Chapter Text
ANALECTA
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Las incontables veces que me pude haber enamorado de tí.
Nunew tiene un procedimiento médico que incluye apenas un poco de anestesia.
¿El problema?
Nunew tiene un novio demasiado guapo.
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Cuando Nunew Chawarin abrió sus ojos esa mañana de febrero debió suponer que las cosas serían más complicadas de lo esperado, pero apenas se movió sobre las sábanas de la cama y estiró un poco su brazo para poder sentir la piel de él, su cuerpo tibio que en medio de los restos del poco invierno que quedaba le ofrecería el calor necesario. La espalda amplia de Zee lo recibió y su sonrisa apareció casi por inercia.
El mayor apenas se movió ante el contacto y Nunew se acercó sólo un poco más, lo suficiente para que sus cuerpos se rozaran y aún con los ojos cerrados Nunew pudo dibujar la sonrisa de Zee en su mente. Lo sintió acomodarse mejor, Zee quien se encontraba boca abajo, ahora lo abrazaba con fuerza, sus músculos rodeando casi por completo el cuerpo ligero de Nunew.
Le encantaba el invierno, justamente por estos momentos.
—Que curioso que seas el primero en despertar —la voz ronca del mayor lo recibió como el primer sonido de la mañana y Chawarin solo pudo abrir sus ojos y levantar el rostro hacía él— Pensé que dormirías hasta tarde hoy.
—Hia… —susurró despacio— eres realmente hermoso por las mañanas.
Los ojos de Zee se abrieron un poco más y aunque no alcanzó a sonrojarse, la expresión del mayor fue suficiente para que Nunew se percatara de sus propias palabras y entonces él si fuera quien se sonrojara y de paso terminar de despertarse al fin. Zee sonrió complacido, el cuerpo de Nunew se tensó y luego ocultó el rostro en el pecho del mayor, no quería retractarse, porque en el fondo sentía que siempre valía la pena recordarle al mayor lo atractivo que era. Sin embargo, la vergüenza lo había azotado con fuerza y entonces se abrazó un poco más a él.
Zee rió divertido, apretandolo con fuerza a su cuerpo. Nunew recibía constantes halagos por parte del otro, todo el tiempo, casi sin falta y aún no entendía con qué valentía lo hacía. Nunew se sentía amado y completo cuando escuchaba sus palabras, quería que Zee se sintiera igual, pero a veces era tan difícil…
—Basta, Pruk.
Golpeó suavemente el pecho de Zee con su mano, pero esto en lugar de detenerlo lo hizo reír un poco más.
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—¿Tienes todos los papeles a la mano?
—El manager se encargó de eso.
Nunew cerró el pendiente en su oreja derecha y miró a Zee terminar de colocarse el cinturón, apoyó las manos sobre la cama y se dedicó a observarlo caminar por la habitación en busca de los abrigos adecuados.
—Tus padres escribieron diciendo que estarían en el odontólogo a las tres, después que salieras de la intervención y la anestesia haya pasado. —Sonrió cuando lo vio acercarse con un abrigo lleno de colores hacía él.—
—¿Y se puede saber por qué te escriben a tí y no a mí?
—Seguramente creyeron que seguías dormido.
Se levantó para poder colocarse el abrigo mientras el mayor lo sostenía delicadamente para él. —July seguramente te extrañara estos días.
—July estará viviendo el mejor momento de su vida en estos días.
Zee sonrió ampliamente y depositó un beso en su frente antes de empezar a buscar el reloj y colocarlo en su muñeca.
—Lo digo en serio, el gato te ama más a ti que a mi.
—Aof pasará cerca de las once. Nat me pareció que me dijo que vendría con Max directo al departamento en la noche, después del evento que tienen hoy.
Lo cierto es que a Nunew la idea de la extracción de la muela y no sé cuánta cosa más que le iban a hacer no lo emocionaba demasiado. De hecho, el que lo tuvieran que anestesiar lo ponía lo suficientemente tenso. Y, aunque Zee intentaba sonar casual con sus comentarios, Nunew todavía se sentía ligeramente nervioso.
Le habían dado tres días de descanso para que se recuperara por completo y aunque su padre lo había mirado con los ojos entrecerrados, no muy gusto con la idea que prefiriera pasar esos días en el departamento de Zee, principalmente por los apretados horarios de Pruk, su madre había ayudado a convencer al mayor.
Así que, a pesar que la agenda de Zee estaría igual de ocupada que siempre, excepto por el día de hoy, Nunew prefería quedarse ahí. Había empezado a sentir ese lugar más suyo que su propia habitación, y aunque su padre había empezado a quejarse de su ausencia constante en casa, Nunew quería estar ahí, abrazar a Zee por las noches y que le contara de su día. Que luego miraran una película en la que Zee se dormiría a la mitad y Nunew se lo reprocharía graciosamente al día siguiente.
Su madre había optado por pasar las mañanas junto él por los siguientes tres días, y honestamente aunque no era la primera vez que estarían ahí, Nunew se sentía un poco inquieto por su presencia constante en dicho lugar. Sin embargo, Zee parecía totalmente despreocupado ante la invasión de sus padres a su espacio personal, y aunque una parte de Nunew se sentía realmente cálida, la otra se sentía un poquito alterada.
—Tu manager ya está en el odontólogo. Creo que está más nervioso que tú.
Nunew sonrió. —No paraba de preguntarle al doctor “¿pero no le pasará nada a su voz verdad?” “Seguirá cantando igual que siempre no es así?” “Mantenga su voz intacta por favor”
Empezó a imitar la acción de su manager frente al doctor y Zee negó divertido, guardando la billetera en el bolsillo posterior de su pantalón y finalmente tomando las llaves sobre la mesita de noche.
—Bien, es hora.
Nunew tragó duro. Zee extendió una mano hacía él y Nunew solo respiró hondo y entrelazó sus dedos junto a los del mayor.
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Las tendencias en twitter como era de esperarse habían explotado desde el inicio del día y afortunadamente Aof había desviado a la prensa indeseable fuera del hospital, Nunew esperaba que con el comunicado que habían arrojado el día anterior sería suficiente, pero de la mano con la verdad, nunca es suficiente.
Había pasado los siguientes quince minutos leyendo comentarios y observando fanarts divertidos mientras Aof, su manager y Zee hablaban con el hombre mayor que lo había estado atendiendo durante las últimas semanas. A esta distancia Zee se veía alto e imponente, su abrigo con las mangas arriba y su pantalón negro que lo hacían ver tan bien. Tuvo que sentir su mirada, porque giró hacía él y le sonrió levemente, arrugando un poco la nariz.
Sin embargo, Pruk regresó nuevamente la mirada hacía el odontólogo y asintió ante algunas cosas que le estaba indicando. ¿Por qué no estaba él ahí? Porque si escuchaba todo lo que le iban a hacer allá dentro, a estas horas ya estaría trepado en un avión con destino desconocido para fingir que nunca había escuchado sobre necesitar alguna intervención en su boca.
A las doce con quince minutos, una mujer de larga cabellera y voz muy dulce dijo su nombre y le habló sobre algunas indicaciones necesarias, Nunew ahora un poco más nervioso, apretó la mano derecha de Zee con fuerza y escuchó con atención lo que le estaban por decir. O bueno, al menos eso intento.
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—No es nada de alto riesgo, deja de lucir tan mortificado, Pruk.
Oh, eso Zee lo sabía muy bien, sin embargo le era casi imposible no sentirse curiosamente inquieto. Era una tontería preocuparse por algo así. Es decir, los padres de Nunew ni siquiera se habían inmutado demasiado por la intervención y habían dicho estarían ahí por la tarde y cada día junto a él por los próximos días.
Aún así, Zee no podía evitar caminar de vez en cuando por el pasillo con los brazos cruzados. De un lado a otro, estresando cada vez un poco más al pobre Aof quien cada tanto viraba los ojos, pero aún así continuaba concentrado en su celular. Zee ni siquiera tenía ánimos para revisar el aparato.
Apenas lo utilizaba para contestar a sus padres o a los de Nunew y de vez en cuando a algunos amigos en común que preguntaban si ya todo había salido bien. Zee quería hacer eso, escribir que ya estaba todo bien y pasar el día entero junto a Nunew, consintiendolo y colocando la playlist que el mismo Nunew había armado la noche anterior y que según él lo pondría de buen humor.
—Listo, señores. —El hombre mayor apareció finalmente por la puerta blanca, con una sonrisa satisfecha en el rostro y Zee sintió como todo el peso salía de sus hombros.— Todo ha salido bien, sin ningún inconveniente. Le he dicho a la enfermera que lo lleve a una cama para que pueda reposar, pueden pasar a verlo.
Zee no esperó demasiado y caminó hacía el lugar que le indicaba el hombre. Casi hasta pudo imaginar la forma en que Aof respiraba hondamente suplicando por un poco de paciencia. El manager de Nunew caminó tras de él.
—La anestesia le durará un tiempo más, pero fuera de eso en unas horas estará como si nada. Sin embargo, debe tener mucho cuidado con las comidas en estos próximos días y no hablar demasiado durante un tiempo.
Se acercó despacio hacía el menor. Nunew sostenía las manos de la enfermera quien sonreía divertida ante la expresión aniñada del otro quien quería lucir enojado pero no lograba transmitir dicha emoción.
—Lo digo en serio señorita, mi novio es el hombre más guapo de este fucking world —Nunew arrugó el entrecejo y la mujer solo asintió, concediendo la verdad a sus palabras, Zee sonrió enternecido— Deje nada más que venga y sus ojos serán verdaderamente bendecidos con su cara. ¡Zee Pruk Panich! Grabese ese nombre, es el nombre del hijo de Afrodita. ¿Sabe por qué?
—Creo que debería permanecer en silencio señor Chawarin, hablar no le hace bien.
—Porque tanta belleza no le puede pertenecer a un simple mortal, Pruk es un dios griego, o semi dios cuando menos. Ya lo verá.
Nunew ignoró por completo las palabras de ella y finalmente la mujer se soltó del menor quien ahora se recostó con más tranquilidad sobre las almohadas.
—Tu celular —le susurró Aof a Pruk.
—¿Para qué?
—Publicaré un tuit desde tu cuenta para tranquilizar a los fans. Ya de por si están alterados porque no has escrito nada en todo el día, esto los calmará al doble.
Zee accedió, finalmente no tenía muchas ganas de publicar nada.
Solo quería estar junto a Nunew y abrazarlo el día entero.
—¡Ey! —Nunew se volvió a sentar, con una sonrisa extraña en el rostro y sacudiendo un poco los brazos —¿Quién eres tú, guapo?
A pesar que Nunew lo miraba directamente a él, contrariado Zee giró hacía las personas detrás de él. El doctor y la enfermera ya se habían marchado, Aof se encontraba apoyado en la pared concentrado en el celular y el manager de Nunew solo alzó un poco los hombros desentendiendose del tema.
—¡A ti te digo! ¿Por qué eres tan guapo? ¡¿Le quieres hacer competencia a mi novio?!
Cuando Nunew alzó la voz, Zee se apresuró a acercarse hasta Chawarin y bajar sus manos. —Nu, no grites, puedes lastimarte algo.
—¡No me digas que hacer! No puedes darme órdenes. No importa lo atractivo que seas.
—Ok, ok. Pero por favor no hables tanto.
—¿Eres enfermero? Dices lo mismo que la señorita de hace un rato —la voz de Nunew sonaba un poco amortiguada y un puchero se había posado en sus labios, Zee luchó por no besarlos en ese instante— Vaya, eres realmente guapo.
Esta vez Zee sonrió divertido, notando de reojo como Aof los había empezado a grabar.
—Por favor solo no se besen, quiero subir un video lindo para mostrar que Nunew está bien y recuperándose.
—Bien es poco. —comentó de brazos cruzados el manager mientras los veía en su estado natural a esos dos.
En apenas un instante, Nunew había colocado sus manos en las mejillas de Zee quien volvió a posar su total atención en él.
—Guapo, guapo… Eres realmente muy guapo. Pero ¿sabes quien es mucho más guapo?— Zee solo negó, mirando los ojos un poco cansados de Chawarin— Zee Pruk Panich, él sí es astronómicamente guapo. Tú no le llegas ni a los tobillos.
Luego, golpeó con su palma derecha la mejilla de Zee y él hizo apenas un gesto en reacción. Aof dejó de grabar y anunció que subiría el video y haría unas cuantas llamadas fuera. El manager lo siguió unos segundos después. Así que, mientras Nunew continuaba murmurando un par de cosas más, Pruk acomodó las almohadas un poco mejor y lo empujó suavemente para que se volviera a recostar.
—¿Cómo te llamas?
—Zee… —contestó divertido.
—¿Zee? ¿Te llamas igual que mi Zee?
—Eso parece.
Nunew bufó con fuerza y hasta viró los ojos, volviendo a sentarse una vez más.
Zee entonces suspiró.
—Pues escúchame bien copia falsa de mi Zee… —Nunew pareció marearse un instante y por instinto Pruk lo tomó con cuidado, pero Chawarin rió divertido de repente— Ay, ¿de qué estábamos hablando?
—De que deberías guardar silencio y descansar.
Nuevamente el tono amable y suave de Zee se dejó escuchar dentro de la habitación y con cuidado logró que Nunew una vez más se recostara en la cama.
—¿Te cuento un secreto?
—Adelante. —Contestó, resignado a que no importaba cuanto insistiera, Nunew no guardaría silencio, sin embargo, sabía que era cuestión de tiempo. Nunew empezaba a verse cada vez más agotado.
—Hace mucho, mucho tiempo me gustaba un chico de mi salón. Pero era todo un mujeriego. —Nunew agitó su mano con desprecio— Anduvo con casi todas las chicas del salón, era un patán. ¡Y ni siquiera era tan atractivo! No sé qué tenía de bueno en realidad… Pero era un caso perdido, estaba destinado a fracasar, por eso nunca me confesé.
Zee recordaba que algo así le había contado el menor en alguna ocasión, nunca había ahondado demasiado en la situación, por lo que sonrió comprensivo y acarició sus cabellos buscando adormecerlo sin que este se percatara.
—Pero luego… Luego apareció Pruk… Él es literalmente el hombre más hermoso que han visto mis ojos y cuando por fin pude hablar con él, conocerlo… —La voz de Nunew empezaba a sonar cada vez más emocionada, tanto que Zee empezó a pensar que jamás se dormiría— Por algunos meses pensé que estaba destinado a que solamente me gustara puro imposible… Él es tan considerado, amable, detallista, demasiado bueno para cualquier ser humano.
Esta vez la voz de Nunew decayó y Zee se preguntó si esos cambios de humor podían ser buenos o no.
—¡Y tiene unos brazotes! —Nunew dibujó con sus manos el tamaño de sus bíceps y Zee parpadeó confundido sin saber exactamente cómo sentirse. —Imposible, imposible… ¡Uff! Lo que no hice para estar cerca de él. ¡Fui hasta el gimnasio! ¡Al gimnasio!
Nunew rió y Zee lo acompañó también.
—Me iba a conformar con tan solo trabajar junto a él, estar en la misma empresa y ya. Aceptaría mi destino. —Zee acarició su cabello una vez más. Nunew era realmente lindo en momentos tan curiosos como este— Un día lo descubrí mirándome el trasero, pero me dije ¿qué más dá? solo me está mirando, o le gusta mi jean o le gusta mi trasero, pero eso no quiere decir que quiera algo más.
Zee se sonrojó abruptamente. No necesitaba escuchar eso.
—De verdad creo que deberías descansar.
—Ok, ok. ¿Pero no te da curiosidad saber si lo pude conquistar?
—Apuesto que sí.
—¿Cómo lo sabes? —Nunew lo miró con genuina curiosidad, y Zee sonrió.
—Tú también eres un chico bastante lindo, apuesto que él te notó con relativa facilidad. Destino le llaman.
—Prukstiny. Y no me digas lindo. —Nunew hizo un puchero— Solo él me puede decir así. Bueno, él y mis fans supongo. ¿Eres mi fan?
—Algo así, señor Chawarin.
Nunew bostezó al fin y Zee lo empujó suavemente para que se recostara mejor, esta vez el menor sostuvo la sábana que lo cubría, con sus manos a la altura del pecho y suspiró.
—Hia dice que desde el primer momento en que nuestras miradas se cruzaron fue como si el destino nos hubiera hecho un llamado difícil de ignorar.
—Pues creo que el señor Pruk tiene razón, cuando encuentras a la persona indica lo sientes. Afortunadamente ustedes se pudieron percatar sin demasiadas complicaciones.
Nunew ahora lucía cada vez más adormecido, aún así lo miraba directamente a la cara, concentrado aparentemente por completo en sus palabras.
—Sé que he pasado hablando de lo guapo que es. Porque lo es y mucho. Pero no lo amo solo porque sea guapo... —Zee asintió, acariciando lentamente su cabeza, notando como los parpadeos de Nunew se empezaban a hacer cada vez más lentos y su voz iba bajando de tono— Hia es tantas cosas… es como una explosión en el corazón… Y nunca se lo puedo decir de frente porque me gana la vergüenza… Pero lo amo mucho… mucho… él es… la definición del amor para mí… es…
Finalmente Chawarin sucumbió al cansancio y Zee sonrió un poco más, acarició su cabello y besó sus labios levemente.
—Yo también te amo mucho Nu. Y las palabras tampoco me son suficientes contigo.
Al poco rato, Aof volvió a ingresar indicando que el manager y él se tendrían que ir pronto, pero que enviaría a personas del staff para que lo ayudarán con cualquier cosa que pudiera necesitar. Zee miró el reloj y pensó que en realidad no faltaba mucho tiempo para que los padres de Nunew llegaran pero aún así asintió, confiado que el menor dormiría hasta la noche seguramente.
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Cuando los padres de Nunew llegaron, afortunadamente trajeron consigo un poco de té y unas galletas que eran las preferidas de Zee. En ese momento recordó, que no había almorzado bien. La mujer lo abrazó con calidez y el papá de Nunew platicó con él un largo rato sobre algunas aventuras y desventuras que habían pasado en las redes sociales durante su ausencia.
Cerca de las seis de la tarde Nunew finalmente despertó, desperezó su cuerpo con tranquilidad y luego de recibir el abrazo inmediato de su madre sus ojos ubicaron con premura a Zee quien junto a su padre esperaba porque el menor recibiera entre sus brazos primero a sus progenitores.
En el momento que por fin pudo abrazarlo a él, fue como si hubieran estado separados por meses enteros. Nunew aspiró su aroma masculino que tanto le encantaba y sonrió agradecido de poder tenerlo ahí. Realmente no tenía muchas esperanzas que el mayor pudiera estar junto a él ese día. Era consciente que no era más que una cirugía menor, pero aún así estas situaciones lo ponían tenso y nervioso a la vez. Tenerlo cerca le aliviaba el alma.
Sabía por Park que Zee se había puesto realmente molesto cuando le habían negado el día libre, que luego hubo una reunión que involucró a Aof y otras personas más, y finalmente el permiso fue otorgado. Nunew no había querido insistir de más en tenerlo junto a él, porque sabía mejor que nadie lo complicado que era poder tener días libres abruptamente.
Sin embargo, justo ahora, no podía encontrar mejor sensación que esta.
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Alrededor de las siete de la noche sus padres recogían algunas de sus pertenencias dispuestos a por fin salir de la habitación. Las dos personas del staff estaban fuera seguramente asegurándose que todo estuviera en calma. Nunew ya se encontraba cambiado de ropa, sosteniendo el brazo que Zee le había ofrecido hace unos instantes.
—¿Sabes que no estoy convaleciente, verdad?
—No me juzgues por ser atento con mi adorable novio.
Chawarin sonrió, apegándose un poco más a él.
—¿Has visto a los enfermeros que me atendieron? Me gustaría disculparme con ellos y agradecerles por su atención —Murmuró bajito Nunew— No sé qué clase de tonterías les pude haber estado diciendo.
—Seguramente cosas que Aof les hará firmar dentro de un contrato de confidencialidad.
Nunew golpeó juguetonamente su brazo y arrugó el entrecejo.
—Hablo en serio.
—Bueno, para empezar solo fue una enfermera.
Nunew lo miró confundido.
—El otro asombrosamente guapo enfermero me dijo que no tenías de qué preocuparte. El guardará el secreto de toda tu vida amorosa, proceso de conquista y profundos sentimientos por el dios griego Zee Pruk Panich.
Las orejas de Nunew se pusieron rojas de inmediato y tapó su rostro con exasperación.
—¡Cállate, cállate!— Zee trató de disimular su sonrisa pero Nunew sacudía su cabeza con vehemencia, completamente avergonzado— ¡Te odio! ¡Y olvidate que me quedaré en tu departamento! ¡Iré a decirle a mis padres que me quedaré en casa! ¡Adiós Panich!
Zee lo miró salir con pasos firmes de la habitación, apresurado y avergonzado por igual, por más que intentara caminar con seguridad y la cabeza en alta, fingiendo que nada le importaba. Pensó en los largos días que le esperaban por delante con sus compañeros queriendo visitar a Nunew en el transcurso de los próximos tres días y en cómo ocultar decentemente del público que Nunew pasaría estos días con él y no con su familia.
A lo lejos, el padre de Nunew dejó escapar una carcajada y la madre de Nunew solo negaba con una sonrisa en los labios. Seguramente pensando que la rabieta de su hijo le duraría el camino a casa y luego se arrepentiría. Pero Nunew solo frunció el ceño, cruzando los brazos y luchando porque el puchero no saliera de sus labios.
Zee amaba muchas cosas en Nunew, lo lindo que era, lo adorable que podía llegar a ser, pero amaba aún más la conexión que sentía estando con él, las sonrisas sinceras que afloraban de su interior cuando disfrutaba la vida a su lado. Amaba su hermoso rostro y su boca. Amaba poder ser el mismo a su lado y que él amara incluso hasta la parte más tonta que poco a poco había empezado a mostrar sin remordimiento a los demás.
Cuando llegó, Nunew lo miró con resentimiento, pero Zee podía notar que más bien era la vergüenza persistente en él.
—Vamos a casa hia, mis progenitores no merecen que me quede junto a ellos hoy.
Nunew comenzó a caminar hacia la salida, los miembros del staff corriendo tras de él para indicarle que no podía salir como si nada por la puerta principal. El padre de Nunew aún limpiaba una lágrima de su rostro por la risa, y la mujer a su lado solo suspiraba resignada terminando de firmar algunos papeles.
Zee solamente sonrió desprevenido cuando Nunew pasó junto a él, tomándolo por la mano y jalandolo hacía el lugar que las miembros del staff le habían indicado. A Zee le encantaba que Nunew se empezara a referir a su departamento como algo de los dos. Como algo que inherentemente ya era suyo, su espacio, su lugar.
—Una vergüenza tras otra en este día. —Masculló molesto el menor, Zee solamente se dejó guiar, mirándolo caminar por un pasillo que los llevaba a una salida alterna. Sin detenerse entrelazó sus dedos con los de él y pudo notar como la expresión tensa del otro se relajaba poco a poco.
Si, Nunew amaba muchas cosas de Zee.
Quizá tantas o más que las que Zee amaba de él.
…
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Rima X
Los invisibles átomos del aire
en derredor palpitan y se inflaman;
el cielo se deshace en rayos de oro;
la tierra se estremece alborozada;
oigo flotando en olas de armonía
rumor de besos y batir de alas; mis párpados se cierran... ¿Qué sucede? –
¡Es el amor que pasa!
Gustavo Adolfo Bécquer
