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My one and only, my lifelime

Summary:

Es navidad y Harry desea celebrar el cumpleaños de su delicada y preciosa esposa junto a sus dos hijos.

También, tener a Louis debajo de él, gimiendo y suplicando toda la noche durante sus celos.

Notes:

Boy pussy / boytits / louisfem / loummy / riding / dominación / sumisión / sexo dormido / consentimiento / esposa / ama de casa / harry abogado / pussy lick / facelaciones / navidad.

Work Text:

La época navideña era una de las cosas favoritas en la vida del dulce omega de ojitos azulados.

Nevadas, galletas, chocolate caliente, películas con su familia, dormir juntos en el nido y muchos mimos en las vacaciones.

Estaba preparando el arbolito de navidad junto a dos de sus cachorritos, quienes pasaban las esferas rojas, blancas y las decoraciones de las casitas de galletas de jengibre.

Cubrieron las ventanas con los adornos de santa claus y los caireles de nieve falsa; aunque por fuera ya estaba empezando a nevar y los tejados de su casa comenzaban a pintarse de blanco.

──Ches, pasame esa esfera por favor.──dijo el lindo omega.

De cabellos castaños y largos hasta su mandíbula decorados por una cinta negra, su cuerpo de pechos pequeños y redondos, con un abdomen plano y cintura ceñida, muslos gruesos con piernas cortas, un respingado y voluminoso trasero; tez clara con pecas en sus mejillas y por toda su piel, nariz de botón, labios delgados, pestañas tupidas y ojitos azul cielo.

Llevaba puesto un corto vestido rojo, de corte recto que realzaba sus redondos pechos y los tirantes se ajustaban a sus hombros, junto a unos zapatillas de bailarina negros; le gustaba mucho utilizar sus bonitos vestidos, por algo su alfa siempre se los compraba.

──Toma, mami.──dijo Chester, un pequeño alfa de seis años de edad; de cabellos rizados, ojitos azules, labios gruesos y nariz de botón.

──Gracias mi niño.──sonrió Louis, colgando la esfera que su pequeño alfita le daba.

Ya estaban por terminar la parte del árbol, tal y como las decoraciones de las ventanas, las puertas, el patio y las luces que colgaban del techo gracias a la maravillosa ayuda de su hermano del omega y algunos betas que contrató para los exteriores, ya que su hogar era muy grande y el omega no iba a poder hacerlo solo.

──Mamá.──balbuceó la pequeña cachorrita omega, de tres añitos; Hattie, de cabellos lacios con ondulaciones en las puntas, ojitos verdes, labios delgados y nariz de botón.

──¿Qué sucede, cielo?──preguntó el omega, quien cerró la caja de esferas una vez que terminaron de decorar su arbolito.

──¿Donde e-ta papi?──preguntó mientras jugaba con su peluche de conejito.

──Papi ya no tarda en que llegue del trabajo, ¿que tal si nos damos un baño y una pequeña siesta?──dijo Louis, tomando a la menor entre sus brazos para alzarla.

──Yo me baño solito mami, ¿y después puedo ir a casa de Archie a jugar?──preguntó Chester quien ya caminaba al lado de su mamá.

──Claro que sí mi cielo, yo te llamaré cuando llegue papá para que almorcemos juntos, ¿si?, solo se respetuoso con ese pequeño omega.

──¡Gracias mamita!, prometo cuidar a Archie, voy a bañarme rápido y después llevaré tres de mis peluches para jugar con él.

Louis dejó un besito en la cabeza de su pequeño niño, sabía que él ya podía bañarse solito, eso hacía que su corazoncito se hiciera más pequeño al saber que su hijo estaba creciendo poco a poco.

Cada día más.

Le dio un baño a su pequeña niña, quien también cepillo sus cabellos largos, humecto su cuerpo y la arropo con su trajecito de estampado de flores, colocándola en su cuna para que durmiera tranquilamente su siesta de dos horas.

Sus cachorritos siempre estaban en casa, a excepción de cuando Chester tenía clases en la primaria, pero ahora ya estaba de vacaciones. Por eso amaba ir a jugar con su pequeño mejor amigo.

Verificó que todo estuviera bien con su cachorrito alfa, a quien ayudó a amarrar las agujetas de sus tenis, acomodar sus rebeldes rizos y acompañó hasta la puerta de la cerca para cruzar al patio de los Moore, donde ahí ya lo estaba esperando el amigo de su bebé.

Él regresó a su casa, donde vio la hora y sabía que su alfa no tardaría en llegar.

Aprovecho que sus cachorritos no estaban, para poder terminar de envolver el resto de los regalos que había comprado junto a Harry para esta navidad, habían comprado cinco para cada uno; Chester había escrito su cartita a santa claus desde hace semanas y la había puesto en la botita navideña junto a la chimenea, mientras que para Hattie compraron cosas que a ella le había llamado la atención cuando fueron al centro comercial.

Ya llevaba ocho años de matrimonio y diez de conocer a su alfa; lo amaba profundamente y sinceramente desde que tenía dieciocho.

Conoció a Harry cuando él estaba en ultimo año de preparatoria, fue presentado por un amigo en común, con quienes se reunieron en una fiesta de fraternidades de la universidad; Louis ni debia estar ahi, por ser preparatoriano, pero su amigo Zach había insistido mucho en asistir.

Harry era el capitán del equipo de baloncesto cursante de cuarto año de universidad , y en esa fiesta Louis había ido con una bonita falda que hacía relucir sus contorneadas piernas, una blusa blanca corta hasta su vientre, que al no llevar sostén sus redondos pechos hacían que sus pezones se aprecian con claridad; algo que hizo babear al alfa rizado desde el primer instante al ver a una omega tan preciosa.

Después de un rato, cruzaron algunas palabras y chocaron los vasos llenos de bebidas.

Sonrisas risueñas y compartir gustos por el mismo gusto musical, que ambos eran fan de The Beatles y de Elvis Presley.

Pero todo ese interés entre ellos creció, cuando Harry vio a esa linda omega, tan preciosa en traje de baño, con un bañador de dos piezas, que apenas tapaba sus redondos pechos y esa diminuta braga que cubría su coño, expone su inmenso y voluminoso trasero.

Algo que provocó a muchos alfas, algo que Louis no sabía que podía suceder al estar rodeado de universitarios hormonales.

Y no es que eso hubiera estado en sus planes; ya que solo deseaba provocar al chico que había visto días antes en la casa de su mejor amigo.

En específico, ese alfa rizado.

Esa noche, Harry lo defendió de esos comentarios machistas y asquerosos que hacían los alfas para querer meterse entre sus piernas, querer hacer roces de piel en la piscina y que Louis poco a poco se tuviera que apartar. Ya que era el único omega sobrio y consciente, los demás ya estaban muy borrachos y sentía lástima al observar como los alfas aprovechaban esa situación.

Sin embargo, todo se fue a la mierda un rato después. Lo que hizo que el alfa tomará golpes a un alfa… Fue cuando uno de sus ex-compañeros cortara las tiras del sostén de baño de Louis, provocando que se le resbalara en la piscina y el omega quedara semi-desnudo frente a todos ellos. Sin dejar atrás la ropa con la que llegó puesta, pues también la habían tirado a la piscina empapando todas las prendas de el omega.

Louis sintió mucha pena y demasiadas ganas de llorar; pero ese alfa rizado lo cubrió con su cuerpo para que nadie la viera desnuda.

Como la casa era del alfa rizado, subió a Louis a su habitación para brindarle algo de ropa. Louis sintió ronronear cuando el aroma de ese alfa cubría todo su cuerpo; pero se perdió por completo en el instante en que sus piernas sintieron mojarse al ver al alfa con su dorso desnudo y pasearse en boxer por la habitación.

No hizo falta informarle a los invitados que ellos ya no bajarán.

Por qué veinte minutos después Louis tenía a ese alfa rizado embistiendo su coño, haciéndola gemir muy alto que no le importaba que las ventanas estuvieran abiertas y en la planta de abajo estuvieran escuchando.

Se besaron, se entregaron y Louis pudo jurar que fue el mejor momento en su vida. Por qué el alfa lo trató bien; aunque después todo subió de nivel y los buenos tratos quedaron a un lado.

Esa noche Louis perdió su virginidad con un alfa que apenas conocía, pero no bastaron más minutos para saber que su lobo ronroneaba de felicidad por tenerlo y saber que era el indicado.

Así que días después, se siguieron buscando, saliendo a citas, hasta que los meses aclararon que había y existía algo más que una amistad, para después hacerse novios.

Él terminó su preparatoria, pero ya no siguió estudiando al no saber lo que quería, así que solo se dedicó a trabajar en pequeñas empresas, como secretario o algunas veces de mesero en cafeterías o restaurantes. Hasta que vino la propuesta de matrimonio, quien aceptó sin dudar; pues estaba profundamente enamorado.

Poco sabía de que Harry venía de una familia de dinero, así que cuando se casaron fue el alfa quien empezó a ver por él, Louis empezó a dedicarse a su casa y a su alfa, le gustaba recibirlo bien ante cualquier circunstancia. Así que su trabajo quedó a un lado y dejó de trabajar, eso le parecía mejor a Harry, pues así le daba una buena vida a su omega y darle los lujos que pidiera.

Harry estaba tan encantado con su bonita esposa, que no había límites para consentirlo.

Un tiempo después, todo fue felicidad al saber que tendrían a su primer cachorrito.

El alfa se había vuelto loco, su omega se volvió más mimada y él no negaba darle esos mimos, amaba consentir a Louis, olisquear su aroma y besar la redonda pancita de su embarazo y no hubo excepciones cuando llegó su segundo embarazo, por que su niña había recibido la misma cantidad de amor que su primer cachorrito.

Louis se sintió tan afortunado de tener a un gran alfa en su vida.

Decidió apurarse a terminar de preparar el agua de frutas, lavar algunos platos que utilizó con sus hijos para comer galletas y los vasos donde tomaron leche achocolatada.

Su lobo ronroneó cuando su nariz sintió la cercanía del aroma de su alfa.

──Omega, ya llegue mi amor, ¿dónde estás?──dijo la voz gruesa de su alfa.

──¡En la cocina!──gritó Louis, quien estaba sacando la vajilla con la cual almorzar, la comida ya estaba lista junto a la crema de verduras que hizo y el delicioso postre para premiar a su familia.

El omega giró su cuerpo, cuando vio llegar a su alfa; de cabellos rizados caoba, alto, de cuerpo corpulento con hombros anchos, labios gruesos, nariz respingada, ojos olivo claros. Llevaba esta camisa blanca arremangada hasta sus codos, con la corbata floja y sus pantalones azules de vestir, dedujo que el saco lo había dejado en el sillón junto a su maletín.

──Hola preciosa.── dijo el alfa, tomando de la cintura a su omega, acunar su rostro en sus manos y depositar un beso en sus labios, el omega rio bajito de la satisfacción de los besitos de su alfa.

──Hola amor.──respondió Louis, pasando sus manos por sus hombros hasta llegar a su nuca y acariciar sus cabellos; se puso de puntitas para darle otro beso casto.

──¿Cómo estuvo tu día con los niños?, ¿Dónde están Ches y Hattie?

──La niña está dormida y nuestro niño está jugando en la casa de los Moore con Archie.── respondió.──¿Cómo te fue en tu trabajo?

──¡Bien!, ganamos el juicio contra el demandante, vendrá una jugosa paga de varios miles de libras.──sonrió.

──¡Qué bueno alfa!, me alegra mucho que hayan puesto a ese alfa en su lugar.

Harry era un famoso abogado, CEO del bufete Arabella en Londres, donde solo los mejores del mundo podían entrar; no importaba si fueran omegas o alfas. Lo que el alfa rizado buscaba era calidad en abogados.

Y Louis era su bonito esposo, ama de casa quien se dedicaba solo a sus hijos.

Ya que el alfa era quien los mantenía a ellos, siempre dándoles lo mejor.

Harry volvió a besar los labios de su lindo omega, haciendo que pegara su espalda contra la isla de mármol de la cocina y permitiera saborear cada sección de esos delgados labios carmín.

──Te extrañe, a ti y a tu aroma que me vuelve loco.──balbuceo el alfa, bajando sus labios olisquear el cuello de su omega y lamer la marca de su cuello.

──Yo también te extrañe alfa.──balbuceo Louis.

──Llevaremos a los niños con mi madre, dijo que ellas cuidarán de los cachorritos para que tengamos privacidad en unos días.

Las manos de Harry subieron por el abdomen de su omega, donde apretó una de sus pechos con su mano por encima de la ropa.

──Sabes delicioso, en unos días es nuestro celo y eso me está volviendo loco por querer comerte.──dijo Harry, besando los hombros de su omega, quien con sus dedos deslizó los tirantes de su vestido para poder bajarle un poco su vestido y dejar ese par de pechos descubiertos.

──Uhm alfa.──balbuceo Louis, cuando sintió que su vestido se resbaló un poco hacia abajo y su par de pecho quedaron desnudas. No iba a protestar de lo que su alfa quisiera hacer en ese instante, la humedad de sus piernas lo delataba ya.

Gimió cuando las manos grandes de su alfa apretaron ambos pechos.

──Mierda, ya estás tan mojada cariño, puedo oler como estas tan húmeda.──sonrió Harry.

──Solo por ti alfa.──respondió Louis.

El alfa bajo su mano, metiéndola por debajo del vestido y sonreír cuando sintió la humedad de su omega por encima de sus bragas.

──Dios, besame alfa.──rogó Louis.

Harry besó los labios de su omega, desesperado y necesitado de tenerlo ya gimiendo y llorando, lo cargo de la cintura para subirlo a la isla de mármol. Louis tomó los cabellos del alfa para besarlo con más fuerza, mientras sentía como su alfa empezaba a quitarle las bragas y sonreír internamente cuando escuchó el sonido del cinturón.

Los labios de Harry bajaron hasta su cuello, sus clavículas y besar la línea de en medio de sus pecho, la mano del alfa empezó acariciar los pliegues de su húmedo coño, Louis gimió cuando su alfa toco las hendiduras húmedas y querer subir hasta su palpitante clítoris.

──Dios, Harry.──gimió el omega, con su boca abierta tratando de respirar bien, pero no podía, no cuando su hombre estaba chupándole los pechos y sus dedos frotando su coño.

──Quiero comerte, tengo demasiada hambre de tu coño.──dijo Harry, alzando el vestido de su esposo para dejar al descubierto su húmedo coño entre sus piernas.

──Por favor alfa.──pidió Louis, viendo como su alfa empezaba a bajar hasta en medio de sus piernas.

Harry beso sus muslos internos, hasta llegar a su coño y empezar a lamerlo, probar cada gota que chorreaba de esos rosados pliegues.

Pero el timbre de la casa sonó; y el alfa maldijo en miles de idiomas.

──En serio, ¿justo ahora?──gruñó Louis, abriendo su boca cuando sintió la primera lamida de su alfa en sus pliegues.

Volteo hacia donde estaba la cámara de seguridad de la puerta, observando que era el alfa de la paquetería; tenía que salir a firmar su paquete o no lo entregan.

──Alfa, debo salir.──dijo Louis, tomando los cabellos de Harry para separarlo de su coño.

──Que vuelva pronto.──gruñó Harry.

Louis negó, casi llorando de frustración por no poder terminar lo que empezaron; subió los tirantes de su vestido y acomodo sus pechos dentro del vestido; Harry se enderezó furioso, observando cómo su esposo se bajaba de la isla de la cocina para tomar sus bragas y ponerlas.

──Ahorita regreso.──dijo Louis, quien tenía sus mejillas sonrosadas, sus labios hinchados y sus ojitos estaban notoriamente dilatados, sin dejar atrás que sus piernas estaban muy mojadas.

Harry fue detrás de su omega con una dolorosa erección en sus pantalones.

El omega abrió la puerta de su casa y sonrió amablemente ante el alfa que tenía cinco cajas en sus manos.

──Buenas tardes, ¿Louis Styles?── preguntó el alfa de la paqueteria.

──Si, soy yo, ¿son las luces que pedí?── preguntó Louis, entusiasmado por saber que la decoración que hacía falta para su patio ya había llegado.

──Firme aquí para saber que ya las recibió.──dijo el alfa.──¿deseas que te ayude a llevar las cajas adentro, o las dejo aquí?

Harry abrió la segunda puerta y fulminó con la mirada al alfa; Louis estaba haciendo su bonita firma en el papel.

──Yo voy ayudar a mi esposa a llevar eso, gracias y adios.──gruño.

El joven alfa parpadeo rápido.

──Muchas gracias por la entrega. Déjale las cajas a mi esposo y listo, si hubiera estado solo con gusto hubiera recibido un poco de ayuda.──dijo Louis, en ese tono donde utilizaba su dulce voz de omega.──Que tengas un lindo día.

Harry se giró a verlo.

Louis soltó una risita.

Harry cerró la puerta, llevando las cajas a la mesa del centro de la sala, Louis fue por unas tijeras para abrir las cajas y el alfa solo se sentó en el sillón para esperarlo.

──¡Si!, ¡son los suéteres que pedí para nosotros!, quiero que los utilicemos en navidad con los niños, también pedí unas pantuflas de reno y un juego de luces para iluminar nuestro patio, ¡donde están las flores de mi jardín!

──Si no hubiera estado, ibas a andar de zorra con ese alfa.──gruñó Harry.

Louis se mordió su labio inferior y no le respondió.

──Ni que fuera la zorra de tu secretaria que en cualquier oportunidad que tiene te restriega sus tetas en tu cara.──respondió Louis.

Harry soltó una risa; su omega era muy celosa, pero con su secretaria era el doble. Y lo comprendía, ya estaba en planes de despedir a esa chica colegial, que solo quería buscar algo que nunca iba a obtener, por qué el alfa era devoto a su bonito omega.

──Mis nenas son pequeñas, creo que ella no sabe que no te gustan tan grandes.──dijo Louis.

──Solo me gustan tus nenas, caben muy bien en mi boca.──sonrió Harry.──Además, no hay omega más bonita que tú.

──Obvio que no hay nadie más bonita que yo, lo sé perfectamente, por eso te tengo como mi esposo.──encogió sus hombros.──Mi esposo es el más guapo de todo Londres, por no decir del mundo…por que ha estaría alimentando tu egocentrismo.

──Tienes el ego tan grande como tu trasero y eres más narcisista que yo, cariño.──dijo Harry.──Mejor vamos a la habitación, terminemos lo de hace rato, estoy muy duro amor.

──Tengo que poner la mesa.

──A ti te voy a poner sobre la mesa.

──No, porque luego tu no eres quien limpia el semen y fluidos, mejor date una ducha fría alfa, y trabaja bien esa mano pensando en mis tetas.

──Te voy a joder ese coño en la noche.──gruñó Harry poniéndose de pie.

──Hoy los niños quieren ver peliculas, es noche de pijamada, asi que no señor, no me va a joder el coño esta noche.──sonrió Louis, dándole un beso en sus labios.

──Una semana y es nuestro celo, voy a joderte muy duro muñequita.──dijo Harry, besando los labios de su omega otra vez y los acarició con la yema de sus dedos.

Louis bajo su traviesa mano a la hombría de su alfa, sobandola por encima de sus pantalones; Harry gruño.

──Si que estas muy duro.──bromeó Louis.──Buena suerte alfa.

Harry solo le dio una nalgada a su esposa y se fue hasta la habitación, para darse un ducha fría y tener que masturbarse hasta que su corrida fue pensando en Louis en cuatro sobre la cama y su trasero succionando todo su pene.

Cuando terminó de darse esa ducha, alcanzó a su esposa en la sala, para ayudarle a envolver los regalos y hacer las notas de santa claus en letra cursiva. Louis llamó a Chester para almorzar y Harry levantó a su princesa para que almorzara con ellos.

──Te extrañamos papá.──dijo Chester, quien comía un pedazo de filete de res.

──¡Si papi!──dijo Hattie, quien comía muy entretenida la crema de verduras y ese pedacito de pan para acompañar su comida.

──Ya solo faltan pocos días para mis vacaciones, ya estaremos juntos todos los días mis niños.──respondió Harry.── Festejaremos el cumpleaños de mamá y navidad.

──Vendrán sus abuelitos, tíos y sus primos para jugar esa noche.──dijo Louis.──Pero ustedes deben irse en unos días con sus abuelitas, papá y yo saldremos a… algo importante y no podemos llevarlos.

──Esta bien mami, yo cuidare de Hattie, ¿verdad, Hattie?, voy a jugar mucho con ella y la voy a cuidar mientras ustedes no estén.──dijo Chester.

──¡Ese es mi pequeño alfa!──festejo Harry.──Estoy orgulloso de ti mi principe.

 

Los días siguientes fueron de provocaciones para Harry por parte de su dulce esposa.

Louis paseaba por la casa con su vestidos más cortos, también esos diminutos shorts, esas delgadas blusitas que transparentaba sus pechos.

En pocas semanas sería el cumpleaños de su esposa, nochebuena y navidad. Por eso había ya mandado a su gente a descansar por tres semanas, todo el bufete había suspendido labores, ya que muchos viajaban de fuera y el alfa deseaba que ellos también pasarán esos días célebres con sus respectivas familias, tal y como él va a pasarla con su omega y sus dos cachorritos.

──Adiós papá, los veo pronto.──dijo Chester dándole un besito en la mejilla a papá Harry y tomando la mano de su abuelita alfa Anne.

──Cuida de tu hermana, ¿si cariño?, duerman temprano y nada de ver caricaturas hasta tarde.──dijo Harry.──Adios princesa, hazle caso a abuelita y a tu hermanito.

──Adiós papi.──dijo Hattie, quien estaba en brazos de su abuelita omega Jana.

──Vengo por ellos en tres días mamá, gracias por cuidarlos.──dijo Harry, dándole un beso a su mamá en la frente.

──Por mí no hay problema en cuidar a mis nietos, soy feliz así, vengan mis niños, vamos a la sala a sacar todos sus juguetes.──dijo la omega muy contenta.

──¿Y Louis?──preguntó Anne.

──Se quedó en casa, dijo que estaría haciendo unas cosas que no quiso decirme, así que vine a dejar a los niños yo solo.──explicó el alfa.──Adios madre, te quiero.

Se alzó para darle un beso en la mejilla.

──Adiós hijo, cuídense mucho y salúdame a Louis, ¡espero un tercer nieto!──gritó Anne mientras Harry caminaba al auto.

──¡Madre!──gritó Harry un poco nervioso.

Harry pasó al supermercado a comprar un paquete de agua embotellada para estos días, un poco de cosas para hacer sándwiches, unas gelatinas de uva y algunos paquetes de galleta de chocolate; estos tres días eran de celo para ellos dos, desde la primera vez que pasaron su celo juntos, sus lobos empezaron a sincronizarse, que cada seis meses que el celo llegaba ellos debían prepararse.

En muchos aspectos.

Harry no sabía si Louis había comprado sus supresores para el embarazo, así que decidió comprar una caja en caso de que su omega desee tomar un par después de celo y no quedar embarazado. Todos sus bebés han sido planeados, siempre platican que desean tener un cachorrito. Esta vez, lo han platicado pocas veces sobre tener un tercer hijo, Louis si quiere y Harry también, solo que no han tenido la oportunidad de poder hacer pruebas ni tampoco hay señales positivas.

Por qué Louis ya había entrado en celo, se había adelantado esta tarde; por eso tuvo que ir solo a dejar a los niños.

Llegó a casa, dejando el auto en el estacionamiento, cargando las cosas para acomodarlas en la isla de la cocina y dejar unas más en el refrigerador; camino hasta la habitación y cuando entró, observó que su linda esposa estaba durmiendo en medio del nido.

Estaba desnuda, acostada boca arriba con sus redondos pechos desnudos, tenía sus piernas juntas, pero ese sudor de su cuerpo la hacía brillar, tal y como los fluidos de su coño esparcidos en la tela y el dildo tirado a un lado de Louis.

El bonito omega había tenido que tomar el más grueso de sus dildos para poder montarlo hasta que su alfa llegará, pero su coño se corrió de manera gloriosa dos veces gritando el nombre de Harry cuando sus piernas temblaban.

El alfa se quedó unos segundos admirando la belleza de su omega.

Harry se deslizó su camisa, se quitó los zapatos y bajó sus pantalones, quedándose desnudo. Se arrodilló frente al nido, ubicándose a un lado del cuerpo de su omega, besando esa cálida piel de los muslos de sus piernas, sus manos abrieron despacio las piernas de su esposa, sonriendo cuando su coño quedó expuesto para él.

Amaba comerse a Louis cuando estaba dormido.

El alfa se acostó en medio de ella, empezó a olisquear ese endulzante lubricante a manzanas, que sacó su lengua para lamer un poco de ello; Louis se removió un poco entre sus sueños. Harry sacó su lengua, y sus dedos abrieron los pliegues húmedos, dejando que su cara se hundiera en ese mojado sitio que tanto amaba comer.

Louis empezó a despertarse cuando sintió sus piernas volver a mojarse, cuando sintió escalofríos en su piel, cuando sus labios se abrieron para soltar jadeos agudos y cuando abrió los ojos, observó que su alfa estaba comiendo su coño de manera feroz.

──Ah, Harry.──gimió Louis, llevando sus manos a los cabellos de su alfa, abrió más las piernas para invitarlo a seguir. Una de las manos de Harry, acariciaba su coño, metiendo dos de sus dedos dentro de Louis mientras su lengua devoraba su palpitante clítoris.──¡Harry, oh alfa!

Gimió Louis, sus pechos subían y bajaban por la agitación, puso sus ojos en blaco cuando los dedos de su alfa comenzaron a entrar y salir de su húmedo coño.

──¡Oh, joder!, ¡sigue así!──rogó con sus labios pomposos y abiertos soltando súplicas. Eil calor de su cuerpo estaba volviendo a emerger, sus ojos azules iban desaparecido por ese negro lascivo, los botones de sus pechos estaban erguidos y duros, su coño solo sentía la barba, labios y lengua de su alfa queriendo comer cada fragmento necesario.

Louis chillo cuando chorros de lubricante brotaron de su coño, salpicando la cara de su alfa por su orgasmo.

Harry trago cada gota que su esposa le daba.

──Tan deliciosa, sabes exquisita mi amor.── dijo Harry, subiendo por el cuerpo de su omega, llegando a sus pechos queriendo lamerlos, subió por sus clavículas y besar su marca, llegar a su mandíbula y labios, dejando un beso casto.

Louis gimió sobre sus labios de su esposo.

──Te quiero tomar de muchas maneras, que tu coño explote de orgasmos, que tus tetas queden rojas, que quedes sin voz y que estés tan maltratado por mi pene que llores por querer seguir teniendo adentro.──dijo Harry, acariciando la cintura de su esposa.──Mierda, eres tan preciosa cuando estás así de mojada Louis.

Harry bajó sus manos a la entrepierna de su esposa para volver a tocar su coño.

──Vamos perra, quiero que ruegues por que te destruya, eres toda una puta necesitada que está dispuesta abrirle las piernas a cualquier alfa, ¿verdad?, pero solo eres mía, que siempre se me antoja querer cogerte cuando estamos rodeados de los demás y que vean como te mojas tan fácil por tu alfa.

──Dios si, si alfa.──dijo Louis, balbuceando con sus labios abiertos cuando Harry jugueteo su clítoris.

──Tan mía, solo mía.

Sonrió Harry, quien impulsaba su cuerpo hacia Louis para fingir embestidas y que la punta de su hombría hiciera un roce con los pliegues de su coño.

El alfa empezó a sudar, sentir su cuerpo caliente y su polla palpitante.

Louis gimió cuando sintió que el cuerpo de su alfa empezaba a ponerse igual de caliente que él.

──Abre tus piernas muñeca, que voy a follarte.──ordenó Harry.

Su sumisa esposa obedeció las órdenes.

Louis estaba recostado en la cama, masajeando sus pechos y que la yema de sus dedos jugaran con sus pezones erguidos, Harry tomó la base de su hombría para alinear en el coño de su omega, empezó a entrar despacio, lento y torturante.

──Oh alfa.──gimió Louis.

Alzó su vista hacia Harry, arrodillado en la cama tomando sus caderas para empezar ese vaivén de penetraciones que estaba exigiendo. Louis alzó una de sus piernas al hombro de su alfa y la otra la dejó en la cama.

Tuvo que soltar sus pechos para aferrarse a las sábanas de la cama, pues su cuerpo estaba siendo embestido que se arrastraba con cada jaloneo de Harry. Louis estaba disfrutando de cómo su esposo maltrataba su coño, sin pudor ni control, hecho y forjado para satisfacerlo cada que querían.

Sus músculos se contraen, su vientre punza y sus caderas desfallecen, pero su boca no para de gemir y gemir el nombre de su hombre; por que tener a Harry follandolo tan rico y tan duro estaba haciendolo elevarse y perderse en el paraiso.

──¡Oh Harry!──gruñó Louis, quien bajo su mano a su coño, y con dos de sus dedos empezó a frotar su clítoris, y así acompañar las duras embestidas de su marido.

──Joder, tan mojada, tan mojadita.──gruño Harry. Tomando la pierna de Louis para bajarla de su hombro y acomodarla en la cama, junto sus piernas hacia un lado y el coño de su esposa se contrajo, lo que bastó para que Louis se acostara de lado y Harry volviera a penetrarlo de una dura estocada hasta el fondo.

──¡HARRY!──gimió el omega en un lloriqueo, su coño chorreaba y se sentía perdido en que sus pensamientos solo estuviera Harry.──¡Oh mierda, si!, ¡si, si, si!

Harry soltó una bofetada en el respingado trasero de su chica.

Louis sabía que su piel clara quedaría muy marcada por sus golpes.

──Ponte en cuatro perra.──ordeno Harry, sus ojos olivos ya no existían, solo ese negro dominante que cegaba su mente por el celo que quemaba su cuerpo.

Louis, se recargo en la cama, de dos manos y alzando su trasero. Harry bajó su rostro para dejar una mordida en su glúteo izquierdo.

──Me encanta joderte así.──dijo Harry. aplasto la cintura de Louis junto a las sabanas y su otra mano fue a los cabellos de él, tomandolos en puño para mantenerlo quieto.──Oh carajo, deberías verte así, te ves tan exquisita mi amor, que solo quiero follarte hasta marcarte con mi semen.

Empezó a penetrar otra vez, moviendo sus caderas con más descontrol que Louis estaba ya llorando por lo bien que se sentía, su coño palpitaba y sus pechos se arrastraban. Su boca gemía y su mente se perdía, no encontraba las palabras exactas para definir los momentos que pasaba en la cama con su alfa jodiendolo tan rico.

Louis gritó cuando su coño soltó un glorioso squirt que empapó las sábanas, sus fluidos brotaban de su coño, que trataba de cerrar sus piernas para detener los líquidos que salían, pero era difícil para de chorrear cuando Harry era un experto en seguir embistiendo su coño y llevarlo al espacio.

──¡Alfa, dios, alfa!──lloriqueo──¡Ah, follame mas alfa!

──Tan necesitada, ¿quieres mi nudo cariño?, ¿quieres que te llene de mis cachorros?

──¡Si, sí alfa!, necesito tus nudos y tus cachorros, que me llenes y me dejes embarazado para poder montarte con mi vientre hinchado y chupes mis tetas llenas de leche para ti.──respondió Louis en un masculló de voz, una voz tan baja por no tener fuerzas para hablar más alto.

Harry sacó su polla de su omega, se dejó caer en las sabanas de la cama y tomó de los cabellos a Louis para obligarlo a que subiera su cuerpo encima de él. Louis sonrió cuando sintió la mano en su cuello, estaba arriba de Harry, restregando su cuerpo y besando sus labios.

Sus pechos se restregaban en el abdomen del alfa y su coño con esa hombría erecta; con su mano bajó hasta el pene de Harry, para alinearlo con su coño e ingresar poco a poco.

──Voy a montarte ahora y me darás tu nudo.──dijo Louis, besando los labios de su alfa, mordiendo el inferior y chuparlo con fuerza.

──Quiero tus tetas rebotando.──ordenó Harry.

──Quiero… ah, quedar muy llena por ti alfa… hasta el fondo.──dijo Louis, poniendo sus manos en el dorso de Harry, meneando sus caderas hacia enfrente y hacia atrás disfrutando de cómo el pene dentro de él hacía justicia a ese esperado placer que había querido buscar con los dildos.

Harry subió sus manos a los redondos pechos de su esposa, mordió los labios cuando Louis se movía muy lento por la base de su polla.

──Me llenas tan bien.──dijo Louis, cerrando sus ojos para disfrutar de cómo su coño se frotaba, de sus fluidos manchando su cuerpo y el sudor cubriendolos a ambos; cegando a su omega por el aroma a whisky de su alfa, que estaba repartido por cada rincón de la habitación.

Louis empezó a rebotar en círculos, moviendo sus caderas como una perra experta al follarse sola. Solo su alfa y él sabían cómo acoplarse de esta morbosa manera en la cama.

──Uhm, si, sí.──gimió Louis, dando brinquitos repetidos, subiendo y bajando para que la polla de su alfa lo llenará una y otra vez, una y otra vez hasta hacer que la punta sobresaliera en su plano vientre.

Harry se sintió más excitado.

Solo de ver a su esposa montando su polla, sudorosa y gimiendo, con ese par de pechos rebotando para él y que sus gemidos fueran su nombre. Louis era una angelita del cielo, que podía guiarlo por el camino del infierno por todos los pecados morbosos que cometen en la cama.

Pero a Harry no le importa pasar las líneas del placer y arder en el fuego de la lujuria junto a su esposa.

Los pomposos labios de Louis solo sabían gemir repetitivos ah, ah, ah. En voz alta y que resonara por la habitación.

Harry se sentó en la cama, para que Louis se sostuviera de sus hombros. El hombre empezó a chupar la piel y morderla, marcar sus pechos con marcas que después quedarían moradas, pero sus manos ayudaban a su esposa a subir y bajar más rápido. Que Louis empezó a tomar el control en el momento en que ir tan rápido lo estaba haciendo llorar.

──¡Ah zeus!, eres tan bueno──gruñó Harry.

Lloraba por los punzones en su vientre, el roce de su coño y las mordidas en sus pechos, Harry haciendo de las suyas para babear sus pezones, subiendo por sus clavículas y besar su cuello; Louis sintió punzones dolorosos, pero decidió callarlos en los labios de su hombre.

Tomó los labios de Harry para un beso desordenado, con su ceño fruncido metió su lengua en la cavidad de su alfa, sin parar de mover y rebotar su trasero para poder llenarse.

──Grita, quiero oírte gritar zorra.──dijo Harry, bajando su mano al coño de Louis, y con dos de sus dedos frotó rápidamente su clítoris palpitante.

Louis abrió su boca cuando sintió escalofríos en sus piernas.

──¡Oh, alfa!, Harry… ah, dios, si, si, mierda si amor, mas, mas, dame mas maldita sea.

Harry siguió frotando su clítoris, haciendo que Louis no pudiera parar de gritar, ya que su orgasmo llegó de nuevo y un segundo squirt brotó de su coño, sus fluidos se esparcieron a chorros en su cuerpo; provocando que Harry se viniera de igual manera.

Louis abrazo a su alfa, agitado y gimiendo por como su coño seguía chorreando, esta vez con el nudo creciendo dentro de él. Llenándose con todos los chorros de semen que su alfa le daba.

──Dios… dios, no siento… las p-piernas.──sollozo Louis, quien su pequeño cuerpo fue sostenido por Harry, Louis no sabía dónde estaba, no sabía ni su nombre, solo que estaba altamente cansada en esta primera oleada.

──Estuviste bien nena.──dijo Harry, besando el hombro de su esposa.

Sostenía su cuerpo y acariciaba su espalda.

──Te amo amor.──dijo Harry, acariciando los cabellos de su omega, todos desbaratados y sudorosos.──Mi primera y única… línea de vida.

──Te amo más mi cielo.──respondió Louis, dejando besos castos en sus mejillas y subió hasta sus labios.

Harry sonrió victorioso; su esposa era tan preciosa que no alcanzaba una vida para encontrar todas las palabras que describen el amor y narrarlas para Louis, por eso amaba besarlo, decirle en resumen un "te amo" y que día a día descubriera que con altas y bajas nunca dejaría de seguir enamorándose.

──Alfa…

──¿Uhm?

──Quiero otro bebé, ¿podemos tener otro bebé?, ya Hattie está grande… tengamos otro cachorrito…¿por favor?──hizo un mohín en sus labios.

──Sería el perfecto regalo de navidad.── respondió Harry.

La idea de tener a su omega con su vientre hinchado cargando a un cachorro más, le fascinaba, le encantaba.

──No tomes las pastillas, haré que quedes muy embarazado.──beso ese mohín de sus labios.──Tengamos otro pequeño Styles Tomlinson.

──Entonces dame todos tus nudos… llename mucho, mucho.──dijo Louis, dejando un beso casto en los labios de su alfa.──Dejame lleno de tus cachorros.

──Te voy a seguir jodiendo el coño, tenlo por seguro muñeca.──dijo Harry.──Te llenaré tanto estos tres días que pondré un bebé aquí.──acarició su vientre.──Y voy a joderte nena, por qué quiero seguir devorando lo que tienes entre las piernas.

Louis gimió de solo pensar todo lo que follarian en tan solo estos tres días.

 

Semanas después, estaban reunidos en la cena de navidad, Harry junto a su esposa y sus niños, todos los presentes cantándole feliz cumpleaños a la linda omega y que soplara las velitas del pastel que hicieron para él.

──Feliz cumpleaños mamita.──dijo Chester, besando la mejilla de su mamá.

──Feliz pumpea-ños mami.──dijo Hattie, besando la otra mejilla de su mamá.

──Feliz cumpleaños preciosa.──dijo Harry, tomando el rostro de su esposa para dejar un beso en sus labios.──Te amo mucho omega.

──Muchas gracias mis amores, son lo mejor de mi vida entera.──sonrió Louis, sentando a Hattie en su regazo y Chester a un costado de él, con Harry en su espalda y que posaran hacia la cámara de su madre quien les iba a tomar una fotografía.

Los Styles Tomlinson sonrieron, todos luciendo tan guapos y envidiablemente perfectos, los genes de la preciosa omega de ojos azulados con la combinación del dominante alfa de ojos olivos; era la respuesta de sus dos cachorros, tan guapos y perfectos que son unos divinos ángeles podían confundirse.

Al día siguiente, los cachorritos se levantaron temprano, levantando a mamá y papá para enseñarles que Santa Claus le había dejado muchos regalos.

Los cuatro miembros de la familia tenían puesto sus suéteres navideños y sus pantuflas de reno.

Harry amaba vestirse de esta manera con su familia, hasta salir al supermercado con sus dos niños a comprar dulces o mercancía; siempre en suéteres bonitos que su omega compraba, sus cómodos pants y pantuflas de diferentes colores (de al menos siete pares que Louis ya había comprado a lo largo de los años)

──¡Mira mami, mi juego de té!──sonrió Chester, viendo su juego de té.──¡Y mira mami, mi cocina!──sonrio aun mas cuando vio la caja de una cocina pequeña para construir.──¡Santa trajo lo que le pedí, mami!

──¡Qué bueno mi amor!, ¿y a ti que te trajo Santa, bebé?──preguntó Louis a su nena Hattie.

──Una libro de cue-tos mami, ¡y mis muñecas!──sonrió la cachorrita.──¡Mira papi, mi mu-ñeca de Tiana!──sonrió la cachorrita hacia papá.

──Esta muy preciosa mi cielo, sigamos abriendo mas regalos.──dijo Harry.

Sus niños abrieron los demás regalos, sus risas y ojitos brillosos eran la mayor recompensa para los corazones de Louis y Harry.

──Toma mi amor, este es para ti.──dijo Harry, entregando una caja a su omega.

──Gracias alfa.──dijo Louis, dándole un beso en su mejilla.

Abrió la caja y los ojitos del omega brillaron al ver un lujoso collar de diamantes celestes, con un par de aretes largos y un anillo con rubíes.

──¡Es sumamente precioso!, dios alfa… es divino, es muy bonito.──sonrió Louis.

Harry vio como su esposa le entregaba una caja más pequeña.

──Este es mi regalo, es más bonito y vale más que el tuyo amor.──dijo el omega.── Abrelo.

Los niños estaban muy entretenidos viendo sus juguetes nuevos; que prestarle atención a mamá y papá ahora no entraban en sus planes.

El alfa, desató el moño, abrió la caja y miro un pañuelito pequeño perfectamente doblado, lo tomó entre sus dedos y vio dos pruebas de embarazo; alzó su mirada cristalina hacia Louis, volvió a mirar la prueba vio que era positiva.

──Feliz navidad alfa, para la próxima navidad serán más regalos… porque un cachorrito se suma a la familia.

──¡Carajo!──gritó Harry en voz alta.──¡Tendremos otro bebé!

──¿¡Un bebé!?──gritaron los cachorritos al unísono dejando sus juguetes ahí a un lado.

El corazón del alfa, rebosaba de felicidad, esta navidad había sido perfecta; su esposa embarazada de un cachorrito más. No podía pedir al cielo un momento más perfecto.

Los niños corrieron hasta su papá y mamá, Harry tomó a Hattie en sus brazos y Chester se sentó en el regazo de Louis.

──Mamá tiene un bebé en su pancita.──dijo Harry besando los cabellos de su princesa.

──¡Tendremos un hermanito más!──gritó Chester muy entusiasmado.

──Si amor, un bebé más.──dijo Louis, besando la mejilla de su pequeño alfita.──Un bebé más.

──Bebé más.──repitió Hattie.

Alzó su mirada hacia Harry, con sus mejillas sonrosadas y sus ojitos brillosos. El alfa sonreía de oreja a oreja mostrando los hoyuelos de sus mejillas.

Solo era una navidad más de ellos juntos.

Por qué, una familia unida, es un regalo que dura para siempre; el amor de Harry y Louis era el claro ejemplo de fortaleza. En esta y en cada una de sus vidas.

Por qué sus cachorros eran el regalo perfecto del cielo; lo mejor del mundo de ambos.

Y el amor de Harry a su bonita esposa, era infinito, como las estrellas del cielo y tan profundo como los océanos e indiscutiblemente verdadero.