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I've heard of a love that comes once in a lifetime

Summary:

"—Pide un deseo.

Ran sabía que amaba a Nahoya . Sólo que era de ese cariño que se transformaba con el tiempo. [...]

Sopló la flor, dejando que aquellos deseos se mezclarán y fueran con el viento entre las campanillas, con la esperanza de algún día ver esa añoranza cumplida."

Notes:

Gracias a Lili y a Ari que me betearon este día, dejo su twitter, allí ambas tienen lo que han escrito <3

 

Ran y Nahoya se aman y en este os lo voy a comprobar (?

Aquí llegué a la cúspide del fluff y me siento orgullosa, último día de la week y la canción del título es Dandelions de Ruth B, que para mi es el himno ranley, empecé a escribir sobre ellos con esa canción, hace casi un año, y ya no hay nada que impida que lo relacione.

Decido subir esto hoy que sale el último capítulo de tokyorev, porque es mi manera de lidiar un poco con la nostalgia ah,,, seguiré llorando en las notas del final, cierro acá uwu

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Seis años. 

 

El pequeño se acercó a su compañero de juegos. Aquél día coincidieron en ése parque infantil y terminaron acompañándose en la historia que crearon para el día. Decidieron ser miembros de pandillas rivales y tenían que luchar por quién dominaría el territorio del otro: la resbaladilla pertenecía al menor; el arenero, que tenía un precioso castillo de arena en el centro, al más alto. 

 

Cuando llegó el momento en el que iba a partir, con la discutible victoria del de trenzas, sintió como su nuevo amigo colocó sus pequeñas manos sobre sus rizos, aplastando su cabello, con toquecitos leves y constantes, como si esperara algo. 

 

—Eres como un diente de león pero… —El niño ladeó la cabeza, realmente confundido y cautivado—. ¿Anaranjado?

 

Así conoció a Ran Haitani.  

 

Tal vez es la forma en que dices mi nombre

Maybe, it's the way you say my name

 

—¿Irás a mi casa después de clases? 

 

Nahoya lanzó la pregunta mientras dedicaba su cuerpo y alma a terminar la tarea de doblar a la perfección aquella hoja para convertirla en un avión de papel. A su lado, había una pequeña pila de origami con la misma forma. 

 

—Sí —Afirmó, visiblemente entusiasmado. Ran miró hacía el patio de la escuela, sobre el que el de cabellos salmón planeaba lanzar cada una de sus piezas. Supuso que si los atrapaban serían castigados por interrumpir la clase de educación física, pero bueno, justamente tendrían que descubrir primero que fueron ellos los causantes. 

 

El niño rubio se distraía pintando los espacios en blanco con las plumas que obtuvieron del escritorio de su profesora. Una sucesión de caracoles ilustraba las hojas antes vacías, con diversas tintas. 

 

Ran —Lo llamó—. Rannie —Lo ignoraba para fastidiarlo—. Ran Haitani. 

 

—Hmmn —Consideraba muy importante concentrarse en no despegar la punta del bolígrafo hasta que estuviera satisfecho con la cantidad de espirales. El chico a su lado golpeó su hombro y entonces él se giró molesto porque rompió su patrón. 

 

Por supuesto, el menor notó su molestia, así que cambió la burla que iba a hacerle porque de alguna manera tenía tinta azul sobre todo el cachete. Planeaba decírselo porque él a menudo se quejaba de lo desarreglado que andaba todo el tiempo. Sería su pequeña venganza por mirarlo de esa forma. Simplemente le dijo lo primero que cruzó por su mente—: Eres mi mejor amigo. 

 

De pronto sintió vergüenza por la manera abrupta y terriblemente sincera que sonaba su declaración, así que se volvió a sumir en su tarea de realizar dobleces, con la mirada púrpura siguiendo sus movimientos con curiosidad.  



Ran obligó a Nahoya a ver todas las películas que él escogiera esa tarde. Por su culpa tuvo que soportar la vergüenza de que Akashi le dijera que tenía manchada la cara. 




Tal vez es la forma en que juegas tu juego

Maybe, it's the way you play your game

 

—¿Ran tienes un diario? —Encontró por accidente la libreta, mientras intentaba acomodarse sobre la cama del mayor. Estaba cansado, así que planeaba tomar una siesta mientras Ran seguía enfrascado en sus tareas escolares. No era su culpa que al moverse el objeto chocara con sus manos. 

 

—¡Déjala allí, Kawata! —Se abalanzó sobre él, consiguiendo arrebatarle el cuaderno en el acto. 

 

Igual no planeaba leerlo. Consideró decir algo más, pero no quería ser asesinado tan joven. 

 

—¿Has escrito sobre mí?

 

Era una pregunta genuina, aunque no entendía bien de donde provenía la curiosidad y el deseo de que su respuesta fuera afirmativa. 

 

—Sí, sobre lo insoportable que eres. 

 

Ambos, de alguna manera, sabían que aquello era, sólo en parte, una mentira. 

 

—No debimos saltarnos las clases. 

 

—Nahoya fue tu idea. 

 

El gemelo observaba la cantidad de tareas extra que le mandaron como castigo, todas de matemáticas. 

 

—Vas a ayudarme, ¿cierto?

 

—Ve pensando cómo vas a pagarme. 

 

—Haitani, no sabía que nuestra relación estaba escalando de esa manera… No… Espera, estaba jugando, ouch. 




Pero es tan bueno, nunca he conocido a nadie como tú

But it's so good, I've never known anybody like you

 

No dudó en ir hacia él y rodearlo con uno de sus brazos. El más bajo tomaba aquello con demasiada normalidad mientras le contaba lo mal que lo estaba haciendo pasar al descubrir el lado oscuro de la trigonometría. 

 

Se volvió su rutina, el encontrarse allí para volver a casa tras las clases, todo por terminar en diferentes bachilleratos. Caminaban hacia la estación del camión y aquel contacto físico era tan común a esas alturas. 

 

—... Pero bueno, Baji asegura que puede quemar su automóvil sin que lo descubran justo antes de la prueba del viernes, así que no tendré que estudiar. 

 

—¿Y si no lo consigue? 

 

—Repruebo. 

 

Ran se apresuró a alejarse de su cuerpo y descolgar la mochila de sus hombros con el movimiento. 

 

—Vamos, Kawata. ¿Crees que voy a dejar que me relacionen con alguien que no puede rendir un examen tan fácil?

 

Nahoya intentó disimular el enojo que le causaba el que asegurara que era sencillo: lo hacía parecer una tarea posible para cualquiera, por lo tanto, él quedaba como imbécil al no poder hacerlo. 

 

—Dudo mucho que tú sepas algo. 

 

Ran estaba ya fuera del autobús con sus útiles secuestrados y Nahoya lo seguía a regañadientes. 

 

Cuando se rindió, por ese día, a continuar viendo lo desagradables que resultan los triángulos. Decidió pasarse a la cocina de la casa de los Haitani, dado que el hogar completo, le era ya familiar, para preparar el postre favorito de Ran a manera de agradecimiento. 



—Vamos al cine. 

 

—Yo escogeré la película, sufrí hoy. 

 

—Yo la pasé peor enseñándote. 

 

—No te quejes, Haitani. Sé que la pasas bien conmigo. 





Pero es tan bueno, nunca he soñado con nadie como tú

But it's so good, I've never dreamed of nobody like you

 

Pasó el trapo húmedo sobre su frente con toquecitos que le parecían extraños por ser tan delicados. El chico, recostado sobre la cama, percibía la angustia en sus movimientos; aunque ya le había asegurado varias veces que el resfriado era demasiado simple y que al día siguiente se encontraría mejor. 

 

Recordó la cantidad de disgustos que Nahoya soltó en voz baja cuando lo encontró semi-desmayado en la enfermería de la universidad, para después conseguir de alguna manera subirlo a un taxi y acomodarlo en la cama individual de su habitación, siempre tan ordenada que contrastaba completamente con su carácter. 

 

—No vuelvas a comer y dormir tan poco por un exámen —Ahora pasaba sus manos por su frente para corroborar que la temperatura había bajado—. Eres, por mucho, el mejor de tu generación, no necesitas sufrir así. 

 

Cuando terminó su tarea, de tanto en tanto, le dirigía una mirada aún molesta. Le resultaba gracioso porque era como si se hubiera convertido en su gemelo, sólo que de su boca sí brotaban una inagotable cantidad de insultos.

 

En algún punto, se quedó dormido y, al despertar, ya era de noche. Nahoya dormía a los pies de la cama en un colchón inflable que consiguió, sólo que, por su pereza seguramente, se rindió sin siquiera conseguir algo que lo cubriera. Conocía a la perfección su recámara, así que alcanzó una manta de las repisas más altas y cubrió su cuerpo que inmediatamente se removió entre la cobija, agradeciendo el calor. 

 

¿Y se había atrevido a regañarlo cuando él mismo era tan descuidado?



—Haitani, Ran. —indicó al llegar a la enfermería. Aún estaba exhausto por haber corrido desde su facultad. No dejaba de maldecir a Rindou por no atender el maldito teléfono. 

 

—¿Quién eres?, ¿su novio? 

 

No quería pensar demasiado en porque aquella sugerencia lo ponía nervioso y entusiasmado. 

 

—Amigo —Aclaró. 

 

La doctora le regaló una de esas sonrisas que lo hacían sentir como si se estuviera perdiendo de algo. 




Porque estoy en un campo de dientes de león

'Cause I'm in a field of dandelions

 

Souya y Rindou iban en la parte trasera del automóvil, dormidos. Ni siquiera hicieron ademán de despertarse cuando Nahoya tomó el control de la música y navegó entre la biblioteca musical del celular de Ran a su antojo. Ellos dos tenían esa rutina de completarse las canciones y disfrutaban verdaderamente sobreactuar en los duetos musicales. 

 

Cuando llegaron, terminó solo de alguna manera. No quería pensar que se debía a que sus hermanos menores se habían ido a hurtadillas a quién sabe dónde. Para aliviar su posible estallido de ira y sobreprotección, como era costumbre, apareció Ran con dos termos entre sus manos. 

 

—Siempre quise una cita a las afueras de la ciudad, las estrellas, chocolate caliente... —Cita. Cita. Cita. La palabra martilleaba en su mente—. Y bueno, te involucraste en mis planes, Nahoya. 

 

Claramente quería molestarlo con aquel comentario resignado, pero el que su tono de voz no transmiera eso en lo absoluto, más el hecho de que Nahoya lo conocía mejor que nadie; dejó muchas cosas entre dichas. 



Deseando en cada uno de ellos que seas mío, mío

Wishing on every one that you'll be mine, mine

 

Había muchos dientes de león alrededor, colocaron la manta sobre el césped para no aplastarlos. Platicaron como normalmente lo hacían cuando se marcaban de madrugada, normalmente por las pesadillas que despertaban a Ran. 

 

Para el momento en el que los termos quedaron vacíos y la sensación de calidez estaba por completo en sus cuerpos, el menor tomó una de las pequeñas flores y la acercó a su rostro. 

 

—Pide un deseo. 

 

Ran sabía que amaba a Nahoya . Sólo que era de ese cariño que se transformaba con el tiempo. Lo amaba como la persona que llevaba tantos años siendo su mejor amigo, incluso cuando el menor comenzó a tener relaciones con otras personas, a enamorarse y desenamorarse. No le importaba, no hasta ese momento, en el que comenzaba a desear tenerlo de otra manera. Una en la que siguieran siendo ellos mismos, pero también algo más. 

 

Sopló la flor, dejando que aquellos deseos se mezclarán y fueran con el viento entre las campanillas, con la esperanza de algún día ver esa añoranza cumplida. 




Y veo el para siempre en tus ojos.

And I see forever in your eyes

Me siento bien cuando te veo sonreír 

I feel okay when I see you smile, smile

 

Rindou dijo que no volvería ese día. Podría ir a dormir a su habitación como lo hacía las veces que se quedaba a dormir en casa de los Haitani, pero hacía tanto frío. 

 

No era extraño que compartieran la misma cama, ni que tocaran el cuerpo del otro jugando. Lo que sí resultaba inusual era aquella especie de pared invisible que de un momento a otro querían derribar. Y por la manera en que sus personalidades se complementaban, terminó cediendo. 

 

Se habían besado. Ran tendía a cubrir su rostro de besos cuando era su cumpleaños. Nahoya una vez le dio un fugaz beso en los labios por un ridículo juego de adolescentes. Ran besó su frente la vez que se enfermó y lo llevó a su casa, nunca lo sabría pero después de cubrirlo simplemente no pudo evitarlo. Nahoya besó sus manos la vez que Ran tuvo un accidente en el autobús, quedó inconsciente; prefería no pensar mucho en eso y en el pánico que lo invadió al verlo sobre una camilla de hospital, aún si después Ran se burló por decirle que estaba exagerando.

 

Pero esa noche, fue la primera vez que, tras mirarse con las luces apagadas y un silencio que los empujaba, se besaron de esa forma , se tocaron sin jugar y se llamaron entre suspiros que siempre quisieron salir de sus bocas. 

 



A la mañana siguiente, tenía sus manos rodeando su cintura, sentía su cuerpo detrás de él y la manera en que su respiración iba lento, supuso que seguía dormido. Planeaba girar para ver su rostro, pero en cuanto se removió, los brazos de Nahoya lo apresaron con más fuerza, como una manera de decirle que no se moviera. Así que sí estaba despierto. 

 

—Ran —Lo llamó, mientras enterraba su rostro entre su cabello, como si el reconocer su aroma y su textura le asegurara que era real.—. Me muero por ser tu novio. 




Creo que eres el único para mí

I think that you are the one for me



Se sentó sobre las piernas de su novio sin ningún tipo de vergüenza, aunque ellos fueron realmente siempre así. Las conversaciones entre sus amigos fluían en diversas direcciones y ambos participaban animosamente en algunas, hasta que el ambiente alrededor se fue apagando. Se hacía de noche, algunos tomaron sus cosas y se fueron. 

 

Entre las últimas bebidas de la velada, Kazutora Hanemiya se encontraba relatando una de las muchas anécdotas que le gustaba recordar en esas reuniones. 

 

—Oye, Naho, recuerdas cuando… 

 

La mirada de quienes estaban reunidos allí se dirigieron a la pareja que se mantenía en el sillón, el pelinaranja parecía estar diciéndole algo, en voz baja y entre risas; el otro le respondía mientras sonreía. No tenían idea de si querían entender lo que fuera que se estaban diciendo. De pronto Nahoya se giró "molesto" y Ran comenzó a reírse y a darle una sucesión de besos sobre el cachete mientras lo agarraba para que no se levantara y se fuera, cariño al que el menor cedió con demasiada facilidad. 

 

—Me dan tanto asco —Aseguró Baji, mientras despegaba la mirada de la pareja. 

 

—Me encantaría saber qué pensaría el Smiley de quince años sobre esto. 



—Te quiero mucho. 

 

—Lo que quieres es que acepte hacer eso y no. 

 

—Te juro que tengo un modo de pagarlo. 

 

¿Porque si le sonreía de esa manera se sentía como un estúpido adolescente enamorado?

 

—Bien. 




Porque se vuelve tan difícil respirar

'Cause it gets so hard to breathe

cuando me miras

When you're looking at me

 

Estaba nervioso, así que se movía de un lado a otro de la cama. Realmente no podía evitarlo y terminó despertando a su novio que soltaba quejas por ver su sueño interrumpido. 

 

—Lo siento —Se apresuró a acariciar su cabello para que volvieran a dormirse, pero seguramente transmitía su inquietud de alguna manera porque el chico rubio a su lado no se durmió nuevamente. 

 

—¿Pasó algo? —Vio la preocupación en sus ojos amatista, que ya habían despejado por completo el sueño para prestarle atención. 

 

¿Cómo podría no amar con todo su corazón a Ran?

 

Sólo tenía que decirlo. Alguna vez cuando eran más jóvenes él le habló,  con esa esperanza lejana y espontánea, de cómo si algún día se casara, querría que se lo pidieran en un día así, tranquilo, doméstico, íntimo. 

 

Guardó el dato. 

 

Nunca me he sentido tan vivo y libre

 I've never felt so alive and free

Cuando me miras

When you're looking at me

 

—Oye, Ran —Acomodó sus cabellos detrás de su oreja. Le encantaba admirarlo, todos los días,  todo el tiempo. No solo le parecía el chico más atractivo, también el más fuerte, admirable, inteligente… Estaba ridículamente enamorado de él y planeaba seguir así —. Te amo. 

 

Él correspondió su sonrisa—. Yo también te amo. 

 

—Cásate conmigo. 




Nunca me he sentido tan feliz

I've never felt so happy

 

Abrazaba su cuerpo mientras la motocicleta corría a toda velocidad. Ran era mucho mejor conductor que él, así que le correspondía realizar las maniobras entre las calles y después en la carretera. 

 

Llegaron a una especie de iglesia, abandonada. Fue bastante sencillo manipular el candado, ya bastante oxidado, de las inmensas puertas de madera. 



Y he oído hablar de un amor que viene una vez en la vida

And I've heard of a love that comes once in a lifetime

 

—Entonces, Nahoya Kawata, aceptas a Ran Haitani para… —Hizo una pausa entre risas. —Mierda, no me acuerdo que sigue. 

 

—Amarlo, algo así, ¿no?

 

—Amarlo. Para siempre, dejarlo dormir más de ocho horas diarias y aceptar que si le eres infiel de alguna manera serás sometido a una tortura indescriptible.  

 

No lo pensó.

 

—Acepto. Tu turno.

 

Y estoy bastante seguro de que eres ese amor mío

And I'm pretty sure that you are that love of mine

 

Planeaba seguir el juego y repetir los votos que pronunció antes de manera torpe y rebuscada; sin embargo, en ese instante llegó a su mente el recuerdo del día en que pidió aquel deseo. 

 

—Te acepto como el deseo que alguna vez le pedí a un diente de león. 



Cause I'm in a field of dandelions

Wishing on every one that you'd be mine, mine



Notes:

GRACIAS POR LEER<3

Me tardé una eternidad en subir todos los días acá, pero espero ya ir saliendo del bloqueo /ugh, pero bueno, dejo aquí mi twt en donde estoy más activa y espero escribir algo más pronto.

De nuevo, gracias por leer, este día, si alguien leyó todos TAMBIEN, muchas muchas gracias <3

Haré como que no estoy llorando por lo sentimental que me pone todo esto, justo hoy acaba el manga y tengo muchos sentimientos T-T, estos pandilleros han hecho mucho por mi y el ranley ha sido mi ship comfort por muchos meses,,, ellos merecen mucho más y acá estaré yo como esclava trabajando para ello c:

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