Chapter Text
En el Teatro Populaire ocurría el ensayo de la nueva obra, que sería presentada ese mismo día en la noche, "Hannibal", los actores estaban vestidos de acuerdo a la temática, de colores verde, rojo y dorado complementando la escenografía junto a la decoración que representaban a la antigua Roma.
¡El premio de los héroes, de los héroes que desde Roma nos llegó!
En ese momento practicaban el primer acto, con la actuación del actor principal Warren Stone en el papel de “Elisa”, con un vestido a su medida de los colores ya antes mencionados, junto a una corona y una bufanda, sosteniendo en sus manos una cabeza decapitada sangrante, el regalo de Hannibal, que era parte de la utilería, cantando un solo, llegando a la parte en donde era la señal para que el coro y el ballet apareciera.
Con fiestas con danza y canción la multitud aclama, y nos llega la salvación, su arribo lo proclama.
¡Trompetas de guerra sonad! ¡Cartago vence a Roma! paso y tambor redoblad
Y a temblar ¡Hannibal es!
Entre los bailarines estaban 2 tortugas con máscaras de colores azul y naranja, quienes cumplían con sus papeles, cerca de ellos estaba el maestro de ballet, Baron Draxum, quién supervisaba la danza con ojos críticos que no aceptaban errores.
En medio del acto apareció el segundo actor principal, Hypno, cumpliendo con el papel de “Hannibal”.
Triste encontrar mi amado hogar así, amenazado por Rom Imperial
-¡Señor Hypno! Si no le molesta se pronuncia “Roma” no “Rom” - interrumpió el jefe de ensayos y director de la orquesta, Señor Hueso, un yokai completamente hecho de… hueso
El coro y los bailarines no evitaron soltar unas risillas, que fueron calladas por la mirada amenazante de Draxum.
-Sí, sí, “Roma” no “Rom” - repitió Hypno con molestia - demonios, el inglés es difícil - murmuró para sí mismo
-Hágame el favor de repetir “Triste volver…” , si? - indicó el director para continuar con el ensayo.
Cerca de ellos se adentraron 3 hombres al escenario entre los actores, Capitán Piel, el anterior gerente del teatro, junto con Foot Lieutenant y Foot Brute los nuevos gerentes, quienes acababan de comprarlo.
-Por aquí caballeros. Cómo ven, los ensayos son para la nueva producción “Hannibal” de Chalumeau, bajo la dirección de mi hermano Hueso. Un tirano en las artes pero no se dejen llevar por las apariencias podrá parecer duro y rudo pero es blando y comprensible cuando la situación lo amerita- explicó brevemente antes de llamar la atención de todos los presentes - ¡Damas y Caballeros! Quizás ya conozcan a los señores Foot Lieutenant y Foot Brute…
-¡Piel! ¿Podrían esperar? estamos en medio de un ensayo ¡Por amor al titán! - se quejó Señor Hueso, que en cualquier le iba a dar una jaqueca
-¡Ah sí! Perdón hermano, procedan…
Triste encontrar mi amado hogar así, amenazado por Roma Imperial.
Mañana acabará la esclavitud, y a mi regreso aclamado soy.
Los bailarines comenzaron su danza, los 3 hombres seguían en medio observando todo.
-¡Caballeros, por favor! ¿Serían amables de moverse a un lado? - ordenó desesperado Draxum
-Una disculpa Baron - Piel se hizo a un lado junto a los otros - Baron Draxum, es nuestro maestro de ballet. Igual de estricto, nos sentimos orgullosos del nivel de la excelencia de nuestro personal.
-Ya veo… - murmuró Brute intimidado al ver las órdenes que daban tanto el director como el maestro.
De entré los bailarines destacaba el de la máscara naranja, con ágiles y precisos movimientos.
-¿Quién es ese joven, Piel? - preguntó Lieutenant
-¿Quién? ¡Ah! Michaelangelo Draxum, el hijo de Baron Draxum. Un bailarín prometedor.
A su lado estaba la otra tortuga de la máscara azul, que con el mismo entusiasmo y agilidad, bailaba.
-¡Michelangelo Draxum y Leonardo Jitsu! Mejoren el ritmo -ordenó el Barón, ambas tortugas no dudaron en seguir la orden
-¿Jitsu? ¿Algún parentesco con el famoso cantante “Lou Jitsu”?
-Su hijo
Brindad bienvenida sin par a huéspedes de Hanníbal, traed elefantes que aquí
Dido envió ¡Nos guiarán!
De nuevo a mis brazos volvió, mi amor esplendoroso.
De nuevo a tu amor se rindió, mi corazón gozoso.
¡Bramad elefantes bramad! ¡Cartago vence a Roma! paso y tambor redoblad y a temblar- ¡Hanníbal es!
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El ensayo había terminado con los bailarines y cantantes posando para el final del primer acto.
-¡Damas y Caballeros! ¿Me prestan atención por favor? Como saben, desde hace tiempo ha habido rumores sobre mi retiro. Ahora puedo confirmarlos y es un placer presentarles a los caballeros que ahora son propietarios de la Ópera Populaire, El señor Foot Lieutenant y Foot Brute - presentó por fin Capitán Piel a sus acompañantes - ambos vienen del negocio de la repostería
-Ahem, corrección “Artes Culinarias” - corrigió Foot Brute con nervios
Esto dicho hizo que empezarán los murmullos entre los actores, algunos sobre las apariencias de ellos, otros sobre su dinero, otros sobre su "anterior profesión". Los murmullos fueron opacados por la mirada fulminante del maestro de Ballet.
El personal aplaudió, los cantantes acercándose a los gerentes, la lombriz siendo cargado en la mano del hipopótamo.
-El señor Hypno-Potamus es nuestro tenor principal y la lombriz que está a su lado es Warren Stone, su esposo, nuestro soprano principal ahora en su quinta temporada.
-Claro, claro - comenzó Brute - hemos disfrutado de todos sus grandiosos papeles, señores, en especial los de usted Señor Warren.
-”Elisa” tiene un bello aria en el tercer acto de “Hannibal”, ¿no es así? - Lieutenant comentó, ganando la atención de los cantantes - ¿Nos preguntamos, señor Warren, si podría complacernos con una interpretación?
Warren sonrió con satisfacción, ya tenía a los nuevos directores en la palma de su mano, eso significaba más temporadas y más atención para el único e inigualable Warren Stone
-Por supuesto, como mi director lo ordene… ¿Señor Hueso? - la lombriz se dirigió al esqueleto, que observaba la conversación con aburrimiento
-Como la.. ahem mi diva lo ordena - Señor Hueso sujetó su batuta en alto, dando una señal a la orquesta, que enseguida levantaron sus instrumentos en posición.
Warren bajó de la mano de su esposo, posicionándose en el centro del escenario, aclaró su garganta y comenzó a cantar
Piensa en mí
Piénsame tierno
Fue un adiós no más
Recuérdame
de vez en vez
promete que lo harás…
La mayoría del personal presente, tramoyistas, limpieza, diseñadores, bailarines y coro, no evitaron encogerse con las notas desafinadas que provenían del cantante, en especial uno de orejas largas que observaba desde las sombras por encima del escenario, dispuesto a enseñarle su opinión sobre su canto a la lombriz.
-Tú cantarías mejor que él, Leo - susurró Michelangelo a la tortuga de azul, que estaba parada a su lado
-Shh… Mikey ya te dije que sería imposible - susurró en tono de reproche
-¿Por qué?
-Porque ese sujeto, del que no me acuerdo de su nombre, ya tiene el favor de los nuevos directores y la experiencia, ¿como voy a competir contra eso?
Al partir
y libre has de partir
Cuando tú ya no estés aquí,
si encontrarás un momento.
piensa un poco en mí
Piensa… AHHHHH
El aria fue interrumpido por la caída violenta de un telón sobre el soprano y los gritos de los presentes.
-¡Es el fantasma de la ópera! - exclamó Mikey (su grito el más fuerte) junto a los bailarines y el coro, con una mano apuntaba al techo y con la otra se sujetaba de Leo
Leo miraba con curiosidad y sorpresa al techo en vez de miedo como los otros.
-¡Muestren algo de educación!
-¡Joven, por favor! - los directores se dirigieron a Mikey que gritaba más fuerte, este solo escondió parte de su cabeza en su caparazón por el regaño
-¡Warren! ¡Warren! - Hypno corrió hacia la lombriz, él junto a otros quitaron el telón que lo aplastaba, lo sujetó entre sus manos - ¿Estás bien?
-¡Oh por el titán! ¡Señor Warren! - Capitán Piel dirigió su mirada al techo - ¿Dónde está Von Ryan? - preguntó al personal, los nuevos directores lo miraban con duda - Von Ryan, es el jefe de los tramoyistas - explicó
Una tortuga de máscara morada se asomó desde el techo, en sus manos llevaba una soga
-¡Othello Von Ryan! Por amor al titán, joven, ¿Qué pasó allá arriba?
-Ahem correción, mi nombre es Donatello, señor, no me vea a mí, no estaba en mi puesto, no hay nadie aquí - Donnie hizo una pequeña pausa - y si lo hay, habrá sido un fantasma
-Es el fantasma de la ópera - dijo de nuevo Mikey - ¿Lo ves? Hasta Donnie habla de él - esto último se lo dijo a Leo, quién bufó molesto
-Mikey, te recuerdo que Donnie lo hace porque el último jefe de los tramoyistas se lo pidió, es para asustar a los niños pequeños del cuerpo de ballet, él no cree en los fantasmas - Leo explicó - además, los fantasmas no existen.
-¿Y qué hay del fantasma de la ópera? ¿No crees en él?
Leo no pudo contestar porque los directores estaban de nuevo hablando.
-Estas cosas así pasan… - dijo Foot Lieutenant, intentando calmar al soprano que comenzaba a gritar enojado
-¿Estas cosas así pasan? Usted ha estado aquí solo cinco minutos ¿Qué sabe usted? Sí, estas cosas ASÍ pasan... todo el tiempo. Desde hace tres años estas cosas así pasan. - señaló con un dedo acusador a Capitán Piel - ¿Y usted hizo algo para detener el que pasen? ¡No!
-Y ustedes… - su dedo ahora se dirigía a los nuevos directores - ustedes son tan malos como él. "¡Estas cosas así pasan!" - repitió las palabras imitando el tono - Bien, hasta que usted haga que estas cosas así no pasen, ¡Esta cosa no pasa! ¡Hypno, nos vamos!
Enseguida Hypno recogió a su pareja para irse, no sin antes decirle a los directores:
-¡Aficionados!
Y finalmente ambos se fueron.
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-Eso es todo en lo que pude asistirles caballeros. Buena suerte, si me necesitan estaré en Tahití, ¡Chao! - se despidió Capitán Piel para irse, ya no estaba dispuesto a participar en dramas del teatro.
-¿El señor Warren regresará? - preguntó Foot Brute a los presentes
-Es difícil decirlo señores - comenzó Draxum acercándose a ellos, en su mano llevaba un sobre - tengo un mensaje del fantasma
El personal se agitó, Mikey abrazaba a su hermano con todas sus fuerzas.
-¡Por el titán! Están obsesionados con ese “espectro”
-Les da la bienvenida a SU teatro de la ópera, les ordena dejar desocupado el palco º5 para su uso personal y les recuerda sobre su salario
-¿¡Su salario!?
-Así es, Capitán Piel le pagaba veinte mil dólares al mes - explicó el maestro de Ballet - Quizás puedan pagarle más ya que el Conde de Hamato es el nuevo patrocinador
Leo y Mikey al escuchar el título se abrazaron con más fuerza, mientras que Donnie se inclinaba peligrosamente en el techo del escenario sin creer lo que había escuchado, ¿acaso hablaban de…?
-Señor Draxum, nos hubiera gustado hacer ese anuncio nosotros - se quejó Foot Lieutenant, las tonterías del fantasmas estaban arruinando sus planes - el Conde de Hamato estará presente en la función de esta noche.
-¿Quién es el suplente para el papel de “Elisa”? - preguntó Brute a Señor Hueso
-No hay suplente, señores la producción de Hannibal es nueva
-¡¿Cómo?! ¿No hay suplente?, ya vendimos todos los boletos de la noche, ¡teatro lleno!, no podemos solo reembolsarlos, nos arruinaría
-Leonardo Jitsu podría cantarlo, señor - dijo Mikey de repente, todos los presentes fijando su mirada en las tortugas, Leo se encogía intentando evitar las miradas
-¿Podría repetir eso, joven?
-Leonardo Jitsu podría cantarlo - Mikey tomó la mano de Leo, jalandolo hacia el centro del escenario, frente a los directores
-¿Un bailarín?
-También soy corista, señor - corrigió Leo, se había esforzado para ser parte del cuerpo de ballet y el coro, nadie le iba a quitar ese logro
-Ha estado tomando clases de un gran maestro - comentó Mikey con algo de altanería
-¿De quién?
Leo sujetaba las colas de su máscara con inquietud, a su mente viniendo el recuerdo de unas orejas largas y suaves.
-No lo sé señor…
-Déjenlo cantar para ustedes, caballeros - intervino Draxum - Le han enseñado bien
Draxum asintió en aprobación a la dirección de Leo, que regresó el sentimiento con una sonrisa nerviosa
Los directores no dijeron nada, el sonido de una batuta chocando contra un atril de madera atrajo la atención de estos hacia el director de música.
-Desde el principio del aria, Leonardo - ordenó Señor Hueso
Leonardo enseguida acató, posicionándose en el centro, Mikey le pasó la bufanda del vestuario de “Elisa”, para rápidamente regresar a su puesto, no sin antes decirle en un susurro “¡Suerte!”.
Leo respiró profundo, escuchando las primeras notas del aria y sujetando con fuerza la bufanda
Piensa en mí
Piénsame tierno
Fue un adiós no más
Recuérdame
de vez en vez
promete que lo harás
-Lieutenant, esto no ayuda a mis nervios
-Callate Brute
Al partir
y libre has de partir
Cuando tú ya no estés aquí
si encontraras un momento
piensa un poco en mí
-¡Tenemos a nuestra nueva estrella! ¡A trabajar!
Para Leo todo fue como un torbellino, entre notas musicales, actuaciones, vestuario y maquillaje.
Señor Hueso le ayudó a repasar las notas, Draxum y Mikey le apoyaron con los pasos y la actuación, mientras que Todd, el capybara costurero, se encargaba de su vestuario.
Estaba vestido completamente con el vestido, la bufanda y la corona de “Elisa”, su máscara azul atada en un bello moño. Deslizándose de ahí para allá sobre el escenario y cantando frente a todo el teatro.
Es verdad,
desde antes fue verdad
Que habría de terminar así
y si aún tú lo recuerdas
piensa un poco en mi.
Piensa en un verano de esplendor
No pienses en si pudo ser mejor...
Piensa en mí
ya resignado
en silente amar,
Evócame
y es mi dolor
tratando de olvidar.
Piensa en mi,
Si puedes piensa en mí
Y aunque no sepas aún que harás,
Nunca el día llegará
que en ti no piense más.
A lo lejos del escenario, en el palco º5, un desconocido de orejas largas escondido entre las sombras observaba con admiración y amor al soprano. Mientras que en el lado opuesto, el palco frente a este, estaban los 2 nuevos directores junto a una tortuga grande con una máscara de color rojo, el Conde de Hamato, quién veía con orgullo a la tortuga en el escenario.
¿Puede ser?
¿Puede ser Leo?
-¡Bravo! - gritó sin dudar la tortuga, siendo callado por los directores, el Conde se disculpó, sin quitar la mirada de su hermano menor.
Nuestro amor
Que entre los dos creció
Triste y marchito lo sentí
Más prométeme que a veces
Pensarás en mí.
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Leo extendió los brazos, soltando la bufanda al aire y los aplausos sonaron, una ovación de pie, con el público lanzando rosas y cumplidos
-¡Bravo! ¡Bravo! ¡Estupendo!
Leo se inclinó agradeciendo al público, el telón se cerró, el aplauso aún continuaba, el soprano sonreía satisfecho.
El cuerpo de ballet se acercó a él, rodeándolo y felicitándolo con más cumplidos, haciendo ruido, un ruido que aplacó fácilmente Draxum azotando su bastón en el suelo, llamando la atención de todos.
-Lo has hecho bien Leonardo. Él estará complacido - reconoció Draxum con una sonrisa, que enseguida se borró cuando se dirigió al cuerpo de ballet - ¡Y ustedes! ¡Fueron una desgracia! ¡Esos ronds de jambe! ¡Qué temps de cuisse! ¡A ensayar ahora!
El maestro de ballet azotó su bastón al piso para caminar hacia el lugar de los ensayos con todo el cuerpo de ballet siguiéndolo.
Leo les deseo un “suerte” mental, Draxum era más estricto después de las primeras presentaciones y ver los errores de estas.
Empezó a caminar hacia su camerino, viendo de lejos a la horda de fanáticos con ramos de flores a la mano, no pudo evitar reír al ver eso. En el camino se encontró a Señor Hueso, llevando bajo su brazo las partituras de la siguiente obra
-Bien hecho - escuchó el tono seco de Señor Hueso en aprobación, con una pequeña sonrisa, el soprano le agradeció y siguió su camino.
Llegó a su camerino, respiró profundo y soltó un diminuto grito de emoción, ¡por fin había cantado como el actor principal!, como su padre lo había hecho años atrás. Suspiró satisfecho, sentándose enfrente de su tocador, donde estaba una rosa roja con un listón negro, que sujetó entre sus manos, soltó otro suspiro, pero esta vez era uno soñador.
Bravo, bravo, bravissimo…
Escuchó un susurro de un tono grave alrededor suyo, haciendo que girara para poder encontrar la voz.
-Leo… Leo… - era la voz de Mikey afuera de su camerino.
Leo…
-¡Puedes pasar Mikey! - anunció Leo, escuchó la puerta abrirse, giró para encontrarse a su hermano menor y a Todd entrando. - Hola Todd
-¡Leo, felicidades, estuviste maravilloso! - Todd lo abrazó emocionado - ¿dónde estabas guardando esa voz? - el costurero comenzó a quitarle el vestuario con ayuda de Mikey
Ya libre del pesado vestido y el maquillaje, se puso una bata blanca ligera con un par de pantuflas, del mismo color, suaves y cómodas. Decidiendo dejar puesto el moño de su máscara.
Todd con el vestuario seguro en sus manos se fue, felicitando otra vez a Leo antes de irse, dejando a los hermanos solos.
Mikey se sentó en el piso frente a Leo, que seguía sentado en su silla del tocador, mirándolo con admiración, la voz de su hermano mayor era bellísima.
-¡Leo! ¡Fuiste tan perfecto! Si yo supiese tu secreto… ¿Quién es tu gran maestro? - no pudo evitar preguntar, tenía curiosidad sobre su maestro, los únicos que lo conocían era Leo y Draxum, aunque Leo había dicho que no conocía su nombre, no era tonto para saber que era una mentira
El soprano sabía que muchos estaban curiosos sobre su maestro, su voz no era un milagro, era un trabajo de esfuerzo y dedicación. Había jurado no decir el nombre de él, aunque... no había jurado sobre el apodo que le había puesto hace años, de la vez en que se conocieron.
-¿Recuerdas la historia del ángel de la música? ¿Del que tanto nos contaba papá?
Padre de un ángel nos hablaba
y lo soñaba ante mí,
hoy al cantar lo he sentido
se que está él aquí.
En este cuarto me habla suave,
no sé bien de donde…
siento que él siempre está conmigo
el genio no visto
-¡El ángel de la música! ¡Leo omigosh! -Mikey abrazó a su hermano con todas sus fuerzas, Leo no dudó en reciprocar, ambos riendo - ¡Te ha visitado y te ha dado tu voz!
-Indudablemente Mikey, papá nos dijo “Cuando esté en el cielo, mis hijos, les enviaré el ángel de la música”, el ángel me ha visitado, hizo que mi canto tuviera alas y pudiera cantar. - los ojos de Leo brillaban
-Aww… Leo - ambos comenzaron a brincar emocionados aún abrazados pero unos toques en la puerta los distrajeron.
-¡Adelante! - indicó el soprano separándose del abrazo y sentándose en su tocador
La puerta se abrió dejando ver a Draxum, quién frunció el ceño al ver a Mikey en el camerino, ya que se suponía que estaba ensayando con el resto del cuerpo de ballet, el bailarín solo lo vio con una sonrisa nerviosa. Oops! Atrapado!
Draxum solo negó con la cabeza, ya después lo iba a reprender
-Leonardo, Michelangelo, tienen visita
El soprano y el bailarín se vieron con duda
¿Quién sería?
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Minutos antes...
-¡Qué alivio, ni una sola devolución! - proclamó Foot Brute a sus acompañantes, Foot Lieutenant y el Conde de Hamato
Los tres caminaban en el backstage, rumbo a los camerinos
-¡Brute, acabamos de hacer un gran descubrimiento con el joven Leonardo Jitsu! - Lieutenant estaba contento, eran más boletos vendidos y dinero para el futuro del teatro, con una nueva voz y actor principal, ¡que mina de oro habían descubierto!
-Ahem! Aquí estamos, Conde, el camerino de nuestra nueva estrella - señaló a la puerta con las iniciales “L.J”
-Caballeros, si no les importa. Preferiría hacer esta visita sin compañía, quiero darle mis felicitaciones a mi herm… ahem! al… hermoso? - Raph se quería golpear la cara, estaba arruinando la identidad de su hermano menor - soprano, si!
Los directores lo miraron confundidos, pero se encogieron de hombros, no eran sus asuntos
-Como lo desee, señor - afirmó Lieutenant, para ambos alejarse del lugar
-Parece que se conocen - comentó Brute solo para su compañero
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Raph suspiró aliviado, pasando un brazo por su frente, limpiando el sudor, esperaba no oler a preocupación.
-¡Buena salvada, Raph! - escuchó el grito de alguien
Raph miró hacia la dirección de donde vino el grito, que provenía de una tortuga de máscara morada que caminaba hacia él junto a Draxum
-¡Donnie! - exclamó Raph en el momento que Donnie estuvo frente a él, alzándolo en un fuerte abrazo.
-¡No tan fuerte! - indicó Donnie siendo aplastado en el abrazo, unos segundos después lo soltó - necesito mis brazos intactos para las tramoyas - esta vez soltó una pequeña risa - ¿y qué hace aquí el gran Conde de Hamato en nuestro humilde teatro y morada?
-Soy el nuevo patrocinador del teatro, ¿no les dijeron los directores? - preguntó Raph con duda
-Solo bromeo Raph, ya sabíamos, pero digamos que tu anuncio fue opacado por el “fantasma de la ópera” - remarcó lo último haciendo comillas con los dedos
El Conde lo vió con duda, ¿un fantasma? ¿en la ópera?
-Ignoralo Raphael, Donatello tiene que contar la historia del fantasma para asustar a los ignorantes - explicó Draxum - me da gusto verte Conde de Hamato, ¿has estado bien con Big Mama de compañía?
-Sí, todo bien, me ha enseñado lo suficiente para ser el Conde - afirmó Raph con una sonrisa - ella fue una de las personas que me convenció de ser el patrocinador del teatro
¨Junto a otra persona que quizás se convierta en el nuevo vizconde de Hamato¨ pensó para sí mismo Raph
-Imaginó que fue difícil tomar la decisión después de… - Draxum dejó las palabras al aire, era difícil hablar del tema
-Del fallecimiento de papá, sí…, no tengo problemas en hablarlo, se qué a papá le hubiera gustado que apoyara el teatro donde fue el actor principal hace muchos años, su hogar temporal - esto fue dicho con una sonrisa triste
El anterior Conde de Hamato, Yoshi de Hamato, que había renunciado a su puesto en la sociedad alta para ser cantante de ópera, Lou Jitsu, en el Teatro Populaire, dónde conoció a sus parejas, Baron Draxum, un bailarín y Big Mama, una de las damas importantes que atendían al teatro, dónde crío a sus 4 hijos para ser libres y no siguieran su destino que imponía la sociedad.
Pero eso acabó cuando murió, Raph tenía 16, al ser el mayor cayó en él la responsabilidad del título de su padre, debía ser un Hamato, además de que no podía soportar estar en el teatro con el recuerdo de su padre presente, no era fuerte para enfrentarlo, así que se fue junto a Big Mama, quién se encargó de su educación.
Mientras que sus hermanos, Leo y Donnie de 15 años con Mikey de 14 años, decidieron quedarse en el teatro, su hogar, con Draxum, siguiendo sus pasiones.
Raph suspiró, era la primera vez que veía a sus hermanos desde hace 5 años, con sus tareas de Conde estaba ocupado, su única comunicación era por medio de cartas con nombres falsos.
Habían decidido utilizar otros nombres para no arriesgarse a que descubrieran quiénes eran y de la misma forma que no hubiera “favoritismo” en el teatro solo por un apellido.
Raphael Hamato, Conde de Hamato, Leonardo Jitsu, Primadonna, Donatello Von Ryan, jefe de tramoyistas y Michelangelo Draxum, Prima ballerina, 4 desconocidos en la sociedad.
-Dejemos atrás eso, hoy tenemos que celebrar el triunfo de Leo - propuso Raph, con una sonrisa auténtica, su hermano era el actor principal, ¡justo como su padre!
-¡Tienes razón mi querido hermano! - exclamó Donnie - hoy celebramos nuestro triunfo en el teatro, que conquistamos juntos - lo último lo dijo con un tono dramático
Draxum palmo su frente, las consecuencias de criar a sus hijos en un teatro
-Esperen unos minutos, debo avisarle a Leonardo de su visita y después ir por Michelangelo que está ensayando. - explicó el maestro, ambas tortugas asintieron
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-Leonardo, Michelangelo, tienen visita - anunció Draxum
-¿Quién es?
-Correción Leonardo, "¿Quiénes?" -corrigió Draxum para abrir la puerta dejando ver a las otras tortugas de morado y rojo
-¡RAPH! - gritaron ambos al ver a la tortuga grande, corriendo para abrazarlo, Raph apenas había entrado al camerino casi derribado por la velocidad de sus hermanos, uf! El ballet los había cambiado
-¿Qué? ¿No hay abrazo para mí? - bromeó Donnie
-A ti te vemos todos los días en el techo, tramoyista - se burló Leo con una enorme sonrisa - ¡Ven aquí, Donald!
-Tú ganas Nardo, digo Primadonna - ahora Donnie sonreía, uniéndose al abrazo
Raph los envolvió a los 3 en un fuerte abrazo, llegando al punto de las lágrimas.
Draxum se fue discretamente, sabía que este momento era de los hermanos, no sin antes dirigir su mirada al espejo de cuerpo completo en el camerino.
Sabiendo que él estaba del otro lado, esperando a que Leo estuviera solo.
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-¡En honor a la actuación de Leo, iremos a cenar! - anunció Raph después del abrazo
¡Era la perfecta oportunidad para convivir de nuevo con sus hermanos!
-¡Sí! Debo ir a arreglar unas cosas de las tramoyas, pero será rápido - anunció Donnie, corriendo a realizar lo dicho
-¡Yo me apunto! Necesitamos ir a este restaurante del que tanto he escuchado, pero primero debo ir a pedirle permiso a Draxum para saltarme el ensayo - explicó Mikey empezando a salir del camerino - mañana me pondrá más ejercicios pero ¡Valdrá la pena!
Finalmente se fue, dejando solos a Raph y a Leo
-¡Vamos Leo! Arréglate para irnos - animó Raph, sentando a su hermano en el tocador para notar la cara de preocupación de este
-Raph, mi maestro es muy estricto, no podré ir. - explicó Leo sujetando las colas de su máscara con nervios
-¡Tonterías! Habla con él, debo ir por mis cosas, regreso en 10 minutos - Raph ignoró las palabras de Leo, saliendo del camerino y cerrando la puerta detrás de él
Su maestro no podía ser tan estricto
-¡Raph! - Leo intentó llamar a su hermano, levantándose de su asiento- las cosas han cambiado, Raph
Afuera del camerino, una mano con un guante negro le ponía llave a la puerta. Mientras que dentro del mismo, las velas se apagaban y una tenue niebla aparecía.
¡Niño insolente,
moda vana.
robando tu gloria!
¡Tonto ignorante
y demandante
te alzas con mi triunfo!
Leo conocía perfectamente al dueño de la voz
Ángel te oigo,
habla, escucho.
¡Guíame a tu lado!
¡Ángel perdóname
fuí débil,
entra por fin maestro!
La tortuga comenzó a caminar hacia el espejo de cuerpo completo, hipnotizado por la voz
Niño tú habrás de encontrarme
porque de sombras yo soy,
mira tu rostro al espejo
ahí, muy dentro estoy.
En el espejo apareció un conejo vestido con ropas negras, una capa y una máscara blanca que cubría la mitad de su rostro
Ángel de Música
guía y guardia,
llévame a tu gloria.
Ángel de Música
aparece,
ven por mi extraño ángel.
Leo estaba en frente del espejo, alzando su brazo como si intentará alcanzarlo. El desconocido hacía lo mismo por su lado.
Yo soy tu Ángel de Música...
Ven a mi Ángel de Música…
Raph había vuelto, intentó abrir la puerta, enseguida notando que estaba cerrada con llave.
Escuchó una voz, una diferente a la de Leo, más grave
-¿Quién está ahí? - Raph sujetó con fuerza el pomo de la puerta - ¡Leo! ¿De quién es esa voz?
Yo soy tu Ángel de Música...
Ven a mi Ángel de Música…
El espejo se abrió dejando entrar al conejo, su mano en un guante negro tomando la mano de Leo con toda la delicadeza del mundo. Llevándolo hacia el pasadizo que estaba detrás de él, cuando pasaron por completo, el espejo se cerró detrás de ellos.
-¡Leo!
