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Sencillez y felicidad

Summary:

Historias del día a día de un hombre muy ocupado: Rook Hunt, y sus dos mascotas queridas, que lo acompañan en el diario vivir; pero no son solo ellos su compañía, si no también la de su pareja, aunque no se vean demasiado.

Notes:

Holaaa de nuevo, he pasado por muchas cosas de mierda pero me alegra poder escribir y ser feliz con lo que hago...
Este fic está hecho con ideas y participación de una de mis mejores amigas pero esta mamada no me deja etiquetarla bien, estoy hasta la verga, por otra parte espero poder terminar este fic, lo haré aunque implique sudor, sangre y lágrimas, lamento por los retrasos.

Mi amiga se llama Dinorat y escribe muy bonito ♥ tiene cuenta aquí ^^

La forma en la que Vil y Neige lucen está tomado de arte de Chiganokonoko, aquí en ese link pueden verlo (https://twitter.com/chiganokonoko/status/1363503674694098950 y https://i.pximg.net/img-original/img/2021/02/22/01/10/14/87954940_p55.jpg, sacada de https://www.pixiv.net/en/artworks/87954940 (página 56) )

Con lo más profundo de mi corazón, espero disfruten todo esto porque es el fruto de mi amor ♥
Muchísimas gracias por el apoyo ♥

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: Una cama basta

Chapter Text

Rook abrió la puerta de su casa con suavidad, después de haber paseado a sus dos criaturas queridas ya era tiempo de volver al hogar.

La pequeña bola de pelos negra había corrido por todo el parque con una energía tan poco vista en un cachorro, por el contrario, su rubio compañero, no había sino caminado y luego descansado tomando el sol en su pequeña toalla.

-Por fin, en casa.

Ambos machos entraron a casa, Neige extrañaba la calidez de su gran sala así que apenas puso sus patitas en la casa, dio vueltas en sí y luego corrió por toda la casa, Vil lo vio y entró con él, pero él no lo imitó, al contrario, no quería correr, se estiró.

Su dueño cerró la casa con llave y dejó su arco en la superficie que quedase más cerca. Una mesa con algunas fotos de él y su novio, y también unas fotos de Vil y Neige juntos, sus dos mascotas que le hacían compañía desde hace un año.

Neige era un perro pequeño y peludo con una corbata roja y un arreglo en su cuello de color blanco con franjas azules, sus orejas eran cortas y pequeñas y su cola era larga y esponjosa, sus ojitos eran cafés y mantenían un brillo precioso que le daba vida. Era oscuro, pero parte de su hocico y patas, eran blancas, al igual que lo era su estómago, su cuello y el interior de sus orejas.

Vil era más grande que Neige, pero solo un poco, su pelaje era suave y largo, sus ojos se parecían a los de Neige, pero un poco más alargados, los de Neige eran más como redondos, también tenía una cola larga y peluda, siempre permanecía peinado y bien cepillado, su rubio cabello limpio y sedoso, libre de cualquier mancha, le había dejado claro desde que lo adoptaron que siempre querría lo mejor, y Rook estaba consiente de eso, a comparación, Neige era más sencillo, recibía la menos atención pues no era tan exigente.

Neige comía más variedad de cosas que Vil, así como su cabello era corto no era necesario cepillarlo por tanto tiempo. Era más simple, siempre alegraba la vida de su padre con algún ladrido o lamida, Vil era más reservado con él pero aún así lo quería mucho.

Eran una alegría completa para el rubio quien había querido adoptar a un perro de caza, pero simplemente no pudo resistirse ante el encanto de ambos, ninguno se enfrentaría a alguna presa ni la destrozaría con sus dientes, tampoco ladraría agresivamente para alertarse de ella.

Si vieran algún venado u otro animal amigable del bosque, seguro que Neige se pondría a jugar con él y Vil se quedaría cerca de Neige para cuidarlo, si fuera alguna amenaza grande y aterradora, saldrían despavoridos de allí.

No eran perros de caza, "solo" eran su compañía doméstica, su otra compañía era su novio, quién no vivía con él aún.

Vil parecía un perro de exposición, era elegante y bello, parecía con miedo a que ensuciara, y sí, quería estar todo el tiempo hermoso y presentable, por sí mismo y para que su dueño se viera adornado de su belleza, también quería que Neige fuera así, para que su dueño se viera de la mejor forma, pero muchas veces ese hombre era imposible, se sudaba mucho y quedaba lleno de polvo cuando quería hacer algún tipo de caza, entre otras actividades.

Neige no se molestaba mucho por eso, Vil creía que si debía ensuciarse, pues que lo hiciera, pero no mucho y por mucho tiempo, descuidándose a sí mismo. Neige tampoco se molestaba en ensuciarse a sí mismo, era divertido y después de todo su dueño lo bañaría, su mano tallándolo lo relajaba y el olor del shampoo era agradable, la temperatura que Rook usaba era maravillosa, no pediría otro dueño jamás.

Vil también admitía que no podría querer más atención que la que Rook le daba, era atento y siempre le cumplía cualquier cosa que quisiera.

Rook estaba feliz, al principio pensó que sus dos criaturas no se llevarían bien por la natural diferencia en sus actitudes, pero con el tiempo de dio cuenta de que no, se llevaban bien y siempre iban juntos a todas partes, nunca estaban lejos uno del otro. Al principio Vil presentaba comportamientos un tanto celosos, pero eso se esfumó como humo, tan pronto Neige fue amable y amoroso con él, Vil no pudo seguir igual, correspondió a sus sentimientos tan cariñosamente.

Neige regresó con los otros y se quedó al lado de Vil.

Vil se sentía bien, nada cansado, pensaba tal vez acostarse en el balcón y disfrutar del rocío nocturno y del sonido de la naturaleza hasta que Rook se lo llevara a la cama. Había algún tipo de polvo en su pelaje seguro, pero nada tan grande para incomodarlo, el que sí necesitaba a su criterio un baño, era Neige. No apestaba, pero estaba lleno de tierra, pensó que su hermosa cola estaría terrosa y que ensuciaría la casa y su cama, y no menos importante, seguro le molestaría al pobre Neige y estaría más propenso a enfermarse por la acumulación de tierra y suciedad.

-Deberías de pedirle a Rook que te bañe, estás todo lleno de tierra, quién sabe si tendrás algún insecto en la cola, no volverás a correr tanto en esa parte del parque. ¿Lo ves? -Vil lo miró irritado, severo, molesto y preocupado, todas esas cuatro.

Neige lo miró sorprendido y se sintió levemente regañado.

-¿Eso crees? -Preguntó expectante.

-Sí, hazme caso, ve a pedirle a nuestro padre un buen baño antes de dormir, es lo mejor, no quiero que ensucies mi cama. -Eso decía, y era verdad, pero se lo decía más porque de verdad quería dormir con su novio y el que estuviera sucio de esa forma, simplemente lo irritaba.

-¡Sí! -Neige le sonrió y se acercó a él para besarlo, solo le dio una lamidita a su hocico y se fue corriendo hacia donde Rook.

Rook escuchó ladridos pequeños desde su habitación y salió de esta, estaba cambiándose de ropa nada más para poder ir con sus mascotas de nuevo.

Tomó a Neige por debajo de sus patas delanteras y lo levanto del suelo.

-Mereces un baño, Rou di Neige, estás muy sucio, si tan solo fueras un poco más quieto como Rou di Poison, no tendría que bañarte tan pronto... -Rook lo miró con cariño y luego camino hacia donde estaba Vil.-

Vil estaba recostado en su cama, descansando del ruido de tantas personas.

-Volveré pronto para darte las buenas noches, Vil. -Dijo esto, se fue al baño junto con Neige.

Neige estaba impaciente por el baño, le gustaban todos y cada uno de los cuidados conque su dueño lo bañaba, siempre le dejaba oliendo a flores, era suave y tenue, a Vil le encantaba cómo quedaba en él, cuando Rook bañaba a Vil usaba un olor más fuerte, imponente, poderoso, y a veces simplemente lo bañaba con shampoo olor manzana, para dormir.

Cuando Rook entró al baño con Neige, y lo dejó en su tina, tenía una para ellos, era pequeña a comparación de la suya, claro que está, pero era igual de linda, Neige lo esperó contento, pues Rook se había dado vuelta parar buscar lo que usaría para bañarlo: un cepillo, shampoo, una regadera portátil y una toalla.

Neige pensó lo maravilloso que se sentiría si tan solo Vil estuviera con él, pero seguro no querría mojarse.

Unos momentos después, Rook regresó con las cosas, las puso en una pequeña mesa que tenía en el baño, acto seguido, le quitó el moño y su detalle blanco, debajo de eso, estaba su placa, lo dejo a un lado y lo colgó en uno de los ganchos del baño.

Allí, pudo tomar la regadera y poder conectarla a la fuente agua de la bañera en la que Neige estaba y, la abrió.

Estaba tibia el agua, Neige movió su colita alegremente y se dejó humedecer por el agua, mientras que hacía esto, Rook sonrió contentamente y le iba sobando conforme iba pasando la regadera.

-Quedarás tan limpio como antes de que saliéramos a pasear, Rou di Neige. -Rook sonrió y le dio una orden.- Ponte boca arriba.

Neige obedeció en el acto e hizo lo que Rook le ordenó, esto dio paso para que pudiera pasar la regadera desde su cuello hasta su cola, pasando por su blanco estómago y acariciándolo bien, esto le dio sueño poco a poco, era tan relajante que cerró sus ojos y decidió disfrutar de toda la atención que tenía, estando ya todo mojado, Rook decidió al fin aplicarle el shampoo.

Rook dejó la regadera a un lado y tomó en sus manos el recipiente del shampoo, lo abrió y dejó caer una buena cantidad, dejó la botella aparte y empezó a frotar su pelaje con ésta rápidamente se hizo espuma, el mayor sonrió satisfecho al ver cómo la espuma se volvía de un tono más oscuro, quitándole toda la suciedad.

-Gracias, papá… -Pronunció Neige, para Rook era un simple ladrido.

-Relájate, antes de terminar de secarte ya estarás listo para cama, tengo que trabajar desde aquí, pero tú debes descansar. -Decía mientras acariciaba su cabeza y tallaba bien su estómago, luego bajó hasta su cola, duró varios minutos tratando de hacerlo suave pero con determinación, luego utilizó el cepillo que había traído, lo usó para masajear debajo de sus patas y su cuello, finalmente acarició sus almohadillas, después de varios minutos volvió a tomar la regadera y la encendió para quitarle todo el jabón, la puso muy cerca de su piel para que no impactara tan fuerte.

Vil ya extrañaba a Neige a su lado, quería ir y asomarse el baño para verlo por lo menos antes de que Rook se lo devolviera nuevamente, pero decidió esperarlo un poco más.

Para ese entonces ya Neige estaba des jabonado y lo único que faltaba era secarlo, Rook detuvo el agua y desconectó la regadera de la fuente de agua, se encargó de guardar lo que ya no iba a usar mientras Neige se sentaba de nuevo y se quedara quieto para que se escurriera el agua.

A esas horas estaba muy frío afuera, por suerte, tenía a un dueño amoroso que le proporcionaba una casa cálida y a su pareja, después de todo los había adoptado juntos, puede ser que frente a sus ojos parecieran hermanos, pero la realidad era que no.

Neige sintió caer en su cabeza una toalla, era cálida también, olía a limpio, Rook lo envolvió en ella y esperó a que se absorbiera algo de agua de su pelaje y salió del baño con él para llevarlo a su habitación.

Vil levantó su cabeza y miró hacia donde venía el ruido.

Se levantó y caminó adentrándose en la casa para encontrarse a Rook entrando a su cuarto al final del pasillo, con Neige en brazos, lo supo porque goteaba desde los brazos de su dueño hasta el piso, se apresuró a ir con ellos.

-Espera, Rook. -Dijo Vil poniéndose a la par de ellos, ambos lo vieron y sonrieron.

-¡Vii-kun! Pensé que ibas a esperarme, ya estoy limpio, ya podremos irnos a dormir, me siento tan cálido después del baño.

-Se estaban demorando muchísimo, así que vine a ver qué había pasado.

-Ya sabes que a papá siempre le gusta bañarnos con masajes, creo que sabe que nos gusta mucho y por eso se esfuerza y se demora tanto. Incluso después de venir cansado con nosotros se tomó el tiempo de bañarme.

-Eso es verdad, ni siquiera tuviste que pedirle, no te oí, parecía saber ya que tenía que hacerlo. Bueno… Eso no es importante, nuestro padre siempre ha sido muy observador de todas formas, no me extraño en la absoluto.

Rook solo podía sonreír ante aquello, no podía entender lo que decían pero sabía que le alegraba que se llevasen así, la soledad se había disipado de su vida al tener a sus dos reyes, y lo complementaba su querido Chenya, al cuál seguramente llamaría después de terminar de secar a Neige.

Llegaron al cuarto de Rook y de inmediato dejó a Neige en la cama, pero antes, lo secó tediosamente antes de quitarle la toalla y dejarlo en la cama, Vil tomó impulso y se subió con él, lo primero que hizo fue acercársele y lamerle las orejas, Neige sentía cosquillas pero no ladró, simplemente hizo ruidos de que le agradaba lo que hacía, solo que Vil no lo hizo por mucho tiempo, estaba húmedo aún y Vil por mucho que lo amara, no iba a humedecerse también.

Rook dejó la toalla a parte y abrió uno de los cajones que tenía en el nochero, sacó un secador y lo conectó.

-El secador te calentará y quedarás tan limpio como siempre, ahora procura no volverte a ensuciar tan seguido. -Sonrió para volver su mirada a sus mascotas y rió levemente ante el escenario que estaba frente a él.- Rou di Poison, debes dejar eso por un momento para que pueda secar a Neige.

Vil a regaña dientes se alejó lo suficiente para que Rook pudiera terminar de secar a Neige, Neige abrió su hocico y sacó la lengua, cerrando los ojos, le daba un poco de calor, pero estaba bien para las épocas. Vil se acostó levemente en cama y esperó pacientemente hasta que Rook acabara. Se tomó no más de cinco minutos para dejarlo completamente seco, por último le dio unas cuantas cepilladas en especial a su cola, con un pequeño cepillo que estaba a la mano, tenía cepillos de perro por toda la casa.

Neige sonrió y ladró en agradecimiento a Rook, luego se volvió hacia su novio y lamió su mejilla con amor, Vil simplemente se dejó y sonrió.

Vil estaba feliz de que por fin Neige estuviera lo suficientemente limpio, ahora ya podían irse a dormir juntos, pero Rook los había tenido allí por una razón a parte, en la que tenían su pequeño reencuentro Rook sacaba dos suéteres pequeños abrigados.

-Vengan aquí, no hace tanto frío en casa, pero no quiero exponerlos. -Con esto se acercó a ellos y les colocó los suéteres, eran de lana, tejidos, el de Vil era morado brillante con rayas delgadas negras, era de mangas largas y le queda maravillosamente bello.- Rou di Poison, hasta para dormir eres elegante, hice un buen trabajo escogiéndote este.

Se acercó y le besó la cabeza, Vil cerró sus ojos y sonrió con cariño frente a los mimos y detalles de su padre.

A Neige le colocó uno de modelo similar, casi igual, pero era diferente, suave, con copos de nieve, colores claros en contraste a los de Vil, combinaba perfectamente, Rook también le besó la cabeza a Neige como despedida.

Se alejó un poco para verlos a ambos y sintió sus ojos humedecerse.

-Beauty, 100! No puedo creer lo hermosos que se ven, ¡ustedes son como dos ángeles que cuidan mi vida y me acompañan desde siempre procurando mi bien, me llenan de tanta felicidad, no puedo esperar a compartirlos con mi Roi des chats, comparto toda mi vida con él, ustedes son parte importante de mi vida, por lo que debe también conocerlos.

Ambos movieron viendo a Rook tan emocionado, estaban emocionados de recibir a alguien más a casa, y alguien tan especial como lo era la pareja de su padre, aún más, pero no pensaban mucho en eso, pues viéndose ya colmados de suficientes dulzuras en el cuarto, bajaron de la cama, y se dirigieron a sus camas en la sala.

Caminaron juntos y Vil suspiró calmado, podía oler bien a su amado y podría tener una noche calmada después de todo. Rook los siguió solo para apagar el foco de la sala, ahora solo alumbraba la luz de la luna gracias a una ventana mediana a unos metros suyos, alumbraba perfectamente sus camas.

-Buenas noches, mes rois. -Dicho esto se regresó a su cuarto.

-¡Hasta mañana! -Dijo Neige para luego cerrar un poco los ojos y pestañar levemente, bostezó, pensó que nadie lo había visto, solo Rook.

-Buenas noches. -Vil se despidió de buen humor y se acostó en su cama, esperando a Neige.

Neige se volteó hacia donde Vil pero en vez de ir con él de inmediato, se dirigió a una parte de la sala donde habían juguetes suyos, tomó el favorito de Vil, una manzana de hule con aromas.

Lo tomó en su boca y se acercó a él para dejarlo frente suyo.

-Vii-kun, ¡juguemos! -Dijo alegre mientras saltaba esperando a que Vil se levantase y compartiera un rato de juego con él, solo porque quería estar más tiempo con su novio a solas.

-¿Hmm? Qué irresponsable de tu parte, debes descansar, no es bueno que sigas jugando si eso fue lo que hiciste todo el día, si no descansas bien te puedes enfermar, podrías perder cabello o sufrir algún otro tipo de complicación. -Vil lo volvió a regañar, había visto a Neige bostezando y supuso que el baño de Rook habían alentado a que tuviera más sueño, ya que siempre los bañaba con agua caliente y los acariciaba de forma relajante.

-P-pero… No tengo sueño… -Dijo, mintió, tenía mucho sueño, pero quería jugar con su Vil.

-Sí, lo tienes, ven aquí. -Pronunció suavemente y se acomodó un poco en la cama, era grande a comparación de la suya, Vil era más grande y quería un mejor espacio para poder acomodarse mejor.

Neige lo miró por varios segundos y obedeció, sabía que debía descansar y hacerle caso a su novio, así que movió el juguete a un lado, con su naricita mojada y se acostó con Vil, se acurrucaron ambos y bostezó de nuevo.

-¿M-mañana jugaremos? -Dijo sintiendo el calor de Vil en todo su cuerpo.

-Sí, es una promesa. -Vil sonrió y se acomodó mejor hasta quedar bien y perfectamente acomodados ambos.- Ahora descansa, corriste mucho hoy, vas a preocuparnos a nuestro padre y a mí si te pasa algo.

Con eso Neige terminó de hablar, Vil se sentía tan bien que no quería de ninguna forma desacomodarse, esa posición tan amorosa y cercana, era imposible que pudiera deshacerse de ella.

-Sí, Vii-kun… -Dijo casi audible y cerró sus ojos sintiendo el sueño llegando a su alma.

Vil no tenía sueño, al contrario, tenía mucha energía, pero personalmente prefería quedarse acostado y calmado, además, estaba acurrucado con Neige, no podía ni quería moverse. Para él estaba más que perfecto estar así, era una noche de ensueño.

Vil lamió la oreja de Neige más cercana, por dentro, un cariño que le hacía para que se durmiera mejor, lo cuál siempre funcionaba, como lo hacía ahora.

-Te amo mucho, Neige. -Dijo Vil despacio.

-Yo más, Vii-kun. -Dijo antes de quedar dormido.

Pensó Vil en lo mucho que debía estar cansado para que se quedara dormido de inmediato, le parecía maravilloso que durmiera temprano de todas formas. Siguió con los cariños hasta un tiempo después, se cercioró de que estuviera bien dormido para dejarlo, no quería despertarlo con las caricias excesivas, así, Vil se quedó allí hasta que también empezó a tener sueño, hace no poco había escuchado las risas y palabras acarameladas de su dueño desde su cuarto, no le molestaba, cuando el sueño vino a él, también le correspondió.

Rook se quedó hablando con Chenya hasta tarde, y Vil y Neige quedaron abrazados en cama disfrutando de su compañía y calidez.

Notes:

Muchísimas gracias por tomarte el tiempo de leer, es un placer escribir ViNeige, muchas gracias ^^♥