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Behind my steps - Re:Write.

Summary:

Esta es una re-escritura de un trabajo anterior.

Kim Dokja lleva una vida un tanto desafortunada, esto hasta que un día comienza a ver a un hombre de cuerpo transparente siguiéndolo a todos lados, llegando eventualmente a la inevitable conclusión de que ha perdido por completo la cabeza.

Notes:

English translation: https://archiveofourown.org/works/40833546/chapters/102319209

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: Falso inicio.

Chapter Text

“Si tuviera la habilidad de ver el futuro, desearía que desde el día en que nazca, el destino me dijera cuándo llegarás”.



En este mundo, existen algunas cosas difíciles de explicar… La desaparición de una persona querida, la muerte o el rechazo de alguien cercano.

La vida por sí misma está repleta de misterios que no siempre queremos resolver.

Pretender que los problemas no existen es más sencillo que enfrentarlos de frente. Esto es lo que Kim Dokja ha aprendido desde temprana edad. Sin embargo, un par de ojos clavados en su espalda parecían estar empeñados en evitar que ignorara este problema. 

Sin importar cuanto acelerara el paso o qué ruta utilizara, esa persona seguía ahí y por supuesto, Kim Dokja no se atrevía a mirar atrás más de la cuenta. No era de las personas que creía en lo paranormal; sin embargo, no tenía otra explicación para su situación y realmente no deseaba provocar la ira de lo que sea que lo estuviera siguiendo.

Escalofríos cruzaron por su espalda de sólo pensarlo.



¡Gracias! ¡Pero ya tenía suficientes problemas en su vida!

 

En un inicio, intentó perderlo de vista. Corrió lo más rápido que pudo y tomó todos los atajos camino a casa sin mucho éxito. Su condición física no era la mejor y sus piernas cada vez se sentían más pesadas. Las personas alrededor comenzaron a dedicarle expresiones mixtas de preocupación, por lo que en algún momento tuvo que detenerse a tomar un descanso.

Pensó que todo estaría bien y que no habría forma de que lo hubiese seguido hasta la estación, no hasta que su vista se encontró con las botas pesadas de su acosador. 

 

Al ver que su situación no mejoraría, sin importar a dónde fuera o qué hiciera, supuso que lo mejor que podía hacer era ignorarlo. Han pasado unos cuantos días desde aquel incidente y viendo que no parecía tener malas intenciones, siguió con su vida. Sin embargo, ha aprendido una que otra cosa de su nuevo compañero de vida. 

 

Todavía tenía dudas sobre la naturaleza de su existencia. Si bien, no le era posible discernir si se trataba de un simple fantasma o de alguna entidad demoníaca, estaba seguro que nadie más que él podía verlo.

 

Esto fue comprobado el lunes por la mañana, cuando entró al salón de clases y nadie más prestó atención al hombre de un metro ochenta a sus espaldas.

 

Sus límites parecían estar estrictamente establecidos. Le dedicó una media sonrisa, sintiendo pena por la pobre alma que debía verse atada a una persona tan aburrida como él. 

 

Por otra parte, en los últimos días parecía haberse reconciliado con la situación. La mirada sobre su espalda ya no se sentía impaciente o molesta y, había momentos en los que ni siquiera la sentía sobre él y era entonces cuando se llenaba de valor para echar un vistazo. 

 

Si se permitiera describirlo en pocas palabras, diría que se trataba de un hombre de apariencia excepcional. Esto al punto en que sería extraño que una persona no encontrase atractivo en aquel rostro. Otro punto a destacar eran sus ojos, parecían estar cargados con tantas emociones y le parecía imposible mantener la mirada fija sin verse atraído por completo a ellos.

 

En medio de su trance, el hombre regresó la mirada de la ventana para posarla de nueva cuenta en él. Los arcos de sus cejas se juntaron, tenía una expresión molesta.

¡Definitivamente no está contento!

 

Pretendiendo indiferencia sacó su celular del bolsillo, abriendo una página familiar que sabía que lo haría olvidar esos fríos temblores en su cuerpo. Sus manos también dejaron de temblar en cuanto miró el nombre escrito en la pantalla.

 

[ Three ways to survive in a ruined world : Capítulo 350 ]

 

En los últimos meses se ha visto obsesionado con cierta novela web. Era una novela de género apocalíptico cuyo protagonista había logrado captar su atención. La trama era increíble y la narrativa cautivante, pero por extraño que sonara, era un trabajo que ni siquiera llegaba a los cien visitantes por capítulo. 

 

Por supuesto, esto importaba poco para Kim Dokja. Esa novela era su ancla en este mundo, siempre lograba levantarle el ánimo. El autor era agradable y siempre contestaba sus comentarios con agradecimientos por su apoyo, además de resolver sus dudas en caso de que algo no le hubiese quedado claro en la trama, ¡incluso tomaba su opinión sobre aspectos en la trama!

No podía estar más agradecido por sus actualizaciones diarias.

Pero lo más importante para él, lo que guardaba preciado en su corazón, eran las palabras del protagonista. Si bien, sus diálogos se caracterizaban por ser duros y directos, por lo general terminaban siendo lo que necesitaba escuchar. Solo esto era suficiente para darle el valor de enfrentar un nuevo día. 

 

Vivir a través de las experiencias y aventuras que Yoo Joonghyuk y sus compañeros se había convertido en algo habitual. 

 

Cualquiera que lo escuchara diría que era algo extraño, pero su deseo era tan grande que en ocasiones perdía el rumbo en su lectura y su imaginación comenzaba a divagar. Lo que daría por estar ahí… Por ser un compañero más.

 

Pero Dokja sigue siendo el lector. Un lector no puede ser parte de la historia, mucho menos convertirse en un protagonista. 

 

Ahora que lo piensa, la descripción que el autor daba del protagonista era extrañamente similar a la del hombre a su lado. Sin embargo, estaba seguro que de ninguna manera el protagonista de dicha novela era quien estaba intentando llamar su atención con señas impacientes en ese momento, tocando inútilmente el cristal de la ventana.

 

La persona que definitivamente no era Yoo Yoonghyuk apuntaba a la ventana, sugiriendo que era hora de irse. 

 

No se había percatado de lo tarde que era, mucho menos que se había quedado solo en el aula. La clase terminó hace un rato. Todavía no quería volver a casa, por lo que planeó quedarse un poco más solucionando algunos problemas de su tarea. 

 

El crepúsculo se reflejaba a través de las ventanas, su brillo en tonos anaranjados. El sol bajaba lentamente en el horizonte, abriendo paso a la noche.

 

Estos días, por más extraños, habían sido pacíficos. 

Esto no podía durar. 

 

Después de un rato, le fue imposible seguir ignorando el paso del tiempo. Cerró sus cuadernos y guardó todo dentro de su mochila. Ni bien salió del aula, inconscientemente apretó sus pertenencias a su cuerpo. Bajar la guardia al primer signo de tranquilidad no podía volverse una costumbre, debía mantenerse a la expectativa. 

 

Rasga sus dedos en repetidas ocasiones con la punta de la uña. 

 

Está nervioso.  

 

Esto pareció tranquilizarlo de alguna manera. 

 

— “Todo estará bien''.— Repitió una y otra vez. 

 

El hombre que definitivamente no podía ser Yoo Joonghyuk lanzó una mirada curiosa. No entendía su repentino cambio de actitud, inusual para quien tuvo el descaro de ignorar su existencia hasta ahora.

 

Kim Dokja había estado tan ocupado intentando evitar a este acosador, fantasma, demonio, ¿alien?   Que terminó olvidando por completo sobre lo que podía hacerle daño y que tendría que enfrentar tarde o temprano.

 

A unas cuantas calles de la preparatoria, notó unas figuras familiares a lo lejos. 

 

Eran Song Minwoo y unos cuantos compañeros de grados mayores.

 

Su cuerpo comenzó a temblar. Como en su anterior predicamento, correr no era la opción más inteligente, sabía lo que ocurriría después si lo hacía. Por experiencia, era mejor seguir la corriente hasta que se cansarán y, si tenía algo de suerte, saldría ileso.

 

—"¡Kim Dokja!"— Minwoo se acercó a él con fresco aire, lo tomó del cuello y lo jaló hacia su grupo de amigos que descansaban en la esquina. 

 

Permitiendo hacer una observación mental, Kim Dokja encontraba su aspecto bastante gracioso. Tenían la pinta de delincuente juvenil que encontrarías en algún drama.

 

El inútil intento de demostrar madurez mediante cigarrillos y alcohol, usando el uniforme escolar suelto y con dos o tres botones de la camisa abiertos. La pose intimidante era en definitiva un extra relevante. Eran la viva imagen de un matón de película. 

 

Nunca se sintió intimidado por su apariencia, imposible, pero era más que consciente de lo que podían hacer con él.

 

Los encuentros nunca eran justos. Song Minwoo nunca entraba al conflicto sólo, sus golpes siempre iban acompañados de una herramienta o un amigo. No tenía una preferencia en particular, todo termina doliendo y marcando de la misma manera al final del día.

 

Aunque estaba seguro que -incluso si el encuentro fuera justo- sus probabilidades de ganar eran casi nulas. 

 

Ugh, debió de haber aceptado ese cigarrillo. 

 

Un poco de humo en sus pulmones no sonaba tan mal ahora, al menos comparado con el horrible dolor de costillas que sentía. El piso frío lo reconfortaba, hacía que el dolor fuera soportable y lo aliviaba hasta cierto punto, este no era su mejor día. Esperaría un poco más, no creía poder levantarse pronto, mucho menos deseaba encontrarse accidentalmente con ellos en su camino a casa.

 

Estaba cansado.

 

Estiró su mano. Su celular terminó volando demasiado lejos de su cuerpo, intentó acercarlo y desbloqueando su pantalla notó una enorme fisura en ella. Lo mandaría a arreglar más tarde. Lo único que importaba era que faltaban veinte minutos antes de las siete, todavía tenía tiempo antes de la actualización.

 

Su cuerpo era pequeño y delgado. La pequeña figura abultada que formaba en el pavimento apenas se distinguía a la distancia. Siendo objeto constante de maltrato, su piel coleccionaba marcas moradas y raspones por todos lados. 

 

Ah, recuerda que alguna vez intentó defenderse. No resultó bien.

 

Las estrellas en el cielo eran hermosas. Si tan sólo las luces de la ciudad fueran más tenues, su brillo sería más intenso. Embriagado en la maravilla del paisaje, se preguntó si en ese cielo infinito habría alguien leyendo su historia, tal como él hacía con la historia de Yoo Yoonghyuk.

 

Aunque...

 

Q̶u̶i̶é̶n̶ l̶a̶ e̶n̶c̶o̶n̶t̶r̶a̶r̶á̶ i̶n̶t̶e̶r̶e̶s̶a̶n̶t̶e̶,̶ d̶e̶b̶í̶a̶ e̶s̶t̶a̶r̶ m̶a̶l̶ d̶e̶ l̶a̶ c̶a̶b̶e̶z̶a̶.̶



Eventualmente, levantó la vista y su mirada cansada se encontró con el imperturbable rostro de su ilusión.

 

—" Dime, ¿te parece interesante?"— preguntó sin pensar.

 

El hombre le dirigió una expresión distinta a cualquiera que hubiese visto antes.

 

Kim Dokja por fin reconocía su existencia , sabía que estaba ahí.

 

— "No".



Fue una voz profunda y rasposa en la garganta la que retumbó en los oídos de Kim Dokja. Parecía estar desacostumbrada al uso y por más monótona que intentase sonar, era evidente la presencia de una cantidad incalculable de emociones en ella. 

 

Era algo agradable…

 

— "Es la primera vez que hablas".

 

—"No tenía razones para hacerlo".

 

Cierto, todos estos días había dedicado todos sus esfuerzos a ignorar su existencia. En algún punto, debió haberlo hecho dudar sobre si realmente podía verlo, sobre si realmente valía la pena intentar comunicarse con él. 

 

Kim Dokja dejó salir una pequeña carcajada. Por supuesto, esto tomó al hombre por sorpresa, quien lo miró con cierta extrañeza, levantando una de sus cejas.

 

— "Estaba seguro que eras obra de mi imaginación, una simple ilusión".

 

Una ilusión nacida del estrés y delirios, de su deseo más profundo. Todavía lo pensaba, sólo que en ese momento realmente sentía que necesitaba un poco de compañía.

 

Cuando sintió que era suficiente, se levantó tambaleante del suelo. Sería un viaje largo de vuelta a casa, una eternidad. 

 

Era tarde. Si llegaba al departamento ahora, se encontraría con otras personas con las que tampoco deseaba toparse de mal humor en el camino, por lo que determinó que lo mejor que podía hacer ahora era pasar por unos fideos a la tienda de conveniencia.

 

—"¿Puedes seguir?" — preguntó su compañero.

 

Por pocas expresiones que mostrará, el tono que utilizó hizo que su preocupación sonará más real .

 

—"Estoy bien. Esto no es nada…"

 

Una notificación sonó en su bolsillo y la pantalla se iluminó en su rostro.

 

 [ 'Three Ways of Survival' ha actualizado un capítulo ]

 

Con esto, el dolor desapareció al instante y sus ojos brillaron con una emoción indescriptible.

 

¿Yoo Joonghyuk había logrado ganar contra Asmodeus o regresaría de nuevo al inicio? Esa era la pregunta, no podía esperar.

 

Sus pasos se aceleraron, entrando en el sitio con renovada vitalidad. Tomó unos fideos instantáneos del área de comida y los preparó en una de las mesas. Mientras los preparaba, le fue imposible ignorar la mirada llena de disgusto de su compañía sobre su cena.

 

Parecía que a los ojos de esta persona, había cometido un crimen imperdonable.

 

—"¿Quieres?"

 

No estaba seguro de si esta ilusión podía probar algo de lo que había hecho. 

 

— "No pruebo comida de otras personas".

 

—“Ya veo, lo siento”.

 

Lo sabía.

 

Esta persona era tan similar, tanto en apariencia como en personalidad, al protagonista de Ways of Survival que era imposible que no se tratara de él.  

 

El Yoo Joonghyuk de Three Ways of Survival, nunca tocaría algo que le ofrecieran. Todavía no tenía clara la razón de este comportamiento, la novela no ha avanzado lo suficiente para cubrir esta característica suya con una explicación.

 

Kim Dokja recargó su mejilla sana sobre la diestra y comenzó a pensar. 

 

¿Qué tan real es todo esto? Es imposible que ‘Yoo Joonghyuk’ exista, después de todo, es el protagonista de una novela, ¡un personaje ficticio! No hay manera de que sea posible. Esto debe ser obra de un mal golpe’.

 

Sacó el celular de la bolsa, limpiando la superficie de pequeños restos de cristal. Finalmente, abrió la notificación que lo redireccionó a otro capítulo de Ways of Survival. Tenía el celular en una mano y los palillos en otro, para nada una buena manera de comer. Un mal hábito.

 

—” Suelta el celular”.

 

Kim Dokja detuvo lo que estaba haciendo por un momento, levantando la mirada y pretendiendo poner atención a lo que fuera a decirle con una expresión en blanco. 

 

—” No puedes comer y leer al mismo tiempo”.

 

Levantando una ceja, Kim Dokja levantó los palillos y el celular al mismo tiempo. Mostrando que en efecto, comer no era un impedimento para su lectura. Retomó la lectura desde donde se había quedado, dando hacía abajo a la pantalla de tanto en tanto. 

 

—”Me refería a que no deberías hacerlo…”

 

Sabía que no era el punto de su compañero de mesa, pero estaba por llegar a una parte interesante y no planeaba dejar su lectura por unos simples fideos. 

 

Si paraba de leer… 

 

Yoo Yoonghyuk se levantó de la silla donde su 'cuerpo' descansaba y se colocó a su espalda, mirando con curiosidad lo que no permitía que se concentrará en su comida.

 

—”¿Qué es eso?”— preguntó, confundido. 

 

Juraba haberlo visto moviendo la pantalla hacia abajo, como si estuviera leyendo algo; sin embargo, todo lo que había en la pantalla era un bloc de notas en blanco.

 

—"Estoy leyendo, ¿No puedes ver lo que hay en la pantalla?".

 

—"No, no puedo ver nada”.