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A Yoonji le gustan los chicos

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Hoseok aún recuerda la primera vez vio a Yoonji.

No era un chico muy sociable en su colegio, con su curso si lo era, y hablaba mucho con todos, pero fuera de ellos, no le gustaba conocer más gente.

Quizás fue por eso que esa mañana decidió dormir un poco más antes de su siguiente clase, aprovechando que habían ido unos chicos mayores a hablar de algo que no le importaba.

No se esperaba el grito de la única chica del grupo, de verdad que lo había tomado por sorpresa. Pero Hoseok no es tonto, y aunque estuviera muerto de sueño, pudo notar el rostro sonrojado de la chica.

Y cuando la vio volver a él en el receso, pensó que no estaría mal intentar algo con ella.

— No vemos después de clases.

Y... Joder, Hoseok no esperaba que la chica fuera tan dominante, así como tampoco esperó que el cuerpo de la azabache lo calentara tan rápido.

Sentía su miembro erecto mientras le daba sexo oral a la chica, quien se encargaba de sujetar fuertemente de sus cabellos.

Fue bastante rápido como comenzaron esas sesiones en cualquier parte. Hoseok en verdad estaba encantado con el cuerpo de Yoonji, pero no pasó mucho cuando también comenzó a quedar encantado con ella.

Recuerda la primera vez que se sonrojó con ella, y fue tan estúpido que hasta el día de hoy le avergüenza un poco.

Habían decidido salir a comprar un helado, como amigos (tratando de pasar a pareja) cuando de un momento a otro Yoonji había tomado su mano.

— ¿Y eso? Te recuerdo que no somos pareja Yoonji.

— ¿Y qué? Estoy al lado de un chico muy lindo, y si tengo la oportunidad de tomarle la mano lo haré.

Fueron esas palabras lo que hicieron que el rostro de Hoseok se pusiera rojo como un tomate.

Chico lindo.

Una sonrisa apareció en sus labios. A Hoseok le gustaba cuando le decían que era lindo.

Quizás por eso se comenzó a hacer adicto a Yoonji, una chica que parecía no tener miedo al hablar y que se mostraba indiferente a casi todo.

Hoseok pensaba que Yoonji era una persona digna de admirar, con una mirada que trasmitía más emociones de las que mostraba, una mentalidad tan fuerte y la vez tan flexible. Con ella podía hablar de cualquier cosa y la chica tendría una respuesta para aquello.

Poco a poco todo sentimiento carnal que sentía por la azabache era igualado por un sentimiento lleno de romanticismo y cariño. Ya no sólo quería besarla, ya no sólo quería tener sexo con ella. También quería abrazarla, también quería pasar tardes enteras con ella y llevarla a distintos lugares para mostrarle lo que él conocía.

Y esos nuevos sentimientos lo asustaron, tanto que estuvo dispuesto por un tiempo a terminar todo con ella.

Fue cuando una chica aparte se le declaró, que pensó que sería una buena oportunidad para terminar todo con Yoonji.

Pero entonces ella llegó, con ese porte y mirada seria propios de su persona, con su rostro decorado de un lindo sonrojo que pasaba desapercibido con el frío del día.

— Seamos novios.

— ¿Qué?

Hoseok creyó haber oído mal y sintió su corazón dar un brinco mientras la emoción recorría todo su cuerpo.

¿Le acaban de confirmar que Yoonji siente lo mismo por el? ¡No podía ser!

Casi saltando de alegría Hoseok no hizo más que comenzar a besar cada parte del rostro de Yoonji, encantado por la nueva noticia y deseando que ese momento nunca acabara.

Esa noche Hoseok la invitó a su casa y ambos durmieron acurrucados, disfrutando del calor del otro y sin ninguna otra intención.

Fue en eso cuando una época de flores y colores apareció en la vida de Hoseok.

El chico parecía casi flotar al lado de Yoonji, preguntándole todos los días como estaba, cocinándole cosas pequeñas mientras ambos pasaban la hora del almuerzo juntos. Invitándola a sus partidos de baloncesto y acompañando a su chica a sus clases de canto.

Hoseok se sentía demasiado en paz, y creía que finalmente había conocido a su pareja de toda la vida.

Y no es que hubiese estado con mucha gente antes, Hoseok había tenido una novia en Gwanju y ella lo engaño, y él por simple despecho había comenzado a salir con muchas chicas sólo para olvidar.

Pero Yoonji era diferente. Todo comenzó con sexo, si. Pero la chica era tan fuerte, tan real, tan única... Hoseok sentía que ella era perfecta para él, y estaba seguro que nunca encontraría a alguien que lo hiciera tan feliz como ella lo hacía.

— ¿En qué piensas bebé? — Hoseok sonrió mientras se acurrucaba entre los brazos de Yoonji.

— En lo feliz que me haces.

Yoonji dejó escapar una risa nerviosa antes de tirarle palomitas en el rostro.

— Tonto.

¡Eres un verdadero imbécil!

Aunque claro, no todo en su vida podía ser color rosa.

Su  cuerpo aún temblaba al recordar el grito de su padre.

Un día se había descuidado y su padre había encontrado sus zapatillas de baile, obviamente el hombre iba a sospechar.

Las zapatillas habían sido un regalo de Seokjin, su mejor amigo, pero eso a su padre pareció no importarle cuando las tiró a la basura.

— Tu hermana ya se está muriendo de hambre por estudiar diseño, ¿acaso tú también quieres morir de hambre? Dios Hoseok, nadie sobrevive gracias al baile.

Hoseok sólo agachó la mirada, sin querer rebatirle a su padre y tratando de ignorar sus ganas de llorar.

Decidió dejar de ir a sus clases de baile, no le quizo explicar a nadie porqué, sólo lo hizo y decidió desaparecer por unos días.

Hoseok había visto las llamadas perdidas de Yoonji y los mensajes pendientes de Seokjin, pero no quizo hablar con ninguno, así que apagó su celular y deicidio salir durante todo el día.

Cuando la lluvia comenzó a caer se lamentó de no haber llevado un paraguas y corriendo se refugió en un pequeño café.

El lugar tenía un ambiente bastante cálido, así que suspirando se sentó en el fondo del lugar y esperó a que le atendieran.

Pidió un capuchino con vainilla y mientras esperaba su pedido su mente comenzó a vagar en sus problemas con su padre.

Sin poder evitarlo unos pequeños sollozos salieron de su garganta y sintió sus ojos arder.

— ¿Está bien?

Hoseok alzó su vista al escuchar una voz grave, pero se sorprendió al ver un rostro casi familiar.

— ¿Yoonji? — preguntó casi en un susurro. Avergonzándose de inmediato al notar que en frente suyo había un chico, no una chica.

— Yoonji es mi hermana, pero siempre nos confunden. — El chico se encogió de hombro — Tu café.

El chico, que decía ser el hermano de Yoonji, dejó el café en su mesa y él dejó escapar otro sollozo.

— Lo siento, es que... Yoonji no me había dicho que tenía hermano. — Y volvió a llorar.

Hoseok se sentía patético llorando frente a un desconocido, pero este pareció tenerle un poco de empatía. Ya que palmeó su espalda unos segundos antes de entregarle una servilleta y se pudiera limpiar.

— No creo que sea tan grave. A Yoonji no le gusta hablar de su familia. Tengo la teoría de que le damos vergüenza, sobretodo yo desde que me teñí el pelo de azul.

La sonrisa que le regaló el mesero hizo que una pequeña risa escapara de sus labios.

— Debe ser eso, Yoonji odia el azul.

— Ahora entiendo porque no le gustó mi tinte — El chico bufó mientras sacudía su pelo. Volviendo a lograr que se riera— Soy Yoongi, cierto.

— ¿Yoongi? Woah, tu hermana tiene casi el mismo nombre, ¿no se confunden?

— No — Yoongi se encogió de hombros— Aunque sí a ti te confunde puedes decirme Suga.

Hoseok sonrió. Encantado por la actitud relajada del contrario.

— Bien, desde ahora te diré Suga, le queda bien a un chico tan dulce como tú.

Hoseok se heló apenas habló. ¿Porqué dijo eso?

Yoongi dejó escapar una risa antes de negar con la cabeza.

— Me agradas chico, espera que termine mi turno y te invito otro café.

Hoseok aceptó, después de todo el chico había logrado que se animara, y no le haría mal hablar con él.

Cuando Yoongi terminó su turno se quitó su delantal y volvió a la mesa de Hoseok con dos Cafés con leche y un trozo de pastel del lugar.

— Y dime, ¿qué es este joven chico de mi hermana?

Yoongi le miraba de manera divertida y relajada, y Hoseok pensó que no tendría problemas en decir la verdad.

— Soy su pareja.

— ¿Sí? ¿Y porque no me lo contó? — Yoongi parecía en verdad asombrado. — ¿Cuánto tiempo llevan saliendo?

— Dos meses.

— Y esa mal nacida no me dijo — Gruñó Yoongi con el ceño fruncido.

— Hey, no la insultes.

— Soy su hermano, soy el único con derecho a insultarla.

Hoseok dejó escapar una risa y decidió probar del pedazo de pastel, quedando encantado con el dulce de la crema.

Después de esa tarde a Hoseok se le hizo rutina ir a ver a Yoongi.

Todos los días iba al trabajo de Suga a las Seis de la tarde y no se iba hasta que el chico terminaba a las diez, donde ambos (si tenían el tiempo) iban a la casa de Hoseok y jugaban videojuegos o veían una película.

Haber creado una amistad con Yoongi logró distraerlo de sus problemas, así como también lo ayudó a mejorar su relación con Yoonji.

Las cosas parecían volver a ser de color rosa, cada día Hoseok lograba entrar más en el corazón de Yoonji y se encantaba con cada cosa nueva que hacían juntos.

Hoseok se esmeraba en regalarle cosas que le gustaban sólo porque si, se encarga de recordarle lo genial que era mientras se repartían pequeños besos en el rostro, y se quedaba encantado cuando Yoonji decidía mimarlo después de haber hecho el amor.

Y su amistad con Yoongi había ido en aumento, ahora lo sentía más cercano que antes, y fue por esa misma confianza que decidió invitarlo un día a dormir a su casa.

— Hey. ¿Estás seguro que no puedo decirle a Yoonji que ya nos conocemos?

— Nah, seguramente ella querrá presentarte a la familia algún día... Espero, ¿cuántos meses llevan ya?

— Tres — Dijo orgulloso el menor.

— Entonces espero y se apure, mamá se va a enojar si descubre que llevan tanto tiempo juntos.

Hoseok dejó escapar una risa y después de eso se dedicaron a ver una película.

En algún momento Yoongi se había quedado dormido, apoyándose en su hombro, y Hoseok lo había mirado para tratar de moverlo, pero al ver el rostro tan tranquilo de Yoongi no pudo hacer más que sonreír y volver a ver a la pantalla de la televisión.

Cuando la película acabó ahora sí o si debía despertar a Suga, pero su mirada se distrajo en el rostro relajado del mayor.

Hoseok no lo había pensado, pero realmente Yoongi no se parecía a Yoonji.

La chica parecía un ser delicado y de cristal, mientras que Yoongi parecía ser todo lo contrario.

Tenía las facciones más marcadas, unos ojos más grandes y unas pestañas adorables, su nariz era pequeña y sus labios eran menos rellenos que los de su hermana, su piel también era más clara, casi pareciendo un fantasma.

Hoseok rió ante sus pensamientos y con una de sus manos acarició la mejilla de Yoongi.

El chico pareció reaccionar ante el pequeño cariño, pero en vez de alejarse se acurrucó más.

— Suga Hyung, ya debemos acostarnos, la película terminó.

Yoongi gruñó en su lugar antes de levantarse, Hoseok lo seguía con la mirada.

— ¿Hobi?

— ¿Si?

Yoongi lo miró unos segundos, somnoliento, y Hoseok le mantuvo la mirada hasta que Suga se inclinó.

Se acercó a su rostro.

Y lo besó.

Hoseok se puso rojo de la vergüenza y sintió como su corazón comenzaba a latir más rápido debido al choque de sus labios.

Yoongi se había separado antes de que él reaccionara, asustado de su propio actuar.

— Perdón yo no quería, fue sólo un impulso. Yo sólo-

— Está bien— Hoseok se rascó la cabeza incomodo. — Vamos a acostarnos.

Después de eso no se dijeron nada, y a la mañana siguiente Yoongi sólo tomó sus cosas y se fue.

Hoseok pensó que esa sería una buena oportunidad para que ambos se alejaran aunque fuera por un tiempo.

Pero su idea fue arruinada cuando su novia lo llevó a su casa y lo presentó a sus padres.

Las palabras de la mamá de Yoonji lograron calmar los nervios de Hoseok al finalmente conocer la familia, y se logró relajar cuando la cena comenzó y pudo hablar con tranquilidad con la señora Min.

Yoongi no estaba, y aunque eso le daba un poco de curiosidad a Hoseok, decidió no hablar del tema. Después de todo Yoonji no sabía que se conocían.

Y quizás fue por eso que se impactó cuando finalmente llegó el mayor de los hermanos Min y lo señaló como si no lo conociera.

Por alguna razón volver a ver a Yoongi después de ese incidente lo puso nervioso, y se presentó como si nunca se hubieran visto, actuando de manera tan torpe que toda la familia Min le miró con confusión.

Ya en la noche, mientras Yoonji dormía en sus brazos, recibió un mensaje de Yoongi.

Suga
Así que finalmente puedo conocer al novio de mi hermana, ¿eh?

Hoseok dejó escapar una risa muy silenciosa antes de contestarle. Y no pasó mucho antes de que las cosas volvieran a la normalidad con Yoongi.

Fueron dos semanas después cuando todo volvió a salir mal, Hoseok había salido a correr y Yoongi había decidido acompañarlo.

Llevaban recién dos cuadras cuando Yoongi dijo que ya no podía más y se había ido a sentar a una de las bancas por el parque que iban cruzando.

Hoseok se rió fuertemente de su mayor y lo tomó del brazo para que corrieran aunque fuera por el parque.

— Hobi, si me sigues haciendo correr te juro que me voy a tirar al suelo.

— Mi Hyung favorito no sería tan malo conmigo, ¿cierto?

Hoseok estaba equivocado, apenas llegaron a una esquina del lago del parque, Yoongi se hizo peso muerto y los tiró a los dos dentro del agua.

Hoseok comenzó a chillar molesto mientras miraba a Yoongi con el ceño fruncido, el chico en cambio solo se dejaba llevar por el agua del lago y se mantenía flotando con sus ojos cerrados.

Molesto Hoseok lo había tomado de los hombros y lo había hundido solo un poquito para sacarle un susto, se arrepintió de inmediato porque pudo ver las ganas de vengarse en los ojos de Yoongi.

— ¡Ustedes dos! ¡Salgan de ahí ahora mismo!

Los dos chicos se rieron ante la orden del hombre pero obedecieron a fin de cuentas.

Con la ropa toda mojada ambos se recostaron en el pasto, quedando sobre el fuerte sol del día y disfrutando del calor que les brindaba.

— Apuesto que esta a sido tu mejor salida a correr.

Hoseok rió al escuchar las palabras seguras del contrario.

— La mejor sin dudas.

Al escuchar la risa de Yoongi, Hoseok se giró para que ambos se miraran a las ojos.

Y se mantuvieron la mirada por varios segundos, hasta que Hoseok se acercó al rostro de Yoongi.

Su ojos se fijaron en los labios de Yoongi, y antes de si quiera planearlo, ambos ya se estaban besando.

Se separaron dos segundos después, espantados de sus propias acciones.

— N-No podemos...

— Estás con Yoonji — Afirmó Suga, cerrando sus ojos. — No es correcto.

Ambos se quedaron en silencio ahora, incómodos ante la situación.

— Vayamos a alguna de nuestras casa y sequemos la ropa.

— Si.

Al final ambos fueron a la casa de Hoseok, aprovechando que su padre no estaba ambos se desnudaron frente al otro y dejaron sus ropas dentro de la lavadora.

Sin poder evitarlo, Hoseok fijó su vista en el cuerpo de Yoongi, el cual estaba cubierto sólo por su bóxer.

Había que destacar el hecho que Yoongi era un chico, y su cuerpo era definitivamente masculino.

No era muy alto (de hecho Hoseok era más alto) pero tenía una espalda ancha y unos brazos fuertes que ocultaba con ropa holgada. El chico no hacía mucho deporte así que tenía una muy tierna barrigita escondida, también sus piernas eran musculosas, ya que el chico solía jugar basquetbol.

No habían pechos los cuales ver, no habían curvas de las cuales él podría enloquecer y tampoco habían exactamente "unos labios" entre las piernas de Yoongi (y honestamente Hoseok estaba seguro que el chico estaba bien dotado, lo había visto andar sólo con shorts y eso se marcaba demasiado)

Y aún así... Aún así Hoseok se sintió excitado, viendo el cuerpo de un hombre Hoseok se sintió tan caliente como se sentía viendo el cuerpo de una mujer.

— D-Debo ir al baño — Dijo, al notar como una pequeña erección se había formado en su bóxer.

Escapando se encerró en el baño y miró su erección con asco y miedo. ¿Ahora que se supone que iba a hacer?

No sabe cuánto tiempo estuvo mirando su miembro sin hacer nada realmente, cuando escuchó un grito al otro lado de la casa.

— ¡Hoseok! ¡La lavadora explotó!

¿Qué mierda?

Asustado Hoseok corrió hacia el pequeño pasillo con la lavadora y pegó un grito al ver el suelo lleno de espuma.

— ¿¡Qué hiciste!?

— ¡Nada, te juro que nada!

Hoseok trató de apagar la lavadora, pero sus dedos debieron apretar algo más porque ahora aparte de espuma tenía agua cayendo al suelo.

Asustado Hoseok cortó el agua y finalmente desconectó la lavadora, su respiración normalizándose al ver que todo se calmaba.

Dio un paso hacia Yoongi ya más calmado, y se resbaló con el agua del suelo, Yoongi alcanzó a agarrarlo, pero el mayor también se resbaló con el agua y ambos cayeron, Hoseok quedando encima de Yoongi.

Ambos chicos se miraron asustados antes de que se comenzaran a reír debido a la situación.

Sus risas acabaron, se volvieron a mirar fijamente. No contaron el tiempo, ni si quiera se dieron cuenta que llevaban minutos mirándose como si nada más importara.

Y quizás fue por esa misma burbuja que ellos dos crearon, que ni si quiera se dieron cuenta cuando cerraron sus ojos y juntaron sus labios.

Esta vez sin detenerse, esta vez disfrutando del toque del otro y sin pensar en nada más que en lo dulce que se sentían los labios del contrario.

Comenzaron a tocarse, ambos temblando al no tener ropa entre medio. Yoongi rozaba sus dedos con los muslos de Hoseok mientras el menor tocaba su pecho y parte de su estómago.

Hoseok dejó de besar los labios de Yoongi para comenzar a besar su cuello y luego bajar hasta sus clavículas.

— Hobi... Hobi. Detente — Yoongi lo tomó de sus hombros, haciendo que sus miradas se encontraran. — Tu... ¿Tú quieres seguir con esto?

Sin dudarlo, Hoseok asintió.

— ¿Y qué hay de Yoonji?

Esa pregunta cayó como un balde de agua fría en el cuerpo del menor.

Se quedó sin ninguna buena respuesta. Lo pensó durante varios segundos y no sabía qué decisión tomar.

Se sintió frustrado y quizo llorar, hasta que sintió la mano de Yoongi acariciar su rostro.

— Mira... P-podemos dejar esto en secreto... Pero necesito que me prometas, que si nosotros iniciamos algo, tú debes terminar con Yoonji.

Hoseok sólo asintió y volvió a besarlo.

***

Dejar a Yoonji realmente le costó, y demasiado, a Hoseok le dolía ver la confusión en el rostro de la chica cuando se negaba a un beso.

Pero ya no podía seguir con ella. Su corazón lo había engañado de la peor forma y mientras él creía que su destino era ella, en realidad todo este tiempo había sido Yoongi.

Y no podía evitar sentirse horrible, su padre estaba feliz de que tuviera novia, y probablemente lo mataría si descubría que ahora quería salir con un chico. Y no quería herir a Yoonji, le rompería el corazón si terminaba con ella.

Pero lo iba a hacer, ese día cuando la chica lo fuera a ver después de su practica, iba a terminar oficialmente con ella.

Ya no podía seguir en una mentira, ya no podía fingir que el cariño que sentía por Yoonji iba más allá del filial.

Y lo había aceptado, amaba mucho a Yoonji, y la quería demasiado, pero su corazón nunca fue de ella.

— Hobi.

Alzó su mirada al escuchar la voz de Yoongi, una pequeña sonrisa apareciendo en sus labios.

— ¿Ocurre algo?

— Debemos decirle a Yoonji que estamos juntos.

— ¿Qué?

— Lo que escuchaste, hay que decirle la verdad.

— No, no. P-Primero debo terminar con ella, si se entera que la engañé no me lo va a perdonar.

— ¿Y te perdonará si terminas con ella? — Yoongi suspiró— Si quieres  terminar con ella tienes que decirle porqué.

— ¡Es tú hermana Yoongi! ¡No puedes hacerme esto!

Hoseok se soprendió de su propio grito, pero quería dejarle en claro al peli azul que no se sentía listo para hablar de su orientación.

Quería acabar con todas sus mentiras con Yoonji, pero no podía llegar y soltarlo todo.

— Claro que puedo y quiero, te lo dejé claro desde que esto comenzó, y no me importa lo que piensen los demás. Tenemos que hacerlo— Dijo Yoongi, lo último siendo casi un susurro.

Hoseok sabía que había hecho un trato con Yoongi para que los dos hablaran de su relación y gustos juntos frente a sus familias.

Aunque, Hoseok no podía ignorar el disgusto de Yoonji hacia... Bueno, hacia ese tipo de parejas.

— Le vas a romper el corazón.

La situación lo estaba sobrepasando, Hoseok quería ir de manera lenta, no quería hablar de todo al mismo tiempo.

— Yo... — Yoongi le miraba seguro de su decisión, y Hoseok no pudo evitar sollozar ante el miedo, ante la idea del rechazo— No, bebé no llores.

Hoseok se dejó abrazar por Yoongi, sintiendo la calidez del cuerpo contrario.

— Tengo tanto miedo Yoongi, mi mamá ya me odia por haberme ido de Gwanju, y ahora mi papá va a matarme.

— El no haría eso, tu padre te adora.

— ¿Y si me hecha de la casa? ¿Y si trata de golpearme? Una vez trató de golpear a Jiwoo noona y-

Sus palabras fueron calladas por un suave beso de parte de Yoongi, no fue más que un simple roce, y cuando se separaron Yoongi se encargó de abrazarlo y de calmarlo.

— Hobi, sé que tienes miedo, pero tú familia te adora, ellos van a entender.

— Pero Yoonji...

— Ella igual lo entenderá, ¿bien? Sé que fui un mal hermano y un mal novio también, pero no podemos seguir con esto.

— ¿Qué está pasando?

Hoseok se tensó al escuchar la voz de Yoonji.

— Yoonji... — Cuando se giró el temor apareció en su pecho, y al ver los ojos cristalizado de su mayor se acercó a abrazarla. — Noona, pensé que no vendrías hasta la tarde.

— Las chicas me cancelaron, creí que podría venir a verte... Pero no esperaba verte llorando, ¿está todo bien?

Hoseok le miró unos segundos a los ojos antes de ponerse a llorar y abrazarla fuertemente, se sentía demasiado mal mentirle.

— Tu novio aún no le cuenta a su padre que quiere ser bailarín. Y tiene miedo de que lo eche de la casa, de lo que me contó su padre casi golpea a su hermana cuando se enteró que quería estudiar artes.

— Pero aun así está estudiando diseño — Afirmó Yoonji— Hobi, ¿Porqué no me dijiste nada?

— Tenía miedo de que te decepcionaras.

— Nunca estaría decepcionada de ti — Yoonji besó su mejilla, haciéndolo sentir culpable — Cariño, si no te sientes listo no lo hagas, mientras puedes afirmarte en mi, puedes confiar en tu novia para lo que sea.

Hoseok dejó escapar un sollozo, el valor que había tenido para terminar con la chica esfumándose al verla a los ojos.

— No te merezco Yoonji, de verdad que no lo hago.

Y Hoseok lloró en el hombro de la mayor hasta que se fue a su hogar con la excusa de que debía estudiar.

Dos días después, en una nublada tarde de domingo, Yoonji entró a su cuarto, sorprendiéndolo.

— ¿Yoonji? ¿Qué haces aquí?

Sentir los labios de la chica sobre los suyo no hizo más que hacerlo sentir incómodo.

Cuando Yoonji se separó Hoseok notó la furia en sus ojos, y le iba a preguntar qué pasaba cuando la chica se quitó su ropa, dejando a la vista su sostén. Al ver que Yoonji quería quitarse el pantalón la detuvo.

— Yoonji ¿qué haces? Mi papá está abajo y-

Yoonji volvió a besarle subiéndose sobre su regazo y sujetando sus manos, asustándolo.

Se negó varias veces a hacerlo, pero Yoonji seguía insistiendo una y otra vez, aterrando al menor quien apenas sintió una mano en su miembro se levantó de golpe de la silla, logrando que Yoonji cayera de espaldas al suelo.

— Te dije que no Yoonji, no quiero hacerlo.

— ¡Pero con mi hermano si lo harías! ¿¡no!?

Hoseok sintió su sangre helar.

Trató de explicarle a Yoonji lo que pasaba, pero ya era muy tarde, la chica había explotado en ese mar de emociones que él mismo estaba tratando de evitar y sus palabras terminaban en nada debido a que Yoonji no quería escucharle.

Cuando la chica salió de su cuartó no atinó a hacer nada más que seguirla, tenía que explicarle bien todo lo que pasó y no podía dejar que Yoonji se hundiera en una tristeza que no valiera la pena.

Se detuvo al borde las escaleras cuando escuchó la voz de la azabache.

— Hoseok no sale conmigo. En realidad el sale con mi hermano, todo este tiempo fue mi hermano.

— Yoonji, ¿qué acabas de hacer? — Hoseok miró asustado a la azabache. Sin atreverse a ver a su padre.

— Sólo le dije la verdad Hoseok, ten un lindo día.

Y Hoseok mantuvo su vista fija en la puerta principal, incluso cuando sintió como su padre lo tiraba del pelo, siguió mirando al frente.

Incluso cuando lo empujó dentro de su frío cuarto, e incluso cuando lo escuchó tomar el cinturón con sus manos.

Hoseok siguió mirando al frente. Hasta que su visión se volvió borrosa y tuvo que cerrar sus ojos por el dolor.

 

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