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Mierda.-Stiles gime de gusto mientras mueve sus caderas de adelante hacia atrás, manos presionando los hombros de Hale, mientras las manos de éste recorren la cadera del chico. Se encuentra dando besos en el cuello del castaño cuando el teléfono comienza a sonar, fuerte y molesto. El castaño hace una mueca de disgusto, que pronto es reemplazada por placer, al sentir como Derek golpea justo en su próstata. Gime nuevamente, uñas presionando contra la piel del morocho.
-Apaga esa mierda.-Derek dice, solo queriendo seguir follando a su marido. Su voz retumba contra la piel del cuello de Stilinski, quien solo se queja. La lengua cálida de Hale recorre la piel, mordiendo suavemente la zona y llevando un poco mas a Stiles hacia la locura.
-Oye, lobo gruñón.-Toma una respiración profunda cuando una embestida golpea contra su cuerpo.-Ese...ese no es mi maldito teléfono.-Sonríe socarrón. Hale rueda sus ojos y se siente feliz cuando el aparato deja e sonar. Cosa que dura poco.
Soltando un gruñido, estira una de sus manos de muy mala gana y toma el teléfono antes de decir.-¿Qué?.-En un tono muy elevado de voz. Stiles solo se comporta como el gran idiota que es, importándole muy poco que su esposo este al teléfono mientras sigue montándolo. Derek golpea su trasero, queriendo advertirle que se quede quieto, pero el castaño solo gime más fuerte.
El morocho siente su rostro arder mientras la voz de Isaac suena a través del aparato.-Veo que interrumpo el salseo.
-Isaac.-Advierte, un quejido se escapa y mira con molestia a Stiles, quien le sonríe con la inocencia que no tiene.--Dime que es tan importante como para interrumpirnos.
-Lamento interrumpir su follada numero cincuenta del día.-Dice con ironía el rubio, puede escuchar la risa de Scott al otro lado de la línea.-Pero hay un par de duendes en la clínica de Deaton, y como sabes, se fue por unos días.-Explica.
Derek suspira, porque como el infierno que eso tenía que suceder cuando el idiota de Deaton no estaba en la ciudad. Stiles lo observa con curiosidad, mientras por primera vez se queda quieto.
-Bien, iré en un momento. Esperen fuera.-Contesta.-Esas pequeñas mierdas escurridizas.-Y antes de que pueda contestar algo el rubio, la llamada es terminada.
Stiles se hace a un lado, luciendo ampliamente decepcionado.-¿Tenemos trabajo?.-Dice entonces, un lindo puchero jugando en sus labios.
-Tengo.-Corrige.-Solo son tontos duendes en la clínica de Deaton. Podemos controlarlos.-Asegura mientras se acerca para dejar un beso en los labios de su esposo. El castaño se queja.
-¿Y cuando podrás controlar esto?.-Señala su polla, todavía dura, y Derek ríe mientras sus ojos se iluminan de manera traviesa.
-Cuando regrese.-Besa la frente de su esposo mientras una de sus manos viaja a la polla del oji-miel, acariciando lentamente, de la base hasta la punta.
-Si los niños están despiertos.-Dice con una queja Stiles y Derek aparta su mano de inmediato. No quiere masturbar a su pareja si sus niños están siendo nombrados. Stiles ríe.
-Si los niños no están despiertos.-Asiente el oji-verde.-De cualquier manera, puedo follarte por la noche. Solo tienes que ser silencioso.-Muerde l labio del castaño y este ríe cuando se apartan.
-Como si eso fuera posible con esa polla dentro de mi.-Stiles intenta sentarse nuevamente sobre las piernas de Hale, pero este lo empuja hasta que queda recostado contra la cama, ambas manos de Derek sosteniendo las muñecas de Stilinski contra el colchón.
-Deja de distraerme, cariño. Si te subes a mis piernas, tendré que terminar lo que comencé.-Stiles sonríe con orgullo, porque claramente aquella era su idea.-Tengo que ir, Sti, pero estaré aquí en unas horas.-Y con eso, planta un beso corto y casto en los labios de su marido antes de ponerse de pie y cambiarse bajo la atenta mirada del castaño.
-Ese beso podría haberlo dado mi abuelo.-Derek se estremece ante la imagen mental.
-Dios, eres asqueroso.-Se queja Hale pero sonríe divertido. Ve a Stiles pararse y también comenzar a cambiarse.
Cuando sale de la habitación, su esposo lo sigue de cerca, hasta que se encuentra en la puerta de entrada.
Stiles lo mira como si quisiera ir, pero Derek lo ignora a favor de darle otro beso.-Cuida a los niños, volveré en una hora.
-¿Lo prometes?.-Stilinski realmente estaba más tranquilo cuando podía ir y ayudar. No desconfiaba de las habilidades de su esposo pero si se preocupaba.
-Prometo volver en una sola pieza.-Acaricia con cariño la mejilla del oji-marrón y este le sonríe.
-Mas te vale. O pateare tu trasero.-Y Derek sale de la casa con una fuerte carcajada.
(...)
Unas horas después, Stiles lee con atención el bestiario, mientras con su mano libre mueve el coche del bebé. Por fin había logrado que Connor se durmiera. Podía escuchar a Eli tarareando una canción infantil mientras pintaba en la sala de estar.
-Interesante.-Murmura y busca el resaltador para poder subrayar algunos datos que serían de ayuda para la proxima reunión con la manda. Suspira, dejando el resaltador cuando escucha a Connor quejarse. Había estado algo molesto e irritable por los cólicos. El castaño no podía creer que, con todas las inmunidades que tenían los hombres lobos, no pudieran no tener cólicos.
Perros pulgosos.
Se queja cuando se da cuenta de que nuevamente se distrajo de lo que estaba leyendo, y deja el libro sobre la mesa pensando que ya fue suficiente por una hora al menos. Así que toma el teléfono, que se encontraba sobre la mesa, y lo desbloquea.
Seis mensajes de Scott. Cuatro llamadas perdidas de Isaac.
Eleva sus cejas y luego, cuando recuerda que su esposo estaba con ellos, se preocupa. Murmurando una maldición, llama a Scott.
Buzón de llamada. Dos veces seguidas. Entonces llama a Isaac. El tono de llamada hace que el cuerpo de Stiles se estremezca un poco por los nervios. ¿Qué demonios?.
-¿Papi?.-Eli ingresa a la cocina y el castaño eleva su vista para prestarle atención a su hijo. Éste luce algo preocupado.-¿Estas bien? Hueles raro.-Arruga su nariz y Stilinski quiere golpearse. Su hijo era bastante sensible con los olores y todavía no sabía como manejarlo. Derek tenía que seguir enseñándole.
-Si, bebé, solo estaba leyendo.-Sonríe con cariño hacia el pequeño morocho. Le hace una seña para que se acerque y el niño obedece de inmediato. Lo levanta y sienta sobre sus piernas.
-¿Qué leías?.
-El Bestiario.-Los ojos curiosos color miel lo observan con impresión.
-¿Bistiario?.-Repite como puede el niño y el castaño ríe, acariciando el cabello del pequeño. Asiente y antes de que pueda explicar algo mas, la puerta de la entrada se abre con rapidez.
Stilinski esta a punto de sacar su arma, cuando ve a Scott e Isaac ingresar. Traen a un joven entre los dos, éste luce como si estuviera desmayado. Caminan hasta la sala de estar y Stiles entonces se pone de pie, alzando a Eli y llevándolo consigo hasta donde se encuentran sus amigos.
Los observa con su ceño fruncido mientras ve como dejan al joven en su sofá. Está inconsciente. O eso parece.
-¿Qué demonios amigos? Que sea la casa de su maldito alfa, no quiere decir que pueden traer niños secuestrados. Oh no, eso aquí no.-Niega con su cabeza. Mira a Eli, a quien todavía tiene en brazos y dice.-Lo siento cariño, papá no quiso decir esas groserías. Tú solo...no lo repitas.-Advierte y ve al pequeño asentir.-¿Quieres hacerle un favor a papá?
-¡Si!.-Exclama con emoción el pequeño, da aplausos. Stiles besa su mejilla.
-Se un buen hermano mayor y cuida por mi de Connor hasta que pueda ir, ¿Si bebé?.-El niño sale corriendo, sin mediar palabra, pero Stilinski sabe que le obedeció. Era un gran hermano mayor. Entonces, cuando esta seguro e que Eli se encuentra un poco lejos, se gira a ver a sus amigos con enojo.-Es una casa de familia, tengo niños aquí. No quiero cosas raras en esta casa. Nada de orgias.
-Stiles.-Isaac lo llama para que guarde silencio.
-¿Qué?.-Dice con exasperación.
-Si guardas silencio un minuto, podemos decirte porque estamos aquí.-El moreno dice.
-Bien.-Asiente.-¿Y Derek?.-Parece caer en cuenta en que su esposo no estaba allí con ellos. Comienza a preocuparse de nuevo
-Aquí.-Una voz dice. El joven en el sofá de Stiles se sienta lentamente, una mueca en su rostro mientras pasa una mano por su cabello.
El castaño comienza a reír de manera histérica. Se ahoga un poco, negando con su cabeza y mirando a sus amigos.
-¿Qué...qué?.-Stilinski observa al muchacho. Cabello oscuro. Facciones delicadas, con suerte ronda los diecisiete años. Sus ojos son verdes, como los de Derek.
Y tiene los malditos dientes de conejo de Hale.
-¿Der?.-La voz de Stiles sale casi entrecortada, sin poder creer lo que ve. Esta seguro de que vio una foto de su esposo de adolescente. Era exactamente igual a quien se encontraba a unos pasos de él.
-¿Nos conocemos?.-Ahí esta, Stiles va a matar a los perros pulgosos de sus amigos y a su marido cuando vuelva a su maldita edad. Si es que eso es posible.
-¿Qué diablos le hicieron?.-Mira a sus amigos con furia y antes de que pueda decir algo más, o conseguir una respuesta coherente a todo lo que estaba sucediendo, Eli aparece corriendo en la sala. Choca contra la pierna del castaño y tira de manera apresurada de su pantalón.-¿Si, amor?.-Dice Stiles juntando todas sus fuerzas para mantener la cordura.
-¿Por que ese chico huele como papá?.-Stiles necesitará vacaciones.
-Porque...-Scott habla antes de que el castaño pueda responder.
-Porque es un primo de papá.-El Moreno dice.-Viene de México y se llama Miguel.-Mccall sonríe orgulloso de lo que acaba de decir u mira a su amigo, quien lo observa con incredulidad.
Derek joven, por otra parte, se apresura a quejarse.-En realidad mi nombre es...-Stiles lo observa con advertencia.
-Miguel, ¿Qué otro nombre va a ser?.-Sonríe hacia su hijo.
Eli parece confundido un momento antes de asentir. Camina hacia Derek/Miguel y abraza las piernas del muchacho. Éste observa al niño por un momento antes de sonreír y acariciar su cabello.
Stiles como que quiere morir. No lo va a hacer solo por sus hijos. Pero jura que su cabeza está a punto de explotar.
(...)
Instalan a Derek joven en el ático, donde tenían una cama por si alguien de la manada quería quedarse. El chico luce realmente perdido, pero no se despega de Eli.
Stiles quiere separarlos porque no desea que su hijo se confunda y es algo demasiado complicado de explicar. Pero no lo hace, no los aparta, solo logra que el niño se duerma cuando se hace un bollo al rededor de la sudadera de Derek.
En realidad era de Isaac, pero tenía el olor de Derek joven.
Stiles mira de reojo a Derek recostado en la cama, durmiendo con tranquilidad. Le sorprende lo joven e inocente que su esposo luce. Pero contiene sus ganas de acariciar su rostro porque eso sería raro.
Luego mira nuevamente hacia Scott e Isaac, quienes habla en voz baja entre ellos. Les hace una seña para que salgan al pasillo, y estos obedecen casi de inmediato.
Bendiciones de ser el esposo del alfa. Todos te obedecían de inmediato.
El castaño cierra la puerta detrás de si una vez se encuentra fuera y se cruza de brazos observando a sus amigos.
-Ahora, quiero saber que sucedió. Porque debo decir que hoy por la mañana arruinaron mi sexo matutino y ahora me traen un Derek adolescente.-Los observa severo. Isaac hace una mueca de asco ante la mención de sexo.
-Lo sé, lo escuché perfectamente.-Isaac lloriquea.-Al menos deberías dejar de...ya sabes, follar, cuando están al teléfono hombre.-Se queja.
Stiles ríe, luego golpea a Isaac, quien claramente no se ve afectado por el golpe. Obviamente es una brisa para su cuerpo. Malditos perros.-No desvíes el tema.-Niega con su cabeza, luego señala a ambos.-Quiero toda la historia ahora mismo.
Scott suspira pero luego asiente antes de decir.-Derek estaba peleando con uno de esos estúpidos duende cuando golpearon una de las gavetas de Deaton. Algo cayó sobre Der, y para cuando volvimos a ver, había alguien joven en su lugar.-Explica con rapidez. Stiles toma el puente de su nariz.
-¿Y lo cuentas como si fuera una tontería?.-Cuestiona con molestia.
-No es algo tan grave.-Isaac asegura.-Hablamos con Deaton, dijo que es un hechizo, hace que la persona vuelva a su juventud y olvide todo lo que sucedió hasta el momento.-Los ojos de Stiles se abren con impresión. El rubio parece arrepentirse por un momento.-Bueno, dicho así parece más serio de lo que es. Pero Deaton dijo que volvería a la normalidad.
-¿Cuándo?.
-En unos días. Máximo un año.-Scott rasca su nuca y Stiles jura que esta a dos segundos de meterles acónito por el maldito trasero. Toma una profunda respiración mientras presiona sus manos hasta formar dos puños.
Los dos hombres lobos lo observan con preocupación.
-¿Amigo?.
-Tu corazón va a explotar, Stiles. Relájate.-Isaac advierte y el castaño le grita, solo un grito de furia, mientras sus manos cubren su rostro.
-¿Como diablos quieres que me calme?.-Gruñe.-¡Hasta un maldito año con Derek adolescente! ¿Qué se supone que haga, meterlo enla preparatoria?.-Ríe, histérico.-¿Y mis hijos? Dios, esto es un desastre.
-Bueno, solo tienes que esperar.
-¿Y que, ser la maldita niñera de un hombre lobo adolescente?.
-Oye, tranquilo ami...-Isaac se corta en seco cuando ve la mirada asesina en Stilinski. El rubio quiere vivir, sí, muchas gracias.
-Lo entendemos, Sti. Pero te ayudaremos.-Scott dice, una sonrisa cálida tira de los labios del moreno.-Buscaremos una solución más rápida.-Asegura.
-Bien.-Stiles asiente mientras respira de manera más tranquila.-¿Se quedan en la noche? Hasta que sepa en que etapa Derek se encuentra.-Pregunta y la cara de vergüenza de sus amigos pronto lo golpea.
Oh, esos bastardos.
-Veras, Isaac y yo...tenemos una reserva en ese bello restorán tan caro que se inauguró...-El castaño lo interrumpe levantando una mano.
-Salgan de mi casa, perros pulgosos.-Dice, calmado y en tono de broma. Esta verdaderamente resignado.
Los dos jóvenes obedecen de inmediato.
Stiles cierra sus ojos por un momento antes de asentir. Podía con aquello.
(...)
Stilinski no podía con aquello. Había estado todo tranquilo, los niños ya en sus camas luego de la cena, y el castaño bebiendo algo de vino cuando ve una cabellera morocha aparecer en la cocina.
El castaño le sonríe cálido, una pequeña sonrisa es devuelta por Hale.
-Oh mira, pensé que dormirías hasta mañana.-Dice, a modo fe saludo. Derek eleva sus hombros mientras se sienta frente al castaño.
-Me desperté por el olor a comida.-Claro, maldito adolescente n crecimiento. Stiles rueda sus ojos antes de ponerse de pie, en busca de la comida que había dejado para el muchacho.
Deja frente al morocho un sándwich de pollo con huevo y tomate, el oji-verde le sonríe amplio.
-Gracias Señor Stilinski.-El castaño luce horrorizado tan pronto como aquello sale fe los labios del más joven. Derek no entiende porque.
-Iugh, no acabas de decir eso.-Hace un sonido de arcada.-Solo...llámame Stiles.-Intenta decir amable pero quiere golpear al niño.
Señor. ¡El maldito idiota le dijo señor y tiene al menos diez años más que Stiles! Bueno, no tanto, y menos ahora que era un adolescente
-Bien, Stiles.-Da un mordisco y ni siquiera parece que mastica antes de tragar aquel pedazo. Stilinski arruga su nariz en disgusto.-¿Y mi familia?.-Stiles se queda congelado por un momento.
Oh no, no hará pasar a Derek por esa mierda de nuevo.
-Ellos...¡Salieron de vacaciones!.-Se apresura a decir. Derek luce triste.
-¿Y me dejaron aquí?.-Mira el lugar con asco.
Stiles eleva sus cejas.-¿Crees que es una pocilga?.-El joven niega repetidas veces con su cabeza y Stiles ríe.-Te conozco tan bien, Derek, que se que estas mintiendo. -Lo señala.
-¿Por qué me conoces?.-Luce confundido y Stiles quiere golpearse. Ese no es su Derek; al menos no todavía, no en la edad en la que se encontraba.
-Tú...uh, cuidas a mis niños mientras trabajo. Eso es...tus padres no te llevaron de vacaciones porque tomaste este trabajo de verano.-Los ojos de Hale se iluminan y sonríe amplio, como si estuviera orgulloso.
-No lo recordaba pero tiene sentido. Estaba juntando dinero para mi cita.-Stiles se cruza de brazos, cejas elevadas.
-¿Disculpa?.-Vamos, no le está haciendo una escena de celos a un niño. Solo...tiene curiosidad.
-Sip.-El adolescente asiente repetidas veces. Stiles se toma su copa de vino de un sopetón.-Por cierto, ¿Cómo esta Paige? Espero no haya ido de vacaciones, ese golpe fue realmente fuerte y ahora no recuerdo algunas cosas. Ni siquiera se porque estaba en esa veterinaria.-Stiles presiona la copa en su mano con furia.
-Paige está muerta.-Suelta brusco y casi sin darse cuenta. Nota lo que dice cuando los ojos del joven se llenan de lágrimas. Excelente tacto, Stiles.-No, yo...Paige esta muerta de ganas de verte . No deja de llamar.-Desde la ultratumba, piensa Stiles pero esta vez, gracias a Dios, no lo dice.
Se siente un poco orgulloso. ¿Qué? Es humano; puede equivocarse. Aun más si tiene a su marido (o futuro marido, no sabe como llamarlo) frente a él preguntando por su gran amor de la adolescencia.
Derek sonríe complacido y le da otro mordisco a su sándwich antes de fruncir su ceño. Oh no.-¿Por que dijiste que me llamo Miguel?.
-Dios, niño, cuantas preguntas.-Tienen que darle algo se crédito a Stiles, realmente, realmente, hace su mejor esfuerzo por mantenerse a raya. Aunque falle épicamente.-No lo recuerdas, por el golpe, pero el papá de mis hijos se llama como tu. El desgraciado se fue un día y no volvió.-No está mintiendo, no del todo.-Asi que mis niños se ponen algo nerviosos cuando lo nombran. No queremos eso.-Sonríe con complicidad hacia Hale.-Asi que, ambos acordamos que ellos te llamaran Miguel.
-Si, pero dijeron que era su primo.-Stiles rueda sus ojos.
-A mis niños no les gustan los desconocidos. Si creen que eres familia, Eli no modera tu trasero con sus colmillos de lobo bebé.-Hale luce a punto de decir algo más, o cuestionar, pero se toma un momento antes de asentir con lentitud.-Ah, y hueles muy parecido a su padre, así que no te asustes si Eli o Connor solo...están sobre ti. Creen que eres manada.-Derek asiente nuevamente.
-Bien.
-Ahora, yo....creo que iré a la cama. Mañana trabajo.-Se pone de pie mientras sirve un poco más de vino en su copa. Se acerca a Derek y posa su mano con cariño en el cabello del muchacho.
-¿Y por qué bebes?.-Cuestiona Derek. A Stiles le cae mejor el Derek adulto.
-Porque soy adulto y puedo.-Le saca la lengua y el adolescente luce desconcertado por un momento.-No te acuestes tarde, ¿Si?.-Besa el cabello del chico y sale de allí.
El oji-verde se queda paralizado por un momento, sándwich en mano, antes de decir.-¿Qué carajo?.
