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Fandom:
Relationships:
Characters:
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Language:
Español
Stats:
Published:
2022-04-09
Words:
1,029
Chapters:
1/1
Comments:
3
Kudos:
11
Bookmarks:
2
Hits:
354

Reel Around The Fountain

Summary:

Steven Morrissey necesita hablar con Johnny, el amor de su vida. ¿Le revelara su mayor secreto, su verdadera pasión, su deseo?

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Puede que haya llegado un poco antes de lo esperado. No estaba nervioso, para nada. Simplemente quería verlo, verlo ya. El sol estaba a medio ocultar, su brillo traspasaba las hojas de los árboles e iluminaba la fuente. No había nadie a los alrededores, tal vez era demasiado tarde como para que las personas normales quisieran estar cerca suyo. Los faroles acababan de encenderse, aunque no era noche del todo. Estaba sentado en el borde de la fuente, mirando las caras rechonchas de los querubines de piedra, levemente cubiertos de musgo.   

Estaba a punto de irme cuando lo vi de lejos. Venia caminando con esa calma tan habitual suya, con el pelo negro levemente despeinado. Sus ojos marrones revoloteaban por el parque, buscándolo a él. Traía su guitarra, que no era parte del trato.   

- ¿Es tu guitarra?   

-No, es mi escoba voladora -contesta Johnny, con esa sonrisa tan suya y una mano en la cintura.  

Ocupado fijándome en su sonrisa, no note cuando se acercó a abrazarme. Su cuerpo era más pequeño que el mío, pero siempre me hizo sentir que era más fuerte y caliente que yo.  

-No hace falta que hagas nada –dijo Johnny, notando mi incomodidad.  

Johnny se sentó en el borde de la fuente, preparado para tocar. La música empezó a fluir de los dedos de Johnny, inundando el parque y mezclándose con el murmullo de la fuente. No sé de dónde saqué la fuerza, pero empecé a cantar. La armonía se estremeció cuando Johnny desvió su mirada hacia mí, pero nunca dejo de tocar. El ruido de la fuente era tan estruendoso, como los sentimientos que debían permanecer bajo llave. Me senté a su lado, y le corrí el flequillo de los ojos. La voz no me tembló ni un segundo, pero no podía dejar de mirarlo. Su cercanía, mis manos tan cercanas a sus caderas. Sería fácil estirarlas y alcanzarlo, alcanzar eso que tanto deseo todas las noches antes de ir a dormir. Recordé todas las noches en las que dormí en su casa. Recordaba que siempre me quedaba mirando como dormía. Recordé todas las veces en las que me masturbé muy cerca de su cara angelical, esperando acabar en su celestial boca. Pensé en Angie, la novia de Johnny. Pensé en lo mucho que se aman. Creía, como todos, que ellos estarían juntos para siempre. Pensé en lo feliz que sería si yo fuese ella. Quería ser ella. No pude mantenerlo, empecé a llorar. La música paro, Johnny me miraba con su genuina preocupación.  

-¿Steven? ¿Estas...  

Me di la vuelta, y corrí. No importa lo que yo quiero. Se que mis deseos son impuros, ponzoñosos como la más terrible de las serpientes. Sentía que estaba por explotar, y no quiero que Johnny vea lo que soy en realidad. No soy Angie. El murmullo de la fuente se debilitaba, pero los pasos de Johnny se escuchaban como si estuvieran adentro de su mente.  

- ¡Steven!  

No estoy seguro de porque, pero pare, y lo enfrente. Me dolían los ojos, el nudo en la garganta me detenía de sentir el fresco aire. Johnny era tan lindo. Sus ojos me atrapaban y me dejaba mudo. Johnny llego a mí, pero yo no podía mirarlo a la cara. Era asqueroso. Las cosas que le hice eran asquerosas. Si el supiera, mi mundo se desmoronaría. ¿Qué haría entonces, sin su cara? Me moriría si tuviera que vivir de puros recuerdos, si no pudiera ver su rostro, sin poder ver como abre levemente la boca al dormir. Mentiría si dijera que no trato de meter sus dedos índice y medio entre sus labios. Mentiría si dijera que no intento besarlo la vez que quedo desmayado por el alcohol. Mentiría si dijera que no intento hacerle sexo oral esa misma noche.  

-¿¡Qué diablos te pasa!? -me grito Johnny, agitado de tanto correr.  

No puedo mirarlo. Yo simplemente no puedo...  

-Johnny, yo...  

- ¡No! ¡Cállate!  

-¿Uh?  

-Perdón si te enojo la guitarra, pero quería hacer algo lindo por ti –empezó Johnny, mirándose los pies-. Hace mucho que te siento triste, yo solo quería compensarte el ya no estar tan cerca de ti.  

No puedo creerlo. Johnny piensa que es su culpa. Sería más fácil darle la razón, sería más fácil mentirle. Las lágrimas se secan en mis mejillas, son el recordatorio de que lo que estoy haciendo es un crimen contra la amistad y el amor que le tengo  

- Yo solo... Te extraño -listo, lo dije. No hay vuelta atrás.  

-Entiendo Steven, lo entiendo –dijo Johnny, mirándome de nuevo con su mirada lacerante-. Hemos estado muy ocupados con Angie sobre la boda.  

Auch, ese tema de nuevo. Las lágrimas brotan de nuevo, y aunque intente disimularlas yo sé que el las nota de cualquier forma. No es justo. Yo también quiero una parte del pastel. Yo también quiero un anillo que diga nuestra fecha. Yo también quiero probar de Johnny.  

-Yo... lo sé –si iba a hacer un movimiento, tiene que ser ahora-. ¿Entiendo que estés ocupado, pero... podría ir a dormir a tu casa? Podríamos beber un poco y tomarlo como una despedida de soltero. Solo nosotros dos, después de todo es sábado. ¿Qué dices?  

Johnny abrió muy grande los ojos, y su boca se movió de manera extraña. Es obvio que lo tome de sorpresa. El parque ya se había oscurecido, y las farolas apenas iluminaban el lugar en donde estábamos. Pero yo lo veía. Lo veía porque era el, mi mayor fuente de inspiración, mi mejor musa. El motivo de la mayoría de mis eyaculaciones.  

-Steven yo tenía que hacer algo con Angie...  

Puede que mi decepción se haya notado hasta la china, porque pareció arrepentirse al instante.  

-Pero estoy seguro que entenderá que debo pasar más tiempo con mi mejor amigo. ¿No?  

Y ahí estaba de nuevo, esa hermosa e infantil sonrisa que tantas erecciones me dio. Inmediatamente emprendimos camino a su casa, hablando sobre la emoción del casamiento. Puede que me pusiera terriblemente triste, pero si por lómenos hoy podía suprimir el dolor, podría dormir a su lado una vez más. Quien sabe, tal vez con el alcohol suficiente podría tocarle el culo al menos una vez.  

Notes:

¡Dios! Esto fue increíblemente difícil de escribir, hasta pensé que lo dejaría abandonado como hago siempre. Personalmente pienso que ya faltaban historias de Moz siendo mas rarito de lo habitual, no?
Espero que les guste! Tal vez lo convierta en una serie. ¡Quien sabe!