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Rating:
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Category:
Fandom:
Relationship:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Series:
Part 7 of Supercorptober 2022
Stats:
Published:
2022-10-08
Words:
1,197
Chapters:
1/1
Comments:
2
Kudos:
55
Bookmarks:
3
Hits:
810

Night

Summary:

Lena regresa del trabajo y descubre que Kara no está pasando una buena noche.

Notes:

Sé que en el canon de la serie tanto Zor-El como Alura están con vida y viviendo en Argo, pero decidí obviar aquello al momento de escribir esta pequeña historia. Espero que la disfruten :)

Work Text:

Lena dejó salir un gran suspiro de alivio al quitarse sus tacones y dejarlos tirados en algún lugar junto a la puerta. Luego le siguió su alta cola de caballo, su saco y su cartera.

Sintiéndose un poco más relajada, Lena se adentró en su departamento. Solo quería prepararse para la cama y recostarse al lado de su novia para dormir hasta bien entrada la siguiente mañana. Gracias al cielo al otro día era sábado.

Debido a la hora, Lena esperaba que Kara ya estuviera durmiendo. La rubia siempre caía rendida cercanas las once de la noche, y actualmente ya estaban en las primeras horas de la madrugada. A Lena no le gustaban estos días donde regresaba tarde a casa, y aunque ya casi nunca sucedía, cuando pasaba le molestaba muchísimo.

Suspirando otra vez, se abrió paso por el departamento y fue directa a su habitación. Esperaba ver la silueta de Kara entre las mantas, pero al llegar ahí no encontró a nadie. Frunciendo el ceño, Lena se adentró en la estancia y observó con más atención. En un principio pensó que la rubia estaría dando una de sus vueltas de patrullaje nocturnas, pero encontró su traje de Supergirl apoyado contra el pequeño sofá que tenían en un rincón. El celular de Kara se encontraba conectado a su cargador en la mesita de noche y su lado de la cama tenía las mantas desordenadas.

No, Kara no había salido. Algo le había impedido irse a dormir y Lena sospechaba qué podía ser. La fecha del aniversario de la explosión de Krypton estaba a la vuelta de la esquina, y este periodo siempre era difícil para su novia.

Lena sabía dónde encontrar a Kara en noches así, por lo que se dirigió directamente hacia allá tomando la mantita favorita de la kriptoniana a su paso y sintiendo cómo se le apretaba un poquito el corazón. Al cruzar el gran ventanal que separaba la habitación del balcón del departamento que compartían, Lena encontró a Kara sentada en una tumbona, con sus piernas abrazadas hacia el pecho y sus ojos fijos en el inmenso cielo estrellado que reinaba esa noche sobre National City.

-Hey.- dijo bajito Lena.

-Hey.- respondió Kara en el mismo tono.

-¿Me puedo sentar contigo?

La rubia no respondió. Simplemente se hizo un poco hacia delante en la silla y Lena entendió su gesto. Quería que se sentara detrás de ella y la rodeara con sus brazos. No dudó dos veces en hacer aquello. Una vez acomodadas bien ambas con la mantita cubriendo las piernas de Kara y el peso de la kriptoniana apoyado contra el pecho de Lena, se mantuvieron un par de minutos en silencio.

Lena solo se dedicó a sostener a Kara, haciéndole saber que no estaba sola y que no había necesidad de mostrarse fuerte en ese momento. Repartió pequeños besos sobre el cabello de la rubia y caricias por sus brazos. Poco a poco Kara comenzó a relajarse y apoyarse con más fuerza contra Lena. La pelinegra continuó demostrándole todo el amor que sentía a través del tacto, sabiendo que aquello ayudaba enormemente a su novia.

No supo cuánto tiempo estuvieron ahí, pero para cuando Kara comenzó a hablar, Lena ya se sentía un tanto adormilada. Su concentración se centró con rapidez en las palabras de su novia y la escuchó con atención.

-Cuando era pequeña, mis momentos favoritos del día eran los que podía pasar con mi Ukr en su laboratorio. Cada vez que llegaba de la escuela, él me esperaba con un nuevo reto científico que realizábamos juntos. Mi Jeju siempre lo regañaba porque decía que me distraía de mi tiempo de hacer las verdaderas tareas que me mandaban de la escuela o de salir a jugar con mis amigos.- dijo la rubia con una sonrisa triste en su rostro.- Mi Ukr solo le daba un beso en la mejilla, le sonreía y continuaba enseñándome lo que sea que estuviéramos haciendo en ese momento. Después de un rato, mi Jeju solo dejaba salir una pequeña risa de resignación y se iba, no sin antes dejar un beso sobre mi cabello y una caricia en el rostro de Ukr.

Lena esperó un par de segundos para ver si Kara continuaría con su relato. Al notar que su novia volvía a quedarse en silencio, respondió bajito.

-Es un muy lindo recuerdo, cariño.- dejó un besito en el costado de la cabeza de Kara y continuó.- Suena a que los tres se amaban muchísimo y a que ellos eran personas estupendas.

-Así era.- respondió Kara.- Eran buenas personas, aunque cometieran errores que terminaron costando nuestro planeta entero. Sé que…de cierta manera, en serio creían que estaban haciendo lo correcto.

-Seguro que sí, mi vida.

Lena abrazó con más fuerza a Kara y la sostuvo durante largos segundos. Luego, la kriptoniana continuó hablando.

-¿Sabes?- dijo acomodando su cabeza en el hombro de Lena y girando su rostro hasta cruzar su mirada con la de su novia.- Estoy segura de que ambos te habrían querido muchísimo.

Lena sintió que se le cortaba la respiración y que un par de lágrimas rebeldes llenaban sus ojos. Sonriendo, intentó no dejarlas caer y responderle a Kara.

-¿Sí?

-Sí, por supuesto.- dijo Kara con seguridad y una pequeña sonrisa.- Mi Ukr habría pasado horas contigo conversando sobre ciencia e invitándote a su laboratorio, y mi Jeju te habría contando un montón de historias vergonzosas de mi infancia mientras ambas compartían un té y luego pasaban a temas más profundos como, no sé, la desigualdad social y económica.

Lena rió un poco con eso último y Kara la imitó.

-Nada me habría llenado más de orgullo que obtener la aprobación y cariño de ambos, Kara.- dijo Lena con emoción.- En serio.

-¿De verdad?

-Claro, cariño. Son tus padres, las personas que más has querido en tu vida.- respondió Lena con tranquilidad.- Sé que cometieron errores, pero no soy quién para juzgarlos. Y el que pienses que podrían haberme aceptado en tu familia, me hace muy feliz.

Kara se giró entre los brazos de Lena y la abrazó con fuerza. Durante un largo rato se quedaron así, sosteniéndose mutuamente.

-Te amo, Lena.

-Yo también te amo, Kara.- respondió la joven Luthor sonriendo y besando la frente de Kara.- Muchísimo y para siempre.

-Gracias por todo esto. Necesitaba conversar y sentirte cerca.

-No tienes que agradecerme nada. Para eso estoy.

Kara le dedicó una sonrisa genuina y volvió a esconder su rostro en el cuello de Lena. Poco a poco, continuaron la conversación y la rubia continuó compartiendo recuerdos de Krypton y su familia con Lena. Rieron, lloraron y se sostuvieron en todo momento durante la conversación.

Los primeros rayos del sol comenzaban a aparecer por el horizonte cuando Kara se sintió lo suficientemente cómoda para regresar a la cama y descansar un poco. Lena la llevó de la mano de regreso a la habitación y luego se acostó abrazando a la rubia por detrás, sosteniéndola por la cintura.

Juntas y en brazos de la otra, se perdieron lentamente en el mundo de los sueños, iniciando su fin de semana de manera poco convencional, pero acorde a lo que ambas necesitaban.

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