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Tarde

Summary:

Bueno es la primera vez que escribo sobre Luciano y Soledad, obvio todo lo que esta acá escrito es pura imaginación mía, cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia.

Aclaración 1: Los fans que los shippean sepan disculpar la falta de detalles todavía sigo investigando la relación de ambos, los que no los shippean les recomiendo no leerlo porque en algún momento se va a poner +18.
No está terminado, voy a ir actualizando lo antes posible.

Aclaración 2: Para que tengan en cuenta antes de leer la historia. Esta historia esta pensada en un contexto en el que ellos ya cruzaron el limite de la amistad entonces no saben como lidiar con eso, por eso la tensión cuando se cruzan y la confusión de ambos. Esto es parte de una historia más grande que iré subiendo en fics cortitos.

Bueno espero disfruten, dejen sus criticas, comentarios, puteadas, etc.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: Plumas Verdes

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

La ruta a Plumas Verdes se veía iluminada por los últimos rayos de la tarde, el malón de gente había menguado el último día, casi todos se habían despedido del cantor del pueblo, veíamos pasar autos con banderas argentinas, algunos llorando, otros cantando o escuchando su música, un pueblo conmocionado, se murió una parte de nosotros.

Papá manejaba muy atento a la ruta y a la gente, dentro del auto era todo silencio, estábamos solos. Jeremías se quedó cuidando a Antonia y Regina, a pesar de mi insistencia en que estuviéramos todos, no le hacía gracia la idea de que siendo tan chicas presencien este momento de dolor y muerte así que se ofreció a quedarse con ellas. Mamá y Natalia estuvieron en el velorio el día anterior, papá espero a que llegara de viaje porque sabía que no podía hacer esto sola.
El velorio duro 24hs en un conocido predio en Lujan pero luego del entierro Pancho organizaba una reunión intima, con familiares y músicos amigos en su casa, una despedida como había pedido Horacio.
Llegamos a la noche, ya desde la puerta se escuchaba la música, una guitarra y algo que parecía un bombo, entramos y las caras familiares llegaron a mí, entre abrazos, sonrisas tristes y sollozos me hice paso entre la gente buscando a Griselda o Pancho, con miedo de cruzarme a Luciano, no sabia si era miedo o ansias, quería saber como estaba pero no quería que me viera.

Cuando recibí la noticia estaba en Uruguay, quedé en shock, escuche y leí las noticias pero mi cerebro no podía procesar completamente que Horacio se había muerto, que ya no estaba. Sentí una presión en el pecho durante todo el viaje y a la vez un vacío profundo y sordo, el sentimiento de orfandad estaba dando paso a algo más, la culpa, ya no éramos tan cercanos como antes, le debía tanto, el fue mi maestro, mi mentor y no lo había podido despedir.

Empecé a sentir como el corazón se desbocaba a cada paso que daba por esa casa llena de gente, la noticia estaba tomando dimensión real, sentía como mis latidos sonaban en mis oídos, de repente una mano entre la gente me saco del transe, era una mano callosa, grande y llena de anillos, me hizo acordar a la mano de Horacio, me tomo del brazo y me saco de la multitud, sentí su abrazo, no llegue a verlo pero lo sentí, si Horacio no estuviese muerto podría haberlo confundido con él pero era imposible, ahí entendí que no lo iba a volver a ver nunca más.
Oscar aflojo su agarre y miro para abajo, estaba sin su traje de gaucho, lo único que lo distinguía en la multitud era su sombrero, se veía más viejo como si sacarle su vestimenta lo deteriorara o capaz era solo la tristeza. Agradecí la intimidad que nos daba su sombrero porque sin darme cuenta estaba cubierta de lagrimas, sonrió tristemente mientras me veía limpiarme el rostro.
Oscar: Llegaste recién?
S: Sí, mi papá se quedó hablando con Griselda
Oscar: Voy a saludar a Omar.
Me dio un beso en la cabeza y se fue, le agradecí mentalmente, no estaba para sostener conversaciones muy largas. Me escape sin hacer contacto visual con nadie y salí al patio, había algunas personas un par de grupos charlando, me escabullí al árbol más apartado, necesitaba recuperar el aliento, bajar el ritmo de mis latidos. Me desplome en el árbol el viento nocturno era una caricia en el calor de enero.

POV Luciano
Estaba en la misma silla, la misma mesa, solo faltaba el haciendo bromas, sirviéndonos vino, riéndose, a veces solo en silencio contemplando el cielo, la brisa corrió moviendo las hojas, el calor pesaba en cada respiración, el viento que se había tornado fresco movía los arboles agitando sus hojas, ambientando la tranquilidad de la noche, entre los murmullos de la gente, los sonidos de la ruta y los arboles me quede ahí detenido en el tiempo, todo sucedía en un tono que no percibía, un silencio plano, me mantuve mirando las copas de los arboles, todo estaba tan callado.
Contemple los arboles buscado un punto de regreso, un anclaje para no ahogarme, baje la mirada y la ví, estaba sentada en la tierra recargándose en un árbol, con hombros cansados. Reconocí su silueta, aun estando de espaldas me era inconfundible.
Me levante mientras sostenía mi atención en ella, como un espejismo que no querés perder de vista, cada paso el sonido volvía a mi, los arboles, el viento, la gente, es como si mis oídos volvieran a funcionar solo porque querían escucharla a ella.
Me detuve a medio camino ya con mis sentidos en completo funcionamiento, con miedo, la quería ver, quería saber como se sentía, si estaba bien o no pero por sobre todas las cosas quería abrazarla.
Ya estaba fuera de la vista del resto de los invitados, el árbol estaba al fondo no era difícil verlo pero si no prestas atención probablemente no lo encuentres, mi pecho golpeaba con fuerza, di los pocos pasos que me separaban de ella. Trague saliva y hablé.
L: Sole

Notes:

Dato random: Soledad en realidad no estuvo presente en el velorio ni el entierro de Horacio, según encontré en varias noticias estaba de gira en Uruguay.