Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationship:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2022-05-25
Words:
5,667
Chapters:
1/1
Comments:
7
Kudos:
44
Bookmarks:
6
Hits:
878

Nuestra decisión

Summary:

Después de todo, no era necesario un vínculo de sangre o de genes. (Baronjitsu Domestic AU - NSFW)

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Por fin en casa, hubo un embotellamiento en una de las carreteras lo que le hizo gastar largos minutos y casi perder la paciencia en medio del ruido de las bocinas junto con el de la gente que se gritaba la una a la otra, no era algo nuevo, cosa de todos los días, aunque eso no hacía que fuese menos molesto, pero finalmente había pasado toda esa tortura, Barry Draxum estaba de vuelta en su hogar.

Después de guardar el auto en el garaje, tomó sus llaves para ingresar a su domicilio, fue el leve ruido de la puerta cerrándose lo que tuvo un efecto inmediato, porque en eso se escuchó un llamado desde el segundo piso que preguntaba por su nombre con curiosidad, le siguieron pasos de alguien bajando por las escaleras.

Y ahí estaba él.

Con una camiseta casual, pantalones sueltos, aquellos lentes amarillos que siempre le gustaba traer y su inconfundible melena, una sonrisa de oreja a orejas se dibujó en el rostro de ese hombre de rasgos asiáticos quien no perdió tiempo en acercarse a su cónyugue para robarle un beso.

— Llegaste — dijo en un tono risueño colgando sus brazos en los hombros de la oveja.

Es increíble cómo las cosas habían cambiado para él en estos últimos años.

A pesar de que la sensación de ser recibido en la puerta no era nueva, se encontraba muy agradecido de que alguien lo estuviese aguardando en casa, pasó tanto tiempo viviendo solo en su antiguo apartamento al punto de acostumbrarse a esa soledad, tampoco era que se quejase realmente, estaba satisfecho con los logros que había conseguido para entonces y sinceramente no creyó que llegaría el día que encontrase con quién pasar el resto de sus días, no lo esperaba o mejor dicho, dejó de hacerlo, de intentarlo.

Hasta que lo conoció.

Al principio no pensó que su relación pudiera escalar a más, muy aparte de lo distintos que eran en tantos aspectos, Draxum sentía que estaba en otra liga lejana a Lou, no porque no se sintiese lo suficiente en términos generales, solo que creía que no era precisamente lo que el actor buscaba como pareja, contra todo pronóstico se equivocó.

Y de alguna manera, comenzó saliendo con él, donde Lou le demostró en más de una ocasión que quería que esto funcionara, con el tiempo llegaron a convertirse en novios oficiales y para ese punto no quería volver a su vida anterior nunca más y ¿cómo hacerlo? si ya tenía todo lo que se pudo imaginar cuando logró casarse, otro punto que no creyó que sería siquiera posible.

Mas era real, palpable y lo sentía por la calidez en el agarre del que sin pudor llamaba esposo.

— Te estaba esperando para cenar juntos — añadió — ¿qué tal las cosas en el laboratorio? — a lo que el mencionado respondió sumándole un quejido de molestia.

— Ni me lo menciones.

— ¿Día pesado?

— Días, desde que llegaron esos nuevos internos de los que te hablé la otra vez.

— ¿Te refieres a ese dúo de gárgolas? cómo era que se llamaban…

— Huginn y Muninn — dando un suspiro con pesadez — a veces pueden ser de mucha ayuda y en otras ser unos completos incompetentes, no tienen un punto medio — dijo masajeando su entrecejo — me sorprende que hayan podido llegar tan lejos.

El joven soltó una pequeña risa, no porque le pareciera gracioso el ver a su marido sufrir en el trabajo, pero si le causaba gracia el hecho de que no era la primera vez que le contaba una de sus anécdotas, especialmente desde la llegada de las susodichas gárgolas, se estaba convirtiendo en algo habitual, escuchando de nuevo como es que casi echan a perder por completo uno de sus experimentos hoy.

Mira que confundir el hipoclorito de sodio con amoníaco.

— Bueno, ya estás en casa, intenta relajarte un poco ahora ¿sí? — recibiendo otra ligera queja por parte del mayor — es más… creo que podría ayudarte en eso — levantó sus gafas, Draxum pudo notar ese singular destello en sus ojos, después esos dedos comenzaron a pasear juguetonamente por el pecho de ovino hasta llegar a su clavícula, este, como si se tratara de un reflejo, de inmediato dejó caer su bolsa de trabajo al suelo para darle más espacio en lo que estaba por hacer.

Lo cual fue un buen movimiento puesto que Lou había empezado a desatar su corbata turquesa de rayas y posteriormente desabotonar la parte superior de su camisa, sujetando el dobladillo por el cuello lo trajo para sí mismo con el fin de saborear sus labios una vez más.

Su expresión al verlo estaba lleno de picardía, Draxum ni siquiera estaba haciendo el más mínimo esfuerzo por evitarlo, oh no, por el contrario, lo estaba ayudando sujetando su cintura, porque su pareja podía leerlo como si tratase de un libro abierto y sabía cuál era la solución perfecta para todo ese mal humor.

Así que el menor no dudó en llevarlo hasta la sala de estar, usando la corbata que aún colgaba en su camisa ya desarreglada, tal y cual se tratase de una correa, un amo enseñándole el camino a su mascota.

Lo guio y al llegar, el hombre lo tumbó en el sofá quedando este en medio de sus piernas para que no pueda cerrarlas, lo siguiente era predecible, un botón por aquí, otro por allá, el sonido del cierre de su pantalón bajando y aquellas manos inquietas que buscaron por debajo de sus prendas encontrándose con la virilidad que empujaba ansiosa la ropa interior de la oveja.

Su lengua pasó un par de veces por encima de la tela antes de terminar retirándola también, incluso así estaba bastante tibia.

Con una expresión viciosamente traviesa, Lou recibió su miembro, mientras tanto Draxum no había hecho nada más que sentarse ahí, dócil, viéndolo hacer su trabajo con ese toque tan seguro en todo lo que hacía, pero también cuidadoso y gentil, fue siempre de ese modo desde que tuvieron intimidad por primera vez.

— Olvidé preguntarte… ¿Qué tal tu día? — quizás no era el mejor momento para decirlo, pero eso le importó poco.

— ¿Mi día? mmhh nada fuera de lo normal, ya sabes, sesiones de fotos, grabaciones, ese tipo de cosas — el actor de cine en vez de cuestionarle por eso, parecía simplemente responder de la manera más casual posible pese a lo que estaba haciendo — supongo que lo más gracioso que me pasó hoy es que alguien me pidió que le firmara la frente en el set.

— Déjame adivinar ¿fue una que trabajaba de extra de nuevo?

— No, una de vestuario, dijo que no volvería a lavarse la cara… créeme que esto no es lo más raro que alguien me ha pedido que le firme.

— Ajá…— Draxum entrecerró los ojos.

— Escucho un tono de celos — su gesto se tornó burlón inclinando su cabeza ligeramente para apoyar su mejilla en la palma de su mano poniendo el brazo sobre el muslo del mayor, con la otra estimulaba el genital de su esposo.

— ¿Quién dice que lo estoy?

— Lo estás.

— N-ni siquiera dije algo al respecto — el joven se burló.

— Pero lo estás~

— ¿No te encontrabas en medio de algo?

— Ah sí, tienes razón — luego de masturbarlo finalmente se dignó en de verdad rozar sus labios sobre su miembro.

Su lengua de nuevo volvió a la tarea, lamiéndolo tan lentamente que arrancó un ligero suspiro reprimido en la garganta de Draxum, suspiros que fueron aumentando a medida que en este no podía resistirse ante las habilidades del Lou y eso que ni siquiera lo había introducido en su boca todavía.

La estrella de cine echó una mirada rápida hacia arriba encontrándose con el ovino ocultando su rostro tras la palma de su mano, eso le trajo satisfacción, riendo por lo bajo mientras se lamía los labios.

Asegurándose de pasar su pulgar por la base ya hinchada de su longitud, dio un último beso a la punta de su miembro, antes de abrir la boca deslizándola hasta poco más de la mitad para luego regresar y repetir la acción una y otra vez.

Los dientes rozaban contra la carne sensible y las venas que sobresalían, todo eso provocó que el científico deslizara una mano por el hombro del otro para agarrar su cuello causando un leve cosquilleo en Lou, este respondió cerrando con fuerza los ojos y llevándose a la boca el resto de su polla, casi por completo.

Draxum gimió al sentir esos húmedos labios curvarse en su pene, como lo cubría con su saliva, la puente de la nariz y la frente de su compañero presionando contra su ingle, ahora todo ese calor se iba acumulando en la parte baja de su estómago.

— Mnhn… Lou…

Su voz eran un deleite para los oídos del susodicho, pues era la mejor forma de decirle que estaba haciendo un excelente trabajo, chupando a lo que colocaba una mano sobre el muslo de su esposo, las manos de este en cambio subieron hasta esa melena pelinegra, sujetándola en una especie de apoyo para que el actor siguiera el ritmo que necesitaba en ese momento, ya que no faltaba mucho para que terminase.

La desesperación en las palabras del mayor no se hicieron esperar al estar cerca de un orgasmo, pese a ser poco frecuente viniendo de él, comenzó a rogarle que no se detuviera, situaciones como estas eran una excepción al parecer.

Todo esos temblores se transformaron en una corriente que atravesó su espina dorsal, aún así quiso darle un aviso justo unos segundos antes al chico quien notó que se había puesto muy duro y sin embargo él continuaba succionando en un movimiento de vaivén que sería la perdición del más alto.

— ¡Anhh! voy a… ¡L-Lou…voy a…!

Este casi se atraganta cuando la descarga de Draxum se disparó de repente, saboreando el cálido y espeso líquido que atravesaba su garganta, echó su cabeza para atrás cerrando instintivamente un ojo al retirar su boca, porque un par de gotas saltaron hacia su cara.

— Ha… mierda — maldijo la oveja para sus adentros, seguía aturdido y todavía sentía débiles las piernas, escuchó al menor tosiendo, cuando sus ojos llenos de lujuria se volvieron a encontrar con los suyos se percató que aún traía algunas manchas en el rostro, aunque a este no parecía importarle en lo absoluto, su cónyuge se acercó para poder limpiarlo — Uh perdón… deja que…

— Nah está bien — respondió antes de que el otro terminara por limpiar el semen de la comisura de su boca, solo alcanzó a retirar el de la mejilla, dándole la oportunidad a Lou de probar con más calma la esencia de su esposo al relamerse los labios — solo me adelanté con el postre — seguido de una sonrisa lasciva.

Tener aquella vista del actor comenzaba a excitar al ovino de nuevo, podía percibirlo en las venas que palpitaban aún en su miembro que volvía a estar erecto lo cual era la intención del Lou desde el inicio, aunque una parte suya le decía que esto no era precisamente muy higiénico que digamos, vio que su pareja apenas estaba a punto de pedir el plato principal cuando se levantó para desabrochar su pantalón.

— Pienso que deberíamos subir a la habitación — sugirió haciendo que el otro se quede con el pantalón a la altura de sus muslos — allá arriba pod-

— Antes de que digas algo más… — buscó una cosa en uno de sus bolsillos delanteros de su prenda para luego dejarla caer completamente al suelo, seguido también de su ropa interior, se trataba de lubricante — ya vine preparado está vez— dijo orgulloso con el pequeño empaque en las manos.

— Pero-

— Ah pep pep pep — lo interrumpió acercándose de golpe a él callando sus labios con el dedo — te dije que te ayudaría a relajarte, no hagas mi trabajo más difícil — tomándolo por los hombros Lou se subió al regazo de su marido poniendo una pierna de cada lado, haciendo que la punta de esa virilidad rozara con su culo desnudo, no sin antes haber lanzado sus lentes sobre su ropa — tan solo déjate llevar esta vez, papi — su voz se tornó más suave y bastante seductora, sus brazos rodearon su cuello aproximando su cara a la distancia perfecta para depositar unos besos debajo de la oreja de Draxum, sus manos no se quedaron atrás, desabotonando ya su camisa para dejarla totalmente abierta.

Su amado jadeó sutilmente en respuesta, entre los besos él todavía era capaz de sentir el sabor agrio en su paladar cuando la lengua de Lou invadió su boca, no le estaba dando tiempo suficiente como para reaccionar a todo o siquiera oponerse, no tenía remedio, acabó por suspirar en son cansancio.

— De acuerdo, pero luego no me culpes si algo le sucede al sofá, te tocará limpiarlo — se le oía aún disgustado, el otro rió con su regaño.

— ¿Era eso? pensé que lo querías hacer con protección o una cosa así.

— No, no en esta ocasión… aunque tampoco sería una mala idea ahora que lo mencionas.

— Acabas de decir que no, entonces así se queda — se cruzó de brazos — cálmate, sabes que estoy limpio y sé que también tú… o es que… ¿crees que podemos acabar teniendo… un bebé? ¿ehhh? — burlándose una vez más casi como si quisiera provocarlo con su chiste para que también riera, en cambio, el científico alzó una ceja.

— Biológicamente los hombres no podemos tener-

— Lo sé… era una broma.

En el momento que estaba por corregirle con un discurso largo y detallado acerca de la biología masculina, el joven volvió a interrumpirlo, mas esta oportunidad no lo acompañó una mueca jocosa ni una gesto persistente, no, su sonrisa se desvaneció por un momento terminando en un semblante bastante inexpresivo.

Cuando Draxum notó la reacción en él, su expresión también cambió.

— ¿Lou?

Solo duró unos instantes, unos pequeños segundos de incertidumbre, porque en los siguientes lo tendió por sobre el largo del mueble de un movimiento algo brusco y sin embargo pudo notarlo claramente en sus ojos.

Temor.

La cabeza del mayor cayó en uno de los cojines, una de sus patas aún seguía tocando el suelo mientras que la otra estaba encima del sofá, se quedó callado, no lo detuvo o contestó sus acciones, solo veía como Lou se acomodó ágilmente en su cintura, su expresión anterior había desaparecido, ahora nada más parecía concentrado en lo que estaba haciendo, el plan continuaba en marcha.

Con una liga que traía en su muñeca, sujetó su cabello en una pequeña coleta, para después llenar de lubricante dos de sus dedos y de ese modo estirar su entrada, se apoyaba con una mano en el pecho de su compañero introduciendo ambos dedos de golpe, como no era la primera vez que hacía esto, resultaba más sencillo para él prepararse, eso no evitó que dejara de disfrutar cuando sus dedos abrían paso dentro humedeciéndolo, aunque en todo ese transcurso tampoco dijo ni una palabra, exceptuando alguno que otro gemido.

Okay, con eso bastará, pensó, dejando caer el envase de gel, su mano buscó el pene de Draxum y lo posicionó en su trasero empujando para abajo, el lugar estaba caliente y apretado alrededor del falo que ingresaba lentamente dentro de él, la erección desapareciendo en sus entrañas, se detuvo por un momento, su cuerpo empezaba a temblar, solo para presionar con fuerza y con ayuda de su mano logró sentarse por completo encima del ovino que se aguantó un jadeo.

Un suave suspiro de satisfacción salió de la boca de Lou seguido de una sonrisa, sus músculos aún intentaban relajarse, pero la oleada de placer que recorrió su cuerpo lo atrapó de inmediato.

— Oh Dios, también necesitaba esto — confesó cerrando los ojos, cuando volvió a abrirlos, pudo percatarse de la reacción del otro que había hecho lo mismo.

En cuanto sus ojos volvieron a encontrarse, Draxum no dudó en recorrer el cuerpo de Lou, desde sus caderas, pasando por su pecho ya húmedo, sus pectorales junto a los pezones erguidos que presionaban bajo su camiseta, su cuello inclinándose ante los toques que hacía, cada zona erógena en él, podía decir la lista completa ahora si se lo pidieran.

Pero iba en busca de su cosa favorita.

Llegar a su rostro en el cual ya caían un par de gotas de sudor, sentir la sensación tibia en la piel de sus mejillas era un gusto que solo podía tener este, el menor sonrió un poco más acunando una de ellas en la palma de su garra, que de por sí ya cubría gran parte de su cara, y lo sujetó con ambas manos viéndolo alegremente mientras sus pómulos se pintaban de un tono sonrosado, sus miradas hablaban por sí solas.

Aquellos dedos se entrelazaron y el joven empezó a moverse dando saltos sobre la virilidad del científico quién estiró la cabeza hacia arriba, comenzaba despacio, meciéndose hacia adelante y hacia atrás suavemente, girando su torso a veces, haciendo más fuerte el agarre de sus manos.

Los gimoteos comenzaron a salir de los labios entreabiertos de la oveja al igual que de su pareja que seguía en su tarea de buscar un ritmo más estable para ambos.

— D-draxum, ¡oh sí, Draxum! — ese nombre fluía de él, lo repetía constantemente sin poder contenerse, perdiéndose en sus propios movimientos, sus caderas se movieron más rápido tratando de encontrar su propio punto.

La vista del ovino era bastante envidiable, tenía al actor de cine balanceándose encima suyo, llamándolo en un tono casi desesperado, se retiraba casi por completo solo para poder hundirse nuevamente y volver a tener aquella deliciosa sensación recorrer cada fibra de su ser junto con la del mayor, ver esa melena moverse en cada respingo que daba era hasta hipnotizante, podía ver incluso su miembro moverse de un lado al otro, sus testículos rozando su abdomen con cada salto.

En algún momento decidieron soltarse, ya se estaba convirtiendo una tortura seguir con este paso, Lou rápidamente bajó hacia el nivel de su esposo, echándose en su pecho, ocultando parte de su cara tras el cuello y jadeando en su oído el nombre de este con más frenesí.

Por parte de Draxum, se aferró a su cadera para de esa forma ayudarlo a descender de mejor manera, el hombre dejó escapar un fuerte quejido cuando añadió la fuerza de su ingle al vaivén y empujó directamente contra su próstata, continuaba golpeando repetidas veces, sintiendo alcanzar lentamente el éxtasis cada que ese anillo de músculos atrapaba los alrededores de su pene, algo similar le pasaba al de la estrella de cine que quedó prisionero entre los pechos de ambos.

Las uñas de Lou rasguñaron la ropa del científico luego de la última embestida, se mordió el labio inferior y después pegó un grito liberando su propia carga en el vientre del ovino sin dar algún aviso previo más que un grito que terminó apagando en su pecho.

Barry fue el siguiente en hacerlo, eyaculando con fuerza en el interior de Lou mientras que sus dedos se aferraron a sus nalgas casi enterrándose en ellas, este se estremeció al sentir los calientes fluidos llenando el interior que rebosaba de su semen.

Su miembro logró salir de allí dejando al par bastante exhausto y con un ambiente bastante acalorado, el latir del más alto era notable, su pecho llevaba de arriba a abajo al actor con facilidad, pero esto no molestaba a este, de hecho hasta sonrió rodeando el cuello de su pareja, se veía complacido.

— ¿Te encuentras bien? — se le escuchó decir a Draxum.

— ¿Por qué no lo estaría? hemos hecho esto antes — aunque su respirar continuaba siendo algo irregular, su tono se oía tranquilo.

— No me refería a eso… — hasta el momento en que mencionó aquello.

— ¿Qué… quieres decir? — lentamente su cuerpo volvía a levantarse para quedar sentado en su abdomen.

— Te has estado comportando un poco extraño estos últimos meses, no creas que no lo he notado, estás más distraído, más… pensativo, preocupado por algo… y no me hagas mencionar lo que sucedió en el Central Park la otra vez — sus palabras al parecer afectaron a Lou, pues este esquivó la mirada al solo mencionar ese detalle, ninguno lo había olvidado — ¿hay algo que quieras decirme?

Justo la última cosa que hubiese querido que le preguntara, las manos de Lou empezaron a jugar intranquilas, parecía como un niño que acababa de recibir un sermón y estaba encontrando la excusa perfecta para la ocasión.

— Draxum… yo… — pero no necesitaría pensar en una, porque un gruñido se escuchó de pronto, se trataba de su estómago, lo había salvado — Vaya, jaja, será mejor que comamos o la comida se enfriara ¿no? — se puso de pie tomando sus cosas algo apresurado — Yo ah… yo usaré el baño del primer piso, si, eh no te preocupes, no es nada, saldré en un momento a servir la cena, te gustará, hice uno de tus platillos favoritos… ummm si, yo… claro… yo ya… — iba añadir algo más, pero se veía como si quisiera salir huyendo de ahí y finalmente lo hizo, sin dar otra explicación, dejando a la oveja a solas sobre el sofá.

Este simplemente suspiró levantándose para poder recoger su maleta e ir a darse un baño.

Luego de eso, la hora de la cena fue bastante silenciosa, no obstante se podía sentir la incomodidad en el ambiente, casi no dijeron ni una sola palabra, excepto para alguna pregunta ocasional y el mayor agradeciendo por la comida que consistía mayormente en verduras, legumbres, arroz integral, en resumen un plato bastante balanceado, bajo en calorías y lleno de proteínas, no era algo que Lou escogería personalmente, pero quería sorprender un poco a su pareja, lástima que esta vez no salió como planeaba.

Más tarde, Draxum se encontraba ya en cama, sentado leyendo un libro y con sus lentes para lectura puestos junto a la lámpara sobre su mesa de noche que lo alumbraba.

Una figura se asomó cerca de la puerta cuando llegó ahí, dando un par de pasos atrás al notar que ya había alguien en el cuarto, ese joven lo veía desde lejos, tal y como si estuviera calculando el instante preciso para hacer su entrada, no estaba del todo seguro.

Se había quedado lavando los platos luego de la cena y ahora no sabía cómo deshacerse de este ambiente incómodo que había sido culpa suya o siquiera si el mayor se encontraba molesto con él, lo más lógico era que sí, al final terminó por ingresar tratando de actuar lo más natural posible.

— ¿Qué lees? — dijo sentándose al lado de su esposo para acercarse a este haciendo como si leyese junto a él por un rato.

— Fundamentos y estudios generales del simbolismo alquímico, lo necesito para la nueva investigación que estoy haciendo — respondió calmadamente sin quitar la vista de las páginas, pues al menos no se le oía enojado, esa era buena señal.

— Suena complicado, pensé que querías relajarte un poco del laboratorio — dijo en un tono divertido.

— Esta es mi forma de relajarme — contestó mientras pasaba de página, su cónyuge río un poco para después echarse en su lado de la cama tarareando una canción.

— Mañana iremos al súper ¿cierto? — preguntó de repente.

— Seguro, luego de mi jornada, de hecho, sí necesitamos comprar los víveres para la casa.

— Genial, porque necesito comprar más sopa instantánea.

— ¿No es suficiente con la ración que compraste la última vez? literalmente tienes un estante lleno de ellas — su vista se dirigió por un instante sobre Lou.

— Sí, pero acaba de salir una nueva versión con extra picante ¡como 5 veces más picante que el normal!... o así decía en el comercial que vi esta mañana, ¡sabes que tengo que probarlo o no podré morir en paz!

Su compañero sabía perfectamente que no podría hacerlo cambiar de parecer, por más que le repitiera el casi nulo valor nutricional que tenía, lo intentó sin éxito múltiples veces.

— Tendré que traer más raciones de vegetales para los almuerzos de la siguiente semana en ese caso, tengo que contrarrestar todo esos carbohidratos y químicos que te vas a comer, sabes que solo te dejo comer una sopa a la semana, ni una más ni una menos — terminó exhalando en cansancio acomodándose las gafas para seguir con su lectura.

El actor de cine solamente se lo tomó con humor, era obvio que la oveja no iba a descuidar el plan saludable que tenía con respecto a los platillos balanceados y cuidadosamente elegidos que tenía desde hace tiempo, aunque no era muy fan de su menú, agradecía mucho todo el tiempo que se tomaba con respeto a su salud, siempre cuidándolo y asegurándose que todo estuviese en orden, tanto con lo que comía como con otros aspectos de su vida, él estaba ahí velando por su bienestar.

Por eso, esto no se sentía bien.

Su alegre expresión poco a poco fue decayendo al notar el anillo en el dedo de Draxum y un sentimiento de culpa que invadió su mente, los recuerdos de lo sucedió aquella ocasión volvieron.

Esa vez ellos paseaban juntos en el Central Park, Lou recuerda que estaba contándole, por milésima vez, acerca de una anécdota en uno de los rodajes de sus películas, siempre le parecía divertido cada que lo narraba y Draxum jamás era de interrumpirlo, amaba escucharlo y verlo emocionarse con la misma tonta historia que solía contar con frecuencia y que juraba poder decirla al pie de la letra y con lujo de detalle de tantas veces que lo oyó, pese a que no lo admitía de forma abierta, pero era un buen oyente.

Durante el camino vieron un puesto de helados y decidieron comprar unos, mientras el científico se encontraba haciendo el pedido, algo llamó la atención del hombre quien giró la vista hacia un punto en específico del parque.

— ¿Lou? ¡Lou! — escuchó que lo llamaba.

— ¿Eh?... Oh sí, gracias — su voz lo sacó de su trance tomando el helado que su pareja le estaba ofreciendo.

— ¿Qué estabas viendo?

— ¿Eh? nada, no estaba viendo nada — este rápidamente esquivó la mirada y comenzó a avanzar por su cuenta, Draxum confundido volteó a ver en aquella dirección.

Se trataba de un padre y una madre tomados de las manos de su hijo quien reía cada vez que lo levantaban en el aire e incluso pedía que lo hicieran de nuevo, iban en dirección contraria a ellos, sin embargo podía notar claramente la tierna escena.

— ¿Conoces a esa familia? — volvió a preguntar yendo tras él.

— ¿Qu-que? ¿qué familia? no se de qu-

— Te quedaste viéndolos.

— ¿Eso? pff no, solo… solo me quedé pensando por un momento, nada importante ¿por qué me quedaría viendo a un trío de desconocidos? — era notable su nerviosismo, aunque quería seguir aparentando estar tranquilo — ¡O-oye! ¿Qué tal si vamos a la fuente de agua?

— Lou ¿qué sucede? — su tono ahora se oía preocupado y al parecer el mencionado también lo notó puesto que se detuvo a los pocos segundos, quedándose en silencio.

— Solo… — en ese momento se percató que lo que había dicho lo acababa de delatar — noté que se veían muy felices — fue su única respuesta antes de seguir avanzando, no quiso verle a los ojos.

Su contestación dejó un poco perplejo a Draxum, porque no pudo seguirle el paso viéndolo alejarse algunos metros de él y cuando por fin reaccionó, alguien había detenido al actor de cine para pedirle una foto, la chica lucía emocionada de encontrarse con su ídolo y Lou jamás se negaría en cumplirle el deseo a un fan, así que no se hizo mucho problema en aceptar su simple petición, además de que de cierta manera lo había salvado.

Un ligero choque de miradas ocurrió en medio de esto, como si con ese simple gesto dejasen pendiente el asunto, el ovino después observó otra vez en esa dirección, los padres y su hijo se habían alejado tanto que ya no podía verlos.

Quizás debería de comer helado lo más antes posible, comenzaba a derretirse en su mano.

Y cómo esa oportunidad, eventualmente volvieron a actuar como si nada hubiese ocurrido, ni una palabra al respecto, al menos hasta hoy. Lou se encontraba afligido por el tema, más al sentirse el causante de esta para empezar y sabía que su pareja también se debería de sentir de esa manera.

Seguía sin entender la santa paciencia que esa oveja tenía con él.

— Draxum… lo que sucedió hace rato… y lo que de esa otra vez-

— Si no quieres decirlo, está bien, no te estoy obligando a hacerlo — lo detuvo, se le oía aún apacible y concentrado en su lectura.

— No… no está bien, no he estado siendo sincero contigo — corrigió sentándose cabizbajo en la cama.

Su pareja esta vez puso su atención en él, quitándose los lentes y colocando el libro en la mesa de noche para darle a entender que prosiguiera-

El menor dio un largo suspiro antes de continuar.

— Cuando era pequeño mi abuelo siempre me repetía que yo era el último heredero de los Hamato, que tenía que traer honor y prosperidad al clan, eso obviamente significaba que debía de pensar en mi descendencia, escoger una buena esposa, tener muchos hijos, ya sabes, pasar la sabiduría a la siguiente generación… ese se suponía que tenía que ser mi destino, pero… yo me negué, una vez pude alejarme de todas esas responsabilidades, finalmente podía hacer lo que quería, lo que realmente me hacía feliz, finalmente… pude ser yo… — Lou miraba sus propias manos, con añoranza y al mismo tiempo con cierta melancolía que se podía notar en su voz que comenzaba a enternecerse.

— …no volví a preocuparme por “ese” tema desde que me convertí en actor, ni siquiera cuando me casé contigo, bueno, sí lo tuve en cuenta, pero no le di mucha importancia… hasta hace algún tiempo, no te podría decir qué cambió, solo… solo sé que la idea volvió a mí una vez más y ahora te tenía a tí, quizás fue por eso, aunque… también recordé a mi abuelo y su deseo de que formase una familia, obviamente sus bisnietos tenían que ser consanguíneos, siempre pensé que era una estupidez y lo sigo haciendo… ¿cuál era la diferencia? d-digo, con tal de que fuesen nuestros… el resto no interesa ¿cierto? — fingió poniendo una sonrisa en su semblante.

La vista del joven se humedeció con gotas que desbordaban de sus párpados al momento de voltear a ver a Draxum y cerrar los ojos.

Lo siguiente que sintió el actor fue que algo lo jaló de un instante al otro y lo rodeó fuertemente, tardó algunos segundos en reaccionar, al hacerlo notó que el mayor lo abrazaba acariciando su cabeza.

— ¿Por qué no me dijiste todo esto antes? — ahí fue donde Lou se quebró dejando que las lágrimas resbalaran por sus mejillas.

— … Lo siento — sus palabras se oyeron medio débiles, él también lo estrechó, pero con suavidad, ocultando un poco la cara.

— ¿Tienes idea de lo engorroso que es el procedimiento de adoptar? los requisitos, los documentos, las entrevistas y no me hagas empezar por el papeleo, hemos estado perdiendo tiempo valioso.

— ¿Qué? — el hombre creía haber escuchado mal, separándose de su esposo, este tomó su rostro y gentilmente empezó a secar sus lágrimas.

— Creo que tampoco he sido honesto contigo — su respuesta asombró al otro — en realidad… desde hace mucho soñaba con tener hijos, aunque nunca pude conseguirlo, había tenido algunas parejas, pero ninguna de mis relaciones perduró lo suficiente como para escalar a algo más, por un tiempo pensé en la posibilidad de adoptar y cuidar a uno mismo por mi cuenta, pero honestamente tampoco me sentía muy preparado para asumir esa responsabilidad yo solo, los años pasaron y con la edad que tenía, empecé a olvidarme de ese sueño, hasta que te conocí… jamás lo mencioné ni una vez, nunca me imaginé que tú fueses el tipo de persona que deseaba tener hijos, aún así, sí quería quedarme a tu lado, pese a que eso significaba no tener hijos en un futuro — la expresión de Lou no cambió mucho, si acaso se hizo inclusive más incrédula y de un momento a otro comenzó a reír, ahora el sorprendido parecía ser la oveja.

— Yo pensaba lo mismo — confesó aún riendo y limpiando las últimas lágrimas de sus ojos — creía que me ibas a decir que no, si es que te lo preguntaba, que no querías hijos, porque era demasiada responsabilidad.

— Sí lo es — ambos cayeron en cuenta que todo este tiempo las cosas hubiesen sido más sencillas si tan solo hubiesen sido más francos con el otro, se habrían ahorrado todo este problema.

— Entonces… ¿tú sientes que estamos listos para algo así?

— No… estoy seguro, aunque podemos aprender en el camino, en realidad no habrá nada que nos vaya a enseñar a ser padres a menos que lo intentemos… pero es una decisión que es solo tuya y mía

Lou permaneció en silencio, por unos segundos sintió su pecho golpeándole fuertemente, momentos atrás estaba demasiado angustiado debido al tema, pero ahora que tenía esta oportunidad, la simple idea de por fin tener hijos propios hicieron que una mezcla de dicha y miedo se apoderaran de su mente.

— Será más fácil decirlo que hacerlo, pero quiero hacer esto — usando la mano que tenía puesto el anillo, el hombre tomó la mano del científico donde también traía su anillo de casado y las entrelazó — contigo — dándole un alegre gesto para acabar besándose luego de eso.

Aquel beso lo llenó de paz, porque ya no tenía que esconder el anhelo que tanto lo estuvo persiguiendo últimamente a su amado, puesto que ambos deseaban lo mismo, eran conscientes que esto solo sería el primer paso, iba a ser toda una larga trayectoria para estos dos, sin embargo estaban dispuestos a recorrerla unidos.

— Casi no tendremos privacidad cuando haya niños en la casa, sabes eso ¿verdad?

— Correré el riesgo — dijo este sin quitar el gesto sonriente de su cara.

— Hmmm sonará raro cuando vuelvas a decirme-

— ¿Papi~? — completó la frase alargando su sonrisa de forma pícara.

— Ya se escucha raro ahora… 

Notes:

Les mentí, esto no era solo nsfw Domestic con trama, todo era parte de mi plan para por fin ir introduciendo a sus futuras bendiciones, pero no sabía cómo realmente abarcar el tema y a mi mente no se le ocurrió algo mejor que hacer esto, así que esta vez el nsfw es de relleno, aunque parezca lo contrario.

De todas formas espero que lo hayan disfrutado ♥