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Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationships:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Series:
Part 2 of Dame una razón para quedarme (encuéntrame otro camino a mi hogar)
Stats:
Published:
2023-07-01
Words:
5,596
Chapters:
1/1
Comments:
2
Kudos:
20
Hits:
215

Historia 2: Entre Todas Esas Indefinidas, Improbables Posibilidades

Summary:

Resumen: Hay un chico de cabello verde con una venda en los ojos, tiene una pistola en la mano. (Tiene una pistola en la cabeza).

 

Seis cámaras. Una bala. Sin motivos para vivir, sin razones para quedarse.

Hay una multitud observando el escenario donde está. Él los escucha, el susurro de la tela, el bajo murmullo y el roce de manos. Dinero siendo intercambiado de manos. Su mano no tiembla.

 

¿Por qué no aumentar la apuesta?

 

Conocido de otra forma como: Izuku juega a la Ruleta Rusa como una forma altamente ilegal de entretenimiento para una multitud anónima que apuesta con su vida. Él no tiene mucho que perder.

Notes:

NOTAS DE LA AUTORA:

Okay, para ser claros, puede ser que robé el nombre de Akatani Mikumo porque en serio, en serio soy mala creando nombres y no quería arruinarlo, el nombre no es una referencia a nada más en otra forma, simplemente necesitaba el nombre que sabía no era estúpido. Es simplemente un nombre para un personaje original. Por cierto, quisiera decir que este fic, incluyendo el anterior, incluirá temas serios de una forma que puedan estar construidos como romantizados o idealizados. Quiero aclarar algo: no estoy alentando esta forma de pensar, pero lo escribo de esta forma porque se siente lo más auténtico a lo que esos personajes puedan sentir, incluso si es insano. PERO ES INSANO. Nadie mencionó nada sobre eso, pero pensé que sería bastante hipócrita de mi parte EL NO mencionarlo porque YO odio cuando el suicidio, ansiedad, depresión, y otros problemas de salud mental son romantizados en medios principales de comunicación.
Así que disfruten el angst, tengan un buen llanto, desahogo, etc. ¡Pero no lo usen para promover procesamiento de pensamientos malsanos!

 

Advertencia: Pensamientos suicidas, suicidio asistido, muerte de un personaje principal, descripción de lesiones, armas.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

 

 

Él es el más joven que han visto y conocido. Las personas que pasaban por esas puertas normalmente estaban desesperadas, habiendo visto mucho, peleado demasiado. O tal vez, los habían golpeado demasiado, pasado por muchas hambrunas. Sólo vienen aquí cuando ya no les quedaba más por apostar más que tu propia vida y tu propia voluntad.

 

 

Seis cámaras, una bala. Gira. Click. Click. Ganas. Si ganas, haces el suficiente dinero para sacarte de cualquier declive económico que estuvieras. Sales de esa puerta y no miras atrás. No tienes que volver a preocuparte.

 

 

Gira. Click. BANG. Estás muerto. No tienes que preocuparte de nuevo.

 

 

La multitud, sin rostro y observando, están apostando. Todos tienen sus propios motivos para estar aquí.

 

 

Hay dos, tal vez tres personas por noche que pasan por la puerta. Usualmente, al menos una persona regresa con vida, todos ellos si es una muy buena noche. Ninguno de ellos, si la noche está particularmente maldita.

 

 

La primera vez, Izuku no atrae una multitud muy grande. Es joven, sí, pero hay suficientes extraños que han pasado por esas puertas que los regulares normalmente se preocupan más por las apuestas, por el subidón de adrenalina por apostar y el dinero. Los que lo verán cuidadosamente, esos son los que quieren que muera. Lo que lo ignoran—bueno, talvez se están sintiendo un poco incómodos.

 

 

Aunque él nunca lo sabrá con certeza, ya que la venda es asegurada sobre sus ojos. Es guiado desde el ala izquierda hasta el escenario, al foco en el centro, consciente de su calor incluso si no puede verlo. La venda, es lo suficientemente gruesa que cubre una porción decente de su rostro, enmascarando sus ojos, sus mejillas regordetas, y pecas. Pero el desastre de su cabellera verde, es tan distintiva como siempre. El Presentador dice, monótono e inexpresivo, “Siguiente, Viridian.” Un nombre falso como cualquiera. No puede verlo, pero sabe que está pasado basándose en el hombre que pasó antes de él, el hombre que había sobrevivido y era más rico. El Anunciante, disfrazado y cubierto en la luz tenue del resto del escenario, hace un show cuidadoso de cargar precisamente una bala. Puede escuchar el cilindro rotatorio girar. El arma es colocada en su mano, y la acerca a su cabeza en un movimiento curvo y suave.

 

 

 

El arma hace click una vez, sin el seguro. No se molesta en dudar, presiona en gatillo.

 

 

 

(Él no lo verá, pero su falta de duda provoca algunas respiraciones bruscas).

 

 

 

Click. Vive otro día. No sabe si está feliz por eso. El Presentador lo felicita, ahuyentándolo al otro lado del escenario y a la parte trasera. Justo antes de salir del escenario, una voz en la audiencia grita, “¡Hey, niño! ¿cuántos años tienes?”

 

 

 

Él gira su cabeza a la dirección de la voz, y claramente responde, “14” sin ofrecer otra explicación y sin dar una reacción visible al aumento de murmullos audibles de la audiencia que escucha. Él no da otra información, dejando que el Anunciante lo guíe a la salida, le quite su venda y le asegure que le llevaran el dinero tan pronto como espere en la parte trasera.

 

 

 

Se va esa noche, con suficiente dinero para hacer a su mamá y a él sentirse cómodos por los siguientes años, al menos, no está tan satisfecho. No decepcionado, no, pero no se siente mejor, aun va a la deriva, preguntándose si es mucho pedir simplemente morir.

 

 

 

Hace su camino a casa, y eso es todo. O eso debió haberlo sido.

 

 

 


 

 

 

Antes:

 

 

 

Izuku había tenido bastantes pensamientos suicidas antes. Era Quirkless, pensar sobre la muerte era como un prerrequisito. Aunque, era la primera vez que, él realmente había considerado un plan.

 

 

 

Antes, simplemente lo había pensado. Cómo podría ser. Que no lo evitaría si pasaba. Pero ahora- estos días él lo quiere.

 

 

 

Así que es fácil, mirar en línea. El internet siempre ha sido su territorio, su propio santuario protegido del resto del mundo.

 

 

 

Entonces no es difícil, encontrar el espectáculo. Él apostará su vida por dinero, pero ha hecho eso por mucho menos de todas formas. A él no le importa, en realidad es preferible.

 

 

 

Hace las preguntas correctas, busca en los sitios adecuado y pronto tiene una ubicación y hora.

 

 

 

La siguiente noche, a la 1:00am, se escapó por la puerta trasera, escalando por el balcón y arrastrándose por la escalera de incendios. Llega hasta la calle y va a la dirección indicada, perfectamente a tiempo a las 2:00am.

 

 

 

Es, como era de esperarse, en la parte más pobre de la ciudad. llama a la puerta y nadie responde, pero entonces él dice, “Estoy aquí para jugar.”

 

 

 

El Presentador abre la puerta. “¿En serio, niño?”

 

 

“Si”

 

 

El Presentador solo se encoge de hombros. “De acuerdo. Es tu vida.”

 

 

Y está dentro. El edificio es mejor de lo que luce por fuera. Supone que es lo que lo hace pasar desapercibido de cierta forma, considerando que las personas apostaban por la vida de las personas aquí.

 

 

 

 


 

 

 

 

La segunda noche, él atrae a una multitud real. Es joven y ya ganó. No debería regresar. Nadie regresa a jugar después de tener esa cantidad de dinero en sus manos, pero nadie es tan imprudentemente suicida y Quirkless como él.

 

 

 

Esta vez, cuando el Presentador llama “Viridian”, los regulares giran de golpe sus cabezas y se concentran en el familiar desastre de rizos, verde oscuro y caóticos. Los murmullos aumentan significativamente e Izuku puede sentir la presión de los ojos de la multitud en él a través de la venda.

 

 

 

Justo como la noche pasada, el arma es cargada con movimientos exagerados. Gira.

 

 

 

Justo como la noche anterior, lleva el arma a su cabeza sin dudar y click. Click.

 

 

 

Dos, en sucesión. Él vive, de nuevo. Sus ojos se mueven rápidamente debajo de la venda. Este es el juego de Izuku y no hay pérdida para él.

 

 

 

Él vive- obtiene más dinero para su madre. Él muere- y bueno, finalmente obtiene lo que ha estado buscando.

 

 

 

La multitud crece más silenciosa mientras es sacado del escenario por el Presentador.

 

 

 

“Hey, niño. Así que ¿qué es lo que buscas? ¿por qué regresaste? ¿el dinero?”

 

 

 

Quitándose su venda, miró al Presentador. “No puedo usar el dinero si estoy muerto.”

 

 

 

“¿Entonces qué? ¿quieres morir?”

 

 

 

Izuku sonríe como respuesta, dulce y suave. Enfatiza sus mejillas regordetas y su rostro joven. Lo hace ver inocente y esperanzado. Esto de todas las cosas- de todo el elenco cambiante de personas rotas, sin esperanza que han caminado por esas puertas, esto es lo que disturba al Presentador.

 

 

 

Un niño tan preparado para morir. Esperando por ello.

 

 

 

“No creo que deberías regresar aquí, niño. Debes tener algo mejor que hacer.”

 

 

 

El maldito niño sólo lo mira a los ojos como si supiera, sonrisa aún dulce y suave, mientras dice. “No, no tengo. Hago un buen dinero para ti también.”

 

 

 

Y el niño no está equivocado.

 

 

 

No quiere explicar que se está apegando al menos un poco, así que sólo despide al niño con su ganancia.

 

 

 

Él realmente espera nunca ver a ese niño de nuevo, pero sabe que eso no va a pasar.

 

 


 

 

 

Izuku entra por la puerta una tercera noche seguida.

 

 

 

La multitud se vuelve loca esta vez, cuando lo ven. Parece ser que también se habían apegado.

 

 

 

 

El mismo procedimiento de siempre. Gira. Click. Click.

 

 

 

Él vive, y es agridulce en el mejor de los casos.

 

 

 

El Presentador lo mira con preocupación, con ojos inquisitivos y dedos firmes mientras le quita la venda detrás del escenario.

 

 

 

Izuku simplemente le sonríe de nuevo, la misma, dulce y suave y desgarradora. Un toque frágil.

 

 

 

El Presentador deja que Izuku lo vea- está cubierto y viste un cubrebocas, pero Izuku puede notar que es alto, hombre, entre los veinte y treinta. Ojos oscuros, dedos largos. Porte firme.

 

 

 

Izuku toma su mano y la palmea gentilmente, dejándole saber que la confianza no ha pasado desapercibida. Puede decir, que al Presentador no le gusta que un niño de su edad siga regresando. Está intentando ganarse su confianza para convencerlo que se quede en casa.

 

 

 

Izuku no tiene el corazón de decirle que no va a funcionar.

 

 

 


 

 

 

Cuando Izuku llega a casa, encuentra un trozo de papel con un número de teléfono en su bolsillo. Debe ser del Presentador.

 

 

 

Toma su propio celular, escribiendo.

 

 

 

[3:23am]

Hola, este es el niño.

 

 

Hola niño, ¿estás libre después de la escuela mañana?

 

 

Si. ¿Porqué?

 

 

¿Nos reunimos en este café? [ubicación.link]

 

 

 

Claro.

 

 

 

Izuku no sabe por qué le está respondiendo a este extraño. No sabe el nombre del sujeto y sabe que el Presentador hace cosas ilegales, bueno, considerando todo.

 

 

 

Simplemente no piensa que le interesa lo suficiente para protestar.

 

 

 


 

 

 

La escuela es dura. Kacchan y sus “amigos” lo golpean e intentan encerrarlo en el armario del conserje. Les da el esquinazo y corre, confundiéndolos al dirigirse directamente a la cafetería en vez de a su ruta habitual a casa.

 

 

 

Logra llegar y se esconde en una cabina en una esquina, sin siquiera molestarse en pretender sacar su tarea. Ya no le importa.

 

 

 

Se queda mirando por la ventana. No sabe cuánto tiempo se mantiene de esa forma, pero debe ser un buen rato antes que una mano le alborote el cabello.

 

 

 

Izuku levanta la cabeza de golpe, encontrándose con los ojos del Presentador, quien aún tiene un cubrebocas oscureciendo la parte inferior de su rostro pero que está vestido con ropa casual y se puede ver que tiene cabello oscuro.

 

 

 

Se sienta frente a Izuku.

Y… ellos simplemente hablan.

 

 

 

Por horas, sobre todo y nada a la vez.

 

 

 

Es cálido y tranquilo. El aura es de afecto, e Izuku se siente a salvo por primera en un tiempo. Como si de verdad pudiera relajarse por un momento.

 

 

 

Empieza a oscurecerse, e Izuku se prepara para ir a casa.

 

 

 

Antes de irse, el Anunciante dice, “Sé de nuestra plática sobre análisis que eres un chico inteligente. Tienes eso en ti. No deberías regresar esta noche, ¿De acuerdo?”

 

 

 

Izuku se estira sobre la mesa y aprieta su mano antes de soltarla.

 

 

 

Sale del lugar, sin responder al pedido.

 

 

 

 


 

 

 

Aparece de nuevo esa noche. El Presentador lo miró, antes de suspirar y asentir, permitiéndole proceder. Es el cuarto día que regresa, y la gente ha empezado a llegar para verlo, específicamente.

 

 

 

La rutina va como siempre, pero esta vez, mientras se va—sobreviviendo, decepcionado, ese mismo click dos veces seguidas – escucha esos murmullos y voces bajas que lo acusan de hacer trampa.

 

 

 

Él piensa en realidad, es sólo su maldita suerte. Algunos debatirían que su suerte es buena, demasiado buena, pero Izuku sabe que esta es otra forma en la que el destino regresa para morderle en el trasero.

 

 

 

Ni siquiera puede morir correctamente.

 

 

 

Aunque siente sólo un poco de culpa, mirando a los ojos del Presentador, quien parece aliviado que sobrevivió y cada vez más preocupado de que regrese de nuevo.

 

 

 

Es por eso que Izuku no le dice de su plan. El Presentador está comprometido emocionalmente, por él. (Le hace sentir ligeramente cálido por dentro, hace que su sonrisa dulce y suave sea más fácil de dar. Él sólo desea que cuando muera el Anunciante se olvide de él rápidamente).

 

 

 

 


 

 

 

 

Se encuentran de nuevo en el café.

 

 

 

Izuku no dice ni una palabra sobre las quemaduras que marcan sus brazos, o los moretones repartidos por sus piernas. Él simplemente se sienta en la misma cabina, rápidamente y en silencio.

 

 

 

El Presentador llega, casi a la misma hora que la vez anterior. Justo como la noche pasada, su saludo involucra pasar una mano por el cabello despeinado de Izuku, y hace que nazca una sonrisa por el rostro de éste.

 

 

 

Hablan de nuevo, y el Presentador deja que Izuku divague, haciendo preguntas en los lugares correctos y asintiendo cuando es adecuado.

 

 

 

Es agradable ser escuchado. Ser visto.

 

 

 

Izuku rápidamente se está encariñando del hombre. Espera que, por el bien del Presentador, él no se apegue mucho a Izuku.

 

 

 

De nuevo, al final del día, le pide que no regrese. Le ruega para que se quede en casa.

 

 

 

Izuku no lo escucha. No puede soportarlo, no cuando vivir de esa forma no es vivir.

 

 

 

Él siempre está sangrando estos días.

 

 

 


 

 

 

En la quinta noche en la que regresa que Izuku empieza a buscar a la muerte.

 

 

 

En el escenario, sucede lo mismo. Anuncian a Viridian, y la multitud se vuelve más ruidosa, aunque esta vez es con quejas de que se trata de un complot, y que de todas formas no morirá.

 

 

 

Mientras el Presentador carga la bala, Izuku de repente habla, “Agrega otra.”

 

 

 

El Presentador se congela. Izuku puede sentirlo dudando incluso si no puede ver a través de la venda.

 

 

 

“¿Q-Qué?”

 

 

 

“Aumentemos las apuestas. Todos dicen que hago trampa. No lo hago, pero tengo una surte bastante jodida.”

 

 

 

“¿Estás seguro de esto?”

 

 

 

“100%. Agrega otra.”

 

 

 

El Presentador sabe que no puede negarse, no sin ponerse en peligro a él mismo y a su reputación en el escenario, que, pensándolo bien, es probablemente por eso mismo que el chico lo pidió en ese momento.

 

 

 

 

La multitud de voces aumentan de volumen y miran al Presentador cargando otra bala. Izuku puede sentir la tensión en el aire, una energía de anticipación.

 

 

 

La mano de Izuku está tan firme como siempre. El cilindro gira, e Izuku lleva el arma a su cabeza. Click.

 

Todos aguantan la respiración.

 

 

 

Click.

 

 

 

Nadie más lo escucha, pero Izuku puede oír la respiración brusca del anunciante antes de tomar el arma de la mano de Izuku- casi demasiado rápido como si estuviera esperando a arrebatarla- y lo lleva a las alas, guiándolo detrás de escena.

 

 

 

La venda es removida e Izuku hace por irse, pero en Anunciante lo agarra del hombro.

 

 

 

“Niño, hey, niño. Vamos, no puedes seguir haciendo esto. Por favor, debes de tener a alguien de tu lado. No necesitas seguir apostando tu vida de esta forma, noche tras noche.” El Presentador casi le está rogando, sus ojos rogando para que simplemente vaya a su casa y se quede lejos.

 

 

 

Izuku siente como sus labios se colocan en esa maldita sonrisa, aún dulce, aún suave, pero un poco torcida.

 

Se gira, listo para salir por la puerta con su dinero en mano.

 

 

 

“Necesitaremos tres para mañana en la noche, Presentador.”

 

El hombre inhala e Izuku sale por la puerta, hacia la fría noche.

 

 


 

 

Al día siguiente, Izuku le manda un rápido “Lo siento.” Antes de silenciar su teléfono.

 

 

 

No se encontrarán ese día.

 

 

 

Lleva a casa el lirio-araña rojo que había estado asentado en su escritorio, girándolo entre sus dedos.

 

 

 

Toma una base de cristal de su cocina, llenándolo con agua y mete la flor en ella antes de dejarla en su escritorio.

 

 

 

Mirándolo, recarga su cabeza en su mano y deja a su mente divagar. La muerte siempre ha sido un tema cándido para él, especialmente cuando su clase habían sido insistentes que ella siempre estaba a la vuelta de la esquina para él.

 

 

 

En algún punto entre antes y ahora, en vez de sentirse herido o asustado por ella, la había empezado a ver como un escapo. Como una verdadera forma de escapar.

 

 

 

Sueños de una suave, creciente oscuridad envolviéndolo. Esos sueños lo mantenían cuerdo, mientras pensaba sobre azoteas y tinas de baño y rojorojorojo.

 

 

 

Checando su teléfono, ver un mensaje de cuídate, niño. Izuku sonríe, ese cariño cálido creciendo en él. Esta ha sido la mejor decisión para él. La salida segura.

 

 

 


 

 

 

Izuku puede considerarse verdaderamente como un acto de circo ahora. Personas regresan sólo para verlo jugar con su vida y estaría amargado si no estuviera tan cansado.

 

 

 

Se mantiene impasiblemente quieto mientras el Presentador lo llama al escenario. Puede notar que el hombre se está intentando apresurar, intentando evitar agregar otra bala, Izuku piensa que es lindo de su parte preocuparse por un niño inútil como él.

 

 

 

Aun así, no lo detiene de demandar otra bala.

 

 

 

Esas son 3 de 6 recámaras llenas. Un 50/50 de probabilidad de no salir de ahí con vida.

 

 

Gira.

 

Click.

 

Click.

 

 

 

Es sacado del escenario con el rugido de la multitud y que el presentador le quita la venda. Izuku parpadea los puntos oscuros en su visión antes de que el hombre tire de él para un abrazo.

 

 

 

Se siente cálido y amable, cariñoso y compasivo. Izuku piensa que esto es lo que se siente tener un hermano mayor. Está agotado, así que se recarga en él, ignorando como tira de la quemadura en su hombro.

 

 

 

Kacchan nunca contuvo sus golpes.

 

 

 

Para el tiempo que el presentador se alejó, Izuku tenía esa sonrisa de nuevo. Dulce y suave y moribunda, todo suave y empalagoso.

 

 

 

“Niño—sólo dime porqué. Porqué. ¿Por qué continúas regresando?”

 

 

 

Los ojos de Izuku eran demasiado viejos, demasiado sabios, y es gentil cuando responde “Soy Quirkless, presentador.”

 

 

 

El hombre inhala. Cuando operas en estos circulo de la sociedad, sabes lo que le pasa a los no queridos, a los que son consideras sin valía. Entendimiento, nubla su rostro y vuelve a jalar a Izuku cerca, enterrando su rostro en el desastre de rizos antes de levantar su cabeza para acariciar el cabello de Izuku.

 

 

 

“Okay. Okay. Lo siento, niño.”

 

 

 

Izuku se acerca un poco más. “Tú no hiciste esto. Está bien. Esto es suficiente.”

 

 

 

El Presentador no pelea cuando el chico se aleja y hace por irse. El chico se gira y sonríe, la misma que parece una despedida cada vez que la da y dice, “Me llamo Midoriya Izuku.”

 

 

 

El Anunciante lo observa irse.

 

 

 


 

 

 

 

Se encuentran en el café al siguiente día.

 

 

 

Por primera vez, el Presentador está ahí antes que él.

 

Antes de que Izuku pueda saludarlo, el Presentador toma su muñeca con gentileza y lo empuja hacia el asiento al lado de él en vez del de enfrente.

 

 

 

Izuku va de buena gana, fácilmente, mientras el hombre lo jala a su lado. Enterrando su rostro en el cabello de Izuku y simplemente lo sostiene.

 

 

 

Es suficiente. Es demasiado, (Izuku llora y se acurruca más cerca a su lado.)

 

 

 

Ellos no hablan mucho ese día. Sólo disfrutan estar cerca del otro, estar compartiendo un espacio juntos.

 

 

 

El Anunciante no le dice que se quede lejos esta vez, únicamente dice, “Estoy de tu lado. Izuku. Como sea que me necesites.”

 

 

 

Izuku se siente tan, tan agradecido. Esto podría ser lo único que extrañe cuando no esté.

 

 


 

 

 

Izuku regresa, de nuevo. Como dijo que haría, como el Presentador sabía que haría. Esta vez el anunciante no peleó cuando pidió una cuarta bala. Se pregunta si el hombre entiende que esta es la forma más amable de irse, para las personas como él. Que esto es lo más cercano a misericordia que alguna vez recibirá.

 

 

 

Gira.

 

Click.

 

 

 

Pero no es suficiente. Click.

 

Aún vive.

 

 

 

Es un espectáculo milagroso, una hormiga que no muere. Incluso después de haber sido aplastada, una y otra vez.

 

 

 

Detrás de escena, el Presentador es gentil con él, manos cuidadosas sacando la venda y acercándolo para abrazarlo.

 

 

 

Él se queja mientras las manos del Presentador accidentalmente presiona una particularmente mal ubicada quemadura en su espalda. Rápidamente es girado y el hombre le sube la camisa, descubriendo sus antiguas quemaduras en sus hombros y la especialmente violentamente coloreada en el centro de su espalda.

 

 

 

Sus ojos estaban un poco desesperados, cuando se encontró con los ojos de Izuku, “Mierda, ¿niño—Izuku – quién te lastimó? ¿Quién hizo esto?”

 

 

 

Una vez más, los ojos demasiado viejos de Izuku, se encontraron con los suyos y dejo salir una risita, triste y cansada y con tonos amargos. “¿Quién no?”

 

 

 

El Presentador desliza un dedo debajo de su barbilla y levanta su cabeza, “Maldita sea, sólo dime.”

 

 

 

Izuku toma el dedo, apartándolo gentilmente, “son sólo algunos niños en mi escuela. No necesitas preocuparte por eso.”

 

 

 

“¿Acaso los maestros-- ?”

 

 

 

“Si, sí, pero a ellos no les importa.”

 

 

 

El Presentador aparta la mirada e Izuku simplemente sonríe y sonríe y sonríe mientras dice, “Gracias por preocuparte.”

 

 

 

“¿Tu familia?”

 

 

 

“¿Estaría aquí si les importara?”

 

 

 

La mano del Presentador tembló ligeramente mientras acerca a Izuku, recargando su cabeza en su hombro. Él sabe que su tiempo juntos está llegando a su fin. Le susurra al chico, “Te tengo.”

 

 

 

Quiere desesperadamente detenerlo, detener a su hermanito de su determinado sueño de morir. Pero no está seguro de que valga la pena- de forzarlo a seguir viviendo. De traicionar su confianza como todos los demás en su vida claramente han hecho. Izuku tiene tan poco a lo que aferrarse estos días y el Anunciante sabe que debería uno de los últimos.

 

 

 

Está harto de mirar a Izuku herido. No es lo suficientemente egoísta para forzarlo a quedarse, pero es lo suficientemente humano para dolerle cuando lo deja ir.

 

 


 

 

Mientras sale de la escuela, le manda un mensaje al Presentador que ha habido una situación y que irá directo a su casa.

 

 

 

La situación siendo Kacchan, y el cuaderno quemado.

 

 

 

Y las palabras. Dios, las palabras.

 

 

 

Decirle que salte de una azotea, que rece por un quirk en su siguiente vida.

 

 

 

Había sido tan tentador subir al techo de la escuela justo en ese momento. Pero no lo hizo.

 

 

 

Quiere morir de la forma que él escoja. Con el Anunciante cuidando de él. Estando con él cuando se vaya. Así que solo se queda callado y se va, caminando a casa rápidamente.

 

 

 

Al final incluso eso está condenado. Es arrinconado por un villano hecho de slime y lo siente arrastrarse por su garganta. Con que así se siente ahogarse, el miedo, el sofoco. No es nada como la confianza que tiene cuando levanta el arma. Su visión se oscurece y desea haber visto al Presentador al menos una vez más. Al menos una vez más para despedirse.

 

 

 

Sorprendentemente, All Might aparece. No muere—y está agradecido por eso por primera vez. Aferrándose a la pierna de su idol. Izuku tiene que preguntar. Le ofrece lo último de su esperanza y fe a All Might, preguntando.

 

 

 

“¿Puede un Quirkless ser un héroe?”

 

 

 

All Might responde, “Ser un héroe es una profesión peligrosa con muchos riesgos. Es peligroso si tienes un quirk. ¿Sin uno? – en corto, no, no lo creo.”

 

 

 

Izuku como si no tuviera aire. ¿De verdad esperaba otra respuesta? La respuesta es un sí, por esa pequeña parte inocente e ingenua parte de él que aun resistía. Esa pequeña parte de él que aún deseaba que tal vez alguien diría que sí. Pero, como el resto de él sabe, la respuesta siempre, siempre será no.

 

 

 

El corre a casa ciegamente, sus ojos nadando y sus oídos desconectándose. Se siente entumecido.

 

 

 

(Él no lo sabe, pero se pierde el sonido de pequeñas explosiones algunas calles abajo).

 

 

 

 

 


 

 

 

Cinco balas son insertadas.

 

 

 

Gira. Click. Click.

 

 

 

La multitud ha crecido de nuevo. Demasiado. Probablemente sea demasiado ruidoso para un sitio que se supone debe ser subterráneo. Izuku está seguro que todos en el público tiene algún motivo para ser arrestado incluso si la mayoría puedan probablemente pagar su fianza.

 

 

 

No está seguro porqué sigue vivo.

 

 

 

Sólo una cámara estaba vacía. Debería de morir. Él desea haberlo hecho.

 

 

 

Él desea ya haber terminado. Quiere que termine.

 

 

 

El Presentador lo guía hacia las alas, quitándole su venda y arrastrándolo hacia un abrazo. Es casi un ritual ya. Izuku sonríe en su hombro antes de levantar la cabeza, su sonrisa desvaneciéndose de su rostro.

 

 

 

“Estoy tan cansado, Presentador.”

 

 

 

“Lo sé, sé que lo estás, Izuku.”

 

 

 

“¿Vas a obligarme a quedarme?”

 

 

 

“No. No te traicionaré, como ellos hicieron. Yo creo que ya estás demasiado herido.”

 

 

 

El Presentador sabe que su moral esta sesgada. Después de todo, mira el tipo de entretenimiento que dirige. Pero aún sigue siendo humano e Izuku es su hermanito y está despidiéndose.

 

 

 

Izuku sólo se acurruca más cerca, aliviado y agotado. Mañana, puede terminar. Finalmente puede escapar.

 

 

 

El Presentador lo sabe también, finalmente ofreciéndole, “Me llamo Mikumo.”

 

 

 

“Te voy a extrañar, Mikumo.”

 

 

 


 

 

 

 

[3:42am]

 

¿Crees que podría ser un héroe?

 

 

Creo que podrías ser todo lo que te propusieras, niño.

 

 

Gracias.

 

 

 

(Izuku había estado muy asustado de preguntarle a la última persona en su vida que le importara. Mikumo no le había fallado aún e Izuku estaba tan agradecido de haberlo conocido. Sería agradable morir conociendo al menos a una persona que lo mirara y viera potencial.)

 

 

 

Mikumo no es una buena persona, pero es un buen hermano – uno fenomenal.

 

 

 

Izuku deseó haber conocido a Mikumo antes. Tal vez las cosas hubieran resultado diferentes.

 

 

 


 

 

 

Seis cámaras.

 

Seis balas.

 

 

 

Antes de ir al escenario, Mikumo lo retiene. Él lo mira, sorprendido, antes de ser engullido en un abrazo. Se derrite en él y suspira. Esto no está tan mal, piensa. No será tan malo, para nada.

 

 

 

“Vuela, pajarito. Vuela libre. Va a tu hogar a salvo, ¿De acuerdo?”

 

 

 

Hogar no había significado vivo para Izuku en mucho tiempo y Mikumo también sabe eso. Sus palabras son lo último que escucha antes de caminar al escenario, pero se asegura de voltear y lanzar una sonrisa discreta hacia donde sabe que el hombre lo observa.

 

 

 

Esta sonrisa es diferente, es de alivio, pero aún dulce. Tal vez con un poco de amor, el tipo que sólo viene de vivir en los peores lugares.

 

 

 

La multitud es enorme esa noche, y las personas solo pagan para ver en este punto. Apostar ya no es ni siquiera el entretenimiento. Ellos están ahí para ver al loco, temerario, estúpido niño de cabello verde jugar con un arma y su vida.

 

 

 

Seis balas. Cilindro lleno. Izuku está aliviado de que todo acabará. Pero no se arrepiente, de haber conocido a Mikumo.

 

 

 

Su mundo se estrecha en ese giro.

 

Le sonríe a la multitud, esa sonrisa dulce y suave y dolorosa, antes de levantar el arma a su cabeza.

 

 

 

La audiencia está en total silencio por primera vez, mirando la mano firme de Izuku ir a hacer click una vez.

 

 

 

Izuku inhala y su dedo va a apretar-

 

 

 

Siente una tela envolver el arma y alejarla antes de que pueda disparar.

 

 

 

La multitud comienza a entrar en pánico, gritando que los héroes están ahí. Izuku se quita la venda, parpadeando contra las luces del escenario solo para ver al grupo corriendo y tropezando hacia la parte lateral del lateral, encontrándose con los ojos oscuros de Eraserhead. Él debió ser quien tomó el arma.

 

 

 

Izuku mira lejos, sintiéndose roto por dentro, despellejado y piezas rotas. Había estado tan cerca. Deja salir un grito angustiado que no puede ser escuchado sobre la multitud y se dirige al ala, desesperado por encontrar a Mikumo. Mikumo, quien nunca lo había lastimado. Quien le importaba. Quien haría esto mejor.

 

 

 

Eraserhead hace un movimiento por atrapar a Izuku, pero él ya se había ido. Detrás de escena, Izuku choca con Mikumo, preguntando, “¿Por qué? ¿porquéporquéporqué? ¿por qué no me pudo dejar marcharme?”

 

 

 

Mikumo lo sostiene cerca, calmándolo gentilmente. En su hombro Izuku habla, apagado, “Tienes que irte Mikumo, te atraparán.”

 

 

 

El hombre solo lo mantiene cerca, dejándolos caer al suelo, meciendo a Izuku, “Ya chequé, Izuku, estamos rodeados. Eraserhead no es el único que está aquí, el simplemente está adentro. No voy a salir de esta.” Ríe amargamente.

 

 

 

“No quiero estar aquí,” Izuku murmura.

 

 

 

“Lo sé, pajarito. ¿Ellos siguen cortando tus alas, heh?"

 

 

 

Los ojos de Izuku eran brillantes y acuosos. “Estoy cansado. ¿Me ayudarás a volar?”

 

 

 

Antes de que Mikumo pudiera responder, Eraserhead los encuentra, enfocándose en la esquina donde se habían escondido. Envuelve su bufanda en Izuku y jala, separándolo de los brazos de Mikumo. Éste inmediatamente comienza a luchar, gritando, llorando, intentando escapar de la bufanda de captura.

 

 

 

“Deja de pelear niño, te tengo.”

 

 

 

“NO. NO. SUÉLTAME. QUIERO A MIKUMO, DETENTE.”

 

 

 

Otro héroe desconocido toma a Mikumo bruscamente mientras él se queda ahí, en silencio y quieto. Observando a Izuku. Finalmente, el chico se detiene, girándose para encontrarse con sus ojos, mientras que el héroe coloca una esposa supresora de quirk alrededor de las muñecas de Mikumo.

 

 

 

“Izuku, pajarito, ¿Estás seguro? ¿Realmente quieres volar tan desesperadamente?”

 

 

 

Izuku hace contacto visual y sonríe valientemente, asintiendo con ojos acuosos. Él dice un por favor moviendo los labios y Mikumo sonríe. Si será arrestado de todas formas, puede hacer esto al menos por Izuku.

 

 

 

Eraserhead los mira a ambos, entrecerrando los ojos.

 

 

 

Mikumo no lo duda mientras lanza su cabeza hacia atrás y sorprende al héroe que lo está arrestando, dejando su mano sin esposar libre para sumergirla en su cinturón y revelar su propia arma. La toma rápidamente usando la empuñadura para noquear al héroe y esquivar la bufanda arrojada hacia él. Eraserhead tiene a un Izuku flojo tomado de la cintura, pero Mikumo sabe que los ojos del chico sólo lo siguen a él. Confiando en él, creyendo en él.

 

 

 

Toma una inhalación profunda y dice, “Dulces sueños, Izuku.”

 

 

 

No tiene el tiempo de dudar de si mismo mientras levanta el arma y dispara una sola bala, directamente sobre la cabeza de Izuku.

 

 

 

BANG.

 

 

 

Observa a Izuku sonreír y mover la boca diciendo te quiero, gracias ates de que cierre los ojos y el impacto de la bala forzara su cabeza hacia atrás, un agujero sangrante tallando un anillo rojo en su frente. Eraserhead se había movido para esquivar, esperando que la bala fuera destinada hacia él, no a Izuku.

 

 

 

Mikumo suelta el arma. Ya terminó aquí, haciendo lo mejor para estampar en su mente su último recuerdo de Izuku en su cerebro, sus ojos brillantes y aliviados. Finalmente, esperanzados. Y esa sonrisa, aún dulce y suave y cariñosa. La forma como había dicho te quiero mientras moría.

 

 

 

La bufanda de captura se envuelve a su alrededor, pero Mikumo no está prestando atención. Ni siquiera le importa. Sólo se deja ser acercado y esposado, cayendo a sus rodillas al lado del cuerpo de Izuku, inclinando su cabeza para encontrarse con su pecho quieto y corazón silencioso, incluso si sus brazos son tirados hacia atrás.

 

 

 

Había sido tan suave para Izuku. Tan amargado con el mundo por hacer que la única escapatoria de su hermanito fuera una bala. Él no se arrepiente del disparo, sólo que hubiera pasado en primer lugar.

 

 

 

“Te extrañaré, Izuku.” Desea poder pasar sus dedos por esos rizos una última vez.

 


 

 

En la sala de interrogación, el Detective Tsukauchi está entrando.

 

 

 

Hay un hombre, sentado callado y plácidamente en su silla, con esposas supresoras de quirk aun puestas. Luce calmado - casi aliviado.

 

 

 

Este caso había sacudido a Eraserhead y el detective quería saber por qué.

 

 

 

“¿Por qué le disparaste a Midoriya Izuku?”

 

 

 

“Porque me pidió hacerlo. Porque lo amo. Porque era más amable. Tú eliges.”

 

 

Verdadero.

 

 

“¿A qué te refieres con ‘era más amable’? tenía 14, Akatani.”

 

 

 

El hombre no pudo evitar reír, aun exasperadamente calmado, “¿Tú crees que no sabía eso? Tal vez tú necesitas mirar más de cerca a su archivo. Él es Quirkless. Si sabes algo sobre cómo la sociedad funciona, sabes exactamente qué significa. Él solía venir, noche tras noche, esperando morir. Con quemaduras por toda su espalda. A nadie le importaba. Esta se suponía sería su forma de irse. Escaparía esta noche. Pero ustedes tenían que ir y joderlo todo, ¿no? Tenían que hacer que yo lo hiciera. Tenían que quitarle eso también.”

 

 

 

Verdadero. El detective se sienta ahí, sorprendido.

 

 

 

“Entonces de nuevo, ¿Qué es lo que ustedes no toman? Izuku era un buen chico y no podían ni siquiera dejarlo morir de la manera que él quería. Sólo me estaba asegurando que finalmente pudiera terminar con todo esto. Con todas las personas que pretendían que les importa”

 

 

 

Verdadero. Sacudiéndose de su estupor, el detective pregunta, ¿A qué te refieres con que regresaba?”

 

 

 

“Bueno, el chico tenía una suerte milagrosa. Regresó cuatro noches seguidas, una bala en las seis cámaras. No murió, obviamente. Día cinco, aumentó las apuestas. Pidió otra bala, al siguiente día, otra, y otra, y otra, y otra. Y hoy, todas las cámaras estaban llenas. Se suponía que moriría esta noche, por su propia mano.

 

 

 

Verdadero. El detective se burla, “¿Así que simplemente ayudas a adolescentes a cometer suicidio ahora?”

 

 

 

Mikumo se hace para atrás, “Tú no lo conocías. No lo conoces, Y no pretendas que te hubiera importado su no fuera por el hecho que fui yo el que lo maté. Tú lo hubieras tomado y enviado lejos después de interrogarlo, y él hubiera ido a casa y saltado de una azotea. Él estaba herido y los dejé ir porque dolía más observarlo romperse a pedazos sólo para mantenerse con vida-”

 

 

 

“- él no tenía a nadie más de su lado. Así que di un paso al frente. Le di una manera de escapar y él dijo .”

 

 

 

Verdadero.

 

 

 

Y eso era la cosa sobre este caso, ¿no es así? Akatani había amado a Midoriya, y si le había importado, y creía que esta era la mejor manera de escapar para el chico.

 

 

 

Esta cruda honestidad y complacencia cándida hicieron que algo en el detective flaquee.

 

 

 

Akatani y Midoriya, de lo dicho por Eraserhead, de verdad habían creído que la muerte sería más misericordiosa para Midoriya.

 

 

 

Se levantó para salir del sitio. Regresaría más tarde para preguntar sobre las operaciones del “show “de Akatani.

 

 

 

Mientras se iba, el hombre habló de nuevo, “Piénselo detective. Si Izuku tenía 14 años, fue golpeado y roto por al menos 10 de esos años ¿Qué clase de daño consideras que le hace eso a un niño?". 

 

 

 

(Cuando murió, ¿qué tanto de esa persona ambulante era aun Izuku? ¿Cuánto de sí mismo realmente se había ido con él?).

 

 

 

Tsukauchi sale, con una parte fundamental de sí, conmocionada.

Notes:

NOTAS DE LA AUTORA:

 

Tengo muchos pensamientos sobre la salud mental y los medios de comunicación, junto con cómo la sociedad mira a la muerte. Pienso que esto generalmente se muestra en mis redacciones, sobre todo desde que parece que escribo sobre la muerte y estar muerto seguido. Creo que mi intención con la mayoría de estos trabajos es presentar el luto de una manera agridulce, contra una escena que es estrictamente triste o feliz.
Esencialmente, estoy intentando prevenir que la vida o muerte sean vistas como conceptos binarios, creo que algunos de mis fics pueden verse como dulces, lo que es incómodo considerando de lo que trata, que es el punto. Por favor no tomen estas mentalidades insanas que se muestran a través de los personajes como una forma viable del “mundo real”. Básicamente, tomen la etiqueta de “narrador poco confiable” de corazón y noten que Akatani Mikumo puede ser visto como un personaje con el que pueden simpatizar, pero NO ES UNA BUENA PERSONA (pero tampoco es malo). Si le importa Izuku, pero lo que él considera “importarle” no es necesariamente correcto.
Cierto, esta historia es muy oscura. estoy segura que probablemente se origina de algún otro lugar, pero se basó de la historia del Ruletista en “In & Of Itself” que se filmó por la productora de teatro DelGaudio (creo). Obviamente cambié a los personajes y algunas partes, sobre todo el final, pero la idea base del concepto viene de ahí. Amé verla, pero sé que es de gusto un tanto ¿adquirido? Si te gusta el teatro, probablemente te guste. Es un show de un solo hombre y no tiene canto ni nada por el estilo, pero si involucra bastante narración y juegos de manos.

 

Otra nota: yo usando a Viridian como apodo es definitivamente un guiño para todos esos fics ahí fuera que lo usan como su nombre de vigilante.
De todas formas, espero que esto tenga sentido. Por favor comenten, les juro que leo todo y los amo todos.
Edición: ¡Ya tengo un discord (artofflorescence#5758), y un tumblr! (https://artofflorescence.tumblr.com/ )