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Una única decisión que puede cambiarlo todo

Summary:

Se había resignado a perderlo todo. En aquella batalla, su última ancla a este mundo también se dio por perdida.

Jiang YanLi había dado la vida por él, sin embargo, Wei WuXian sumido en el ardiente y desesperante dolor, desperdició el sacrificio de su adorada Shijie entregándose a los brazos de la muerte.

Les dio lo que ellos querían. Atrás dejó sus propias ganas de continuar luchando, y al menos, mantener con vida a la única familia que le quedaba.

No esperaba que, una vez destruyera el Amuleto provocando que la horda de cadáveres se girara en su contra, despertara una vez más en aquella cueva vacía tan familiar para él.

Cuando de la nada. —¡Wei WuXian! ¡Levántate ahora mismo! ¡A-Ning y tú tienen que ir a vender los rábanos al mercado!

Tan pronto como escuchó la voz de la mujer, Wei WuXian sintió que se le paralizaba el corazón junto con su respiración. —W-We....¿Qing-Jie?

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Se había resignado a perderlo todo. En aquella batalla, su última ancla a este mundo también se dio por perdida.

Jiang YanLi había dado la vida por él, sin embargo, Wei WuXian sumido en el ardiente y desesperante dolor, desperdició el sacrificio de su adorada Shijie entregándose a los brazos de la muerte.

Les dio lo que ellos querían. Atrás dejó sus propias ganas de continuar luchando, y al menos, mantener con vida a la única familia que le quedaba.

Ni eso tuvo las fuerzas para hacer.

Era demasiado dolor para soportar, demasiado tiempo conteniendo sus propias cargas en la vida llegaron a su límite.

No esperaba que, una vez destruyera el Amuleto provocando que la horda de cadáveres se girara en su contra, despertara una vez más en aquella cueva vacía tan familiar para él. Sus oídos zumbaban con el reciente caos de gritos y espadas chocando. Se sentó lentamente, sobándose las sienes en un intento de disipar el dolor de cabeza.

Cuando de la nada. —¡Wei WuXian! ¡Levántate ahora mismo! ¡A-Ning y tú tienen que ir a vender los rábanos al mercado!

Tan pronto como escuchó la voz de la mujer, Wei WuXian sintió que se le paralizaba el corazón junto con su respiración. —W-We....¿Qing-Jie?

Al oír lo tembloroso que sonaba el Joven, la médico se preocupó de inmediato. Generalmente ocurre cada vez, luego de las constantes pesadillas las cuales padece el nigromante. Entonces ella, que había tomado el lugar de hermana mayor para Wei Ying (ya que además lo ve como su pequeño hermano), se sentaría junto al más joven para consolarlo.

Tal vez era uno de esos instantes. Y lo dedujo, por los inesperados ojos llorosos de Wei WuXian quién la miraba como si se tratara de un fantasma o algo parecido. —¿Wei WuXian....?

En menos de un segundo Wen Qing fue embestida por un bulto de túnicas negras. El joven se aferró a la médico como si su vida dependiera de ello. Su cuerpo temblaba a punto de derrumbarse. Aquello encendió todavía más las alarmas de la mayor, más cuando Wei WuXian sollozaba con una ronca voz. —¡Qing-Jie! ¡Qing-Jie realmente eres tú!

Wen Qing parpadeó estupefacta, devolviéndole el agarre. Esta vez viendo que era cosa sería, moderó su tono de voz dirigiéndose al Joven de manera más cariñosa. —Aquí estoy. No me iré a ninguna parte, A-Xian.

Ella utilizaría ese apodo cuando el nigromante yace inconsciente por sus delirios. Sin embargo, esta situación lo requería de suma urgencia.

—¡No te has ido! ¡Estás viva!

Wen Qing comenzaba a preocuparse aún más. Las pesadillas de Wei WuXian no eran tan severas para tenerlo en esas condiciones.

Sí, él gritaría por clemencia hacia las almas resentidas que lo atormentan. Pero jamás había llorado. Ni menos como si hubiese perdido absolutamente todo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Medio un shichen después ambos habían salido de la cueva. En medio del llanto Wei WuXian le había confesado todo lo que sucedió.

Un futuro que podría prevenirse, tomando desde ahora ya una decisión. Con creciente dolor, el nigromante propuso marcharse de Túmulos Funerarios. Irse a terrenos desconocidos, en dónde nadie los reconocería. Un lugar a donde nadie sepa quién es el Patriarca de Yiling, quiénes son los remanentes Wen, y quién es el General Fantasma.

En la línea de tiempo anterior, había estado investigando sobre una montaña alejada de la civilización. Tierras serenas, en donde viven pocas personas que no se involucran en el mundo de la cultivación.

Gāofèng Shān¹ —pronunció con determinación—...ese será el nuevo nombre. Nadie lo conocerá, nadie sabrá quiénes somos.

Los hermanos Wen contemplaron en silencio la propuesta. Si bien viajar en el tiempo era algo extremadamente impresionante, y se supone algo totalmente imposible. Debían suponer que aquella palabra no era impedimento para el Joven que se encontraba frente a ambos, para lograr una gran hazaña.

Luego estaba lo de aquella montaña aislada de todo ese sufrimiento. Una nueva vida, un nuevo comienzo y se les estaba permitido ilusionarse.

Además, incluso si es algo arriesgado vale la pena. Un lugar envuelto en resentimiento no es bueno ni para su protector, como para todos ellos. En especial el pequeño A-Yuan de tres años, que merece un buen lugar para crecer.

—Muy bien. —decidió la médico. Wei WuXian dejó salir un suspiro de alivio, mientras sus hombros se relajaban evidentemente. Ella continuó— sin embargo, ¿cómo esperas que lleguemos hasta allá? Incluso si contamos con carruajes improvisados y la fuerza de A-Ning, es un largo y sacrificado viaje.

Wei WuXian agitó su mano despreocupadamente. —¡Eso no es problema, Qing-Jie! ¡Puedo crear una matriz que acorte distancias! —aseguró con confianza—.... sólo dame un día para hacer unos ajustes a la investigación que ya había hecho, ¡y luego la pondremos en práctica!

Wen Ning parecía preocupado. —Wei-Gongzi, ¿Cómo podrá activar la matriz sin energía espiritual?

—Detalles, Wen Ning. —Wei WuXian posó sus manos a la cintura, inflando su pecho con orgullo—...puedo cambiar el sello, y modificarlo para que se alimente por energía Yin en vez de Yang.

Wen Qing resopló.  —Si hay alguien que puede usar un nuevo método de cultivo reemplazando el tradicional, sin duda alguna es este idiota. Claro, si es que no provoca una explosión antes.

Un gritillo estrangulada abandonó los labios del nigromante. Tenía una expresión de falsa indignación cuando la encaró.  —¡Qué...! ¿Estás dudando de mi inteligencia?

Ella volteó los ojos. —Woah. Qué inteligente ¿quieres un premio?

—¡Wen Ning, dile algo a tu querida hermana! ¡ella está intimidándome! —reclamó dramáticamente.

Si bien era un actuar absolutamente ridículo, al menos, él estaba sonriendo. Y para Wen Qing fue más que suficiente. No desearía volver a ver a su pequeño hermano tan desolado como hace un tiempo atrás.

Pensar en que realmente cedió a las exigencias de esos desgraciados en un futuro que no volverá. Un mundo en el que ya no está con A-Xian para cuidarlo, para obligarlo a dormir o comer. Incluso tener sus ridículas pequeñas peleas que en su mayoría no son nada serias. Un futuro en el cual el mundo los abandonó en su totalidad, y prefirieron escuchar a quienes no debían.

Pero esta vez todo será diferente. Solo bastó una única decisión que puede cambiarlo todo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Wei WuXian logra crear la matriz de acortamiento de distancia con energía Yin. Pudo trasladar diez personas en casa viaje de Túmulos a Gāofèng Shān.

En menos de dos días abandonaron el enorme cementerio.

Dos días después la gente de Yiling juró ver paseándose por la aldea al Líder de Secta Jiang, acompañado de un figura encapuchada.

Al parecer no cumplieron con su objetivo, y más tarde se marcharon.

Lan Wangji, importándole poco el castigo que tomó la última vez que visitó Yiling; tomó a Bichen y se marchó en la misma dirección. Tenía la esperanza de encontrarse nuevamente con Wei WuXian y Wen Yuan como aquella vez por accidente.

Solo que esta vez, lo único que lo recibió en aquella aldea fue una amable anciana que le entregó una carta dirigida a su nombre, escrita por puño y letra de Wei Ying.

—¿Qué sucedió con ellos? —le preguntó con confusión, sin atreverse a abrir el sobre.

La mujer sonrió. —Ellos son libres al fin, Lan Er-Gongzi.

Lan Wangji no había comprendido al inicio. No fue hasta que, luego de acomodarse en una posada en donde leyó tranquilamente la carta, se permitió llorar.

Pequeños fragmentos de esa larga carta todavía seguían revoloteando su cabeza. Se culpó por su negligencia para con Wei Ying. Por dudar de él, por no haber hecho más para que el más joven no lo viera como una amenaza.

Wei Ying...Wei Ying....Wei Ying....—era lo único que podía pronunciar medio de sus sollozos.

Una verdad que jamás estuvo dispuesta a salir a luz. Sin embargo, su amado tuvo la confianza a última instancia para revelársela.

 

 

No puedo volver a cultivar como antes......No tengo un núcleo dorado, Lan Zhan......Jiang Cheng perdió el suyo, y le pedí a Wen Qing que le diera el mío.

Mi deuda con YunmengJiang está saldada...

Perdón por no habértelo dicho antes, pero no podía confesarlo a nadie. Se suponía que llevaría conmigo este secreto a la tumba, pero confío en que jamás saldrá una palabra de esto de tu boca.

.....una vez te consideré mi Zhiji, no sé cómo me veas tú. Pero a pesar de que ya no estamos iguales, todavía lo hago....

 

 

Lan Wangji deseaba desesperadamente tener a Wei Ying delante suyo, para asegurarse que sin importar si tuviese o no un núcleo. Para él sigue siendo su Zhiji, su todo.

Más aún cuando leyó las últimas palabras de aquella dolorosa carta.

 

 

 

....Te Ama, tu Wei Ying...

 

 

 

Ese día se prometió, se juró que. Sin importar el tiempo que le tomara, encontraría a su amado. Y esta vez, haría todo lo que debió hacer desde un inicio, enviando al mismísimo demonio todas las reglas de su Clan.

Porque si seguirlas significa un mundo sin Wei Ying, Lan Wangji no está dispuesto a aceptarlas. No se sentiría capaz de soportarlo.

 

 

 

 

 

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Un año después de la ida de los Wen y el Patriarca de Yiling de los Túmulos Funerarios. Las noticias se esparcieron por todos los rincones del mundo de la cultivación, por boca de los mismos aldeanos de Yiling. Todo por el hecho de que el Clan de LanlingJin, culpaban a Wei WuXian de una supuesta maldición.

—Wei-Laozu no pudo ser capaz de llevar acabo tal blasfemia, honorables cultivadores —aseguró Feng Jingyuan, la misma anciana que entregó la carta a Lan Wangji.

Los cultivadores habían "invadido" su aldea sin aviso anticipado, con la intención de asediar Túmulos. Ellos por supuesto no toleraron tal grave falta, además de intentar manchar el nombre de su Patriarca cuando el hombre dejó el mundo del cultivo hace ya bastante tiempo, precisamente para no tener que intercambiar palabras con esos tipos. Él solo quería una vida de paz.

Jin ZiXun se burló. —¿Por qué estás tan segura, anciana? ¡Solo alguien como ese cultivador demoníaco haría algo de este calibre!

Ignorando la falta de respeto y burla. Feng Jingyuan no se inmutó a ello, y respondió de todas maneras. —Wei-Laozu tenía mucho de qué preocuparse, para meterse en problemas de tal magnitud. Su total atención estaba puesta en proteger a esas pobres personas que el mundo abandonó, e incluso a un pequeño niño único de su edad sobreviviente del Clan Wen —su expresión demostraba disgusto mientras continuaba—...él era una persona muy bondadosa, a diferencia de ustedes que poseen más poder y se aprovechan de los más necesitados. ¡Simplemente vergonzoso!

Los Líderes de Nie y Lan intercambiaron miradas sintiéndose profundamente avergonzados. Les llamó la atención que la mujer habló de personas, no cultivadores de los remanentes Wen además de un niño. Además, se refería a Wei WuXian en tiempo pasado. Aquello fue notado de hecho, por todos.

—¿Qué quiere decir con qué era, Madam? —para sorpresa de su hermano, fue Nie HuaiSang quien hizo la pregunta.

Los rasgos de la mujer se suavizaron cuando se dirigió a él. —Wei-Laozu y su familia de Túmulos se fueron hace ya un año, Gongzi. —su revelación dejó a la mayoría sin aliento—...es por eso que les puedo asegurar que él no hizo lo que este Gongzi está culpando.

Todos quedaron sin palabras, procesando las que habían escuchado. Momentos después, el lugar se llenó de murmullos.

Jin GuangShan maldecía una y otra vez en silencio por la pérdida de aquel artefacto tan poderoso. Jin GuangYao por su parte parecía decepcionado por algo. Aquello no pasó desapercibido para el Segundo Jade.

—¿Wei WuXian se fue?

—¿No fue él quien lanzó la maldición?

—Por supuesto no pudo ser —aseguró alguien—....él es el Yiling Laozu. ¿Por qué haría algo tan tacaño como una maldición de cien agujeros?

Otros estuvieron de acuerdo. —Tienes razón. Además, no ha había salido de su montaña desde que desertó. ¿Por qué molestar a un hombre peligroso si no ha hecho absolutamente nada?

Para Jiang Wanyin fue difícil poder concentrarse en la charla. Estaba demasiado desconcertado por aquella confesión. ¿Es por eso que A-Jie y yo no pudimos verlo aquella vez? ¿Él, ya se había marchado? ¿Realmente Wei WuXian se fue para siempre sin siquiera despedirse?

¿Qué le diré a Jiejie?

Por su parte Lan Wangji yacía impasible y en silencio, para sorpresa tanto de su hermano como de su tío.

—¿Wangji, cómo estás? —se atrevió a preguntar el mayor de los Jades, preocupado por su pequeño hermano. Temiendo que nuevamente fuera a cerrarse aún más, ahora que aquella persona tan importante para él se fue para siempre.

HanGuang-Jun le dio un fugaz vistazo a su hermano. Él tarareó en afirmación, para nada alterado.

Eso no tranquilizó a Lan XiChen.

(Más tarde Lan Wangji se reuniría con Nie HuaiSang, para escribirles sus cartas a Wei WuXian poniéndolo al tanto de la situación como ha sido desde su ida.

De todos, Wei WuXian sólo permitió saber su ubicación a quien considera su mejor amigo, y por supuesto su alma gemela.)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Wei WuXian al ya no requerir demasiado del cultivo demoníaco y además haber salido de aquel cementerio de energía resentida, encontró una manera de restaurar su núcleo con la ayuda de Wen Qing y sus investigaciones.

Una matriz de absorción de energía Yang, acumulándola formando una esfera de energía concentrada. Él se sentaría a meditar para dirigirla a su cuerpo.

Como sus meridianos no estaban del todo dañados, no le tomó mucho tiempo restaurarlos para que recibieran nuevamente las olas de energía espiritual después de tanto tiempo sin contar con ella.

Le tomo cinco lunas volver a formar un pequeño núcleo dorado. Pero fue más que suficiente para él, para sus hermanos y familia.

Los Wen habían aceptado cambiar sus apellidos. La mayoría tomó los de solteros de alguno de sus padres. La familia de Wen Qing tomó el apellido Wei, y se le permitió adoptar al pequeño A-Yuan como su hijo.

Gracias a los trabajos de agricultura de su familia, sumándole a sus propios talismanes de protección. Lograron sustentarse lo suficiente para poder levantar sus hogares. Construyeron casas más firmes y decentes. Compraron telas para ropas, sábanas y mantas. Madera para muebles, mesas y sillas. Además de camas, y accesorios de hogar.

Cuando logró volver a utilizar a Suibian, él y Wei Ning pudieron salir de cacería para ayudar a personas en pueblos vecinos. Como ellos no tenían contacto con los cultivadores, recibieron a ambos con los brazos abiertos.

Ellos tendrían buenas pagas cuando de salvar casas de nobles se trataba. Incluso, hubo una vez que un hombre ya mayor, quería hacer una remodelación completa de su vivienda. Entonces le permitió a Wei WuXian llevarse todos y cada uno de sus muebles, que según el hombre eran demasiado viejos.

¿Pero quiénes son ellos para juzgarlo?

Muchas cosas habían cambiado para bien. Sus nuevas túnicas ya no se basaban en negro y rojo que le recordaba su etapa sombría luego de la guerra. Ahora consistían en blanco y esmeralda, con el Fénix dorado estampado en el medio de estas. Contaba también con patrones de plumas en llamas, que representaban las alas del ave de fuego resurgiendo de las cenizas.

Había logrado subir de peso, gracias a la insistencia de las tías quienes le impedían saltarse las comidas. Estaba tan acostumbrado a darle su ración a su precioso A-Yuan, que inconscientemente continuó haciéndolo. Pero fue frenado por la séptima tía quien le dijo con una sonrisa cariñosa. —No hay necesidad que le des de tu plato a A-Yuan, A-Xian. Ahora tenemos suficiente para todos —ella le sirvió una gran porción de arroz y verduras, condimentada con su especial salsa de chile—... si quieres más, puedes pedir. ¡Hemos cocinado para un batallón completo!

Casi había llorado cuando comprendió que, ya no pasarían necesidades. Ahora tenían dinero, comida, abrigo, refugio....un hogar.

Por lo que, entre lágrimas. Disfrutó de ese plato como si fuera la primera vez que probaba aquella deliciosa comida.

Todavía le era increíble pensar que, la vida le dio una nueva oportunidad para remediar sus errores. No importa si no volverá a ver a su Shidi o Shijie. Lo que importaba, es que su familia estaba a salvo. Sin un objeto que codiciar, Jin GuangShan no podrá apuntar a él.

Después de todo ese maldito Amuleto ya fue destruido. Pues fue lo primero que hizo una vez que restauró su cultivo, con la finalidad de eliminar hasta el último rastro de aquel tortuoso camino. Ahora lo único que le queda es Chenqing, que lejos de ser utilizada para el cultivo demoníaco, ahora ha tomado el rol de tocar música en Gāofèng Shān.

Puede que también haya comenzado a cultivar la música con energía espiritual. Así, su precioso A-Yuan tendrá una buena base de cultivo una vez que inicie su proceso de convertirse en cultivador.




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『4 años después』

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Wei Yuan de ocho años, miraba maravillado desde las alturas montando a Suibian con su A-die. Este último le había prometido que, para su octavo cumpleaños, viajarían de visitas a Yiling.

El niño de ojos grisáceos tenía tantas ganas de volver al sitio en donde todo comenzó. Así como también, ver caras conocidas.

Su A-die constantemente intercambia cartas con Rich-gege, a quien Wei Yuan en su corazón se refiere como baba incluso si no está oficializado.

Wei Yuan quería volver a ver a baba, luego de años de separación. Pero a pesar de ser pequeño, había muchas cosas que comprendía como para saber que las personas pensaban de A-die como una amenaza.

Aunque no comprende cómo es que lo ven de esa manera, cuando A-die es lo más infantil del mundo.

—¿Ya estamos llegando? —preguntó con la emoción burbujeando en su interior, cuando A-die comenzó a descender de los cielos.

Wei WuXian tarareó en afirmación. Él respondió. —Recuerda, ¿túnicas Nie y Lan?

—Nie-shushu y Rich-gege.

—¿Jin y Jiang?

—Peligro. Correr. —Wei Yuan frunció el ceño— ¿Por qué tengo que correr de los Jiang?

El hombre hizo una mueca. —Te pareces a mí, A-Yuan. Jiang Cheng se dará cuenta de quién eres, y querrá buscarme para pedirme explicaciones. No quiero tener un enfrentamiento con Jiang-zongzhu después de años de haberme marchado sin darle aviso.

Wei Yuan asintió. —Está bien, A-die.

—¡Ah! ¿Qué hice para merecer un hijo tan bueno y filial? —bromeó bajando de un salto de Suibian, cargando a su pequeño en un brazo mientras enfundaba su espada.

Wei Yuan acostumbrado al dramatismo de su A-die, simplemente carcajeó.

—Muy bien, pequeño rábano. ¡Esto es Yiling!

El niño dándose cuenta de que al fin habían llegado a su destino, de inmediato centró su atención a los alrededores.

Ciertos recuerdos de aquellas calles animadas, golpearon su memoria en ese instante. La nostalgia lo llevó a sonreír con cariño, pensando en el hombre de blanco que entró en pánico una vez que un niño de dos años se abrazó a su pierna, llorando y clamando por su padre.

Y si tiene ese momento bien presente en su memoria es gracias a que A-die, Ning-gege y Qing-Jiejie se lo recuerdan con frecuencia para burlarse de él.

 

Mientras caminaban, Wei WuXian le iba parloteando sobre unos deliciosos bollos al vapor de una tía Feng que los cocina como nadie. También, objeto que se cruzaba por la vista de Wei Yuan era objeto que A-die compraba. Incluso si el menor se negaba en el proceso, su padre siempre lo derrotada con su. —Ahora no soy pobre Gege, A-Yuan. Y A-die quiere consentir a su maravilloso bebé. ¿Por qué no hacerlo? ¡Ya no tienes que privarte de nada, hijo mío!

Demasiado conmovido por sus palabras, Wei Yuan caería rendido dejando que su padre lo mime.







 

 

 

°°°°°° °°°°°°

 

 

 

 

 

Llegaron a una posada. En donde su padre alquiló una habitación para ambos. La comida llegó más tarde, permitiéndoles descansar luego de un largo viaje y recorrido por Yiling.

—Si quieres podemos ir a Qinghe mañana —sugirió su A-die mientras cepillaba su cabello para ir a la cama. Los masajes eran tan delicados y relajantes, que Wei Yuan no pudo evitar bostezar. Sumándole a lo agotado que se encontraba, ya que además estaban cerca de su hora de dormir.

—Me gustaría  —dijo el niño— quiero conocer a Nie-shushu en persona, A-die.

Wei WuXian rio. —¡Por supuesto!

A la mañana siguiente partieron rumbo a Qinghe. Luego de años en aislamiento del mundo del cultivo, era desconcertante el notar ciertas diferencias en cuanto a las vivencias. Puede que las personas sean realmente amables, sin embargo, carecían de ese agradable afecto que desprendían las personas de Gāofèng Shān.

Allá no existe el egoísmo y la ambición. En Gāofèng Shān todos son de piel. Es como si se tratara de seres de otro mundo, que vinieron a traer paz a este. Incluso hasta el sujeto más desalmado fue curado por esas lindas personas.

Xue Yang, un mocoso delincuente que trabaja para LanlingJin. Un cultivador demoníaco "privado" de Jin GuangShan. El menor había estado causando estragos en ciertas zonas, fue ahí que tuvo el honor de conocer a su tío Marcial Xiao XingChen, y su compañero Song ZiChen.

Ambos tenían planeado llevarlo con los cultivadores más reconocidos. Pero Wei WuXian se dio cuenta de las artes que el niño manejaba, y en su lugar se lo llevó con él a su nuevo hogar. Al inicio fue desconfiado, pero con el pasar de los días se dio cuenta que realmente nadie le haría daño y además, había sido aceptado independiente de sus orígenes y pecados.

Cuando entendió que estaba teniendo una oportunidad para redimirse de sus acciones, había llorado por primera vez en su vida. Ni su shishu o Song ZiChen, tuvieron el corazón para condenarlo después de eso. Entonces permitieron que se quedara, siempre y cuando prometiera seguir las reglas.

No fue difícil para Wei WuXian "domesticar" al mocoso. Debajo de toda esa fachada de desquiciado, se escondía un dulce niño que fue obligado a cambiar por las crueldades de la vida.

Afortunadamente su estancia en Gāofèng Shān le sirvió de mucho. Xiao XingChen y Song ZiChen visitan con frecuencia. La última vez ellos viajaban en dirección a ciudad de Yi, él espera que a su shishu y compañeros les vaya de maravilla.

Sin embargo gracias al mismo Xue Yang, supo de muchas cosas por las cuales decidió viajar de vuelta. Había muchos temas que tratar, iniciando con los planes de los Jins. Solo esperaba que esta vez, lo escucharan en verdad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando llegaron a Reino Impuro, Wei WuXian no estaba preparado para encontrarse con Lan Wangji de frente. Iba subiendo las escaleras, con sonriente Wei Yuan quien saltaba escalón por escalón a un par de pasos de él.

El honorable HanGuang-Jun, yacía parado en las escaleras vistiendo tan inmaculado y perfecto como siempre. Sus rasgos habían madurado mucho más que cuando pasó la guerra, era sin duda un hombre hecho de Jade. Los años en definitiva le habían asentado mucho más para bien que para mal, joder.

Wei WuXian sintió que le faltaba el aliento cuando su mirada se encontró con aquella dorada como mismo oro. Pero había una burbujeante emoción ardiente cuando Lan Wangji vio quién era.

—Wei Ying....—su nombre en los labios del Jade, hicieron de todo tanto en el corazón como el cuerpo de Wei WuXian.

Él se encontró respondiéndole con la respiración entrecortada. —Lan Zhan....

En menos de lo que le costó respirar, estaba entre los brazos del hermoso hombre quien se aferraba a él sin las intenciones de dejarlo ir. —Wei Ying....Wei Ying....Wei Ying...

Wei WuXian parpadeó. Momentos después sonrió con cariño, devolviéndole el agarre. —Aquí estoy Lan Zhan. Tu Wei Ying ha sido capturado por el poderosísimo HanGuang-Jun. ¡Pobre de mí!

—¿HanGuang-Jun?

La voz de su retoño lo trajo de vuelta a la realidad. Una gran felicidad se instaló en su pecho cuando al alejarse de su zhiji, llamó al niño. —¡A-Yuan, ven a saludar a tu HanGuang-Jun! Mira Lan Zhan, ¡A-Yuan ha crecido bastante y se está convirtiendo en un joven muy apuesto!

Wei Yuan enrojeció.  —¡A-die!

Lan Wangji parpadeo sorprendido, mirando al niño. —A-Yuan.

Dicho A-Yuan se dirigió a él con una enorme sonrisa. Esta vez fue más familiar cuando lo llamó.  —¡Rich-gege! —abrazándose a la pierna del Jade, para deleite de ambos adultos.

En ese instante, Wei WuXian pensó que se trataba de su imaginación el hecho de encontrar una suave sonrisa en el rostro de Lan Wangji.

Oh, pobre de su corazón que sufre las consecuencias con esas acciones.

El Jade le dio palmaditas en la cabeza al niño con afecto. Viendo aquello, Wei WuXian sintió que alcanzó todos sus objetivos en la vida. No importa lo que resulte de esta junta, si es que le creen o no. Sin embargo, de lo puede estar seguro, es que no volverá a separarse de ese hermoso hombre.

No puede creer que haya estado tan ciego para no notar la forma en que Lan Zhan lo mira. En cómo él siente cuando está en su presencia.

Había estado tan cerrado por el resentimiento que no se dio cuenta de esas cosas. Y mirando con detenimiento tanto los gestos como actuar de Lan Wangji, por primera vez, puede admitir que en realidad sus ojos dicen más que mil palabras.

Cuando Wei WuXian volvió en sí, se dio cuenta repentinamente en algo. Todos y cada uno de los momentos que tuvo con Lan Wangji se reprodujeron en su cabeza, detalladamente dejándolo con el corazón paralizado. Así que, tratando de estabilizar sus latidos, se atrevió a hablar. —Lan Zhan ¿puedo preguntarte algo?

—Mhm. Lo que Wei Ying quiera.

El más joven tragó en seco, lamiendo sus labios. Sus palabras fueron temblorosas.  —Durante la cacería en la Montaña Baifeng.....eras ¿eras tú?

La respiración de Lan Wangji se detuvo, y Wei WuXian pudo captar cómo el cuerpo del Jade se tensaba. Además, siendo más observador que nunca se dio cuenta del rojo cubriendo las orejas del hombre.

Aquello fue suficiente para responder su pregunta. —Oh....

—Pido disculpas por mis acciones indebidas, yo....

Sus palabras fueron cortadas por un par de labios, sellando los suyos dejándolo tan quieto como una estatua. A Lan Wangji le tomó unos segundos comprender que lo que Wei Ying estaba haciendo ¡Era besarlo!

Solo recién se le permitió bajar la guardia, correspondiéndole con la misma intensidad que su amado. Ambos ignorando el lugar en el que se encontraban parados, que contaban con la presencia de un niño quien con una sonrisa tímida y mejillas sonrojadas se cubrió el rostro con ambas manos. Que cualquiera podría verlos.

Pero eso no les importaba. Porque estaban ahí juntos, dando aquel paso que hace mucho debieron haber dado para evitar tantas dolencias.

Algo que el tiempo estuvo a cargo de incentivar. Porque era ahora o nunca, y vivir para siempre con el arrepentimiento.

Una risita pícara rompió el beso. Y la voz de un hombre dijo. —No creo que las instalaciones de Reino Impuro sea un sitio de romanticismo y reencuentros de amantes.

—¡Nie-xiong! —Wei WuXian chilló a su amigo, sin lucir avergonzado o arrepentido— ¡Hemos venido a visitarte!

El aludido sonrió detrás de su abanico saludando. —¡Wei-xiong, oh, A-Yuan, Wangji-xiong! ¡Bienvenidos a Qinghe!

—¡Nie-shushu, A-die y baba ahora están juntos! —exclamó el niño corriendo en dirección a Nie HuaiSang, quien lo cargó en brazos.

—¡Tus padres dejaron de ser unos tontos, A-Yuan! ¡Es una maravillosa noticia!

La pareja emitió el mismo ruido de un gemido estrangulado por la sorpresa. Pero Wei WuXian se recuperó rápido del ataque, antes de sonreírle a Lan Wangji. —Supongo que, dado que A-Yuan te ha adoptado como su padre, ¿no es justo que nos convirtamos realmente en esposos? ¿Mhm? —bromeó tentativamente.

No esperaba que el otro hombre le respondiera mientras entrelazaba sus dedos. —Si Wei Ying quiere, podríamos hacer las tres reverencias ahora mismo.

El rostro de Wei WuXian pasó por varios cambios de colores. —¡Lan Zhan!

—¡Así se habla, Wangji-xiong! ¡No te preocupes Wei-xiong, me encargaré de sus trajes de boda! —Nie HuaiSang canturreó con emoción mientras ingresaba a Reino Impuro con su sobrino en brazos planeado la boda.

La pareja se le quedó mirando la espalda, incapaz de procesar el cómo se desarrollaron tan extrañamente las cosas. Pero no se quejan, habían estado esperando demasiado tiempo para estar juntos.

Dos vidas para uno, mientras que para el otro casi una eternidad pues para él se sintió de esa manera su separación se años. Sin embargo, de todas formas el mismo tiempo les permitió volver a reunirse y en mejores circunstancias.

Todo gracias a una decisión que pudo cambiarlo todo.

 

 

 

 

☆☆☆【Extras】☆☆☆

 

 

 

Wei WuXian se reúne con Nie Mingjue para sorpresa del hombre. Le cuenta sus sospechas, pero no le menciona su fuente informante. Durante su charla se da cuenta de la inestabilidad en el núcleo del hombre, y se lo comenta preocupado. "—ChiFeng-Zun, estás al borde de una desviación de qi.

—¿Cómo?

—Hay energía resentida dentro tuyo, que está causando estragos a la que ya tenías"

Es ahí donde descubren el envenenamiento de qi. Afortunadamente la mejor médico de los tiempos es hermana de Wei WuXian, y ella lo instruyó sobre los núcleos.

Logró estabilizar a Nie Mingjue.

Nie HuaiSang usa a sus espías para buscar información de quién pudo lastimar a su Da-ge.

Descubren que fue Jin GuangYao durante una de las sesiones. Lan Wangji se había quedado para hablar unos temas con HuaiSang sobre su esposo (porque se casaron el mismo día como propuso) y escuchó el cambio en la melodía.

La bomba estalló. Salieron los crímenes a la luz.

Wei WuXian queda exento de crímenes, viviendo en su montaña junto a su esposo, hijo y familia. Ya que, Lan Wangji no queriendo separarse de su alma gemela nuevamente optó por marcharse.

Lan XiChen le prohibió desertar del Clan, pero apoyó su decisión de irse con su amado. Lan QiRen tuvo que aceptar a regañadientes, que no podía interferir en las decisiones de su sobrino, incluso si internamente se retorcía en llanto por no tener a su sobrino nieto dentro de la Secta.  Después de saber que Wangji se había casado sin avisar, le habían presentado a Wei Yuan.

El niño se había ganado su aprobación de inmediato.

 

Cuando se supo del matrimonio entre HanGuang-Jun y Yiling Laozu, Jiang Wanyin no se lo tomó bien por supuesto. Llegó al Receso de las Nubes desatando una discusión entre él y Wei WuXian. Una por no haberle mencionado su regreso, y dos por preferir al Jade y los Wen por sobre su Secta.

 

Lan Wangji viendo y conociendo las expresiones de su esposo, noto el dolor a cada una de las palabras que Wei WuXian escuchaba de su Shidi. No lo pudo soportar, y derramó todo.

—¡De todos eres el que menos merece exigirle algo! ¡Wei Ying no te debe nada ni a ti, ni a YunmengJiang!

Jiang Wanyin estaba furioso. —¡Él debe todo lo que es ahora!

—¡Él ganó lo que tiene por sus méritos! -—le replicó, ignorando las advertencias de su amado. Pero no iba a permitir que ese sujeto lo siguiera tratando como un objeto— ¡¿A quién crees que le pertenece el núcleo que tienes?!

El silencio había caído con potencia, al igual que el color en el rostro de Jiang Wanyin. Jiang YanLi quedó sin aliento, afirmándose de su marido.

Su tío y hermano estaba igual de blancos que Líder Jiang y Nie. Solo Nie HuaiSang no lucía sorprendido o algo parecido.

—Wei Ying no te debe nada.

Hasta el día de hoy Lan Wangji no se arrepiente.

 

Jin ZiXuan es Líder de LanlingJin. Un hombre honorable y justo. Reconoció a varios de los hijos ilegítimos de su padre. Entre ellos, Mo Xuanyu hijo de la Segunda Ama de casa. Unas gemelas hijas de una cortesana retirada. Entre otros más.

 

Wei WuXian le confesó sobre su viaje en el tiempo a su esposo, quien había terminado en llanto al pensar lo que su amado tuvo que pasar. Pero quedó horrorizado y devastado cuando le contó sobre su muerte.

Desde entonces le tiene estrictamente prohibido acercarse a los cadáveres vivientes, a excepción de Wei Ning por supuesto.

Notes:

Idea relámpago mis chikistrikis. Por eso no tiene más desarrollo salto entre líneas 😎👌🏻

¹♡Gāofèng Shān significa "Montaña del Fénix Eminente".

¡Espero que les haya gustado! Perdón por faltas de ortografía, pero lo hice todo en mi teléfono y todavía no me adapto a él a pesar de ya llevarlo en mis manos dos semanas (?)

¡Nos leemos la próxima!✌🏻😉🏳️🌈