Work Text:
"Cerdo"
De acuerdo, sabía que era alguien…mordaz, ¿pero cerdo?, ¿en serio?, ¿no podía tener un pensamiento menos grosero?
Empezaba a creer que tenían razón las personas (acá los idiotas con los que trabajaba) sobre que era una mierda de persona con los demás, por cualquier dios que tuvieran las personas, ¿pensar que su alma gemela es un cerdo?, eso ya era otro nivel.
— No pudiste aparecer en mejor momento — Gruñó viendo su brazo donde estaba aquella palabra impresa como si fuera uno de sus tantos tatuajes.
Estaba tan bien creyendo que no tendría un alma gemela, eso había hecho más pasable los últimos diecinueve años de su vida, tenía demasiados enemigos y, aunque no estaba preocupado en absoluto por lo que le sucedería a "cerdo", si sus enemigos sabían sobre su existencia, una muerte lenta y dolorosa sería lo que recibiría esa persona por estar enlazado con su persona.
Si...tal vez sentía una pizca de lástima por él.
Pero no era como si fuera a hacer algo en realidad, estaba demasiado ocupado con sus labores como guardaespaldas de la hija del señor Choi y vigilando a las cuatro pandillas como para conocer prontamente a "cerdo", es más, era más viable de que muriera a mano de todos sus enemigos (porque individualmente eran unos buenos para nada) antes de conocerle.
— Buenas noches — Saludó el sujeto regordete de la tienda de conveniencia cuando le coloco la bebida energizante que tanto compraba la hija de su jefe.
Dio un rápido vistazo al sujeto, su cabello grasiento, sus grandes cachetes de hámster, esos lentes de anciano de los 50's, debía pesar al menos treinta kilos más de su peso ideal (y eso era amable de su parte).
"Cerdo", pasó por su mente cuando le pagó por la bebida.
— Que tenga una buena noche.
Siquiera respondió, sólo siguió su camino donde le entregó a Crystal su bebida.
Sólo hasta que empezó a manejar fue que unió puntos.
— ¡Ten más cuidado! — Le gritó Crystal cuando frenó de golpe.
No, no, no.
¡Diablos, no!
Aquello no debía ser posible, ¡¿qué jodidos hacía su alma gemela en Seúl?!, ¡¿por qué debía ser justamente en estos momentos?!
Golpeó su cabeza contra el volante antes de recobrar la compostura y volver a emprender marcha hacia la mansión Choi.
Podía fingir que no lo sabía, debería tomar ahora otro rumbo, una nueva tienda de conveniencia donde no estuviera ese sujeto regordete.
Si, eso debía hacer, al menos hasta que su alma gemela encontrará a otra persona o tomará un vuelo lejos de ahí.
No sé volverían a ver jamás, de eso se iba a asegurar él mismo.
(.
..)
— ¡Gun, mira a mi nuevo amigo secreto! — Grito Goo mostrando a un chico muy parecido a Daniel Park — Estuvo en la sede del tercer afiliado, sobrevivió al segundo afiliado y su circo y fue un Newtuber famoso, ¡es el mejor amigo secreto que tengo!
— Me secuestraste cuando salía del trabajo — Se quejó el más bajo.
— … Como digo, es mi amigo secreto, así que no vayas a querer hacerlo parte de tus pandillas, ya lo elegí yo — Advirtió el rubio señalándole con su dedo índice antes de volver a sonreír — Vamos, Hyung Suk, te enseñaré porque debes dejar de trabajar en esa fea tienda de conveniencia y trabajar para semejante belleza, es decir, yo.
Acaso él dijo… ¿tienda de conveniencia?
— Me gusta mi trabajo — Murmuró el azabache siendo jalado a la cocina — Además, acepte venir contigo para que me ayudes con mi problema.
— Si, si, como decía, la primera razón por la que debes dejar de estar ahí es porque esa tienda es horrible, Kouji dice que Crystal adora ir cuando Gun no la está vigilando porque no tiene un buen sentido del gusto, pero ya verás que con mi ayuda tendrás un trabajo más divertido… ¡cómo Logan!
— ¿Hablan de la tienda de conveniencia dónde van esos mocosos de la secundaria J? — Finalmente preguntó asomándose por la cocina donde el "invitado" de Goo estaba pelando cebollas tranquilamente.
No es que estuviera gustoso de entablar una conversación pero necesitaba quitarse esa espinita que le había quedado desde la primera y única vez que vio a su alma gemela.
¿Seguiría trabajando ahí?
Negó, no tenía tiempo para pensar en estupideces.
— Si, son mis amigos — Respondió Hyung Suk a la par que se acomodaba los lentes, aunque en el fondo quería salir corriendo de ahí, no todos los días era secuestrado por uno de los dos sujetos que crearon las cuatro tripulaciones y mucho menos tener que ver a su alma gemela con su cuerpo original.
Pero tenía que hacerlo, Goo le había prometido ayudarle a recuperar su otro cuerpo a cambio de ser su amigo secreto.
Debía ser fuerte si quería salvar su cuerpo de las garras de Eugene y ese demente.
Gun parpadeo varias veces, sólo hasta ese momento se dio cuenta de los lentes tan increíblemente familiares, ese cabello antes grasoso ahora brillaba y parecía sedoso, pero seguía siendo el mismo corte y todavía tenía esos grandes cachetes de hámster aunque hubiera perdido peso.
Oh mierda.
Ahí tenía a su alma gemela…otra vez.
Quién sea el que esté allá arriba, ¿estás feliz de darle este martirio nuevamente?
Si, definitivamente lo debía estar.
