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Parte única
El Loving Life Music Festival estaría presentando los más esperados conciertos por fanáticos de todo el mundo -incluyendo, por supuesto, a Niall- durante, al menos, tres días. Así que no fue una sorpresa cuando, un viernes por la mañana, Harry recibió la llamada de un alegre y despampanante Niall alegando que sería el fin de semana más extraordinario de todos.
-Te digo que ya tengo todo organizado, Harry. He comprado los tickets y reservado las habitaciones en un hotel que queda a cinco minutos. Cinco minutos, Harryyy -un resoplido se escuchó al otro lado de la línea. Llevaban menos de dos minutos de llamada y Niall ya estaba perdiendo la paciencia.
-Sí, bien -observó el reloj en la mesita de noche. 4:15 a.m. Demasiado temprano para que su cerebro pudiese contestar algo con coherencia- Debo preguntarle antes a Lou, sabes que siempre tiene algo que hacer los fines de semana.
Niall sofocó una risa. -¿Cómo qué, exactamente?, ¿ver documentales de National Geographic a la una de la tarde?
Harry rodó los ojos, sonriendo. Eso era algo que su novio probablemente haría.
-Te confirmo en media hora, ¿si?
Niall contestó con un "más vale que la respuesta sea afirmativa, Styles" antes de que la llamada finalizara.
Bien. No es que Harry fuese una persona a la que le gustase que le rogaran, para nada. De hecho, la idea de ir a un festival le parecía mejor que quedarse con su estresante rutina de bóxeo los fines de semana. El problema se centraba en su pequeño y somnoliento novio. A Louis le gustaba el orden. Por ello no creía que una invitación casi a las 4:30 de la mañana, salida de la nada, le resultase atractiva.
Aún así, Harry se removió entre las sábanas de la cama hasta quedar detrás del cuerpo de su novio, acariciando suavemente la desnuda y tibia piel de su pancita entre sus dedos.
-Bebé... -susurró, acercando más el cuerpo de Louis al suyo. El castaño soltó un suave quejido-, amor, despierta.
-Mhm -Louis se removió entre los brazos de su novio, hasta quedar frente a él con una mirada adormilada-, ¿qué hora es?
-Un cuarto para las cinco- tarareó Harry, admirando distraídamente los finos rasgos del rostro de su chico. Él de verdad amaba la delicadez de su piel y el tranquilo azul en sus ojos. Louis frunció levemente el entrecejo -queriendo saber el porqué de la interrupción de su sueño a tales horas- por lo que Harry se apresuró a contestar-. Niall llamó, está emocionado por ir a ese festival del que tanto habló esta semana, ¿recuerdas?
-Fue el único tema de conversación que pudo darme estos días en las clases de la facultad -rió suavemente y acomodó su rostro en el pecho desnudo de Harry, cerrando los ojos mientras hablaba-. ¿Qué necesitaba?
Y bueno, a pesar de que la idea de asistir a un festival pareciese lejana en esos instantes de calma, donde la oscuridad de la habitación era demasiado acogedora y trazar patrones descuidados en la espalda de Louis se sentía como un tipo de droga que lo relajaba, deseaba ir y disfrutarlo con él. Harry dudó unos segundos antes de responder.
-Quiere que vayamos con él y Zayn -se encogió de hombros-. Parece que ya ha pagado todo, pero no iremos si tú no quieres, Lou.
-Oh... No, vayamos -Louis alzó el rostro y besó suavemente la mandíbula de Harry-. Supongo que estará bien.
***
Niall y Zayn aparcaron la camioneta frente al departamento en cuanto recibieron la llamada de Harry. Tardaron, aproximadamente, media hora más empacando ropa e implementos de higiene en las maletas. Louis fue el primero en terminar, por lo que se encargó de agarrar algo de comida y bebidas energizantes para el camino. Cuando salieron del departamento eran exactamente las 6:30 a.m. y los rayos del sol ya estaban calentando el frío clima que siempre había durante la mañana.
Sería un viaje de casi cuatro horas, por lo que se turnarían de vez en cuando si alguno se encontraba demasiado cansado. Zayn fue el primero en tomar el volante, mientras Louis y Harry hablaban distraídamente en los brazos del otro y Niall colocaba algo de música en el asiente copiloto, rodándole los ojos a Zayn con una sonrisa mientras señalaba con la cabeza a la parejita atrás de ellos.
***
Eran las once en punto cuando llegaron al hotel, al parecer rellenar el tanque de combustible del auto un par de veces y aprovechar a comprar más chucherías los atrasó de la hora propuesta. Ahora, Niall comenzaba a sonar, realmente, ansioso y enojado porque sabía que se perdería el inicio del festival y los juegos pirotécneos que siempre hacían, lo cual probablemente comenzaría minutos antes de que el recepcionista finalmente -ajám, agregando un tono sarcástico- se dignara en aprobar el recibo de la reserva de las habitaciones.
Al menos eso no resultó ser un gran problema, no en comparación con la repentina hinchazón que Louis sentía en el abdomen bajo. Siendo honestos, el chico no había calculado cuántas bolsas de dulces eran adecuadamente aceptables comer para su delgado cuerpo. Por lo menos, no se notaba demasiado -porque no lo hacía-, si se acomodaba mejor el abrigo Burberry no tendría problema alguno en ocultarlo. Sin embargo, sentía el rostro levemente sonrojado cuando veía la sonrisita de Harry al notar lo que estaba pasando, ya que el castaño había pasado olímpicamente de largo las advertenciencias de su novio acerca de comer tanto dulce. Louis frunció el ceño levemente y fingió ver algo en su móvil.
Minutos después de una acalorada conversación entre el recepcionista y Niall, consiguieron las tarjetas de las habitaciones y pudieron desempacar todas sus pertenencias. Mientras Niall y Zayn tenían sus propias habitaciones, Louis y Harry compartían una sola. Las paredes lucían un lindo color blanco hueso con gráficos verticales y marrones, todo a juego con las cortinas y la gran cama KingSize; era perfectamente estético y minimalista.
-¿Todo bien? -preguntó Harry al ver lo nervioso que se estaba comportando su novio.
Habían terminado de acomodar las vestimentas de ambos durante los siguientes días. Harry se encontraba atando los cordones de sus tenis cuando notó como Louis se estremecía ligeramente. El menor frunció el ceño y se acercó al castaño, tomó una de sus mejillas y se aseguró de que no tuviese una temperatura alta.
-Uhm, sí, sí... -balbuceó Louis, jugando con la cinta del festival, que les había entregado Niall minutos atrás, entre sus manos.
Harry asintió levemente, no convencido con la respuesta, pero lo dejó pasar al notar que Louis no tenía fiebre y que tal vez sólo fuesen los nervios de asistir a un festival.
-Bien, porque el festival demorará todo el día y no quiero que te sientas incómodo allá -tarareó, acunando el rostro del mayor y besando sus labios.
-Estoy bien -sonrió Louis, sintiendo como su cuerpo se relajaba con los mimos del menor-, creo que sólo necesito usar el baño y podemos irnos.
-Te espero entonces -besó una última vez los labios de Louis-. Toma tu tiempo, amor.
***
Cuando llegaron a la planta baja, se juntaron con los chicos. Caminaron hasta el lugar del evento con un Niall parloteando felizmente sobre todos los artistas que se presentarían el día de hoy, Zayn y Louis hablaban suavemente entre ellos a la par del otro y Harry miraba distraídamente el paisaje y al montón de personas que se mostraban dispersas por la zona. Luego de hacer una enorme fila, la cual consumió veinte minutos de sus vidas, lograron entrar oficialmente al evento. Niall los tomó de las manos y echó a correr cuando los primeros fuegos artificiales comenzaron a salir de la tarima principal.
No alcanzaron un lugar muy al frente del escenario, pero el área en el que estaban era aceptablemente buena. Al menos el olor a alcohol y puestos de comida habían quedado mucho atrás de ellos.
En cuanto la voz del presentador se hizo notar a través de los altavoces, la gente comenzó a vitorear y saltar, entusiasmados. Harry sonrió suavemente cuando observó como el cuerpo de Louis se apretujaba junto al suyo en busca de protección. Posó una mano en la espalda baja del castaño y lo ubicó frente a él para evitar que la gente lo estuviese empujando.
-Había olvidado esta parte de los festivales -habló Louis por encima del ruido que hacía la gente.
-Yo nunca he ido a uno, si soy honesto.
Louis abrió los ojos con sorpresa: -¿Esta es tu primera vez en un festival? -Harry asintió, colocando ambas manos a los costados de Louis- ¿De verdad? En realidad son muy entretenidos.
-Tengo expectativas altas de este -sonrío-. Solo espero que no muramos aplastados con tanta gente alrededor.
Louis soltó una risa y le dio la razón a su novio. Faltaban pocos minutos para que la primera banda terminase de acomodar los equipos. Las personas que los rodeaban seguían empujando contra ellos y comenzaba a ser un poco agobiante, pero al menos la mañana era bastante fresca y eso aminoraba la calor que le producía estar en contacto cuerpo con cuerpo. Pronto, la primera banda sonora se hizo presente y Niall comenzó a llorar de la emoción, recibiendo palmaditas amistosas en la espalda por parte de Louis.
-No puedo creer que esto esté pasando -gritó el rubio, abrazando a Louis y saltando al ritmo de la música.
A su lado, Zayn estaba con un par de cajitas blancas y cervezas. Le tendió uno a Harry, mientras guardaba el otro en su mochila: -Es mejor estar preparado, no vaya a ser que alguno de nosotros se desmaye por no merendar.
-Inteligente -sonrió el rizado. Tomó la mitad de su comida y se la tendió a su novio, quien hizo una mueca, dudando si tomarla o no. Al final aceptó, encogiéndose de hombros levemente y dando mordiscos a la hamburguesa.
Los minutos pasaban y los estilos musicales comenzaban a variar. De vez en cuando las personas abandonaban el sitio para buscar comida e ir a los puestos de servicios, o simplemente se tiraban en el pasto y descansaban, mientras escuchaban la música desde lejos. Harry estaba por decirle a los chicos que fuesen a buscar otro concierto dentro del festival, pero no pudo hacerlo cuando vió la vigorizante energía de los chicos. Así que le murmuró a Louis en el oído que iría a caminar un rato y que si necesitaba algo le llamase.
***
Minutos después de que Harry se fue, Louis comenzó a sentirse nervioso y estresado. No le gustaba, en absoluto, la sensación. La gente a su al rededor parecía haber vuelto de sus idas a no-sé-dónde y empezaban nuevamente a pegar sus cuerpos en el momento en que una banda bastante popular apareció frente a ellos. A su lado, Zayn intentó apartar levemente a las personas que sofocaban a su amigo, tomando el lugar que antes tenía Harry. Louis le sonrió débilmente en agradecimiento, mientras apartaba con la mano temblorosa un mechón sudado de cabello de su rostro.
-Uhm, ¿tienes agua o algo así?
-¿O algo así? -repitió, riendo. Aún así, Zayn sacó una botella y se la entregó- Sprite. Es lo mejor que te puedo ofrecer, el agua y la cerveza se las acabó Niall hace quince minutos.
-¿Que yo qué? -un indignado Niall preguntó. Zayn carcajeó y señaló las latas vacías de cerveza que yacían en el pasto- Oh, por supuesto que no. No voy a permitir que me difames de esa forma. Esas no son mías.
Niall se cruzó de brazos al escuchar las risas de sus dos amigos y tambaleó un poco cuando dirigió su mirada al escenario, claramente borracho, y comenzó a bailar.
Louis sonrió, negando con la cabeza. Se terminó la botella de Sprite y agarró un poco de frituras que habían dejado sus amigos. Dejó que la música calara dentro de él y se dejó llevar por el ritmo rápido y eufórico de la banda de rock. Amaba el rock. Pero amaba mucho más la banda que tocaba en ese momento. Pronto, ya no se sentía agobiado por el contacto piel con piel que estaba teniendo con los demás y comenzó a bailar con Niall, agarrando el brazo de Zayn para que se les una. El sudor de todos los cuerpos y el agrío aroma de la cerveza comenzaban a mezclarase en el aire, pero al castaño no le importó. Unas mujeres se abrieron paso, entre la multitud, vendiendo postres de maracuyá con limón y más bebidas alcohólicas, a lo que Niall no pudo decir que no y terminó comprando más que suficiente para todos ellos.
Estuvieron así durante al menos veinte minutos, bailando y riendo, sorprendentemente sobrios -a excepción de Niall-, hasta que Louis volvió a sentir como su pancita volvía a hincharse y su cuerpo se tornaba pesado y tenso. Se detuvo abruptamente al sentir un burbujeó en su vientre, seguido de una serie de pequeños y silenciosos pedos que escapaban de él sin su permiso. Miró a su alrededor, con nerviosismo, topándose con miradas desconocidas que comenzaban a quejarse del olor. Louis no se estaba sintiendo bien. Quería a Harry.
-Enseguida vuelvo -le informó a Zayn, quien asintió sin despegar la vista de los movimientos de un muy borracho Niall.
Louis se apartó lo suficiente de aquella zona para llamar a Harry, sintiendo una fuerte presión en su abdomen a medida que avanzaba. Quería llorar. La línea no tardó en responder.
-¿Ya te aburriste de tanta música, amor?
Louis rodó los ojos, con nerviosismo en su voz: -Claro que no, son canciones muy buenas.
-Sí, tal vez -rió suavemente-. ¿Quieres que vaya para allá?
-Uhm... -dudó, sintiendo retorcijones en su estómago. Con desesperación, pasó una mano sobre su abdomen, tratando de liberar algo de presión- N-no, no. Ya sabes... Sólo quería saber cómo la estabas pasando.
Un doloroso quejido salió de los labios temblorosos de Louis cuando accidentalmente un estruendoso pedo salió de él. Sintió su rostro arder cuando la línea quedó unos segundos en silencio. Por favor, no. Eso no podía estar pasando, no en ese momento.
-¿Lou-
-Debo irme.
Louis cortó la llamada y se apresuró en buscar un baño, sintiendo como un pequeño trozo líquido se escurría de su trasero, amenzando con liberar todo lo que contenía con cada paso que daba.
***
Harry frunció levemente el ceño y se resignó a guardar su móvil al saber que Louis no le contestaría, al menos, en los próximos quince minutos. Zayn le había escrito diciendo que él y un muy ebrio Niall regresarían al hotel y que no los esperaran despiertos. Y, ahora la creciente intriga de Harry fue reemplazada por una punzante preocupación. La culpabilidad se instaló en su pecho al saber que Louis estaba solo en un festival de, aproximadamente, setenta hectáreas con gente que no conocía. Sin embargo, decidió deshacer ese pensamiento, recordándose que Louis tenía la madurez suficiente como para cuidarse él mismo y hacer lo que quisiera.
Pero Harry sabía que Louis no se estaba sintiendo bien y eso le estaba jodiendo la cabeza.
Mierda.
Abandonó la mesa en la que se encontraba con un par de chicos que apenas conocía, no sin antes despedirse, y trotó hasta los lugares en los que pensaba que Louis probablemente estaría. Y aunque la idea de encontrarlo en un festival tan grande parecía ridícula, decidió serenar su mente y comenzar a buscar por las entradas en los alrededores, recordando siempre la camiseta blanca y el jean azul a la rodilla que Louis tenía esta mañana.
Justo cuando iba pasando por las zonas de descanso y ventas de comida, observó a un pequeño tumulto de gente agruparse en una esquina. Con cautela, Harry dirigió su mirada hacia donde se suponía estaban mirando los demás, y sintió su corazón estrujarse al ver a Louis temblar débilmente y mirar con pánico a su alrededor. Harry no tardó en abrirse paso entre la gente, empujando a algunas personas e ignorando las risas y comentarios ofensivos que lanzaban; su mente se sentía enmudecida y lo único que quería era calmar a Louis y tenerlo entre sus brazos.
-¡Louis! -Harry sostuvo su cuerpo entre sus brazos, podía sentir la respiración irregular de Louis en los pliegues de su cuello- Amor, ¿qué sucede?
El chico soltó un suave sollozo y sus manos se aferraron al pecho de Harry en un puño, sosteniendo fuertemente todo el peso de su cuerpo en ese agarre. La preocupación de Harry aumentó cuando sintió como las lágrimas humedecían la tela de su abrigo. Harry suspiró, atrayendéndolo más cerca a su cuerpo. Acarició el cabello liso de su novio y repartió suaves besos en esos delicados mechones castaños, tratando de tranquilizar a su novio. Por su parte, las personas alrededor de ellos comenzaron a dispersarse rápidamente -no sin antes dedicarles unas cuantas miradas de asco a la pareja frente a ellos- cuando, a lo lejos, un presentador mencionó con entusiasmo que la siguiente entrada estaría cantando un muy esperado artista. Harry ignoró todo aquello y decidió concentrarse en lo único que importaba.
-Bebé... -intentó nuavemente, susurrando palabras tranquilizadoras a Louis en el oído-, habla conmigo.
Louis negó y, rápidamente, soltó el agarre del pecho de Harry, tratando se separarase al sentir un fuerte espasmo golpear su pancita. Harry no permitió que se apartara y atrajo de nuevo el cuerpo del mayor hacia el suyo. Esta vez, Louis no opuso resistencia y volvió a ocultar su rostro en el cuello de su novio, dejando caer todo el peso de su cuerpo sobre el de Harry. Estuvieron en silencio durante varios minutos, con un Harry tratando de estabilizar el peso de ambos. Pronto, comenzó a sonar una estridente música por los altavoces, y justo en ese momento, Harry pudo sentir el agrio olor que permanecía en el aire. Harry abrió sus ojos con sorpresa al sentir como Louis dejaba escapar un cálido suspiro contra su piel. El cuerpo del mayor se estremeció contra el suyo, liberando estruendosos y húmedos pedos que eran amortiguados por la música de fondo, pero que aún así eran lo suficientemente audibles para Harry.
Un gemido de alivio salió de Louis al sentir que todo dentro de él parecía liberarse finalmente. Recargó su cabeza en el hombro de Harry, quien, tímidamente, deslizó una mano sobre la sudorosa espalda de su chico, y lo arrulló con cariño. Segundos después se escuchó como la aguada diarrea de Louis salía a chorros de su ano, tibia y mal oliente. Louis soltó otro gemido entrecortado y ocultó más su rostro en el pecho de Harry. El rizado esperó pacientemente a que Louis terminará de vaciar sus intestinos, lo cual les tomó un par de minutos más, llenos de más mimos por parte de Harry. No fue sorpresa para ninguno de ellos cuando la parte posterior del jean de Louis se secó con un intenso color marrón verdoso, y el mismo recorrido descendía a lo largo de sus pálidas piernas, hasta quedar esparcido en una masa con consistencia líquida y pastosa sobre el pasto.
-Lou... Regresemos al hotel, ¿si?
Harry se separó unos centímetros para quitar su abrigo y colocarlo sobre la cintura de su chico, cubriendo parte de sus piernas. Louis desvió la mirada al suelo, asimilando lo que acababa de ocurrir y sintiendo su rostro arder. Harry odiaba verlo así, tan pequeño y vulnerable. Pasó delicadamente su pulgar por el rastro de lágrimas que aún caían de sus ojos y tomó suavemente su mentón, alzando su mirada y observando esa tranquilidad que le transmitían los ojos azules de Louis.
-Te prometo que está bien, amor.
Louis dudó en responder, pero asintió lentamente cuando sintió a Harry abrazarlo nuevamente.
