Actions

Work Header

Solo es una farsa

Summary:

Sokka, por su parte, su mirada es seria y tal vez sea por ello que Aang no puedo tomarlo como una broma su propuesta. Había mantenido un aura serena para no mostrarse nervioso.
—¿… Casarnos?—su imagen se había desplomado en instante ante la pregunta de Aang.
Sus mejillas se han puesto rojas y su vista se desvía de la de Aang por la vergüenza.
—Solo será temporal, es la ruta más rápida para romper con los compromisos—explico su intención.

~*~
|Día 2: Classic Tropes/Tradición|
~*~
Sokka le propone a Aang tener un matrimonio arreglado para librarse de los compromisos de la Tribu Agua del Norte

Notes:

No quise profundizar tanto en las tradiciones, solo enfocar el punto de la problemática de un "Matrimonio falso/arreglado"
Espero que lo disfruten

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Aang parpadeo un par de veces, un poco incrédulo de lo que escuchó, su taza sigue caliente y tamborinea con sus dedos en un reflejo de no quemarse… ¿Ha olvidado que sabe fuego control por la sorpresa?

Sokka, por su parte, su mirada es seria y tal vez sea por ello que Aang no puedo tomarlo como una broma su propuesta. Había mantenido un aura serena para no mostrarse nervioso.

—¿… Casarnos?—su imagen se había desplomado en instante ante la pregunta de Aang.

Sus mejillas se han puesto rojas y su vista se desvía de la de Aang por la vergüenza.

—Solo será temporal, es la ruta más rápida para romper con los compromisos—explico su intención.

Era claro que ser el Avatar tenía sus ventajas y desventajas, mucho antes que su relación con Katara terminará. Aang había recibido muchas propuestas de cortejo y/o matrimonio con muchas mujeres de todas partes del mundo, obviamente las ha rechazado de forma amable hasta que estuvo soltero; y ahí fue su primera equivocación.

Pensar que todos comprenderían el concepto de noviazgo de un nómada aire.

Aang, en su ingenuidad, pensó que las propuestas podrían resolverse hablando, pero aquellas propuestas siempre fueron con fines políticos y provenientes de la burguesía de su respectiva nación.

Romper con ellos, no era lo mismo que con una persona común.

Pero fue muy tarde para el nómada aire entenderlo, estaba hasta el cuello no solo del papeleo de sus proyectos sobre Ciudad Republica, sino de varias cartas exigiendo ser responsable y llevar el noviazgo de sus hijas hasta el matrimonio.

No tuvo más remedio que pedir ayuda; tuvo representantes de la nobleza de cada nación para llevar con éxito los protocolos para tener una ruptura y sin deudas que saldar efectuando el matrimonio.

Mai lo ayudo con sus pretendientes de la Nación del Fuego, ella fue lo suficientemente estricta y competente para que no fuera engañado; porque los protocolos de su nación eran muy diplomáticos y tradicionales hasta el punto que Aang tuvo que poner una voz firme acompañada de un semblante serio en cada reunión de ruptura.

Mientras con Toph, quien fue la que persona que lo ayudo con las pretendientes del Reino Tierra; tenían su cierto de grado de diplomacia y tradición, pero también conlleva un asunto de poder. Por lo que la maestra tierra no se negó en ayudarlo, quería patearle el trasero a unos cuentos nobles que se burlaron de ella y su familia porque “solo podían ofrecer a una chica ciega”.

En todas las ocasiones; siempre actuó, se adaptó y se puso las vestimentas como indicaban las regiones y costumbres del protocolo, y la Tribu Agua del Norte no sería la excepción.

Quien lo ayudaría en aquella tierra, sería Sokka, era lo más cercano de un miembro de la nobleza; era el hijo del jefe de la Tribu Agua del Sur, era prácticamente un príncipe. Pero el Sur y Norte son cosas distintas, el Norte era tan rígido, conservador y lleno de costumbres que tanto Aang y Sokka eran igual de ignorantes sobre cómo llevar a cabo los protocolos para romper con los compromisos.

Eso no desanimo a Sokka, en cambio, estudio durante varias semanas para poder seguir con las negociones y lograr que Aang volviera a ser un hombre libre; lejos de los compromisos.

Pero… hay un inconveniente.

Las negociaciones tardarían años aun cuando el rompimiento es mutuo, y lo peor de todo, no podía efectuar varias negociaciones a la vez, tenían que esperar a terminar uno para seguir con el siguiente.

Aun así, como cualquier ley, siempre existe una laguna.

―Existió una negociación de ruptura que cada vez que se reunían para discutir, solo sumaban cada vez más años, a lo que el estimado para terminar con su relación era de 150 años…

»―Pero, para buena o mala suerte, siempre se ha visto como malo que una mujer no se haya casado antes de lo treinta. La chica pronto iba a cumplirlos, y decidió casarse con otra persona.

»―Eso termino agilizando el proceso y la ruptura termino en un mes.

―Así que tu plan, es casarnos para terminar con las 25 pretendientes rápido.

―Exacto.

Sokka está nervioso, no sabe cómo Aang lleve aquella noticia, sabe perfectamente que “matrimonio” nunca fue parte del vocabulario del Avatar, aunque era capaz de controlar los cuatro elementos, seguía siendo un monje maestro aire.

Él se crío en una comunidad donde el matrimonio y el compromiso raramente se efectuaba en un ritual, ni siquiera cabía la posibilidad que lo hicieran en papel y con fines políticos. Fue una situación muy estresante para él, y el hecho que para librarse de eso, tuviera que hacerlo; de seguro no se siente agradable.

Aang se mantuvo en silencio por un momento, lo siguiente fue darle un largo sorbo a su bebida caliente.

―Parece que al final si me quede en la familia―bromeó al terminar la bebida y para amortiguar el peso de su decisión.

[…]

Hakoda tiene muchas preguntas, pero no las consigue articular o se atoran en su garganta las preguntas realmente importantes ¿La razón de su estado de shock? Aang tiene en su cuello la gargantilla de conchas que siempre usa Sokka.

Esto solo podría significar una cosa.

―No pensé que te gustaran los chicos, hijo―exclamo al fin Hakoda.

Aang se ríe un poco de los nervios y Sokka lo mira con incomodidad ante su declaración.

― ¡Papá, solo estamos fingiendo!

―Comprendo que tuviste que fingir, yo tampoco me hubiera atrevido a robarle el novio a mi hermana.

― ¡Papá!

El maestro aire intenta contener la risa, se aferra al hombro de Sokka y oculta su rostro en la ropa azul. El no-maestro no tiene tiempo de avergonzarse por el contacto o de apreciar que Aang se ve precioso con sus ojos traviesos acompañados de mejillas rojas que intenta volver a una expresión seria.

No era el momento, tenía que decirle a su padre porqué Aang usa su collar y la situación de las futuras reuniones para romper compromiso; porque necesitan un testigo para llevar a cabo toda esta farsa.

Suki no está disponible, no es que ella tuviera un rencor por haber roto, ellos terminaron en buenos términos; pero por el momento, ella se encuentra enfocada en su trabajo y tener que ir a la Polo Norte por un tiempo indeterminado no era favorable… Zuko podría ser atacado y ella necesita liderar a su equipo.

GranGran, a pesar que es una excelente candidata y tiene la experiencia sobre las costumbres de la Tribu Agua del Norte; ya esta vieja y el viaje podría deteriorar su salud. Sin mencionar que tendría malos recuerdos por regresar a su natalidad, no tiene el corazón para pedírselo.

Katara… no es una opción, ni siquiera sabe lo que sucede; desde que ella y Aang se separaron, esta irritable y de mal humor, por lo que ha concentrado toda esa energía en hacer un hospital y mejorar el servicio de salud de la tribu.

Por lo que su única opción es el jefe de la Tribu Agua del Sur, su padre Hakoda.

―Comprendo la situación, pero… ¿No se lo diremos a Katara?―se atrevió a preguntar una vez que Aang fue a la cocina para servir té.

―No,… No sé cómo Katara lo tomaría.

Sabía que en algún momento; ella se enteraría,… y sabe que Aang un le importa, fue una de las personas que, a pesar que rompieron, fue a regañar a Aang por haber hecho eso, pero lo termino dando su apoyo. Solo Sokka sabía que después de ese día, Katara estuvo triste por una semana, como si hubiera esperado a que ocurriera algo. Hasta donde sabe, de lo último que está enterada son de las negociaciones en el Reino Tierra que terminaron hace meses.

Hakoda suspiro, está en una situación muy personal, no quiere estar en un conflicto con ninguno de sus hijos. Sabe perfectamente que Sokka no le pediría este favor si no tuviera otra alternativa; pero si Katara se entera, no está seguro si le vuelve hablar por un buen tiempo.

―Lo hare, pero tendrás que decírselo.

―Se lo diré cuando terminemos las primeras reuniones.

Hakoda duda, pero acepta al final.

[…]

― ¡¡Esto tiene que ser ridículo!! ¿¡Ustedes dos juntos!?

Sokka está sorprendido como Aang ni se inmuta ante el berrinche de la chica noble, está claro que no es su primera vez tratando con esta clase de situación; muy al contrario de él, está tenso y con los nervios de punta. Aang se percata de esto y lo toma de la mano para que se relaje.

¿Las manos de Aang siempre fueron tan grandes?

Recuerda que apenas la punta de sus dedos rozaban las yemas de los suyos, y ahora, las palmas de Aang son amplias, dedos largos y venas que sobre salen de la flecha azul; sin olvidar que su mano es callosa por el entrenamiento.

Pero extrañamente sigue siendo tan ágil con el tacto y suave en el agarre.

Sus pensamientos se desplazan desde los nudillos de la mano con el que Aang lo sostiene, hasta llegar a los bordes duros y finos de su mandíbula, parece que un pincel dibujo su rostro.

― ¡¡No puedo creer que haya perdido contra un tipo tan feo!!

El grito de la doncella lo despertó, como agua a punto de congelarse ¿Feo? ¡Él no era feo! Bueno, puede que admita que tiene un porte algo promedio en su tribu… ¡Pero su encanto y actitud lo han hecho destacable! ¡¡Lo suficiente como para sacarle una sonrisa coqueta a cualquier señorita!!

―No creo que ganes con esa actitud―murmuro.

―No me hables de esa manera ¡Bastardo no-maestro!

― ¡Oye, este no-maestro tiene muchas cualidades!

La chica se bufo― ¿Cualidades? ¿Qué cualidades podría ofrecerle un no-maestro al Avatar, la persona que prácticamente controla todos los elementos?

»―Él debe estar con una maestra tan talentosa. No con una pulga marina insignificante.

¡Oh, claro! Tenía que insultar que no pudiera hacer agua control ¡¡Cómo si fuera una novedad!! No es la primera vez que lo insultan de esa forma, aunque admite, nunca había creído que dirían uno de sus temores en voz alta.

Fue una inseguridad durante la guerra, el no sentirse a la altura del equipo y tener poco que ofrecer.

La victoria y crecer lo hizo comprender su valor, pero ahora, está en el Norte, donde la validación se juzga bajo el agua control, y se volvía a sentir tan insignificante bajo la mirada de múltiples representantes en estas negociaciones.

Sabe que es una farsa.

Él y Aang no están comprometidos y su relación no es romántica.

Solo está ayudando a un amigo a salir de un aprieto.

Pero los pensamientos horribles lo azotan como olas a rocas… ¿Qué podría ofrecerle a Aang? ¿Él era suficiente como para siquiera tener su amistad?

La farsa tal vez hubiera funcionado mejor si hubiera sido un maestro agua.

Incluso funcionaria mejor si fuera algún maestro increíble; como Toph o Zuko.

… o Katara.

―Si no fuera por Sokka, tal vez aun seguiríamos en guerra…

Sus ojos azules se abrieron de sorpresa ante las palabras de Aang.

―Es un ingenioso, inteligente y buen estratega, él es la cabeza del grupo. Fue un gran contribuyente en la guerra y su ayuda fue sumamente importante; muchos pensarían que solo podría crear armas para lastimar o matar a las personas…

»―Pero ha demostrado que tiene una mente creativa, y que sus ideas y sus proyectos son para el bienestar de las personas; es una de las razones por la cual me gusta mucho y admiro… Aunque también me encantan sus chistes.

[…]

Ha pasado un mes.

Un mes desde esa reunión.

Y no puede dejar de pensar en aquellas palabras de Aang.

Nunca nadie lo habían halagado esas cualidades de una índole romántica.

Claro, siempre fueron destacando que es una persona divertida o que es atractivo, pero nunca nadie le habían dicho que le gusta sus proyecto y que es cosa de admirar.

«Es una farsa, Sokka»

¿Qué tan falso es? Aang no titubea, incluso le dijo que no mintió después de esa reunión, que hablaba en serio… en su tierra eso ya sería coqueteo, pero Aang es coqueto por naturaleza ¿Cómo podría tomarlo con seriedad?

Rueda por la cama de pieles, aunque la habitación es compartida, no duermen en la misma cama por obvias razones.

Porque…;

  1. Hay pieles y Aang se pone incómodo.
  2. Aang sabe regular la temperatura de su cuerpo con aire control
  3. ¡¡Esto es una farsa!! ¡Claramente no harían nada!

Debe quitarse la idea de la cabeza que Aang podría sentir algo más que simple amistad. Sabe perfectamente que Aang no parece disgustarle tener una relación con alguien de su mismo género, de hecho, no parece importarle; mientras le guste eso es lo esencial.

Por otro lado, Sokka está seguro que solo le gustan las mujeres… ¿Pero por qué le late el corazón de alegría cada vez que Aang le sonríe? ¿Por qué a veces se tarda tanto en arreglarse solo para recibir un cumplido de su parte? ¿Por qué suspira cada vez que piensa en él? ¡¡Incluso sus mejillas se ponen calientes cuando sucede!!

¡Nunca había tenido interés en los chicos!

¿¡Por que solo lo tiene con Aang!?

Las señales estaban ahí desde el principio, pero cerró los ojos y decidió darse la vuelta… ¿Por qué pensó, en primer lugar, que casarse fue excelente día? ¿Acaso hizo todo esto de forma inconsciente por su propio beneficio?

No sabe las respuestas, y espera que no sea una afirmación, porque si Aang se llegará a enterar de sus intenciones,… Se enojaría con él, no, haría algo peor.

Él se sentiría decepcionado de él.

Era peor que perdiera su confianza.

[…]

Sokka se dio cuenta hoy… Aang tiene un terrible aguante para el alcohol.

Este día es festivo para la Tribu Agua del Norte, una fiesta nocturna donde el alcohol abunda y los enamorados participan. En resumen, era una festividad para agradecer a los espíritus y que fueran bendecidos con prosperidad y felicidad.

La bebida se repartía entre las parejas, aunque Aang y Sokka no tendrían la bendición de la fertilidad; debían de participar para seguir con la farsa.

Pero el no-maestro desconocía la condición del maestro aire sobre su tolerancia. Él conocía que consumía una especie de humo que causa risa, tenía mucho aguante para las yerbas empleadas en incienso por su vida en los templos.

¿Fumar es lo mismo que tomarlo, no?

Grave error.

Sokka tenía aguante con estas bebidas fermentadas, eran excelentes para los días duros de invierno y entrar en calor con ellas; por lo que tenía mucha resistencia a diferencia de Aang, solo había ingerido medio vaso y el efecto fue inmediato.

El Avatar esta borracho.

Arrastra las palabras y no mide el impacto de ellas, es torpe con los pies y usa su poder de forma descuida. Estuvo a punto de liberar a parvada de nutrias-pingüino que eran parte de un evento, bajo la excusa que necesitaban estar libres porque una se veía triste.

No hubo más alternativa que dejar el festival temprano, los dos jóvenes se alejan de las luces de colores festivos y se dirigen a la casa donde se alojan.

― ¡Cariñooo~! ¿Estás molesto?

―No, solo no sabía que serías muy destructivo en este estado.

No podía culparlo, cuando está drogado se ve tan tranquilo; pero estar borracho es diferente a estar drogado en el sistema de Aang, y eso-…

¡Un momento!

¿Lo acaba de llamar “cariño”?

Sus orejas se calientan ante el apodo, ni siquiera fingen ser tan íntimos en la farsa.

―Amor, vuelve ¡yo puedo regresar solo! Ya estoy grandecito―exclama en puchero.

Sacude la cabeza para despejar sus pensamientos, debe centrarse, tiene a la persona más poderosa del mundo fuera de sus sentidos, un paso en falso y podría hacer un tsunami.

―Tranquilo, Aang. Estoy cansado y con frío, también quiero volver―dijo una verdad a medias mientras estrecha más el agarre de su mano en la cadera del maestro aire.  

La faceta destructiva y caótica a causa de la borrachera había pasado, ahora se encuentra tambaleándose, la razón por la que seguía en pie y caminado sin tropezarse; es por Sokka, servía como un pilar de apoyo, lo tenía bien sostenido de la cadera y el brazo del maestro aire se abraza a los hombros del moreno.

Siempre existió una cercanía entre los dos, era normal el contacto físico entre los dos; aun así eso no evita que Sokka este nervioso por ello.

― ¡Oh~, Cariño mío~! No sabía que tenías frio ¡Te voy ayudar!

―No te preocupes por-…

No pudo seguir hablando, las manos de Aang tocaron sus mejillas y lo obligo a verlo cara a cara, la distancia era casi inexistente, hay contacto entre sus narices y un roce minúsculo entre los labios.

Y Aang sopla, pasa su aire caliente con sabor a licor… ¿Acaba de hacer aire control para calentar su cuerpo?

Tiembla, no sabe si el calor es por el aire o por la vergüenza e incertidumbre de tenerlo tan cerca como para robarle un beso.

¿No podría hacerlo?

¿Están casado, no es así?

Los casados también se besan.

Pero Aang esta borracho y el hecho de pensar que no recordará esto lo detiene.

Una vez que Aang termina su técnica, se separa, chasquea la lengua y una mirada traviesa le ofrece.

― ¿Ya estás caliente, cariño~?

¿¡ES NORMAL QUE SIENTA LAS MEJILLAS JODIDAMENTE CALIENTES Y ROJAS!?

No puede responder, Aang cierra los ojos de forma abrupta y cae en su hombro, una ráfaga de preocupación lo azota, pero lo deja pasar cuando siente su suave respiración en su cuello y un pequeño ronquido.

―Se durmió.

Lo último que queda es suspirar, lo tiene que llevar a casa y pensar en cómo tendrá que lidiar con la resaca de su marido en la mañana.

[…]

Están en un limbo, después de ese día, Sokka y Aang han empezado a dormir juntos.

¿El motivo? Un Aang borracho exigiendo acurrucarse con él porque no puede dormir, y al día siguiente también lo acompañó porque su primera resaca tuvo efectos secundarios.

Lo siguiente fueron excusas y pretextos tontos para compartir cama para dormir juntos.

Pero no solo eso, los abrazos y las caricias han ido aumentando, Sokka piensa que tal vez están experimentando un efecto de “Luna de Miel” debido a llevan cuatro meses con la farsa de ser una pareja de casados. Pero ninguno ha decidido dar un alto en eso, en cambio, han escalado a los besos.

Besos en la mano.

Besos en la frente.

Besos en la nariz.

Besos dulces en el cuello.

Besos suaves en los labios.

El afecto constante está comenzando a ser cotidiano en sus tiempos a solas, pero no hay palabras que rebelen el sentir el uno del otro.

Pero esta ese miedo constante que si rebelan lo que quieren del otro, haya un rechazo. Sokka no puede ilusionarse, todo esto empezó por una mentira…

Y aún queda una duda…

―Entonces… ¿Por qué rompiste con mi hermana?―tal vez debió de llamarla por su nombre, usar el concepto de hermana suena más pesado de lo que pensó.

Aang se acomodó un poco y volvió a trenzar el cabello, esto se ha vuelto una costumbre entre ellos; juguetear un poco en frente del otro antes de dormir. No es como el maestro aire si quisiera evitar la pregunta, pero todas conocían más la versión de Katara y muchos lo vieron como una verdad absoluta; y esta situación solo confirmaba que Katara tenía razón.

«Aang es un inmaduro que le tiene miedo al compromiso»

―Ella me gustaba mucho, la quería de verdad, pero puede que haya confundido el cariño por amor. Fui débil, Sokka, me sentía solo; al saber que era el último maestro aire…

Un suspiro triste salió de su boca, intenta controlar el timbre de voz, él sabe que la situación paso hace tiempo; él estuvo ahí cuando Aang descubrió la verdad. Pero la herida ni está cerca de sanar.

―También sentía mucha culpa, y quería aferrarme a alguien,… y Katara estuvo ahí ¡Ella evito que destruyera el templo! Ambos nos aferramos el uno del otro, ella necesitaba al Avatar que terminaría con la guerra; y yo quería enmendar mi error.

»―Y creo… que tú sabes lo demás, dos jóvenes enamorados al servicio del mundo. Pero, tal vez de esa forma todos lo veían.

― ¿No lo eran?

―Al principio…―Aang soltó una pequeña risa, pero su mirada seguía triste―… Pero no fue de esa forma. Me di cuenta cuando empezó hablar sobre nuestro futuro; como un ejemplo por las familias de las colonias en el Reino Tierra. No me había dado cuenta que ahora tenía que formar una familia como las de la Tribu Agua.

― ¿Acaso eso es malo?―preguntó con el ceño fruncido.

―Para nada, pero Katara parecía repetirlo tanta veces que ahora era su familia, como si pensará que nunca tuve una en el pasado.

Sokka abrió los ojos en sorpresa, el nómada aire parecía tener la boca seca al decir aquellas palabras; una clara muestra de incomodidad por expresar sus pensamientos tan abiertamente. Había pocos a los que les contó sobre eso, y Sokka ahora forma parte de ese grupo.

―Quería reparar los daños en los templos, recuperar tanto textos y objetos que fueron robados; y lo que más quería era enseñarle a los acólitos del aire sobre mi cultura… Entonces, Katara comenzó a esperar, no solo mi responsabilidad como Avatar me mantenía distanciado, sino mi obligación como último sobreviviente de mantener vivo a los nómadas aire.

―Eso es demasiado peso, Aang ¿No deberías poner tanto peso sobre tus hombros?

―Lo sé, también Katara me lo dijo. Después de un tiempo, no se me hizo justo lo que hacía, Katara siempre se quedaría esperando; tenía todo pensado, vivir en la Tribu Agua del Sur con nuestros futuros hijos mientras yo seguía con mis deberes de Avatar.

»―Pero expresé mi negativa a ese plan, no quería que Katara criara sola a esos niños; y fue el inicio de muchas discusiones.

»―Ella y yo teníamos planes distintos, ella quería una vida estable y yo no podía ofrecerle eso.

Sokka espero más, pero el silencio de Aang daba por sentado que eso era todo, ahora comprendía porque Katara está molesta; porque no podía hacer nada, incluso aunque tuviera planes o decidiera cambiar algo… Toda la esencia de Aang grita en constante movimiento.

Los planes no cuadran, y conociendo su hermana, aunque lo intento, ella no se acoplaría a la rutina de Aang… porque para su juicio, Aang debería acoplarse a ella. La terquedad la nublaría.

Pero él no es Katara.

Porque él puede verse viajando con Aang.

Dormir bajo las estrellas y ayudar en sus planes; de hecho, él podría mejorar sus planes.

Su natalidad puede esperar, porque no irá a ningún lado.

Él solo se iría, pero le hará un mejor bien tanto para su tribu como para el mundo acompañar a Aang en sus planes.

Una vez que Aang terminó de trenzar su cabello, planea voltearse y dormir un poco, pero Sokka retiene sus acciones, pasa el pulgar por su mejilla; es una acaricia pequeña, pero significativa.

―Te acompaño mañana. No puedo dejar solo a mi esposo.

Las palabras de Sokka logran que una mirada gris brille, lo siguiente es una sonrisa tierna y unos besos en el rostro antes de dormir.

Ya no estarían solos, porque se tienen el uno del otro.

Notes:

No hay confrontación a Katara, tal vez le haga un fanfic después, porque siento que ella le tomaría más tiempo aceptar que ya no esta con Aang.
Por el momento, solo hice esto...
¿Gustan dejar comentarios/kubos/marcadores?

Series this work belongs to: