Work Text:
—No entiendo que me estás diciendo Harry...
—¿Que es lo que no entiendes, Draco? Te estoy diciendo que me regresaré a Londres.
—Pero, ¿Por qué?
—Ya te lo dije, quiero ir a ver a Hermione y Ron, necesito irme, no puedo seguir aquí, quiero mi espacio, quiero respirar y contigo ya no puedo hacerlo.
—Pero, estábamos bien, no entiendo por qué de la nada me sales con esto.
—Por que ya no quiero estar aquí.
—¿Por cuánto tiempo te irás?
Harry lo miro a los ojos y guardo silencio, podía ver cómo los ojos de Malfoy estaban llorosos, estaba aguantando las ganas de llorar.
—Yo... No lo sé....
—¿Cuándo?
No podía seguir viendolo, desvió la mirada y lo soltó.
—Mañana, el traslador sale a las 8:00 de la noche.
Draco no aguanto más y comenzó a llorar en silencio, dejando caer sus lágrimas por sus mejillas, ¿Que se iba mañana?, ¿Por qué así?, Que estaba pasando, no lo entendía, no sabía cómo reaccionar.
—A-Amor, pero que dices, es tan repentino, por qué bromeas de esa forma, iremos juntos ¿No es así?
Harry no le regresaba la mirada, y solo veía el plato vacío de la cena, perdido.
—Yo no puedo seguir así Draco, te estoy haciendo daño, por mi culpa te he visto mal y no puedo seguir así, no te estoy dando lo mejor, me cuestionas todo lo que hago, el por qué llegó tarde, por qué no te dejo revisar mis lechuzas, se le llama privacidad, y quizás cometí el error de darte toda la libertad antes de revisarme todo, estuvo mal.
—Nunca habías tenido problema con eso, siempre podía ver todo lo que hacías, quien te escribía o a dónde ibas, nos avisabamos todo, no te he prohibido salir y
—Pero te molesta, te molesta que salga con mi escuadrón, que hable con ellos si no es por trabajo, dices que puedo hablar pero siempre pones tu cara de desagrado si me les acerco cuando salimos, por eso los evito.
—Harry yo aguantaré, me lo guardaré, no te volveré a decir nada, puedes hacer lo que quieras, seré fuerte y no lloraré más, perdón por hacerlo, no te revisaré nada, solo no te vayas, ¿está bien?, Podrás salir con quién tú quieras, solo mientras no me engañes o me hables con la verdad, si te gusta alguien más yo... Yo puedo ser mejor, lo he demostrado, estoy cambiando Harry...
Con un nudo en la garganta Potter lo volteo a ver, tomo sus manos y limpio las lágrimas que bajaban por sus mejillas.
—No es así como tiene que ser cariño, no está bien que estemos así, no te hago sentir seguro, no tengo a nadie más, es solo que ya no se cómo seguir aquí, solo déjame ir, es lo mejor para los dos...
—Pero no quiero que te vayas, te necesito aquí, prometiste estar conmigo, ya pasamos por esto, hace siete meses que regresamos después de haber terminado en Londres y yo haber regresado a Francia, se que te hice daño, y te deje solo cuando me necesitaste, pero volvimos y está vez iba hacer mejor, he hecho mi esfuerzo Harry, yo, por favor amor... Por favor no hagas esto, no sé cómo continuar si ti...
—Yo también te pedí que te quedarás y no lo hiciste Draco. La decisión está tomada, no cambiare de opinión, no puedo quedarme, no quiero quedarme más tiempo, se supone que sería una conversación de 10 minutos, esta tardando más de lo esperado.
—¿¡Cómo esperas que sea una conversación corta, cuando me estás dejando!?
Las lágrimas de Draco caían y caían, no podía creer que esto estuviera sucediendo, Harry no respondió y bajo la mirada, viendo como Draco se rompía frente a sus ojos, y como no iba a estar destrozado si Malfoy lo amaba con todo su corazón, había cometido errores, si, hace meses lo habían hablado y las cosas estaban mejorando, pero entonces lo recordó, esa noche...
-FlashBack-
"—Amor estoy en casa.
Harry acaba de llegar a casa, eran las 11:30 de la noche, su turno de auror terminaba a las 9, vivían a 30 minutos del ministerio Francés, Draco no sabía por qué aveces llegaba tan tarde, más de una ocasión le pregunto, y el le decía por trabajo, pero, a Harry nunca le gustó quedarse más tiempo del necesario llenando papeleo cuando no tenía algún caso, no creía que fuera por eso, pero Potter siempre decía que le pedían quedarse y que él aceptaba, no entendía como, cuando recién llego odiaba estar un minuto más ahí y siempre llegaba quejándose de como lo tenían más tiempo del necesario, pero al pasar los meses empezó a llegar cada vez más tarde, le empezó a ocultar cosas, ya no le pedía que lo fuera a ver, Draco aveces quería ir saliendo de su trabajo y Harry le decía que no era necesario.
Malfoy sabía que Potter dirigía un escuadrón, pero había un chico en especial que se llevaba demasiado bien con su novio, él quería confiar en que su Harry lo amaba y no haría nada malo, pero pronto comenzó a ver los cambios, empezó a esconder sus cartas, a silenciar sus patronus, incluso habían comprado un par de celulares muggles, le puso contraseña y escondía todos sus mensajes, a Draco le mataba eso, varias veces quiso confrontarlo y hablar, pero Harry le decía que exageraba, que dejara de dramatizar, que dejara de arruinar las cosas, y explotó.
—Si no me dejas revisar tu celular, escuchar tus patronus ni saber verdaderamente a qué hora sales romperé tu varita.
—¿¡Pero que estás haciendo!? Te has vuelto loco, ¿¡Qué te sucede!?, no puedes romper mi varita, sabes lo que significa para mí, he trabajado demasiado para llegar a dónde estoy ahora, ¿Qué quieres revisar?, ¡Es mi privacidad entiéndelo! Me di cuenta de mi error de dejarte revisar tanto! No debí hacerlo y como me arrepiento."
-Fin del FlashBack-
Draco paro sus lágrimas y lo miró, Harry se había cansado, por fin después de tantos años ya no lo aguanto más y ahora lo dejaba, lo abandonaba cómo Draco lo dejo al irse de Londres dejando todo atrás, lo habían hablado y eventualmente lo extraño y regresaron tiempo atrás, y ahora era él al que estaban abandonando, y se sentía horrible.
"El karma, te ha llegado, ¿No es así Draco?"
Pensó y lo entendió, estaba pagando por lo mierda que fue, por las veces que hizo llorar a Harry, no valoro todo lo que él le dio, por qué Potter fue el primero en enseñarle lo que era el amor y amar intensamente, le entrego todo, su amor, su tiempo, su atención, todo lo que alguna vez el deseo Harry se lo dió, y no lo valoro lo suficiente, ahora el rogaba por atención, por su cariño, cuando lo tuvo en sus manos solo se encargó de tronarlo, de quebrarlo hasta que acabo con la paciencia de él, y ahora él se iba a ir, y tendría que aceptarlo, no creía en el karma pero está noche le quedaba claro que sí existía, y no podía hacer nada.
Cuando Harry abrió los ojos por la mañana vio a Draco dormir, vio sus ojos hinchados, su cabello despeinado y sus lágrimas secas que escurrieron por sus mejillas dejando huella de que estuvo llorando toda noche, podía recordar rogandole que se quedará, que por favor no se fuera, que sería mejor, que se callaría todo y soportaría su indiferencia si eso significa que no se iba a marchar.
Pero el sabía que no quería eso para Draco, no lo merecía, o quizás en el fondo estaba consiente de que era lo que él le había hecho, Harry también le lloro y rogó que no se fuera cuando Malfoy lo dejo aquella tarde en Londres, pero fue en vano, lo dejo en la estación de trenes y lo vio partir dejándolo con el corazón roto, y ahora la historia se repetía, solo que está vez les tocaba estar en el lado opuesto de la situación siendo Harry quien se marchaba ahora.
Lo dejo dormir y se paró hacer el desayuno, preparo café y se sentó en la sala a pensar en todo lo que iba a dejar atrás, la noche anterior dejo el ministerio Francés, hacía semanas había pedido su cambio a Londres el cual fue aprobado de inmediato y ahora solo le quedaba esperar, no podía creer que iba hacer esto, amó tanto a Draco, que al final ese amor le terminó costando, tanto que ya no podía estar a su lado.
Escucho pasos y vio a Draco salir por el pasillo deteniéndose frente a él en el sofá y sentándose en su regazo, recargando su cabeza en sus hombros, lo abrazó y se quedó en silencio.
—¿De verdad te irás hoy?
—Si.
—¿No podrías quedarte unos días más?, Yo no sé cómo voy a ir a trabajar sabiendo que te irás, solo espera al fin de semana que descanso para poder concentrarme, para poder quedarme a asimilar bien todo... Por favor..
—No puedo Dragón, y no pienso cambiar de opinión, me iré hoy.
Sintió como su pecho se humedecia con las lágrimas del que fue alguna vez el amor de su vida y solo se quedó abrazándolo. A los minutos Draco se levantó y fue a la cocina, les sirvió lo que Harry había preparado y se sentaron en silencio a desayunar.
Draco trato de estar bien, llevo el día lo mejor que pudo, hablaron, se rieron y disfruto por última vez la compañía del hombre al que amaba, le ayudo a hacer sus maletas, le pidió quedarse con las fotografías que tenían juntos, y conservo el anillo de compromiso que Harry le dió cuando volvieron y prometieron casarse el siguiente año, ahora solo quedaba como recuerdo de algo que nunca iba a suceder... Retuvo sus lágrimas lo mejor que pudo, hasta que llegó la hora en la que se tenía que ir.
—Yo, puedo, podrías... ¿Darme un último beso?
Harry se acercó lo tomo de las mejillas como tanta veces lo había hecho y tocó sus suaves labios con los propios, fue un beso lento, en el que Draco no pudo contener las lágrimas, sabía que era una despedida, un final sin retorno, y trato de grabarlo muy fuerte en su pecho, en su corazón. Cuando Harry se retiró lo abrazó y este dejo salir unas pequeñas lágrimas, después de todo, también lo amó por muchos años, aunque al final ya no fuera así, lo quería y deseaba que fuera a estar bien.
—Me tengo que ir...
—Ire contigo, te acompañaré.
No quería decirlo, pero tenía que hacerlo, si no, no iba a poder irse.
—No amor, me iré solo, ¿De acuerdo?
—¿Por qué? A quien vas a ver qué no quieres que te acompañe...
Harry se llevó una mano al puente de la nariz y suspiro, sabía que reaccionaria de esa forma.
—No veré a nadie, es solo que no quiero que vayas, quiero mi espacio y quiero irme solo.
—No Harry, iré contigo, tu me acompañaste la última vez así que iré, si tienes a alguien más dímelo, por eso seguramente no quieres que vaya.
—¡Ya no somos nada!, ¿No entiendes?, Quiero mi espacio, no quiero que vayas y no irás, no puedes seguir peleando por algo cuando ya no somos pareja, así que por favor, estemos bien estos últimos minutos, no vas a ir, así tenga que petrificarte, no irás conmigo.
Draco lo miro a los ojos y asintió, no recordaba si el fue igual de cruel cuando lo dejo la primera vez, pero esas palabras le dolieron hasta el alma.
—Bien cenemos algo y después me iré.
La cena comenzó en silencio, Draco trato de convencerlo una vez más aún si sabía que era inútil, hasta que una lechuza llegó y dejo una carta encima de la mesa, era del departamento de trasladores, notificando le que estaría listo a las 10:30, cómo Harry lo había solicitado.
—¿10:30? Dijiste que salía a las 8:00pm.
Harry no le contesto, ni lo miró. Le había mentido, se quería ir 2 horas antes, para hacer o ver quién sabe que, se moría por dentro, por preguntarle, por exigirle que le dijera a dónde o con quien iría, que era más importante que no quería estar ya con él, ¿Era por eso que no quería que lo acompañará?, ¿Por qué ya había quedado con alguien más?, Había empezado a llorar pero paró, levanto los platos de la mesa y los dejo en la cocina, Harry nisiquiera se movió.
—¿A dónde vas realmente Harry?
—Ya te lo dije, voy a Londres.
—Pero por qué irte antes, a quien verás, es solo que no entiendo por...
—No es de tu incumbencia, ya te lo dije, no tengo que darte más explicaciones si ya no somos novios.
Draco solo se limpio las lágrimas que habían comenzado a salir y se sentó en el sofá, sin decirle nada, sin mostrar alguna emoción más que el vacío que se veía en sus ojos.
Al final Harry se fue a las 10:00pm, se llevó todo, y no hablamos de lo material, se llevó su paz, su amor, su tiempo, sus ganas de querer seguir existiendo, sentía que el alma se le iba a salir del pecho, ¿Cómo iba a seguir sin él?, Harry era su todo, el que lo impulsaba para no rendirse y ahora no estaría más...
Esa noche durmió solo después de muchos meses durmiendo abrazado a Potter, no lloró, no supo hacerlo, ni el día siguiente, ni el que siguió cuando Blaise le preguntó que había ocurrido, ni la noche continúa a esa, simplemente se desconectó, no comía lo suficiente, le dolía el estómago cada día, parecía que había perdido el apetito y las ganas de vivir, verdaderamente así fué, había perdido al amor de su vida y era todo su culpa...
