Actions

Work Header

El "superhombre"

Summary:

Daniel no sabía si era una especie de robot o su alma gemela era él superhombre del que hablaba Nietzsche en su obra.

 

Au: Compartes talento con tu alma gemela.

Pareja: DG x Daniel.

Chapter Text

Daniel había pensado por un instante que era la súper persona de la que tanto hablaba Nietzsche.

 

Podía bailar, cantar, lanzar, jugar fútbol, copiar movimientos de lucha con solo mirarlos, estudiar, entre muchas otras cosas que no podía enumerar ahora mismo.

 

Definitivamente algo malo (porque no recordaba que Peter Parker fuera feliz con sus superpoderes) debía ocurrirle para que tuviera talento en todo, probablemente era un robot…

 

— Mamá, ¿soy un robot?

 

— No, hijo.

 

No, no era un robot.

 

¿Entonces…?

 

¡Su alma gemela!

 

Debía ser su alma gemela quien causaba eso en su persona.

 

— Debe ser realmente talentosa — Musitó para si antes de morder la pata del cangrejo — … Está deliciosa la sopa de cangrejo como siempre, mamá — Confesó viendo la sonrisa que aparecía en los labios de la mujer.

 

— Entonces sigue comiendo, te has puesto demasiado delgado últimamente — Le reprochó la fémina jalando su cachete izquierdo, sonrió de lado, si, había bajado mucho de peso y, si es que Vasco no lo dejaba de llevar a rastras a entrenar, probablemente bajaría más de peso.

 

— Si, mamá.

 

(...)

 

— Piedad, Vasco — Pidió dejándose caer en el pasto, su pecho subía y bajaba lentamente mientras veía el amanecer hacerse presente — Llevamos un kilómetro y medio corriendo.

 

— Todavía nos falta medio kilómetro, Dani — Reprochó el líder de los Burn Knuckles — Sin olvidar las doscientas sentadillas que no hemos realizado.

 

— Ahora sé porque Jace se escapó — Susurró para sí, apenas había oído el adolescente que iban a duplicar su rutina de ejercicio había salido corriendo dejándole abandonado con Vasco.

 

Iba a golpear a Jace cuando estuviera en su otro cuerpo por haberle abandonado en este martir.

 

Vasco suspiro cruzándose de brazos — Diez minutos y seguiremos, voy por algo de tomar — Avisó, alzó su pulgar en señal de afirmación antes de acomodarse mejor en el pasto.

 

Tenía diez minutos para recuperar fuerzas antes de que volviera Vasco y…

 

— Diego — Saludó al hombre de cabellos rosados que se acostó a su lado.

 

— No vas a dejarlo pasar, ¿verdad?

 

— En lo absoluto — Negó — Si me hubieras dicho que eras James y que vendría un loco con puños de hierro a por mi, no te diría así — Le reprochó.

 

— Touché.

 

— ¿Los cantantes famosos tienen permitido ir por un parque público con tanto fanático y paparazzi?

 

— No lo creo.

 

Quiso preguntar el porqué estaba ahí pero no lo hizo, sólo cerró los ojos disfrutando la brisa mañanera que golpeaba su rostro con suavidad.

 

Con DG (acá James Lee, el ahora llamado Diego) podía bajar la guardia, era la única persona en la que confiaba completamente, si el de cabellos rosados le decía que debía tirarse de un puente para salvarse, lo haría sin dudar.

 

El mayor nunca le había dado razones para dudar desde que se reunieron por primera vez a solas.

 

— He oído que estás dentro del segundo afiliado.

 

— Daniel Park lo está, yo debo esperar el momento adecuado para actuar.

 

— Debes tener cuidado, el segundo afiliado no será fácil, son lo mejor de Japón.

 

— Pensé que Baek Seong Joon es lo mejor de Japón — Soltó, recordaba haber visto ese vídeo de Hobin en el canal de cocina del Yakuza (que actualmente se hallaba en las sombras por protección hasta donde dijo el azabache).

 

A su parecer, ese ex-Yakuza era el mejor de todo Japón, no creía que existiera alguien mejor que él en el país.

 

Lástima que iba a ser llevado a prisión por sus crímenes, hubiera deseado conocerlo personalmente y saber sobre sus habilidades de pelea.

 

— … Son lo segundo mejor de Japón — Rectificó el de cabellos rosados — Ten cuidado, no sabes que clase de negocios tienen ellos.

 

— La tendré, James.

 

Una sonrisa apareció en los labios de la leyenda la primera generación antes de levantarse del pasto.

 

— Debo irme, tu amigo vendrá en cualquier momento.

 

— James — Llamó sentándose en el pasto — Creo que mi alma gemela es el superhombre de Nietzsche.

 

— ¿El superhombre?

 

— Puedo usar técnicas que jamás había visto con alguno de los dos cuerpos, siquiera sé bailar pero aprendí tan rápido como si fuera parte de mi… creo que es el superhombre del que hablaba el famoso Nietzsche.

 

James sólo revolvió sus cabellos mientras reía, hizo un puchero pensando que el hombre no lo estaba tomando enserio.

 

— Yo creo que sólo es una persona talentosa… quiero que salgas bien del segundo afiliado, ¿entendido?

 

Sonrió de lado, ¿cómo pudo creer que no le tomaba enserio?, de una u otra forma, el mayor le hacía caso por más tonto que se oyera lo que decía.

 

— Entendido y comprendido.

 

Lo vio irse, sus cabellos rosados fueron cubiertos por la gorra oscura que tenía en sus manos y que jamás había notado en su pequeña conversación; definitivamente era una celebridad, todo en el hombre daba constancia de aquello.

 

Sin olvidar que era un excelente artista, bailarín, peleador y consejero…

 

Un momento…

 

¿Acaso él…?

 

— Ya pasaron más de diez minutos, Daniel, vamos a seguir — Habló Vasco levantándole como si fuera un peluche y llevándole de regreso a la pista donde estaban corriendo anteriormente.

 

¿Qué estaba pensando antes de que viniera Vasco?

 

Alzo los hombros, tal vez no era nada importante.

 

Ahora debía concentrarse en entrenar, no sabía cuándo el segundo afiliado daría comienzo a su plan pero debía esforzarse para volver a casa sano y salvo… tal vez preguntarle a DG sobre el secreto de los dos cuerpos y saber finalmente cómo había obtenido ese nuevo cuerpo.

 

Sin saber que, en esta ocasión, no iba a poder cumplir la promesa que le hizo al cantante y leyenda de la primera generación.