Chapter Text
Kylo era, sin lugar a dudas, una persona con dificultades para expresarse. Ya sea física o verbalmente, el siempre vacilaba antes de mostrar su afecto. No tenía muy en claro si eran las consecuencias por la fría relación que tuvo con su madre o por sus enseñanzas como soldado, pero no cabia duda que su corazón se atibio con la llegada de Naeva.
Kylo quien se levantaba antes que el Sol saliera, quien extendia las expediciones para estar lejos de casa, y quien odiaba los dulces, ahora se encontraba en las tardes de la mañana comiendo masitas dulces junto alguno de los tantos tes que le gustaban a Naeva. El Sol de la mañana entibiaba la habitación, el aroma al dulce cerezo que crecía a las afueras del castillo lo hacía querer volver a dormirse. Lastimosamente, volverse a dormir atrasaría la expedición a la que Kylo debía asistir.
—Kylo, puedes irte sin preocuparte, sabes que sé cuidarme—Naeva quien siempre estaba tranquila y tenía confianza en sus propia habilidades, no tardaba en darse cuenta que parte de la responsabilidad de su pareja era irse y acompañar a sus tropas. Sin embargo Kylo, había resultado un problema en las últimas salidas, no podía quedarse tranquilo.
—Prométeme que no vas a salir si no estás acompañada—los mechones oscuros caían sobre la cara de su pareja sin llegar a cubrir su expresión de preocupación, el pecho de la joven se enterneció al darse cuenta y lo prometió dejando un beso de la mejilla de su esposo, quien simplemente perdio la mirada con sus orejas rojas.
Para Kylo, mostrar su preocupación, era su forma de amar.
