.

La sonrisa de su didi prometía problemas, sin embargo, Nie Mingjue no podía retractarse; no si no quería que su hermano se lo echara en cara por el resto de su vida.

—Tranquilo, Da-ge. Solo seremos Jiang-xiong, Wei-xiong y yo, será algo sencillo.

 

 

Wei Wuxian y Jiang Cheng nunca imaginaron lo que para Nie HuaiSang seria sencillo. Cuando el menor de los tres vino muy contento para decirles que al final no quería una gran fiesta de cumpleaños, como todos los años, sino que los llevaría a un sitio especial, tanto Wei Wuxian y Jiang Cheng sospecharon de él.

Por más amenazas, sobre todo acerca de romperle las piernas —cortesía del Jiang— el menor de los Nie se negó a decir algo.

Cansados de insistir, ambos hermanos esperaron hasta el fin de semana para averiguarlo. Nie HuaiSang prometió cero arrepentimientos.

 

******************

 

Jiang Cheng se alegró un poco de aquellas promesas; vaya que necesitaba despejarse. Después de tantos desastres esos últimos meses, un cambio de ambiente le vendría bien.

Su principal desastre tenía nombre y apellido:

Lan Xichen.

El menor de los Jiang la había cagado, se había enamorado.

Después de ver lo idiota que se volvió su hermano cuando un día llego de la universidad diciendo que había conocido al amor de su vida, él no quería pasar por la misma reducción de neuronas.

No, gracias.

Es más, hasta se había burlado de los fallidos intentos de su hermano para acercarse al que decía verdadero amor. ¡Ja!

 

Pronto el karma se hizo presente.
Un día que Jiang Cheng fue a recoger a su hermano a la universidad, su vida se volvió patas arriba...

Patas arriba, brazos arriba, el cuerpo arriba, todo el puto mundo de cabeza.

Aquella vez había estado esperando a su hermano en el auto, pero tuvo que ir a buscarlo él mismo porque su idiota no aparecía.

Cuando entró al edificio y por fin visualizó la figura de Wei Wuxian, se detuvo abruptamente. No fue por lo vergonzoso de haber visto a su hermano revoloteando como idiota mientras era ignorado por el que debía ser Lan Wangji. No, no fue por eso. La causa fue la figura alta que acompañaba a ambos muchachos.

De cabello sedoso, facciones esculpidas, y sonrisa idiotamente hipnotizante, así era Lan Xichen.

A Jiang Cheng se le secó la boca al ver lo bien que su camiseta se le ajustaba, al igual que sus pantalones.
El piercing plateado en su oreja brillaba al igual que sus ojos cada vez que reía de alguna de las cosas que Wei Wuxian le decía a Lan Wangji.

Malditamente hermoso.

Por un momento, se quedó paralizado en su lugar, pero el llamado de su hermano lo sacó de su ensoñación.

—Bueno, me tengo que ir. Entonces nos veremos en clase, Lan Zhan.

El nombrado solo le dio una mirada severa y se fue sin decir nada, Wei Wuxian se vio un poco decaído ante eso.

Lan Xichen habló, preocupado—. No te preocupes, Wei Wuxian. Él es así, pero ten por seguro que tú presencia no le molesta. Es solo... difícil para él. Pero eres uno de sus... mejores amigos, dale un poco de tiempo.

Fue cegado por una deslumbrante sonrisa—. Está bien, es normal después de las muchas bromas que le hago. También es uno de mis grandes amigos.

A este punto, Jiang Cheng ya se había acercado. El oji-gris lo presentó—: En fin, él es mi hermano Jiang Cheng. Creo que tendré problemas por la hora, así que aquí nos despedimos, hermano Lan.

Lan Xichen miró a Jiang Cheng cuyo aliento se había atascado en su garganta y solo pudo decir—. Un gusto.

El otro sonrió, y levantó su mano estrechándola—. El gusto es mío.

El Jiang quería darse unos cuantos golpes después de haber sentido como su corazón había latido después de escuchar la profunda, pero aterciopelada voz de Lan Xichen. Y cuando esté último le guiñó un ojo pícaramente, estaba seguro que iba a morir de un ataque cardíaco. Se preguntó si Wei Wuxian podría conducir al hospital si eso ocurría. No, su hermano los mataría a ambos estrellando el auto en algún poste.

Contuvo su deseo de salir corriendo y se quedó quieto esperando que Wei Wuxian se despidiera.

Cuando ambos salieron del recinto después de haber dejado a Lan Xichen con su hermano, Wei Wuxian le lanzó la mirada.

—Oh, ¡cállate!

—¡Pero si no he dicho nada! —Wei Wuxian se veía entre ofendido y divertido.

El menor suspiró—. Vámonos.

Y así empezó su enamoramiento, o como él le decía: Su idiotizacion. (Si es que acaso existía algo como aquello)

Lan Xichen y él se hicieron amigos, y según Jiang Cheng todo marchaba sobre ruedas. Hablaban todos los días, salían juntos y veían películas, todo era perfecto.

Ay, ajá.

Después de varias semanas, por casualidad Jiang Cheng escuchó a Lan Xichen hablando con sus amigos. El ojiazul creyó poder sobrevivir si Lan Xichen mencionaba que lo veía como un amigo.

¡Vamos! ¿Quién no ha creído eso con alguna persona? Y después BUM tenían 3 hijos, una casa y un perro.

Al final resultó que lo consideraba un hermano...

Un hermano pequeño.

¡¿Qué?!

Jiang Cheng hubiera preferido que lo golpeara, eso habría sido muchísimo mejor.

Patéame, Lan Xichen.

El punto es que nada mejor que una noche de borrachera con tus amigos para olvidar el crush fallido y el desperdicio de tiempo que había sido. Y para que mentir, también era la mejor excusa para llorar y disfrazarlo por el efecto del alcohol. Todo estaba fríamente calculado.

 

**********************

 

Wei Wuxian era alguien especial. Al menos eso era lo que decía Cheng-Cheng, pero ¡vamos! él no era estúpido y sabia a que se refería, aunque nada de esto le afectaba pues le hacía bromas peores.

En fin, Wei Wuxian —por muy raro que pareciera —no se encontraba con ánimos de festejar nada. De hecho, si no fuera porque HuaiSang era uno de sus grandes amigos nunca hubiera asistido.

El motivo no lo sabía con certeza, solo pensaba que se sentía extraño.
Se sentía deprimido porque al parecer no le agradaba a Lan Zhan, aunque confuso por las ganas que tenía de justamente agradarle...

Bueno, por el momento Wei Wuxian sabía que quería ser su amigo, pero el otro no cooperaba.

Déjese querer, Lan Zhan.

Y si era sincero consigo mismo, no podía culparlo. Para el ojigris era divertido molestarlo y tratar de sacar una expresión de su estoico rostro, como sus cejas llegaban a fruncirse aunque sea un poco, como sus ojos brillaban en algo que no podía distinguir cuando se acercaba a él...

Era divertido, y especial, y atractivo y...

Por eso mismo quería ser su amigo. No por otra cosa. No, señor.

¿O, sí?

Cómo sea, de todos modos no podía hacer nada pues Wei Wuxian estaba seguro que Lan Zhan le odiaba. Así que lo único que podía hacer era ahogar en alcohol la decepción que sentía. Y si era aún más sincero consigo, ahogar el amor (amor de amigos, amor de compas, casi de bros. Claro que sí) que sentía.

Llegó el fin de semana, el sábado para ser exactos. De los tres amigos, Nie HuaiSang era el que se encontraba más emocionado y llegó a la casa de sus amigos para apurarlos.

Jiang Cheng y Wei Wuxian compartían apartamento mientras terminaban la universidad, así que por lo general ambos sabían cuándo su hermano se encontraba en apuros. Para evitar que su padre, Jiang Fengmian, los obligará a regresar a casa, nunca hacían nada tan irresponsable.

Así que estaban bien. Las constantes visitas de Madame Yu también los mantenía con la correa bien sujeta pues aparecía de imprevisto cada semana y nunca podían saber qué día sería la siguiente visita, así que se mantenían en constante alerta.

Su hermana generalmente era su salvación. Jiang Yanli convencía a sus padres sobre la responsabilidad y decencia que tenían sus hermanos, evitando así que Jiang Fengmian y Madame Yu fueran todos los días a su apartamento.

 

***********************

 

Decencia decía su Jiejie.

Decencia era lo que no tenían, y aquella noche de sábado lo confirmaron.

—¿Estás seguro que es buena idea?

—¡Claro!

—No creí que te gustarán estos lugares, HuaiSang.

—Bueno, es divertido tener nuevas experiencias.

—Divertido, dices.

—Sip.

Wei Wuxian resopló divertido—. Entremos, ya estamos aquí.

Su hermano lo fulminó con la mirada—. Yo mejor me voy.

Estuvo a punto de voltearse para irse pero el ojigris le pasó un brazo por los hombros, arrastrándolo adentro—. Es el cumpleaños de HuaiSang, él decide si nos quedamos o no.

A pesar de la mirada fría que recibió el Nie, este no se acobardó y dijo—: Vamos.

El letrero neón con las palabras "Sensualmente Ardiente" fue dejado atrás.

En silencio, Jiang Cheng se preguntó quién le habría puesto un nombre tan ridículo y vulgar.

Cuando los tres muchachos entraron al local fueron recibidos por una iluminación tenue y pequeñas mesas redondas que se ubicaban alrededor de una tipo pasarela que daba a un amplio escenario. Al parecer se estaban preparando para empezar, aun así, ya había muchísima gente en el local.

Los tres muchachos se acomodaron en una de las mesas más alejadas del escenario gracias a la intervención de Cheng.

Mientras Wei Wuxian se encargaba de ir por las bebidas a la barra, preguntó:

—¿Por qué un club de striptease?

Estaba sorprendido del atrevimiento de su amigo. Era realmente una extrañeza que estuvieran ahí gracias a HuaiSang, cualquiera pensaría que la idea sería de Wei Wuxian en primer lugar.

—¿Por qué no? Es bueno salir de la rutina.

Se le quedó viendo a su amigo con incredulidad. No le creía para nada, y su habitual tonta excusa era aún más tonta esa noche.

Al ver la cara de sospecha que había puesto su amigo, dijo:

—Vamos, vamos. Nos la pasaremos en grande, además deberías darme las gracias.

Justo en ese momento Wei Wuxian regresó con los vasos de cerveza, y curioso preguntó:

—¿Las gracias?

—¡Claro! La cara de culo que traían ambos últimamente, desaparecerá. Estén seguros de eso.

—... ¿Ya has venido a este club?

—... ¡Oh, miren! ¡El show ya va a comenzar!

 

Por más que fuera catalogado alguien muy atrevido y fiestero, la verdad era que Wei Wuxian jamás había acudido a un club de striptease. Y jamás se le hubiera pasado por la mente acudir a uno. ¡Vamos! En sus 20 años de vida su relación más larga había sido con una chica llamada MianMian durando solo 1 mes.

Wei Wuxian le agradecía que hubiera sido ella quien lo cortara a él. No por otras razones más que era demasiado perezoso para hacerlo él mismo. Ahora los dos eran muy buenos amigos y a veces salían a comer o al cine con los hermanos Wen y sus propios hermanos.

En fin, Wei Wuxian estaba curioso por saber qué clase de show habría. No se veía como un lugar barato (gracias a Dios fue Huaisang quien pagó para entrar) y, no encontraba otra forma de describirlo, parecía un lugar mixto, ya que había hombres y mujeres por igual esperando.

Se preparó mentalmente para aquello.

 

***********************

 

Pero aquello estaba tomando más de lo esperado. El show había iniciado y de inmediato la gente a su alrededor rodeó el escenario impidiéndoles ver algo. A pesar de la fuerte música, los enérgicos gritos decían que el show era de lo mejor.

Wei Wuxian quería acercarse a ver. La curiosidad le picaba demasiado. No obstante, por alguna extraña razón, Nie HuaiSang había decidido esperar un poco más. No tenía idea de porqué, pero con cada minuto que pasaba el alcohol en sus venas quemaba y tenía la necesidad de moverse.

Por las mejillas sonrojadas de Jiang Cheng y el brillo en sus ojos, podía decir que se encontraba igual.

—HuaiSang deberíamos acercarnos, para eso estamos aquí ¿No?

—Espera, Wei-xiong.

—¿Qué espere qué?

Nie HuaiSang no respondió, tenía la mirada fija en el tumulto de personas, después se volteó con Jiang Cheng.

Este último no les estaba prestando atención, en cambio terminó de golpe lo que sea que estaba bebiendo.
Wei Wuxian se preguntó de dónde había sacado el trago. No lo había traído él. Conocía el nivel de alcohol que soportaba su hermano, y lo que estaba tomando definitivamente lo pondría borracho en pocos minutos.

El Nie lo sacó de su ensoñación—. Eso.

Jiang Cheng se había levantado, y solito se había arrimado a ver.

Intercambió una mirada con su amigo, antes de ir tras su didi.

*******************

A decir verdad, no era la primera vez que HuaiSang se encontraba en aquel sitio. (Chisme jugoso, pregunten más tarde)

Se había divertido demasiado aquella vez, y por cómo había visto a sus amigos del alma, definitivamente necesitaban un descanso de lo que sea que los tuviera así...
Supongamos que él realmente no lo sabe.

En fin, se apresuró a ir tras su amigo con fingida sorpresa. A decir verdad no estaba nada arrepentido de cambiar los tragos. Culpen a Wei Wuxian y Jiang Cheng por haber estado tan sumergidos en su miseria como para no notarlo. ¡Por supuesto que no era su culpa! ¡Era su amigo! ¡No los había puesto borrachos!

A HuaiSang le rompería el corazón que pensaran eso de él...

Cómo sea. Lo hecho, hecho estaba.

Con Jiang Cheng liderando la marcha, la gente se apartó.

HuaiSang sonrió, sabiendo que eso ocurriría. Aquella vez que vino solo, tuvo que pelear con uñas y dientes hasta llegar a primera fila, pero ahora que le acompañaban sus, ridículamente atractivos, amigos, la multitud abrió los ojos y se quitó del camino.

Si la primera impresión de un Jiang Cheng borracho, irradiando una sexy furia, con sus facciones afiladas y un brillo jodidamente ardiente en sus ojos los dejó impresionados; cuando Wei Wuxian lo siguió corriendo para alcanzarlo, los dejó a punto de un coma. Su largo cabello negro se meneaba detrás de su espalda, sus hermosas facciones se acentuaban por sus brillantes y seductores ojos grises y los múltiples piercings en su oreja izquierda le daban una apariencia de chico malo que contrastaba con su sonrisa traviesa, pero adorable.

No sabían si seguir viendo el show, o verlos a ellos.

Afortunadamente, no tuvieron que elegir.

HuaiSang estaba preparado para lo que vendría a continuación. No por algo ya había estado en el show y sabía que, nada más que se acercaran sus amigos, los subirían al escenario.

—¿Qué demonios estás haciendo, A-Cheng?

—Nada.

Wei Wuxian le gritaba a su hermano, ajeno a las miradas que recibía.

Contra todo pronóstico, suspiró frustrado. El alcohol ya estaba en el sistema de su hermano, convirtiéndolo en un Wei Wuxian 2.0. Igual de desvergonzado, básicamente.

Decidiendo que su hermano estaría bien, y que no sería nada grave que estuviera borracho porque se suponía que a eso iban, prestó atención a lo que su hermano observaba en el escenario.

Sus mejillas se encendieron y aunque lo negara, estaba intrigado por el show.

Sobre el escenario, dos hombres bailaban sugestivamente. Ambos eran atractivos, bonitos, aunque, para que negarlo, muy sexys.

Con cada movimiento que hacían, el público enloquecía. Y es que no era para menos. Sus cuerpos bien formados, con brazos musculosos y piernas torneadas, junto con el sugerente baile y la tenue iluminación, hacían un grande y sensual baile erótico que hipnotizaba a toda la multitud.

HuaiSang le pasó un vaso que Wei Wuxian no dudó en tomar. Aquella cosa que pasó por su garganta quemó demasiado. ¿Qué carajos era? Ni idea, pero debido a su estado ya algo alcoholizado poco le importó.

Su vista estaba fija en lo que ocurría en el escenario. Vio a su hermano gritar con la multitud, así que, contagiándose de entusiasmo también comenzó a gritar emocionado.

 

*******************

 

Esto está hecho.

HuaiSang tomó su teléfono y comenzó un Live, no olvidando comunicarlo a todos sus seguidores. Sabía que su hermano lo mataría, pero era algo necesario.

Si el mundo ardía, HuaiSang ardería con él por el bien de sus amigos.