Work Text:
Después de semanas de travesía a través de aguas agitadas, el barco del Sombrero de Paja y su valiente tripulación arriban a una isla enigmática. Una isla que destila un aura de misterio en cada uno de sus rincones. El paisaje se encuentra cubierto por un manto blanco de nieve, mientras una tormenta fría e intensa envuelve el lugar, casi transportándolos a un mundo completamente distinto. El viento silba con fuerza, arrastrando copos de nieve que dificultan la visibilidad y crean un ambiente mágico y desafiante a la vez.
Con destreza y perseverancia, el Thousand Sunny logra atracar en la costa rocosa, sorteando los obstáculos que el entorno hostil les presenta. A medida que aseguran el barco, quedan cautivados por la belleza cruda y gélida que los rodea. La isla los invita a adentrarse en un territorio desconocido, lleno de secretos y promesas de aventuras inolvidables.
Los miembros de la tripulación observan con asombro el panorama nevado que se extiende ante ellos. Nami, la navegante, ajusta su abrigo para protegerse del frío y dirige su mirada hacia el horizonte, emocionada por lo que les depara este nuevo destino. Sanji, el apasionado cocinero, se frota las manos y sonríe, imaginando los exquisitos platos que podría preparar con los ingredientes que encontrarán en esta isla inexplorada.
Luffy por su parte, el intrépido capitán, se mantiene de pie en la proa del barco, con los ojos llenos de entusiasmo y una sonrisa desafiante en el rostro. Siente una conexión especial con este lugar, como si la fuerza de la tormenta y la pureza de la nieve resonaran con su espíritu aventurero. Desde lo más profundo de su ser, sabe que esta isla guarda un tesoro único y emocionante que espera ser descubierto. Entonces, Luffy se apresura a salir del barco, mirando con asombro mientras su tripulación desembarca junto a Law; el capitán de los Piratas Corazón, una tripulación aliada, quien viajaba en esos momentos con ellos.
Entonces, la nieve crujía debajo de las chanclas del niño del sombrero de paja y su aliento se condensaba en el aire frío. El pelo de Luffy se revoloteaba en el viento mientras saltaba hacia una pila de nieve recién caída. Se enterró en la nieve, dando vueltas en el aire antes de aterrizar con un fuerte golpe.
"¡Esto es nieve! ¡Chicos, esto es NIEVE!" El grito entusiasta de Luffy resonó en el aire, ignorando completamente el frío mientras se arrodillaba para tocar la nieve blanca y suave. La tripulación, acostumbrada a las excentricidades de su capitán, se rió alegremente ante su comportamiento extravagante. Law, sin embargo, estaba observando al otro capitán con una ligera molestia por su comportamiento.
"¿Qué estás haciendo Mugiwara-ya?" Fue la pregunta hecha por Law, apoyado en la barandilla del barco mirando al otro joven.
Luffy se detuvo por un momento, levantando la cabeza para mirarlo con una sonrisa radiante debajo de su sombrero de paja. "¿Yo?” preguntó Luffy, con su rostro iluminado por la emoción. “¡Es que hay tanta nieve!" continuó, saltando de un pie a otro sin poder contener su energía. Esto hizo, que incluso Law, soltara una suave risa mientras negaba con la cabeza.
Law entonces observa a Luffy mientras este disfruta de la nieve con tanta emoción e inocencia, y aunque en un principio siente molestia ante su comportamiento infantil, no puede evitar sentirse atraído por la alegría pura y contagiosa que emana de él. Law sabía que Luffy, de alguna manera, le recordaba a Corazón. La risa y la sonrisa de Luffy le recuerdan mucho a él, el hombre que fue su mentor y casi una figura paterna, quien solía ser una persona alegre y cariñosa. Es por eso que, a pesar de su imagen de frío y calculador, Law tiene un lado suave y humano que se muestra en momentos como este.
Pero, al mismo tiempo, Law también siente cierta frustración hacia Luffy por su falta de seriedad en momentos importantes. Como aliados y capitanes de sus respectivas tripulaciones, tienen responsabilidades y misiones que cumplir, y Luffy parece no entender la importancia de ello en todo momento. Sin embargo, la personalidad de Luffy es tan contagiosa que incluso Law no puede evitar reírse y disfrutar de la felicidad que transmite.
"Ciertamente actúas como si nunca hubieras visto nieve antes", Respondió entonces con cierta burla Law, sin despegar la mirada del otro chico, apoyando su cabeza en su mano mientras seguía apoyado en la barandilla del barco. "¿Es que acaso no hay nieve en East Blue?"
"No, si hay. Pero casi siempre hace sol en East Blue.” Comenzó. “¡Excepto cuando hay una tormenta o algo así!", contestó entonces Luffy riendo. “¡Pero, en cambio, esto es como un mundo de maravillas! ¿Qué deberíamos hacer primero?" Luffy hace una pausa por un momento, pensando en qué hacer a continuación. Luego tiene una idea. "¡Vamos a construir un muñeco de nieve!" Anunció, saltando de emoción.
Law levantó una ceja ante la idea "interesante" de Luffy. "¿Sabes siquiera cómo hacer uno?" preguntó, ligeramente divertido por ver la emoción infantil en el rostro de Luffy. Sin embargo, Law no pudo evitar sentir una pequeña sensación parecida a la diversión al pensar en Luffy tratando de hacer un muñeco de nieve en esa situación. Porque, aunque Luffy estaba emocionado por la idea, era claro que no tenía mucha experiencia en ello.
Aún así, Luffy estaba decidido a hacerlo y comenzó a apilar bolas de nieve.
"¡Creo que puedo hacerlo!" Luffy le afirmó a Law con confianza mientras saltaba de nuevo a la pila de nieve, para después hablar con orgullo: "Quiero decir, ¿qué tan difícil podría ser? ¡Construyo castillos de arena todo el tiempo, así que no creo que un muñeco de nieve sea muy diferente!"
Entonces, el chico del sombrero de paja comenzó el proceso de tratar de modelar un muñeco de nieve, apilando las bolas de nieve una encima de la otra haciendo de a poco una mucho más grande. Sin embargo, fue una batalla cuesta abajo. Porque pronto, Luffy suspiró cuando el muñeco de nieve comenzó a desmoronarse por su propio peso.
"Esto podría ser más difícil de lo que pensaba..." Finalmente Luffy aceptó con resignación.
Law que hasta entonces se había comenzado a acercar hasta donde estaba el otro capitán, intrigado por la determinación de Luffy, Law vio atentamente cómo Luffy amontonaba bolas de nieve para hacer ese muñeco de nieve que intentaba elaborar. Al ver el desastroso intento, incluso una persona normalmente seria como lo era Trafalgar Law. Una sonrisa se extendió lentamente por sus labios cuando comenzó a reír, entonces su risa pronto se convirtió en una risa desenfrenada cuando el muñeco de nieve de Luffy se vino abajo.
Ciertamente el hombre unos años mayor se sintió terrible por encontrar la escena tan divertida, pero no pudo evitarlo. La cara determinada y de confianza de Luffy, verla transformarse en una mueca de disgusto y decepción, fue realmente divertido para Law. Sobre todo cuando la bola de nieve se deshizo sobre Luffy. Pronto, Law se dobla y su risa se vuelve tan fuerte que se puede escuchar a una milla de distancia.
"¡Esto no es divertido, Torao!" Mientras Law se reía, la cara de Luffy se puso roja mientras se quejaba indignado. "¡Te lo mostraré! ¡Construiré el mejor muñeco de nieve que esta isla haya visto jamás! ¡Ahora da un paso atrás y observa!"
Entonces, sin dejar de reír, Law miró a Luffy con una sonrisa traviesa.
"Bueno, bueno... ¡Tal vez realmente tú puedas hacerlo!" dijo Law, de cierta forma disculpándose, al ver lo ofendido que estaba el otro capitán. "Pero, aceptalo Mugiwara-ya. La forma en que el muñeco de nieve se desmoronó fue tan... extraña que no pude evitarlo".
Al escuchar las últimas palabras de Law, la cara de Monkey D. Luffy empezó a sudar de vergüenza y se sonrojó una vez más.
Luffy ahora estaba realmente determinado.
Después de que Law se burló de él por su primer intento de hacer un muñeco de nieve, Luffy decidió tomar este desafío como algo personal y hacer un muñeco de nieve mejor. Luffy, entonces se puso manos a la obra y comenzó a recoger más bolas de nieve, decidido a hacer bien esta vez el muñeco de nieve para ya no ser la burla de Law.
Luffy apiló la nieve junta, teniendo cuidado de no ir demasiado alto esta vez en el tamaño del muñeco en general, concentrándose en cada detalle. Tomó más nieve y la compactó con fuerza para hacer una bola más grande y luego hizo una segunda bola más pequeña para la cabeza del muñeco. Con una rama que encontró en el suelo, Luffy le dio forma a los brazos del muñeco y luego usó algunas piedras pequeñas para hacer los ojos, la nariz y la boca.
En esos momentos, el muñeco de nieve lentamente comenzó a tomar forma y, hasta el momento, parecía bastante prometedor.
Después de cada paso, Luffy se tomaba un momento para examinar su trabajo y hacer ajustes, asegurándose de que el muñeco de nieve luciera lo más parecido posible al personaje que estaba tratando de hacer y qué tenía en su cabeza. Entonces, una vez más, Law se encontró tratando de contener la risa mientras observaba a Luffy apilar las bolas de nieve, sin poder creer que el capitán de los Piratas del Sombrero de Paja, se tomara tan en serio una tarea tan simple.
Law simplemente observaba con una mezcla de asombro y diversión cómo Luffy intentaba desesperadamente hacer un muñeco de nieve decente. Sus movimientos torpes y descoordinados, sus resoplidos de frustración y su determinación inquebrantable eran adorables y desconcertantes al mismo tiempo. Law no sabía cómo explicarlo, pero algo en la forma en que Luffy se esforzaba en hacer algo tan simple le resultaba adorable.
Aunque Trafalgar Law no quería admitirlo, comenzó a sentir una extraña sensación de calidez en su pecho al verlo. Se sorprendió a sí mismo sonriendo ante la vista del pequeño muñeco de nieve que Luffy estaba haciendo, perdiéndose entonces Law en sus propios pensamientos. Mientras la nieve seguía cayendo sobre ellos, Law lo observó con admiración y respeto, viendo como seguía luchando por hacer el muñeco de nieve perfecto. Ciertamente fue un momento mágico, en el que los dos piratas estaban unidos por la belleza de la naturaleza y la fortaleza de su espíritu.
Sin embargo, cuando Luffy finalmente presentó su segundo intento de muñeco de nieve, Law no pudo evitar soltar una risita.
Era tan terrible como el primero, que incluso el propio Luffy parecía darse cuenta de ello. Law se preguntó si el chico se daría por vencido en esos momentos o si seguiría intentándolo hasta lograr hacer un muñeco decente. Aun así, le resultaba difícil imaginarse a Luffy aceptando la derrota en algo tan trivial como hacer un muñeco de nieve. Pero, pronto Law lo notó; ya que, a pesar de todo Luffy estaba satisfecho con su trabajo y esperaba ansioso su reacción al ver su segundo intento.
"¡Lo hice!" Anunció Luffy con orgullo, haciendo una pose victoriosa después de haberse esforzado en esto. Sintiendo como si se hubiera esforzado por varias horas, aunque solo hubiera transcurrido menos de media hora desde que comenzó a juntar la nieve en ese nuevo intento. “¿Qué tal?”
Law entonces miró detenidamente al muñeco de nieve, se veía... bueno, bastante terrible. La nieve estaba amontonada de manera desigual y la forma general del muñeco era inestable y desproporcionada. Sus brazos y piernas eran desiguales y parecían estar a punto de caerse en cualquier momento. La cabeza era demasiado grande y estaba inclinada hacia un lado, dándole un aspecto torpe y desaliñado.
Law no podía evitar sentir una pizca de lástima por Luffy, quien hasta ese entonces parecía estar luchando por hacer algo que parecía tan simple. Pero, aunque este segundo intento también resultaba bastante desastroso, algo que los dos lo sabían, Luffy sonrió de todos modos. Sintiéndose satisfecho del resultado final.
"Es perfecto", Entonces Luffy suspiró aliviado exclamando estas palabras, posicionando algunos elementos que intentaban caerse de la nieve. A pesar de que el muñeco de nieve no era un trabajo impecable y estaba muy lejos de hacerlo, Luffy lo consideró perfecto y se sentía feliz de haberlo hecho. "Sí, no estoy seguro de por qué me esforcé tanto en hacer un estúpido muñeco de nieve, ¡pero valió la pena!"
"¿De verdad piensas eso?" preguntó Law y una sonrisa se extendió por el rostro de Luffy, estando orgulloso y Law suspiró en respuesta.
Para Trafalgar Law, este hombre no podía evitar reír al ver el segundo muñeco de nieve de Luffy, que resultaba igual de terrible que el primero. Pero a pesar de esto, notó la satisfacción en la cara de Luffy y su orgullo por haberlo logrado. Así que decidió responder de manera positiva y alentadora:
"¡Claro que valió la pena! Se ve... interesante", exclamó Law, tratando de encontrar las palabras adecuadas para no ofender a su aliado. "Es un muñeco de nieve muy original, no hay otro igual. Y de seguro es el más fuerte de todos los muñecos de nieve que he visto", agregó con un tono burlón pero amistoso.
Luffy entonces miró a Law con una sonrisa ligeramente desconcertada y luego se encogió de hombros, asintiendo con su cabeza complacido de haberse ganado la aprobación de Law. "Bueno, supongo que no soy muy bueno en esto de hacer muñecos de nieve", dijo con una risa. "Pero eso no significa que no me guste intentarlo".
Luego, mirando de nuevo al muñeco de nieve, añadió con una expresión de determinación en su rostro: "Pero antes, supongo que el siguiente paso es darle un nombre a este tipo. Yo digo que lo llamemos..." Luffy pensó por un momento, frotándose la barbilla. "Lo llamaremos... ¡Steve! ¡Steve D. Snowman! ¿Qué te parece?"
Law se tomó un segundo para observar al muñeco de nieve antes de continuar la conversación. La apariencia del muñeco de nieve era algo de lo que la mayoría de la gente no habría evitado burlarse y reírse a carcajadas. Para Law, si este hubiera sido alguien más que no fuera Luffy quien lo hiciera, probablemente lo habría considerado algo realmente estupido e infantil. Sin embargo, ver la sonrisa genuina de Luffy cuando hablaba de eso hizo que Law se sintiera cálido por dentro.
"¿Steve D. Snowman?” Le preguntó Law y Luffy asintió. “Me gusta, Mugiwara-ya". Law admitió mientras se reía. "Es un nombre extraño e inusual para un muñeco de nieve... Eso es lo que lo hace perfecto".
Luffy entonces se rió, contento de haber encontrado un nombre para su creación. "¡Me alegra que te guste, Torao!" sonrió Luffy, su rostro iluminado por la felicidad, mientras se para junto a su muñeco de nieve recién nombrado. Después de todo, Luffy se sentía realmente orgulloso de Steve, que se destacaba en medio del paisaje nevado.
Sin embargo, Luffy se queda por un momento pensativo y observa a Law con su característica sonrisa despreocupada y sus ojos llenos de emoción. Parecía que tenía una idea que lo hacía sentir muy emocionado. Se voltea hacia Law y su sonrisa adquiere una seriedad juguetona. Sonriendo de oreja a oreja, con sus ojos brillando, acercando esta vez su cuerpo hasta quedar un palmo de distancia del otro hombre.
"Oye, Torao. ¿Sabes qué sería genial? Si tú también hicieras un muñeco de nieve", dice Luffy, colocando su dedo en su barbilla mientras habla en un tono emocionado. "¡Así podríamos tener una familia de nieve o algo así! ¿Qué dices?"
Luffy está claramente esperando una respuesta positiva, mostrando en sus labios una sonrisa contagiosa y espera con ansias la respuesta de Law ante su propuesta. Law por su parte, mira a Luffy con una mezcla de sorpresa y curiosidad. No puede evitar preguntarse por qué su compañero pirata está tan emocionado por algo aparentemente tan simple como hacer un muñeco de nieve. Sin embargo, algo en la expresión sincera y entusiasta de Luffy lo intriga y despierta su curiosidad.
Porque Law no se esperaba esta petición de Luffy.
El hombre unos años mayor, no creyó jamás que el chico del sombrero de paja quisiera hacer con él algo tan... infantil, por falta de una palabra mejor. Es difícil para él entender por qué Luffy, un chico tan imprudente y aventurero, quisiera hacer algo tan "aniñado" como hacer una familia de muñecos de nieve. Por lo que Trafalgar Law, frunce el ceño ligeramente mientras analiza la solicitud de Luffy, porque realmente una parte de Law quiere rechazar la oferta. Sin embargo, Law no puede evitar preguntarse cómo resultaría el asunto finalmente, considerando la terrible habilidad artística de Luffy y el mismo.
Simplemente la idea de sí mismo haciendo un muñeco de nieve, parece tan fuera de lugar para él, un pirata serio y pragmático. Sin embargo, a pesar de su escepticismo inicial, no puede evitar sentir curiosidad por la manera en que Luffy abraza la inocencia y la diversión en medio de sus aventuras.
Porque, a pesar de que Law se considera un hombre sensato, no puede evitar sentir una pequeña chispa de emoción ante la propuesta de Luffy. La idea de formar una "familia de nieve" parece absurda y lo es, considerando que ambos son hombres adultos. Pero al mismo tiempo, algo en ella despierta su niño interior. Tal vez sea el deseo de Luffy de encontrar diversión en las cosas más simples o el hecho de que esté dispuesto a compartir ese momento especial con él.
Entonces mientras observa a Luffy, Law reflexiona sobre su propio pasado y se da cuenta de que ha pasado mucho tiempo desde que se permitió disfrutar de pequeñas alegrías, sin preocuparse por el futuro o las consecuencias. En ese instante, siente una leve punzada de nostalgia por la inocencia que alguna vez tuvo.
Law se muerde el labio inferior, debatiéndose internamente. Por un lado, su mente lógica le dice que esto es una tontería y que debería concentrarse en asuntos más importantes. Pero por otro lado, una voz suave en su interior le dice que a veces es necesario liberarse de las cadenas de la seriedad y dejarse llevar por momentos de diversión y despreocupación. Entonces el rostro de Law refleja una lucha interna mientras considera las palabras de Luffy. No quiere parecer débil ni perder su imagen de seriedad, pero al mismo tiempo, siente curiosidad por experimentar algo como dejarse llevar simplemente por el momento, incluso si solo se trata de algo tan trivial como hacer un muñeco de nieve.
Finalmente, Law toma una decisión. A pesar de sus dudas; que esa voz dentro de su cabeza que le decía que no tenía tiempo para juegos y que era mejor concentrarse en asuntos más importantes, incluso a pesar de su reputación de ser un hombre serio, Law decide que vale la pena aventurarse en esta pequeña locura junto a Luffy. Ya que, él sabía que algo en la forma en la que Sombrero de Paja irradiaba alegría y despreocupación, era como si lo incitara cada momento hacer cosas que normalmente no haría, diciendo con su sola presencia, que esta solo es otra oportunidad para encontrar diversión y disfrutar de la vida al máximo.
Porque así era. El pirata del sombrero de paja tenía esa extraña capacidad de derretir las barreras emocionales de Law y hacer que su corazón se ablandara. En ese momento, Law decidió darle una oportunidad a la propuesta de Luffy. Quizás, en medio de la nieve y con la compañía de su excéntrico aliado, descubriría un lado de sí mismo que había olvidado, una parte de él que sabía cómo disfrutar de los pequeños placeres de la vida
Entonces una sonrisa incipiente se dibuja en sus labios, es una combinación de aceptación y anticipación, con lo que Law respondió a Luffy: "Está bien, intentaré hacer un muñeco de nieve". Habiendo una mezcla ahora de curiosidad y resignación, que se reflejaba en sus ojos. "Pero no prometo que será el mejor, pero al menos lo intentaré. Será interesante ver cómo resulta esto"
"Pero eso es lo que lo hace tan genial, Torao. ¡Entonces quiere decir que ambos somos malos haciendo estas cosas", dice Luffy con una risa. "¡Así podríamos hacer el muñeco de nieve más aburrido del planeta! ¡Y sería genial!" Luffy ríe a carcajadas, su sonrisa se agranda aún más. "¡Vamos, Torao! ¡Será divertido, lo prometo! ¡Incluso te dejaré elegir un nombre para tu muñeco de nieve si lo haces!"
El entusiasmo de Luffy para Law, le es contagioso. El chico es tan optimista y despreocupado que a veces resulta difícil negar cualquiera de sus peticiones. Es como un rayo de sol en medio de una tormenta. Logra que los demás se sientan felices y cálidos por el mero hecho de solo estar cerca de este joven.
"Está bien, lo intentaré", dice Law suspirando. "¿Qué te parece eso?"
"¡Suena maravilloso!" exclamó Luffy con una amplia sonrisa, feliz de haber convencido a Law de ceder a su capricho. Une sus manos con emoción, como si el frío no fuera un obstáculo para lograr su objetivo o simplemente para divertirse. "¡Estoy seguro que este es el mejor momento para hacer muñecos de nieve en la historia de la humanidad!" proclama Luffy alegremente, dirigiéndose hacia la gran montaña de nieve que había quedado de su primer intento de hacer un muñeco de nieve.
El optimismo y la emoción de Luffy son abrumadores. Law no puede evitar preguntarse cómo Luffy tiene tanta energía, incluso en medio de esta tormenta de nieve. El frío debería estar agotando su energía para concentrarse en mantenerse abrigado, pero él parece inmune. Incluso si está usando sus características sandalias en un clima tan frío como ese. Es casi sobrenatural.
"Pero primero..." entonces, Luffy se detiene, girándose nuevamente hacia Law con una sonrisa. "¿Cómo vamos a llamar a tu muñeco de nieve? ¡Tenemos que decidir eso antes que nada!"
Sin embargo, el otro joven está emocionado por esta idea, así que Law decide permitirse esperar lo mejor de la situación y seguir simplemente la corriente.
"Hmm... Creo que tengo el nombre perfecto para mi muñeco de nieve, sería…", comienza Law algo pensativo llevando una de sus manos a la barbilla, tratando de mantener la compostura a pesar del frío. "¿Qué tal... Greg The Snowman?"
"¿Greg The Snowman?” Luffy inclinó la cabeza, pensando en el nombre por un momento, poniendo sus manos en su cintura. Entonces, Luffy le dio a Law una sonrisa llena de emoción y entusiasmo, hasta que finalmente responde: “¡Me gusta! Torao, es perfecto."
Luffy le dio a Law otra cálida sonrisa y su lenguaje corporal rebosaba de energía y curiosidad infantil. Es evidente que trabajarán bien juntos para hacer un muñeco de nieve, y Luffy está emocionado por la tarea que les espera. Law no podía creer lo feliz que se sentía en medio de la tormenta de nieve, pero sabía que era gracias a Luffy.
Presenciar la maravilla y la emoción infantil de este peculiar chico, llena a Law de una gran sensación de calidez y felicidad. Aunque a veces Luffy puede resultar frustrante, no puede evitar sonreír. Siente cómo toda su ansiedad y preocupaciones se desvanecen por ese momento, que por ese momento puede relajarse de verdad. Y aunque tener a alguien como lo es Luffy puede ser desafiante, al mismo tiempo este chico puede contagiar esa misma felicidad.
"Maravilloso. Ahora, ¿empecemos a trabajar?" Dijo ahora Law, devolviendo la sonrisa a Luffy antes de que los dos se pongan manos a la obra para crear este nuevo muñeco de nieve, trabajando los dos, en un intento de ser diligentes para avanzar rápidamente.
Law entonces se acerca a su montón de nieve con determinación, mientras Luffy lo sigue de cerca, lleno de entusiasmo. La nieve fresca cae del cielo mientras se arremangan las mangas y se adentran en el montón blanco. Law se agacha y toma un poco de nieve en sus manos y la comprime, tratando de darle forma redondeada.
"Primero, tenemos que hacer la base", explica Law a Luffy mientras modelan la nieve. "Debemos asegurarnos de que sea lo suficientemente grande y sólido para sostener al muñeco".
Luffy observa con atención cada movimiento de Law, con los ojos brillantes y una sonrisa de complicidad. Asintiendo con entusiasmo y se agacha mirando de cerca las acciones de Law. Sin embargo, Law lucha un poco para darle forma a la nieve de la manera deseada. Sus manos no parecen cooperar del todo, y la nieve se desmorona un par de veces.
"¡Torao, tienes que intentarlo de nuevo!" exclama Luffy, alentando al hombre que considera como su amigo, ensimismado en toda la situación de hacer un muñeco de nieve. "¡No te preocupes, estoy aquí para ayudarte!"
Luffy entonces se agacha para ayudar a Law.
Juntos, empujan la nieve hacia el suelo, compactando y moldeando ésta con sus manos. Luffy se ríe alegremente mientras las bolas de nieve se van formando y creciendo ante sus ojos. Luffy, con su poca habilidad adquirida de sus dos intentos fallidos anteriores, guía las manos de Law, asegurándose de que la forma vaya tomando vida poco a poco.
Law se sorprende al sentir las “cálidas” manos de Luffy sobre las suyas, dándole apoyo en estos momentos. A pesar de lo absurdo de la situación en sí, de que ambos hasta ese momento estuvieran luchando de hacer bien una tarea tan tonta e infantil como hacer un muñeco de nieve. Notan la facilidad que tienen para trabajar juntos en algo como aquello. Su frustración inicial que alguna vez tuvieron, comienza a desvanecerse mientras se sumerge en el espíritu colaborativo. Sintiendo ahora una calidez en sus corazones.
Luffy se muestra incansable, saltando de un lado a otro, formando bolas de nieve y colocándolas con cuidado para darle forma al cuerpo del muñeco. Law por el contrario, por un momento observa a Luffy con una pequeña sonrisa, admirando su energía y dedicación. Aunque era cierto que la destreza artística de los dos no es la mejor, se esfuerza por hacer aquello lo mejor posible.
Cada vez que se desmorona un poco, lo arreglan juntos y ambos van disfrutando del proceso a su manera. Se escuchan las risas animadas de Luffy al oír el regaño de Law, después de que Luffy corre hacia él con una bola de nieve en la mano y la coloca sobre la cabeza del muñeco, formando el comienzo de la cabeza. No sin antes dejar cubierto de nieve a Law de forma accidental, quién lo mira con una mirada mordaz al otro joven.
Law, sin embargo, simplemente suspira al oír las risas de Luffy y se guarda para sí mismo sus regaños. No sin antes dirigirle al chico del sombrero de paja, una última mirada desaprobatoria. Continuando trabajando al añadir más nieve y dándole forma con delicadeza junto al otro joven, que simplemente ignora el gesto hostil que era habitual en Law y simplemente habla animadamente con el otro arisco capitán.
"¡Está tomando forma, Torao!" exclama Luffy aún emocionado, observando cómo el muñeco se va transformando poco a poco. "¡Pronto tendremos a Greg The Snowman en toda su gloria!"
En ese momento Law no puede evitar reírse ante la emoción desbordante de Luffy mientras niega con su cabeza. El joven pirata le contagia su alegría y lo hace olvidar el frío y su enojo que tenía por las imprudencias de Luffy.
"¡Oh, y no olvidemos los brazos!" exclama Luffy con un brillo infantil en su mirada, mientras busca ramas adecuadas para utilizar como extremidades del muñeco. Entonces encuentra una rama caída cerca y la recoge. "¿Qué te parece esto, Torao?" dice Luffy mientras sostiene una ramita en su mano con una gran sonrisa. "¿Podemos usar esto para el brazo derecho?"
Law mira la ramita y asiente en aprobación. "Sí, creo que funcionará. Solo asegúrate de que esté lo suficientemente firme para que no se caiga, Mugiwara-ya." Law responde.
Después de un tiempo, los detalles finales se agregan al muñeco de nieve. Luffy encuentra dos piedras pequeñas y brillantes que parecen ojos perfectos, y Law las coloca con cuidado en el rostro del muñeco. Luego, Luffy toma un trozo de tela que tenía guardado en su bolsillo y lo ata alrededor del cuello del muñeco, formando una bufanda.
Con las ramitas como brazos y las piedras como ojos y nariz, el muñeco de nieve de Law comienza a parecer más humano. Luffy y Law trabajan juntos para hacerle una sonrisa feliz al muñeco de nieve, aunque al final parezca que el muñeco hace una mueca disconforme.
Pronto, dos muñecos de nieve se colocan uno al lado del otro. Aunque no están muy bien hechos y parecen más montones grandes de nieve que otra cosa, tienen su encanto y forman una buena pareja.
"¡Lo logramos, Torao!" exclama Luffy emocionado. "¡Nuestro muñeco de nieve está listo! Es tan genial como nosotros, ¿no crees?"
Finalmente, el muñeco de nieve de Law está terminado. No es perfecto, pero tiene un encanto propio. Luffy se queda mirando la creación con orgullo y emoción, mientras Law sonríe satisfecho.
"¿Qué te parecen, Torao?" dice Luffy mientras observa los muñecos de nieve. "¿No son lindos? Son un poco tontos, al igual que nosotros, ¿verdad?"
Luffy sonríe a los muñecos de nieve y luego a Law, esperando una respuesta positiva. Law los mira y se ríe. No están muy bien hechos, casi parecen un desastre, pero hay algo ciertamente tierno en ellos. Es como los dibujos de un niño pequeño; hay una extraña sensación de inocencia y maravilla en todo eso. Al final, Law encuentra todo el asunto extrañamente adorable.
"Son lindos", admite Law, "Ciertamente son tontos, te lo concedo. Supongo que es porque los hiciste tú, Mugiwara-ya".
"¡Culpable como acusado!" dice Luffy con orgullo, dándole a Law una sonrisa. Luego le da una palmadita en la cabeza a su muñeco de nieve.
"Yo hice esto", dice Luffy mientras se gira hacia Law, su sonrisa volviéndose un poco más reservada. "El tuyo también es lindo, Torao. Creo que se ven bien juntos".
Luffy asiente en aprobación de sus propias palabras, claramente feliz con los muñecos de nieve. Los mira una última vez antes de volver a mirar a Law.
"Así que, ¿qué piensas, Torao? ¿Crees que somos el mejor equipo para hacer muñecos de nieve de la historia?"
Law observa a ambos muñecos de nieve, tomando un segundo para apreciar los detalles y no perderse nada. Luego mira a Luffy con una sonrisa socarrona.
"Por más tonto que seas, creo que podrías tener razón. Hay un encanto en su imperfección", dice Law. "Ahora, en cuanto a ser el mejor equipo de muñecos de nieve del mundo... supongo que tendremos que hacer más pruebas para que esa afirmación se haga realidad". Respondió Law, hablando con cierta ironía.
"¿En serio?" dice entonces Luffy con una sonrisa, claramente emocionado ante la nueva premisa que Law le ha entregado. "¿Qué tipo de pruebas tendremos que hacer? Espero que sean divertidas." Dice. "¡Oh! ¡Podríamos tener una pelea de bolas de nieve o construir más muñecos de nieve!"
Luffy entonces mientras va hablando, hace una pequeña pausa antes de mirar a Law con los ojos bien abiertos y una sonrisa que ilumina completamente su rostro con emoción. Una idea se le ha ocurrido y es tan llamativa y emocionante, que no puede contener sus pensamientos que corren tan rápido que Luffy es incapaz de detenerlos o si quiera poder dejar de hablar.
"¡Ya sé, ya sé!" Dijo Luffy emocionado, mirando con euforia a Law. "¡Un ejercito! ¡Podríamos formar un ejército de muñecos de nieve!" Luffy salta arriba y abajo, con los brazos extendidos, empezando a hablar rápidamente, claramente emocionado con la idea.
Entonces pregunta finalmente Luffy, con los ojos bien abiertos: "¿crees que podríamos hacerlo?"
La emoción de Luffy parece no tener fin. Law no puede negar la naturaleza contagiosa de alguien tan feliz. Sonríe mientras observa a Luffy saltando arriba y abajo.
"Esa suena como una idea brillante. Estaría encantado de unirme a tu pequeño ejército de muñecos de nieve." Dice Law aguantando la risa de lo absurdo de la situación. "Pero supongo que lo primero es pensar en un nombre para nuestro pequeño ejército. Algo amenazador."
"Algo que infunda miedo en el corazón de nuestros enemigos". Luffy dice y piensa un momento, frunciendo el ceño haciendo todo su esfuerzo en esa pequeña tarea. Luego de repente parece tener una idea genial. "¿Qué tal si los llamamos… Los Piratas de Nieve?"
"Eso suena perfecto", responde Law, "lo suficientemente tonto como para infundir miedo en el corazón de nuestros enemigos. Me gusta".
"¡Entonces es perfecto!" dice Luffy con una sonrisa aún más amplia, sintiéndose muy inteligente por proponer aquel nombre.
Aunque el nombre es obvio, le fue difícil para Law negar lo propuesto por el chico del sombrero de paja. Nunca había visto a Luffy tan orgulloso de sí mismo. Es un nombre tan tonto, lo cual es perfecto para un ejército de solo dos personas.
"Entonces, los Piratas de Nieve seremos", declara Law.
"¡Sí! Nuestro ejército de muñecos de nieve conquistará estas tierras heladas y llenará de diversión cada rincón", exclamó Luffy, su voz resonando con energía contagiosa y haciendo una pose victoriosa mientras pone sus manos en sus caderas, mirando orgulloso a su amigo. "¡Así es, Torao! ¡Los Piratas de Nieve dominarán el mundo de la nieve!"
Law sonríe, contagiado por la emoción de Luffy. Aunque su instinto serio y calculador a veces se interponga, en ese momento no puede evitar dejarse llevar por la sencillez del momento. Está dispuesto a embarcarse en esta divertida aventura de muñecos de nieve y ejércitos invernales, aunque solo fuera un juego infantil de su extravagante y peculiar aliado que muchas veces lo saca de quicio.
Con una risa juguetona, Luffy se pone de cuclillas junto al muñeco de nieve de Law y le susurra algo al oído:
"Torao, te presento a nuestro líder supremo de los Piratas de Nieve", anuncia Luffy con una mirada traviesa. "¡Es tu muñeco de nieve! ¿Qué te parece?"
Ambos se levantan del suelo, mirando orgullosos su creación conjunta. La nieve sigue cayendo suavemente a su alrededor, creando un paisaje mágico en el que los sueños y la diversión se entrelazan.
Luffy y Law dan un paso atrás, admirando a sus muñecos de nieve. Aunque su imperfección es evidente, es esa imperfección lo que les da carácter y los hace únicos a ambos muñecos de nieve.
"Es perfecto", dice Law entre risas, dejándose llevar por el momento. "Greg The Snowman, nuestro líder supremo de los Piratas de Nieve. ¿Quién hubiera pensado?"
La risa y el espíritu juguetón de Luffy han iluminado el día de Law y lo han arrastrado a un mundo de aventura y alegría. Juntos, han creado algo más que muñecos de nieve; han forjado una amistad llena de risas y complicidad.
Aunque Law jamás admitiría en voz alta aquello ni que Luffy ha iluminado y transformado su vida. Luffy le ha demostrado que él también puede reír y estar despreocupado por lo que le rodea. Que está bien simplemente divertirse y dejarse llevar por el momento. Que él puede alejar todos esos pensamientos llenos de odio y venganza, y simplemente vivir la vida.
Mientras se alejan de los muñecos de nieve, Luffy pasa su brazo por los hombros de Law, continuando su camino con energía y determinación.
"¿Qué dices, Torao?" pregunta Luffy, mirándolo con ojos llenos de entusiasmo. "¿Cuál será nuestra próxima aventura? ¿Deberíamos hacer más muñecos? ¡Vamos a hacer más! ¡Vamos"
Luffy habla con rapidez y emoción que no deja a Law ni responder. Sin embargo, a Law no le molesta. Simplemente ríe y suspira mientras asiente a su aliado, dejándose arrastrar por Luffy que lo toma de la mano y lo invita a continuar.
Así comienzan a formar más muñecos de nieve, dándoles diferentes tamaños y formas. Cada muñeco de nieve es único, con detalles distintivos que los hacen destacar. Mientras trabajan en su pequeño ejército de muñecos de nieve, la nieve continúa cayendo suavemente a su alrededor, creando un escenario mágico.
En medio de risas y juegos de Luffy, el día llega a su fin. El sol se pone en el horizonte, pintando el cielo con tonos dorados y rosados. Luffy y Law se sientan en la nieve, rodeados de sus leales muñecos de nieve.
"Ha sido un día increíble, Torao", dice Luffy, mirando al cielo anochecer. "Los Piratas de Nieve han conquistado este mundo de diversión".
Los dos se quedan allí por un minuto en silencio, disfrutando de la paz y la belleza de aquel mágico ambiente nevado. La nieve sigue cayendo suavemente, cubriendo el paisaje con su manto blanco, mientras el sol se pone y las estrellas comienzan a brillar en el cielo nocturno. Law simplemente sonríe satisfecho.
"Sí, ha sido realmente especial", responde Law, con una sensación de calidez y satisfacción llenando su corazón.
