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A Desire

Summary:

HuaLian concede un deseo.

Chapter 1: Parte I

Chapter Text

Dentro del Jingshi, nuevamente las cuerdas de la cítara se escuchaban. Frías y desoladas notas llenaban la oscuridad de la noche. La luz de la luna penetraba a través de la ventana. El árbol de Magnolias se mecía al compás de la brisa nocturna de aquella fría época en el Receso de las Nubes.

Un respiro luego de un trago.

Las lágrimas recorrían las pálidas mejillas del Jade. Suspira con pesar e impotencia. Impotencia de no poder hacer algo al respecto. Impotencia por no poder regresar a ese momento e impedir que su amado camine por la oscuridad a solas.

Lan Wangji no se rinde, y vuelve a tocar la misma melodía de Inquiry. La misma pregunta y siempre sin respuestas. Pero no declina e insiste. Todas las noches, desde aquel fatídico día.

Duele. Su pecho quema. La opresión en su pecho por reprimir ese grito de desesperación, de dolor, de agonía. Desearía con todas sus fuerzas acabar con su martirio e iría detrás de su amado. Porque él lo seguirá a donde sea, si eso significa ir directo a la misma muerte. Pero se contiene. Se contiene porque ahora, tiene por quién y para quién vivir. Porque ahora necesitan de él; porque ahora es lo único que su amado le dejó, sin pensar que sería tan valioso para él.

El pequeño niño que su amado cuidaba como a su propio hijo, Wen Yuan. Ese indefenso infante que ahora está bajo su cuidado, a quien protegerá con su propia vida para darle lo mejor. Porque eso es lo que habría querido Wei Ying ¿verdad?

La presencia del pequeño A-Yuan, ha logrado aliviar un poco ese dolor infernal en el corazón del Jade. El niño tan lleno de vida como lo era su amado. A pesar de las negativas de todos, su hermano mayor apoyó su decisión para dejar que el menor se quedara. "Es la única felicidad que le queda a mi hermano..." había declarado XiChen con firmeza, a pesar de sí mismo. Y los ancianos no tuvieron más opción que ceder a aquella petición, después de todo es una orden del Líder de Secta.

Un sutil sollozo lleno de dolor se oyó en la habitación en el silencio de la noche. Lo único que puede hacer es preguntarse una y otra vez, por qué ocurrió todo esto. Por qué no pudo ayudar a Wei Ying cuando era más que evidente que pedía a gritos ayuda. Sólo necesitaba que confiaran en él, sólo necesitaba apoyo de sus seres amados ¿por qué lo abandonaron cuando más lo necesitaba? ¿por qué Wei Ying tomó el camino del cultivo demoníaco? Si lo hizo, alguna razón tuvo. Pero estaba tan cegado por el miedo de que se lastimara, que no vio más allá de la causa para que tomara ese camino.

Lan Wangji se arrepiente de no haber confiado en Wei Ying, de no haberle dicho aquella vez, que la única razón por la cual le pidió volver con él a Gusu, es porque quería protegerlo. No condenarlo como Wei Ying pensó. Porque ese fue el mal entendido, si hubiese sido sincero las cosas habrían sido distintas. Pero.... ya nada puede hacer.

Cierra sus ojos con fuerza, dejando las lágrimas caer. Siente una repentina brisa helada pero a la vez cálida, que acaricia todo su ser. Esto lo lleva a abrir los ojos desorientado. Mira hacia el escritorio frente suyo y logra captar una misteriosa carta.

Frunce el ceño. Esa carta no estaba en ese lugar. Todos sus papeles se encuentran apilados en su lugar ¿de dónde salió esa carta?

Lentamente toma el escrito entre sus dedos. El sobre tiene un diseño muy particular. Nunca había visto algo como esto. Era de un ligero rosa con intrincados diseños dorados en los bordes. La caligrafía era elegante, precisa y hasta satisfactoria. Es como si no hubiese sido escrita por un humano.

Ese sobre estaba dedicado a él, con esa maravillosa caligrafía.

 

 

 

 

A nombre de Lan Wangji

 

 

 

Frunce el ceño por segunda vez aquella noche. Que él recuerde, jamás ha recibido una carta parecida, escrita de esa forma y tan misteriosa. Sin embargo, como ya nada logra hacerlo sentir miedo abre el sobre y lee aquella carta.

Su corazón se detiene dos latidos. La sangre que fluye a gran velocidad por toda su entidad se congela junto a él. Incluso ha percibido cómo su cuerpo comenzó a temblar ligeramente. Y no es precisamente por el frío de aquella brisa nocturna en el Receso de las Nubes. No. Esto es por lo que acaba de leer en aquella carta.

 

 

 

Tienes un deseo que pedir, puedo concedértelo. Volverás ver a tu amado, pero con una condición. Ser de corazón sincero, tanto en palabra como espíritu.

¿Aceptas?

Si lo haces, tan sólo debes escribir tú nombre y el de tu amado. Y pronto tu deseo será concedido

 

 

 

A estas alturas, para Lan Wangji no importaba si se trataba o no de una broma. Siempre y cuando le dieran aquella esperanza que tanto ha anhelado. Él lo hará ¡claro que lo hará! Si eso significa que volverá a ver a Wei Ying, no le importa romper todas aquellas restricciones que le impidieron actuar como tuvo que hacerlo. Ahora hará todo lo posible por proteger a su Wei Ying, absolutamente todo.

Sin dudar un segundo más, Lan Wangji toma el pincel del tintero de su escritorio. Con su mano temblorosa, logra escribir tanto su nombre que como el de Wei Ying.

 

 

Yo, Lan Wangji protegeré la vida de Wei WuXian, siendo sincero de corazón, tanto de palabras como espíritu

 

 

Conteniendo la respiración, vuelve a deslizar la carta dentro de aquel sobre. La deja en donde la encontró y deja su cabeza cae hacia adelante, mientras las lágrimas vuelven a deslizarse por sus mejillas.

Nuevamente siente aquella opresión en su pecho, aquella que lo quema por dentro. Quiere gritar, quiere destruirlo todo, absolutamente todo. Es increíble que ha llegado a poner su fe y esperanza, en una misteriosa carta que quién sabe a quién le pertenece. Todo por el simple hecho de desear con todas sus fuerzas poder tener aunque sea un segundo más, para ver esa deslumbrante sonrisa ¿tan mal está?

Una sutil pero a la vez violenta brisa ingresa por la ventana. Lan Wangji alza la mirada, para llevarse la sorpresa de que aquella carta ya no está. Ha desaparecido. Sin embargo, antes de siquiera hacer algo al respecto por buscarla, una suave voz se oye a través del mismo viento.

 

"Su deseo ha sido concedido. Es momento de tomar el camino de regreso Segundo Maestro Lan"

 

Lan Wangji no comprende del todo aquellas palabras. Pero por alguna extraña razón, sintió una enorme ansiedad.

 

"Es hora de iniciar el viaje..."

 

Todo sucede muy rápido para Lan Wangji. Él iba a levantarse, pero su cuerpo cedió, golpeando estrepitosamente el suelo antes de caer inconsciente.

Solo el sonido de la briza meciendo las hojas del magnolio ocupa lugar en ese instante.

 

 

 

 

 

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Dos figuras se encuentran dentro del Jingshi, observando al Joven dormido. Uno de ellos de brazos cruzados encarna una de sus cejas. Sin embargo, siente una empatía dura por ese Joven Maestro que ha sufrido más de la cuenta, pues a sus ojos no lo merece.

—Lo siento, no podía permitir que siguiera sufriendo.... —dijo el segundo individuo con una sutil sonrisita. Vestía blancas y pulcras túnicas.

—Comprendo, y no debe disculparse. Yo en su lugar, habría hecho lo mismo. Ellos no merecen sufrir esto que estaban sufriendo —argumentó el primer individuo.

Ambos personajes, defendiendo sus hermosas apariencias que no son pertenecientes a este mundo. Belleza sobrenatural.

—De acuerdo. Es hora de que llevemos al Segundo Maestro Lan de regreso con su persona amada —sugirió el joven de blanco.

—Está bien Gege. Usted me dice dónde y yo nos traslado —estuvo de acuerdo el primero.

—Gracias San Lang —dijo el mayor— miraré a través de sus recuerdos, a cual de todos sus momentos desea volver...

Hua Cheng asintió y Xie Lian llevó su mano hasta la frente de Lan Wangji. Le dio una leve caricia mientras se introducía en la mente del Jade. Luego de un corto período de indagar con sus ojos cerrados, encontró su objetivo.

—Aquí está....



 

 

 

 

 

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Sintió su cuerpo paralizado pero de pie. Sin embargo que él recordara, había caído inconsciente luego de haber oído aquella misteriosa voz, ¿Por qué estaba parado quién sabe dónde?

Parpadeó un par de veces enfocando su vista con ligera dificultad a causa de la repentina luz. Parecía un campo de cacería. El lugar se le hacía bastante familiar, pero aún no lograba comprender por qué estaba allí.

Intentó mover sus brazos y se dio cuenta de que sostenía algo con firmeza.

Bajó la mirada topándose con un... ¿arco? ¿por qué él estaría con un arco?

Analizó con mayor detalle sus implementos. Bichen en su cintura pero, su....su...¡Su túnica era roja! ¡No blanca de luto de la Secta Lan!

.....Momento.

Acaba de referirse mentalmente como túnicas de luto ¿a las ropas de su propio Clan? Qué cosas de la vida, eso quizás le causaría mucha gracia a una persona. Claro, sin aún estuvi...

—¡Lan Zhan! ¡La cinta de tu frente está torcida! —escuchó aquel grito viniendo desde atrás.

Su cuerpo se congeló y su corazón se aceleró de inmediato. Fue como si estuviese procesando lo que acaba de escuchar. Aquella hermosa voz, hizo eco en el extenso lugar, enviando olas de ansiedad a todo su cuerpo.

Sólo una persona lo llamaba con su nombre de nacimiento, sólo una persona poseía aquella hermosa y cantarina voz, sólo una persona era capaz de causar que su mundo se posara de cabeza con el simple hecho de llamarlo.

Con el corazón en mano, y sin poder salir aún del shock. Lan Wangji comenzó a girar lentamente en su lugar, rogando a los cielos que no se tratara de un juego de parte de su propia mente porque no podría soportarlo. No se sentía capaz de hacerlo nuevamente, sin llegar a romperse en el proceso.

Contuvo el aliento durante esos segundos, hasta que quedó de frente hacia quien lo llamaba.

Ahí de pie, a unos pasos más allá de su persona. Se encontraba aquel ser humano más deslumbrante que sus ojos hayan visto. Aquel ser, dueño de esa radiante sonrisa con la que ahora mismo lo miraba. Aquel ser, único capaz de desenfrenar los latidos de su corazón. Aquel único ser a quien ama incondicionalmente y tanto deseó volver a ver nuevamente. Y ahora aquí estaba frente a ese ser, a quien ni siquiera tuvo la oportunidad de decirle cuánto lo amaba o decirle siquiera un simple adiós. Porque, ahora que lo piensa, en aquel instante su amado no estaba en su sano juicio para que pudiese escucharlo.

 

Wei Ying está vivo.

Wei Ying está respirando.

Wei Ying está sonriendo.

Wei Ying está deslumbrando.

 

—Wei...Ying —dijo, sin preocuparse de lo quebradiza que salió su voz. Cosa que alarmó al niño más pequeño quien parpadeó sorprendido. Solo años de moderación y desconfianza a su mente le impidieron a Lan Wangji correr y abrazar al más joven como si no hubiese un mañana.

Wei WuXian se acercó a toda prisa hacia el mayor, preocupado de que algo le estuviese sucediendo al otro adolescente. —Lan Zhan ¿te encuentras bien?

Sin embargo, no obtuvo respuesta alguna, más que la mirada angustiada de Lan Wangji. Por alguna extraña razón, sintió que debía consolarlo o algo parecido, olvidando por completo el asunto del cual estaba bromeando.

Wei WuXian lo miró de cerca. —Segundo Hermano Lan ¿está usted bien? Estás más extraño de lo habitual Lan Zhan, ¿serás capaz de continuar la competencia?

Lan Wangji mantuvo su mirada sobre el niño, y al escuchar sus palabras logró regresar a la realidad. Entonces, reuniendo las piezas del rompecabezas; se dio cuenta de que estaban en medio de la competencia de arquería, en la Conferencia de Discusión en Qishan. Por lo dioses ¿por qué regresó justo a ese momento?

Oh bien. Debe ser porque, todavía no ocurrirían las desgracias.

Recordando además lo que Wei WuXian dijo, Lan Wangji alzó su mano hacia su cinta. Y en efecto estaba no solo torcida sino que además, estaba suelta.

Él quedó en blanco.

Aquella vez creyó que se trató de una insolencia por parte de Wei WuXian ¡pero que equivocado estaba! Incluso se molestó tanto por esa falta que terminó destruyendo su propio arco y dejando la compañía. Ahora que lo piensa, vaya que eso sí fue vergonzoso.

Cuando vio que hizo caso a sus palabras, Wei WuXian sintió que debía bromear con él al respecto con la intención de aligerar el afligido ambiente. —¿Ves que no te estaba mintiendo? Te salvé de quedar en vergüenza por la incorrecta posición de tu cinta Lan Zhan...

Terminando de atar su cinta, Lan Wangji respondió. —Gracias.

Wei WuXian quedó petrificado en su lugar. Sus oídos no pueden haber fallado, ¿Lan Wangji ahora mismo le estaba agradeciendo? ¡Pero ¿qué demonios?!

—Hahahaha....no es necesario que agradezcas por algo como eso ... —pronunció con una pisca de...¿vergüenza? Porque eso es lo que jamás ha sentido, salvo con su Shijie. Después de todo, es el rey de la cara gruesa. Es que a Wei WuXian siempre lo ha puesto incómodo que las personas le agradezcan, sobre todo personas como Lan Wangji con una cara tan seria.

—¡Wei WuXian! ¡Compórtate y deja de molestar al Segundo Maestro Lan!

El menor volteó ante el llamado. —¡No seas así Jiang Cheng! ¡Yo no estoy molestando a nadie! —gritó de vuelta Wei WuXian, totalmente indignado por las palabras de su shidi.

Al oír aquella voz y aquel nombre, instintivamente Lan Wangji presionó con fuerza sus puños sobre su arco. Wei WuXian al sentir el crujir de la madera, regresó su atención hacia Lan Wangji. Él parpadeó sorprendido. —Lan Zhan ..... tranquilo, vas a romper tu arco ¿está todo bien?

Tan sólo necesitó aquella simple atención para tranquilizar su ira. El semblante del Jade se suavizó, escuchando la voz de su amado prestándole únicamente atención a él. El resto podría irse al mismísimo demonio. Incluyendo a Jiang Wanyin.

Lan Wangji le guarda rencor debido a que fue el causante de la muerte de Wei Ying. Él fue quien lideró ese maldito asedio a Túmulos Funerarios. Él fue quien le arrebató a su amado niño travieso, aun siendo su propio hermano. Pero aunque así haya sido, el Jiang Wanyin de ahora aún es inocente. Por lo tanto debe mantener la compostura.

—Deberías preocuparte de continuar la cacería en vez de importunar a los demás —dijo Jiang Cheng con su típico ceño fruncido.

—Está bien, está bien. Sólo estaba preocupado por Lan Zhan ¿acaso hay algo de malo en preocuparse por los demás? Aun si me fui antes de Gusu, seguimos siendo conocidos ¿verdad Lan Zhan? —inquirió con una sonrisita traviesa, que hizo calentar el corazón del Jade.

Lan Wangji asintió. —No molestando. Wei Ying y yo, somos amigos...

Amigos. Amigos.

¿Tan difícil le fue aceptar aunque fuera eso? Si no hubiese sido tan terco, Wei Ying no habría creído que él lo odiaba y quería castigarlo. Si no lo hubiese negado, Wei Ying habría confiado en él, y quizás se hubiese abierto con él para confesarle la realidad de los hechos.

Además, amigos puede ser tomada con la primera etapa antes de volverlo su amante. Lan Wangji planea llegar al máximo nivel con Wei WuXian.

Tanto Jiang Cheng como Wei WuXian dejaron salir un jadeo de asombro. Inicialmente Wei WuXian no esperaba que Lan Wangji contestara afirmando sus palabras. Pues, siempre se mostró incómodo cuando él le decía ese tipo de cosas y acababa negándolo. Y que ahora de pronto lo afirme sin problema alguno y que además, diga que son amigos ¡eso es tan espantoso!

Sin embargo, no le impidió sonreír triunfante. Wei WuXian tenía una sonrisa llena de satisfacción. —¿Lo ves Jiang Cheng? Lan Zhan y yo somos amigos..

Jiang Cheng gruñó. —¡Cállate imbécil! Ahora volvamos a la competencia o nos alcanzaran.

Wei WuXian. —¡Si señor! —volvió hacia Lan Wangji y dijo— ¡Te veo luego Lan Zhan! ¡Suerte con la cacería!

Y antes de que el aludido pudiese decir algo, ambos hermanos de YunmengJiang se alejaron a toda prisa, entre risas, golpes y regaños. Lan Wangji se quedó parado en su lugar, viendo cómo la figura de Wei WuXian se alejaba hasta desaparecer.

Sólo entonces, pudo dejar salir un jadeo de liberación.

Cerró los ojos, suspirando con tranquilidad. Su deseo, se había hecho realidad.

No pudo contener esa sonrisa que creció desde la comisura de sus labios. Una sonrisa de calma, felicidad, esperanza y por sobre todo, de enamorado. Tenía la oportunidad de remediar muchos errores, evitar tragedias.

Pero por ahora, necesitaba liberarse de aquella tensión en su cuerpo.

Decidió incluirse a la cacería para mantener el honor de su Secta. Ahora que estaba de vuelta, haría que muchas cosas cambien. Comenzando con el destino de su Secta.

Según el orden cronológico, luego de este acontecimiento. Wen RuoHan decidiría atacar el Receso de las Nubes. Su padre moriría, la secta caería y además, su hermano huiría desapareciendo por un largo periodo de tiempo. Sin embargo, ya sabiendo lo que les espera, no permitirá que se repitan la misma historia.