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baby, you're like magic in a bottle

Summary:

Jimin preferiría ser torturado con la maldición cruciatus antes de revelar que su amortentia huele a cierto Hufflepuff.

Taehyung preferiría saltar desnudo al lago negro antes de revelar que está enamorado de cierto Slytherin.

o

vmin atravesando los distintos años de estudios en Hogwarts donde se conocen, se odian, se hacen amigos y finalmente se enamoran, todo entrelazado con partidos de Quidditch, reformas sociales, una Copa de los 3 Magos y un misterio sin resolver.

Notes:

esta historia es un espacio libre de estereotipos para las casas de hogwarts (o al menos uno que busca hablar de ello), existe la mención de la muerte de un padre, trauma post guerra, padres que intentan hacer su mejor esfuerzo, espacio también libre de homofobia y lleno de smut (aka vmin usando sus varitas de formas creativas), más warnings en capítulos específicos, ¡disfruten!

Chapter 1: Poción de Rejugosidad

Chapter Text

"Seis gotas del rejugosidador rojo, seguidas de tres gotas del regerminador verde serán el hálito de vida para una planta que está más allá del alcance de la extorsión"

 

PRIMER AÑO

COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA Y HECHICERÍA

Directora: Minerva McGonagall

Querido Señor Park Jimin:

Tenemos el placer de informarle que dispone de una plaza en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería...

La llegada de aquella amarillenta carta de Hogwarts a las puertas de las inmediaciones de la mansión Park coronada por un sello escarlata de cera y escrita en tinta verde esmeralda, definitivamente no fue una sorpresa tomando en cuenta las habilidades mágicas de todos sus residentes; La verdadera sorpresa residía en la particularmente extraña indecisión de Park Yeong en aceptar que su hijo asistiera al colegio de magia y hechicería.

Vergüenza, era la palabra que podía describir la manera en que la familia Park, o lo que quedaba de ella, se movía dentro de la sociedad mágica, pues la huella que dejaba el haber sido un mortífago no solo se encontraba en la marca del brazo del último primogénito Park Yeong, sino también ensombreciendo su apellido a pesar de que la segunda guerra mágica y los eventos ocurridos en esta habían tenido cabida hace más de 10 años.

Jimin observo desde la sala a su padre, la duda y el miedo pintadas en cada una de sus facciones, apenas y pasaba de los 30 años pero la constante culpa y estrés que rodeaban su pasado lo hacían lucir mayor; En lugar de olvidar, Yeong recordaba día a día con mayor detalle, aquella época donde vivió junto a los Malfoy y sirvió al mago tenebroso, apenas era un adolescente en ese entonces, estúpido, con aires de grandeza y demasiado enojado con Hogwarts por haberle expulsado tras desaprobar sus TIMOS y causar un par de problemas con sus amigos de Slytherin que involucraban uno o dos hechizos fuera del mundo mágico.

Luego de la caída de Voldemort, la única manera de eludir Azkaban fue otorgando información al ministerio mágico acerca del paradero de otros mortífagos, pero Yeong cree que en realidad las autoridades mágicas le tuvieron lástima, pues apenas y conocía dos nombres de importancia, mientras que ser un chiquillo delgado y sollozante con raspones por toda la cara y un bebé en brazos debió ser mucho más convincente que cualquier secreto que hubiese escuchado mientras limpiaba los pasillos de la mansión Malfoy; La muerte de su novia y el estrés post traumático de la guerra solo le dieron puntos extra.

Yeong había regresado entonces a los brazos de su madre en Oxfordshire, al este de Wiltshire y ese pasado que lo condenaría de por vida, su nombre significaba valentía pero él supo desde el momento en que su madre le miró y luego al bebé en su regazo que esa cualidad nunca lo describiría; Aunque también puede adivinar que su lugar en la mesa del comedor de madera fina le fue regresado porque su madre deseaba probar que ella podía criar a un buen mago, que Yeong era el error y que Jimin, por otro lado, sonriendo desde su primer día de vida, lleno de alegría y con sus pequeños piececitos corriendo con júbilo, le darían un buen significado a lo que significaba ser parte de la familia Park, poderosa y respetada a pesar de no ser pura del todo.

Así, la única madre que Jimin conoció fue a su abuela, y el nombre y rostro de su madre biológica Hye Prince, "Ni siquiera pudiste casarte con ella Yeong, para al menos darle nuestro apellido en los documentos", murió junto a su espíritu aquella noche del 2 de mayo de 1998 en la Batalla de Hogwarts.

Los Park se alejaron de toda comunicación con sus antiguos aliados y se dedicaron a hacer crecer sus negocios en el mundo muggle, Jimin asistió a escuelas no mágicas y fue instruido para hacer amistad incluso con aquellos infantes que no pertenecían a su mundo.

"¿Por qué mis otros amigos no tienen 'chispa' abuela?"

"Porque en este mundo algunos nacen con virtudes y otros con condenas"

"¿A qué grupo pertenecemos nosotros?"

La abuela de Jimin sonreía pero jamás le daba una respuesta, luego miraba por la ventana, algo que su padre también hacía con regularidad, y Jimin se preguntaba porque los jardines de su hogar capturaban tanto la atención de todos los integrantes de su familia.

—¿Es mi carta? —pregunta Jimin cargado de emoción en su voz, mirando a su padre con ilusión desde al menos tres y media cabezas por debajo de la altura casi gigantesca de Yeong.

—¿Cómo? —su padre parece desconcertado por la pregunta, pero no por su contenido sino porque seguramente pensaba en algo más y como de costumbre se había olvidado de la presencia de Jimin, su voz aunque gruesa siempre parece frágil, en contraste con sus proporciones de guerrero romano.

—Mi carta para ir a Hogwarts ha llegado porque ya casi tengo 12 años, la abuela me lo explicó —dice Jimin lentamente, repetir las cosas a su padre es algo que ha aprendido a hacer con el tiempo.

Pues aunque hay muchas cosas que no le explican a Jimin, la abuela sí le hablo de este momento y del significado de ese sobre, sus doce años están a dos meses de distancia y le prometieron que cuando los cumpliese los secretos dejarían de existir y le hablarían más acerca de su madre. Jimin sabe que es especial y que está destinado a hacer grandes cosas, entre ellas regresar la grandeza y prestigio al apellido Park.

—Pero —inicia su padre —, ¿recuerdas que yo te dije que si deseas quedarte en el mundo no mágico está bien?, ¿no extrañaras a tus amigos?, ¿qué hay de Sungwoon y Kyung Min?, ellos te extrañaran, yo puedo entrenarte en casa por las tardes.

—Los podré ver durante las vacaciones padre, no es como si ellos vayan a dejar de existir, además, siempre les dije que ustedes me enviarían a un internado para mis estudios medios superiores —Jimin intenta alcanzar la carta pero su padre la pone por encima de su cabeza.

—Pero... yo soy tu padre... y tal vez decida no enviarte.

—Por supuesto que enviaremos a Jimin a Hogwarts —la voz de su abuela inunda el vestíbulo de improviso.

Jimin la ve bajar envuelta en sus ropas violetas y la 'P' bordada en hilo de oro a la altura del corazón, los pasos son firmes y casi majestuosos, nada como los arrastrados y temerosos pasos de su padre, mientras baja las amplias y hermosas escaleras centrales de la mansión.

—Mi nieto no es ningún squib, ni ningún inútil —su abuela omite el "como tú" siempre latente en las palabras que dirige a su hijo —, y yo misma lo llevare al callejón Diagon y a King's Cross, tú no tienes palabra en ello.

Yeong baja la carta y la mirada ante esas palabras, cohibido y ciertamente irritado, entonces su madre arrebata el sobre de sus dedos y lo estudia con detenimiento, como reviviendo ese mismo momento pero de hace 18 años, cuando envió a sus dos hijos a estudiar a Hogwarts esperando lo mejor, al final solo uno regresaría, desvencijado y con el corazón por siempre hechizado con las ideas de una bruja, no de un mago tenebroso.

—Léela para mí Jimin —le pide su abuela con cariño extendiendo la carta y dirigiéndolos a la sala, con una seña le impide la entrada a Yeong a la habitación, y luego se sienta en su silla de roble y terciopelo negro.

—Estimado Señor Park Jimin —inicia Jimin —, tenemos el placer de...

—Hombros derechos Jimin y la frente siempre en alto —lo interrumpe su abuela con una sonrisa por de más orgullosa —, que los demás te miren y escuchen siempre.

Jimin asiente y endereza su postura; Cuando termina de leer la carta su abuela no deja de felicitarle y promete comprarle "Solo los mejores artículos para el mejor mago", pero es mientras escucha esas palabras llenas de expectativa que por primera vez Jimin también mira a través de la ventana, se da cuenta entonces que no son los jardines lo que su familia busca al hacer eso.

.

El bote se tambalea ligeramente mientras cruza el Lago Negro, Jimin puede sentir la emoción corriendo por su sistema a la vez que el castillo de Hogwarts se hace más grande a la vista, incluso la niña que comparte la barca mágica junto a él suspira cuando nota que el bote comienza a ralentizar su velocidad, cuando bajan y comienzan a agruparlos para llevarlos hasta la cámara de recepción, hay pequeñas e ilusionadas voces por doquier y sonidos de sorpresa ante cada paso.

Jimin intenta buscar con la mirada a Jeon Jungkook entre la multitud, un niño que conoció en la estación 9 y 3/4 y que lloraba desconsoladamente porque no quería dejar a sus padres, por lo que cuando se sentó en la misma cabina de Jimin en el Expreso de Hogwarts, sus grandes ojos aún estaban llenos de lágrimas, pero Jimin le sonrío y comenzó a preguntarle qué era lo que más le emocionaba acerca del nuevo año escolar, su abuela le había enseñado que ser amable con los demás siempre traía consigo un mayor beneficio, y ahora podía decir que ya tenía a su primer amigo en el colegio, fue aún mejor cuando Jungkook le dijo que esperaba ser elegido en Slytherin, la casa a la que pertenecía la mayor parte de su familia, porque Jimin esperaba lo mismo.

"Ambición, tradición, familia... una gran casa para un gran mago Jimin, no importa quienes intenten mancharla" eso decía su abuela y miraba a su padre llena de condena.

Mientras sube los escalones de mármol logra encontrar a Jungkook, ambos sonríen y cruzan sus brazos para no ser separados por el movimiento de la multitud, entonces, en lo alto de las escaleras, cerca de las puertas dobles de madera que guían al gran salón, Jimin observa a una magnífica bruja que baja con parsimonia mientras los analiza con detalle.

—Bienvenidos sean a Hogwarts —la bruja dice y sonríe con júbilo —, antes de que puedan gozar de esta su cena de bienvenida deberán ser seleccionados en una de las cuatro casas que ponderan nuestro colegio, tenemos Gryffindor, Hufflepuff, Ravenclaw y Slytherin. Así que síganme.

El comedor reluce bajo las estrellas que se proyectan en el techo y las velas flotantes titilando con llamas naranjas, hay amplias mesas llenas de todo tipo de comidas humeantes y en espera de ser devoradas; Cuando el sombrero seleccionador toca la cabeza de Jimin puede escucharle hacer un sonido de reconocimiento "Ah... tenemos a un Park de regreso, el camino es muy claro, ¡Slytherin!", Jimin sonríe al saber que ha cumplido una de sus primeras metas y entonces escucha el alboroto de aplausos desde la mesa de su ahora casa oficial, aunque mientras se sienta junto a sus compañeros de Slytherin no puede evitar pensar que aunque emocionados, el aura es ciertamente sombría a comparación de las demás casas, y que todos los integrantes de aquellas parecen mirar a los de la suya con algo de recelo, pero a bruma consternada se disipa cuando Jungkook también es elegido para formar parte de Slytherin.

Más tarde, mientras son guiados a los dormitorios, Jungkook y él no dejan de hablar del delicioso postre de chocolate que ambos comieron hasta sentirse más que satisfechos, cruzan una pequeña biblioteca y Jimin se pone de puntas intentando observar al prefecto que enuncia una contraseña para abrirles paso a una espaciosa habitación bañada en luz verde, la cual ahora puede notar es una especie de mazmorra, las ventanas relucen en un extraño y movedizo color esmeralda, pues se encuentran conteniendo el agua del lago negro.

—Toda la mazmorra está sumergida —murmura Jungkook en su oído.

Jimin asiente encantado y perdido en todas las emociones que no dejan de despertar ante cada paso que da en Hogwarts, concluye que definitivamente esto no se parece en nada a las escuelas a las que había asistido antes y puede sentir una reluciente y renovada confianza creciendo en su sistema, "Ambición, tradición, familia".

Sin embargo, mientras camina solo hacía la habitación que le fue asignada (Jungkook regresó al comedor en busca de su varita), es interceptado por un niño y una niña que parecen ser solo un año mayores que él.

—¿Park? —le pregunta el niño mientras lo acorralan contra una puerta.

Jimin asiente confundido, su confianza siendo drenada de improviso, mira a su alrededor pero el pasillo se encuentra vacío a excepción de él y el par de mellizos que lo han interceptado, la niña lo analiza de pies a cabeza con desdén, los ojos grandes y de un pálido azul.

—Las sanguijuelas son pequeñas —dice el niño.

—¿Disculpa? —Jimin se las arregla para decir con la voz estrangulada y confusa.

—Tu familia arruinó nuestra casa, nadie quiere que ustedes mortífagos regresen a Hogwarts —habla ahora la niña.

La palabra mortífago hace eco en la mente de Jimin, guiándolo a aquellas pláticas que su abuela intenta explicarle con palabras ligeras pero que él reconoce con mayor intensidad por lo que ha escuchado a escondidas, oculto en las sombras, mientras su familia discute en el comedor de su hogar; Sabe que su padre fue uno de esos magos y que su familia es despreciada por la misma razón, pero también sabe que él no lo es y que no dejará que eso lo defina.

—Yo no soy un mortífago —dice Jimin con firmeza pero se siente intimidado porque son dos contra uno y este solo es su primer día, apenas y sabe como agarrar su varita —, no puede haber mortífagos sin señor oscuro —agrega.

—Nuestros padres dicen lo contrario —enuncian los mellizos —, así que será mejor que te largues de nuestra casa.

Jimin se siente atrapado, la abuela le dijo que sus palabras serían escuchadas y que a pesar de su pasado él sería respetado, pero todo se siente como una mentira ahora, no es la primera mentira que le han dicho pero si la primera que tiene consecuencias reales.

—¿Sus padres también les dicen acerca de la nula participación que tuvieron en la guerra mágica porque eran demasiado cobardes? —Jimin escucha una voz de improviso, pero no puede ver al dueño de esta porque se encuentra bloqueado por los mellizos.

—¿Qué dijiste? —el niño se gira, finalmente haciendo espacio para que Jimin vuelva a respirar.

—Métete en tus propios asuntos Kim Taehyung —escupe la niña también alejándose de Jimin.

—Él no es mi asunto —confirma el niño —, pero que estén bloqueando la puerta hacía esta habitación sí lo es —señala la entrada de madera contra la que Jimin estaba siendo asediado, así que este se hace a un lado instintivamente.

El denominado Kim Taehyung parece de la misma edad de los mellizos, la tez pálida y los ojos oscuros y afilados contrastando con el amarillo de su uniforme, como las umbras en el sol, Jimin solo sabe de las casas en Hogwarts lo que su abuela le ha contado, y definitivamente un Hufflepuff actuando tan deliberadamente ante dos Slytherin no es lo acostumbrado, sin embargo, Jimin no desea perpetuar los estereotipos que rodean a las casas.

—¿Por qué dices eso de nuestros padres? —pregunta la niña.

—Pregúntaselo a ellos —descarta Taehyung abriendo la puerta con desinterés.

—No necesitamos hacerlo, al final del día tu solo eres otro mortífago —dice el niño.

Taehyung se detiene y vuelve a encarar a los mellizos, una ligera sonrisa en su boca, divertida y venenosa —. Si sabes tanto de los mortífagos, entonces sabes de lo que soy capaz de hacer ¿no? —dice lleno de calma.

Jimin ve a los mellizos titubear en sus lugares, la mirada de Taehyung aún es desinteresada pero está sombreada con una chispa de burla además de algo espeso y oscuro, pero antes de que los mellizos puedan responder se escuchan pasos cerca de donde se encuentran, en un momento Jimin está viendo a uno de los prefectos entrar al pasillo y al siguiente es tomado del brazo por el niño que lo mete a la habitación y cierra la puerta, luego le indica guardar silencio.

—¿Qué están haciendo fuera de sus habitaciones? —escucha la voz del prefecto dirigida a los mellizos, seguida de una reprimenda tras las torpes excusas de estos, que se hace más tenue sumada a los pasos de las tres personas alejándose.

—Gracias —murmura Jimin.

—No lo hice por ti, estaban bloqueando la puerta.

—No por eso, por salvarme del prefecto.

El niño no parece tener una negativa para eso, pero antes de que pueda hablar una voz lo interrumpe —¿Taehyung? —le llaman.

Jimin se percata entonces de los niños dentro de la habitación que Kim Taehyung está visitando (fuera de horario y reglas), dos de ellos duermen ajenos a su presencia y el último, que es el que ha hablado, los mira confundido.

—Los mellizos siendo una molestia como de costumbre, hyung —es lo único que dice Taehyung antes de dirigirse a la cama del niño que ha hablado, este parece entender sin necesidad de más explicaciones.

Jimin se congela en su sitio no sabiendo qué hacer al ver que Taehyung solo lo ha dejado ahí de pie.

—Me llamo Min Yoongi —habla el niño captando su incomodidad y se acerca a él —, estoy en tercer año, eres de nuevo ingreso ¿cierto?

—Sí.

—¿Sabes cómo encontrar tu habitación?

Jimin vuelve a afirmar con un asentimiento.

—Bien, yo cuidaré el pasillo por si se acerca otro prefecto, ¿de acuerdo?

Jimin asiente y hace lo indicado, agradece a Yoongi y no dirige otra mirada al extraño niño que es Kim Taehyung, frío y distante a pesar de los vivos colores en su uniforme.

.

Sin embargo, a comparación de su primera noche en Hogwarts su primer año transcurre tranquilamente, Jimin conoce la torre de astronomía, intenta no quedarse dormido con su maestro de historia de la magia que es un fantasma con la voz más arrullante del mundo y comienza a ser reconocido por sus demás profesores ante su intelecto natural, también come mucho postre de chocolate con Jungkook, y solo se vuelve a cruzar con los mellizos una vez, pero estos no hacen más que mirarle con desagrado y evitarlo, tampoco vuelve a coincidir con Taehyung o Yoongi, aunque descubre que ambos son bateadores suplentes de sus equipos de Quidditch, por su lado, Jimin comienza a ser el centro de atención de su grupo cuando logra volar en poco tiempo, y tan bien como lo haría un estudiante de tercer año.

Casi se olvida el incidente, casi, de no ser porque día a día puede notar que aquella repulsión de los mellizos hacía su persona late también desde cada casa contra todos aquellos que son de Slytherin o que tienen alguna conexión con errores del pasado, Jimin decide que él va a cambiar eso, porque puede que sea pequeño pero definitivamente no es una sanguijuela o un mortífago... o su padre.

Lo único que Jimin hubiese querido saber también en ese momento y con esa misma seguridad, es como evitar que la obsidiana de los ojos de Taehyung se clavara en su corazón como una flecha desde aquella primera noche en donde lo conoció, invadiendo su vida a partir de ese momento en todos los sentidos posibles.