Chapter Text
No podía dejar que ganara, Roguefort Cookie estaba teniendo la ventaja por la sucia trampa de llegar antes. Pero todo parecía perdido para quien peleaba el título del "Mejor ladrón", Chili Pepper Cookie veía con espanto como Roguefort estaba logrando con sus encantos seducir al objetivo.
«Maldita sea máscara de gato! no puedes ser tan tonta para dejarte atrapar así!»
Se acercó a toda velocidad para intentar interrumpir aquel coqueteo. Por las brujas, la mano de Roguefort empezó a jugar con el cabello del objetivo ¡Va por el adorno del cabello!
—Maldita rata—Chili renegó entre dientes apresurando el paso—¡Roguefort rata tramposa!—
Chili tomó una gran bocanada de aire para poder gritar e interrumpir esa escena pero antes de que se formara la primera palabra, un estruendo seco, gritos y bullicio llamó la atención de todos los presentes desde adentro de la mansión.
Chili sin pensarlo más de una vez y olvidando por completo el objetivo (al igual que Roguefort) regresó apresurada a la mansión pensando por sus amigos que se encontraban dentro.
La multitud acaparaba la sala principal que están funcionando de pista de baile, todos estaban viendo con atención el centro, rodeando lo que sea que había causado tanto escándalo.
Chili escuchaba entre los murmullos mientras intentaba acercarse más. Hubo un disparo, ningún herido y sólo conmoción que fue causada por un sujeto misterioso en traje vaquero negro y un voluptuoso sombrero a juego que con flamas bordadas finamente sobre la tela, daba un aspecto más atemorizante que junto a la pañoleta que cubría la mitad de su cara y la máscara que simula alas de fénix daban un aire extra de misterio.
Los murmullos rápidamente cambiaron a preguntar de quién se trataba, muchos curiosos se asomaban entre los hombros ajenos para tener algún detalle o pista, hasta que entre la multitud salió la anfitriona del evento, con pasos furiosos resonaban sus tacones sobre el fino piso.
—¿¡Quién te crees para irrumpir así en mi fiesta?!—Cheesecake dijo con enojo puntualizando cada palabra con un golpeteo de sus zapatos en forma de berrinche—¿¡Si acaso estabas invitado?!—
El misterioso extendió la invitación sacada de su manga.
—oh...bueno, pero la hora de recepción pasó, no puedes hacer una entrada dramática cómo ésta—
El sujeto misterioso guardó la invitación en un abrir y cerrar de ojos para darle lugar a uno de sus revolver. El sonoro asombro de todos se escuchó preocupado por la anfitriona que miraba asustada el arma.
—¡Ok ok! Entradas dramáticas cuando quieras bravucón—Cheesecake sentía el borde del desmayo—¿¡Pero que es lo que quieres?!—
Llevó su mano libre hasta la otra funda de pistola, los presentes quedaban congelados por el suspenso y miedo de lo que pueda pasar. Y nuevamente las exhalaciones de miedo fueron en coro cuando el extraño sacó una hoja vieja y desgastada de un letrero de recompensa.
Cheesecake abrió los ojos al ver qué no había sucedido nada, encontrándose de primer vista con una imagen de una pelirroja con semillas en el pelo, con una sonrisa vivaz y burlona disfrutando del robo de unas manzanas.
—Chili Pepper Cookie?—Cheesecake confundida levemente tomó el papel viendo a detalle la fotografía—¡¿Todo ésto por Chili Pepper Cookie?!—
Chili se encogió entre la multitud que de inmediato abrió pasó para dejar ver a la culpable.
—¡Chili Pepper! Aquí te buscan—Cheesecake señaló despectiva al extraño.
—¡Bueno! en realidad ¿Quién no me busca actualmente, eh?—dando aires de grandeza dijo relajada mientras caminaba al centro de la pista y atención de todos, no había mejor forma de humillar a Roguefort que haciendo ese escándalo junto con el misterioso sujeto—Por que cómo saben, yo soy la ladrona más buscada de...—
El sonido de la pistola cargada la detuvo en sus palabras y caminar. El extraño apuntaba directo a ella mientras guardaba el letrero sin quitarle la vista de encima.
—Ugh por favor, lo que tengas que hacer que no sea aquí, las manchas de jalea tardan en...—la mirada vacía de la máscara fue suficiente para hacerle saber que una palabra más y estaría en problemas—Continua—
El público estaba petrificado por el suspenso, incluso algunos empezaban a apostar por que Cheesecake había planeado algún evento especial sorpresa, por algo debían ser las máscaras y para Cheesecake más popularidad así que dejó aquel espectáculo gratuito e improvisado seguir.
—¿Y bien?—Chili levantó ambas manos con su usual sonrisa de burla—¿Vas a disparar frente a todos o...?—
Un ágil y sorprendente truco con las pistolas fue realizado para guardarlas, acto seguido el extraño sujeto bajó el pañuelo que cubría parte de su rostro rebelando que era parte de su llamativo poncho de tonos rojos y negros.
Chili Pepper intentó recordar dónde había visto ese rostro pecoso y rudo, con rastros de peleas y arena desértica, estaba a poco de recordar cuándo la mueca ruda y ponzoñosa sonrió gentilmente. Chili agitó la cabeza, confundida por estar a poco de recordar y que aquella sonrisa se llevara sus pensamientos, hubiera recordado...o tal vez había un vago recuerdo de esa sonrisa.
El misterioso sujeto hizo una reverencia mientras extendía una mano invitando a bailar.
—¿Pero que...?—Chili mira curiosa al extraño—Oh no, no, no ¡Yo no sé bailar!—
El sujeto misterioso asintió levemente y antes de que la ladrona pudiera contestar se adelantó bastante a la distancia de Chili, la tomó de una mano y la juntó.
—Oh vaya... tensión—Cheesecake se retiró del centro de la pista no sin antes hacerle señas a los músicos que pusieran algo para la tensa pareja.
La banda se vió algo asustada, bien, harían lo imposible posible. La guitarra acústica empezó con un repicar apresurado para una introducción de un mariachi, lo demás era de poner el ritmo con asombrosa coordinación de un Flamenco.
Chili miraba a para todas partes intentando buscar una explicación o escapatoria al agarre nada sútil de su pareja de baile, aunque al escuchar la música detuvo su mirada en el extraño que con una sonrisa confiada siguió el ritmo apresurado. Chili Pepper no sabía bailar, pero el misterioso extraño se las arregló para que en base de empujones y jalones llevara un ritmo espectacular acorde a sus movimientos y la música. Los espectadores quedaron asombrados ante la destreza y belleza del baile, los músicos estaban pendientes de cada movimiento para estar seguros que estaban compaginando con el momento, todo un drama.
Mientras que para Chili Pepper le estaba siendo cansado y una pelea hecha danza, intentaba huir y el extraño lograba atraparla para regresarla con fuerza y gracia para que no se perdiera el baile, pero algo le daba la corazonada a la ladrona que se estaba volviendo más y más personal ese encuentro ¿Conocía al extraño? ¿Le debía algo? ¿Cuál de todos aquellos que pagarían por su cabeza estaba llevándola tan gloriosamente en un baile tan elegante y salvaje? El temor era obvio mientras intentaba escapar, pero el lapsus de valentía llegó rápido al pensar en retar a su acompañante, nadie podía tratarla de esa manera y salir vivo o por lo menos con una pelea bien ofrecida.
«Quieres bailar? bien, bailemos!»
Chili había obtenido la idea de cómo seguir aquel baile en base a lo aprendido a la fuerza, sólo que ahora su cooperación y esfuerzo de compás ayudó a que el baile fuera un obra maestra ante los ojos espectadores. La tensión y rivalidad eran expresados en un sin fin de movimientos ritmicos que acompañaban la música que representa el momento ¿Un encuentro o reencuentro? no importaba, sólo se entendía que había algo pendiente ahí.
Sparkling veía con atención desde la barra junto con el grupo habitual que le solía rodear.
—Wow, cuando quiere, Chili Pepper si sabe bailar—Vampire dijo mirando el espectáculo mientras tomaba de su copa.
—Si pero...¿Quién se a ganado ese honor? ¿o terror?—Milk Cookie prestaba atención a como la pareja recorría la pista—¿Tu quien crees que sea, Sparkling?—
El bartender quedó callado un rato más mientras seguía minuciosamente cada paso de baile, cuando en una vuelta del misterioso sujeto obtuvo la respuesta que la gran mayoría en aquella fiesta esperaba. Un trenza dorada logró escapar sutilmente del sombrero, no dejando ser vista por todos pero aquella vuelta fue suficiente para descubrirla ante los verdaderos buscadores de la verdad.
—Es Rye Cookie—dijo Sparkling tomando un trapo para limpiar la copa más al alcance de su mano.
—¿¡Rye-?!— el grupo del bar dijo en unísono y de inmediato fueron callados por Sparkling.
—¡Hey! Ssshhh No arruinen su plan, no sé cuál sea, pero está bastante... interesante—Sparkling sonrió con complicidad a sus colegas.
La tonada de la música sugería que estaba por terminar, lo que fueron minutos parecieron horas para los agotados músicos que inspirados por el baile habían hecho todo lo posible. El gran final, un último repicar de la guitarra, acompañado del último aliento de la trompeta y el agotamiento de las cuerdas en los violines, dieron lugar a lo último del baile. La pareja con respiraciones intermitentes por el cansancio quedaron en pose final típica de una danza Flamenco, lo cual hizo aplaudir a todos los presentes con emoción.
Chili dejó por un lado la emoción de saber sobre el misterioso bailarín para buscar entre la multitud a Roguefort, quería ver su cara de asombro y derrota por ser ella el centro de atención aunque al encontrarle descubrió que en realidad todas las miradas estaban clavadas en el misterioso trajeado, inclusive su rival de robos veía boquiabierto a quien le estuvo guiando por la pista de baile y fue ahí cuando Chili volvió a preguntarse sobre la identidad de su bailarín.
—¿Y bien?—Chili finalmente habló haciendo que la atención del enmascarado regresara levemente con ella—¿Me vas a decir tu nombre o jugaremos al amante misterioso?—
El tipo volvió toda la mirada a ella, el gesto victorioso y cansado se borró por completo para dar paso a una sonrisa algo escalofriante, una sonrisa que reflejaba la sed de venganza y la risa sútil pero llena de enojo que la acompañó fue suficiente para que Chili Pepper adivinara y sintiera por primera vez un escalofrío recorrerle.
—¡Tu!—Chili gruñó entre dientes al no recordar su nombre exacto.
—Nos volvemos a ver, Chili Pepper Cookie—el tono sureño contestó de igual manera haciendo imposible escuchar su voz alrededor.
—¡Estás loca de verdad! ¡Vamos ya! ¡Supera y olvídate de mí!—Chili gritó mientras intentaba que la contraria la soltara, cosa que logró ya que varios sin tener contexto alguno de lo que pasaba empezaron a curiosear y malinterpretar la situación, a lo que Rye evitando aquello soltó a Chili dejándola caer por completo al suelo retirándose a paso veloz entre aquellos que querían saber su identidad.
Chili se levantó lo más rápido que su adolorido cuerpo permitió para después seguir el camino que había visto a la vaquera, tenía que terminar ésa loca situación de una manera u otra.
Roguefort emprendió paso lleno de curiosidad al ver aquella melodramática carrera, aunque en su caminar veloz le acompañó de un momento a otro Cheesecake.
—¡Oye! tienes un asunto pendiente ¿¡Recuerdas?! máscara de gato, título del mejor ladrón ¿¡Hola, te suena algo?!—Cheesecake dijo en berrinche mientras intentaba seguir el paso de Roguefort.
—No ves las probabilidades? No sé que está pasando aquí, pero que alguien venga a armar tremendo escándalo me puede o no beneficiar para ganar ésta apuesta—Roguefort con una gran sonrisa le confesó mientras igual intentaba no perder al par de vista.
—¿Tu punto es?—
—¿No sentiste la tensión? Chili se distraerá lo suficiente para darme terreno, lo malo es que si es lo que todos pensamos...—
—¡Chili ya te ganó la apuesta!—Cheesecake dijo con asombro y algo de espanto— claro, claro! no lo había pensado, un corazón tan roto y robado que regresó por lo que se le fue hurtado—
—Toda una romántica señorita Cheesecake—
—¿Que puedo decir? amo el drama y por lo mismo...tráeme todo lo que sepas! Si el drama es bueno, diré que has ganado—Cheesecake sonrió cómplice para finalmente dejar de seguir a Roguefort.
Roguefort devolvió la sonrisa y siguió el camino que había visto al par principal tomar.
Mientras tanto, Chili se perdía cada vez más y más en aquella mansión cegada por el enojo, mientras más se acercaba a la de sombrero negro, buscaba entre todo su traje sus dagas recordando que las había dejado junto con su ropa casual, sería a puño limpio contra un par de armas de pólvora.
Y a tan solo un par de pasos, antes de poder si quiera jalarla de su poncho de rojos y negros tonos, fue sorprendida por los cañones de los revolver cuidadosamente decorados.
—La curiosidad mató al gato—Rye sonrió victoriosa—¿Últimas palabras?—
—¡Ja! ¿Mis últimas palabras? serán que me parece que te tomaste muchas molestias sólo por una venganza—
—Que desperdicio de palabras—
—Adelante, dispara y toda una fiesta se enterará del tipo de Sheriff con la que cuenta el paso del peregrino—
—¿Crees que sería tan tonta cómo para disparar aquí? Lo haré de ser necesario, pero mejor coopera y evitaremos bastante lío—
—Es un fiesta, bastante hiciste ya con tu escándalo en la pista. Por cierto, buenos pasos, sólo que ¡Auch! no esperaba tener una clase tan ruda de baile—
—¿Ruda? ¡Ja! es lo más agradable que e escuchado hoy y lo más pacifico que recibirás—
—¿¡En serio ésto sigue siendo por tu estupido centeno dorado?!—
—¡¿Por qué más podría ser?!—
—Se me hace...bastante sospechoso. Te la pasas siguiéndome, éste jueguito tuyo del gato y el ratón. Tienes la oportunidad perfecta para atraparme o sólo—hizo la seña de un pistola disparando directo en su frente—Me parece que es algo más personal que un montón de trigo de oro—
—¿Que diversión tendría sólo seguir a mi enemiga jurada sin infundir el miedo de que siempre estoy ahí, solo esperando al momento de más indefensión para atacarle?—Rye dio pasos al frente haciendo que Chili retrocediera un poco, la ladrón se estaba convenciendo más que estaba loca y no se arriesgaría a cualquier movimiento falso de la vaquera—¿Ves? emoción, algo de drama, tan tenso y perfectamente sincronizado cómo un baile—
—¿Así que...enemiga jurada eh?—Chili levantó una ceja curiosa por lo que escuchaba y planeando sus palabras cuidadosas de lograr lo que quería—No sabía que me tenías tanto estima, muy lindo de tu parte. Me haces un favor en realidad—
—¡Tampoco te des tanta importancia!—
—¿Ves de lo que hablo? Vaya, yo no sabía que tenía enemiga jurada, tu lo acabas de decir y eso significa que quién lo tenía en mente eras tú, todo éste tiempo que me has estado siguiendo es por qué sólo piensas en mí—
—¡Que molesta eres de verdad! te voy a quitar ese nombramiento para que bajes de tu nube—
—¡Si y mejor dámelo a mi!—
Una voz desconocida para Rye pero molesta para Chili interrumpió la dramática escena.
—Yo no tengo un enemigo jurado ¿Me la regalas?—Roguefort con una pequeña sonrisa se acercó a unos cuantos pasos de las chicas.
—¿Y tú eres...?—Rye entrecerró los ojos y barrió con la mirada a Roguefort.
—¿Que? ¿¡No sabe de mí?!—con un fingido tono de indignación reclamó—Vamos, Almond debió mencionarme por lo menos una vez ¿Phantomblue... ladrón celeste, no le suenan?—
—Oh, debes ser Roguefort cookie—Rye dijo bajando un poco la guardia y molestia—Sigue tu camino rata, no tienes nada que ver aquí —
—Tengo demasiado que ver señorita...¿Me repite su nombre?—
—No hablo con galletas suaves, menos si han roto la ley—
—Estabas hablando con Chili—
—Si, si pero ¿¡no escuchaste?!—Chili interrumpió su presentación—Es MI enemiga jurada, es MI rival. Tiene que hablar conmigo, duh—
—oh cierto, yo no tengo enemigo jurado—con tristeza en su tono Roguefort intentó dar lástima— Almond no a decidido dar el siguiente paso como la tuya, que bonita confesión de enemistad, con baile y todo—
—No fue una confesión, ella debería saberlo pero como siempre es tan tonta que no lo sabía antes—Rye volvió su enojo contra Chili nuevamente amenazando con una de sus armas.
—Y vamos de nuevo. Yo, yo, yo y yo ¡Vamos oficial! piensa en otra cosa—Chili le devolvió la mirada molesta.
—Ay cielos! cuánto drama y yo sin contexto ¿puedo sugerir terapia de pareja?—Roguefort se burló viendolas.
—¡Cállate!—exclamaron ambas en coro.
—Vuelve a abrir el pico y lo cerraré con una bala—amenazó Rye furiosa apuntando finalmente una de sus armas.
—No me hagas devolverte esas palabras de un puñetazo—Chili igual de indignada se fue primero a la amenaza contra Roguefort.
Roguefort sólo desvió la mirada al ver qué si tenían bastantes similitudes y si no recibía explicación alguna pronto, empezaría a sospechar que se trataba todo de un crímen pasional.
—Bueno ¿Y a qué debemos ésta intromisión de la ley en una fiesta que estaba yendo tranquila oficial?—Roguefort con educación preguntó una distancia considerable.
—Pues el primer error fue invitar a ésta criminal—Rye señaló con la pistola—Segundo, me parecía un excelente escenario para atraparla—
—oh vaya, se tomó la molestia de venir por ti—Roguefort habló para Chili—Vaya, ese sí es un verdadero némesis...no que Almond, sólo pregúntame dónde está ahora—
—Dramatico—respondieron ambas al ver el berrinche de Roguefort.
—¡Bueno! déjenme tener mi momento sentimental, por qué...pues creo que el de ustedes lleva bastante tiempo. Chili pásame el tip para tener un rival como ella—
—Sólo roba un estúpido saco de centeno brillante y ¡Listo! una psicópata a la orden—Chili dijo señalando a Rye cómo si hubiera terminado de exponer un producto de televisión.
—¡¿Un saco?! ¡Fue un silo completo!—Rye se abalanzó para atacar a Chili y la pelea a puño limpio empezó entre las dos tensas involucradas.
Roguefort veía con un ceja levantada a las dos rodar por el piso mientras analizaba toda la pelea y su motivo.
—¿No era el centeno dorado por la cosecha de verano, verdad?—Roguefort llevó una mano a su mentón mientras el codo lo recargaba en su otro brazo aún analizando la problemática.
—¡Claro que era ese! no hay cosecha más importante que esa—Rye apenas pudo explicar mientras seguía forcejeando con Chili.
—¡Oh cielos! Chili Pepper no creí que fueras una ladrona tan irresponsable—
—¡¿Desde cuándo ser ladrón tiene que tener responsabilidades?!—contestó confundida mientras intentaba escapar pero era nuevamente arrastrada a la pelea.
—La cosecha de verano, es un tributo a Golden Cheese Cookie, la Cookie que nos ayuda a no tener sequías durante el verano para que los granjeros logren sus cosechas—
—¡Por lo menos sabe de que se trata! ¿¡Por qué no puedes ser una ladrona culta cómo Roguefort?!—Rye intentaba dar puñetazos a Chili y ésta lograba detenerlos.
—¿¡A mí que me importa que haces con el estúpido centeno?!—
—¡No lo dijiste!—
—¡Estúpido centeno!—
Rye sacó una de sus pistolas y apuntó directo a Chili.
—Espere oficial, que no ve que si la mata en éste momento no va a haber quien respalde su tardanza en la entrega de la cosecha?—Roguefort argumentó con calma y un tono sedoso—dispararle es la forma más fácil de hacer que evada sus responsabilidades y creo que...no quiere eso ¿cierto?—
Rye no respondió, solo lo veía con cuidado y sospechando que era una artimaña entre ladrones para ayudarse, pero tenía que admitir que había un buen punto ahí. Ella quería que Chili pagara por sus acciones y un simple disparo que acabe con todo o le dificulte aprender de ello sería lo más tonto, era un camino fácil para la ladrona.
—Te han salvado por ahora—Rye dijo entre dientes mientras se levantaba del piso.
—No necesitaba de tu ayuda Roguefort—Chili dijo con enojo mientras se sacudía el polvo al levantarse.
—De nada—
—Y bien entonces, ya me dieron una introducción ¿Por qué es tan importante esa cosa del trigo dorado?—
—Centeno—Rye corrigió aún enojada.
—Cómo sea. Entonces ¿es mágico o por qué tanta urgencia de hacérmelo pagar?—
—La cosecha de verano es un tributo a Golden Cheese para que los cultivos continúen aún en verano, cuando se supone hace más calor y toda hierba se seca. Se le da una ofrenda para que ayude a traer las nubes en días calurosos, la galleta bendecida con alas que puede ayudar a su gente—explicaba Roguefort cómo si el mismísimo Eclair lo contara—Sin esa ofrenda, los cultivos están destinados a secarse y morir por quién sabe cuánto tiempo—
—¿Y eso que? por algo tenemos otras comidas y no todas son de cultivo—
—Sin cultivos, no hay variedad, lo mínimo que pienses en comer tiene algo de algún cultivo—
—¡Mentira! Las pizzas no se dan en los huertos—
—¿El jugo de Salsa picante?—
—¡Ese...!—Chili finalmente analizándolo por unos minutos cedió la razón—¡Cierto! ¿¡Que haríamos sin los cultivos?!—
—¿Ahora ves la importancia de lo que te robaste?—Rye cruzada de brazos e indignada habló—No sólo es "el estúpido centeno" cómo lo llamaste—
—No sabía que de tu famosísimo trigo dependieran mis bebidas—
—Centeno—
—Como sea. Pero si se supone es una ofrenda ¿Que hay de lo demás? no creo que solo sea el "Centeno" tan famoso—
—Eso si es algo que me extraña, a este punto y temporada...ya debieron linchar a la oficial por no cumplir ¿Que pasó?—Roguefort miró con una ceja levantada a Rye.
—Se.... canceló, para mí fortuna y mala suerte. No se encontró a Golden Cheese para la ceremonia y tuvieron que posponer el evento. Hasta nuevo aviso—Rye se notaba preocupada—Por eso necesito que ésta rata responda por sus acciones. Si en cualquier momento solicitan el centeno dorado yo no lo tendré por qué cierta ladrona lo vació todo—
—¿Si sabes que una cosecha tampoco es de un día para otro?—Chili habló con burla—¿Yo que puedo hacer?—
—Por lo menos para aventarte a ti cuando intenten quemarme viva por no tener la cosecha—
—No...pero se me ocurre una mejor idea—Roguefort poco a poco perdió el porte pensativo a uno animado—Conozco un lugar donde florece una flor mágica. Cumple los deseos de los más necesitados y aquellos en apuros y me parece que ambas cumplen los requisitos—
—¿Cómo voy a confiar en tu palabra?—Dijeron ambas en un tono fastidiado.
—Calma, calma. Estoy dando soluciones para ambas. Con tu deseo Chili puedes pedir que todo lo que robaste se le regrese y tú Rye...
—¡Que no se vuelva a aparecer en mi camino!—interrumpió la vaquera.
—¡Bien! ¿Lo ven? Salen ganando. Tu te deshaces de ella y tú de ella ¿Bien?—
—¿Cuál es el truco Phantomblue?—Chili agudizó la mirada para analizar los movimientos delatores de Roquefort.
—¿Truco? Ay no claro que no hay truco, solo paga—
—Paso—
—El pago solo es que también me den mi tiempo para pedir un deseo, sólo eso—
—Tu no eres alguien necesitado ni en apuros—
—No me conoces del todo Chili Pepper—
—Bien acepto el trato—Rye dijo sin basilar.
—¿¡Que?!—Chili con algo de enojo y asombro reclamó—¡Es cómo yo! ¡Roba y hurta! claro, menos que yo por qué no es tan genial como yo pero ¿¡Por qué confiarías en alguien así?!—
—Por que por lo menos me está dando solución a un problema que TU creaste—
—¡Ja! será todo un fracaso, bien bien los acompaño pero solo para pedir el tonto deseo ese y verlos fracasar en su asociación—
—¡Perfecto! entonces tenemos un trato, sólo que por hoy tengo una fiesta que terminar.—Roguefort dio leves y rápidos aplausos para demostrar su emoción para finalmente retirarse del lugar apresurado por lo que le faltaba de aventura.
—Y entonces...¿Ahora también tenemos una asociación? Ya sabes ¡Cómo en los viejos...!—
Rye sólo bufó furiosa y caminó por el mismo lugar al que vió a Roguefort irse.
—Sabía yo que era algo personal, bueno, tengo muchas otras cosas que hacer y ganar una apuesta es lo que me espera—
Chili Pepper se esperó para seguir el camino de los otros dos, tendría días bastante largos y tendría que disfrutar la fiesta mientras sucedía. Aunque claro, el objetivo de aquella fiesta se había adelantado a retirarse en cuanto ambos ladrones decidieron ignorarla, pero aún así Roguefort y Chili Pepper decidieron quedarse a hurtar unas cuantas cosas y disfrutar del resto de la velada.
