Work Text:
Para Steven la jornada había terminado mas temprano de lo habitual, ese día el museo recibió menos visitas de las esperadas y Donna no tenía motivos para dejarlo horas extra en Inventario.
Las últimas semanas habían sido tranquilas, Steven llegaba a la hora y cumplía su trabajo sin distracciones, incluso parecia mas enfocado de lo normal y si bien Donna agradecía el cambio, era evidente que algo habia pasado.
Y no estaba lejos de la verdad, Steven se había inmerso en el trabajo como una suerte de rutina para matar el tiempo, algo para distraerse de la tranquilidad y monotonía de sus días. Pues durante esas semanas ni Marc ni Jake se habían aparecido por el apartamento, que ahora se sentía mas silencioso y vacío. Las luces estaban siempre apagadas y Steven se aseguraba de llegar lo más cansado posible para no tener que pensar en otra cosa que no fuera dormir.
La alerta de lluvias para esa noche habia logrado que el público no se atreviera a visitar el museo, Steven en tanto se entretuvo con un par de libros que habia comprado durante su última visita a la librería, levantando la vista de vez en cuando para mirar el reloj a un costado de su escritorio. Cuando por fin terminó el capítulo cerró sus ojos y con sus dedos talló suavemente bajo los lentes, para calmar la irritación. Miró a su alrededor pero no había nadie y sólo se escuchaba al conserje caminar a lo lejos empujando su carrito.
Steven rápidamente guardó sus cosas y se encaminó hacia la salida, de paso despidiéndose del hombre que sorprendido se volteó a verlo.
"Pensé que ya se había ido"
Steven no pudo evitar reir ante esto, "Bueno, si debería.. Estaba leyendo" dijo con una sonrisa cansada. Seguramente habia estado tan concentrado que habia logrado desaparecer su existencia de Donna y los guías a tal nivel que ni siquiera le avisaron que su turno había terminado, puede servir mas adelante pensó, mientras ajustaba su bolso y abría la puerta para salir.
Una vez afuera, lo primero que le sorprendió fue lo templado del ambiente, realmente se había preparado para sentir el frío golpear su cara, era literal la calma antes de la tormenta, Steven respiró hondo mientras miraba el cielo encapotado, se sentía tan cómodo que podría quedarse ahí parado sin importar las horas. Cuando bajó la vista una segunda sorpresa le estaba esperando, una blanca limusina se encontraba estacionada frente a las escaleras y frente a ella Jake hacia guardia con las manos cruzadas y la vista baja, esperando. Steven bajó las escaleras cuidadoso y lentamente se fue acercando
"Jake...? " dijo en voz baja, intentando no asustarlo.
El conductor quién tenía los ojos cerrados, levantó la vista y le observó detenidamente por unos segundos.
"Hola Steven..." dijo con una leve sonrisa " Como va el trabajo"
" Umm.. Algo lento hoy, pero bien supongo... Que tal tu? "
" Muchas reservas, pero ninguna para días de lluvia... Eso te conviene"
"Que?"
"Servicio Especial" dijo mientras estiraba sus brazos y abría su puerta, indicando con un gesto a que Steven fuera al otro lado. "Entra ya"
Acto seguido ambos estaban dentro del auto, Jake manejaba atento al tráfico, con el suave ruido de las melodias de la radio y Steven relajado miraba por la ventana, viendo avanzar protegidas por paraguas a las pocas personas que aun se encontraban por la calle. Poco a poco fueron dejando atrás las luces de los edificios y el bullicio de los autobuses, siendo reemplazados por el sonido de la lluvia y el motor suave de la limo en movimiento, a un costado los árboles dominaban el paisaje y pocos autos se atravesaban en el camino.
Steven se sentía feliz y sorprendido, la verdad no esperaba encontrar a Jake, lo había extrañado bastante, tanto que solo el hecho de compartir el mismo espacio le alegraba. Jake por su parte, miraba de vez en cuando la figura de Steven, quien tenía los ojos cerrados completamente relajado, una sonrisa satisfecha se posó en sus labios, después de tanto al fin había logrado volver a verlo, aunque Steven le hubiera hecho esperar un buen rato afuera, valía la pena. Después de tanto ajetreo al fin tenía un momento para dedicarlo sola y exclusivamente a él, sin llamadas a último momento o preocupaciones por el horario de mañana o del día siguiente. La tormenta le estaba dando la mejor oportunidad del último tiempo y no estaba dispuesto a desperdiciarla.
Cuando el auto por fin se detuvo, Steven ya estaba luchando contra el sueño, Jake tuvo que tocarle el hombro un par de veces para avisarle que ya habían llegado. Ya se había largado a llover, Jake sacó un pequeño paraguas de un costado de su asiento y miró a Steven para asegurarse de que estuviera despierto, luego abrio su puerta y el paraguas y salió del auto, rodeandolo hasta llegar al otro lado, donde abrió la puerta y colocó el paraguas para proteger a ambos de la lluvia.
" Ven" dijo mientras lo guiaba hacia una de las amplias puertas de la limo, reservada sólo para los clientes. Steven muerto de frío entró rápidamente e hizo espacio para Jake quien sacudía el paraguas antes de cerrar la puerta.
Una vez adentro la temperatura se hizo mas cálida y un escalofrío recorrió sus cuerpos por el cambio. Los ojos de Steven recorrieron curiosos el interior de la limo, sus asientos tapizados en tela roja, los vidrios polarizados y el oscuro entorno le llamaron la atención, Jake por su parte alcanzó unas bolsas de papel grandes que se encontraban aseguradas en una caja de cartón. El olor del café y los dulces horneados arullaron sus sentidos, afuera la lluvia golpeaba con mas fuerza, pero adentro todo se sentía seguro y cómodo. Jake colocó los 4 vasos de café encima de una mesa improvisada y los dulces a otro costado, donde estaban a fácil alcance.
Ambos comieron en silencio, disfrutando cada bocado, la calidez de las bebidas fluyó por sus cuerpos y el ambiente se volvio tranquilo y acogedor, gracias a la música que se colaba por los altavoces, era uno de los discos que Steven ponía a veces en casa cuando no podía dormir o cuando estaba de buen humor, Jake a veces lo pedía prestado y lo colocaba durante sus largas noches conduciendo por la ciudad.
Por fin relajado, Jake se recostó en el asiento y acercó uno de sus brazos hacia Steven, empujandolo hacia su cuerpo para poder abrazarlo, su frente descansó en su hombro por un buen rato y luego lo envolvió completamente, disfrutando el contacto. Steven colocó sus manos sobre las de Jake y las acarició suavemente, con los ojos cerrados sintió su respiración en su cuello. Jake le dio un beso en la mejilla
"Al fin te tengo aquí... Te extrañé mucho, Steven" dijo con ternura
Steven alzó su mano izquierda, la colocó primero en la mejilla de Jake y luego pasó a su cabello, acariciando en círculos.
" Yo también quería verte... Fue una linda sorpresa"
" Bendita Tormenta no?" dijo Jake riendo
Steven disfrutó el eco de las vibraciones de esa risa golpeando su espalda, Jake estaba aqui con él, totalmente relajado, después de tantas semanas fuera. Steven trató de acostumbrarse a la separación, a no exigir mas de lo que podían darle, pero aunque tratara de seguir con su día a día, siempre era difícil, por que una vez que conoces la calidez de otro cuerpo y la preocupacion y el cariño en las palabras, no puedes borrarlas de tu mente. Pero había que soportarlo, como muchas otras cosas en su vida. No tenía dudas de que ellos también se sentian asi, y que aplicaban la misma estrategia que el, aplicar la visión de túnel y avanzar en la rutina del adulto funcional, donde los días eran tan parecidos que ya no había necesidad de llevar la cuenta, hasta que un pequeño imprevisto aparecía para liberarlos.
Steven se levantó, ante las protestas de Jake quien quiso agarrar su camisa para empujarlo de vuelta a él. Steven volteó y luego se sentó en su regazo. Con ambas manos sostuvo su rostro acariciando con sus pulgares sus mejillas
"Gracias por volver Jake.. " dijo Steven enlazando sus miradas por unos segundos para después besarlo a ritmo lento disfrutando la textura de sus labios y la humeda calidez de su boca. Jake colocó una de sus manos en la cintura de Steven y posó la otra en la nuca del contrario, revolviendo suavemente sus rizos, masajeando.
No había límites para este momento, la lluvia se mantenía constante afuera, envolviendo la limusina en tranquilidad. Steven se recostó sobre Jake, escuchando el latido de su corazón, mientras el otro mantenía su abrazo acariciando su cabello y dando uno que otro beso sobre su frente.
Ambos relajados y contentos de haber logrado reunirse se mantuvieron en silencio por largo rato, el tiempo no parecía importar, la música seguía sonando y la lluvia silenciando al mundo, deteniendo por momentos las obligaciones y otorgando oportunidades perfectas.
No parecía una mala idea dormir así.
