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Cortos osoaraña

Summary:

HC y AU de un capítulo con menos de 1000 palabras

Chapter Text

El cuerpo de Roier era cálido, su piel brillaba por el sudor, sus hinchados labios dejaban escapar suaves gemidos y jadeos mientras Spreen se movía dentro de él, golpeando las áreas correctas dentro suyo. El híbrido siempre supo que hacer para que Roier se sintiera bien, sabía dónde tocar, lo que tenía que decir, cómo se debía mover para hacer del castaño un desastre acalorado y quejumbroso. 

Roier se aferró a los hombros del oso mientras este tomaba sus caderas empujando con más fuerza dentro de él. 

"¿Se siente bien?" susurró mientras apretaba más contra el cuerpo del menor. "¿Se siente bien cuando hago esto?" su lengua prueba la suave piel del cuello lo que provoca que el castaño soltara un fuerte jadeo.

"S-preen"

"Vas a ser mi ruina Roier ¿lo sabias?" suelta con una suave risa que causa un hormigueo placentero bajar por la espina dorsal del chico. 

Roier nunca se imaginó que el chico llegaría a ser tan amable y cariñoso con él, teniendo en cuenta su actitud y la cantidad de peleas que solían tener. Pero estos momentos que compartían le dieron a conocer una nueva faceta del moreno, una que muy pocos conocían y terminaron por enamorarlo.

El castaño sentía un hormigueo escalando por su cuerpo a la vez que su amigo continuaba empujando más fuerte dentro de él, golpeando esa área específica dentro de su cuerpo que lo hacían sentirse tan bien.

"O-osito..." jadeo mientras clavaba sus cortas uñas en los hombros de Spreen empujando su cuerpo al ritmo de las embestidas.

Spreen sabía que el chico estaba cerca, la forma en que su cuerpo se retorcía y su boca soltaba sonidos más fuertes. Dios el chico era hermoso, Spreen no podía despegar sus ojos de él, amaba lo que veía. Al argentino le gustaba pensar que era el único que lo hace sentirse así, el único que satisface sus necesidades y lo tiene al borde de la locura cómo el mexicano lo hacía con él.

"¿Vas a correrte para mi bonito?" gimió sus golpes eran hambrientos y desesperados, también estaba llegando a su límite. Roier esconde su cabeza en el hombro del chico, este gruñe obligándolo a enfrentarlo "No te escondas, amo verte" susurra contra su mejilla. El menor gimotea fuertemente intentando aferrarse con más fuerza al chico.

Finalmente el chico se vino seguidamente del híbrido. Spreen presiona sus labios sobre la mejilla y cuello "Sos hermoso Ro" dice muy bajito pero estaban tan cerca que el chico pudo escucharlo perfectamente. Roier tiembla tanto por los elogios como los suaves toques. Su corazón se sentía explotar de calidez.

Con dedos aún temblorosos, el menor saco la cara del mayor de su cuello para enfrentarlo. Su pulgar preciona levemente la mejilla mientras se pierde en la vidriosa mirada, abre la boca intentando decir algo pero teme que hacerlo romperá la burbuja. Spreen parece entenderlo, aprieta más al chico contra él y sube su mano para acariciar la mejilla del castaño. Ambos se sonríen y juntan sus labios en cortos pero apasionados besos. Ellos ya lo sabían no hacían falta las palabras.