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Las Formas de Amar

Summary:

Feng Xin, el hijo de una noble familia de Hertford, será enviado a uno de los mejores institutos de Inglaterra para perfeccionar su educación y que de ésta manera pueda tomar el puesto que le pertenece por derecho en la corte inglesa. Y quizá también para que, como es el deseo de su padre, contraíga matrimonio con alguna de las hijas de las familias más reconocidas.

¿El problema? Feng Xin no desea ni lo uno ni lo otro. Lamentablemente esas son cosas inevitables y que son imposibles de pensar por separado.

Dieciocho meses en un instituto de la alta sociedad, reflexionando sobre el destino que ya se le fué escrito o simplemente atento a alguna esperanza que lo salve de lo anterior.
Pero, ¿Qué sucederá cuando encuentre esa esperanza en un profesor que ni siquiera puede soportar por su orgullo incesante y por sus hermosos ojos negros que les son imposibles de olvidar?

Esperanza y locura, las dos tienen la misma insensatez.
Y el amor es una mezcla de las tres.
Con éste cóctel tan embriagante, ¿Como podrían las formas de amar quedarse tan cortas?
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Fanfic FengQing inspirado en Orgullo y Prejuicio de Jane Austen

Chapter 1: El idilio al pie de la entrada.

Chapter Text

 

 

Es una verdad mundialmente reconocida, que si el hijo mayor de una noble familia, ha logrado ser reconocido entre los más altos aristócratas, el hijo menor no puede lograr menos.
Ya sea por presión social o aspiraciones paternales, las expectativas son siempre altas cuando un muchacho noble entra en sociedad y aún más cuando ha habido un antecesor que ha dejado a la alta sociedad complacida con su comportamiento; todos esperarán del nuevo miembro altos cargos como una toma del puesto heredado en la corte real o quizá reconocimiento como un catedrático de las más nobles ciencias.
Sin embargo, esta idea está tan arraigada que muy pocas veces, por no decir ninguna, se han tomado en cuenta los verdaderos deseos de los jóvenes nobles, por esa razón, muchos buscan en la rebeldía un escape a algo que saben perfectamente que no va con ellos.
Otros en cambio, quizá por respeto o admiración a quienes los precedieron, llevan una vida medianamente acorde a lo que se espera de ellos, o al menos es lo que intentan en medio de su naturaleza irreflexible y espontánea.

"¿Un internado?" Feng Xin alejó el borde de su taza de té sin siquiera haberle dado un sorbo.
Por un momento dudó entre bajar la taza hasta su plato o retomar el trago para que aquella palabra se le hiciera mucho más fácil de digerir.

"Correcto" Mei Nian Qing sostenía tres cartas en sus manos, dos de ellas estaban aún selladas y la tercera estaba siendo leída "para ser precisos, el internado donde su hermano ejerce como catedrático"

Feng Xin pensó que en lugar de un sorbo de té, lo que necesitaba era un trago de jerez.

El internado Heather Fendom era el mejor en Hertfordshire y uno de los más reconocidos en toda Inglaterra (algunos decían que incluso superaba a los ubicados en Londres) y más que solo un internado, era un colegio que forjaba nobleza exclusiva para la corte real.
Su hermano Xie Lian, quién le llevaba alrededor de casi nueve años, había sido educado en Heather Fendom con el propósito de que al final tomara un cargo junto a su padre, sin embargo, ni sus padres ni su tutor habían esperado que se inclinara por la enseñanza y se quedara en Heather Fendom como un de los directores, frustrando los planes paternos de que hiciera parte de la corte inglesa.
Feng Xin por otra parte, con una personalidad vivaz y espontánea que rozaba la insensatez en medio de sus contemporáneos, había tenido la esperanza de que la corte real no pusiera los ojos en él y que mucho menos sus padres se interesaran por ello, además, desde hace un par de años había resuelto que tomaría los negocios comerciales de la familia en Hampshire y Dorset.

Oh, qué equivocado estaba.

Aunque quizá debió haberlo visto venir.
Desde la insistencia por parte de su padre en que visitara Londres y se quedara un tiempo con ellos, y sobretodo gestos muchos menos sutiles como contarle acerca de sus nuevos conocidos en la corte y narrarle casi gráficamente lo simpática que había resultado a ojos de su madre, la hija más joven de éstos.

Para el entendimiento de Feng Xin, cartas como esas se resumían en una simple frase: Es tiempo de que contraígas matrimonio.

No.

Muchas cosas le han servido para descubrir que los honores matrimoniales no son para él. Al igual que tampoco lo fueron para su hermano.
Pero a éstas alturas de su vida, sabe que no tiene muchas opciones...

Quizá, lo único que está haciendo quedándose en Hollistery en compañía de su tutor -que originalmente fue tutor de su hermano- es simplemente alargar el tiempo de libertad que al parecer dejará de ser tan común y pasará a ser un lujo.

Ah.

"¿Alguna intensión específica?" Feng Xin dejó la taza en la mesa de té sintiendo que ya no le encontraba gusto y luego tomó el libro que había dejado abandonado hace tan solo un momento. El separador se había deslizado un poco hacia afuera, pero no lo suficiente para perder la página en la que había quedado.

"¿Ardua educación, tal vez?"

"He conocido medio mundo solo por su enseñanza, no veo porque haría falta algo más..."

"Me halagas, muchacho" Mei Nian Qing sonaba lejos de estar halagado "pero creo que tú y yo sabemos perfectamente el porqué"

Feng Xin fingió que leía mientras esperaba que Mei Nian Qing continuara.

"Después de todo, a pesar de que tienes todo lo apropiado de un caballero, hay cosas que no me veo en la capacidad de enseñar acerca de la nobleza y la corte real"

Para Feng Xin, la dura realidad de la frase le cayeron como un valde de agua fría que en cierta forma sabía que vendría, pero que aún así resultaba aterrador.

¿Tenía alguna esperanza en medio de todo esto?
Quizá la leve ilusión de un escape memorable.
No.
Lo más seguro y confiable era solo paz momentánea...

"Así que... Un internado" Feng Xin suspiró y dejó el libro cerrado sobre la mesa de té.

"Sus padres lo ven adecuado"

"Supongo que no habrán pensado en que tomaré ésto como una forma de escapar de su ruin acoso y su insistencia de que contraiga matrimonio" y también de los ojos afilados y hambrientos de la corte, pensó.

"Presuntuoso de su parte pensar que con ésto podría escapar..." Mei Nian Qing miró atento a las hojas de té en la base de su taza "creo que sus padres lo han visto solo como un sutil mensaje de que debería sentar cabeza. No se tome ésto como un idílico escape, solo como...una taza de té antes de la importante decisión" Mei Nian Qing levantó la taza con dedos delicados y le dió una sutil mirada a Feng Xin antes de beber de ella.

"Por favor, no lo mencione..."

"Usted y yo sabemos que es algo inevitable..."

"¿Mi matrimonio o la corte?"

"Imposible pensarlas como dos cosas distintas"

Feng Xin dejó caer la cabeza sobre el sillón, soltando un lamentable sonido desde la garganta, gesto que muy lejos estaría de un caballero, pero que se permitía debido a que Mei Nian Qing ya estaba acostumbrado a ello.

"¿Podría decirme por cuánto deberé regocijarme como estudiante...?"

"Debido a su preparación previa, solo necesitará un año y medio" Mei Nian Qing bajó la mirada, pensativo "Aunque el ciclo puede alargarse si algún catedrático decide tomarlo como pupilo. En ese caso, sería un tiempo indefinido"

"¿Así como usted hizo con Xie Lian?"

"Correcto"

Por un breve segundo, aquella posibilidad se le hizo factible, pero al siguiente segundo decidió que aquello era solo una forma de alargar algo que anhelaría con aún más furor cuando llegara a su fin.

La toma de pupilos entre académicos era algo muy común. Mei Nian Qing lo había hecho con Xie Lian cuando éste terminó sus estudios en Heather Fendom, pasó casi cinco años bajo su tutoría mientras se preparaba para ejercer como profesor, y al final, cuando sus caminos se separaron y Mei Nian Qing supo que su querido Xie Lian tenía un hermano menor, se había ofrecido a educarlo con la misma cátedra de Xie Lian.
A Feng Xin, quién había pasado de excelente manera por los mejores colegios de Inglaterra, le resultó refrescante tener un tutor como Mei Nian Qing y que de cierta forma ya estaba ambientado a la personalidad de esos chicos, así que aunque con un poco de dificultad inicial, la compresión había sido apropiada.
Feng Xin no pudo imaginarse con un tutor diferente al que lo había educado durante casi seis años.

Así que no, definitivamente no estaba dispuesto a pasar tiempo con alguien con quién seguramente no se entendería, solo por alargar de alguna forma su libertad.

La opción de escapar...
No. Definitivamente no.
Aquello tenía más un aire cómico que realmente práctico.
Feng Xin no era capaz de hacerle eso a sus padres y mucho menos a su hermano.

"El ciclo empezará dentro de dos meses, con el regreso de los antiguos estudiantes y el ingreso de los nuevos" Mei Nian Qing había vuelto su vista a la carta "pero sus padres ven apropiado que usted viaje mucho antes, un mes antes para ser precisos"

Feng Xin levantó el rostro desde su apoyo en el sillón.

"Argumentan que sería apropiado que explore y se aclimate a los entornos de la alta sociedad en Hertford" continuó el profesor "que conozca a los allegados a su hermano y también a las amistades de la familia"

Feng Xin suspiró con cansancio, le dió una mirada a su taza aún en la mesa y estuvo tentado a dar un sorbo hasta que pensó que seguramente el té ya estaba frío y no valdría la pena.

"Dicen también que, aunque los estudiantes deben residir en el internado, su hermano estaría encantado de que se quedara con él y que de ser así, si usted acepta, hará los respectivos trámites para que no haya ningún problema con el instituto"

Al menos eso era un respiro. Nada sería mejor que quedarse con su hermano y volver a sentir la compañía fraterna que tanta falta le había hecho en los últimos años.

"Y por último..." Mei Nian Qing soltó un suspiro y se dejó caer suavemente en el sillón "Éstas dos cartas están a su nombre" Feng Xin recibió los sobres en cuestión, el nombre de su padre trazado con una letra oscura y fuerte se veía en la que parecía mucho más amplia y la firma de su hermano en una delicada caligrafía prolija estaba en la segunda.
Mei Nian Qing se levantó y se retiró respetuosamente hacia su estudio, tenía el gesto agotado y Feng Xin pensó que lo más seguro era que se retirara a su habitación justo después de cenar, así que no habría juego de cartas como era la costumbre.
Feng Xin pensó que era conveniente, así tendría tiempo de leer esas dos cartas y pensarlas con sumo detalle a pesar de que no hubiera mucho que pensar.

Horas más tarde, como lo previsto, Mei Nian Qing se retiró justo después de que los empleados levantaran la mesa y las tazas de té, pidiendo una modesta disculpa para retirarse a descansar.
Feng Xin por otra parte, se quedó sentado junto al fuego con una taza de té humeante y un par de velas de llama alta en un candelabro de plata, iluminando las dos cartas que descansaban en la mesa, aún sin abrir.
Pensó que la de su padre no llevaría más de lo que Mei Nian Qing le había dicho y si es que había algo más, no sería otra cosa que sus recomendaciones de personas con las que le prometía una buena velada y de paso, también sus insinuaciones muy poco sutiles de se abriera al mundo y encontrara esposa entre las hijas de las más respetables familias de Hertford.
Feng Xin no se sentía dispuesto a leer algo que ya sabía.
En cambio, la carta de su hermano era sin duda algo que quería leer en la soledad y el placer que otorgaba la tranquilidad, por esa razón había esperado hasta que la casa quedara mayormente inactiva.

Rasgó el sello grabado y una hoja se desplegó, la bonita letra de Xie Lian estaba alineada a lo largo de la carta, las palabras sueltas y espontáneas como siempre lo eran en sus cartas a cualquiera, pero que quizá inconscientemente, se volvían mucho más confiadas cuando iban dirigidas a Feng Xin.
El muchacho sonrió a medida que la carta avanzaba, aquellas palabras le entregaban tranquilidad y la sensación de que a pesar de lo pensado, ese año y medio en Heather Fendom sería agradable.

Apreciado Feng Xin:

Cuando recibas ésta carta, lo mas seguro es que ya conozcas a la perfección los deseos de nuestros padres y me atrevo a pensar que seguramente ya habrás pasado por la estupefacción, el lamento y por último la aceptación ¿Verdad?

Ni tú ni yo debemos valernos de los desaciertos de la mente intentando pensar cuál es su propósito con ésto, los conocemos no mucho ni muy poco, pero si lo suficiente para saber por qué caminos ha rondado su mente. Y ten por seguro que uno de ellos ha sido la corte inglesa.

Me valgo de mi estado como tu hermano para atreverme a decir que no lo pienses tan detenidamente y también para recordarte que la juventud en tí es mil veces más incontenible que los deseos de nuestro padre. Y como tal, espero que buen método de expresión encuentres en las calles de Hertford y en la compañía de Heather Fendom, y por supuesto, espero que encuentres placentera mi compañía en estos dieciocho meses.

He sabido por cartas de nuestro padre, que llegarás un mes antes del ingreso de nuevos estudiantes, y créeme que nada puede darme una felicidad igual que la de saber que volveré a verte después de aquella navidad hace meses.
Has de saber que puedes elegir entre quedarte en el internado o quedarte conmigo; me complacerá sea cual sea tu decisión, pero si decides que quieres pasar estos dieciocho meses junto a mí, te ruego me lo hagas saber.
Sabes que tu compañía es siempre muy bien recibida.

Por último, como propósito explícito de esta carta, permíteme decirte que ningún designio está hecho sino hasta que descubras qué camino tomar. Estos dieciocho meses en Hertford son, a mi modo de ver, sólo una fase en el inicio de tu camino, el cual sé que será muy próspero.

Te lo digo de todo corazón, hermano, no le temas a ese idilio al pie de la entrada.

Mis mejores deseos para tí y espero verte pronto en Hertford.
Por favor, dale mis mejores saludos al maestro Mei.

Tu hermano que tanto te aprecia.

Xie  Lian.

Psdt: te agradecería de todo corazón si pudieras traerme algunos dulces de cereza y melón, de los que  comprabamos  en la calle  Hary . No hay dulces iguales en ninguna otra parte.