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Me importas demasiado…

Summary:

En donde Logan encuentra a Peter en una situación que al mayor le parece adorable pero Quicksilver se siente avergonzado y se aísla del mundo, hasta que su padre Charles lo obliga a "enfrentarse" a Wolverine.

***
One shot Wolversilver.
(+ Cherik)

Personajes pertenecen a Marvel.

Notes:

Perdonad si hay faltas de ortografía…

Chapter Text

Logan no sabia como reaccionar ante lo que tenia delante de él. Peter se movía siguiendo el ritmo de la canción que en es momentos salía de los auriculares de su walkman, llevaba una camiseta de alguna banda de música que le iba enorme y iba sin pantalones, dejando ver su piel nívea.

Logan pensó que esa imagen era entre una mezcla de sensualidad y ternura, el platinado se veía verdaderamente sexy moviendo sus caderas al son de la música y cantando y tarareando partes de la canción. Cantaba bien. El mayor se sorprendió al notar que estaba sonriendo como un bobo, eso no podía ser nada bueno. Decidió que lo mejor era irse y dejar al mocoso a su bola, pero no podía apartar la vista del velocista.

De repente, los ojos azulados de Peter se encontraron con los avellanos del temido Wolverine. Se paralizó en seco, no esperaba encontrarse a Logan allí, teóricamente todos estaban haciendo diferentes actividades en el jardín, menos él que se había escabullido.

- ¡Logan! - exclamó mientras se quitaba los auriculares y un leve sonrojo aparecía en su rostro.

- Mocoso. ¿Qué estas haciendo aquí dentro? Todos están afuera. - lo regaño Howlett, al que no le habia pasado desapercibido el sonrojo del menor.

- No quería ir. Las actividades que están haciendo son muy aburridas. - se quejo mientras se cruzaba de brazos y hacia un leve puchero, Logan pensó que se veía adorable - ¿Cuánto llevas allí? - preguntó dudoso.

- No mucho.

Peter no dijo nada más, en otro caso se habría puesto a hablar de cualquier cosa y a molestar y coquetear con Logan, como tantas veces había hecho, pero ahora mismo sólo podía pensar en que estaba avergonzado.

Howlett arqueó una ceja, esperando a que el platinado empezara a hablar sin parar, per en lugar de eso, un leve destello apareció delante de él y Peter ya había desaparecido. Gruñó por el superpoder de su mocoso. Espera... ¿Su? Negó con la cabeza alejando ese pensamiento de allí y decidió salir de nuevo al jardín.

Peter se encerró en su habitación y se tumbó en la cama. Estaba abochornado, iba en calzoncillos y una camiseta y Logan lo había visto haciendo el tonto, bailando. De repente se dio cuenta de que era la primera vez que le importaba lo que pensara alguien. En parte lo encontraba normal, ya que siempre quería saber la opinión de Logan para todo, porqué él, Peter Django Lehnsherr Xavier estaba enamorado perdido de Logan. Decidió no salir de su cuarto hasta la noche, o tal vez mañana por la mañana. Y eso hizo.

Charles examinó a Logan cuando esté volvió de dentro de la casa. Estaba raro, como enfadado consigo mismo y algo confuso. Sabia que su mejor amigo no le diría nada pero tampoco quería entrar en su mente. Así que se acercó lentamente a él para intentar que le contara algo, pero como era de esperar el lobezno no dijo mucho.

 

 

Peter sabia que tenía que salir de su habitación, ya hacia casi 2 días enteros que estaba encerrado. Sabia que sus padres se estaban preocupando y sus amigos también. Pero él no quería verse cara a cara con Logan. Escondió su cabeza bajo la almohada intentando ignorar los rugidos de su hambriento estómago. Hacia ya 2 horas que había pasado la hora de comer, pero él no había salido de su habitación y ya se le habían acabado las barritas de chocolate. Pensó que tal vez, con ayuda de su mutación, podría ir, coger comida de la cocina y volver. Se levantó con pesadez, no muy convencido, paso por al lado del espejo y casi se asustó al ver su aspecto. Llevaba una camiseta sucia y sin pantalones. Decidió cambiarse de ropa ya que hacia casi 2 días que llevaba la misma ropa, se puso unos pantalones deportivos y una camiseta. Finalmente, se colocó sus gafas y usando su velocidad, salió de su habitación para ir corriendo hacia la cocina. Lo que no esperaba era encontrarse a su padre en la cocina.

Erik enseguida noto el destelló plateado pasar por al lado de la mesa. Rápidamente se levantó para colocarse delante de la puerta de la cocina, su hijo no tenia escapatoria.

Peter maldijo, su padre lo había notado y no podía salir, así que decidió parar de usar su mutación.

- Hola, papá. - lo saludó como si nada - Sabes que me encanta hablar contigo, pero tengo prisa. - dijo mientras forzaba una sonrisa, esperando que fuera convencible.

- No vas a ir a ningún lado. - dijo Magneto cruzando de brazos - ¿Me puedes decir porque has estado casi 2 días encerrado en tu habitación?

Peter miró hacia otro lado, intentando pensar una respuesta creíble. Erik, al ver que su hijo no hablaba, siguió sermoneándolo.

- Hemos estado preocupados. Eres un adulto mayorcito, pero esto de que ni a tus amigos dejes pasar. Ororo y Kurt estaban alterados, no sabían que diablos te pasaba.

- Estaba pensativo. - dijo lo primero que se le paso por la cabeza, encogiendo de hombros, restándole importancia.

Erik rápidamente se apartó de la puerta y se acercó al platinado para abrazarlo.

- Peter, estamos aquí. Sabes que puedes contar con nosotros. - le dijo mientras lo apretaba entre sus brazos, el velocista suspiró mientras escondía su nariz en el cuello de su padre, se sentía seguro allí.

- Gracias, papá, pero no me pasa nada malo. - dijo sonriendo cuando se separaron del abrazo.

- Muy bien, entonces vas a comer y luego iras a ver a tus amigos y a Charles.

Peter estuvo a punto de protestar, pero su padre le miró serio y no se atrevió. Se sentó en la mesa a comer mientras que Magneto se sentó delante de él para seguir leyendo el libro que estaba leyendo. El platinado solo rezaba que Logan no decidiera aparecer de repente.

Charles se encontraba en su despacho, ordenando unos papeles cuando su puerta se abrió. Rápidamente sonrió al ver entrar a Erik pero su sonrisa se ensanchó al ver a su hijo.

- Peter, cariño. - rápidamente se levantó de la silla y caminó hasta donde estaban ellos - ¿Qué te ocurría? ¿Por qué no salías de tu habitación?

El peliplateado hizo una leve mueca sin saber muy bien que decir, Charles no necesitó de su telepatía para saber que el muchacho no quería hablar del tema, así que solo lo abrazó.

Estuvieron un rato hablando, el verano se acercaba y también las vacaciones. De repente, alguien llamó a la puerta del despacho.

- Pasa, Logan. - dijo el telepata.

Peter entró un poco en pánico, no quería ver a Logan. Seguro que Logan aún tenia en su mente la situación vergonzosa en que lo encontró la ultima vez. No podía mirarle a la cara, no tras el espectáculo que le hizo, cantando y bailando descontroladamente. Seguro que ahora ya no podría conseguir que Logan se fijara en él.

La puerta se abrió y Howlett entró al despacho. Se sorprendió de encontrarse a la familia reunida pero se alegró de ver a su mocoso. Sí, suyo, porqué estaba enamorado de Peter Lehnsherr.

Charles se dio cuenta de como se miraban ambos, Peter nervioso y algo avergonzado y Logan feliz y tranquilo. Sabia que algo pasaba y podía intuir el qué.

- ¿Qué se te ofrece, Logan? - preguntó sonriente mientras se levantaba de los sillones donde se encontraba sentado con su marido e hijo.

- Esta mañana me dijiste que querías hablar conmigo sobre nuevas asignaturas. - explicó Wolverine mirando una ultima vez al platinado para luego mirar al profesor Xavier - Pero puedo volver más tarde.

- ¿Más asignaturas? - preguntó Peter entre curioso y fastidiado - ¿No hay ya suficiente tortura?

Los 3 adultos rieron ante el comentario del joven. Erik sonrió, su hijo seguía siendo el de siempre.

- No serían obligatorias, serian mas como extra-escolares. - explicó rápidamente Charles - Se lo expliqué el otro día a Erik.

- ¿Y que asignatura habías pensado para que yo diera? - preguntó curioso Howlett.

- Si mal no recuerdo, se te daba bien el francés.

- Sí, bueno no tanto, creo que Raven sería mejor.

- A Raven le propuse hacer la clase de música. - explicó Charles pensativo.

Peter rápidamente se emocionó al oír eso. A él le encantaba la música, hasta sabia tocar la guitarra.

- ¿Puedo hacer de profesor? - dijo de repente, sorprendiendo a los tres adultos - Soy adulto, ya tengo la edad de trabajar y me gustaría mucho dar clase de música.

- ¿Estas seguro, Pet? - preguntó Erik que hasta ahora se mantenía callado escuchando a Howlett y a Charles.

- Sí, podría enseñarles los diferentes géneros musicales. ¡Y si somos pocos hasta podríamos montar un grupo! - exclamó entusiasmado levantándose del sillón para acercarse al escritorio donde estaba su padre.

Charles se mantenía callado mirando a su hijo. De toda la mansión Peter era el más enterado en música, cuando era pequeño había insistido en ir a clases de guitarra.

- Si te pongo a ti con la música, Raven podría hacer las clases de francés. - murmuró el telepata - ¿Tu que piensas, Logan?

El lobezno miró a su mejor amigo para luego mirar al chico que estaba a su lado. Pensó en el otro día, Peter sabia moverse al ritmo y cantar.

- Canta y baila bien. - dijo sin más Howlett.

Peter dio un salto en su sitio, no se esperaba eso. Miro hacia donde estaba Logan. Se sorprendió al notar que el mayor también lo miraba, sonriendo levemente. Se esta burlando, pensó, así que apartó la mirada.

Charles observó esas miradas y no pudo evitar sonreír.

- Pet, cielo, tengo que acabar de pensármelo y debatirlo con tu padre. ¿Porqué no acompañas a Logan a buscar a Raven? - dijo el telepata mirando tanto a su hijo como a su mejor amigo.

Peter abrió la boca para decir algo pero no supo bien que decir, así que solo frunció un poco el ceño y se dirigió a la puerta del despacho. Logan miró al chico, este ya salía por la puerta, se despidió rápidamente de Charles y Erik para seguirlo.

- Suerte, Logan. - le dijo Xavier antes de que saliera por la puerta para ir tras Peter.

Erik miró la escena un poco confuso, se levantó para acercarse donde estaba su pareja.

- ¿Qué ha sido eso? - preguntó con el ceño fruncido, mirando a Charles.

Este se levantó para acercarse al cobrizo, se puso de puntillas para darle un casto beso en los labios y sonreír.

- No tengo ni idea. - dijo el telepata como si nada.

 

Peter se encontraba caminando rápidamente, sabia que Logan lo seguía y eso le ponía nervioso, pero a la vez no quería utilizar su mutación para ir hasta donde estaba su tía Raven.

- Mocoso. Espera. - lo llamó Logan mientras caminaba rápidamente hasta donde estaba el menor. 

Peter decidió aumentar el ritmo, listo para usar su mutación, pero el leve agarre en su brazo se lo impidió. 

- Suéltame, James. - dijo el platinado intentando zafarse. 

Logan sintió un escalofrío que le recorrió la espina dorsal al oír como el mocoso le llamaba por su verdadero nombre. 

- ¿Porqué huyes? - quiso saber mientras se acercaba más al menor, Peter tragó saliva algo indeciso - ¿Por qué de repente no pasamos tiempo juntos? ¿Por qué de repente no me acosas? ¿Por qué ya no te gusta estar a mi lado? 

Peter se quedó en shock al oír lo que decía el mayor, su boca se abrió levemente mientras miraba fijamente a esos ojos avellanos que tanto le fascinaban. Logan por su parte se sintió aliviado, hacía demasiado tiempo que él y el menor compartían horas infinitas de charla y compañía, y hasta el descarado niño se le había insinuado, pero él solo creía que eso era un juego de Peter, aún que en el fondo sabía que el mocoso iba en serio. Poco a poco llegaron a pasar los días juntos y el día en que no lo hacían, el lobo se sentía algo extraño y vacío. Pero no fue hasta que Peter permaneció por casi 2 días encerrado en su habitación, evitando a todo el mundo, que Logan no se dio cuenta de que estaba enamorado del menor y no podía vivir sin él. 

- ¿Por qué te has encerrado por casi 2 días? ¿Por qué, Peter? - insistió de nuevo Howlett. 

Peter siguió sin decir nada, allí parados en uno de los pasillos del colegio, donde los alumnos que pasaban los miraban raros y apenados, ya que pensaban que el profesor Howlett estaba castigando al joven Lehnsherr por alguna tontería. 

- Vayamos a otro lugar. - susurró Peter y finalmente se zafó del agarre del brazo, estaba a punto de partir a correr con su mutación pero Logan lo paró de nuevo. 

- Vayamos caminando. 

Y ambos caminaron por los pasillos hasta los jardines traseros. Siguieron caminando hasta llegar a un claro, entonces, Logan paró para mirar al chico a su lado. Peter miraba el suelo nervioso, algo nada normal en él. 

- ¿Vas a hablar? - preguntó con su voz gruesa el lobezno pero con un casi imperceptible tono dulce. 

Peter vaciló unos segundos, no quería hablar, pero tampoco quería irse. Logan se estaba comportando algo raro, menos brusco y seco de lo usual, y eso le intrigaba. Peter sabía que tenía que hablar y decirle todo, pero temía que el lobezno se lo tomara una vez más como una broma de las suyas. 

- No quería enfrentarme a ti. - dijo aún mirando al suelo mientras jugaba con sus manos. 

Se sorprendió cuando el leve tacto de la mano de Logan se colocó en su barbilla, obligándolo con suavidad a levantar la vista y mirarlo. Logan no dijo nada, simplemente siguió mirándolo. 

- Estaba avergonzado por como me encontraste el otro día. Y sí, ya se que ese comportamiento no era nada raro en mi y que estáis todos acostumbrados a verme hacer el tonto. Pero... - hizo una pausa para mirar al suelo de nuevo y suspirar, luego volvió a levantar la vista para mirar a Howlett - Pero tu me importas demasiado. Me importa demasiado lo que tu pienses de mi y me sentía y aún me siento avergonzado, y no quería saber lo que pensabas de mi pero a la vez sí quiero porque me importas. 

Logan escuchaba atentamente a ese mocoso de pelo platinado, algo en su interior se movió cuando el niño dijo que le importaba demasiado. Peter se quedó callado esperando a que el mayor hablara o le gritara o dijera algo para herirle. 

- ¿Quieres saber lo que pienso de ti? - preguntó Howlett acercándose unos centímetros hacia el menor, este vaciló unos segundos antes de asentir levemente con la cabeza - También me importas. 

Y Peter no tuvo tiempo a asimilar lo que había dicho, cuando de repente, notó como las manos de Logan se colocaban en sus mejillas, acariciándolas para luego notar como sus labios se juntaban. Fue un beso suave, un leve tacto, Logan movió lentamente sus labios, esperando ser correspondido. Peter tardó en asimilar y reaccionar, para finalmente mover sus labios con torpeza, mientras se colgaba del cuello del mayor. 

Cuando se separaron, estaban a milímetros de distancia, mirándose fijamente a los ojos.

- ¿Qué significa eso? - preguntó Peter ladeando la cabeza. 

Logan sonrió de lado al ver como su mocoso estaba de vuelta, bromeando y siendo sarcástico, sonriéndole. 

- Me importas mucho, Peter. Me gusta estar a tu lado, pasar tiempo contigo, oírte hablar sin parar. No quiero estar lejos de ti, porqué te quiero.

- Entonces, ¿por qué me rechazaste tantas veces? - quiso saber el chico mientras notaba que el corazón se le aceleraba ante esas confesiones. 

- Todo lo que alguna vez he amado, ha acabado lastimado, herido y hasta destruido. No quería que eso te pasara a ti, no quería que acabaras lastimado pero me di cuenta que yo mismo te estaba lastimando, rechazándote. 

Peter no le dejó decir nada más, y volvió a juntar sus labios con los del mayor. Esta vez el beso fue más brusco y lleno de sentimientos. Los labios de Logan se movían expertos y los de Peter seguían el ritmo de los del mayor. Sus lenguas se encontraron, descubriéndose, examinándose. Poco a poco se fueron quedando sin aire y se obligaron a separarse. Peter respiraba de manera agitada mientras Logan lo miraba fijamente y lo tenía agarrado de las caderas. 

- Entonces, ¿te gusto? - preguntó aún no muy convencido el platinado. 

- Más de lo que tu crees. - dijo Logan dando un pequeño pico en los labios rosados del menor - Si te soy sincero, el espectáculo del otro día me pareció adorablemente seductor. 

Peter abrió la boca para decir algo pero la volvió a cerrar rápidamente mientras sus mejillas se volvían coloradas. Logan rió de manera gutural mientras besaba ese par de mejillas rosadas, provocando que Peter también riera mientras se abrazaba a su hombre. 

Luego de unos momentos más de besos y abrazos, ambos coincidieron en que lo mejor era volver a la mansión. Caminaron cogidos de la manos hasta que se acercaron a la gran casa, luego se soltaron pero mantuvieron cierta distancia entre ellos. No se sorprendieron que, al entrar, se encontraran a Charles mirándolos fijamente con una leve sonrisa. El telepata estaba feliz por su hijo y mejor amigo, aunque tendría que tener una charla con este ultimo para asegurarse de que su hijo no saliera lastimado, algo que veía imposible, ya que conocía a Logan. También se tendría que encargar de que Erik no matase al lobezno cuando se enterara. Pero esa seria una tarea fácil, lo importante era que Peter y Logan por fin estaban juntos.