Actions

Work Header

Campana de Nube

Summary:

Después que Jiang Cheng recibe una carta, decide encontrarse con el Lider Lan para también entregarle una caja.

"— ¿Ya debes irte? – y aprovecharía para mirarlo. Jiang Cheng tenía una belleza algo salvaje, el cabello le caía por la espalda y a pesar de los años entrenando mantenía una figura inigualable… Tuvo que pensar en las reglas para no volver a emocionarse.
— No seas estúpido… -recibió otro regaño y solo saco de sus ropas una pequeña cajita que dudo unos momentos, pero regresó hacia Xichen. Se sentó en el borde de la cama"

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

— Líder Jiang

Jiang Cheng estaba en su oficina revisando unos informes de algunos de sus discípulos cuando llego el segundo al mando. Levantó la mirada de su papel para verlo.

— Espero que sea importante…

— El artesano terminó su pedido – y colocó una pequeña cajita sobre la mesa- Dice que espera que este complacido.

Dejó los papeles a un costado y tomó la caja para abrirla sin sacar lo de adentro. Sonrió contento ante eso antes de volver a cerrarla. Era exactamente lo que tenía en mente, había dudado un tiempo hasta que finalmente se decidió.

— Entrégale el pago completo y un extra. No quiero que vaya abriendo la boca.

— De acuerdo, y también…- le entregó un rollo de pergamino con un símbolo. Sabía bien lo que implicaba.

Resopló divertido tomándolo. Iba a abrirlo, pero luego recordó algo muy importante.

— Déjame solo… - el chico hizo un gesto y luego se retiró.

Ya había aprendido a las malas que abrir un correo de Xichen solo implicaba que podía ser recibir alguna pintura algo comprometedora o palabras que le recordaban a uno de los encuentros. Cuando finalmente estuvo solo, abrió el pergamino y tuvo que cerrarlo de inmediato. Si. Definitivamente fue buena idea estar solo, sintió que los colores se le subían. Lo iba a golpear con Zidian, ¿cómo se le ocurría retratarlo de ese modo? El dibujo que le había enviado esta vez, era uno donde lo veía atado por una cinta a su merced. Al menos solo había hecho hasta la cintura… Volvió a abrirlo y tuvo que superar la vergüenza de ver la imagen hasta llegar al mensaje.

“Wanyin. Espero que te haya gustado el arte de esta vez. Simplemente me encantaría poder volver a vernos y escucharte. Estaré de paso por Yunmeng y pensé en ti. Encontrémonos en la posada. Probablemente cuando leas, estaré ya esperándote. Xichen”

Si no tuviera el bendito dibujo quemaría esa estúpida carta. Se levantó y se dirigió hacia un cofre que guardaba bajo llave, y lo abrió. Ahí dentro había varios papeles doblados y guardados. Colocó el que acababa de leer, y luego iba a cerrarlo, pero… Miro de reojo a la puerta, y solo sacó otro. El que había iniciado esa estúpida tradición. La imagen de él con ese estúpido traje… Se llevó una mano a los labios recordando esa vez. Al darse cuenta sintió su rostro más caliente, maldijo y guardo todo nuevamente.

Solo tomo su espada, era mejor que saliera. Si el idiota ya había llegado seguro lo estaba esperando. Dio algunas ordenes y menciono que regresaría pronto. Un grupo de discípulos observó cómo se retiraba

— ¿Adonde va esta vez?

— Vino carta de Zewu Jun – comentó el segundo al mando suspirando, su líder pensaba que no lo notaban pero no lo ocultaba muy bien- Así que seguro va en su encuentro.

— Al menos hoy no tendremos que evitar algunas zonas… -suspiro

— Cuando se olvidan de los talismanes realmente es todo un problema. – comento otro recordando alguna de las ocasiones que tuvo

— Y será un problema si no se ponen a entrenar ahora mismo- el segundo al mando cruzo los brazos- Nos matara a todos si no estamos a su altura. Y le haré saber de lo que estaban hablando

Todos se miraron y decidieron ir rápidamente al campo de entrenamientos. Si el Líder Jiang llegaba siquiera a saber que todos estaban al tanto de ciertas actividades… Bien podrían terminar alimentando a los lotos de los lagos.

Cuando Jiang Cheng llegó a la posada de encuentro, no necesito mucho para saber adonde dirigirse. Siempre era lo mismo. Lan Xichen llegaría y reservaría dos habitaciones contiguas, pero terminarían usando una. Al llegar, pudo ver a algunos discípulos y gruñó un poco. Genial, lo iban a ver. De nuevo. ¿Por qué no le avisaba de eso así trataría de evitarlos un poco? Resignado solo se escabulló como pudo hasta la habitación. Y al entrar, la típica escena. El hombre sobre un escritorio con un pergamino dibujando mientras intentaba que su túnica no se manchara.

— A veces me dan ganas de tirarte al lago para comprobar si tu ropa realmente tiene algún hechizo de limpieza.

— Oh vamos, Wanyin…- se rio levemente mientras dejaba el pincel a un lado- Ambos sabemos que, si me tiras, no será con ropa…

— Idiota…- lo regaño ante eso apenado, dejo la espada a un costado y se acercó para sentarse a su lado- Me hubieras dicho que no venías solo.

— Camino aquí, enviaron una señal de ayuda. – le dijo mientras estiraba una mano para acomodarle unos mechones- No usaste la trenza…

— Vengo de trabajar idiota… ¿Quién tiene tiempo para cambiarse? -le reclamó, pero dejo que la mano recorriera su rostro y disfruto el contacto.

— Tienes razón, y se puede arreglar- asintió mientras se acercaba un poco para liberar el cabello del rodete, solo para luego darle unos besos en el rostro-

Los besos suaves dieron lugar a otros más. Y estos dieron lugar a algunas caricias… Ambos terminaron en la cama de la habitación disfrutándose. Era casi algo usual: se encontraban, podían charlar un poco o tener sexo primero. En ese momento disfrutaron primero del sexo.

Jiang Cheng lo sintió besarlo, y prepararlo, pero… en un momento invirtió las posiciones quedando él arriba.

— Volviste a enviar pintura…- le dijo mientras lo besaba en esa posición

— Si… ¿te gustó? -preguntó mientras deslizaba sus manos a la cadera del menor para luego entrar en él provocando que gimiera un poco.- Es algo que deseo hacerte…

— Solo en tus sueños…- gruñó, pero comenzó a mover sus caderas con el ritmo que estaba estableciendo.

— No se tú…- y llevó una mano para tomarlo del miembro, e iniciar un movimiento repetitivo- Pero parte de mis sueños se han cumplido.

— Ah… Pervertido…

Lan Xichen se incorporó lo suficiente para besarlo con deseo y fue recibido con igual de pasión. Ambos compartieron uno con lenguas que solo se separaban cuando se quedaban sin aliento. Luego el mayor bajaría por el cuello dando besos y solo mordería en el nacimiento de los hombros o en las clavículas dejando algunas marcas. Disfrutaba de la voz de Jiang Cheng gimiendo. Cuando sintió algo en su vientre, él también terminó dentro. Ambos se dejaron caer en la cama.

Lo tomo por la cintura para luego darle unos besos suaves en el rostro.

— Pesado… -escuchó la queja débil.

— Me gusta mimarte…- sonrió. Había sido algo rápido, pero igual de satisfactorio.

— …- Cheng parecía pensar un poco después de eso- ¿Sigues teniendo pesadillas? En… una de las cartas que me enviaste… Mencionaste que habías estado teniendo pesadillas. – Solo depositó una mano sobre el pecho de su pareja a modo de caricia.

— …- Lan Xichen suspiró ante eso. Wanyin tenía la costumbre de obligarlo a enfrentar temas que a veces no quería, pero como sabía que era algo que le costaba… Se animaba a darle pequeñas caricias. Y a esperar. – Si… Hace unos días tuve que pedir a los sanadores unos inciensos para dormir -le dio unas caricias en la cabeza- Supongo que… son las secuelas de la guerra.

— No te culpo- admitió- Yo también a veces… tengo pesadillas con la muerte de Jiejie y mis padres… y… de… de cuando me capturaron.

Lan Xichen lo abrazó un poco más y le dio un beso en la frente.

— Afortunadamente son solo eso: pesadillas- susurró y busco la mirada azulada de su acompañante- Wanyin, esta bien. Unas pesadillas no me harán nada…

— Para ser un Lan, realmente eres un tonto- lo regañó y se soltó del abrazo para buscar sus ropas.

— ¿Ya debes irte? – y aprovecharía para mirarlo. Jiang Cheng tenía una belleza algo salvaje, el cabello le caía por la espalda y a pesar de los años entrenando mantenía una figura inigualable… Tuvo que pensar en las reglas para no volver a emocionarse.

— No seas estúpido… -recibió otro regaño y solo saco de sus ropas una pequeña cajita que dudo unos momentos, pero regresó hacia Xichen. Se sentó en el borde de la cama- ¿Sabes…? ¿Sabes el significado de las campanas en Yunmeng?

— Sé que ayudan a aclarar la mente, y sirven de guía…

Jiang Cheng asintió.

— Tienen… un efecto similar a tu canción de Claridad. Todos… todos los pertenecientes a la secta la poseen. Ninguno puede andar sin ella… Nos ayudan a enfocarnos…

Lan Xichen lo observó sin saber realmente a que venia todo esto. Y de repente notó que estaba ruborizado. Mas que antes, al igual que su tono era más tranquilo y suave que de costumbre. Además, estaba jugando con una cajita.

— ¿A-Cheng? -lo llamo con suavidad mientras se incorporaba para abrazarlo - ¿Qué sucede?

— …- Y lo miro unos momentos antes de tomar la mano de Xichen, colocar la palma hacia arriba y ponerle la cajita ahí. -Ábrela. Es para ti.

Eso le sorprendió, pero tomo la caja con cuidado, decidió sentarse mejor en el borde para hacerlo. Ninguno de los dos estaba preocupado por estar completamente desnudos, llevaban ya unos años involucrados físicamente. Cuando la abrió, pudo ver una campana de plata con hilos morados y blancos. Los detalles que normalmente estarían grabados en forma de loto habían sido reemplazados por nubes.

— Puedes… puedes infundirle algo de energía espiritual -comenzó a hablar y él la tomo para hacerlo y ambos escucharon la campana- Esto… hará que suene. Debes alimentarla o no te avisara.

— Wanyin… esto…- y estaba realmente sorprendido por eso.

— No malinterpretes- dijo de repente claramente avergonzado- Es solo… Solo porque no quiero que sigas teniendo pesadillas. -desviar la mirada- Yo no sé tocar Claridad. Y… no sé tampoco el guqin. Solo… Solo sé cantar, pero no…

Sintió como unos brazos lo envolvían completamente.

— Es el mejor regalo que me han hecho -le dijo con suavidad- ¿Le dejarías parte de tu energía cada tanto? -le susurró en el oído – Así cuando te extrañe… puedo sentirte cerca.

Pudo ver como el cuello y las orejas se volvían completamente rojas. Jiang Cheng solo asintió y le extendió la campana la cual Xichen tomo, pero la dejo a un lado.

— Solo… mantenla contigo siempre. -susurró viéndola como la dejaba a un lado

—Ahora… - y lo tomo para que quedara sentado sobre él- Creo que necesito adorarte, porque realmente fue un regalo muy emotivo de tu parte. Casi… una declaración.

— ¡¡Cállate!! ¡¿Quién se esta declarando?! 

Notes:

¡Hola!

Decidí publicar este extra ya que este junto con otro son de mis favoritos y de los que más disfrute escribir.

Siempre senti que de regalarle algo Jiang Cheng a Lan Xichen sería una campana hecha especificamente para él. Si se acuerdan la primera aparición de esta campana es cuando el Jade viaja para encontrarse con Jin Guangyao, así que esto esta ubicado entre la muerte de Nie Mingjue y el regreso de Wei Ying.

Y como siento que se ha vuelto una dinámica entre los dos: Lan Xichen no tiene miedo de enviarle cosas a Jiang Cheng jajajjaa.

Espero que les haya gustado.

Todavía no he tenido un tiempo realmente para editar el capitulo de Intercambio de Alma, asi que estoy considerando subirlo sin lo que tenia planeado... No quiero hacerles esperar. Probablemente suba la historia tal y como esta sin mayores añadidos.

¡Dejenme comentarios y votos!

Series this work belongs to: