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Algún día estaremos juntos?

Summary:

Yoosung Esta muriendo, pero de una enfermedad curiosa... pero alguien estará allí y él esta bastante conforme con todo a pesar de su inevitable destino.

Notes:

Hay algunas cosas que yo desconozco de los personajes, esta fue solo una historia que se me vino a la cabeza luego de escuchar una canción que me gusta desde pequeño por lo que lamento de ante mano si alguna personalidad (en especial la de Saeran no son tan fiel al juego)

Chapter 1: Estas bien aqui?

Chapter Text

Observa hacían la ventana con una sonrisa, el sol estaba alto y brillante en el cielo iluminando todo el cuarto. Un suspiro abandonó sus labios ¿Cuánto tiempo llevaba en aquella habitación? Ya lo había olvidado, un mes tal vez dos eso ya no importaba.

Algunas masetas se encontraban a su lado junto a la ventana sobre una repisa, la verdad era que le costó un poco agarrarle la mano a como cuidarlas a cada una de ellas pero se veían bien, Gardenias, magnolias, amapolas, claveles e incluso aunque suene cursi hasta había logrado cuidar de algunas rosas amarillas y unas pocas azules también plantas como unos Helechos Estrella Azul, Sansevieria. Esos tutoriales de YouTube si que le sirvieron de algo.

“Te noto más animado que antes, eso es bueno” Se escuchó del otro lado de la habitación, Yoosung volteo con una sonrisa reconociendo la voz encontrándose con Zen en la puerta de la habitación en la que se encontraba. Al verlo el rubio se alegra más y va rápidamente en a su encuentro dándole un fuerte abrazo que no es rechazado en lo absoluto.

“Has crecido un poco, eh?” Dice Zen con una sonrisa poniendo su mano en la cabeza de Yoosung y acariciándola cariñosamente, haciendo reír a contrario. Se sentía un ambiente de alegría y cariño fraternal entre ambos muy agradable.

“ Jaja estas exagerando, tampoco paso tan- ” Y entonces toda la felicidad y luz del momento se apagó con un repentino ataque de tos por parte del más joven haciéndolo incluso arrodillarse con ayuda del de cabello blanco para que no callera de golpe al piso, sentía que se le faltaba el aire y eso lo comenzaba a desesperar hasta las lágrimas, pronto también sintió que algo atravesaba toda su garganta hasta salir por su boca con un poco de dificultad. Su cabeza de estaba llenando de pensamientos igual de dolorosos que hacían todo peor, estar en esa situación enfrente de Zen otra vez, preocupándolo más cuando posiblemente el no quería pasar por eso, ese momento tan asqueroso y estresante que vivía varias veces al día, era de o peor de verdad.

Luego de unos momentos de dolor y estrés la tos se detuvo dejando a Yoosung cansado y necesitando apoyarse en Zen para descansar mientras este acariciaba su espalda para reconfortarlo dándole palabras cariñosas.

Observando al piso se encontraron ambos con ‘eso’, la dichosa razón por la que el joven rubio estaba en este apartamento. Vieron aquellas estúpidas gardenias enteras en el piso de madera de la habitación y varios de sus pétalos, algo mojadas porque acababan de ser expulsarlas de su interior, pero aún seguían viéndose bellas de ese color casi completamente blanco si no fuera por ese tono amarillento en la parte más baja.

“Esta peor que la última vez que viniste… eh?...” dice Yoosung sin más, con una mirada baja pero aún tratando de tener otra vez una sonrisa en el rostro para aligerar el ambiente. Cuando vuelve a respirar con normalidad se levanta calmado y recoge las flores del piso yendo hacia una de las muchas masetas vacías y apiladas en un rincón de la habitación, la agarró con su mano libre y se dirigió hacia una mesa con otras de las muchas plantas que invadían el lugar.

“Sueles… hacer eso luego de expulsarlas? ” Se escuchó la pregunta a su derecha, Zen aún se mantenía cerca de la puerta, lo miraba con cara de preocupación por su estado de salud y también por lo que acababa de presenciar luego de tanto. Hasta que decidió caminar en dirección a su amigo para ver bien lo que hacía con aquellas flores.

El de ojos violetas estaba poniendo un poco de tierra en la maceta “Ya sabes… es una manera de no desperdiciar unas flores tan preciosas como estas” Le respondió con los ojos fijos en esos pétalos blancos que con la luz proveniente de la ventana parecían brillar. Era una imagen bonita, para Zen incluso podría decir que Yoosung se veía más adulto y maduro.

Estaría mucho más feliz, orgulloso, por eso, si no fuera por esa maldita enfermedad. Pero debía mantenerse alegre con su pequeño amigo y apoyarlo en la decisión. “Esa es una gran idea, déjame ayudarte” Dijo poniéndose a su lado frente a la mesa y llenando otra de las masetas de la mesa con tierra “Me… regalarías unas? Para mi apartamento…” ante esto el rubio asiente emocionado por la idea.

“Debería pedir otro paquete de tierra, ya se está acabando” señala a su lado una bolsa casi vacía a su lado “Él vendrá más tarde, si quieres puedes quedarte” aconsejo algo emocionado mientras terminaba de plantar la flor y dejarla a un lado poniéndole un poco de agua.

Zen lo mira viéndolo con un poco de pena “Peque… lo siento en menos de una hora debo irme para la nueva obra en la que estoy participando” le dijo con tristeza limpiando las manos de la tierra que tenían y la puso en la mejilla de Yoosung, acariciando su piel con cariño. El de ojos violetas bajo la mirada triste pero asiente comprendiendo.

“Bueno… quieres comer algo, sobro un poco de mi almuerzo ya que bueno… es un poco incomodo tragar” Dice caminando en dirección a una mesa de madera que tenía solo un jarrón con algunas flores amarillas, aparta una de las sillas para Zen y luego va en camino a una heladera en la esquina de la habitación sacando un plato con un omurice a medio comer y una cara sonriente hecha con kétchup a la mitad. Con una sonrisa lo deja enfrente del albino y se sentó a su lado.

“ Estas seguro que quieres darme tu comida?” pregunto viendo el plato enfrente suyo un poco dudoso.

“Está bien, no lo terminaré de todas formas” Aseguró Yoosung entusiasmado viendo ahora a las flores sobre la mesa.

La hora se pasó volando entre risas por conversaciones triviales, conversaciones del pasado y miles de cosas más. Hasta que ambos escucharon la puerta se tocada, juntos se levantaron y fueron en su dirección, al abrirla se encontraron con la joven de cabello castaño.

“Cariño, ya llegaste” Dijo Zen apenas la vio saliendo de la habitación recibiéndola con un abrazo fuerte lleno de cariño llegado a hacerle separar los pies del suelo. Para luego darle un suave beso en los labios, cargado de amor, sosteniéndola por la cadera con una de sus manos mientras que con la otra acunaba la mejilla de su novia para mantenerla cerca. Una escena muy romántica a decir verdad.

Yoosung los miraba todavía dentro de la habitación observando aquel momento con una expresión… feliz, pero a la vez su pecho se sentía tan oprimido y no solo por las flores que crecían en sus pulmones y cerca de su corazón. Pero solamente les enseño una sonrisa, saludando a Mc, teniendo una corta pero amena conversación y cuando ya no podían atrasarlo más se despidieron prometiendo volver pronto, y así la enamorada pareja se fue.

Volviendo a estar solo, en ese cuarto que tan lleno de vida y luz, se sentía tan vacío. Cerró la puerta de su habitación observándola con detenimiento, las repisas bajo las ventanas llenas de flores y plantas fruto de su aburrimiento solo, el comedor que antes lo veía tan resplandeciente y cálido ahora solo era un salón más sin gracia. Se dirigió a la habitación donde dormía, una habitación apagada a pesar de que habían unas 3 ventanas que daban una gran cantidad luz, donde estaban la mayoría de macetas llenas de gardenias el olor inundaba por completo el lugar por lo que opto por abrir una de las ventanas. Su computadora estaba allí así que solo se sentó en su escritorio y comenzó a jugar Lolol.