Work Text:
Él tiene 35 años, ya está viejo para el mundo del fútbol y es viejo para ser un omega sin hijos ni pareja estable en una relación consolidada. Ha tenido novios y novias, incluso salió durante diez años con una alfa que lo hacía muy feliz, pero ella quería una familia y él no estaba dispuesto a dársela, no deseaba hijos y no quería dejar su carrera de lado por un embarazo. Por lo tanto, ellos terminaron y él está soltero desde hace cuatro años, Lionel aún sigue en contacto con ella, con gran dicha tiene un bebé con un omega al que desposo; así que, está feliz por ella y ella está feliz por él porque está más cerca de los cuarenta que de los treinta y sigue ganando balones de oro como hace diez años atrás.
Él sigue trayendo medallas para colgar en su pared, las copas se siguen acumulando en los estantes, solo le falta una copa para sentir que está completo, que logró su objetivo: ganar la Copa Mundial, ser el mejor del mundo con la Selección que ama. Poder llevar la Copa a Argentina ha sido su sueño desde siempre, y renunció a ella hace seis años atrás, pero este año no, este año la levantaría sin importar nada. Él es un omega, que luchó desde siempre por un lugar en el mundo del fútbol y un día se convirtió en lo que siempre quiso, alguien que era bueno en lo que hacía. Él amó desde niño la pelota y cuando se presentó como omega creyó que nadie lo compraría para un equipo, pero se equivocó, él mundo ya no era tan cerrado como cuando sus padres tenían sueños, los omegas arrasaban en las canchas profesionales como los alfas y betas. Y él era tan rápido que se convirtió en el mejor.
Con cuatro Champions League, diez LaLiga, siete copas Del Rey, tres mundial de clubes, ocho Supercopa de España y tres Supercopa de Europa ha conseguido 35 títulos con el FC Barcelona. En Francia ya tiene su primer Ligue 1 y su primera Supercopa. Con Argentina él tiene un mundial con la sub-20, una medalla de oro en los Juegos Olímpicos del 2008, y hace un año se sumó la Copa América, una gran espina salió de su corazón con ese logro, por fin pudo entregarle a su nación una alegría. Luego ganó la Finalissima contra Italia en Inglaterra, otro logro más en su camino, con la Selección Argentina.
A nivel individual, todo éxito suyo, tiene un total de siete Balones de Oro, un FIFA The Best, un FIFA World Player, seis Botas de Oro, cuatro UEFA Best Player, siete Trofeos Pichichi y un Golden Boy.
Es uno de los mejores jugadores (omega, beta o alfa, no importa) de la historia.
Él está muy orgulloso de su trabajo, él se entregó por completo al fútbol y dejó de lado una vida con un Alfa e hijos por la pelota, pero iba a valer la pena su sacrificio una vez que tuviera en su mano la Copa del Mundo.
Lionel Messi, ahora mira a sus compañeros, la Selección Argentina tenía tres omegas en su equipo, no era mucho pero era algo. El más joven de los omegas es Julián Álvarez; un muchacho alegre que salió de River Plate y ahora juega en el Manchester City, excelente jugador. Y el más viejo de los omegas era él. Los veintitrés restantes eran todos alfas y betas, el más joven de los Alfas es Enzo Fernández que estaba muy orgulloso de su pequeña hija.
Lionel había dejado de lado una vida de familia por el fútbol, pero eso no significaba que otros también lo hicieran; casi todos sus amigos, sean de la jerarquía que sean, estaban casados y tenían hijos, él estaba feliz por ellos, pero no era lo que quería para él en ese momento de su vida, su mente solo podia pensar en 'la dorada'.
Otro de los Alfas en la Selección era Rodrigo Javier de Paul que tenía una personalidad alegre y muy sumisa por momentos, uno pensaría que era omega cuando apenas lo conocías, pero no, en la cancha el hombre era todo lo que un alfa debe ser. Y en la cama, también, él lo sabe, ha tenido sexo con el hombre desde el año anterior cuando tuvieron que vivir confinados en la AFA, eran amigos desde hace más de cuatro años, pero comenzaron a compartir cama hace apenas 18 meses. No eran novios, Lionel era demasiado cobarde para pedirle eso al Alfa porque no sabía cuanto iba a poder comprometerse en la relación, y el Alfa se había cansado de repetirle cuanto lo amaba sin una respuesta de parte del Omega. Él lo hacía, estaba enamorado del joven Alfa felíz, pero era más fácil para él fingir que solo era sexo.
Lionel escucha rumores entre los mejores amigos de Rodrigo, sobre que está saliendo con otra persona, una omega. ¿Era posible? Ayer habían estado juntos, una vez más, en su habitación de la Universidad de Qatar, donde duerme solo. Él no lo ve probable porque ellos hicieron más que hablar en el cuarto, pero si era cierto que el Alfa está empezando una relación, Lionel dará un paso a la izquierda y dejaría al hombre con su pareja, en paz, no iba a ser un problema, ¿verdad? ¿Entonces por qué pensar que no iba a besar más al hombre, le resultaba tan amargo? No quería dejarlo ir.
El primer juego en Qatar comienza, con todo en el equipo Argentino ilusionado, siendo invictos desde el año anterior, ellos tienen fe en que es juego ganado. Y ellos pierden, 2-1 contra Arabia Saudita, pero no se deprimen; al menos Lionel no lo hace, él alienta, incluso con la presión en su espalda por temor a no pasar la fase de grupos él sigue alentando.
Rodrigo es el más afectado, es quién no puede verlo después del partido, quién se esconde de él cuando quiere hablar. El hombre debe estar completamente desilusionado y destrozado por haber perdido. Lionel no lo encuentra en ningún lado y se cansa de golpear su puerta. Al otro día en el entrenamiento el hombre se ve bien, bromea con ellos, se ríe y es feliz, la derrota del día anterior no lo derrumbó, pero Lionel se sintío excluido, ¿por qué se escondió de él?
Y entonces, esa noche en el hotel lo encuentra a Rodrigo sentado afuera, en el patio, con una mujer omega en su regazo. Ellos se ríen y Rodrigo la abraza. Alrededor están Paredes y Dybala bromeando sobre algo, todos parecen estar divirtiéndose. Ellos lo ven y lo invitan a estar con ellos, Lionel mira a Rodrigo quién sigue sonriéndole, y él acepta. Se unen Di Maria que trae a su esposa y luego se unen Otamenti, más tarde Enzo y Julián quién estaba sonrojado. El grupo se hace cada vez más grande, pero Lionel solo tiene ojos para la pareja que sigue junta hablando entre ellos y sonriéndose como un par de enamorados. Sí Rodrigo estaba saliendo con alguien, ¿por qué no le dijo?
Ella se queda, ellos juegan contra México, Lionel se enfurece con Rodrigo porque cree que está jugando mal y discuten sobre eso.
—Si seguís jugando así de mal no vuelvas a hablarme.
Y sí, puede que esté dejando salir otra clase de bronca sobre Rodrigo, pero no le interesa porque si pierden por culpa del mediocampista va a colgarlo del Obelisco. Él se calma cuando ganan, le sonríe a todo el mundo incluso a Rodrigo que lo mira con miedo, él se deja abrazar por el Alfa. Ganaron, ahora no importaba si estaba enojado. El camino a sostener la Copa del Mundo estaba claro una vez más para todos ellos.
Está llegando a la habitación de la Universidad cuando Rodrigo se acerca a él.
—¿Todavía estás enojado, Capitán? —Rodrigo respetaba mucho a su capitán, aunque sean amigos y amantes ahora solo importaba su título en la Selección.
—No —pero no iba a disculparse con él por las palabras, Rodrigo había hecho una jugada floja y podían haber perdido por eso.
—¿Entonces, qué te pasa? Me estás ignorando desde Arabia.
—Vos me estás ignorando desde Arabia, ¿por qué no me dijiste que tenías novia?
—¿Ese es el problema que tenés conmigo? ¿Mi pareja? Leo vos me dijiste que no querías nada serio conmigo, ella vino acá cuando yo estaba mal, nos estamos conociendo, aún no es nada serio y ella quería darme apoyo.
—Cómo si yo nunca te hubiera apoyado, como quieras Rodrigo, no sé porque seguimos cogiendo si estas con alguien —dijo, estaba enojado, furioso, ¿de dónde salió tanta ira?—. Felicidades por tu futura relación.
Y le cerró la puerta en la cara.
Fue directamente a la cama que no usaba para dormir, el solo quería acostarse sobre las mantas que había dejado ahí desde hace varios días. Mantas, sábanas, ropa suya y puede que haya sacado a escondidas camisas usadas de sus amigos a los utileros, tenían muchas, no le harían faltan. Él sabía que había creado un nido, pero lo relaciona con el estrés de no estar en hogar y la necesidad de sentirse seguro, no lo relacionaba con la llegada de un bebé a su vida. En su nido tiene tres camisetas de Rodrigo, el aroma del alfa le traiga tantos recuerdos hermosos juntos y a la vez tanta tristeza.
¿Y él no le había dado apoyo? Todos esos partidos donde estuvo mal porque ya no era titular en el equipo de España fue Lionel quien estuvo para él. Claro, ahí todavía no le había rechazado sus 'te amo' que con mucho valor el alfa le confesó su amor y él lo rechazó con silencio. Lionel se sintió afligido, no tenía explicación para las lágrimas que mojaban su rostro, ¿son por enojo o son por tristeza?
De Paul intenta acercarse a él en esos tres días antes de jugar contra Polonia, pero el delantero lo ignoraba o escapaba de él en cuanto lo veía, incluso en los entrenamientos, al grado de que estaba afectando al equipo. Scaloni se enojó con ambos y les dijo que arreglaran sus problemas, los muchachos también se enojaron con ellos, en especial Paredes que agarró a Rodrigo solo en el pasillo.
—¿Qué le hiciste para se comporte así con vos?
—Nada, él es el del problema.
—Arreglalo, Rodrigo, conmigo estuvo enojado todo el mes pasado por una boludes, ahora no tenemos un mes para que se le pase el enojo, más te vale que para Polonia tenga una sonrisa en la cara.
Y Rodrigo lo intenta, intenta acercarse, incluso le pidió consejos a su amiga logrando que ella descubra lo que pasaba entre los dos, pero no se enoja con él como lo hizo Lionel sino que le dice que es un idiota porque no ve que el omega está celoso. Rodrigo se siente muy tonto por no haberse dado cuenta y luego se pregunta que tan consciente está Lionel de ese hecho.
El último entrenamiento antes de jugar contra Polonia se complica cuando Lionel termina en el lateral de la cancha devolviendo en el pasto todo lo que había desayunado. El capitán es sacado del entrenamiento para ser llevado a la enfermería, todos están preocupados, pero no dejan a nadie salir de la cancha. Rodrigo fue detenido por uno de seguridad que lo sacudió con fuerza para que deje de comportarse como un alfa sin cerebro guiado por instintos para alcanzar al Omega enfermo. Con Scaloni tras Lionel deja a Aimar y los demás entrenadores con los chicos, fue Aimar quien le pidió a Rodrigo serenidad para seguir entrenando mientras los doctores averiguan que le provocó el vómito al omega. Rodrigo se calma, él hace caso, se vuelve sereno y sigue las órdenes, pero no está tranquilo en su mente, la precaución lo carcome por dentro, ¿y si no podía jugar por una intoxicación? Lionel la pasaría muy mal si no se presentaba mañana, su sueño es jugar para Argentina así tenga los tobillos sangrando.
Lionel Messi juega al otro día contra Polonia, se enoja con un polaco y Rodrigo cree que algo está mal con el omega porque Lionel es una persona pacífica, nada ni nadie lo molesta jamás y en estos últimos días había estaba sobresaltado más veces que en todo una temporada en las ligas.
—¿Estás mejor? —Lionel durmió en la enfermería la noche anterior y no apareció hasta que tuvieron que subir al autobús. No había hablado con él.
—Si, solo me cayó mal el desayuno.
Él le creyó, porque se veía bien, pero algo le hacía ruido; como que el aroma de Messi estaba volviéndose agridulce, ¿qué significaba? ¿Qué estaba enfermo?
—Ella ya se fue, solo quiero que lo sepas, resulta que no le gusté tanto como creía.
Además, ella no quería competir con Lionel que ya tenía el corazón de Rodrigo en su mano, le deseó suerte con el Omega testarudo.
De Paul vio cuando los ojos de Lionel se iluminaron más que nunca, como si la noticia fuera una maravilla para él. La sonrisa era quien más lo delataba sobre lo que sentía.
—Podrías fingir que estás triste por mí.
—¿Por qué mentirte? Estoy feliz de que ella ya no este acá para distraerte.
—Ella no me distraía, me distrae más tu culo gordo en la cancha.
—¿Mi culo gordo? —Rodrigo sintió un escalofrío, ¿la había cagado?—. ¿Querés probar mi culo gordo?
Rodrigo pudo respirar. —Creí que jamás lo pedirías.
El mediocampista no mintió cuando notó que el trasero de Messi estaba más grande, además, ahora que podía ver el cuerpo desnudo de su amante notó que tenía más grasa en lugares donde antes no, y no había dejado el gimnasio porque lo veía entrenar todos los días, ¿había notado el omega su cambio y por eso estaba enojado todo el tiempo? Mientras besaba el cuello del omega no pudo evitar aspirar el nuevo aroma que producía su glándula omega, ¿qué estaba pasando con Lionel?
Scaloni saca a todos lo que no son necesarios en el área de enfermería cuando él médico le dice que necesitan privacidad, solo él, Messi y el doctor están en la habitación porque lo que iba a decirle era delicado.
—No encontramos nada en tus análisis de sangre. —Messi dejó de tensar su cuerpo, estaba más tranquilo ahora que sabía que no estaba enfermo—. Pero, quiero hacer un estudio más antes de dejarte ir y sacar más sangre para un análisis más complejo.
—No entiendo, si estoy bien, ¿por qué quiere más análisis?
Scaloni observó a Lionel, el hombre no podía creer que el omega fuera tan inconsciente, pero no lo juzgaba (demasiado) porque él era un Alfa con experiencia en el campo de la paternidad, el omega frente a él no.
Lionel Scaloni no tenía idea en el estrés que le iba a provocar el omega frente a él.
—Señor, Messi, ¿no ha notado su cambio de aroma? Aún es tenue pero ahí está. —A diferencia de la creencia popular de que él era un inconsciente con ser un Omega, él sabía que algo no estaba yendo bien con su aroma; así que asintió—, ¿ha tenido cambios de humor abruptos? ¿Ha subido de peso sin razón? —Asintió y volvió a asentir, el médico lo estaba asustando, ¿qué le pasaba? No había notado el problema con su peso hasta que comenzó a cansarse en el entrenamiento antes de Polonia y devolvió todo lo que había comida ese mismo día. Ahí pudo ver que estaba engordado sin darse cuenta y dejó de comer chocolate a escondidas de su equipo, tiró todas las barras que había traído en la valija, eran su gusto culposo y por su culpa estaba engordando.
—Tengo la sospecha de podría estar embarazo, señor.
No era culpa del chocolate.
—¿Qué?
—Embara-
—¡Te escuché! ¡No me lo repitas! —Scaloni se sorprendió por la voz en alto de Lionel y no detuvo al omega cuando se bajó de la camilla y comenzó a caminar de un lado a otro, se pasaba la mano por la cabeza, negaba hablando bajo diciendo que era imposible, estaba entrando en pánico, por lo tanto, el alfa se acercó hasta tomar el brazo del omega embarazado, para llamar su atención.
—Está bien, Leo, tranquilo —dijo, la última palabra hizo que el hombre pequeño frente a él se desmoronara, las lágrimas empezaron a caer por su cara y no estaba seguro de que fueran de felicidad, el omega temblaba cuando él se tomó el atrevimiento de abrazarlo sosteniendo su cabeza como haría con un hijo—, deja que el doctor te haga una ecografía y luego veremos que hacemos.
Lionel se sonaba la nariz mientras el doctor lo preparaba, Scaloni sostenía su mano porque el omega aún temblaba. Tenía tanto miedo de que el doctor le dijera que sí estaba embarazado, ¿cómo? Sabía como, pregunta estúpida, pero ¿cómo era posible? Él se cuidaba; siempre se cuidaba, estaba bajo control de natalidad, tenía uno de los chips en su brazo tatuado, la AFA les hizo estudios de sangre a todos antes de pisar el país del desierto. ¿Durante Qatar? ¿Fue ahí? Apenas habían pasado dos semanas de que estaba ahí, era imposible que tuviera esos síntomas con tan poco tiempo, ¿o sí era posible? Él no podía tener un bebé, no ahora cuando estaba por reclamar la Copa del Mundo.
Lionel miraba la pantalla, el doctor buscaba, pero no encontraba, ¿eso significaba que quizás estaba enfermo de otra cosa? Estuvo como diez minutos hasta que se detuvo en un punto y Lionel pudo verlo, ahí estaba, era real.
—Excelente jugando a las escondidas, primero no quiere salir en los análisis y ahora tú hígado aún no le hizo espacio y estaba obstruyendo mi vista pero ahí está; tenés que ver a un obstreta, por lo que yo puedo ver diría que tenés 12 semanas.
Tres meses, quizás más, ¿cómo hizo para sobrevivir? Lionel había recibido tantos codazos y golpes en esos meses como durante todo el año.
Por su culpa estaba subiendo de peso, no por comer chocolate y él había tirado todo lo que tenía, ¿suficiente razón para llorar? Porque estaba llorando, otra vez.
—Felicidades, Leo —dijo Lionel Scaloni mientras soltaba su mano, Leo lo detuvo cuando se quiso alejar.
—No me saque del equipo.
—No piensen en eso ahora, es una noticia muy grande. Hablaremos después.
—¡No! —Lionel se bajó la remera, no le importó que se mojara con el gel—, no, por favor, quiero seguir jugando.
—Lionel, no podés, ese bebé...
—Él no importa, sobrevivió la etapa de grupo, va a sobrevivir octavos de final.
—¿Querés jugar arriesgando tú vida y la del bebé?
—Sí, sí, nadie tiene porque saber de este embarazo. —Estaba desesperado, su sueño no podía terminar así—. El mundial termina en dieciocho días, un juego en octavos, otro juego en cuartos, la semifinal y la final, si Dios quiere.
—¿Y los entrenamientos? ¿De Paul que te golpea cada vez que puede?
De Paul, ¡mierda! Si él estaba embarazado es porque alguien había puesto su esperma en él, y ese era el número 7 de la Seleccion Argentina. De Paul no podía enterarse, no lo dejaría jugar si se enteraba de que está esperando un hijo de él.
—Yo me encargo de él, si le digo que deje de molestar lo hará.
—No lo sé, Leo, ¿tenés idea de los problemas que vamos a tener si se entera la AFA o la FIFA?
—Podés decir que no sabías, el doctor también, solo yo sabía y decidí jugar igual. —Messi mira al doctor—. ¿Cuánto quiere por guardar silencio y monitorear mi embarazo después de cada partido?
—Señor...
—¿Cuánto? —Fue Scaloni quién habló y el doctor dijo un número. Messi quiso insultarlo, tantos números por un secreto, él aceptó igual. Hablaron sobre dinero, no importaba si Messi perdía el bebé, él recibiría el pago.
Lionel salió de la enfermería con un secreto enorme.
Lo primero que hizo cuando Rodrigo le preguntó como estaba al siguiente día fue pedirle que le consiguiera chocolate, como sea, Rodrigo se sorprendió por el pedido porque sabía que Lionel escondía todos los chocolates entre su ropa sin que nadie los viera, jamás querría que alguien sepa lo adicto que era al dulce, ni siquiera él. Rodrigo los consigue en la cocina, se roba varias barras porque solo le quisieron dar una, recibe un beso de parte de Lionel, él lo ama tanto que conseguiría todo lo que le pidiera sin dudarlo.
El omega se encontraban en su nido comiendo el dulce y Rodrigo estaba sentado en la cama donde ellos duermen cada noche. Jamás pudo entrar al nido del omega, ni siquiera cuando Lionel le exigió que le diera la remera que llevaba puesta. No le molestaba no ser invitado, Lionel le daría el permiso cuando lo crea necesario y correcto, puede que ese día nunca llegue, pero a él no le preocupaba esperar.
Scaloni no sabía quién era el padre del hijo de Lionel, pero estaba actuando como si él lo fuera porque de pronto lo seguía por todo el campo. Pasaba el día dando indicaciones, pero siempre al lado de Lionel; había dos personas que estaban celosas del nuevo compartimiento del alfa, aunque ninguno dijo nada. Lionel le pidió que por favor se comportara con normalidad si no llamarían la atención, pero el lado alfa de Lionel Scaloni debía asegurarse que el nuevo cachorro de la Selección estuviera bien; así que, no le hizo caso al omega hasta que un día se ganó un empujón y un gruñido posesivo de parte de Rodrigo de Paul cuando quiso agarrar por la cintura al omega para indicar donde debía quedarse.
Rodrigo estuvo casi media hora en una gran discusión con parte del equipo técnico y el DT, fue expulsado del entrenamiento ese día.
La falta de respeto del Alfa que respetaba a todo ser humano en ese lugar hizo que Scaloni descubriera quien era el padre del bebé de Lionel y ya no volvió a tocar al Omega frente a él. Rodrigo no sabe conscientemente del cachorro, pero el alfa en él sí lo sabe y busca protegerlo. Messi y el bebé estaran bien en la cancha, mientras el alfa estuviera ahí.
Ellos le ganan a Australia, un juego reñido, con un gol de Messi y Julian Álvarez, dos de los omegas de la Selección, ellos pasan a semifinales. Scaloni preocupado por el equipo y sobre todo por Lionel siente que va a quedar pelado del estrés cuando ve al Omega golpear con su pecho a un australiano y al mismo Omega siendo aplastado por el equipo en un abrazo.
Scaloni habló con Lionel antes de entrar en vestidores, tenían que ver al doctor, juntos y luego hacerse un chequeo completo en las instalaciones de la Universidad.
Ahora el doctor lo tenía en una camilla y le hacía una rápida ecografía después de palpar su vientre.
Scaloni hablaba con Lionel.
—Te vas a tomar todas las pastillas que te conseguí para el embarazo, ¡sin peros Lionel! Y vas a dejar de saltar como un desquiciado con tus compañeros, tampoco vas a dejar que se te tiren todos encima cuando haces un gol.
—No puedo hacer nada.
—No, Lionel, no podes, tenés que pensar en tu bebé o le voy a decir a De Paul.
—¿Qué? ¿Cómo supo? —Frunció el ceño—. ¿Es una amenaza?
—Si, porque si no te cuidas voy a hacer que él te cuide.
Él bebé estaba bien como estuvo bien los primeros tres meses cuando nadie sabia de él, Lionel no tenía miedo, él no había querido un hijo en su vida y ahora tenía este peso, pero una parte de él estaba orgulloso y desquiciado porque estaba en cuartos de final embarazado, ¿quién más? Nadie, solo él (porque seguramente los omegas embarazados se preocupan por su salud y dejaban de lado el fútbol en el embarazo, un omega normal, él no era así), y tenía un bebé fuerte que iba a nacer siendo campeón del mundo, pero para que eso pase tenía que hacerle caso al DT de la Selección porque no quería estar en la banca el resto del mundial debido a un peligro de aborto o peor, a De Paul enterado que iba a ser padre.
—Doctor, ¿puede revisar mi brazo? Tengo el implante anticonceptivo, y no debe funcionar porque sino no estaríamos acá. —El doctor hizo lo que le pidió, le dijo que estaba roto y que debía sacarlo cuanto antes, ¿lo había roto una pelota que le dio en el brazo? Jamás lo sabría. Se lo sacó cuando ya estaba en la Universidad.
—En unos días tú aroma empezará a ser más fuerte, pero es mejor que te lo sacaras, cuando se rompe segrega mal las hormonas, así es como obtuviste al cachorro.
Lionel entendió, mientras nadie descubierta que el aroma agridulce del omega no era lo normal él estaría bien.
Era de madrugada, Rodrigo estaba durmiendo con él, lo tenía aprisionado en sus brazos, una de sus manos caía sobre el vientre de Lionel y el omega se preguntó si el alfa sospechaba de algo. Esa noche, el alfa le había vuelto a repetir que lo amaba y Lionel quiso responderle que él también lo hacía, pero no se animó porque sentía culpa, culpa de estar ocultándole al hombre que iba a ser padre. ¿Como podía declarar su amor y a la vez mentirle con algo tan importante? Asi que no lo hizo. Él se cayó, otra vez. Rodrigo sintió su corazón siendo arrancado por segunda vez en un año por la misma persona, al ser rechazado una vez más. ¿Por qué era insuficiente para el Omega? La inseguridad se volvió su piel esa noche.
Lionel se levantó después de que pudo escapar del agarre y a escondidas se fue a la cocina que estaba solitaria y en silencio. Comenzó a buscar comida, tenía unas horribles ganas de comer algo dulce, pero no chocolate, algo como la manzana roja que lo llamaba desde una de las fruteras. Él la agarró y la mordió, una sensación de plenitud lo recorrió con cada mordida. Acarició su vientre, ahí crecía su hijo, él estaba alimentando a su bebé. Cuanto más lo pensaba más real se hacía.
Se asustó cuando unos brazos lo tomaron por la cintura, atrapando su mano y la persona desconocida mordió su manzana.
—¡Oye! Es mía.
—Shh, ¿querés que te escuchen? Hay un ladrón en la cocina y está rompieron la dieta estricta de su nutricionista.
—Sos mi cómplice.
—Sí, yo te mimé con los chocolates sabiendo que los tenés prohibidos. —El Alfa besaba su cuello mientras hablaba, Lionel terminó su manzana. Estaba mucho más feliz ahora que había podido cumplir con su antojo, ¿antojo? Oh, eso era. Eso fueron los chocolates y la manzana, todos antojos.
—Vamos a la cama antes de que nos descubran.
Por suerte Lionel y Rodrigo estaban demasiados ocupados entre ellos para notar la joven pareja que estaba ocultándose en la sala detrás de los sillones cuando escucharon ruido, la pareja se miró entre ellos.
—¿Ellos están saliendo?
—Debimos darnos cuenta cuando De Paul se vuelve todo un Alfa idiota si tocan mal al capitán.
—Pendejo de mierda, ¿cómo que "alfa idiota"? Yo soy un alfa.
—Y se vuelven idiotas cuando quieren proteger a alguien, son todo gruñido y fuerza innecesaria para llamar la atención de su omega y demostrar que son dignos de su ellos.
—Recuérdame por qué me gustas, por favor. —El omega lo besó, el alfa le correspondió—. Ya recordé.
Países Bajos vs. Argentina, el juego está picante debido a que los argentinos están enojados por el desprecio que recibieron de parte del DT rival y algunos jugadores del seleccionado naranja. Messi y el Dibu Martinez son los más enfurecidos y hostiles, Lionel siente tanto asco y está tan lleno de odio porque se atrevieron a hablar de su país y de su gente, que en lo único que piensa es en la victoria. Scalonni le habla a Lionel en un momento recordándole que no está solo en el juego, que tiene que cuidar de un ser dentro de él y su ira mengua un poco, se asusta por un segundo cuando un holandés lo golpea, pero enseguida es protegido por sus amigos, ya que De Paul no está en la cancha. El partido termina, Argentina es semifinalista de La Copa Mundial, eso no le impide al Dibu Martínez insultar a equipo técnico y en especial al DT por haber hecho menos a sus amigos. Y eso no le impide al Omega decirle bobo a un holandés que anteriormente lo había escupido y ahora quería darle la mano.
El doctor le dice que el bebé está estresado en el útero, Lionel saca su frustración con lágrimas y le pregunta al médico que hacer, le recomienda descanso y menos estrés. El quiere reirse, las cosas que no puede tener son las que va a ayudar a su útero a relajarse, no ve posibilidad.
Lionel se encierra en su habitación, está un poco preocupado de que no su bebé no pueda con el próximo partido. ¿Sería capaz de renunciar por él?
—Por favor, no te rindas, no sé si ya podes escucharme porque capaz sos muy chiquito, pero te pido que aguantes dos semanas más. —Él acaricia su vientre, acostado en su nido, tratando de comunicarse con su hijo puede sentir el ligero bulto que su cuerpo empieza a mostrar; se vuelve más real la idea de ser padre—. Sé que no estoy siendo tan bueno con vos como lo sería otro Omega, pero por favor, por favor, bebé, no me dejes. No te rindas.
Alguien golpea su puerta, le piden que vaya a cenar.
Él se seca las lágrimas que derramó, acaricia su vientre una vez más y sale de ahí. Nadie dice nada de sus ojos rojos, excepto Rodrigo, pero él no responde.
Él no tiene sexo con Rodrigo esa noche, aun así duerme con él, el Alfa ve que el Omega está triste y aunque quiere saber que pasa, el omega calla. De todas formas se queda, sabe que si tiene paciencia puede que en algún momento el Omega se anime a hablar. Lionel lo abraza toda la noche y no se despega de él hasta la mañana siguiente.
Rodrigo no es idiota, a veces puede que lo parezca porque él vive la vida de la mejor manera, casi parece que no se preocupa por nada y siempre anda con una sonrisa, pero ser un sol radiante no lo convierte en un alfa tonto y él sabe que algo pasa con Lionel, todavía no descubre que es, pero algo no está bien con el hombre. Lionel siempre fue una persona que tiene control total sobre sus emociones, es su amigo desde hace muchos años, conoce bien como es. Un Lionel que llora en sus brazos cuando cree que está dormido, un Lionel envuelto en ira y enojo que no reprime en el campo de juego, no es el Lionel que él conoce. Un Lionel que no hace caso a su dieta... Si es el Lionel que él conoce, pero su Leo jamás ignoraria su bienestar en una Copa Mundial, porque si alguna comida como el chocolate le cae mal y eso le impide jugar él sentiría que se podía morir, asi que no es el Lionel que el conoce. Además, los vómitos no habían parado, Lionel creía que él no lo notaba pero si lo hacia. ¿Quién es ese hombre que sostiene en sus brazos? ¿Qué le esta pasando? ¿Es estrés por jugar su última Copa Mundial? Tenía que averiguarlo.
La semifinal con Croacia no se sufrió, se disfrutó, Modrić era un jugador estrella y De Paul disfruto compartir la cancha con esa leyenda. Argentina ganó el partido.
Argentina estaba en la final del mundo.
Había notado que Lionel y Scaloni desaparecían después de un partido, así que esta vez cuando vio que no llevaban al vestuario los siguió (como le gusta decir a los fanáticos del fútbol con burla él estaba siendo su guardaespaldas). Los siguió hasta el área de enfermería y eso le preocupó, ¿Lionel estaba herido? Él se metió, no había nadie vigilando ni había herido, solo estaban Messi, Scaloni y uno de los doctores de la Selección. Él se quedó parado en la puerta, nadie lo vio, porque nadie estaba prestado atención, ya que todos mantenían la mirada en la pequeña pantalla blanca y negra a un lado de Lionel.
—El bebé está bien, ¿estás más tranquilo? —Lionel asiente.
—El partido de hoy fue menos estresante que el anterior. Estoy bien —Aclaró, luego miró a Scaloni—. Voy a descansar un día si estás de acuerdo, dame un día, luego puedo entrenar como los demás.
—Sí, está bien, cinco días de entrenamientos están bien.
Rodrigo salió de ahí, no pudo escucho nada más. Lionel estaba embarazado por eso esos cambios de humor, por eso no podía controlar sus emociones, los antojos por la madrugada, el pedirle que ya no lo golpee más en los entrenamientos, la forma en que Scaloni lo cuidaba, ¿por qué no le había dicho? Debió haberse dado cuenta cuando el aroma de Lionel cambio y su cuerpo aumento en grasa corporal, el vientre de Lionel estaba más suave, ¿cómo no se dio cuenta? Él podría haberlo cuidado más en la cancha. ¿Por qué estaba en la cancha por empezar? ¿Cómo Scaloni permitía ese riesgo para Lionel y el bebé? ¿El padre quién era? Rodrigo tenía tantas preguntas y ninguna respuesta, aún.
De pronto unos brazos lo agarraron y lo hicieron saltar hacia el centro del vestuario, todos estaban festejando, felices y él había llegado distraído hasta ahí, pese a que una sonrisa estaba en su cara porque habían logrado llegar a la final del mundial él no podía evitar estar preocupado por el omega embarazado que cada noche duerme en sus brazos. Rodrigo saltaba con sus compañeros en una ronda, mientras sus pensamientos estaban lleno de preguntas, de pronto cayó de culo al suelo cuando piso mal por un pensamiento que lo dejo mareado, ¿él podía ser el padre del bebé que lleva Lionel?
Es la hora de dormir, Lionel lo invita a su cuarto otra noche más. Él es feliz mirando al hombre pequeño frente a él, quién hablaba sin parar sobre algo que él no se detiene a escuchar, toma la cara del Omega entre sus manos y acaricia la barba tupida del delantero que tanto le gusta sentir, el hombre mayor sonríe cuando siente las caricias del alfa, ¿el omega se daba cuenta de como sus ojos tenían un brillo que antes no? ¿Lionel estaba feliz con el embarazo? Él creía que sí, no lo hubiera continuado si no deseara al bebé.
—Estas hermoso, ¿lo sabías?
—Sí, me lo has dicho muchas veces.
—Porque lo estas.
Lionel quiere darle un beso, está ansioso por hacerlo, pero Rodrigo sigue sosteniendo su cara y no lo deja moverse. Fue Rodrigo quien lo besó.
—Hay algo que tengo que decirte. —Es Rodrigo quién habla, porque no puede guardar el secreto que Lionel si puede. Él toma las manos de Leo y lo sienta en la cama—. Yo hice algo que no debí hacer, pero estaba preocupado por ti.
Lionel dejó de sonreír.
—¿Qué hiciste?
—Te seguí, empecé a notar que te ibas con Scaloni y quería saber el por qué, estabas tan raro, con cambios de humor extraños que creí que estabas teniendo problemas serios y pensé que iba a encontrar respuestas siguiéndote a donde fueras y eso hice.
El omega no podía creer lo que escuchaba, ¿cómo se atrevía a seguirlo? Pero no podía culparlo, él también hubiera hecho lo mismo si era Rodrigo el que estaba actuando diferente.
—Entonces... ya te enteraste.
—Sí.
—¿Y? ¿Qué pensás?
El alfa se agacha frente a Lionel, lo mira a los ojos, desde abajo.
—Qué no deberías jugar la final... —Lionel iba a objetar, se calló cuando Rodrigo siguió hablando—, pero sé que no puedo detenerte, solo puedo protegerte y eso voy a hacer.
Lionel estaba tan equivocado, no debería haberle ocultado su embarazado al hombre que amaba porque el hombre que amaba lo amaba a él y lo pondría a él sobre todas las cosas porque sabe que Lionel tiene un sueño y él quiere que se cumpla.
Lionel lo abraza, Rodrigo le corresponde el abrazo y aspira el aroma del omega, está ahí, el cambio agridulce de un omega gestando. El omega tiembla en sus brazos, está emocionado y es normal que llore abrumado por sus sentimientos, Rodrigo trata de reconfortarlo acariciando su espalda.
—Está bien, amor, está bien, no te preocupes más, lo haremos bien en la final, te lo prometí en noviembre, voy a hacer todo lo posible para que levantes esa copa. Ese bebé nacerá y tendrá de padre al mejor del mundo levantando la de oro.
—A sus dos padres. Es tuyo. —Lionel lo suelta, repite lo que dice, Rodrigo apoya las manos en las piernas del 10.
—Lo sé, no estaba seguro, pero lo sabía, algo me lo decía —explicó, sus ojos comenzaron a picar, las lágrimas de felicidad estaban por hacer presencia—, es hermoso que me lo confirmes, voy a ser papá.
Y dejó correr las lágrimas por su rostro, se apoyó en las piernas del Omega y lloró, lloró porque estaba en la final de un mundial, porque tenía a la persona que amaba con él y estaba esperando un hijo suyo, la alegría era genuina. El omega acarició el cabello del alfa que se había derrumbado de felicidad en sus rodillas por la noticia de que sería padre.
Esa noche hicieron el amor, con Rodrigo en un principio preocupado por el bebé, pero Lionel le aseguró, con una visita rápida en Google, que no iba a hacerle daño, y esa misma noche cuando Rodrigo le dijo que lo amaba, Lionel le correspondió.
—Te amo.
—Te amo, mi alfa —Rodrigo quiso marcar al omega en el instante, reclamarlo como suyo, pero aún no podía, tendrían tiempo después de ganar la Copa del Mundo.
El día de la final llegó, Argentina dominaba el juego y llegó uno de los goles de Messi. A Rodrigo no le daban las piernas para correr hacia el omega que se había tirado al césped, él vio en cámara lenta como sus compañeros se acercaban desde diferentes ángulos al omega en el suelo, llega a él unos segundos antes de los demás y protege con su cuerpo el vientre del omega, siente un rodillazo en la espalda y un codazo en su hombro pero no lo asusta porque él pudo, pudo proteger a su pareja, pudo proteger a su hijo. Messi le sonríe desde abajo, ese hombre no tenía una idea del susto que acaba de darle, pero él le devuelve la sonrisa porque estaban a un paso de ser Campeones del Mundo.
Llegan a los penales, Rodrigo está en la banca, Montiel patea al arco y la pelota entra.
Argentina campeón del mundo.
Él corre hacia su novio, su pareja, que lindo suena eso en su cabeza, y lo abraza sobre los demás que están sobre Messi, nadie está poniendo en peligro a su hijo y todos están llorando la victoria.
Ellos festejan por separado hasta que Lionel es liberado de tantos saludos y abrazos, al fin encuentra a su alfa; la cámara los sigue, se abrazan con tanta fuerza que el alfa teme romperlo, pero no lo hace porque su omega es fuerte y el hijo que lleva en su vientre lo es aún más. Lionel casi lo besa en la cancha, frente a las miles de personas que estaban frente al televisor, pero él llega a ver sus intenciones y lo esquiva, no podían en ese país. Cuando están en privado él le va a dar todos los besos que el omega le pide.
Scalonni, con los ojos rojos por el llanto, abraza a Lionel.
—No más mundiales embarazado, por favor —susurra en el oído del omega. Lionel le da un beso en el cuello, agradeciendo que siempre estuvo para él esas semanas y por aceptar no delatarlo. El hombre se ganó su gratitud, su respeto y su cariño, el de Rodrigo también.
Lionel se sube a los hombros de Kun cuando Rodrigo se distrae, el omega salta sobre el hombre y carga con la pesada copa de oro cuando hacen la vuelta olímpica en media cancha antes de que el amigo Alfa de su pareja lo baje. Rodrigo está furioso con Lionel cuando lo encuentra, ¿en serio no tenía miedo? ¿No tenía una voz interna que le dijera que es peligroso para el bebé? Claro que no la tiene, si no no había jugado los últimos cuatro partidos consciente de su embarazo. Rodrigo tiene que ser esa voz.
Lionel está eufórico, su sueño estaba cumplido, logró su objetivo, él llevaría la Copa a su país, a su amada Argentina, él era campeón del mundo. Tantos premios ganados durante quince años de carrera, pero el único que importaba era el que, en ese momento, sostenía en sus brazos. Él mira a Rodrigo que tiene el ceño fruncido y se da cuenta de que hay algo aun más importante que la medalla que colgaba en su pecho y la copa en su mano, él ser que crece dentro suyo. Cuando se preparaba para llegar a Qatar él jamás hubiera pensado que estaba embarazado del hombre que amaba, ahora era una realidad, él iba a tener una familia.
Él con sus 35 años era quién prefería a un balón que a una pareja, él, quien no quería detener su carrera por un embarazo, quien no se sentía completo sin la Copa Mundial en sus logros, justamente él, ahora estaba pensando en un futuro donde tiene a su hijo en brazos con el hombre que lo amaba más que nada y más que a nadie.
Lionel levantó la copa más alto en el cielo cuando estaba en el escenario con el bisht cubriéndolo. Levantaba esa copa por todos los Argentinos, por sus compañeros, por sus amigos; besaba esa copa por su familia que ahora era más grande, porque él llevaría a Argentina no solo una copa, también llevaría a su alfa y a su hijo. Su hijo, quien tenía muchas ganas de nacer porque soportó cada juego como un campeón, digno de sus padres. Lionel se sentía poderoso, muy orgulloso y optimista con la nueva vida que se abría paso en su camino, sabía que iba a ser un trabajo agotador, hacer ese cambio de vida solitaria por una vida rodeada de compañía, pero él tenía fe en que funcionaría.
Lionel tiene seis meses de embarazo y está jugando con la pelota, haciendo jueguitos en el patio y pateando al arco, ya no puede ver bien sus pies, entonces no lo hace tan bien como le gustaría, pero al bebé le encanta que él esté en movimiento, asi que él sigue. La primera vez que lo sintió moverse fue tan íntimo y especial que le costó mucho dejar de llorar de la emoción, sus lágrimas preocuparon a Rodrigo que cuando supo por qué lloraba también se emocionó.
Ahora, el Alfa está sentado en una reposera y lo ve jugar, ya no se preocupa tanto por la imprudencia de Lionel con el embarazo porque tener al Omega sentado es imposible, y no corre peligro el hacer un poco de ejercicio. Él lo graba con su celular y sube el video a IG con la descripción: "Solo Lionel Messi (y nuestro hijo), no lo entenderías." El mundo ya sabe sobre como Lionel jugó el mundial, en el plantel hubo varios ofendidos porque no le dijeron a nadie, jamás se supo que doctor ayudo ni que Scaloni sabía, Kun llama a Lionel todas las semanas y todavía le repite que es un inconsciente por dejarse alzar, también le reclama por no haberle contado, la ex novia de Lionel lo fue a ver apenas se supo, ella estaba muy feliz por ellos y le desea lo mejor. Todos estaban felices. Y todos estaban de acuerdo en que el omega está demente por haber jugado en esa delicada condición. El mundo dijo que lo suyo fue una locura, pero ahora más que nunca lo llaman 'el mejor del mundo' y a Lionel ya no le importa porque para él, hoy en día, él mejor del mundo es su hijo.
Lionel no está al final de su carrera, él va a seguir colgando medallas y va a continuar coleccionando trofeos, pero ya no van a ser guardados en una habitación donde nadie va a entrar, al menos que sea para colocar un nuevo balón de oro, no, en unos años una personita va a estar observando cada trofeo y le va a preguntar cómo lo ganó. Y Lionel va a colgar en las paredes de su casa muchos cuadros con fotos de sus victorias, que cuenten cada uno de sus logros de los últimos veinte años, pero el más importante de todos, lo más importante que consiguió en esos años, lo va a colgar en el centro.
Una foto de su familia es el centro de todo, esa foto con el hombre que lo apoyó cuando lo necesitó y lo siguió en cada momento bueno y malo, el alfa a quién amaba con el alma, y a su lado su amado hijo quien llegó para revolucionar su vida, le dio otra forma a su manera de vivir, llenó su corazón de amor incondicional, su hijo, el mejor regalo que recibió y la forma más pura de amor verdadero. Su pequeño campeón mundial.
