Chapter Text
Sus piernas dolían. Se supone que no deben doler, aún así, sentía que en cualquier momento iba a caer; pero es (era) Spiderman, ¿Verdad?, incluso si está al borde de la muerte se levantaría.
Miles siguió corriendo con todas sus fuerzas, tratando de mantener una distancia entre los otros Spiderman de los distintos universos que aún lo perseguían y, sobre todo, ese enigma que lo había mantenido cautivo durante un año y que...
– ¡MILES! – Volvió a escuchar a esa voz áspera y dominante, causando que su cuerpo tiemble y la mordida que tenía en el cuello doliera como la primera vez que fue obligado a recibirla.– ¡VUELVE AQUI OMEGA! – No era momento de temblar, por mucho que incluso su omega se haya rendido ante ese Enigma.
Incluso si está solo...
" Lo siento, Miles, pero no puedo interferir en el canon"
Miles quiso acercarse pero Gwen ya se había escondido detrás de los demás Spiderman. No podía comprender lo que estaba pasando en estos momentos, nadie parecía pensar en él, sólo escuchaban a ese tal Miguel
"Gwen, te amo, por favor no..." tontamente quiso detener a esa alfa.
"Que descortés, a pesar de que solo eres una falla y te estoy dando el privilegio de ser mi omega para que pertenezcas en algo al canon; me ignoras, y expresas lo que sientes por esa alfa. Todo enfrente de mis narices..." Miguel gruñó fastidiado, hasta parecía celoso. Pero, ¿por qué lo estaría? si es la primera vez que conoce a Miles... ¿verdad?
El omega lo miró con desagrado. Sus ojos estaban inyectados en sangre y realmente estaba furioso "Me importa una mierda ser tu destinado, me importa muy poco si no soy correspondido o si estoy solo, ¡Yo haré mi propio camino!" Gruñó Miles mostrando sus pequeños colmillos.
Miguel respiró hondo, como si tratara de controlarse, pero pareció inútil su tal vez intento, pues, a los segundos agarró del cuello a Miles sin ningún tipo de delicadeza y le susurro al oído algo que siempre sería su etiqueta a partir de ese día "No lo harás, sólo eres mi Omega"
Su tortura.
"Hey, hey, tranquilo Miguel, no tienes que sujetarlo de esa manera, sé que son destinados pero aún es un niño, espera unos años más... por favor" Peter B no tenía a su hija como siempre a su lado, hasta él sabía que lo que estaba pasando ahí estaba mal, pero seguía siendo un omega viejo y no podía gruñir directamente al líder de la manada.
El Enigma olfateó un momento el cuello de su futuro omega, y sonrió "Bien, en su cumpleaños dieciocho..."
Dijo eso, pero no lo juró. A los pocos meses Miles fue llevado de emergencia a un hospital por la brutal violación que sufrió a manos de su ahora alfa. Era obvio que pasaría algo así, Miles no había desarrollado por completo su cuerpo, y el grueso nudo de Miguel lo hizo colapsar.
"Es parte del canon, tenía que pasar ¿verdad?" fue lo que todos los Spiderman repitieron para limpiar un poco esa culpa que estaba creciendo en su corazón; pero el gruñido de su líder resultó más efectivo, tan solo eso fue suficiente para hacerles agachar la cabeza.
Según el canon: Miles sería la pareja de Miguel y tendría un hijo. Nunca se especificaron más cosas, tenía a Miles y ahora solo faltaban sus cachorritos, pues obviamente Miguel quería una gran familia. No importaba cómo, ni los métodos, el canon tenía que cumplirse.
Podría ser amable, pero la manera en como el interior de Miles se apretaba con cada dolorosa embestida, las lágrimas y esos esfuerzos inútiles por no gemir, le hacían querer destruirlo más. Tenia que admitirlo, el sexo con Miles era el mejor.
"Tal vez, sea un poco más amable..."
Eso solo se quedó en un "tal vez" pues Miles casi logró escapar gracias al descuido de Spider-Punk que accidentalmente se tropezó y botó un refresco sobre la máquina que controlaba la seguridad del cuarto en dónde estaba el omega.
"ups" eso es lo único que dijo el beta para después solo irse.
Pero el accidente no fue aprovechado, no porque haya un vínculo romántico, claro que no. En realidad, Miguel se había encargado de envenenar la sangre de Miles, en cada mordida que le había dado a sus morenos muslos; por si acaso lograra salir del cuarto, muriera al instante, pues solo la ventilación de ese lugar tenía el antídoto.
Miguel estaba furioso pero más estaba descontrolado porque encontró la mano de Miles unos centímetros fuera del cuarto, incluso si el omega no llegó tan lejos, el hecho de que lo haya intentado fue suficiente para que su cuerpo pagara el castigo. En tres días seguidos, Miles solo había sido alimentado de semen.
El primer intento de fuga resultó en todo un fracaso, pero esta segunda vez no lo sería, pues tenía otro motivo por el cual luchar. No quería que su pequeño cachorro fuera criado por un hombre como Miguel, tenía que huir y volver con sus padres, aunque eso le cueste la vida.
Spider-Byte arrugó el entrecejo al ver a través de las cámaras de seguridad lo rápido que corría Miles– Pero si el veneno de Miguel es muy poderoso, ¿cómo puede moverse de ese modo?
– Hum, quién sabe... tal vez, ¿el amor paternal? – Comentó alguien a su costado izquierdo; cuando se supone que todos estaban persiguiendo al omega del jefe. – O que se me cayó accidentalmente algo del antídoto en su boca... podría ser cualquiera, creo que elijo la primera ¿Qué dices? –
Margo suspiro pesadamente y minimizó la pantalla en donde estaba aún Miles huyendo de los otros spider– ¿qué puedo decir? no te voy a delatar, igual te vas a ganar serios problemas con Miguel... tengo que trabajar. –comenzó a teclear unas cuantas claves, pues había recibido órdenes de su líder para que frustre el escape de Miles.
El aroma suave y refrescante del único beta en el lugar, parecía juguetear alrededor de los controles y máquinas – oh, perdona, me equivoqué de pregunta, ¿qué es lo que vas a hacer tú?–
Margo había dejado de prestar atención a su computadora, atendiendo inconscientemente a la lluvia fresca de otoño que parecía envolver en tranquilidad a su cansada alfa– ¿de qué hablas? yo no puedo desobedecer a Miguel, esto es lo único que tengo...
Hobart la miró por unos segundos, luego sonrió – Bueno, es tu decisión. Nos vemos – abrió su portal característico y se fue a su mundo.
Miles podía sentir que estaba muy cerca a casa, pero comenzó a perder el conocimiento y su respiración se volvió más difícil; por suerte recordó las palabras de Hobart y sacó del bolsillo de su pequeño short una jeringa con el antídoto del veneno de su alfa. Aún no podía creer que todo esté tiempo había sido envenenado y nadie tuvo la decencia en decir algo. Por lo menos Hobart, Pavi y Peter B se disculparon por tardar demasiado en encontrar un buen antídoto para el veneno de Miguel, porque el resto parecían zombis repitiendo lo mismo:
"Todo es por el bien del canon"
El dolor quedó en segundo plano al percibir lo cerca que estaban los demás spider. Casi al instante empezó a correr, sabía que no había mucho tiempo, podía sentir como su pareja quería matarlo.
Logró entrar a la base, lo cual no fue tan difícil con todos los Spiderman que habían dejado su puesto al ser convocados por los gritos del Enigma líder. Pero aún faltaba llegar hasta la máquina que lo llevaría a casa. Para llegar hasta ahí tenía que volverse invisible; algo que hace tiempo había dejado de hacer, y no por obligación como le había pasado con su libertad, en esta ocasión, había sido por decisión propia. Un pequeño detalle desagradable en su relación con Miguel (que nadie sabia) es que a este le encantaba cogerlo cuando estaba invisible o lo electrocutaba, hasta le obligaba a hacerlo, sabia que era una forma de dejarle en claro que haga lo que haga siempre estaría a su merced. Realmente odiaba ver el rostro lleno de satisfacción del Enigma cada vez que inútilmente trataba de alejarlo con fuertes descargas de electricidad, solo consiguiendo que las embestidas sean mas intensas; o escucharlo decir "no veo mi pene pero siento como lo estas apretando tan bien, mi omega". Tan repugnante.
Fue muy tonto al creer que lo lograría. Hace tiempo que no había usado sus poderes, Miguel lo había mantenido en el nido y SOLO en el nido; más que su pareja omega se sintió como el objeto sexual del jefe malhumorado pues Miguel nunca detuvo sus descargas de esperma incluso cuando se dio la noticia que cumplió con el canon, solo cambió en que se volvió más suave a la hora de tener sexo. Ahora estaba cubriendo su vientre mientras tenía al frente un Spider-byte impidiéndole que pase al transportador.
Tan solo faltaban unos pasos y un clic.
"Margo, ¿atrapaste a mi omega?"
La voz del Enigma se escuchó a través de la radio de comunicaciones que tenía Margo en su escritorio. Ella miró a Miles, como si buscara una respuesta y respondió: –¿Somos los buenos, jefe?
Miguel gruñó y aumentó la velocidad –¡ SÉ QUE ME ESCUCHAS MILES, NI SE TE OCURRA, HAGAS LO QUE HAGAS NO ESCAPARAS DE MÍ! – Siempre había dado miedo, pero ahora realmente era aterrador, hasta parecía que un aura oscura cubría sus garras. –¡ ¡¡MILEEEEES!! –
Spider-Byte se había fragmentado en más de ella para hacer rápido el proceso del viaje y enviar a Miles al universo que él había escogido, o bueno, Peter B había escogido. Lo supo reconocer por la forma de la letra que estaba escrita en la hojita que Miles le había entregado. Margo hizo una mueca al recordar cuando el viejo omega fue retirado del grupo por escupirle en la cara a Miguel después de enterarse que violó a Miles, aunque terminó con una risita por el último comentario que dijo el hombre: "¡Me cago en tu puto canon, Miguel! "
– Todo listo, Miles, ¿estás seguro de que no quieres ir primero a ver a tus padres? –
Miles acarició su vientre aún sin ser tan abultado, pero sabía que estaba ahí. Han hablado por mucho tiempo, ni siquiera él comprende cómo.– Tú también lo escuchaste. Incluso si escapo, Miguel irá a por mí. Tengo que ir con el Doctor Strange. Apúrate, por favor. –
Margo le dio la razón, Spider B no era tan tonto, pues el único que podía hacerle frente a Miguel es Strange.–¡Buena suerte!– A los cincuenta segundos la puerta de la entrada salió volando destrozada, seguido de la presencia de Miguel que no parecía él mismo.
Tenía una apariencia monstruosa.
– ¡MILES VUELVE AQUÍ CON NUESTRO HIJO, AHORA!–
– ¡JÓDETE! –
Miguel lanzó un fuerte gruñido y se lanzó sobre la capa que ya estaba acabando de cubrir por completo al omega – ¡NO!, ¡NO!, ¡NO!, ¡SAL DE AHÍ!, ¡SAL DE AHÍ! – miró hacia los demás spiderman y exigió que detengan el proceso.
Iba a ser obedecido por el spiderman lego pero Gwen dejó caer el café de Miguel sobre los circuitos principales–ups...
Miles y Gwen conectaron miradas por un instante y, aunque no fue algo romántico más bien era algo incómodo, fue suficiente para que Miguel ardiera en celos –¡DEJEN DE MIRARSE! –sus garras afiladas se volvieron más grandes y empezaron a desgarrar con menor dificultad la capa que lo alejaba de su nueva familia. Faltaba un poco más, solo un poquito...
Sus miradas se encontraron, ahora que lo pensaba nunca lo había visto a los ojos. Su omega realmente es muy atractivo– Miles, por favor...
–Adiós, Miguel. Hasta nunca.— miró en dirección de Margo e indicó que era el momento, solo se despidió de ella ni siquiera volvió a mirar a la alfa que lo traicionó.
Las manos de Spider-Byte temblaban pero al final lo hizo, realmente lo había hecho. Se sentía tan liviana después de tantas veces que escuchó esos gritos de auxilio y misericordia de Miles, y sólo había agachado la cabeza por miedo.
"No debes interferir en lo canon"
Antes de desconectarse, observó el rostro de su jefe... hum, realmente era mejor irse en ese momento.
"¿Un hijo? ¡¿UN HIJO?! ¿VOY A SER PAPÁ? LLAMA A PETER B... ah verdad, lo despedí... "
Miguel miró el lugar donde antes estaba su familia, ahora completamente vacío, sin rastro alguno del aroma de su Destinado. –Miles... –apretó la mandíbula, marcando más sus venas.
" te amo, me gusta cuando estás dentro de mí... "
Los demás spiderman comenzaron a sentirse incómodos pero no se retiraron por miedo a las consecuencias, solo se apuraron a salir cuando los omegas empezaron a llorar e hiperventilar, pues las feromonas del líder se estaban saliendo de control –¡ENCUENTREN A MILES O'HARA Y CAPTUREN A LOS QUE LO AYUDARON A ESCAPAR! –
Miguel nunca había dejado liberar todas sus poderosas feromonas, pero ahora no pensaba con claridad las cosas que podría causar, ni siquiera consideraba que en el spider-verso una gran cantidad era omega y exponerlos a tal magnitud de feromonas era muy tóxico. Solo quería volver a oler a su omega, quería a Miles y lo quería ahora.
Caminó hacia sus computadoras y comenzó a buscar la dirección del universo al que su omega había huido. De repente fue interrumpido por Lyla que se veía molesta. – Miguel, ¿qué es lo que estás haciendo? –
El Enigma no prestaba atención a nada más que la pantalla de los distintos universos, y habló por instinto—Mi Omega destinado ha escapado, él no puede vivir sin mí y yo tampoco, tenemos que estar juntos. No interrumpas.
—Miguel... —Lyla trataba de ponerse en un lugar en donde sea visible, pero al final era apartada.
—Sé que fue grosero al escapar, pero ahora es mi familia, seremos padres y tengo que cuidarlos...—Miguel parecía hablar con ella pero su mirada perdida decía lo contrario.
La mujer IA comenzó a exasperarse—¡MALDITASEA MIGUEL, ESCÚCHAME!—
El Enigma ya estaba fastidiado desde hace unos días, no quería que esto pasara, tenía que encontrar a su Omega rápido, necesitaba estar con él.—Estoy ocupado, vete.
Decía que son destinados y que ninguno puede vivir sin el otro, pero el único desesperado era él.
— Miguel, esto tenía que pasar, es canon...
Los movimientos de Miguel se detuvieron al ver en qué universo estaba su omega. En su rostro desconcertado comenzó a formarse una gran sonrisa que más parecía una mueca desagradable y apoyó sobre la mesa sus manos, tal rudeza en el acto hizo que se malogren las computadoras y a Lyla casi desaparecer.
Ella no sintió miedo pues solo es una máquina, pero había algo extraño.— Lo sabías...
