Chapter Text
Estaba camino a su trabajo, se sentía cansada por sus clases y estaba pensando en todo lo que debía hacer esa mañana cuando el autobús se detuvo.
— Lo siento, pero tendrán que bajarse — Avisó el chofer — Una llanta se reventó, tendrán que tomar otra cosa.
Hubo una queja grupal antes de que las personas de todas las edades comenzaran a bajar, suspirando la castaña se levantó de su asiento también antes de dirigirse a la puerta y bajar del autobús.
Apenas sus pies tocaron el suelo sintió un leve mareo, y tocó su cabeza tratando de que se pasara, una vez se sintió mejor alzó la vista y sintió el pánico crecer en su cuerpo.
Dios, ¿le pasó algo? ¿Fueron sus ojos o su cerebro? No podía estar segura, tampoco sabía él porqué, pero de un momento a otro todo se había vuelto en blanco y negro.
Se giró para preguntarle a una señora si ella también veía lo mismo, cuando notó que la señora que se bajó frente suyo no estaba.
De hecho, no reconocía a ninguna persona a su alrededor, incluso si no conocía a nadie del autobús, habían características de las personas con las que viajaba que podía reconocer, pero ahora todo parecía nuevo.
Incluso el chofer estaba completamente cambiado.
— Niña ¿Porqué sigues aquí? — Le dijo el chofer, ella notó que le estaba hablando — Ve al paradero o perderás el transporte.
— Si, gracias — Respondió de manera automática y seguía caminando, aún no entendía porqué de un momento a otro ya no veía los colores.
¿Será que estoy soñando? Pensó caminando hacia el paradero cuando pasó a chocar con un chico.
— Lo siento — Le dijo con una sonrisa y ella juró ver luces de colores aparecer alrededor del chico, como si todo a su alrededor se convirtiera en una atmósfera romántica.
Ah, esto se siente como un manga de romance... Esperen ¿¡Estoy en una manga de romance!?
— ¿Te encuentras bien? Te has puesto un poco pálida — Dijo el chico acercándose para tomar su mejilla, ella sonrió.
SI, ESTOY EN UNA ROMCOM , ESO ERA
NADA DE 200 CAPS DE DESARROLLO LE VOY A PEDIR QUE SALGAMOS AHO-
Un estruendo enorme los alertó a ambos, a lo lejos se veía una nube de humo negra antes de que un auto cayera cerca de ellos.
— ¡Mierda, viene un kaijin! — Gritó el chico antes de alejarse de ella y correr a otra parte.
— ¡Espera! ¿Qué es eso? — Gritó confundida la castaña antes de mirar a su alrededor confundida, todas las personas corrían a su alrededor — ¡Pensé que tendríamos algo!
El chico no debió escucharla, y era normal, estaba corriendo por su vida, y ella no sintió el miedo hasta que escuchó un fuerte estruendo atrás suyo.
— ¿Quién habla? — Dijo girándose y buscando la voz en el aire — ¿Hola?
— Hola — Le respondió una voz gruesa y grotesca, al alzar su vista tenía en frente suyo un monstruo de más de cinco metros — ¿Qué no escuchaste las alarmas?
Se quedó inmóvil, lo que estaba viendo no era humano, y tampoco era posible de ninguna forma que eso existiera.
Debía estar soñando, no era posible que eso la fuera a mat-
Se agachó un segundo antes de que ese monstruo gigante la atrapara con sus garras.
— ¡Ah! ¡Finalmente reaccionas! — Dijo el monstruo riéndose al verla escapar — ¡Mi nombre es Umi! ¡Y he venido a vengar a todos mis hermanos caídos por ustedes los terrestres!
El monstruo siguió dando un monólogo que ella no quiso escuchar porque su instinto gritaba que corriera lo más lejos de ahí.
Y por suerte el monstruo parecía que hablaba por una eternidad, porque mientras seguía corriendo llegó a unos edificios vacíos, pero al menos esa cosa ya no estaba cerca.
Se miró a sí misma en el vidrio de una tienda y suspiró, las cosas seguían en blanco y negro, y se sentía como si estuviera en el vídeo de Take on me.
— Entonces no es una romcom... — Dijo suspirando, miro a su alrededor, todo le recordaba a escenarios que había visto en animes, aunque no era Osaka, que era su hogar, así que definitivamente estaba en algo parecido. — Uh... Vamos piensa, ves más cosas aparte de Komi san y Love is war...
Murmuró, recordando otras series que había visto, pero aún mirándose en la ventana no reconocía en estilo de dibujo, tampoco reconocía las figuras de acción que vendían en la misma tienda abandonada.
— Acción, estoy en uno de acción... ¿Boku no hero? — Dijo, mirando si había algún juguete de All Might — No, no es... Vamos piensa.
Dijo golpeando su cabeza con su palma y caminando entre las calles vacías.
Su mejor amigo veía más cosas de acción que ella, pero como son cercanos el solía enviarle su opinión sobre las series que veía.
— Mi celular — Dijo buscando dicho objeto en su bolsillo, pero fallando en encontrarlo. — Genial, tendrá que ser con mi pura memoria.
Dijo volviendo a ver a su alrededor, a lo lejos había un televisor encendido y se acercó a ver qué estaban dando.
Era solo la noticia de que había un "Kaijin" cerca de la ciudad y que la gente debía evacuar, algo que todos habían echo menos ella.
— Donde he escuchado esa palabra antes... — Dijo, recordando a su amigo quejarse de un anime y lo mucho que amó la primera temporada pero que la segunda no le hizo justicia.
Su estómago rugió de hambre y tocándolo frunció el ceño, caminó hasta una tienda que estaba completamente vacía y entró a buscar algo para comer.
Si dejo el dinero en la caja no estaría robando
Pensó mientras sacaba un paquete de galletas y se preparaba un café en la máquina del local.
Mientras esperaba que el café estuviera listo miró una caja de huevos que estaba en el mostrador, probablemente alguien la dejó antes de salir corriendo del lugar.
Al ver los huevos parecía que finalmente su cerebro lo recordó, porque un calvo con capa apareció en su mente.
— ESTOY EN ONE PUNCH M-
Su grito quedó apagado cuando un golpe arrastró con la mitad de la tienda, se quedó quieta en su lugar al sentir como el viento rozaba su brazo, y al ver al mismo monstruo de antes inconsciente se quedo quieta en su lugar.
— El enemigo a sido derrotado — Dijo una voz atrás suyo y apenas lo escuchó se escondió detrás del mostrador. — Voy a incinerar su cu... ¿Llevarlo? ¿No sería arriesgado?
Al parecer estaba hablando con alguien, pero no se atrevía a levantarse de su lugar, el golpe había sido tan cerca suyo que sus piernas tembalaban del susto que le dio.
— Hola otra vez.
Dijo una voz que reconoció de inmediato, al alzar la vista el monstruo le sonreía antes de agarrarla esta vez.
— ¿Qué-
Dijo la otra persona al verla atrapada por el monstruo marino.
— ¿¡Porqué no evacuaste!? ¿¡No escuchaste las sirenas!?
— ¡No!
Gritó ya molesta, el monstruo la agarraba con una mano mientras que con una de sus garras sostenía su cuello.
— Un paso más y la mato
El otro, que ella notó tampoco era humano, se quedó quieto, parecía preocupado por lo que fuera a pasar, así que asumió que era uno de los héroes de la historia.
Probablemente ahora el chico tenía un monólogo interno en su cabeza de cómo salvarla, pero como ahora ella estaba en la historia no tenía forma de leerlo o saber que pensaba, y estar en el lugar de una víctima solo hacía la espera más horrible y estresante.
Finalmente el monstruo marino se movió y ambos se movieron a una velocidad que casi la hizo vomitar, en menos de un segundo estaban en el techo de un edificio y el monstruo saltaba de una parte a otra.
— Serás mi rehén hasta que llegue a la Costa — Le dijo el monstruo — Ese maldito robot era más fuerte de lo que creía.
No le respondió, y tampoco podía al tener una de las garras cubriendo su boca.
Esto es un manga de acción ¿No? ¿No puedo tener algún poder?
Pensó mientras se trataba de soltar de las garras del monstruo, ansiando que la magia del guión le diera súper fuerza o un don cósmico o incluso que tuviera un demonio dentro como había leído en tantas otras historias.
Pero luego lo pensó, ella era el rehén, el héroe ya estaba en otra parte, y obviamente no iba a tener un poder de la nada.
Oh... Dios, solo era un personaje terciario, ni si quiera era uno secundario.
En menos de un segundo fue soltada y cayó fuertemente al suelo, al girar la vista el monstruo había sido golpeado y chocó en la pared de uno de los edificios.
— Busca refugio inmediatamente — Dijo el mismo héroe de antes — Y no salgas hasta nuevo aviso.
Asintió, no tenía forma de salvarse de esa situación sin ayuda, así que comenzó a correr en busca de un lugar para ocultarse.
Por favor, aunque sea terciario dame algo para defenderme, valor, buena suerte, el spider sentido, lo que sea.
Dijo sintiendo que iba a llorar, cuando sintió un leve cosquilleo en su nuca antes de agacharse casi por instinto, al ver el suelo vio la sombra de las garras del monstruo rozando su cabeza.
BIEN BIEN
Eso está bien, ¿Tengo más poderes de Spiderman?
Preguntó a la nada mientras seguía corriendo y estiraba su mano para tratar de sacar una telaraña.
Ah, bien, parece que solo es el instinto. Pensó al ver como de su mano no salía nada y no se sentía mejor físicamente, de hecho cada vez se sentía más y más cansada.
Volvió a sentir el cosquilleo avisándole que se escondiera a su derecha y así lo hizo, escuchando a lo lejos como los otros dos peleaban, por un momento pensó en girarse y disfrutar la pelea, pero luego recordó que esta vez su vida estaba en riesgo.
Finalmente se escondió dentro de una tienda llena de mangas, y parecía la buena suerte así que comenzó a buscar si es que por suerte existiera él manga que buscaba.
Como lo esperaba, en ese universo no existía, suspirando se mantuvo escondida en la sección de acción hasta que escuchó una fuerte explosión a lo lejos, después todo brilló por unos segundos y después hubo completo silencio.
Alguien se acercaba a la puerta, y al notar que su cuerpo no sentía peligro se asomó a ver, el héroe que la había ayudado apareciendo cubierto en sangre por su cuerpo.
— El kaijin a sido aniquilado — Le avisó — Es seguro salir.
— Muchas gracias — Dijo, y le iba a preguntar su nombre cuando el héroe se había ido, aún no lo reconocía pero sabía que era uno de los principales de la historia.
Aunque no el protagonista, Saitama es calvo. Se dijo a sí misma mientras trataba con todas sus fuerzas de recordar.
Salió del local y muchas otras personas estaban comenzando a llegar al centro, algunos mirando sus cosas destruidas y otros volviendo a sus locales.
— Ah, no pagué por las galletas y el café — Dijo buscando su billetera y abriéndola solo para encontrarse que dentro los billetes eran papeles blancos.
Miró sus tarjetas, que también eran solo un cartón blanco, incluso su identificación estaba en blanco y no había nada que pudiera usar.
Oh, bien, no sólo estaba perdida en un nuevo universo donde podría morir en cualquier momento por ser personaje terciario, si no que también iba a ser uno pobre y sin identidad.
— Oh, bueno... Mierda.
